EL LOBO DE LOS MARES
Thomas Alexander Cochrane, X conde de Dundonald, marqués de Maranhão (Annsfield cerca de Hamilton, 14 de diciembre de 1775 – Londres, 31 de octubre de 1860), conocido como Lord Cochrane, fue un político radical, oficial e innovador naval británico - Chileno. Considerado uno de los capitanes Marinos más audaces y exitosos de las guerras de la revolución francesa he independencia americana, lo que llevó a los franceses a apodarlo Le loup des mers ('el lobo de los mares'). Después de ser dado de baja de la marina británica, sirvió en las marinas de Chile , Brasil y Grecia.
LORD COCHRANE EN SU JUVENTUD
Su vida y aventuras han servido de inspiración para varios autores. Para algunos historiadores, Cochrane es uno de los militares más valerosos y audaces que lucharon en las guerras de independencia de América.
En 1812 Cochrane se casó, contra los deseos de su familia, con Catherine "Kitty" Celia Barnes, una dama de madre española. Como consecuencia, Cochrane perdió la herencia familiar. De ese matrimonio nació Thomas Barnes Cochrane, 11° Earl of Dundonald. Kitty acompañó a Cochrane en sus numerosos viajes, después que él dejara Inglaterra.
servicio en la marina britanica
Durante su servicio en la marina británica Cochrane demostró una gran capacidad, habilidad innovadora y valor personal.3 Así, su progreso desde guardiamarina a oficial tomó sólo dos años, siendo confirmado en el rango -después de pasar los exámenes-
En 1800, Cochrane fue nombrado comandante de la balandra-berganín HMS Speedy, destinada a perseguir a naves españolas y francesas en el Mediterráneo. En cumplimiento de su cometido, en sólo diez meses capturó 50 naves, 122 cañones y un total de 533 tripulantes.
en 1804 fue nombrado capitán de la fragata de 32 cañones HMS Pallas para operar en el área de las islas Azores. Durante el ejercicio del mando de esta unidad atacó y destruyó a la fragata Minerva de 44 cañones, capturó una corbeta de 16 cañones y destruyó otras tres unidades de combate que contaban en total con 72 cañones, junto con capturar una gran cantidad de buques mercantes enemigos. Fue tan grande su éxito capturando buques enemigos que su buque empezó a ser llamado el Golden Pallas debido a la cantidad de dinero que generaba por la captura de presas.
Estando Cochrane en 1809 al mando del Imperiouse, operando en el Mediterráneo, fue llamado por el First Sea Lord de la época para poder analizar la posibilidad de efectuar un ataque de un alto riesgo contra la flota francesa del Atlántico, la que se encontraba fondeada en el puerto de Aix. Cochrane aceptó de inmediato la propuesta y junto con su superior el almirante James Gambier zarparon con las unidades navales para cumplir la tarea.
Es así que rodearon a la escuadra francesa en Aix comenzando la batalla de la isla de Aix (en el lado francés del golfo de Vizcaya; cerca de La Rochelle) donde Cochrane del 11 al 13 de abril de 1809 efectuó un ataque nocturno liderado personalmente por él y utilizando varios brulotes cargados con explosivos y Cohetes diseñados por W. Congréve,3 sobre los 11 navíos y 4 fragatas francesas fondeados en la bahía de Aix. El caos, el estupor y el pánico de los franceses fue indescriptible, logrando destruir la mitad de la flota enemiga sin haber perdido un solo hombre en la acción.6 Pero no se pudo conseguir totalmente destruir todas las naves francesas ya que el almirante Gambier no concurrió a apoyar la acción de remate de las unidades francesas averiadas, pese a los reiterados llamados de apoyo de Cochrane. Aun así por la increíble acción, Cochrane fue condecorado con la Orden del Baño, la condecoración británica más importante existente por actos de valor. Napoleón Bonaparte expresaría sobre esta acción de que "Cochrane habría podido destruir o capturar todos los buques franceses en Aix si, como era debido, hubiera sido ayudado por el almirante inglés".
Batalla con barcos franceses en 1801 (captura del speedy)
SERVICIO EN CHILE
En 1817, Thomas Cochrane publicó un aviso en uno de los principales periódicos de Londres informando que estaba disponible para ir a servir a las nuevas naciones que se estaban independizando en América u otras.
El embajador español en Londres José Miguel de Carvajal duque de San Carlos le había ofrecido en ese año a Cochrane en nombre de Fernando VII el título de almirante de España8 con el objeto de comandar una fuerza naval capaz de hacerle frente a las patriotas en América pero Cochrane se rehúso al ofrecimiento español por no estar acorde a sus ideales. También en ese año recibió el ofrecimiento de la República de Venezuela para hacerse cargo de la naciente armada venezolana.9
Pero en Londres, en ese mismo año fue conocido por el representante chileno, José Antonio Álvarez Condarco, que convenció en mayo a Cochrane para dirigirse a Chile junto a una serie de oficiales británicos que fueron también contratados. Antes de partir a su nuevo destino, Cochrane le manifestó al representante chileno las ventajas militares para las futuras campañas navales al financiar la construcción de un barco a vapor que se ofrecía a Chile .10 Al aceptar la propuesta, Cochrane supervisaría la construcción del vapor que pasaría a llamarse Rising Star, pero pronto tuvo que dejar la supervisión y partir a Chile para tomar el mando de su escuadra. Se embarcó en la corbeta Rose al mando del capitán británico Juan Illingworth Hunt.
El 17 de junio de 1818, Cochrane junto a su esposa e hijo recalaban en Valparaíso siendo recibido por el director supremo Bernardo O'Higgins. Se le da el grado de vicealmirante y se le otorga de igual modo la carta de ciudadanía chilena ya que esté tenía la intención de residirse con su familia en aquel país.
