Los animales ejercen sobre nosotros una fascinación innata; esto se hace evidente en los niños. Con sabiduría inocente, ellos parecen comprender que una lombriz es un prodigio de la naturaleza y los pájaros un buen motivo para el asombro.
Las aves, los perros y los gatos se desarrollaron hace 160 millones de años. Y en cuanto al ser humano se supone que surgió de los primates hace sólo aproximadamente cinco millones de años. O sea que los animales y las plantas vivieron varios millones de años sin la presencia de los humanos. Sin embargo éstos no pueden vivir sin los animales o sin las plantas. Los niños como que saben esto puesto que se relacionan de manera muy espontánea con los animales y fácilmente se comprometen con su protección.
Empatía
Muchas cosas del mundo de los niños ofrecen posibilidades para entender similitudes y diferencias; los animales tienen una gran carga de información. Los infantes se sienten atraídos, pues las mascotas les ofrecen una forma de experimentar el mundo físico y el mundo social. ¿Qué está vivo y qué no lo está? ¿Qué es humano y qué no lo es? Los animales de peluche son suaves, pero estos no responden al tacto.
Los niños son muy sensibles y curiosos respecto al mundo que les rodea. En esa fase de crecimiento y formación de la persona, es sumamente importante que los niños aprendan a valorar y a respetar la vida de otros seres que no son inferiores por ser distintos. Son individuos que tienen su lugar y su papel en este planeta que compartimos.
Educar en la empatía supone que el niño crezca sano, equilibrado y respetuoso hacia su entorno y los individuos con los que se encontrará a lo largo de su vida. No permitamos que los niños crezcan viendo a los demás animales como objetos que están a su servicio para utilizarlos. Cosificar a los animales (percibirles como cosas) es un error con nefastas consecuencias tanto para el humano como para el resto de animales víctimas de ese prejuicio. Los animales somos seres vivos con necesidades y con intereses que deben ser respetados y así es como debe ser entendido por los niños.
Breve reflexión sobre infancia, juguetes, animales, especismo.
http://www.lahaine.org/index.php?p=71258&lhsd=4
Autonomía
Es imposible pasar por alto una influencia tan positiva. Incluso entre los adolescentes, que se encuentran en una fase de desarrollo en la que se sienten incomprendidos y ven a sus padres cada vez más inaccesibles, los animales actúan de manera estabilizadora
Los niños reciben muchos cuidados, orientaciones y protección, pero pocas veces tienen la oportunidad de retribuir, a menos que sean los responsables de su propia mascota. Un momento de importante transición en el desarrollo de un joven ocurre cuando empieza a depender menos de sus padres y, mediante sus propios esfuerzos, logra tener una sensación de dominio.
De tal forma, la relación afectiva exige ciertas responsabilidades de parte del menor hacia su mascota, como alimentarlo, asearlo, mantener limpio el lugar donde habita, ejercitarlo y por su puesto amarlo, respetarlo y avisar a sus padres cuando observe que el animal se encuentra enfermo. De esta forma, la cercanía con los animales fomenta la autoestima, el autocontrol y la autonomía. El acto de criar significa, además de ayudar a crecer, implica que los niños lean y entiendan e interpreten señales no verbales.
Así, las mascotas ayudan a los niños a sentirse competentes en áreas mucho más complejas de lo que puede ser el aprendizaje de ir al baño, de comerse las verduras o de atarse los zapatos. Los cuidados que las mascotas deben recibir estimulan en los niños el sentido de la responsabilidad enseñándolos además a ser mejores adultos y a cuidar a otros.
El interés de los niños por las mascotas es el único elemento de la infancia que permanece a medida que ellos van madurando, creando así una constante en el mundo cambiante. Lo que las mascotas ofrecen a los padres es un “momento de enseñanza”, una experiencia que implica emociones, responsabilidad y consecuencias. Se habla mucho de inculcar a los niños más responsabilidad. Pero cualquier lección sobre el buen criterio y el comportamiento apropiado sólo cobra sentido dentro del contexto de sus propias acciones. Si han recibido una mala calificación en el colegio, han sido sorprendidos en una mentira o han decepcionado a alguien, ven y sienten los resultados de lo que han hecho o dejado de hacer. Estas lecciones pueden perdurar toda la vida, pero no constituyen experiencias positivas, como sí suele suceder con las lecciones que dejan las mascotas. En cambio, la consecuencia de no cuidar a la mascota como debe ser podría causarle daño al animal.
