InicioArteDe la memoria nace el pensamiento complejo (ensayo ViQuiano)

Comparto con ustedes un ensayo/tesis que acabo de escribir. (Empecé a la una, según el word) Pero es una idea que vengo rumiando hace mucho.
Espero que, por lo menos, sea leído.
Desde ya, ¡muchas gracias por los comentarios y críticas!






De la memoria nace el pensamiento complejo.


El título que te doy es la consecuencia de una reflexión que inicié al leer “La escritura reestructura la conciencia” de no se qué autor (Google puede darte esa información).
Por lo tanto, voy a intentar explicar el recorrido que hizo mi análisis.
El texto mencionado analizaba el cambio en las culturas orales al comenzar a utilizar la escritura. Resulta que las culturas ágrafas, al no utilizar un medio de almacenaje y transmisión de pensamiento (o “conocimiento”, si se prefiere), tenían una estructura mental que posibilitaba eso mismo dentro de su mente (la conservación y comunicación de sus conocimientos).
El elemento principal en esta actividad era, lógicamente, la memoria. Y era en ella que se almacenaba la historia, la religión, los valores, las costumbres, los conocimientos geográficos, etc. Ahora, cuando se pudieron plasmar en un material todas estas cosas, el cerebro dejó de ocuparse de la actividad de retención (no por completo, obviamente, aún hoy se la practica un poco). Pasó a ocuparse de otros asuntos, digamos, ya que delegó ese trabajo y quedó con menos obligaciones.
Bueno, tenemos aquí, en el siglo XXI, una cosa enorme y abstracta que se llama “internés”. Ella es un cerebro gigante que sólo se ocupa de esas dos cosas: conservación y comunicación de conocimientos, que eran sumamente importantes para el cerebro pre-histórico (*1).
Sin embargo, internet no tiene memoria (en un sentido análogo a la de nuestra cabecita). Ella sólo guarda y mueve: no tiene estructura.
Pregúntenle a los poetas homéricos si la estructura sirve de algo en el almacenaje y comunicación del conocimiento: Ellos utilizaban versos de estructura fija, e incluso tenían fórmulas que se repetían para que la matemática cerrara mejor.
En internet pocas cosas se repiten. Es decir, no leemos dos veces lo mismo. Comparamos, elegimos y ya está. Suele suceder que saltemos de un sitio a otro (como si hiciéramos zapping) y al final no sepamos cómo garcha llegamos al lugar que está en nuestra pantalla, y mucho menos qué tan confiable es la información que éste nos brinda.
Mi amigo Darío Semino me comentó que hay gente que compara este tiempo con la época de la Biblioteca de Alejandría ¡Nada más equivocado que hacer eso! En Alejandría se reunió, por primera vez... Bueno, “casi” por primera vez, Aristóteles ya tenía su biblioteca personal, y en otras ciudades del imperio ya había una que otra gran biblioteca, pero Alejandría la tenía más grande. Decía... se reunió inmensa cantidad de escritos, por primera vez. Allí comenzaron las ciencias literarias y nacieron los eruditos. Fue el auge (*2) de la cultura escrita. Se explotó la escritura. Se la analizó y estudió por primera vez.
Yo estudio Letras, y al escuchar eso ¡deseé con toda mi alma volver en el tiempo!. Pero no pude.
Siempre valoré la palabra escrita por encima de la hablada, pero ahora mi pensamiento cambia: Impulsada por Homero (o el estudio de su obra, pero es más divertido decir que fue el cieguito mismo), empecé este año un proyecto de literatura oral.
En primer lugar hice un Diario Íntimo Hablado, que grababa con mi mp3 y escuchaba al terminar (cosa muy importante, porque al principio hablaba tan bajito que no se oía: tenía miedo de que me tomen por loca por hablar sola, ¡y encima de mis intimidades!). También volvía a las grabaciones en el Parque Udabe, mientras trotaba un poco. Pero a esa altura las grabaciones ya incluían lecturas y recitaciones (de Rilke, por ejemplo). Un día ya probé “improvisar” (*3) una composición oral.
La semana pasada compuse una especie de alegoría, y ayer una poesía completa, que venía pensando al doblar la esquina y cuando llegué a casa, la grabé y le agregué otra estrofa.
El riesgo de olvidar los versos o de perder el hilo del relato impulsa al cerebro a exigirle a la memoria ¡que labure!. Que se ejercite, que busque mecanismos.
Soy actriz de teatro, y mientras memorizo un libreto me es completamente imprescindible resumirlo, analizarlo y reestructurarlo (*4), y no tomo nota del resultado de esto, porque es simplemente la forma de que se anoten en mi memoria, justamente.
Y esto (la nota al pie nº4) me recuerda que Sócrates no quiso aprender a escribir. ¿Por qué será? Se me ocurre que era inteligente (soy una analista del carajo, eh?) y que preveía el cambio que la escritura iba a tener en su forma de pensar. Digo forma en un sentido literal. Las formas de las conciencias orales y alfabetas son diferentes. El cerebro que lee y escribe puede prescindir de la memoria y, por lo tanto, de la manera en que ella organiza las cosas ahí adentro.
A la hora de memorizar algo, tenemos que recurrir a ese orden diferente, a esa otra forma de pensar que posibilita una retención del contenido a lo largo del tiempo. Posibilita la fijación del conocimiento.
Creo que varios podríamos repetir alguna poesía que nos hicieron memorizar en la primaria (los que tuvimos esa, literalmente arcaica, metodología de enseñanza). Y sino, tal vez recordemos la letra de una canción.
¡Apa! ¿La leímos esa letra? ¿No? La escuchamos cientos de veces, tal vez... Sí, ¿no? Y esto me lleva a otra cosa que estuve pensando...
Suele suceder que, al recordar canciones o cuentos de nuestra primera infancia (que es analfabeta, recuerden esto), adentro nuestro se muevan muchas cosas. La memoria atrae pasados “niñaicos”(*5) y eso nos emo-ciona. Lo que significan y vuelven a significar (y los nuevos significados que surgen con el tiempo), está asociado a momentos, a recuerdos. La memoria los fijó utilizando esas metáforas y ellos vuelven a aparecer, cada vez más complejos (gracias al ejercicio de nuestra mente).
