Soda Stereo
Anecdotas:
Cerati y las letras que envuelven una canción
Comenta Gustavo Cerati en una entrevista realizada en 1994:
A mí no me gusta escribir, pienso que es algo que no consigo desarrollar bien. Digo tantas cosas con la música que cuando llego a la parte de las letras no me satisface cómo me expreso. No alcanzo a dominar las palabras como domino la parte musical. Soy contrario a los argumentos, mis canciones no tienen argumento de desarrollo.
¿Cómo trabajas entonces?
Una vez hecha la música, balbuceo encima. Algunas palabras aparecen, allí están. Otras son sólo balbuceos que mezclan consonantes y sonidos, cosas musicales que me salen de la boca. Eso lo canto con el micrófono muy cerca, después me pongo a escucharlo tres, cuatro, cinco veces ¡y la letra está ahí! Osea ya estoy diciendo muchas cosas que aparecen después. No soy del tipo de compositor que escribe letras todo el tiempo. Es más, odio cuando llega el momento de ponerlas.
¿Siempre escribes las letras después de la música?
Casi siempre. Son muy pocos los casos en que escribí antes una letra. A lo largo del tiempo voy anotando situaciones que me parecen buenas. Frases, pedazos. Tengo un cuadernito que me hice en los setentas, cuando quería empezar a escribir canciones. Lo llamé Diccionario artístico (risas). El Diccionario artístico de Gustavo Cerati. es como una guía de teléfonos. En cada letra puse las palabras del diccionario que me gustaban, ¡todas!. Aún lo sigo usando.
Fabián "Von" Quintiero, el cuarto integrante?
La incorporación de un tecladista era una vieja idea de Soda, especialmente a partir de la grabación del disco, donde hubo algunos arreglos con teclados porque -como llegó a declarar Gustavo- "El trío puede resultar tedioso y hay temas que pueden repetirse tímbricamente".
Fabián "Von" Quintiero (el Von se lo puso Miguel Zavaleta, de Suéter) se puso en contacto con ellos por medio de un amigo de Marcelo Angiolini, aunque Charly ya lo había visto tocar con Suéter en el Teatro Coliseo. Conoce a Zeta y a Gustavo después de un show en La Esquina del Sol
"...y dudamos algunas semanas en tomarlo," admite Zeta, "porque su estilo era demasiado hippon".
Finalmente, un día Charly lo llama para invitarlo a un ensayo, tocan juntos y -casi sin darse cuenta- pasa la prueba gracias a su buen oído y rapidez para aprender los arreglos. A partir de ahí, Fabián aportaría sonidos de su Poly-800 a varios temas del grupo, hasta llegar a tocar en todo el set.
Más adelante, entre Abril y Mayo, deja Suéter y queda como invitado estable de Soda Stereo.
De cómo se hace un álbum exitoso
Tras el éxito del primer disco, lo más previsible era que a la hora de grabar el segundo álbum tuvieran mucha presión para repetir esquemas y para seguir siendo populares. Presión por parte del público como de la gente que los rodeaba, y de ellos mismos.
A su favor, tenían temas que ya venían tocando en vivo, por ejemplo "Danza Rota" y "Azulado". Además, por sugerencia de Ohanián, alquilaron una quinta en Parque Leloir por dos meses, para estar tranquilos y ultimar el material para el nuevo disco (Nada Personal). La tranquilidad, claro, era relativa. Roberto Cirigliano confiesa que "hubo varios fines de semana donde tuvieron que salir a tocar" y Zeta enumera que pasaron la mayor parte del tiempo "haciendo vida de quinta, viendo televisión y videos, jugando con la primer computadora que tuvo Charly, fumando mucho, cocinando, haciendo las compras en el supermercado Carrefour de San Isidro, charlando de noche junto al fuego para evitar el frío, y tocando apenas un rato todos los días pero sin sacar los temas nuevos".
A la segunda semana se unieron Fabián, el Gonzo y Richard, quien recuerda que "nos matábamos escuchando The Cure, Depeche Mode y, muy especialmente, el disco 'Tonight' de David Bowie, del cual intentábamos descifrar cómo se habían grabado algunos sonidos. Con Gustavo nos convencimos que la voz del tema central seguramente se había grabado con un micrófono viejísimo, porque sólo así Bowie podría sonar como Marley".
