Desde las últimas noticias y realidades de cierres o recortes en gran parte de servicios de hospedaje en internet globalmente utilizados, se han se han escuchado farfullantes lamentos por doquier. Listas de ellos pueden encontrarse fácilmente en este mismo sitio.
Para el leecher consumado, ésta realidad es una de las pesadillas más terroríficas que pueda haber imaginado. Las primeras reacciones fueron predecibles ya que estas provienen no de un raciocinio bien engrasado, sino de sentimientos y emociones encontradas al ver que nos han arrebatado algo.
¿Quién no ha dejado escapar algún insulto cuando Megaupload fue intervenido y finalmente cerrado? Buscar responsables para justificar nuestros malos momentos y peores decisiones, es un acto natural.
¿Significa esto que estoy de acuerdo con la censura en internet? Nada más lejos de la realidad.
Desde mi punto de vista, estas demostraciones de despotismo provenientes de un país que se cataloga a sí mismo como “El país más libre del mundo” solo demuestran el nivel de corrupción de quienes lo gobiernan. Si bien la idiosincrasia sajona es muy distinta a la nuestra, los vicios de nuestros sistemas de gobierno comparten similitudes evidentes.
El que critica el sabor de la comida luego que vació el plato, como mínimo carece de decencia.
Es que la mayor parte de los latinoamericanos nos hemos acostumbrado a que nos den de comer en la boca, al facilismo, al “alguien lo hará por mí” y al evitar leer textos muy extensos para cuidar nuestra vista. Lo mismo ocurre en la red. Si ciertas compañías no han presionado a los gobiernos latinoamericanos a implementar medidas de este tipo (bloqueos de Webs, etc.), no es precisamente porque nuestros gobernantes sean idealistas empedernidos donde la “Libertad en la Web” sea el sanctum sanctorum de los incorruptibles derechos de sus pueblos. Simplemente, que una gran cantidad de mega corporaciones de medios audiovisuales y prestidigitadores de otras yerbas, están sitas en el país de las estrellas blancas. Allí bancan a políticos del primer mundo porque allí encuentran su interés.
En Latinoamérica, si bien han habido algunos intentos por emular dichas presiones, la realidad es que se cometen aún peores abusos, cuando por dinero para una campaña política, nuestros gobernantes, otorgan la explotación de importantes recursos naturales a corporaciones de una ética similar a los charlatanes de turno.
Ahora, en el país del norte comienza a calentarse el guiso. Contando los pollos antes de que nazcan, se apresuran a convencer a sus cínicos y gordos amigos, de que defenderán sus ganancias detrás de un manto legal manchado de sangre rancia y petróleo.
¿De qué nos asombramos entonces?
Estas acciones que buscan sembrar el miedo son tan profundas y duraderas como en un charco la lluvia. ¡Pero si es de Perogrullo! Si se implementan medidas restrictivas apartadas del sentido común al tráfico en internet, este bajará y perderán dinero sea el país que sea. Resumiendo: Mucho ruido y pocas nueces.
Me divierte mucho (y me preocupa a la vez), escuchar a quienes defienden a un Hosting (ex Hosting podríamos decir) ubicado en USA, bajo las "tiránicas" leyes de USA, solo porque quieren seguir mirando películas filmadas en USA y jugando con juegos “made in USA” sin pagar un peso.
A esta clase de cínico le digo: Comience dando el ejemplo y deje que los yanquis protesten contra sus propias leyes, y si tanto le molesta la campaña política en EEUU y sus consecuencias, no elija servidores ubicados allí para alojar material (sean estos legales o no según EEUU). Hay una lista enorme de servidores en otros países, inclusive mucho mejores, no me sea vago y búsquelos.
Es que la tontería de algunos raya ya en lo patológico. Mucho Facebook, mucho MSN, pero de pensar nada de nada. Siempre un paso atrás de la zanahoria.
Luego están los que se aprovechan de estos especímenes tortuosos, cierta cepa incongruente que jamás aportó ni aportará nada a Internet, abanderados de la “Libertad de expresión” queman banderitas yanquis de papel, que con el pecho inflado, creen realizar el acto de sus vidas.
Antes de ocuparse de lo que firman y censuran gobernantes en SU propio país, eligen balbucear, entre chorros de baba, frases “anti sistema” mientras masajean suavemente su ratón sin bolita.