Creo que algo muy parecido sucede cuando oímos un buen recitador (a mí me pasó con un viejito que recitaba Nido de cóndores, me pasa con An american Prayer y podría pasarme, incluso, con la intro a Maradó, de Los Piojos), al oír Indio Toba, o una canción aborigen. Lo que sentimos al oír canciones, de las que nos aprendemos la letra sin leerla jamás tal vez... Son composiciones orales o de la época en que no sabíamos escribir y conservan esa estructura de pensamiento y esa carga de pasado.
Esos sentimientos que nos generan, creo yo, se deben a que MUEVEN NUESTRA MEMORIA. La oralidad fecunda nuestra memoria. ¿Por qué parece estar tan ligada a los sentimientos? Porque es profunda, porque es parte de una estructura de pensamiento compleja y absolutamente necesaria para el ser humano y para su supervivencia (como especie, manteniendo y regenerando sus conocimientos a lo largo del tiempo).
La memoria (*6) es propiamente humana, chabón. Capaz es lo-que-nos-hace-humanos, lo que indica inteligencia, lo que genera un lenguaje.
Y siempre fui medio lela y olvidadiza, pero también siempre amé el conocimiento y supe escuchar... Y me cogí un par de chicos inteligentes que hablaban mucho.
Escuchaba.
Y ahora pienso.
Uau.
Fue la oralidad , señores.
Y si estoy equivocada con alguna deducción o supositorio (*7), ruego me lo informen para poder yo enderezar mi camino.
El error al pensar puede suceder, ¡claro que sí! Pregúntenle a los indios Batakos de Sumatra:
James Frazer, en La rama dorada, explica el error básico del que surgen las creencias mágicas. Es la utilización equivocada de dos actividades del intelecto: la asociación de ideas por similitud y por cercanía. Así, los pueblos primitivos creían que por dejar sus dientes de leche cerca de las cuevas de los ratones, al niño le crecerían dientes tan fuertes como los de esos bichos (Cualquier similitud con el Ratón Pérez, es una asociación mía y sólo mía).
Bueno, ¿y el hecho de que este pensamiento mágico se diera en culturas ágrafas es casual? ¿Qué pasó luego, al usar lápiz y papel?
Ajajá... se aprendió de los errores. Bah, creo yo, y en ciertos casos nomás.
-Tuve que frenar, había un mosquito que me rompía las pelotas ¡la concha de diosss!-
Los humanos de la oralidad no tenían muchas maneras de organizar su pensamiento, por lo que se las arreglaban como podían (de ahí nace la parva de religiones). Y los errores metodológicos se transmitían de generación en degeneración, ya así así, hasta llegar al jefe ejecutivo.... [Perdón por el lapsus de la obra Música de Oficinas]
Continúo: Existe hoy cierta organización, nacida de varias tradiciones orales, que tiene sus justificaciones escritas en un librito. Ese librito se llama “Palabra de Dios” y fue reescrito muchas veces.
Esto es lógico.
Primero se quitaron las cosas muy flasheras, como el evangelio (ahora “apócrifo”) de Santiago, que dice que el niño Jesús hizo volar una palmera hasta el cielo en agradecimiento por haberle dado sombra en el desierto, entre otras guachadas.
Después (cosa muy graciosa) se empezó a interpretar. Porque decían que era muy complejo y había que explicarlo.
Ya con la imprenta, se le agregaron unas notitas al pie, que re-re-re-re-justificaban las frases de ese texto.
Ehmmm. ¿NO SE DAN CUENTA??!!! Ya ni me gasto en preguntarme eso, sé que la respuesta es ene-o.
Los Cuentos de Canterbury, por ejemplo, datan de la antiquisísima edad media y muestran la convivencia de creencias “paganas” y cristianas, hechas una mezcolanza tremenda (Imaginate a Atenea matando a Goliat... bueno, algo así). Si a eso le sumamos que (por lo menos los marineros) en esa época creían que habían países lejanos con hombres que no tenían cabeza, sino que el rostro les sobresalía del pecho, creo que está bastante clarita la cosa.
Los judíos están en el año tres mil algo (no recuerdo, loco, no tengo ganas de abrir el Google, estoy metiendo sólo lo que ya tengo en la cabeza). Si mal no recuerdo, toman como inicio de su calendario algún evento relacionado con Moisés (cuando una nube le escribió los diez mandamientos en dos piedras, o algo por el estilo). Así que son unos mil quinientos años antes de los tipos de rostro en pecho.
Y ya que mencioné los diez mandamientos, les pido que no se detengan en ellos, ni en el concepto de monogamia, propiedad privada y demás cosas que ellos “generaron” y justifican. En serio, es para angustiarse sino.
Ellos no tienen notitas al pie, creo. Tampoco la carta de San Pablo que dice que el hombre no tiene que casarse, sino ser célibe, pero que si ya está casado... algo así como que se joda, y sea buen marido por pelotudo. Igual, seguramente va a aparecer alguien que “explique” ese tipo de cosas para nuestra idiota mente del siglo XXI, en cualquier momento... ahora... ahora... nop, todavía no...
Pero me fui de tema, porque estos no son errores propios de una cultura estructurada por la oralidad, sino que son arcaísmos injustificables que los ciegos no quieren ver.
Yo fui muy católica.
El otro día le comentaba a mi novio si no sería lógico que Jesús fuera pedófilo, o por lo menos la historia de él que se cuenta: Supuestamente, no se garchaba a ninguna mina y al discípulo que más amaba era Juan, que era el guachín más lindo de los doce y el más pendejo. Y entender eso no sólo explicaría las tendencias de los sacerdotes, sino que capaz toda la psiquis de Jesús y lo que esa mente generó, y el por qué... Que las visiones descritas en el apocalipsis hayan sido a causa de los alucinógenos que Jesús le daba a Juan para que se dejara, no es una conjetura que yo defienda.
