Operación Carlota. Es el nombre con el cual se conoce a la ayuda militar internacionalista prestada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba a la República Popular de Angola, con el objetivo de preservar su independencia e integridad territorial, e impedir una invasión de Sudáfrica por su frontera sur, país que junto a los Estados Unidos y el gobierno de Mobutu en Zaire, armo a las fuerzas antigubernamentales de la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), encabezada por Jonás Sabimbi, promoviendo una invasión por diferentes puntos del país para evitar la consumación de la independencia. Comienzo El 25 de abril de 1974 se produjo la Revolución de los Claveles en Portugal y una de cuyas consecuencias fue la independencia de sus colonias, entre ellas Angola. Tras la independencia se abrió una guerra civil en parte provocada por el apoyo del gobierno de Portugal al movimiento MPLA y el patrocinio de EE.UU., Zaire y Sudáfrica a los movimientos contrarios (FNLA y UNITA). Bandera de la República Popular de Angola En octubre de 1975, anticipándose a la fecha prevista para la descolonización, el ejército sudafricano ocupa Cunene en al sur a la vez que fuerzas del Zaire junto a grupos armados y apoyados por Zambia entran al país por el norte y avanzan hacia su capital, Luanda. Los principales grupos armados enfrentados al Movimiento Popular para la Liberación de Angola, la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA) dirigida por Jonas Savimbi y el Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA) de Holden Roberto son armados y apoyados económicamente por los EE.UU., Francia y China principalmente. Para hacerles frente el Movimiento Popular para la Liberación de Angola solicita ayuda militar a la Unión Soviética y Cuba. El 23 de octubre el ejército sudafricano comienza a avanzar hacia Luanda a un ritmo de entre de 60 o 70 kilómetros por día mientras que por el norte los zaireños y otros grupos armados llegan a 25 km. de esa ciudad. Cuba responde a la petición del Movimiento Popular para la Liberación de Angola mandando instructores. El 3 de noviembre llegan los primeros instructores cubanos que se establecen en Benguele y crean una escuela militar. Tropas cubanas en Angola Con ayuda de las tropas cubanas el Movimiento Popular para la Liberación de Angola derrota en Quifangondo a los que avanzaban desde el Zaire y en Cabinda. Se llama a convocatoria a una Asamblea Constituyente el 30 de abril y la posterior celebración de comicios para elegir los poderes Ejecutivo y Legislativo. También fijaron al 11 de noviembre como la fecha para proclamar la independencia de Angola. El proceso de descolonización pretendía ser abortado desde su origen ya que el FNLA y la UNITA estaban dirigidas por personas relacionadas con grandes potencias: el Frente Nacional de Liberación de Angola estaba encabezado por Holden Roberto, un conocido agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), y la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola estaba liderada por Jonnas Savimbi, un personaje ligado a los círculos económicos dominantes y al régimen sudafricano. El 11 de noviembre de 1975, Agostinho Neto proclama la independencia de Angola y asume la presidencia del país. El FNLA y la UNITA realizan autoproclamaciones similares en las zonas por ellos controladas. Tropas del MPLA (Movimiento Popular para la Liberación de Angola) en Luanda en 1975. La URSS no apoyó inicialmente al MPLA y Neto tuvo que buscar apoyo en países como Yugoslavia, Argelia y luego Cuba. A pesar de esto, Sudáfrica intervino temiendo que la victoria del MPLA significara tener un gobierno comunista junto a sus fronteras; pero también quería evitar que la guerrilla de SWAPO pudiera asentarse en Angola desde la que podría atacar con mucha más rapidez y profundidad las posesiones de Pretoria en Namibia. Mientras el gobierno portugués mantuvo el control de la colonia sus buenas relaciones con el gobierno racista del sur impedían las infiltraciones de SWAPO. Sudafrica no quería tener un país comunista en su frontera La fecha fijada para la independencia de Angola había sido el 11 de noviembre, pero las fuerzas reaccionarias violando ese acuerdo, habían organizado, financiado, armado y entrenado a las tropas encargadas de evitar el inminente ascenso del MPLA al poder, a través de las elecciones anunciadas. Ante este peligro real, el presidente del MPLA, Agostinho Neto, pidió a Cuba ayuda militar para preservar su independencia ya que en los inicios de 1965, luego de un encuentro del Che con representantes de esta organización, efectuado en el Congo, Cuba se había comprometido a prestar ayuda a los guerrilleros contra el colonialismo portugués. Tanquistas cubanos en Angola Entre los días 2 y 3 de noviembre, en Catengue, instructores militares cubanos y sus alumnos angoleños del Centro de Instrucción Revolucionaria (CIR) ubicado en el sur de Benguela, intentan detener el