Operaciones de Cochrane en las costas del Perú
El gobierno chileno, inmerso en la pobreza post-independencia, había realizado grandes esfuerzos en equipar la nueva escuadra, proveyéndola de municiones, víveres y todo lo necesario para su funcionamiento. El problema más difícil fue el de encontrar marineros aptos para la navegación y la guerra. Se tenía el mal antecedente de la escuadra de Manuel Blanco Encalada (formada principalmente por piratas y prisioneros) en la que había pésima disciplina.2 Se optó esta vez por campesinos y soldados, totalmente diferentes a la vida de mar, pero los resultados fueron excelentes. “Desde que nos hemos visto libres de presidiarios, parece que reina el buen humor y la alegría entre los marinos chilenos, quienes, vestidos como están ahora de uniforme, parecen de otra clase de seres”.14 El objetivo de Cochrane era iniciar acciones navales para destruir la escuadra española que estaba apostada en el fondeadero del Callao y difundir la propaganda patriota.
En enero de 1819, Cochrane hizo una primera incursión en aguas peruanas, llegando a bloquear y bombardear el Callao y arrebatarle varios buques a los españoles, entre ellos a la goleta Moctezuma. También pasó y ocupó por algún tiempo y luego de derrotar a los destacamentos realistas de la zona, los poblados de Huacho, Huaura, Supe (cuyo cabildo declaró su independencia), Huarmey y Paita. En estos puntos sus comisionados distribuyeron propaganda patriota y cartas a importantes personalidades criollas para que se adhieran a la causa emancipadora, varios hombres se plegaron por estos hechos a la causa patriota. Cumplida su misión Cochrane regresó a Valparaíso en junio.
En septiembre de 1819 volvió a salir Cochrane de Valparaíso con rumbo nuevamente al Callao para iniciar el segundo bloqueo del Callao y lograr destruir la escuadra española, zarpo con el navío San Martín , las fragatas O’Higgins (ex María Isabel) y Lautaro, la corbeta Independencia y el 14 del mismo mes lo hizo el bergantín Araucano.
En el Callao, la Fortaleza del Real Felipe estaba guarnecida por 3.000 hombres. Además, empalizadas resguardaban la escuadra realista, compuesta por las fragatas Esmeralda y Venganza, la corbeta Sebastiana y los bergantines Pezuela y Maipú, 30 lanchas cañoneras y unos tres o más buques mercantes armados. Esta escuadra española estaba al inicio de las operaciones de Cochrane al mando del brigadier real Antonio Vacaro.
Cochrane, para atacar el puerto, había diseñado un hábil (incluso fantástico) plan: la utilización de cohetes “Congreve”. Estos no dieron el resultado esperado, situación que Cochrane atribuyó al hecho de que el gobierno de Chile los hizo construir por prisioneros monarquistas, los que tomaron la oportunidad para sabotearlos. Sin embargo, la escuadra bloqueó el puerto y, luego de algunos combates, apresó algunos buques.
Luego Cochrane levanto el bloqueo para ir en busca de una fragata de guerra avistada anteriormente en las cercanías del Callao y que provenía de Cádiz, la Prueba que era parte de la ya anunciada división naval enviada a las costas del Pacífico para reforzar la escuadra española, pero de las cuales solo la fragata Prueba y el mercante Primorosa Mariana sobrevivieron al viaje, como luego se enteraría Cochrane.
Cochrane decidió dividir su flota en dos partes, una bajo su mando directo que se dirigiría al norte y otra al mando de su subalterno Martín Guise que iría al sur. Es así que en su viaje al norte lograría conseguir varias presas en el puerto de Guayaquil, mientras que Guise se dirigió a Pisco para conseguir provisiones pero teniendo antes que desembarcar la infantería de marina para desalojar a la guarnición realista del lugar consiguiéndolo y ocupando el puerto por unos días. Cochrane dio por terminada esta fase de las operaciones, enviando el resto de la flota a Valparaíso y sólo quedándose con la fragata O´Higgins ya que tenía planeado atacar el sistema de fuertes de Valdivia, en el sur de Chile .
En estas operaciones, Cochrane no concluyo todos sus planes debido a los pocos elementos con los que contaba, las restricciones de cómo actuar en campaña que le impuso el ministro de guerra José Ignacio Zenteno y también porque todo el dinero iba para financiar una expedición de mucha mayor envergadura. Pese a esto, confinó y debilitó a la escuadra española en el Callao y provocó la incertidumbre entre los españoles que ya no podían lanzar expediciones para reconquistar territorios.
Cochrane y el ataque al puerto del callao en perú
Expedición de Cochrane al sur de Chile la anexion de VALDIVIA
Después de dos expediciones a Perú donde Cochrane había bloqueado dos veces el puerto del Callao y hostilizado sus alrededores, se dirigió hacia la costa sur de Chile con el propósito de capturar el segundo más importante enclave realista, que se encontraba en Valdivia.
Cochrane ideó y lideró la toma de Valdivia, en la cual se redujo uno de los últimos enclaves españoles en Chile , entre los días 3 y 4 de febrero de 1820, a pesar de que la ciudad y su puerto contaban con un notable sistema de fuertes que habían demostrado su fortaleza resistiendo varios ataques por piratas y corsarios. Esta acción puede ser considerada un ejemplo clásico de la táctica militar de Cochrane. Como él explicara, había muchos que pensaban que era quizás demasiado intrépido, pero, agregó, su buena fortuna militar se debía a la preparación: nunca había tomado un riesgo para el cual no estuviera preparado. Cabe agregar que, una vez que se decidía por un curso de acción, lo seguía sin vacilación.
