Profecía
¡Que sed de revolución y de poesía !
de jaurías, de manos caudalosas
de naves incendiadas
de puentes destripados
He de ser, alguna vez
brote de un verso en la tarde
luz fraterna y tibia
sobre la piel huérfana de un pobre
He de escribir viviendo
he de vivir en los trazos de mi canto
en los ecos de una lágrima
en los besos agridulces de un recuerdo.
He de ser aliento del cielo
jugando en el seno de los campos
voz cutánea en la caricia
prosa de los pueblos liberados
He de llegar
más allá del mientras tanto
del seco transcurrir de la planicie
del esperar que pase algo
He de morir, mis labios besarán la fría
boca de la muerte
no habrá campanas doblando por mi alma
la luna rota no dirá mi nombre.
Pero antes,
antesde las póstumas penumbras
de las sábanas clementes
del aliento enmohecido
Derrotado, vacío de blasfemias
resignado al abrazo de la tierra,
triste despojo de las sombras
arrojado a la diáspora del tiempo
Será mi boca postrera
quien parirá tu nombre en un susurro
dejándolo rodar, aéreo
haciéndome a la vida finalmente
Rewind
De buscar y buscar en el ovillo
los hilos primigenios, el origen
de las oscuras fuerzas que me rigen
de gastarme anhelando el recto trillo.
He sabido morir alguna noche
ahogado por mi lágrima salobre
vacío de perdón, de amores pobre
ebrio de soledades en derroche.
Sé que no hay vuelta atrás y no me quejo
el precio de los días voy pagando
es la muda sentencia del espejo.
Mi sombra fiel se agota tras mis pasos
la miel de la poesía me alimenta
y el cielo me sostiene entre sus brazos.
A la bella que duerme
La noche enmudecida se ha quedado
bordada de suspiros y caricias
mis labios han surcado tus delicias
ya muerde la nostalgia mi costado.
Mis besos se durmieron en tu boca
los dioses de tu piel se han sosegado
a ellos mis deseos he ofrendado
descansas, y mi amor ya no te toca.
Dormida me recuerdas a un milagro
de aves, de veranos, de colores
al canto de soñados ruiseñores.
Herido de las flechas de tu cuerpo
me pierdo en tu paisaje y tus jardines
peregrino cautivo en tus confines.
Si yo fuera Fernando Pessoa
Si yo fuera Fernando Pessoa
dirían de mí que soy un genio
un genio loco
yo sería un genio
desbordante de palabras
habitante único de un mundo
espejo del mundo de los otros
que lo abarcaría e iría más allá.
Si yo fuera Fernando Pessoa
no escribiría ésto
a menos que lo fuera en parte
un gajo de Pessoa , quizás un pétalo
despojado de memoria
nostálgico sin saberlo
A la ciudad
Cuadrícula manchada
de tiempo y de ira
hogar de semáforos insomnes
suma de violentos mecanismos
engranajes de amores y odios.
Moja tu cintura la boca
del río ancho y breve
late tu piel áspera como el olvido
con los gritos del acero y el aluminio.
Nosotros, tus células caóticas
entrechocándonos, trazando
un dibujo, un poema
un teorema
azul, desconocido, nimio
hiriéndote y amándote
lunas de tu marea