Buenas y Santas amigos de T! en esta oportunidad les traigo una prosa propia publicada en Noviembre de 2009 en una publicación mensual de plaquetas poéticas llamada Viento Norte, ese numero lo dedicaron a mis letras... aquí les dejo el link
... sin más preambulos paso al texto....
Ese día cometiste un gran error… me besaste; has hecho cosas peores, pero ese día sólo hiciste eso, besarme… desde ese momento ya no pude dejarte ir.
Me obligaste a ser verdugo, la causante de tu propia muerte, me entregaste inocente la daga y exigiste que la hundiera en tu pecho. Me has dado al animal que duerme en el fondo del frasco y también, las caricias matutinas de tus manos cansadas, la saliva, el vestido y la cuenta corriente de cada una de tus miradas… de cada uno de esos suspiros que exhalas, me has mentido para que te ame, y me has dicho la verdad para ganarte mi respeto.
Hay cosas que si te hubieras detenido a pensar seguramente no las hacías, pero las hiciste y, a aquello le llamaste Amor. Diste lo que ni siquiera es tuyo a alguien que tampoco es y tampoco tiene.
¿Y ahora que hago con dos inexistencias?
Ese día cometí un gran error… te besé; he hecho cosas peores, pero ese día solo hice eso, te besé… desde ese momento ya no pudiste dejarme ir.
Te obligue a ser verdugo, el causante de mi propia muerte, te entregue confiada la daga y te exigí, la hundieras en mi pecho. Te he dado a la perra que duerme en el fondo del frasco y también, las caricias matutinas de mis manos cansadas, la saliva, la desnudez y el estado de cuenta de cada una de mis miradas… de cada uno de los suspiros que exhalo, te he mentido para que me ames, y te he dicho la verdad para que me respetes.
Hay cosas que si me hubiera detenido a pensar no las hacia, pero las hice y, a aquello lo llame Amor. Di lo que no tengo y lo que no soy a alguien que tampoco es ni tiene.
¿Y ahora que hacemos con dos inexistencias?
Ese día cometiste un gran error… me besaste; has hecho cosas peores, pero ese día sólo hiciste eso, besarme… desde ese momento ya no pude dejarte ir.
Me obligaste a ser verdugo, la causante de tu propia muerte, me entregaste inocente la daga y exigiste que la hundiera en tu pecho. Me has dado al animal que duerme en el fondo del frasco y también, las caricias matutinas de tus manos cansadas, la saliva, el vestido y la cuenta corriente de cada una de tus miradas… de cada uno de esos suspiros que exhalas, me has mentido para que te ame, y me has dicho la verdad para ganarte mi respeto.
Hay cosas que si te hubieras detenido a pensar seguramente no las hacías, pero las hiciste y, a aquello le llamaste Amor. Diste lo que ni siquiera es tuyo a alguien que tampoco es y tampoco tiene.
¿Y ahora que hago con dos inexistencias?
Ese día cometí un gran error… te besé; he hecho cosas peores, pero ese día solo hice eso, te besé… desde ese momento ya no pudiste dejarme ir.
Te obligue a ser verdugo, el causante de mi propia muerte, te entregue confiada la daga y te exigí, la hundieras en mi pecho. Te he dado a la perra que duerme en el fondo del frasco y también, las caricias matutinas de mis manos cansadas, la saliva, la desnudez y el estado de cuenta de cada una de mis miradas… de cada uno de los suspiros que exhalo, te he mentido para que me ames, y te he dicho la verdad para que me respetes.
Hay cosas que si me hubiera detenido a pensar no las hacia, pero las hice y, a aquello lo llame Amor. Di lo que no tengo y lo que no soy a alguien que tampoco es ni tiene.
¿Y ahora que hacemos con dos inexistencias?