James Dean: un mito en cinemascope
Resulta increíble que con sólo tres películas en su filmografía, James Dean siga siendo el mito en el que se convirtió tras fallecer en un accidente de coche tal día como hoy. De espíritu rebelde e inconformista, tal y como lo eran los tres personajes que interpretó en la gran pantalla, James Dean era un chico de campo que se mudó a Nueva York para estudiar interpretación. Tras estudiar en el Actor’s Studio y destacar en el teatro, decide poner rumbo a Hollywood para probar suerte en el mundo del cine. “Sailor Beware”, junto a Jerry Lewis y Dean Martin, “Fixed Bayonets!”, dirigido por Samuel Fuller, y “Has Anybody Seen My Gal”, junto a Piper Laurie y Rock Hudson y dirigido por Douglas Sirk serían sus primeras y breves intervenciones cinematográficas. El destino le tenía preparado algo más grande, aunque igualmente breve de la mano de tres cineastas enmarcados dentro de la denominada Generación Perdida.
“East of Eden”
La primera piedra que cimentaría las bases del mito que sería después James deán la podemos encontrar en la adaptación que de la magnífica obra de John Steinbeck hiciera Elia Kazan en 1955: “East of Eden”. En su primer papel protagonista interpretaría al atormentado CalebTrask, el “malo” de dos hermanos que compiten por el cariño de su padre, que además descubre que su madre no está muerta, sino que regenta un local de alterne. La película conseguiría cuatro nominaciones al Oscar y un Globo de Oro como la Mejor Película Dramática, además de competir en la sección oficial del Festival de Cannes.
Sin duda estamos hablando de un título que causaría una gran conmoción en le público de la época al ser la primera que utilizaba el cinemascope de una manera psicológica. Cualquiera que vea la película hoy en día también podrá apreciar el desconcierto de actores, como Raymond Massey que interpretaba al padre de Carl, que no sabía como reaccionar ante el orgánico método de interpretación de James Dean, que nunca repetía los mismos actos ni diálogos a cada repetición de toma, y que además le provocaba fuera de cámara para incrementar las diferencias entre los personajes dentro de la historia.
En una visita al set de rodaje, el propio autor de la novela, John Steinbeck, se sorprendería con el comportamiento del joven actor exclamando que “él es Cal”. Asimimsmo, el autor disfrutaría con el resultado final de la película, que marcaría también el debut cinematográfico de Richard Davalos, como el hermano “bueno”, Julie Harris y Jo Van Fleet, que se llevaría un Oscar a la Mejor Actriz Secundaria por su interpretación de la madre de Cal y Aron.
“Rebel Without a Cause”
Aunque quizás el paso del tiempo no haya sido muy favorecedor para una película como “Rebel Without a Cause”, sin duda, el rebelde adolescente con chupa de cuero que James Dean interpreta en esta película dirigida por Nicholas Ray es más icónico y característico de los tres personajes que interpretó. Además la historia mostraría el descontento de la generación de posguerra que no aprobaba algunos comportamientos de sus progenitores y que comenzaba a denunciar los peligros del capitalismo más pendiente del consumismo que de dar cariño a sus hijos.
La historia comienza cuando tres jóvenes coinciden en una comisaría, Jim porque está borracho, Judy porque se ha escapado de casa y Platón porque acaba de matar a tiros a unos cachorros. Los tres tienen un denominador común: mantienen unas conflictivas relaciones con sus familias. Natalie Wood y Sal Mineo consiguieron sus respectivas nominaciones al Oscar de aquel año, así como una nominación más por el guión original de Stewart Stern. La fotografía de Ernest Haller también se realizaría en cinemascope, formato que Nicholas Ray utilizaría a menudo y que también sabría utilizar de una manera psicológica, más que estética.
Sin duda la tensión sexual fuera de cámaras entre Sal Mineo y James Dean, favorecería la relación de sus respectivos personajes, bajo los que también planeaba la sombra del amor entre hombres. Emigrante siciliano, Sal Mineo vivía su condición homosexual en clandestinidad, debido no sólo a una posible represión cultural, sino al férreo control de los estudios por sus estrellas en aquella época. Sin duda, quedó favorablemente sorprendido por el descaro con el que James Dean exhibía su despreocupada bisexualidad, que sin duda sería otra de las bases de su mito personal. Los dos actores volverían a coincidir en su siguiente película, al igual que lo harían con Dennis Hopper, quien también participaba aquí en un minúsculo papel.
“Giant”
El mito terminaría de germinar al morir James Dean en un accidente de coche cuando todavía no había concluido el rodaje de “Giant”, el magnífico melodrama dirigido por George Stevens en el que tendría como compañeros de reparto a Elizabeth Taylor, mariliendre como ninguna, y Rock Hudson, otro homosexual en la clandestinidad. Jett Rink sería el personaje interpretado por James Dean, un arrogante empleado de los Benedict que tiene la fortuna de encontrar petróleo en las tierras que la ha dejado en su testamento Luz, la hermana de Jordan, quien se convertirá en el patriarca de la familia. A pesar de su nueva condición de hombre rico, Jett no es un hombre feliz pues no puede conseguir aquello que más desea: Leslie, la esposa de Jordan.
Casi podríamos decir que en el caso de “Giant”, serían favorables las condiciones de los dos rodajes previos, pues a la tensión sexual que Rock Hudson parecía tener hacia James Dean, habría que sumarle la incomprensión por su método de interpretación, permitiendo que la interpretación de James Dean brille por encima de los tres personajes protagonistas (siempre con el permiso de Elizabeth Taylor). A la altura estaría también la interpretación de Dennis Hopper, que también sería un actor del Método y que ya mostraba una ferviente admiración personal por Dean. El reparto de la película se completaba con las interesantes aportaciones de Carroll Baker, Mercedes McCambridge y Rod Taylor, en una película que nuevamente estaría fotografiada en espléndido cinemascope.
A pesar de sus diez nominaciones la película tan sólo se llevaría el Oscar al Mejor Director para George Stevens. Aunque el joven actor sería reconocido con una nominación póstuma al Mejor Actor Protagonista por “Giant”, como habría sido también nominado el año anterior por “East of Eden”, no conseguiría ninguna de las dos estatuillas. Sería el público el encargado de recordar para siempre al joven rebelde e incomprendido que fue James Dean, del que hoy se cumplen cincuenta y siete años de su muerte.
Me gustan las frases y por ello estube buscando algunas de james Dean para compartirla con ustedes:
Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver.
Busca la satisfacción en lo que haces, no en el resultado.
Cuando un actor hace una escena exactamente de la manera en que un director lo dice, no está actuando. Está siguientes instrucciones.
No puedo cambiar la dirección del viento, pero sí ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino.
Sueña como si fueses a vivir para siempre vive como si fueses a morir hoy.
Sólo las personas tiernas son realmente fuertes.
Lo mejor de ser soltero, es que te puedes meter en la cama por el lado que quieras.
Un actor debe interpretar la vida, y para ello deben estar dispuestos a aceptar todas las experiencias de la vida tiene que ofrecer. De hecho, debe buscar más de la vida que lo que la vida pone a sus pies.
En el corto lapso de su vida, un actor debe aprender todo lo que hay que saber, experimentar todo. El actor debe hacer todos los esfuerzos posibles para almacenar en su subconsciente todo lo que le sirva en la expresión de su arte.
Creo que sólo hay una forma de grandeza para el hombre. Es cuando un hombre puede salvar la brecha entre la vida y la muerte. Quiero decir, si puede vivir después de que ha muerto, entonces tal vez fue un gran hombre. Para mí el único éxito, la única grandeza, es la inmortalidad.