Y también pensé en los estigmas (cosa que me interesaba mucho siendo católica, y que soñaba con recibirlos como bendición, aunque me atraía más poder levitar gracias a una oración profunda, que era lograda sólo por espíritus cercanos al señor). Se me ocurrió que pueden ser parecidos a las úlceras que se hace mi viejo en el estómago a causa del stress: La mente es muy poderosa. Están comprobadas numerosas afecciones corporales que se causan con la mente. Y los mártires debieron ser personas bastante estresadas, además de masoquistas. ¿No pudieron haberse generado heridas reales a partir del deseo de sufrimiento? Y hasta hace poco no se hubiera podido encontrarles una causa. Quizás ahora pocos se animarían a encontrarla... Pero ya no hay gente con estigmas... ¿o sí?
Ya no hay milagros tampoco. Ni santos. Ni palmeras voladoras, ni resurrecciones.
¿Ya? no. ¡Loco, avívense!
No, es inútil.
Acá viven ocho personas conmigo, y las dos que fundaron la casa ya fundieron su cerebro. Y su estómago, cierto. Y su vientre, por supuesto. “Pobre” mujer.
Pero bueno, volviendo al tema que nos compete (o que me compete a mí, por lo menos) quería mencionar la visión-de-tiempo que tenían estas culturas orales.
Tanto los griegos como los mayas, por ejemplo, carecían del concepto del tiempo como una línea. Éste se inventó (adivinen) con la escritura, ¡claro que sí!
La línea separa pasado - presente - futuro en una relación de continuidad, al igual que una palabra sucede a la otra en una oración (que mentalmente es una idea, gomosa y sin forma de línea).
Un chamán, en junio, me explicó (a mí y a mis amigos de mimo teatro) la idea del no-tiempo que tenían los mayas. Lo graficó como una caja. El pasado está debajo, el presente al centro, y el futuro arriba. No me acuerdo bien qué palabras usaba él, y tampoco ahondó mucho en el tema, pero la idea es así: hoy ESTÁN el ayer y el mañana (en palabras ViQuianas). Lo que sabemos del pasado y lo que genera el futuro está hoy con nosotros. Convive con “el ahora”. ¿Por qué? ¿No sabés dónde está el tiempo? ¡En nuestra mente! En nuestra memoria, boludo, ¡es de lo que te vengo hablando hace tres horas!
Aiaiai, esta gente...
Los mayas tenían esa conciencia de la que hablé al principio, o sea que no podían guardar el pasado en un papel, o en un puntito anterior de la línea de tiempo. Entonces, lo tenían con ellos todo el tiempo. Cada vez que lo mencionaban, se hacía presente, el pasado con sus seres ya muertos, con sus acontecimientos y con sus explicaciones del cosmos.
Cuando inventamos la escritura (nosotros, la humanidad), guardamos el pasado. Lo sacamos de nosotros y lo encuadernamos (*8). Entonces se pasó. Se hizo pasado ahí (antes no existía, pero le puse ese nombre para que entiendas, sino te hacés un menjunje de puta madre).
Antes de la escritura no existía el pasado. Las cosas se repetían. No sólo los pensamientos, sino también las costumbres, y así nacen los rituales.
El humano primitivo necesitaba levantarse al amanecer, vivir los ciclos de las estaciones del año, darle bola a la luna, etc. ¡Sino no sabía ni dónde-estaba-parado! Ellos lo estructuraban, o él usaba la estructura de ellos para organizar su vida. Es lo mismo: en la oralidad las cosas se dicen de muchas maneras para entenderlas mejor, y todas son válidas.
Y todos los pensamientos son válidos. Y todos los Homeros son Homero. Y todos los evangelios son Palabra de Dios.
Porque cada ser humano es distinto.
Y la palabra se hizo para comunicar al otro lo que tiene nuestra cabecita adentro. Y puede ser que el otro tenga otro molde, entonces hay que modificar la forma para que pueda encajar bien.
Pero con la escritura luego vino la propiedad intelectual y Virgilio se convirtió en un ladrón de Homero.
¿Se dan cuenta lo desastroso que es y la violencia que esto genera?
¡Qué mala onda, loco! Homero, no te enculés, que Virgilio escribe del re-chupete. No es un Bucay cualquiera que sólo te borra la firma: Él es escritor.
Rescatate, Homero, no te apropies de esa idea, que la humanidad somos todos y podemos buscar formas y más formas y mejorar de a poquito lo que vos dijiste.
Aparte, no es lo único que hacemos... acá yo ya voy seis páginas de pensamiento ViQuiano...
Pasa que yo antes, mientras llovía, estuve abajo tomando mate y comiendo una barra de cereal. Me bajé todo el termo sin hacer otra cosa que elaborar todo esto. Estaba flasheando nomás, vagueando, fantaseando. Pero soy escritora y actriz: el jipismo es propio de mi ser.
Bueno, hay jipismos y jipismos también. Yo uso una noutbuc y no tengo sueldo fijo, pero también uso mi cerebro y quiero hacer buen arte. Eso es de jipi y vaga para algunos, para otros no.
Retomo lo anterior: me puse a tomar mate y pensé.
Así redondeé esto, que ya venía hace tiempo dando vueltas en mi cerebro. En realidad, era yo la que le daba vueltas a este asunto de la oralidad, porque él solito no se mueve, sino.
Lo intentó mover Oscar Wilde, me dijeron. Y Antonio Machado estaba interesado en una concepción alternativa del tiempo, no se si era Bergson el nombre del tipo que la planteaba... podés buscarlo ya sabés dónde (“en el puesto instalado en el hall del teatro” también).
Sin embargo, creo que sólo ViQui lo vio como está aquí escrito. Y no porque fuera muy inteligente. Es una pendeja de 24 que vive en Valentín Alsina y ganó $44,20 hasta ahora por sus 13 años de escritora (que llegan a 17 si se toma en cuenta el Diario Íntimo como una obra literaria). ¡Qué país!
Pido disculpas por el desorden del presente ensayo (acá en mi escritorio conviven un Body Splash de coco, la Conjuración de Catilina, un CD de Manu Chao que se grabó con errores y mi cerebro no lleva un orden muy diferente).
Pero la base está, como dijo el filósofo.
Y para terrrrrminar, dejo en este word las oraciones que anoté antes de empezar a escribir, porque algunas me quedaron sin citar y/o explicar y estaría bueno que las encasillaras en donde van, para tener una mejor idea de por qué planteo lo que planteo.
Y si no, sabé que estoy loca, y ya fue.