El robo de instrumentos
En plena serie de shows inmediatamente posteriores a la edición de "Nada Personal", ocurrió el robo de todos los equipos del grupo. Habían tocado el viernes 16 de Noviembre en La Plata y el sábado en el colegio Ward de Ramos Mejía, y sólo faltaba ir a Noi Noi de Ezpeleta para completar las presentaciones de ese fin de semana, pero a las nueve de la mañana del domingo, apenas cuatro horas después de haberse acostado, "Yayo" Milanesi fue a la casa de Marcelo Angiolini y le dijo que alguien había robado el camión del grupo.
Así comenzó una semana que aún hoy todos recuerdan como una pesadilla. "Gustavo, Zeta y Charly estaban destruidos" recuerda Roberto, "deprimidos y llorando por haber perdido los instrumentos de casi toda una vida, con toda la carga sentimental y económica que eso implica"
Fabián también se perjudicó, porque venía trabajando con aparatos prestados de Andrés Calamaro que sumaban unos 7000 dólares. Para peor, tenían programados muchísimos shows para los siguientes meses, pero por suerte hubo llamados de varios miembros de grupos como Sumo y Virus para ofrecerles algunos instrumentos prestados. Richard Coleman le pasó a Gustavo su guitarra y equipo, e incluso Roberto Cirigliano le dio a Charly su batería Tama. Trabajaron en esas condiciones durante dos meses, hasta que recibieron un adelanto de regalías de CBS (10 mil dólares) y un aporte personal de Ohanián Producciones (5 mil), y en enero Gustavo y Zeta viajaron a Nueva York y compraron una guitarra Jackson azul, un bajo Guild del mismo color, una guitarra negra, una Linn 9000 y la batería electrónica de Charly, una Roland gris.
Según Roberto, "el intento de recuperar los equipos fue una historia increíble, casi cinematográfica, con llamados anónimos a la agencia, citas en lugares extraños y contactos con policías de civil. Yo atendí uno de los llamados y me dijeron que tenían el camión y que debía ir a tal lugar con tanta plata, aconsejándome que no me contactara con la policía y que obrara con "celeridad". Para asegurarme, pedí señas de los equipos y la mayoría coincidió, o sea que todo parecía ser cierto. Enseguida hablé con la policía y un agente que estaba investigando el tema se hizo pasar por mí. Al tipo lo pasearon por toda la ciudad durante casi tres días, y luego llegó un llamado donde me recriminaron que había hablado con la policía. Y me amenazaron!!".
Nota: aquellos instrumentos nunca pudieron ser recuperados.
1985, ya no somos una banda más
Las tradicionales encuestas de fin de año mostraron que Soda Stereo había arrasado con la mayoría de los rubros, aún a pesar de la increíble convocatoria de Zas en el Luna Park en el mes de Agosto. Tanto en la revista Pelo como en Rock & Pop, Soda Stereo fue elegido como Mejor Grupo, Gustavo Cerati como Mejor Guitarrista, Zeta como Mejor Bajista y "Nada Personal" como Mejor Tema. Además, para los lectores de Rock & Pop, "Nada Personal" fue el Mejor Disco de 1985. De tal forma quedó claro que, si bien el grupo todavía no había logrado la consagración nacional, ya estaba a punto de hacerlo, ubicándose en el mismo plano que los número uno del momento: Virus, Charly García y Zas.
La primera coronación de ese gran año llegó con las actuaciones en los festivales de La Falda y el Chateau Rock, donde el año anterior habían ido como "un grupo más". Esta vez fueron como número central. En Enero, en el Festival de La Falta, actuaron junto a Virus, GIT, Metrópoli y La Torre, y no sólo tuvieron el mejor sonido del festival sino que la audiencia los apoyó inconcionalmente, a lo largo de los temas de su primer disco, el hit "Nada Personal" y el antológico final con "Jet-Set" junto a Charly García como tecladista invitado, un apoyo bastante simbólico. A fines de Febrero, después de una gira por la Costa Atlántica y shows en el interior, desembocaron en el Chateau Rock de la ciudad de Córdoba, actuando junto a David Lebón y Los Violadores. Después continuaron la gira por la Costa y enseguida comenzaron a proyectar el trabajo en Chile y Perú.
