
Se ha argumentado que la perfección de las armas de gran poder de destrucción detendrá los
enfrentamientos bélicos. Yo también pensé así durante mucho tiempo, pero ahora creo que es un gran error.(Recordemos que Tesla ofreció su temible rayo de la muerte a varios gobiernos)
Volvamos al comienzo, cuando la ley del más fuerte era la única ley. La luz de la razón todavía no se había encendido y el débil estaba totalmente a merced del fuerte. El individuo débil, entonces, comenzó a aprender cómo defenderse. Hizo uso de un garrote, una piedra, una lanza, una honda o un arco y flechas, y con el correr del tiempo, en vez de la fuerza física, fue la inteligencia la que se convirtió en el principal factor de decisión en la batalla. El carácter salvaje se fue suavizando gracias al despertar de sentimientos nobles y así, de manera imperceptible, tras eras de progreso continuado, hemos pasado de la lucha brutal del animal irracional a lo que llamamos "la guerra civilizada" de hoy, en la que los combatientes se estrechan la mano, hablan de manera amistosa, y fuman cigarros en los entreactos, listos para volver a meterse de lleno en el conflicto normal en cuanto reciben una señal Que los pesimistas digan lo que quieran, he aquí una prueba absoluta de un avance gratificante.
.(un capo nuestro genio incomprendido)
... solamente las máquinas se enfrentarán en una contienda sin derramamiento de sangre, de la que las naciones serán simples espectadores interesados, ambiciosos. un principio que
inevitable y forzosamente que convierta la batalla en un mero espectáculo, en un juego, en una contienda sin pérdida de sangre.
Por lo tanto, parece que un acuerdo internacional con el objeto de reducir al mínimo la fuerza bélica, que, en vista de la educación de las masas -todavía imperfecta en el presente-, es absolutamente indispensable, sería el primer paso racional para la disminución de la fuerza que retarda el movimiento humano.
GRACIAS POR PASAR