La escritura debe ser posterior a la idea, sino es una metáfora sin referente.
Esto lo voy a ejemplificar con algo que puede estar equivocado, jeje. Cuando analizo las letras de Fernando Ruiz Díaz, termino sin saber si es muy inteligente o es un pelotudo, porque desde cierta perspectiva parecen todas iguales: me da la impresión de que se refieren únicamente a situaciones puntuales y a las emociones que éstas despiertan. Nunca desarrollan una historia, describen un personaje o un lugar, o explican una idea. Es decir, nunca aparece algo concreto y claro en esas poesías.
Se convierten entonces en una sucesión de metáforas, pero a mí me es imposible reconstruir a qué carajo se refieren. O sea, el tipo es un cerrado de mierda, al que jamás le vas a sacar una puta palabra de lo que le pasa y es un vueltero, o simplemente agarra el diccionario, lo corta en pedacitos y después pega una atrás de otra las palabras que se le canta el orto meter.
Quiero creer que es lo primero, y que hay una elaboración intelectual algo profunda (los comienzos de los versos de “Grandes esperanzas” me dan ese indicio). No, loco, ¡tampoco me acuerdo si era aliteración u otra garcha esa figura poética que usa! En la wikipedia están todas: Bajate la letra, bajate la lista de figuras poéticas, ¡y relajate y gozá!
Igualmente, si el chabón es realmente poeta (es decir, que usa su cerebrito y no el azar) –Ludovica, reflexionen ese concepto, que tiene que ver con el mail que les mandé y con mi idea de arte-, también está incurriendo en un gravísimo error. Porque, sin darse cuenta seguramente, está estancado en este tipo de creación que sólo tiene las imágenes que veían los tipitos en la caverna de Platón, y no muestra un pomo de los originales. Pureza suprema. Las ideas.
Pero yo lo perdono, porque le doy, y aparte porque es propio de este momento que vivimos y que continúo explicando con el otro titulito.