avance de la columna blindada sudafricana, la cual desde el 14 de octubre avanzaba desde Namibia hacia el Norte angoleño en dirección a Luanda. Es esa la primera resistencia organizada que encuentran los invasores, quienes a pesar de sufrir sensibles bajas pueden franquear la posición y continúan avanzando hacia el Norte debido a su superioridad en hombres y medios. Sangre cubana y angoleña se derramaban juntas por primera vez. Tanquistas cubanos en la guerra de Angola La Operación Carlota Ante el inminente golpe que hubiese aniquilado a las fuerzas revolucionarias del MPLA y de paso a sus asesores cubanos, el gobierno de Cuba decidió enviar tropas regulares y armamento apropiado para enfrentar y derrotar a los agresores. En un lapso de aproximadamente cinco meses, arribaron de manera incesante a Angola miles de internacionalistas cubanos, fuertemente armados, hasta alcanzar la cifra de 36.000 efectivos. Así surgió la Operación Carlota, nombre tomado de una esclava libertaria africana que el 5 de noviembre de 1843, encabezó una rebelión en el ingenio Triunvirato, de Matanzas, contra los esclavistas españoles, siendo salvajemente asesinada, atado su cuerpo a caballos que tiraban de forma contraria, hasta descuartizarla. Cuba manda más unidades de tropas especiales del Ministerio del interior y unidades regulares de su ejército que se enfrentarán con las tropas del ejército de Sudáfrica y del Zaire. Unidades de caballería, artillería terrestre y antiaérea, infantería e infantería blindada y aviones Mig-21 llegaron a Angola procedentes de Cuba. Unos 36.000 soldados cubanos lucharon en Angola. Avión Mig-21 cubano Dos pilotos cubanos prisioneros En la tareas de coordinación de la Operación Carlota estuvo siempre al frente el Comandante en Jefe Fidel Castro, junto a General de Ejército Raúl Castro. Con el objetivo de tomar Luanda, los atacantes del Norte habían intentado en dos oportunidades, primero el 26 de octubre y luego el 6 de noviembre, romper la defensa de las FAPLA en Quifangondo, situado a 22 kilómetros de la capital. En ambas ocasiones los agresores habían sido rechazados por combatientes de las FAPLA y unos 40 instructores cubanos y sus alumnos angoleños del CIR de Dalatando. Fidel Castro dirigió a sus tropas desde Cuba y estaba al tanto de todos los detalles. El 10 de noviembre comienza el combate. Los atacantes reciben una aplastante derrota. Los medios blindados de los agresores son puestos fuera de combate y su infantería, bajo el fuego de los BM21, sufre numerosas bajas. Esto les provoca un verdadero pánico y determinó su comportamiento en los meses posteriores, caracterizado por la retirada, la destrucción de puentes para dificultar la persecución y el saqueo de viviendas con el fin de llevarse valiosos artículos hacia Zaire. Luanda estaba salvada. Pasado un minuto de las 12 de la noche del día 10, el presidente Neto proclamó en un mitin multitudinario, el nacimiento de la República Popular de Angola. Soldados angoleños izan la bandera de la naciente República Popular de Angola Entre los días 13 y 14 de noviembre, la columna sudafricana es detenida en las márgenes del río Queve. El apoyo desde Cuba seguía en ascenso. El 13 de noviembre había llegado a Angola el comandante Leopoldo Cintra Frías, para ponerse al frente de un regimiento de artillería que desembarcaría en Angola entre el 27 de ese mes y el 1. de diciembre. Tras la incorporación de esas nuevas unidades la situación empezará a cambiar a favor de las fuerzas revolucionarias. A finales de noviembre está también junto al MPLA el comandante Abelardo Colomé Ibarra para hacerse cargo de la Misión Militar Cubana. Él, Cintra Frías y Díaz Argüelles conformarán la jefatura cubana de la guerra contra Sudáfrica y sus aliados. Unidades de artillería anti-aerea cubanas en Luanda Años 1976 - 1977 El 27 de marzo de 1976 todos los soldados sudafricanos habían salido de territorio Angoleño. Los últimos militares sudafricanos trascendían el río Cunene y se internaban en territorio de Namibia, país entonces dominado por el régimen del Apartheid. Soldados Sudafricanos Derrotada la agresión externa el Ministro de las FAR, Raúl Castro Ruz viajó a Angola y se entrevistó con el presidente Agosthino Neto. El gobierno cubano propuso, y Angola aceptó, retirar paulatinamente todas sus tropas regulares en tres años, hasta dejar sólo los instructores. El plan de retirada de las tropas cubanas se puso en marcha de inmediato y ya en el primer trimestre de 1977, aproximadamente 1/3 de los 36 000 efectivos cubanos había regresado a su país. El presidente angoleño Agostinho Neto y Fidel Castro La invasión de la provincia de Katanga en Zaire por parte las fuerzas del Frente de Liberación Nacional Congolés basificadas en Angola y la consiguiente Primera Guerra de Shaba que se prolongó por tres meses hasta la derrota de los katangueses, mantuvo a los mandos angoleños y cubanos en permanente tensión, ante la posibilidad de un