Cuando el 17 de enero de 1820 Cochrane avistó la costa cercana a Valdivia, se presentó en la bahía bajo la bandera española. Con esto consiguió capturar un bote que fue a recibir al supuesto navío español. Los realistas no sabían que la desarmada María Isabel había sido rearmada y reflotada. Lord Cochrane recabó información de los marinos capturados acerca de las defensas -especialmente el sistema de fuertes- y se retiró. Al salir de la bahía, Cochrane capturó al bergantín Potrillo que llegaba de Chiloé con un socorro de 20 mil pesos y otros artículos. Luego de aquello, el almirante partió rumbo a Talcahuano donde informaría al General O'Higgins sobre sus planes y solicitaría 35015 soldados para emprender la que parecía una arriesgada aventura. El Gobernador de Concepción de aquel entonces, general Ramón Freire, le facilitó aquellas tropas necesarias, más el bergantín Intrépido y la goleta Moctezuma.
Una vez que el escuadrón zarpó con rumbo a Valdivia, la nave almirante naufragó frente a la isla Mocha. El agua inundó los almacenes de pólvora, quedando los soldados, dispuestos para tomar la plaza realista, sólo con las balas que guardaban en sus cartucheras. Cochrane, sin desanimarse, hizo trasladar la comandancia y el contingente militar a la goleta Moctezuma.
De vuelta en el puerto de Valdivia, la flotilla volvió a entrar bajo la bandera española. El plan era lograr la captura de algún bote de la guarnición a fin de infiltrar una patrulla en uno de los fuertes. Sin embargo, la tentativa fracasó al ser visto por los españoles uno de los botes de la flotilla chilena, que estaba escondido detrás de los buques a la espera del momento apropiado para lanzar el ataque sorpresa.
Sin vacilar, tomando ventaja de cualquiera sorpresa que quedara, Cochrane ordenó el comienzo del asalto por tierra. Uno a uno los fuertes del sistema -que no estaban preparados para un ataque por el lado de tierra desde donde las fuerzas de Cochrane atacaron- cayeron en sus manos, a pesar de la superioridad numérica y de posición que las fuerzas realistas gozaban. Cochrane tomó eso sí la precaución de cegar los cañones capturados. Al final del segundo día, el sistema completo, considerado inexpugnable hasta esa fecha, estaba bajo su control.
Luego de esa victoria, se dirigió a Chiloé, con intenciones de derrotar a los realistas que allí gobernaban aún. Pero a pesar de que sus fuerzas lograron tomar la batería de Chacao y otras de la península de Lacuy, la avanzada de Guillermo Miller fue derrotada al atacar el Castillo San Miguel de Agüi, el más importante del sistema que defendía a San Carlos (Ancud). Ante el fracaso y la poca cantidad de soldados con los que contaba, Cochrane ordenó desistir del intento de tomar Chiloé.
Si bien Cochrane no pudo tomar Chiloé, pudo arrebatar, con menos recursos, el sistema de fuertes de Corral y la ciudad de Valdivia a los realistas. Este hecho supuso el fin del penúltimo enclave español en Chile y la pérdida de la principal base de suministro para las tropas realistas que defendían la causa del rey en el sur de Chile , en la llamada Guerra a Muerte, la cual entraría ahora en una etapa decisiva. Además, uno de los subordinados de Cochrane, el mayor Jorge Beauchef lograría extender y consolidar en tierra la presencia chilena en el sur logrando derrotar a las numéricamente superiores fuerzas realistas que intentaban recuperar las ciudades de Valdivia y Osorno en el combate del Toro en la que los realistas perdieron definitivamente toda oportunidad de recuperar la región. Desde entonces, el territorio dominado por los independientes de Chile se extendía hasta la ribera norte del Río Maullín.
Cochrane volvería finalmente a Valparaíso con las presas y los artículos capturados en la región sur para ponerlos a disposición del gobierno de Chile que estaba preparando la próxima y definitiva expedición a Perú.
Cochrane y la expedición al sur de Chile
En la expedición libertadora del Perú
Pronto, bajo las órdenes del Director Supremo de Chile , Bernardo O'Higgins, Cochrane se unió a las fuerzas independentistas chileno-argentinas comandando la escuadra que tenía por misión eliminar el poder realista asentado en el Virreinato del Perú. Cochrane tomó su posición desde el buque insignia, la O’Higgins, transportando a las fuerzas expedicionarias bajo el mando del general José de San Martín .
El plan general de San Martín era rodear y sitiar el complejo militar de Lima y el Callao, a la espera de un alzamiento independentista que forzara la rendición de las fuerzas monárquicas. San Martín consideraba que la plaza era demasiado fuerte para un ataque frontal y que tal ataque, en el mejor de los casos, causaría pérdidas considerables tanto militares como civiles: el virrey disponía de veinte mil soldados y las fortificaciones eran consideradas las más fuertes de América del Sur, con cientos de cañones, ciudadelas, fortines, murallas con muchos torreones (ver Murallas de Lima).
De acuerdo al plan, un destacamento desembarcó en Pisco, al sur de Lima, desde donde se dirigió a esa ciudad. El resto de la expedición continuó hacia el norte. Cochrane ordenó que pasaran a la vista del Callao y así, frente a la muchedumbre que observó, desfilaron las ocho naves de guerra y dieciséis transportes de la Flota Libertadora. A comienzos de noviembre, el resto de las tropas de tierra desembarcaron en Huacho, al norte de Lima. Cochrane volvió a bloquear por tercera vez el puerto del Callao e ideo nuevas formas de atacar los fuertes y a la escuadra española.
Ese puerto estaba fuertemente defendido y se consideraba inexpugnable a todo ataque que los independentistas pudieran montar, dado que sus fuertes principales contaban con trescientos cañones2 junto a un sistema de cadenas que eran inspeccionadas cada hora y que impedía el acceso al puerto mismo, a menos que sus defensores las retiraran.