De la oralidad pasamos a la lecto-escritura y ahora salimos de ella y nos quedamos sin ninguna de las dos estructuras de pensamiento/conciencia.
Dejando al ruizeñor donde está, y agarrándonos a Federico Nietzsche, que dijo una vez que el lenguaje es una máscara (y una piba en la UNLZ dijo que era un montón de palabrerío sin sentido, pero supongamos que no, para que mi amiga Elisa no se encolere), podemos ver (si la cámara me sigue) que el lenguaje es una metáfora.
Tenemos una idea + la expresamos en un lenguaje + el lenguaje lo escribimos = 2 Máscaras/Metáforas.
La primer máscara se estructura de una forma (oral) y la segunda, de otra (escrita). Pero resulta que ahora ya nadie lee ni escribe pensamientos.

Magia: cultura ágrafa; Ciencia: cultura alfabeta; ¿y hoy qué? ¿Alguien va al médico una vez al año? ¿Alguien lee y escribe pensamientos? Soy semibulímica y ni terapia ni endocrinólogo bastan.
Buep. Ahora no leemos literatura ni filosofía ni historia con un verdadero pensamiento crítico. Nos olvidamos que nacieron al mismo tiempo, que no todo está escrito, y que todos deberíamos ser escritores, filósofos e historiadores. Sobre todo para provecho propio: Porque nadie piensa para nuestro bien, por mejores intenciones que tenga. Sólo nosotros estamos en nuestro cerebro y podemos ver qué nos molesta en él, darle una estructura y organizar todo, y laburar en pos de nuestra vida. Sí: nuestra calidad de vida, nuestra felicidad.

El amor tiene el tamaño de tus sueños.
Esta frase se me ocurrió fantaseando con una orgía. Hoy, en una situación muy muy muy diferente....

pará, voy a caminar un poco, así lo separás bien de lo anterior porque en serio, no tiene nada que ver con una orgía
...
...
...
...
acá está bien, creo....
...
..
bue, sino dale el espacio que a vos te haga falta.
Hoy meditaba sobre ArteLudovica, y les mandé un mail, y mencioné la palabra “límite”. Después recordé mi frase sobre el amor ¡NO VUELVAS! La copio y pego: El amor tiene el tamaño de tus sueños.
Ahí tá. Listo. ¿Ves? El amor tiene el tamaño de tus sueños.
Y la reelaboré, para aplicar el concepto a esa situación en la que estábamos.
Quedó así:

Nuestro límite está donde terminan nuestros sueños.
Y se la mandé por sms a Darío Semino. Al que, pobre, se le arruinó el fin de semana largo por la lluvia. A mí no, porque la lluvia me gusta. Además, mi nombre maya es Cauac, que significa “Tormenta”.
Jaja. No divaguemos, ViQui. ¡Pero es que no es divague, es asociación de ideas, y eso es signo de que trabaja la inteligencia! Pero sólo los locos asocian sin freno ni resolución, y sin una línea coherente. Sin lógica. Sin quicio donde fijar la hoja de la ventana.
Bueno, entonces sigo con lo otro.
Sí, dale.
Ah, ¿pero no son locos también los que hablan solos?
¡Pero no me importen! ¡Ahora callate! ¡Hablo yo nada más!
Pe¡SHHHH! Hablo yo, ¡carajo! ¡mierda!
Nuestros sueños pueden ser infinitos. Pero no lo son, siempre llegan hasta cierto punto. Hasta el lugar al que nos deja llegar nuestra imaginación, nuestra fe y/o nuestra franqueza con nosotros mismos. Además no se puede pensar en todo al mismo tiempo, sería como ser internet o dios. Y ambos son sólo creaciones de nuestra imaginación, para poder ordenar nuestro pensamiento.
Es por eso que, ante sueños y deseos pequeños, el alcance que uno puede tener es pequeño. Cuanto más crecen éstos, más crecen nuestras posibilidades. Y me refiero a TODO. Porque en los sueños existe todo: sentimientos, arte, proyectos, creaciones, relaciones, religiones, explicaciones, leyes, personas, situaciones, soluciones, problemas, preguntas, respuestas, no se a quien pre-guntar o si tal-vez callar... etc, etc.