Cruzando las fronteras argentinas
Para entender "la conquista del exterior" de Soda Stereo hay que tener en cuenta un detalle importante que explica el éxito en Chile.
"Es habitual que los disc-jockeys chilenos", aclara Oscar Sayavedra, mendocino, "por cuestiones de cambio del dólar vayan en busca de discos importados a la ciudad de Mendoza. Así que a fines del '85 habían comprado los discos de Soda, porque en las disqueras les decían que era lo que más se vendía. El otro factor para tener en cuenta es que los mendocinos de mayor poder adquisitivo veranean durante Enero en Viña del Mar e imponen modas. Y como es muy típico de Chile ir al bar de la playa (el parador) y poner cassettes propios, la música de Soda Stereo llegó a ser conocida en Chile, aunque no había ningún álbum editado de ese lado de la cordillera. Todo eso desembocó en las radios, y durante todo el verano del '86 se escucharon con insistencia los temas del grupo. La CBS se dio cuenta, y entre fines de enero y mediados de febrero editó los dos discos"
Viña del Mar en histeria!
En febrero del año 1987 Soda Stereo, participa como invitado estelar, del Festival de Viña del Mar -donde se registran 120 casos de histeria colectiva-. Cosas similares sólo se habían visto con los legendarios Beatles.
Alí Baba y los 250 000 espectadores
El año 1991 fue uno de los más intensos para la banda, finalizando la "Gira Animal" comenzaron los preparativos para una serie de conciertos en el teatro Gran Rex de Buenos Aires. Las entradas se agotan rápidamente, se agregan fechas y Soda Stereo marca otro hito en el rock latinoamericano logrando con 14 funciones a sala llena, el récord de shows en una sala de teatro.
Y eso no es todo (vaya energía de estos muchachos), cerraron el año de manera inolvidable en un escenario al aire libre y de acceso gratuito, ubicado en la intersección de las dos avenidas más importantes de la capital argentina, en el ciclo "Mi Buenos Aires Querido", Soda Stereo sorprendió y se vio sorprendido ese memorable 14 de diciembre por los 250,000 espectadores que se reunieron a corear y disfrutar de su repertorio.
"Es muy difícil encontrar objetivos claros después de semejante recepción. Estar parado ante tanta gente que corea tu nombre es una experiencia muy fuerte. Ahora hay que empezar de nuevo desde abajo", anticipaba Cerati.
El primer CD y la primera transmisión TV en stereo
A lo largo de su trayectoria, Soda fue pionero de toda una gavilla de implementaciones tecnologicas, tanto en la composición musical como en los medios de difusión, un par de ejemplos:
"Signos" fue el primer disco del rock nacional(Argentino) en editarse en Compact-Disc. Fue fabricado en Holanda y distribuido en toda Latinoamérica, pero salió a la venta recién en 1988 (la versiones en casette y vinilo tardaron dos años menos en salir al mercado).
En noviembre de 1992, los Soda son protagonistas de un hecho inédito en la Argentina: la transmisión de TV en stereo. Fue para la presentación del LP "Dynamo" (1992) que los tres músicos más Tweety González (teclados) y Flavio Etcheto (trompeta) tocaron casi todo el álbum en el programa Fax, de Nicolás Repetto. Con una puesta de luces y un sonido impecables, Cerati cantó sobre pistas previamente grabadas de las canciones (procedimiento conocido como "playback" y reforzaron en vivo guitarras, bajo y batería.
De limousines y baños compartidos
Comenta Zeta en una entrevista previa al "Último Concierto":
"Hubo momentos surrealistas, de vivir realidades que no nos pertenecían pero que las tomábamos prestadas. Como ir a los Estados Unidos y vivir en limousine y después llegar a Venezuela y terminar los cuatro, con el manager incluido, en una habitación con baño compartido. En ese sentido, yo y todos los que conformaron la banda hemos disfrutado de todo".
Primera Parte: Soda Stereo Curiosidades I

