La pastalinda querida
Martiniano Molina
La pastalinda es una herramienta casi imprescindible de mi cocina. Soy un gran admirador de la cocina Italiana sobre todo de las pastas: rellena, lisas, secas, frescas, cortas, etc.
Si bien imagino que las antiguas familias italianas amasaban simplemente con un palote de madera y ayudado por las propias manos, hace ya muchos años apareció esta maravillosa herramienta que sin dudas acelera el proceso de fabricación de nuestras propias pastas. Cuando hablo “de acelerar”, no es que remarco esto por que crean que sea el gran logro de la fabricación de la pastalinda, sino que esta nos permitió poder producir mas cantidad de pastas cuando la familia se fue agrandando y ya cocinar para muchos comensales daba un poco mas de trabajo y la cosa se ponía lunga .
Los italianos, son anti “apuremosnos que es tarde“, jajaja. ¿Para qué ? Amasar pastas es para la familia, amigos, hijos, etc., es un acto que debe ser tomado como una gran celebración. ¿Por qué? Por que mas allá de obtener un plato de alimento, el objetivo a mi humilde parecer es que la consigna es “reunir la familia“ y saber que le pasa al otro , tomar una copa de vino entre charla y charla , jugar con los niños que merodean alrededor de la mesa llena de harina y estar vivos simplemente.
Recetas puedo pasarles muchas, pero la que más me gusta es la de trasmitir lo que a mí me genera, amasar con ese maravilloso instrumento que hoy de grande cada día lo quiero más por todo lo puede llegar a trasmitir a la hora de ponerlo en funcionamiento.
Puedo asegurar que vino conmigo en innumerables vacaciones, y si ustedes van a decir ¿pero es necesario? Para mi sí, trato de que lo sea, prefiero la pastalinda al DVD portátil o el MP 100 , que se yo… Piénsenlo si hay un poquito de lugar y buena voluntad hay que llevarlo y echarlo a funcionar, para que la receta comience a rodar nuevamente.
Es un objeto de buena vida. Ojo, no es para cualquiera, no es “doy vuelta de manija y tengo los fideitos”. Hay que tratarla con mucho cariño, si eso sucede le garantizo que esa noble maquinita le dará buenos frutos y inimaginables satisfacciones.
Para los más jovenes les dejo una imagen de la Sra. Pastalinda: