En algunas fotografías, como en la que tenemos justo aquí encima, podemos encontrar un desconcertante efecto óptico: las nubes, que están a una distancia del observador de no más de 5 km aparecen por detrás del sol, del que nos separan 150 millones de km. ¿Cómo es esto posible?
La respuesta es sencilla. El sol es tan luminoso que provoca que los sensores lumínicos de la cámara alcancen su valor máximo. Y lo alcanzan con holgura. De tal manera, que incluso si se pone delante de él un elemento sin la opacidad suficiente como para que el sensor no alance el valor máximo, éste aparecerá transparente, dando la impresión de que está por detrás del sol.
Hay otro efecto adicional que aparece en la foto de arriba. Pueden verse dos líneas de tensión que también se ven por detrás del sol. Este caso es distinto. Se debe al desenfoque que provoca que se difuminen los detalles, provocando que la luz el sol “inunde” los sensores que tendrían que estar estimulados únicamente por el cable eléctrico.
Mick West, de Metabunk, ha reproducido este efecto óptico en laboratorio y lo ha publicado en un vídeo. Las nubes son representadas por película fotográfica, y el cable eléctrico por una antena de coche. Como podéis ver, superponiendo sucesivas películas sobre el foco de luz, llega un momento en el que se consigue limitar la intensidad lumínica hasta alcanzar un valor por debajo del umbral máximo del sensor, momento en el que deja de verse transparente.