Cochrane a pesar de eso penetró el puerto con catorce botes a remo y capturó a la fragata Esmeralda, a la sazón el buque insignia español y el más poderoso en el Pacífico2 poniendo así fin al dominio marítimo español en la región. En el combate que tomó lugar a bordo de la Esmeralda, Cochrane fue herido dos veces, una de gravedad, con una bala de mosquete que penetró cerca de la columna vertebral. Esa herida le causó problemas durante su retiro.Ver video documental sobre la captura de la fragata Esmeralda en el puerto del Callao. Cochrane mantuvo un fuerte bloqueo en el Callao hasta que capturó y hundió la flota que se encontraba en ese puerto y también persuadir la rendición del puerto, lo que se produjo el 19 de septiembre de 1821.
Cochrane también durante estas acciones convenció al general San Martín de llevar a cabo una expedición militar al sur peruano que estaría comandado por el teniente coronel Guillermo Miller, y que Cochrane lo apoyaría desde la costa. Durante la expedición éstos lograron tomar varios puertos y ciudades. Además de plegar a varios hombres a la causa patriota.
Con posterioridad a la toma de Lima y la rendición del Callao, algunos problemas entre Cochrane y San Martín se hicieron presentes, tanto porque Bernardo de Monteagudo y el propio San Martín querían "peruanizar" la escuadra chilena, como porque Cochrane resentía disciplinarse a "un intelecto militar inferior como el de San Martín " y porque no se habían pagado sueldos como se había acordado antes de que saliera la expedición de Chile .
Con la cuestión de la falta de pagos a los marinos de la escuadra, Cochrane incautó los tesoros públicos depositados por San Martín a bordo de una goleta anclada en el Puerto de Ancón. Cochrane solo se limitó a tomar el sueldo para los marinos con el objeto de apaciguar y evitar un motín de sus hombres por lo que dejó intacto el resto del dinero.16 Pero San Martín , molesto por lo sucedido, ordenó que la escuadra se retirara de las costas del Perú sin permitirles suministros.
Cochrane se marchó de las costas peruanas para perseguir a los últimos buques de guerra españoles que aun quedaban.
Zarpe de la escuadra Chilena Hacia el Perú
Retorno y recibimiento en Chile
Lord Cochrane regresa a Valparaíso en junio de 1822, después de 22 meses de ausencia, donde una entusiasta bienvenida le aguardaba, muchas medallas fueron otorgadas en su honor, así como días feriados. Cochrane es considerado como uno de los fundadores de la Marina Nacional de Chile .4
Su mayor contribución a la causa independentista es haber liberado al Pacífico sur del poderío naval español. Durante este período, los monárquicos lo apodaron "El Diablo". La neutralización de los dos grandes centros navales españoles en la región -el complejo militar de Corral y Valdivia en Chile y el Callao en Perú- y la subsiguiente eliminación de la flota monárquica en la costa occidental de América del Sur resultaron directamente en la independencia del Perú y en el abandono por parte de España de sus esperanzas de reconquistar el subcontinente.2
Sin embargo, tales reconocimientos sólo eran efemérides y honores, no un reconocimiento material a tan grandes servicios. En la práctica, Cochrane seguía sin recibir su pago, aún cuando el Estado de Chile le cedió "a perpetuidad" la hacienda de "Río Claro" por la captura de Valdivia
Regreso al Reino Unido
Luego de servir en Chile y Brasil Cochrane regresa a Reino unido.
Cochrane volvió a Inglaterra en 1828, dedicándose a restaurar su nombre y posiciones, consiguiéndolo en la Marina, en 1832, a través de un perdón real. Al año siguiente le fue permitido heredar el título de Earl de Dundonald, cuando su padre murió, siendo restituido como Caballero de la Orden del Baño en 1847. En 1848 le fue otorgado el comando supremo del teatro de Norte América y el Caribe, con el rango de Almirante de la Marina Real. En 1854 fue nombrado Contraalmirante ("Rear Admiral", cargo honorario). Murió en Londres, el 31 de octubre de 1860, a la edad de 85 años.
A Lord Cochrane le fue dado el gran honor de ser enterrado frente al altar de la Abadía de Westminster, donde los brazos de la cruz que forman los pasillos se cruzan. Sobre su tumba se ve el escudo de su familia rodeado por los escudos de armas de las cuatro naciones que sus acciones ayudaron a liberar.
Cochrane en su vejez
honores de la armada Chilena
Como una forma de honrar a su primer almirante, la Armada de Chile ha nombrado cinco naves en su honor. El primero de ellos fue la fragata blindada Almirante Cochrane que fue comprado en 1874 y que luchó en la Guerra del Pacífico del siglo XIX. Capturó el monitor blindado Huáscar. Fue dado de baja en 1933.
La segunda nave que llevaría su nombre sería un acorazado Dreadnought, pero al estallar la Primera Guerra Mundial, la nave fue convertida en portaaviones y no sería adquirido posteriormente por la armada chilena; el HMS Eagle, que luego fue hundido en la Segunda Guerra Mundial. La tercera nave fue un destructor americano de la Clase Fletcher, el Cochrane (DD-15) que llegó a Chile en 1968 y fue desarmada en 1982. Esta nave participó en el Conflicto del Beagle, llamada así por la disputa con la Argentina por la soberanía de las islas Picton, Nueva y Lennox en 1978. La cuarta nave sería el ex destructor HMS Antrim (D-18) de la Clase County que llegó Chile en 1984. Entre 1985 y 1986 el destructor fue convertido a un DLH (destructor líder porta-helicóptero). En 1993 era reequipado con el SAM Barak, que substituyó los misiles de Seacat. Este destructor fue desarmado en septiembre de 2006. La quinta y actual nave en llevar su nombre es una fragata Tipo 23; la fragata Almirante Cochrane (FFG-05), antes llamada HMS Norfolk que fue comprada por la marina de guerra chilena el 22 de noviembre de 2006.
Monumento a Lord Cochrane en Valparaiso
Destructor Almirante Cochrane
Thomas Alexander Cochrane, X conde de Dundonald, marqués de Maranhão (Annsfield cerca de Hamilton, 14 de diciembre de 1775 – Londres, 31 de octubre de 1860), conocido como Lord Cochrane, fue un político radical, oficial e innovador naval británico - Chileno. Considerado uno de los capitanes Marinos más audaces y exitosos de las guerras de la revolución francesa he independencia americana, lo que llevó a los franceses a apodarlo Le loup des mers ('el lobo de los mares'). Después de ser dado de baja de la marina británica, sirvió en las marinas de Chile , Brasil y Grecia.
LORD COCHRANE EN SU JUVENTUD
Su vida y aventuras han servido de inspiración para varios autores. Para algunos historiadores, Cochrane es uno de los militares más valerosos y audaces que lucharon en las guerras de independencia de América.
En 1812 Cochrane se casó, contra los deseos de su familia, con Catherine "Kitty" Celia Barnes, una dama de madre española. Como consecuencia, Cochrane perdió la herencia familiar. De ese matrimonio nació Thomas Barnes Cochrane, 11° Earl of Dundonald. Kitty acompañó a Cochrane en sus numerosos viajes, después que él dejara Inglaterra.
servicio en la marina britanica
Durante su servicio en la marina británica Cochrane demostró una gran capacidad, habilidad innovadora y valor personal.3 Así, su progreso desde guardiamarina a oficial tomó sólo dos años, siendo confirmado en el rango -después de pasar los exámenes-
En 1800, Cochrane fue nombrado comandante de la balandra-berganín HMS Speedy, destinada a perseguir a naves españolas y francesas en el Mediterráneo. En cumplimiento de su cometido, en sólo diez meses capturó 50 naves, 122 cañones y un total de 533 tripulantes.
en 1804 fue nombrado capitán de la fragata de 32 cañones HMS Pallas para operar en el área de las islas Azores. Durante el ejercicio del mando de esta unidad atacó y destruyó a la fragata Minerva de 44 cañones, capturó una corbeta de 16 cañones y destruyó otras tres unidades de combate que contaban en total con 72 cañones, junto con capturar una gran cantidad de buques mercantes enemigos. Fue tan grande su éxito capturando buques enemigos que su buque empezó a ser llamado el Golden Pallas debido a la cantidad de dinero que generaba por la captura de presas.
Estando Cochrane en 1809 al mando del Imperiouse, operando en el Mediterráneo, fue llamado por el First Sea Lord de la época para poder analizar la posibilidad de efectuar un ataque de un alto riesgo contra la flota francesa del Atlántico, la que se encontraba fondeada en el puerto de Aix. Cochrane aceptó de inmediato la propuesta y junto con su superior el almirante James Gambier zarparon con las unidades navales para cumplir la tarea.
Es así que rodearon a la escuadra francesa en Aix comenzando la batalla de la isla de Aix (en el lado francés del golfo de Vizcaya; cerca de La Rochelle) donde Cochrane del 11 al 13 de abril de 1809 efectuó un ataque nocturno liderado personalmente por él y utilizando varios brulotes cargados con explosivos y Cohetes diseñados por W. Congréve,3 sobre los 11 navíos y 4 fragatas francesas fondeados en la bahía de Aix. El caos, el estupor y el pánico de los franceses fue indescriptible, logrando destruir la mitad de la flota enemiga sin haber perdido un solo hombre en la acción.6 Pero no se pudo conseguir totalmente destruir todas las naves francesas ya que el almirante Gambier no concurrió a apoyar la acción de remate de las unidades francesas averiadas, pese a los reiterados llamados de apoyo de Cochrane. Aun así por la increíble acción, Cochrane fue condecorado con la Orden del Baño, la condecoración británica más importante existente por actos de valor. Napoleón Bonaparte expresaría sobre esta acción de que "Cochrane habría podido destruir o capturar todos los buques franceses en Aix si, como era debido, hubiera sido ayudado por el almirante inglés".
Batalla con barcos franceses en 1801 (captura del speedy)
SERVICIO EN CHILE
En 1817, Thomas Cochrane publicó un aviso en uno de los principales periódicos de Londres informando que estaba disponible para ir a servir a las nuevas naciones que se estaban independizando en América u otras.
El embajador español en Londres José Miguel de Carvajal duque de San Carlos le había ofrecido en ese año a Cochrane en nombre de Fernando VII el título de almirante de España8 con el objeto de comandar una fuerza naval capaz de hacerle frente a las patriotas en América pero Cochrane se rehúso al ofrecimiento español por no estar acorde a sus ideales. También en ese año recibió el ofrecimiento de la República de Venezuela para hacerse cargo de la naciente armada venezolana.9
Pero en Londres, en ese mismo año fue conocido por el representante chileno, José Antonio Álvarez Condarco, que convenció en mayo a Cochrane para dirigirse a Chile junto a una serie de oficiales británicos que fueron también contratados. Antes de partir a su nuevo destino, Cochrane le manifestó al representante chileno las ventajas militares para las futuras campañas navales al financiar la construcción de un barco a vapor que se ofrecía a Chile .10 Al aceptar la propuesta, Cochrane supervisaría la construcción del vapor que pasaría a llamarse Rising Star, pero pronto tuvo que dejar la supervisión y partir a Chile para tomar el mando de su escuadra. Se embarcó en la corbeta Rose al mando del capitán británico Juan Illingworth Hunt.
El 17 de junio de 1818, Cochrane junto a su esposa e hijo recalaban en Valparaíso siendo recibido por el director supremo Bernardo O'Higgins. Se le da el grado de vicealmirante y se le otorga de igual modo la carta de ciudadanía chilena ya que esté tenía la intención de residirse con su familia en aquel país.