Pensar y amar; in artem et ex artem + Crítica, Ritmo y Constancia.
Una vez viajé a Italia, casi en contra de mi voluntad y casi sola. Allí encontré mis cuatro vientos. Deben soplar siempre todos y con mucha intensidad. Son cuatro.
Pensar y amar. No puedo vivir, lo que se dice vivir, sin el pensamiento (la reflexión, la meditación): Es una guía y un plan. En él están los sueños y los proyectos. Simple: “Pensamiento”. Y el amor ya saben lo que es, pero tampoco lo saben. Es infinito y eterno. Crea. Crea lo que quieras. Crea perfección y felicidad. Crea más amor. Da fuerza, vitalidad, seguridad, contención. Amor a vos mismo, primero. Luego dejarse amar y amar. Dar y recibir. Y acompañado del pensamiento, para que no sea tonto: Puede ser cursi, pero no debe ser tonto e inocuo.
A los otros dos los llamé “in artem” y “ex artem”, pero ya se me van a ocurrir nombres más copados: Se trata del arte, mi pasión, mi alimento y mi excremento. El arte es mi vida y la provoca y la moviliza y se genera a partir de ella. “In” significa adentrarse. Porque hay que estudiar. Hay que conocer (y analizar, por eso el PENSAMIENTO no puede faltar). Pero también conocer AMANDO el arte, disculpando y piropeando. Y hay que admirarlo concientemente y apasionadamente, también. “Ex” significa salir. Expresión. De uno, TODO puede salir hecho arte. Y también en esa hemorragia tiene que haber PASIÓN e IDEAS: Hay que tener los ojos abiertos y el pecho proyectado hacia afuera.
Por último, hay tres cosas (no les puse nombre metafórico, sorry, buscalo en Google ) más: CRÍTICA, RITMO y CONSTANCIA. Creo que ellas deben aparecer volatilizadas en los cuatro vientos.
La crítica (*9) viene de la conciencia, del juzgar. Hay que cagarse a pedos, y cagar a pedos a todo y a todos. ¡Seeee! ¡Metaaaalllll!!!! Eso nos hará recordar que nada es eterno, y que todo es relativo (como dijo el Dios despeinado).
El ritmo (a mí, por lo menos), me lo dio el laburo con la oralidad. Cuanto menos, me hizo valorarlo. También me di cuenta de que era valioso cuando renuncié a la oficina y me pasé dos meses tirada en la cama fantaseando, sin poder convencerme de que tenía que estudiar Literatura Española II porque se me vencía la regularidad (cosa que todavía no hice, pero tampoco sucedió lo otro, afortunadamente y aún). El ritmo es organización (*10). Es el tiempo. Mi novio es baterista, y eso también contribuyó a que yo lo entendiera de una vez por todas, y a que yo lo valore. Al ritmo. Al Laucha también, obvio, pero lo valoro porque, además de amarlo, uso la cabeza y veo que es un flaco con el que podría pasar mi vida entera, y siendo felices los dos.
Con respecto a la constancia, todavía mucho no la conozco, pero dicen que es re-buena. Soy conciente de que la necesito para poder llegar a cualquier meta. Pero bueno... ya mencioné el único de mis problemas. Allí está, y seguiré luchando contra él.

No consumo televisión.
Últimamente el chupete electrónico se ocupa sólo de sí mismo, creando excremento para volver a comerlo en uno y otro y otro programa que “resume” un montón de nada. Sí me gusta Capusotto, y del cable veo en lo del Laucha (porque yo no tengo) Inside the Actor´s Studio, el programa de Dubatti (que veo cuando lo engancho y porque, a pesar de que no da la cara en su cátedra y de que se hace medio el fashion, me parece que es un tipo que sabe), y algún documental.
De YouTube me gusta buscar al gordo Casero, todos los recitales y videos que me deje el tirano tiempo ver, y alguna que otra boludez como They´ve taken the hobbits to Isengard, o Huevos+Navidad, o apareamientos de monos.
También (y tengo pendientes varios) entrevistas y videos de Dalí, mi maestro, amo y señor... Una teoría dice que lo amo tanto porque soy la reencarnación de Gala, cuyo espíritu vagó dos años exactos después de su muerte por los alrededores de Cadaqués y en ese instante, a las cuatro de la tarde, apareció en mí en la maternidad de Lomas.


Por último (ya están cantando los pajaritos acá), les dejo el resto de los conceptos, frases y asociaciones que ya no voy a elaborar en este texto. Creo que se entienden si se usa el cerebro (y, ¿hace falta repetirlo? “Google”. ¡Y no, no le hago publicidad! ¡Decime uno más grande!). Sino chíflenme y, o los reescribo para que penetren en vuestro entendimiento, o los mando a la mierda por rompe-pelotas.

* No estamos como en la Biblioteca de Alejandría, sino en el extremo opuesto.
* “La escritura reestructura la conciencia”, entonces “[••• introducir título del post aquí •••]”.
* ¿Desinformación, Daniel? No: “hiperinformación”.
* La palabra de dios, intocable y retoqueteada para sostenerla.
* Sms´s y los diccionarios de “1984”.
* De Pedagogía rescato: Lo malo de la Nueva Escuela; lo bueno del directivismo y que Degli Inocentti no te deje escribir durante sus clases.

