No te preocupes por lo que vendrá, si lo que ha pasado ya pasó y lo que pasa está pasando. No te preocupes si mañana llueve cuando hoy sale el sol por todo lo alto y su luz calienta los rincones más húmedos y olvidados de tu alma. Eres capaz de ver las cosas buenas.
No dejes de intentarlo cuantas veces te haga falta, si crees que es lo correcto. No dejes de intentarlo si los demás dicen que lo dejes, tan solo porque ellos jamás hubieran movido un dedo para salir de donde están. Eres dueño de tu destino.
No te olvides de soñar, porque solo en los sueños están las respuestas que buscamos. No te olvides de soñar, porque quienes sueñan y persiguen sus sueños son quienes terminan triunfando en la vida. Eres un utópico.
No juzgues tus logros por lo que la gente diga, por lo que los demás vean. No juzgues tus logros por lo que hayas conseguido, sino por todas las veces que has caído y has logrado volver a levantarte. Eres persistente.
No estés triste si todo sale mal, si el mundo parece que se vuelve del revés. No estés triste si todo sale mal, porque inevitablemente, en algún momento algunas las cosas tendrán que salir bien y eso te hará seguir adelante. Eres un alma libre.
No te detengas, no pares, sigue siempre hacia adelante aunque el camino sea duro. No te detengas, y si has de retroceder, que sea solo para impulsarte y dar un salto que te acerque a tus metas. Eres imparable.
Despreocúpate, inténtalo, sueña, alégrate y continúa tu camino. Pero sobre todo, nunca, jamás, dejes de creer en ti. Eres especial.
No dejes de intentarlo cuantas veces te haga falta, si crees que es lo correcto. No dejes de intentarlo si los demás dicen que lo dejes, tan solo porque ellos jamás hubieran movido un dedo para salir de donde están. Eres dueño de tu destino.
No te olvides de soñar, porque solo en los sueños están las respuestas que buscamos. No te olvides de soñar, porque quienes sueñan y persiguen sus sueños son quienes terminan triunfando en la vida. Eres un utópico.
No juzgues tus logros por lo que la gente diga, por lo que los demás vean. No juzgues tus logros por lo que hayas conseguido, sino por todas las veces que has caído y has logrado volver a levantarte. Eres persistente.
No estés triste si todo sale mal, si el mundo parece que se vuelve del revés. No estés triste si todo sale mal, porque inevitablemente, en algún momento algunas las cosas tendrán que salir bien y eso te hará seguir adelante. Eres un alma libre.
No te detengas, no pares, sigue siempre hacia adelante aunque el camino sea duro. No te detengas, y si has de retroceder, que sea solo para impulsarte y dar un salto que te acerque a tus metas. Eres imparable.
Despreocúpate, inténtalo, sueña, alégrate y continúa tu camino. Pero sobre todo, nunca, jamás, dejes de creer en ti. Eres especial.