¿Qué EEUU a presionado a su gobierno? Yo diría que SU gobierno se ha dejado presionar por EEUU. No es un juego semántico amigo. Léase bien : “La verdadera libertad en Internet es la misma que tienes cuando sales a la calle.” Si no le gusta lo que firmó un político de su país, difúndalo, tóquele timbre, hágale saber que no le gustó, y sobre todo, no lo vote.
¿Pero que hacen en cambio estos activistas de cartón?. Creen que el FBI tiembla ante una “denegación de servicios” pueril, y que ellos han tomado una medida muy inteligente al darle de beber ese caldo (¿O sería SOPA?) a la prensa amarillista de turno. Esa ley, como otras tantas que duermen en incontables cajones, nunca tuvieron aval en USA y jamás la tendrán. Simplemente no hay consenso. ¿De qué sirve una ley si la mayoría no la acepta y la respeta? De alarmistas apocalípticos y “magufos” mejor no hablo, que es nombrarlos y comienzan a reproducirse como hamsters.
Piratería, parásitos y abusos
Hay que tener bien diferenciado al que vende o utiliza lo que roba del que difunde lo que robó sin nada a cambio, al que se enriquece gracias al robo ajeno del que comparte lo que es suyo. Ahora, si usted compra un IPhone por ejemplo, ¿Lee usted el contrato previamente? ¿Está de acuerdo en que la empresa propietaria del hardware no le permita cargar música desde una fuente personal en su dispositivo? Si no está de acuerdo, bien claro se lo digo, NO SEA TONTO Y NO LO COMPRE.
¿A nadie le gusta que lo roben verdad? Esto lo incluye a usted y a las compañías, sean estas del pelo que sean. Si usted se queja del bajo sueldo que tiene, luego de haber aceptado el contrato de trabajo habiendo tenido otras opciones ¿Quién es el responsable? La mismísima cosa ocurre en la red. El mundo no es blanco y negro.
He visto “post crap” llenos de puntos porque cuelgan un video demagogo y facilista que compara compartir una receta de cocina con el robo de algo que puede haber costado años de investigación y desarrollo, recursos y personal, para que venga algún vivo a hacerse millonario sin haber invertido un peso, porqué según le dijeron “Internet es libre y está para compartir”.
Esta clase de tonto (como el que hizo el video), cree, entre otras idioteces, que somos todos como él. Al muy imbécil habría que explicarle que si uno enseña a otra persona a leer no se es un delincuente y no se lo sería jamás, aunque tome o no la SOPA, pero dudo que lo entienda.
Él y sus seguidores son de los que opinan que todo debe ser “FREE”, los videojuegos “FREE”, los artículos en el supermercado “FREE”, visitar al médico “FREE”, y los elfos blancos, sin duda, también deben ser “FREE”.
No hay caso, no tienen cura…
Por otro lado, existen ciertos charlatanes sin escrúpulos (se definen ellos mismos como políticos), que sobre tecnología pueden describir con sus propias palabras un reloj. Ellos también se suman al debate.
A estos les digo: ¿Prohibir redes P2P? ¿Los ISP deben controlar todas las actividades de sus clientes? ¿Redes sociales controlando cada link? Que buen chiste...
Si cada empresa fuera juzgada por lo que hacen sus usuarios o tuvieran que crear una sección “policía controladora de posibles delitos” dentro de su propia empresa, el mundo sería poco menos que surrealista. Imaginen a la competencia de una empresa X subiendo material ilegal a los servidores X.
De ahí a pensar que estos junta votos son más corruptos que ignorantes es de una lógica de parvulario. A un hosting, politiquero de cuarta, (si me estás escuchando) se le informa con pruebas legales que hay material ilícito en sus servidores, se le obliga a su borrado y se le piden credenciales del usuario que lo envió junto a otros datos necesarios.
¿Qué el hosting no quiere revelar la identidad del usuario o borrar TODOS los ficheros asociados? Entonces un palo y a la bolsa, los responsables del hosting van todos presos (por difundir pornografía infantil por ejemplo), se incauta el hardware y se averigua toda la información técnica. Si el hosting fue cómplice de delito, entonces otro palo y a la bolsa. Así de fácil queremos las leyes, y así de fácil deberían trabajar en vez de estafar constantemente al contribuyente y dejar de hacer la vista gorda con empresas corruptas que les llenan el bolsillo electoral.
Estos últimos especímenes más que un remedio necesitan grandes dosis de lo contrario…
Para el leecher consumado, ésta realidad es una de las pesadillas más terroríficas que pueda haber imaginado. Las primeras reacciones fueron predecibles ya que estas provienen no de un raciocinio bien engrasado, sino de sentimientos y emociones encontradas al ver que nos han arrebatado algo.
¿Quién no ha dejado escapar algún insulto cuando Megaupload fue intervenido y finalmente cerrado? Buscar responsables para justificar nuestros malos momentos y peores decisiones, es un acto natural.
¿Significa esto que estoy de acuerdo con la censura en internet? Nada más lejos de la realidad.
Desde mi punto de vista, estas demostraciones de despotismo provenientes de un país que se cataloga a sí mismo como “El país más libre del mundo” solo demuestran el nivel de corrupción de quienes lo gobiernan. Si bien la idiosincrasia sajona es muy distinta a la nuestra, los vicios de nuestros sistemas de gobierno comparten similitudes evidentes.
El que critica el sabor de la comida luego que vació el plato, como mínimo carece de decencia.
Es que la mayor parte de los latinoamericanos nos hemos acostumbrado a que nos den de comer en la boca, al facilismo, al “alguien lo hará por mí” y al evitar leer textos muy extensos para cuidar nuestra vista. Lo mismo ocurre en la red. Si ciertas compañías no han presionado a los gobiernos latinoamericanos a implementar medidas de este tipo (bloqueos de Webs, etc.), no es precisamente porque nuestros gobernantes sean idealistas empedernidos donde la “Libertad en la Web” sea el sanctum sanctorum de los incorruptibles derechos de sus pueblos. Simplemente, que una gran cantidad de mega corporaciones de medios audiovisuales y prestidigitadores de otras yerbas, están sitas en el país de las estrellas blancas. Allí bancan a políticos del primer mundo porque allí encuentran su interés.
En Latinoamérica, si bien han habido algunos intentos por emular dichas presiones, la realidad es que se cometen aún peores abusos, cuando por dinero para una campaña política, nuestros gobernantes, otorgan la explotación de importantes recursos naturales a corporaciones de una ética similar a los charlatanes de turno.
Ahora, en el país del norte comienza a calentarse el guiso. Contando los pollos antes de que nazcan, se apresuran a convencer a sus cínicos y gordos amigos, de que defenderán sus ganancias detrás de un manto legal manchado de sangre rancia y petróleo.
¿De qué nos asombramos entonces?
Estas acciones que buscan sembrar el miedo son tan profundas y duraderas como en un charco la lluvia. ¡Pero si es de Perogrullo! Si se implementan medidas restrictivas apartadas del sentido común al tráfico en internet, este bajará y perderán dinero sea el país que sea. Resumiendo: Mucho ruido y pocas nueces.
Me divierte mucho (y me preocupa a la vez), escuchar a quienes defienden a un Hosting (ex Hosting podríamos decir) ubicado en USA, bajo las "tiránicas" leyes de USA, solo porque quieren seguir mirando películas filmadas en USA y jugando con juegos “made in USA” sin pagar un peso.
A esta clase de cínico le digo: Comience dando el ejemplo y deje que los yanquis protesten contra sus propias leyes, y si tanto le molesta la campaña política en EEUU y sus consecuencias, no elija servidores ubicados allí para alojar material (sean estos legales o no según EEUU). Hay una lista enorme de servidores en otros países, inclusive mucho mejores, no me sea vago y búsquelos.
Es que la tontería de algunos raya ya en lo patológico. Mucho Facebook, mucho MSN, pero de pensar nada de nada. Siempre un paso atrás de la zanahoria.
Luego están los que se aprovechan de estos especímenes tortuosos, cierta cepa incongruente que jamás aportó ni aportará nada a Internet, abanderados de la “Libertad de expresión” queman banderitas yanquis de papel, que con el pecho inflado, creen realizar el acto de sus vidas.
Antes de ocuparse de lo que firman y censuran gobernantes en SU propio país, eligen balbucear, entre chorros de baba, frases “anti sistema” mientras masajean suavemente su ratón sin bolita.