ataque zairense a la República Popular de Angola e interrumpió el retiro de las unidades cubanas. Quedó establecido, entonces, que la misión fundamental de las tropas cubanas era evitar una nueva invasión en profundidad por parte de las fuerzas racistas de Sudáfrica. La tarea de la liquidación de los restos de las bandas del FNLA y la UNITA correspondería a las FAPLA. Fidel Castro en Angola Últimos combates Con el apoyo de EE.UU. y Suráfrica en los años 80 se produjeron varias agresiones que obligaron al gobierno de Angola volver a pedir el reforzamiento militar cubano. A finales de 1987 Cuito Cuanavale era uno de los poblados más tristes y olvidados del mundo. Los habitantes del lugar se marcharon. El caserío estaba desierto y constituido por construcciones de barro y guano en ruina debido a los continuos ataques de las fuerzas que buscaban destruir las brigadas angolanas situadas en el lugar e imponer condiciones en la mesa de negociación, como formar un gobierno de "unidad nacional" MPLA-UNITA, el cese de la ayuda a la SWAPO y la retirada de las tropas cubanas. Soldados cubanos y angoleños En este escenario se realiza el combate de Cuito Cuanavale, donde las fuerzas revolucionarias angolanas-cubanas derrotaron en toda la extensión a los invasores sudafricanos y reafirmaron la soberanía de esta nación africana. La batalla duro desde diciembre de 1987 hasta finales de marzo de 1988, siendo empleados por los soldados de la UNITA y Sudáfrica la más moderna aviación, artillería y blindados con que contaban en ese momentos, ademas de un gran contingente de uniformados que no pudieron vencer a un pequeño destacamento cubano-angolano que resistió el hostigamiento constante de la aviación, de la artillería de largo alcance de 155 mm, del tipo G-5 y G-6, y de los lanzacohetes múltiples Valkirie. Gracias a su resistencia llegaron a tiempo las fuerzas especiales cubanas para comenzar a destruir la retaguardia de los invasores, mientras los Mig 23 golpeaban con fuerza la ubicación de los enemigos y la defensa antiaérea dejaba fuera de combate a los Mirages sudafricanos. Artillería operando Mientras la fuerzas cubanas frenaban en seco el avance sudafricano en Cuito Cuanavale, en la retaguardia los cubanos también se hacían fuertes como lo demostraron en Cahama, frente suroccidental, donde en apenas cuatro meses se construyó un aeródromo de dos pista, que quedó listo en julio de 1988, para acercar así el despegue de los pilotos cubanos al teatro de operaciones. Otra contundente victoria de las fuerzas cubanas se llevó a cabo en Calueque. Ante este último hecho las fuerzas invasoras no tuvieron más opción que reconocer su derrota en territorio de Angola y aceptar la aplicación de la Resolución 435/78, mediante la cual se establecía la retirada de Namibia de todas las fuerzas militares de África del Sur. Soldado angoleño y misiles de origen soviético. Así se aceleran las rondas de conversaciones iniciadas en Londres y proseguidas en El Cairo, entre las partes involucradas en el conflicto. A pesar de la reticencia inicial de las autoridades estadounidenses acerca de la participación cubana en las negociaciones, esta se logra y el 22 de diciembre de 1988, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, en Nueva York, se firman los acuerdos finales, suscritos por Angola, Cuba y Sudáfrica, los cuales en su contenido solicitan al Secretario General de la ONU iniciar el primero de abril de 1989 la aplicación de la Resolución 435/78 para la independencia de Namibia. Fin de la operación y consecuencias La Operación Carlota, concluiría el 25 de mayo de 1991, con el regreso de los últimos 500 militares cubanos que permanecían en la República Popular de Angola. El 7 de diciembre de 1989, fueron repatriados a Cuba los restos de sus nacionales caídos en la Operación Carlota y otras misiones internacionalistas. En todo el país se les rindió homenaje por parte del pueblo como parte de la Operación Tributo. Operación Tributo. Donde se rindió homenaje a los caídos en Angola. En los 15 años de duración de la operación Carlota participaron 300.000 combatientes y 50.000 colaboradores civiles cubanos. Murieron en ella no menos de 2.077 cubanos. Fue la mayor operación militar de Cuba en el extranjero y afianzó la independencia a Angola y debilitando el régimen racista del apartheid de Sudáfrica, que cayó poco después, y el inicio de la que se ha llamado la mayor guerra del África Subsahariana. Memorial en Cuba a los caídos en Angola. Además de Angola y Namibia, Cuba también apoyó al Frente de Liberación de Mozambique en las guerras de independencia y civil que ensangrentaron ésta otra excolonia portuguesa. Casi tres décadas después de la famosa batalla de Cuito Cuanavale, Cuba sigue muy presente en Angola. Cerca del 42% de médicos del país son cubanos, que se quedaron en el país después de la guerra.
La aventura bélica cubana en Angola
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