Jean-Jacques Sempé, nacido el 17 de agosto de 1932, en Burdeos, Francia, es un dibujante de historietas que firma sus trabajos simplemente con su apellido: Sempé. Vive y trabaja en Paris, tiene ahora 74 años. Sin ningún entrenamiento formal en arte, Jean-Jacques Sempé está considerado como el mejor de los dibujantes humorísticos de la actualidad.Jean-Jacques Sempé, en su estudio del boulevard de Montparnasse de París, donde trabaja, "a veces unas horas, a veces todo el día"
Empezó su carrera como ilustrador de prensa colaborando en muchas revistas y diarios, a la vez que trabajaba en historietas franco-belgas. Sus acuarelas, donde sus personajes prácticamente no hablan, ganaron la atención internacional por su facilidad para llevar mensajes a pesar de su simpleza. Ha dibujado durante muchos años para revistas de prestigio como Paris Match y la satírica The New Yorker. Es famoso por sus carteles, sus libros de dibujos humorísticos y por su personaje "El pequeño Nicolás" (Le petit Nicolas), basado en recuerdos de su infancia y que empezó a publicar a partir de 1950 junto con René Goscinny, el guionista de Astérix y Lucky Luke, entre otros.
El París que dibuja Sempé está protagonizado por edificios, sombras y luces, patinadores, parejas peleadas y enamoradas, gente paseando perros, balcones de hierro, hombrecitos y mujercitas, policías, Citroëns. Un conjunto que presenta un París real y a veces agotador de tan caótico.
Hechos con un trazo elegante y preciso, tal vez muy francés, Sempé hace simple lo sublime.
Sus pequeños personajes, a los que trata con ternura, están siempre envueltos en un entorno que los supera, a través de ellos Sempé elabora una crítica lúcida y constante de la sociedad. Esto se ve en libros de su sola autoría como "Nada es simple" (1962), "Todo se complica" (1962), "El gran pánico", o "La ascensión del señor Lambert" (1974), entre muchos otros.
El pequeño NicolásNarradas en primera persona (por Nicolás) estas historias siempre fueron muy bien recibidas por chicas, chicos y jóvenes, que se sienten tratados con respeto, encuentran en las aventuras de Nicolás un eco de las suyas propias y disfrutan con los líos en los que se mete, con la caracterización burlona que hace de directores, maestras y todas las autoridades en general, y con el lenguaje y los dibujos que los interpretan fielmente.
Dice Nicolás: Joaquín no vino ayer a la escuela y hoy llegó tarde, con pinta de fastidiado, y nos quedamos muy asombrados. No nos quedamos asombrados de que Joaquín llegara tarde y fastidiado, porque a menudo llega tarde y siempre está fastidiado cuando viene a la escuela, sobre todo cuando hay examen escrito de gramática; lo que nos asombró fue que la maestra le lanzó una gran sonrisa y le dijo:
—¡Enhorabuena, Joaquín! Debes de estar contento, ¿no?…
(la gran noticia era que Joaquín tuvo una hermanita)
Sempé retrata a la sociedad actual ofreciendo un delicioso conjunto de personajes y situaciones, todas llenas de detalles sorprendentes, con una minuciosa mirada de ingenio y ternura. Dice Sempé que ordena por temas sus miles de dibujos: "Multitudes", "Parejas", "Parques", "Bicicletas" etc.
En el boulevard de Montparnasse, en el centro de la ciudad, en un séptimo piso, frente a un ventanal inmenso por el que se asoma la mitad de París, Jean-Jacques Sempé se sienta cada día frente a su tablero y dibuja. "Y a veces sale y a veces no. Si no sale, pues sigo". Y acaba saliendo ¿no? "Pues a veces no; a veces sigue sin salir". Su estudio es blanco, limpio, luminoso, muy sencillo.
Sempé es alto, amable, burlón, fuma como un carretero y tose como un asmático. Empezó a dibujar a los 19 años porque no encontraba trabajo de otra cosa. Logró el éxito dibujando las historias que escribía René Goscinny, del Pequeño Nicolás. Ha publicado más de 30 libros llenos de humanidad, ironía, de gentes, de sus vidas cotidianas, de restaurantes llenos, esquinas y calles vacías, parques, gatos y bibliotecas.
Da la impresión de que va por la calle anotando mentalmente lo que ve para luego subir al séptimo piso y reflejarlo. "No, no. Yo cuando voy por la calle voy pensando en otra cosa, no soy capaz ni de reconocer a un amigo si me lo cruzo". Trabaja en sus propios libros y colabora con revistas. Por eso, todos los días se sienta frente a la mitad exacta del París que se amontona en su ventanal. A veces por la mañana. A veces por la tarde. A veces unas horas. A veces todo el día. "Me gustaría ser más disciplinado. Tengo una amiga escritora que empieza a las nueve, y a las doce, paf, lo deja, incluso a la mitad de la frase. Yo soy incapaz".
Sus dibujos son simpáticos. Como sus personajes. Como él mismo. Además de la pintura, adora el fútbol, el billar y la música. Sobre todo el jazz. Sobre todo Duke Ellington. Cuenta orgulloso que un día lo conoció. Y que le hizo una pregunta memorable: "Señor Ellington, cuando un trompetista de su orquesta que mide 1,80 se pone enfermo de repente y tiene que sustituirlo de un día para otro por uno de 1,60, ¿cómo hace para la cuestión de los uniformes?". Ellington le respondió: "Sinceramente, amigo, ese tipo de cosas son las que me han estado siempre amargando la vida". Cuando el músico murió en Nueva York, en 1974, Sempé, durante mucho tiempo, se levantaba por la mañana en su casa de París y, antes de sentarse a dibujar, se echaba a llorar sin poder evitarlo.
Pese a dibujar desde hace más de 40 años, se lo reconoce internacionalmente por su trabajo en El pequeño Nicolás más que por sus creaciones en solitario. Son dibujos cargados de ironía muy sutil, que obliga a quien los mira a detenerse un buen rato hasta captar lo que está diciendo el autor.
¿Y cómo está lo de tu juicio?
Con "Nada es fácil", Sempé comienza a publicar libros de forma periódica en Francia y no tarda en despertar el interés de otra editoriales europeas. El salto lo dio con "Las Mujeres y los niños primero", publicado en 1962 con gran éxito en Inglaterra y Estados Unido; a partir de entonces empezó a publicar en revista New Yorker, cuyas portadas se han convertido en objeto de culto.
Sempé retrata los sinsabores de la sociedad actual, la alienación moderna, el placer oculto de las pequeñas cosas de la vida y los detalles, como un verdadero cronista. Su estilo se caracteriza por el detallismo y la creación de personajes que se convierten inmediatamente en entrañables. Reconoce que después de tanto años de trabajo y con el reconocimiento que ha conseguido, puede dedicar hasta una semana para plasmar una idea en una única viñeta.
/www.soitu.es/soitu/2009/06/02/info/1243950134_134442.html
lambiek.net/artists/s/sempe_jj.htm
www.biografiasyvidas.com/biografia/s/sempe.htm
es.wikipedia.org/wiki/Jean-Jacques_Sempé
/www.elpais.com/articulo/semana/Sempe/mitad/Paris/elpepuculbab/20090718elpbabese_2/
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