¿Qué EEUU a presionado a su gobierno? Yo diría que SU gobierno se ha dejado presionar por EEUU. No es un juego semántico amigo. Léase bien : “La verdadera libertad en Internet es la misma que tienes cuando sales a la calle.” Si no le gusta lo que firmó un político de su país, difúndalo, tóquele timbre, hágale saber que no le gustó, y sobre todo, no lo vote.
¿Pero que hacen en cambio estos activistas de cartón?. Creen que el FBI tiembla ante una “denegación de servicios” pueril, y que ellos han tomado una medida muy inteligente al darle de beber ese caldo (¿O sería SOPA?) a la prensa amarillista de turno. Esa ley, como otras tantas que duermen en incontables cajones, nunca tuvieron aval en USA y jamás la tendrán. Simplemente no hay consenso. ¿De qué sirve una ley si la mayoría no la acepta y la respeta? De alarmistas apocalípticos y “magufos” mejor no hablo, que es nombrarlos y comienzan a reproducirse como hamsters.
Piratería, parásitos y abusos
Hay que tener bien diferenciado al que vende o utiliza lo que roba del que difunde lo que robó sin nada a cambio, al que se enriquece gracias al robo ajeno del que comparte lo que es suyo. Ahora, si usted compra un IPhone por ejemplo, ¿Lee usted el contrato previamente? ¿Está de acuerdo en que la empresa propietaria del hardware no le permita cargar música desde una fuente personal en su dispositivo? Si no está de acuerdo, bien claro se lo digo, NO SEA TONTO Y NO LO COMPRE.
¿A nadie le gusta que lo roben verdad? Esto lo incluye a usted y a las compañías, sean estas del pelo que sean. Si usted se queja del bajo sueldo que tiene, luego de haber aceptado el contrato de trabajo habiendo tenido otras opciones ¿Quién es el responsable? La mismísima cosa ocurre en la red. El mundo no es blanco y negro.
He visto “post crap” llenos de puntos porque cuelgan un video demagogo y facilista que compara compartir una receta de cocina con el robo de algo que puede haber costado años de investigación y desarrollo, recursos y personal, para que venga algún vivo a hacerse millonario sin haber invertido un peso, porqué según le dijeron “Internet es libre y está para compartir”.
Esta clase de tonto (como el que hizo el video), cree, entre otras idioteces, que somos todos como él. Al muy imbécil habría que explicarle que si uno enseña a otra persona a leer no se es un delincuente y no se lo sería jamás, aunque tome o no la SOPA, pero dudo que lo entienda.
Él y sus seguidores son de los que opinan que todo debe ser “FREE”, los videojuegos “FREE”, los artículos en el supermercado “FREE”, visitar al médico “FREE”, y los elfos blancos, sin duda, también deben ser “FREE”.
No hay caso, no tienen cura…
Por otro lado, existen ciertos charlatanes sin escrúpulos (se definen ellos mismos como políticos), que sobre tecnología pueden describir con sus propias palabras un reloj. Ellos también se suman al debate.
A estos les digo: ¿Prohibir redes P2P? ¿Los ISP deben controlar todas las actividades de sus clientes? ¿Redes sociales controlando cada link? Que buen chiste...
Si cada empresa fuera juzgada por lo que hacen sus usuarios o tuvieran que crear una sección “policía controladora de posibles delitos” dentro de su propia empresa, el mundo sería poco menos que surrealista. Imaginen a la competencia de una empresa X subiendo material ilegal a los servidores X.
De ahí a pensar que estos junta votos son más corruptos que ignorantes es de una lógica de parvulario. A un hosting, politiquero de cuarta, (si me estás escuchando) se le informa con pruebas legales que hay material ilícito en sus servidores, se le obliga a su borrado y se le piden credenciales del usuario que lo envió junto a otros datos necesarios.
¿Qué el hosting no quiere revelar la identidad del usuario o borrar TODOS los ficheros asociados? Entonces un palo y a la bolsa, los responsables del hosting van todos presos (por difundir pornografía infantil por ejemplo), se incauta el hardware y se averigua toda la información técnica. Si el hosting fue cómplice de delito, entonces otro palo y a la bolsa. Así de fácil queremos las leyes, y así de fácil deberían trabajar en vez de estafar constantemente al contribuyente y dejar de hacer la vista gorda con empresas corruptas que les llenan el bolsillo electoral.
Estos últimos especímenes más que un remedio necesitan grandes dosis de lo contrario…