Introducción
"Primera Vanguardia"
Este es el primero de los dos grandes períodos de la pintura moderna en la Argentina, el cual comprende el lapso limitado entre 1920 y 1940. Sus verdaderos comienzos se remontan a la Escuela de París, allá por los años ´20 -los famosos "años locos"-, con un grupo de pintores vanguardistas que trabajan en la capital de Francia. Modigliani, Chagall, Soutine, Klee y otros, en realidad, si bien pertenecen a escuelas o movimientos distintos, coinciden en la necesidad de buscar una nueva manifestación estética a la que se llama modernidad.
Paralelamente al surgimiento de la tendencia realista, en las antípodas de los Artistas del Pueblo, del naturalismo y del impresionismo, otro grupo de creadores se nucleó en torno a la divisa retorno al orden, en busca de formas libres y equilibradas, aunque alejadas del academicismo. Adhirieron a esta tendencia Emilio Petorutti y Xul Solar, sumándose luego Norah Borges, Alfredo Bigatti y Alfredo Guttero, allegados al grupo literario de Florida.
Por su parte, artistas argentinos residentes en Francia: Horacio Butler, Hector Basaldúa, Aquiles Badi, Lino Spilimbergo y Raquel Forner, formaron el Grupo de París bajo la consigna de buscar “lo eminentemente estructural de los valores plásticos”.
Hubo también una tendencia figurativa que puso el acento en la introspección, nutriéndose de lo cotidiano. Raúl Soldi, Fortunato Lacámera y Miguel Diómede, representantes de la denominada pintura sensible, cultivaron la expresión de matices delicados con una fuerte carga de subjetividad.
Mientras se afianzaba el realismo crítico, en las antípodas se fortalecían las propuestas surrealistas del Grupo Orión, compuesto por Vicente Forte, Luis Barragán y Leopoldo Presas, entre otros. No obstante, artistas identificados con los postulados de cambio social adoptaron algunos rasgos vanguardistas como Berni o Spilimbergo, quienes transitaron momentos cuasi surrealistas. Otros en cambio, como José Planas Casas y Juan Batlle Planas fueron exponentes “puros” de esta tendencia.
A partir de los años 50, Roberto Aizemberg, Osvaldo Borda, Jorge Tapia y, posteriormente, Guillermo Roux retomarían esta senda en la que convivían poesía, metafísica y elementos oníricos.
Paralelamente al surgimiento de la tendencia realista, en las antípodas de los Artistas del Pueblo, del naturalismo y del impresionismo, otro grupo de creadores se nucleó en torno a la divisa retorno al orden, en busca de formas libres y equilibradas, aunque alejadas del academicismo. Adhirieron a esta tendencia Emilio Petorutti y Xul Solar, sumándose luego Norah Borges, Alfredo Bigatti y Alfredo Guttero, allegados al grupo literario de Florida.
Por su parte, artistas argentinos residentes en Francia: Horacio Butler, Hector Basaldúa, Aquiles Badi, Lino Spilimbergo y Raquel Forner, formaron el Grupo de París bajo la consigna de buscar “lo eminentemente estructural de los valores plásticos”.
Hubo también una tendencia figurativa que puso el acento en la introspección, nutriéndose de lo cotidiano. Raúl Soldi, Fortunato Lacámera y Miguel Diómede, representantes de la denominada pintura sensible, cultivaron la expresión de matices delicados con una fuerte carga de subjetividad.
Mientras se afianzaba el realismo crítico, en las antípodas se fortalecían las propuestas surrealistas del Grupo Orión, compuesto por Vicente Forte, Luis Barragán y Leopoldo Presas, entre otros. No obstante, artistas identificados con los postulados de cambio social adoptaron algunos rasgos vanguardistas como Berni o Spilimbergo, quienes transitaron momentos cuasi surrealistas. Otros en cambio, como José Planas Casas y Juan Batlle Planas fueron exponentes “puros” de esta tendencia.