Operaciones de Cochrane en las costas del Perú
El gobierno chileno, inmerso en la pobreza post-independencia, había realizado grandes esfuerzos en equipar la nueva escuadra, proveyéndola de municiones, víveres y todo lo necesario para su funcionamiento. El problema más difícil fue el de encontrar marineros aptos para la navegación y la guerra. Se tenía el mal antecedente de la escuadra de Manuel Blanco Encalada (formada principalmente por piratas y prisioneros) en la que había pésima disciplina.2 Se optó esta vez por campesinos y soldados, totalmente diferentes a la vida de mar, pero los resultados fueron excelentes. “Desde que nos hemos visto libres de presidiarios, parece que reina el buen humor y la alegría entre los marinos chilenos, quienes, vestidos como están ahora de uniforme, parecen de otra clase de seres”.14 El objetivo de Cochrane era iniciar acciones navales para destruir la escuadra española que estaba apostada en el fondeadero del Callao y difundir la propaganda patriota.
En enero de 1819, Cochrane hizo una primera incursión en aguas peruanas, llegando a bloquear y bombardear el Callao y arrebatarle varios buques a los españoles, entre ellos a la goleta Moctezuma. También pasó y ocupó por algún tiempo y luego de derrotar a los destacamentos realistas de la zona, los poblados de Huacho, Huaura, Supe (cuyo cabildo declaró su independencia), Huarmey y Paita. En estos puntos sus comisionados distribuyeron propaganda patriota y cartas a importantes personalidades criollas para que se adhieran a la causa emancipadora, varios hombres se plegaron por estos hechos a la causa patriota. Cumplida su misión Cochrane regresó a Valparaíso en junio.
En septiembre de 1819 volvió a salir Cochrane de Valparaíso con rumbo nuevamente al Callao para iniciar el segundo bloqueo del Callao y lograr destruir la escuadra española, zarpo con el navío San Martín , las fragatas O’Higgins (ex María Isabel) y Lautaro, la corbeta Independencia y el 14 del mismo mes lo hizo el bergantín Araucano.
En el Callao, la Fortaleza del Real Felipe estaba guarnecida por 3.000 hombres. Además, empalizadas resguardaban la escuadra realista, compuesta por las fragatas Esmeralda y Venganza, la corbeta Sebastiana y los bergantines Pezuela y Maipú, 30 lanchas cañoneras y unos tres o más buques mercantes armados. Esta escuadra española estaba al inicio de las operaciones de Cochrane al mando del brigadier real Antonio Vacaro.
Cochrane, para atacar el puerto, había diseñado un hábil (incluso fantástico) plan: la utilización de cohetes “Congreve”. Estos no dieron el resultado esperado, situación que Cochrane atribuyó al hecho de que el gobierno de Chile los hizo construir por prisioneros monarquistas, los que tomaron la oportunidad para sabotearlos. Sin embargo, la escuadra bloqueó el puerto y, luego de algunos combates, apresó algunos buques.
Luego Cochrane levanto el bloqueo para ir en busca de una fragata de guerra avistada anteriormente en las cercanías del Callao y que provenía de Cádiz, la Prueba que era parte de la ya anunciada división naval enviada a las costas del Pacífico para reforzar la escuadra española, pero de las cuales solo la fragata Prueba y el mercante Primorosa Mariana sobrevivieron al viaje, como luego se enteraría Cochrane.
Cochrane decidió dividir su flota en dos partes, una bajo su mando directo que se dirigiría al norte y otra al mando de su subalterno Martín Guise que iría al sur. Es así que en su viaje al norte lograría conseguir varias presas en el puerto de Guayaquil, mientras que Guise se dirigió a Pisco para conseguir provisiones pero teniendo antes que desembarcar la infantería de marina para desalojar a la guarnición realista del lugar consiguiéndolo y ocupando el puerto por unos días. Cochrane dio por terminada esta fase de las operaciones, enviando el resto de la flota a Valparaíso y sólo quedándose con la fragata O´Higgins ya que tenía planeado atacar el sistema de fuertes de Valdivia, en el sur de Chile .
En estas operaciones, Cochrane no concluyo todos sus planes debido a los pocos elementos con los que contaba, las restricciones de cómo actuar en campaña que le impuso el ministro de guerra José Ignacio Zenteno y también porque todo el dinero iba para financiar una expedición de mucha mayor envergadura. Pese a esto, confinó y debilitó a la escuadra española en el Callao y provocó la incertidumbre entre los españoles que ya no podían lanzar expediciones para reconquistar territorios.
Cochrane y el ataque al puerto del callao en perú
Expedición de Cochrane al sur de Chile la anexion de VALDIVIA
Después de dos expediciones a Perú donde Cochrane había bloqueado dos veces el puerto del Callao y hostilizado sus alrededores, se dirigió hacia la costa sur de Chile con el propósito de capturar el segundo más importante enclave realista, que se encontraba en Valdivia.
Cochrane ideó y lideró la toma de Valdivia, en la cual se redujo uno de los últimos enclaves españoles en Chile , entre los días 3 y 4 de febrero de 1820, a pesar de que la ciudad y su puerto contaban con un notable sistema de fuertes que habían demostrado su fortaleza resistiendo varios ataques por piratas y corsarios. Esta acción puede ser considerada un ejemplo clásico de la táctica militar de Cochrane. Como él explicara, había muchos que pensaban que era quizás demasiado intrépido, pero, agregó, su buena fortuna militar se debía a la preparación: nunca había tomado un riesgo para el cual no estuviera preparado. Cabe agregar que, una vez que se decidía por un curso de acción, lo seguía sin vacilación.