Educación sexual y etapas de la vida
Las relaciones sexuales entre animales, la gestación y el nacimiento de los cachorritos son una magnífica expresión del proceso de la vida; pueden ser utilizados como inicio de la educación sexual del niño, dando la oportunidad de tratar estos temas a partir de la simplicidad de la fisiología, sin tener que introducirse en los complicados laberintos de la moral humana.
Se ha responsabilizado a la autoestima como uno de los soportes del desarrollo socioemocional. Para un niño es importante ser importante para otros, y esto se puede traducir en que ese otro tiene necesidad de él. El atender algunos aspectos de la vida de una mascota produce en ésta cierta dependencia, y en el niño una sensación de que es importante para alguien. La empatía o comprensión de los sentimientos y necesidades de otras personas pueden ser desarrollados a través de la interacción con una mascota, aunque nuevamente esta aptitud se corresponde con los lazos sentimentales entre el niño y su mascota y no por el solo hecho de tenerla.
El tener un animal doméstico en la casa puede ser muy útil como fuente de ejemplos de situaciones de la vida como nacimiento, comportamiento, alimentación, enfermedades e inclusive la muerte. Esta última experiencia (por la cual pasan casi todos los propietarios de mascotas) es también enriquecedora para los niños, siempre que reciban el adecuado apoyo de sus padres, sobre todo en el sentido de aprobar y acompañar los sentimientos de pena y angustia que provoca esa situación.
Logrando formar aquella persona que puede expresar sus sentimientos hacia sus seres queridos sin ningún grado de represión.
Sociedad
Los animales pueden brindar un importante apoyo social o emocional en el sentido de que son una fuente de afecto incondicional: hacen sentirse aceptados y queridos sin juzgar ni criticar como podría hacerlo otro ser humano. Además le proporcionará un mayor sentido de seguridad, cariño y afecto, sobre todo en aquellos niños cuyos padres se encuentran demasiado ocupados en sus rutinas diarias y no pueden ofrecer a sus hijos todo el afecto y el tiempo que ellos requieren; mientras que la mascota siempre lo escuchará y tendrá mayor tiempo disponible para jugar.
Es sabido que las personas que poseen algún animal de compañía tienen menos estrés, y la tensión más baja, que las que no tienen ninguno. Incluso la observación pasiva de animales reduce de manera significativa los miedos, la tensión y las depresiones. También se ha observado que la presencia de mascotas produce un efecto de gran apoyo social en niños de familias deficientes. Se demostró que también en una región de Colombia azotada por la violencia, la población que tenía mascotas presentaba los niveles más bajos de trastornos postraumáticos por estrés.
No es necesario educar a los niños para que les gusten los animales. Nacen con una simpatía natural hacia ellos, simpatía que va creciendo o disminuyendo en el transcurso de la vida, según la influencia que los adultos ejerzan sobre ellos. Es tarea de todo educador fomentar el amor y el interés de los niños por los animales y educarlos para que los respeten y los traten de manera responsable. Lo cual redundará en el bien de los animales, de los niños y de la sociedad.
Por qué amar a los animales? Porque lo dan todo, sin pedir nada. Porque ante el poder del hombre, que cuenta con armas...son indefensos. Porque son eternos niños, porque no saben de odios... ni guerras. Porque no conocen el dinero y se conforman solo con un techo donde guarecerse del frío. Porque se dan a entender sin palabras, porque su mirada es pura como su alma. Porque no saben de envidia ni rencores, porque el perdón es algo natural en ellos. Porque saben amar con lealtad y fidelidad. Porque dan vida sin ir a una lujosa clínica. Porque no compran amor, simplemente lo esperan y porque son nuestros compañeros, eternos amigos que nunca traicionan. Y porque están vivos. Por esto y mil cosas más...merecen nuestro amor! Si aprendemos a amarlos como merecen... estaremos más cerca de Dios.
toma mi mano y me obliga a reir...
Fin de post ♛PR