A partir de los años 50, Roberto Aizemberg, Osvaldo Borda, Jorge Tapia y, posteriormente, Guillermo Roux retomarían esta senda en la que convivían poesía, metafísica y elementos oníricos.
"Segunda Vanguardia"
En 1944 la revista Arturo se convierte en portavoz de la abstracción geométrica rechazando el arte figurativo. Considerada como una segunda vanguardia, los defensores de la abstracción o arte concreto: Carmelo Arden Quin, Gyula Kosice, Tomás Maldonado y Lidy Prati, se reconocían herederos de Pettoruti. De este grupo luego surgieron otras propuestas como la Asociación Arte Concreto Invención, Madí y el perceptismo.
Hacia 1952 se constituyó el Grupo de Artistas Modernos de la Argentina, con José Fernández Muro, Sarah Grilo y Miguel Ocampo, quienes propugnaban el cambio de la racionalidad geométrica hacia la liberación de los sentimientos y la primacía de lo subjetivo. Sin abandonar la abstracción, pero centrados en nuevas búsquedas, figuras como Martha Peluffo, Víctor Chab, Josefina Robirosa y Osvaldo Borda conformaron a su vez el Grupo Boa.
Todos estos encuentros marcaron una nueva etapa del vanguardismo en el país y prepararon el camino para movimientos como el arte óptico y cinético (Julio Le Parc, Hugo Demarco y Luis Tomasello), el informalismo (Kenneth Kemble, Fernando Maza y Mario Pucciarelli), la Nueva Figuración (Luis Felipe Noé, Jorge de la Vega, Ernesto Deira y Rómulo Macció), el arte destructivo (Barilari Kemble, Jorge López Anaya y Antonio Seguí) y el happening (Marta Minujín, Rodolfo Azaro, Margarita Paksa y León Ferrari) – tendencias propias de la década del 60, que tuvo su epicentro en el Instituto Di Tella–. Dirigido por Enrique Oteiza y Jorge Romero Brest, el Di Tella estimuló no sólo el uso de materiales no convencionales sino el abandono total de formalismos, en un ámbito de absoluta libertad formal, en el que se borraban las fronteras entre creador, obra y vida cotidiana.
Hacia 1952 se constituyó el Grupo de Artistas Modernos de la Argentina, con José Fernández Muro, Sarah Grilo y Miguel Ocampo, quienes propugnaban el cambio de la racionalidad geométrica hacia la liberación de los sentimientos y la primacía de lo subjetivo. Sin abandonar la abstracción, pero centrados en nuevas búsquedas, figuras como Martha Peluffo, Víctor Chab, Josefina Robirosa y Osvaldo Borda conformaron a su vez el Grupo Boa.
Todos estos encuentros marcaron una nueva etapa del vanguardismo en el país y prepararon el camino para movimientos como el arte óptico y cinético (Julio Le Parc, Hugo Demarco y Luis Tomasello), el informalismo (Kenneth Kemble, Fernando Maza y Mario Pucciarelli), la Nueva Figuración (Luis Felipe Noé, Jorge de la Vega, Ernesto Deira y Rómulo Macció), el arte destructivo (Barilari Kemble, Jorge López Anaya y Antonio Seguí) y el happening (Marta Minujín, Rodolfo Azaro, Margarita Paksa y León Ferrari) – tendencias propias de la década del 60, que tuvo su epicentro en el Instituto Di Tella–. Dirigido por Enrique Oteiza y Jorge Romero Brest, el Di Tella estimuló no sólo el uso de materiales no convencionales sino el abandono total de formalismos, en un ámbito de absoluta libertad formal, en el que se borraban las fronteras entre creador, obra y vida cotidiana.