Cuando el 17 de enero de 1820 Cochrane avistó la costa cercana a Valdivia, se presentó en la bahía bajo la bandera española. Con esto consiguió capturar un bote que fue a recibir al supuesto navío español. Los realistas no sabían que la desarmada María Isabel había sido rearmada y reflotada. Lord Cochrane recabó información de los marinos capturados acerca de las defensas -especialmente el sistema de fuertes- y se retiró. Al salir de la bahía, Cochrane capturó al bergantín Potrillo que llegaba de Chiloé con un socorro de 20 mil pesos y otros artículos. Luego de aquello, el almirante partió rumbo a Talcahuano donde informaría al General O'Higgins sobre sus planes y solicitaría 35015 soldados para emprender la que parecía una arriesgada aventura. El Gobernador de Concepción de aquel entonces, general Ramón Freire, le facilitó aquellas tropas necesarias, más el bergantín Intrépido y la goleta Moctezuma.
Una vez que el escuadrón zarpó con rumbo a Valdivia, la nave almirante naufragó frente a la isla Mocha. El agua inundó los almacenes de pólvora, quedando los soldados, dispuestos para tomar la plaza realista, sólo con las balas que guardaban en sus cartucheras. Cochrane, sin desanimarse, hizo trasladar la comandancia y el contingente militar a la goleta Moctezuma.
De vuelta en el puerto de Valdivia, la flotilla volvió a entrar bajo la bandera española. El plan era lograr la captura de algún bote de la guarnición a fin de infiltrar una patrulla en uno de los fuertes. Sin embargo, la tentativa fracasó al ser visto por los españoles uno de los botes de la flotilla chilena, que estaba escondido detrás de los buques a la espera del momento apropiado para lanzar el ataque sorpresa.
Sin vacilar, tomando ventaja de cualquiera sorpresa que quedara, Cochrane ordenó el comienzo del asalto por tierra. Uno a uno los fuertes del sistema -que no estaban preparados para un ataque por el lado de tierra desde donde las fuerzas de Cochrane atacaron- cayeron en sus manos, a pesar de la superioridad numérica y de posición que las fuerzas realistas gozaban. Cochrane tomó eso sí la precaución de cegar los cañones capturados. Al final del segundo día, el sistema completo, considerado inexpugnable hasta esa fecha, estaba bajo su control.
Luego de esa victoria, se dirigió a Chiloé, con intenciones de derrotar a los realistas que allí gobernaban aún. Pero a pesar de que sus fuerzas lograron tomar la batería de Chacao y otras de la península de Lacuy, la avanzada de Guillermo Miller fue derrotada al atacar el Castillo San Miguel de Agüi, el más importante del sistema que defendía a San Carlos (Ancud). Ante el fracaso y la poca cantidad de soldados con los que contaba, Cochrane ordenó desistir del intento de tomar Chiloé.
Si bien Cochrane no pudo tomar Chiloé, pudo arrebatar, con menos recursos, el sistema de fuertes de Corral y la ciudad de Valdivia a los realistas. Este hecho supuso el fin del penúltimo enclave español en Chile y la pérdida de la principal base de suministro para las tropas realistas que defendían la causa del rey en el sur de Chile , en la llamada Guerra a Muerte, la cual entraría ahora en una etapa decisiva. Además, uno de los subordinados de Cochrane, el mayor Jorge Beauchef lograría extender y consolidar en tierra la presencia chilena en el sur logrando derrotar a las numéricamente superiores fuerzas realistas que intentaban recuperar las ciudades de Valdivia y Osorno en el combate del Toro en la que los realistas perdieron definitivamente toda oportunidad de recuperar la región. Desde entonces, el territorio dominado por los independientes de Chile se extendía hasta la ribera norte del Río Maullín.
Cochrane volvería finalmente a Valparaíso con las presas y los artículos capturados en la región sur para ponerlos a disposición del gobierno de Chile que estaba preparando la próxima y definitiva expedición a Perú.
Cochrane y la expedición al sur de Chile
En la expedición libertadora del Perú
Pronto, bajo las órdenes del Director Supremo de Chile , Bernardo O'Higgins, Cochrane se unió a las fuerzas independentistas chileno-argentinas comandando la escuadra que tenía por misión eliminar el poder realista asentado en el Virreinato del Perú. Cochrane tomó su posición desde el buque insignia, la O’Higgins, transportando a las fuerzas expedicionarias bajo el mando del general José de San Martín .
El plan general de San Martín era rodear y sitiar el complejo militar de Lima y el Callao, a la espera de un alzamiento independentista que forzara la rendición de las fuerzas monárquicas. San Martín consideraba que la plaza era demasiado fuerte para un ataque frontal y que tal ataque, en el mejor de los casos, causaría pérdidas considerables tanto militares como civiles: el virrey disponía de veinte mil soldados y las fortificaciones eran consideradas las más fuertes de América del Sur, con cientos de cañones, ciudadelas, fortines, murallas con muchos torreones (ver Murallas de Lima).
De acuerdo al plan, un destacamento desembarcó en Pisco, al sur de Lima, desde donde se dirigió a esa ciudad. El resto de la expedición continuó hacia el norte. Cochrane ordenó que pasaran a la vista del Callao y así, frente a la muchedumbre que observó, desfilaron las ocho naves de guerra y dieciséis transportes de la Flota Libertadora. A comienzos de noviembre, el resto de las tropas de tierra desembarcaron en Huacho, al norte de Lima. Cochrane volvió a bloquear por tercera vez el puerto del Callao e ideo nuevas formas de atacar los fuertes y a la escuadra española.
Ese puerto estaba fuertemente defendido y se consideraba inexpugnable a todo ataque que los independentistas pudieran montar, dado que sus fuertes principales contaban con trescientos cañones2 junto a un sistema de cadenas que eran inspeccionadas cada hora y que impedía el acceso al puerto mismo, a menos que sus defensores las retiraran.