* “...cuando las voces se escuchan; cuando los corazones comparten sus sangres; cuando las risas se contagian; los espacios se abren, las brechas desaparecen, y la humanidad, pasito a pasito, se LIBERA.” fragmento de mi amigo Daniel Zafferano (en el Manifiesto Tinta del Sur)
* Al Esperanto, lengua internacional, pienso acercarlo a los idiomas africanos y asiáticos y reelaborarlo. Tal vez encontrar por fin una estructura común, que sea propia del pensar humano. Luego crearé su literatura, filosofía y teatro (soy mimo: el lenguaje del gesto es internacional también). Será una nueva cultura, de nacimiento oral. Tendrá complejidad y sustancia. Será terrestre. Será humana. Será pacífica e inteligente. Diversa. Alternativa. Liberadora. Rescatará el germen de cada pueblo y lo resignificará en este tiempo.
* Boceto de un cuento que no escribí todavía: Una logia artística y under, que afecta distintos niveles de masividad y distintas disciplinas. Tienen códigos (no religiosos y no políticos) que vienen de un modo de ver el arte y el artista. Todos son de calidad, y nadie los relacionaría. Colaboran entre sí e idean estrategias para difundir sus obras, que de afuera pueden parecer competencia o cosas que no tienen que ver entre sí.


* El no-tiempo maya, el concepto alternativo del tiempo según Bergson y el modo de pensar de un pueblo oral.
* Lo que sentimos al oír un buen recitador (Nido de cóndores, Maradó de Los Piojos, An american Prayer), al oír una canción de nuestra infancia analfabeta, al oír Indio Toba, o una canción aborigen. Lo que sentimos al oír canciones, de las que nos aprendemos la letra sin leerla jamás tal vez. Lo que significan y vuelven a significar... Se resignifican con el tiempo, nos hacen recordar momentos. MUEVEN NUESTRA MEMORIA. La oralidad fecunda nuestra memoria. ¿Por qué está tan ligada a los sentimientos?: Es profunda.
* La oralidad es resultado de la necesidad del homo sapiens de comunicarse y organizar su grupo social complejo. La oralidad es organización y sociabilidad primigenia. Estructura y relaciona.
* La escritura es exteriorización del pensamiento (que se forma con palabras) y permite la comunicación compleja del mismo, modelándolo para una mejor comunicación con síntesis y una estructura simple que pueda ser común a varios seres. Permite la reescritura, la relectura y la conservación de los pensamientos. También se da con las grabaciones, a pesar de que son textos orales y de que no tenemos tecnologías tan simples como el lápiz y papel, pero es esencialmente lo mismo.
* No leí “Un mundo feliz” ni a Proust (sus libros están caros) ni “Antes de Adán”, de Jack London. Pero quizás aportan al tema.


* Mi estética flogger: puramente marketinera (además, el corte de pelo me quita cuatro años de encima, lo rectificó mi amiga Josefina el otro día).

Saludos, terrícolas.




Notas:
(1) Previo a la escritura, quiere decir, aunque la historia ya existía.
(2) O “gran ascenso”, para no descontar otros momentos históricos también altos.
(3) Siempre es improvisada, uno no dice “improvisé el boceto de un poema”.
(4) Ahora le puedo poner ese nombre, porque es lo mismo que hicieron los griegos al empezar a escribir, pero al revés.
(5) Adjetivo ViQuiano que hace referencia a lo infantil, pero visto desde la madurez; sería un “recuerdo de la infancia”. Lo usa en la poesía “¿Por qué escribo?” y en algún otro lado... En su cerebro, por lo menos, está.
(6) Es primera en el ser humano, la base de lo que somos, e Igón Lerchundi y Roberto Escobar me enseñaron que el primer gesto humano es el amor. De ahí la relación tan estrecha, arcaica, nativa e innata entre MEMORIA y SENTIMIENTOS. (Esta deducción es puramente ViQuiana, aclaro, me hago cargo y la voy a seguir analizando para justificarla mejor).
(7)Perdón por el plagio, Chespirito.
(8)Concepto que uso en mi poesía “En el bondi”, con un significado muy similar.
(9)Ver Salvador Dalí, “método paranoico-crítico”. Habla de él en Diario de un genio, Los cornudos del viejo arte moderno, La vida secreta y lo utiliza en todo lo que hace y dice y piensa. Yo intento comprenderlo y utilizarlo.
(10) Ritmo y memoria, como ya lo expuse, son muy necesarios en el pensamiento oral.



Guau! ¡Gracias por llegar hasta el final!

Lo puse en la categoría "arte" porque es Literatura.



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