Representantas Vanguardistas
Sus Expresiones
Dentro de la corriente vanguardista los ismos surgieron como propuesta contraria a supuestas corrientes envejecidas y proponen innovaciones radicales de contenido, lenguaje y actitud vital. Entre ellos se encuentran:
■ Impresionismo
El Impresionismo reacciona contra los excesos del realismo, concentrando su interés en el proceso mental desarrollado en el interior de un personaje cuando se enfrenta a alguna situación. Se caracteriza por: trasladar a la obra la verdadera existencia radicada en los procesos mentales, la intuición y la desvinculación de un personaje, así como el manejo de personajes a través de las asociaciones psicológicas.
■ Expresismo
Entre los principios de esta corriente artística se señalan: la reconstrucción de la realidad, la relación de la expresión literaria con las artes plásticas y la música y la expresión de la angustia del mundo y de la vida a través de novelas y dramas donde se habla de las limitantes sociales impuestas a la libertad del hombre.
■ Fauvismo
Ya no pretendían la representación de los objetos inmersos en la luz solar, sino la de las imágenes más libres que resultaban de la superposición de colores equivalentes a dicha luz. Los fauvistas creían que mediante el color se podían expresar sentimientos.
■ Cubismo
Sus principales rasgos consisten en: la asociación de elementos imposibles de concretar, desdoblamiento del autor, disposición gráfica de las palabras, sustitución de lo sentimental con el humor y la alegría y el retrato de la realidad a través de figuras geométricas.
■ Futurismo
Este movimiento rompía con la tradición, el pasado y los signos convencionales de la historia del arte. Consideraba como elementos principales de la poesía el valor, la audacia y la revolución, ya que se pregonaba el movimiento agresivo, el insomnio febril, el paso gimnástico, el salto peligroso y la bofetada.
■ Dadaísmo
Busca renovar la expresión mediante el empleo de materiales inusuales o manejando planos de pensamientos antes no mezclables y tiene una tónica general de rebeldía o destrucción.
■ Ultraísmo
Fue uno de los movimientos que más se proyectó en Hispanoamérica contribuyendo al uso del verso libre, la proscripción de la anécdota y el desarrollo de la metáfora, que se convierte en el principal centro expresivo.
■ Creacionismo
Surgió en 1917 e ideado por el poeta chileno Vicente Huidobro, quien concibe al poeta como un pequeño dios capaz de crear con la palabra. Nada debe ser imitado, todo debe ser creado por el hombre... como Dios crea a la naturaleza.
■ Surrealismo
Se caracteriza por pretender crear un hombre nuevo, recurrir a la crueldad y el humor negro con el fin de destruir todo matiz sentimentaloide y a pesar de ser constructivo, los aspectos de la conducta moral humana y las manifestaciones no son de su interés.
■ Neorrealismo
Se relaciona con el existencialismo, exagera el problema de la angustia, ya que transforma el escritor de males irreversibles pareciendo no tener solución. Presenta un acercamiento a la realidad.
■ Contextualismo
El contextualismo está asociado al post-modernismo. Su postura de adaptación al ambiente es también una crítica de la modernidad, cuyos proyectos se habían concebido de forma independiente y aislada.
Galeria de Arte (Primera Vanguardia)
AUTOR: Ramón Gomez Cornet
"La Urpila", 1946, óleo sobre tela,
0,59 x 0,49 m. Museo Nacional de
Bellas Artes, Buenos Aires
"La Urpila", 1946, óleo sobre tela,
0,59 x 0,49 m. Museo Nacional de
Bellas Artes, Buenos Aires
AUTOR: Emilio Pettoruti
"Invierno en París", óleo sobre tela,
2,10 x 1,35 m., Museo Nacional de
Bellas Artes, Buenos Aires.
"Invierno en París", óleo sobre tela,
2,10 x 1,35 m., Museo Nacional de
Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Emilio Pettoruti
"Arlequín", óleo sobre tela, 1928,
1,14 x 0,70 m. Museo Nacional de
Bellas Artes, Buenos Aires.