Cochrane a pesar de eso penetró el puerto con catorce botes a remo y capturó a la fragata Esmeralda, a la sazón el buque insignia español y el más poderoso en el Pacífico2 poniendo así fin al dominio marítimo español en la región. En el combate que tomó lugar a bordo de la Esmeralda, Cochrane fue herido dos veces, una de gravedad, con una bala de mosquete que penetró cerca de la columna vertebral. Esa herida le causó problemas durante su retiro.Ver video documental sobre la captura de la fragata Esmeralda en el puerto del Callao. Cochrane mantuvo un fuerte bloqueo en el Callao hasta que capturó y hundió la flota que se encontraba en ese puerto y también persuadir la rendición del puerto, lo que se produjo el 19 de septiembre de 1821.
Cochrane también durante estas acciones convenció al general San Martín de llevar a cabo una expedición militar al sur peruano que estaría comandado por el teniente coronel Guillermo Miller, y que Cochrane lo apoyaría desde la costa. Durante la expedición éstos lograron tomar varios puertos y ciudades. Además de plegar a varios hombres a la causa patriota.
Con posterioridad a la toma de Lima y la rendición del Callao, algunos problemas entre Cochrane y San Martín se hicieron presentes, tanto porque Bernardo de Monteagudo y el propio San Martín querían "peruanizar" la escuadra chilena, como porque Cochrane resentía disciplinarse a "un intelecto militar inferior como el de San Martín " y porque no se habían pagado sueldos como se había acordado antes de que saliera la expedición de Chile .
Con la cuestión de la falta de pagos a los marinos de la escuadra, Cochrane incautó los tesoros públicos depositados por San Martín a bordo de una goleta anclada en el Puerto de Ancón. Cochrane solo se limitó a tomar el sueldo para los marinos con el objeto de apaciguar y evitar un motín de sus hombres por lo que dejó intacto el resto del dinero.16 Pero San Martín , molesto por lo sucedido, ordenó que la escuadra se retirara de las costas del Perú sin permitirles suministros.
Cochrane se marchó de las costas peruanas para perseguir a los últimos buques de guerra españoles que aun quedaban.
Zarpe de la escuadra Chilena Hacia el Perú
Retorno y recibimiento en Chile
Lord Cochrane regresa a Valparaíso en junio de 1822, después de 22 meses de ausencia, donde una entusiasta bienvenida le aguardaba, muchas medallas fueron otorgadas en su honor, así como días feriados. Cochrane es considerado como uno de los fundadores de la Marina Nacional de Chile .4
Su mayor contribución a la causa independentista es haber liberado al Pacífico sur del poderío naval español. Durante este período, los monárquicos lo apodaron "El Diablo". La neutralización de los dos grandes centros navales españoles en la región -el complejo militar de Corral y Valdivia en Chile y el Callao en Perú- y la subsiguiente eliminación de la flota monárquica en la costa occidental de América del Sur resultaron directamente en la independencia del Perú y en el abandono por parte de España de sus esperanzas de reconquistar el subcontinente.2
Sin embargo, tales reconocimientos sólo eran efemérides y honores, no un reconocimiento material a tan grandes servicios. En la práctica, Cochrane seguía sin recibir su pago, aún cuando el Estado de Chile le cedió "a perpetuidad" la hacienda de "Río Claro" por la captura de Valdivia
Regreso al Reino Unido
Luego de servir en Chile y Brasil Cochrane regresa a Reino unido.
Cochrane volvió a Inglaterra en 1828, dedicándose a restaurar su nombre y posiciones, consiguiéndolo en la Marina, en 1832, a través de un perdón real. Al año siguiente le fue permitido heredar el título de Earl de Dundonald, cuando su padre murió, siendo restituido como Caballero de la Orden del Baño en 1847. En 1848 le fue otorgado el comando supremo del teatro de Norte América y el Caribe, con el rango de Almirante de la Marina Real. En 1854 fue nombrado Contraalmirante ("Rear Admiral", cargo honorario). Murió en Londres, el 31 de octubre de 1860, a la edad de 85 años.
A Lord Cochrane le fue dado el gran honor de ser enterrado frente al altar de la Abadía de Westminster, donde los brazos de la cruz que forman los pasillos se cruzan. Sobre su tumba se ve el escudo de su familia rodeado por los escudos de armas de las cuatro naciones que sus acciones ayudaron a liberar.
Cochrane en su vejez
honores de la armada Chilena
Como una forma de honrar a su primer almirante, la Armada de Chile ha nombrado cinco naves en su honor. El primero de ellos fue la fragata blindada Almirante Cochrane que fue comprado en 1874 y que luchó en la Guerra del Pacífico del siglo XIX. Capturó el monitor blindado Huáscar. Fue dado de baja en 1933.
La segunda nave que llevaría su nombre sería un acorazado Dreadnought, pero al estallar la Primera Guerra Mundial, la nave fue convertida en portaaviones y no sería adquirido posteriormente por la armada chilena; el HMS Eagle, que luego fue hundido en la Segunda Guerra Mundial. La tercera nave fue un destructor americano de la Clase Fletcher, el Cochrane (DD-15) que llegó a Chile en 1968 y fue desarmada en 1982. Esta nave participó en el Conflicto del Beagle, llamada así por la disputa con la Argentina por la soberanía de las islas Picton, Nueva y Lennox en 1978. La cuarta nave sería el ex destructor HMS Antrim (D-18) de la Clase County que llegó Chile en 1984. Entre 1985 y 1986 el destructor fue convertido a un DLH (destructor líder porta-helicóptero). En 1993 era reequipado con el SAM Barak, que substituyó los misiles de Seacat. Este destructor fue desarmado en septiembre de 2006. La quinta y actual nave en llevar su nombre es una fragata Tipo 23; la fragata Almirante Cochrane (FFG-05), antes llamada HMS Norfolk que fue comprada por la marina de guerra chilena el 22 de noviembre de 2006.
Monumento a Lord Cochrane en Valparaiso
Destructor Almirante Cochrane