"Arlequín", óleo sobre tela, 1928,
1,14 x 0,70 m. Museo Nacional de
Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Alfredo Guttero
"Mujeres Indolentes", carbonatos y
pigmentos sbre tela, 1927, 1,34 x 1,45.
Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires.
"Mujeres Indolentes", carbonatos y
pigmentos sbre tela, 1927, 1,34 x 1,45.
Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Alfredo Guttero
"Naturaleza muerta (faisán y frutas)",
yeso y pigmentos sobre cartón,
1,24 x 1,94 m., Museo Nacional de
Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Xul Solar
"El predicador", acuarela sobre papel,
0,14 x 0,19 m., Museo Nacional de
Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Xul Solar
" Puppo", 1918, acuarela sobre papel
, 0,17 x 0,12, Museo Nacional de
Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Quinquela Martín
"Partida del puerto", óleo,
0,63 x 0,79 m., colección privada.
AUTOR: Aquiles Badi
"Descendimiento", 1937,óleo,
1,20 x 1,55 m. Museo Municipal
de Artes Plásticas , Eduardo Sívori.
"Descendimiento", 1937,óleo,
1,20 x 1,55 m. Museo Municipal
de Artes Plásticas , Eduardo Sívori.
AUTOR: Juan del Prete
"Atracción tropical", óleo,
1,20 x 2,00 m. Museo Municipal de
Artes Plásticas , EduardoSívori.
AUTOR: Juan del Prete
"Abstracción", 1932,óleo,
1,42 x 1,14 m. Museo Nacional de
Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Raquel Forner
"Retablo de dolor", óleo,
1944, 1,52 x 0,87 m. Museo Nacional
de Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Lino Eneas Spilimbergo
"Figuras", 1937, óleo,
1,30 x 0,95 m. Museo Nacional de
Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Emilio Centurión
"La venus criolla", óleo ,
1934, 18,3 x 1,30 m. Museo Nacional
de Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Vícto Cúnsolo
"Niebla en la Isla Maciel", 1930,óleo sobre
cartón, 1930, 0,50 x 0,59 m. MuseoMunicipal
de Artes Plásticas, Eduardo Sívori.
Galeria de Arte (Segunda Vanguardia)
AUTOR: Orlando Pierri
"Las góndolas", 1950, óleo sobre tela,
0,80 x 1,00 m. Museo Nacional
de Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Enrique Policastro
"Santiago del Estero", 1953, óleo sobre tela,
1,55 x 0,96 m. Museo Municipal
de Artes Plásticas , EduardoSívori, Buenos Aires.
AUTOR: Carlos Alonso
"Retrato de E.S.", 1967, acrílico sobre tela,
2 x 2 m. Colección particular.
AUTOR: Antonio Berni
"La pequeña pintora", óleo,
0,98 x 0,73 m., colección privada.
AUTOR: Antonio Berni
"Primeros Pasos", 1937, óleo sobre tela,
2,00 x 1,81 m. Museo Nacional
de Bellas Artes, Buenos Aires.
AUTOR: Antonio Berni
" Juanito lleva la comida a su padre peón metalúrgico",
1960, óleo y collage sobre madera,
2,10 x 1,55 m., Museo Municipal de
Arte Moderno, Buenos Aires.
AUTOR: Raúl Soldi
"Camerata Bariloche", 1980, mosaico,
1,70 x 2,20 m., colección privada.
AUTOR: Raúl Soldi
"El frutero de cristal", 1971, óleo,
0,55 x 0,46 m., colección privada.
AUTOR: Raúl Soldi
"Santa Ana de los Cardos", 1959, fresco,
2,65 x 6,59, Capilla de Santa Ana de Glew.
Espero que les guste! Costó un huevo hacerlo jaja.
Fuente I:
Fuente II: http://es.wikipedia.org/wiki/Avant-garde
Fuente III: