Bella, muy talentosa, inteligente y apasionada, ¿por qué una criatura destinada a la plenitud, terminó sus días de la manera más cruel y solitaria? El enigma de Camille Claudel nos interpela, son preguntas vigentes que vale la pena intentar responder.
Sólo hasta 1970, cuando artistas e historiadoras de arte feministas se preguntaron por la presencia de las mujeres en el hecho artístico, la obra de Camille Claudel comenzó a ser reconocida. Esta mujer nacida en 1864, pasó gran parte de su vida junto al famoso escultor Auguste Rodin, como su amante y colega, además de ser las manos ocultas que esculpieron numerosas obras de quien protagonizaría la historia y ocuparía un lugar en los museos.
Pero este no es el único vestigio: antes de ser expulsada de las páginas sepia de la historia, fue separada de la academia francesa. Comenzó a moldear sus primeras esculturas entre los 12 y 15 años y, en vista de que las mujeres no podían ingresar a la escuela de Bellas Artes, se hizo alumna de Alfred Boucher quien guiaría sus primeros pasos. A los 19 años conoció a Rodin, encargado de reemplazar temporalmente a Boucher; no pasaría mucho tiempo para que Camille, 24 años menor que él, se convirtiera en su modelo, y colaboradora.
En 1886 Rodin firmó un contrato en el que se comprometió a sostenerla como artista, casarse con ella y renunciar a otras mujeres. Viajaron juntos, dieron vida a un taller convirtirtiendo sus obras en espejo de sus tormentos personales. Mientras la fama de Rodin aumentaba la de Camille quedaba oculta entre cinceles y piedras.
La inconformidad y el sentimiento de abandono la condujeron a sentir celos, protestar y experimentar violentas tensiones. Rodin la echó de su estudio, comenzó a recibir a otras mujeres y en 1898 interrumpieron su comunicación. La artista quedó devastada y aislada en su taller, las continuas crisis emocionales la llevaron a destruir gran parte de su obra.
La estudiosa en temas de género Marcela Lagarde, cuenta que esta historia es una fiel representación del ideal de amor romántico (caracteristico de una época histórica y extendido hasta hoy) que conduce a las mujeres al despojo de si mismas, cediendo toda su energía creativa al engrandecimiento de otros.
Su padre murió en 1913, mientras ella vivía entre la pobreza y el abandono familiar; ocho días más tarde la madre firmó el certificado de ingreso de Camille en un hospital psiquiátrico, donde no podía recibir visitas ni correspondencia. Durante 30 años estuvo internada. Murió entre salas psiquiátricas el 19 de octubre de 1946, pasaron varios años para que su hermano, el poeta Paul Claudel, se ocupara de su cuerpo.
Camille Claudel fue una genialidad no reconocida y distorsionada, que revela a una artista de fin de siglo que sufrió la dictadura de la cultura dominante misógina y androcéntrica. La primera retrospectiva de su obra se realizó en el Museo Rodin en 1951, pero sólo obtuvo reconocimiento público con la segunda muestra realizada en 1984, después del esfuerzo feminista por construir una genealogía de mujeres artistas.
LA PASION DE CAMILLE CLAUDEL
Drama Biográfico.
Dirigida por Bruno Nuytten.
Duración:170 min.
Intérpretes: Isabelle Adjani; Gerard Depardieu
Francia, 1988
Nominada 2 veces al Oscar como mejor película extranjera. Premio Cesar a la mejor película y a la mejor actuación.
Sinopsis: La película nos muestra la vida de la artista Camille Claudel, quien desde pequeña siente gran placer por el arte y la escultura, a la que le dedica gran parte de su vida con la complicidad y el apoyo de su padre. Su madre, por el contrario, siente celos de su genialidad y establece una relación de rivalidad. Su hermano, el famoso poeta y diplomático Paul Claudel, también la reprueba y abandona por su comportamiento libertario. A los 19 años conoce a Rodin, su maestro, se convierte en su inspiración como modelo, musa y escultora. Inician una tormentosa relación con numerosas crisis y rupturas. Al morir su padre, Camille es encerrada en un manicomio donde vive durante treinta años. Su reclusión injustificada, estuvo mas cercana a la desobediencia frente a las normas sociales patriarcales que a la curación de una supuesta locura.
(De: http://nuestracovacha.blogspot.com/2009/12/el-arte-y-la-locura-camille-claudel.html)
El arte y la locura: Camille Claudel
No me gusta la idea que propone que un artista genial debe estar loco. En algunos discursos, pareciera ser que la locura es la que está provocando esa genialidad en el artista. Varias veces me he encontrado con esa idea al hablar sobre Vincent van Gogh, incluso hay quienes relacionan su estado mental con la técnica de pintura que utilizaba. Varias veces dije que van Gogh, en sus ataques de locura, Vincent no pintaba absolutamente nada. Y es que en los ataques de locura, él estaba inmerso en su delirio, no en la belleza de su arte.
Hay una escultora que pasó los últimos treinta años de su vida encerrada en un manicomio: Camille Claudel. El primer contacto que tuve con Camille Claudel fue probablemente el estreno de la película del mismo nombre (con Isabelle Adjani y Gerard Depardieu) en el legendario programa de televisión de Canal 7, "Función Privada". Quizá tuviera once o doce años cuando la ví. De la película, varias imágenes me quedaron grabadas, pero sobre todo la primera escena: en la madrugada, Camille juntando barro en un baúl para poder realizar sus esculturas. La película me quedó en la memoria, volvía a verla en las repeticiones del cable pero nunca busqué alguna otra información sobre la vida de la escultora. Fue el año pasado, en el marco de la exposición "La era de Rodin" en el Museo Nacional de Arte Decorativo, que tuve la oportunidad de encontrarme con algunas de sus obras y quedar profundamente impresionada.
Camille Claudel
Camille Claudel nació en 1864 en una familia burguesa francesa y desde los diecisiete años estudió en escuelas y academias de arte en París, en una época en la que era muy difícil que se permitiera a una mujer hacer tal cosa. En 1883, a los diecinueve años, conoció a quien sería su maestro, su amante, y en cierto modo, su más cruel enemigo: el escultor Auguste Rodin. Juntos realizaron obras bellísimas en las que se nota la influencia del uno sobre el otro. Apenas puede decirse quién influyó más, si Rodin en Camille o si Camille en Rodin. Pero Rodin estaba unido a otra mujer y, después de algunos años, decidió abandonar a Camille a su suerte. Para hablar del abandono, Camille realiza esta escultura:
Absolutamente expresiva en su trabajo, ver una escultura de Camille Claudel es una experiencia extraordinaria. Son escenas breves y apasionadas, relatos hechos en bronce o en mármol que sin necesidad de estar adoctrinado en arte, uno empieza a recorrer con la mirada y los pies (1) si tiene la oportunidad de verlas en persona. Las fotografías apenas le hacen justicia al mármol en particular, siempre me asombra cómo los grandes escultores pudieron hacer piel a partir de una piedra tan dura como el mármol.
Camille Claudel, La Valse/Les Valseurs, 1899-1905, escultura en bronce - 43,2 x 23 x 34,3 cm. Noten el movimiento de la escultura casi en espiral, cómo sale de un macizo escarpado para terminar en la delicadísima piel de los dos personajes y, sobre todo en esas dos manos que apenas se tocan.
En lo poquito que pude ver de Camille, las esculturas son temblorosas, agitadas, como si estuvieran tratando de encerrar en el mármol o el bronce un instante o una emoción. Recuerdo que en el mar de esculturas que era el Museo de Arte Decorativo en ese momento, llegué al final a ver las de Camille para quedar profundamente emocionada con sus obras.
Camille Claudel, Sakountala.
Camille Claudel conoció tanto la fortuna de las buenas críticas en los diarios como el posterior desprecio, el amor de Rodin y su abandono, el apoyo de su padre y el desprecio del resto de su familia, sobre todo de su hermano, el escritor Paul Claudel. Se dice que algunas de las obras de Rodin fueron hechas por ella y firmadas por el escultor, lo que no es extraño, eso hacían la mayoría de los grandes artistas con talleres propios y gran reconocimiento en su época.
Al ser abandonada por Rodin en 1898 se dedicó a esculpir encerrada en su habitación, apenas salía. Se sumió en la pobreza y finalmente en la paranoia y llegó a destruir gran parte de sus esculturas. Su familia, avergonzada, aprovechó la muerte de su padre para encerrarla en un manicomio en 1913. Un año después la trasladaron a otro manicomio donde vivió hasta el final de su vida, en 1943 después de muchísimos pedidos, tanto de ella como de amigos y médicos, a su familia, de que le permitieran salir. Durante ese tiempo, no volvió a esculpir nada.
Camille Claudel murió completamente sola y fue enterrada en una fosa común para los enfermos olvidados en el manicomio por sus familiares. Tiempo después el asilo decidió ampliar sus terrenos y esas fosas fueron eliminadas por lo que en la actualidad se desconoce la ubicación de sus restos.
(1) La mejor forma de apreciar una escultura es girando alrededor de ella, si el escultor es sabio, la misma obra nos lleva directamente a caminar en círculos.
http://cinematria.blogspot.com/2010/05/la-pasion-de-camille-claudel.html
Sólo hasta 1970, cuando artistas e historiadoras de arte feministas se preguntaron por la presencia de las mujeres en el hecho artístico, la obra de Camille Claudel comenzó a ser reconocida. Esta mujer nacida en 1864, pasó gran parte de su vida junto al famoso escultor Auguste Rodin, como su amante y colega, además de ser las manos ocultas que esculpieron numerosas obras de quien protagonizaría la historia y ocuparía un lugar en los museos.
Pero este no es el único vestigio: antes de ser expulsada de las páginas sepia de la historia, fue separada de la academia francesa. Comenzó a moldear sus primeras esculturas entre los 12 y 15 años y, en vista de que las mujeres no podían ingresar a la escuela de Bellas Artes, se hizo alumna de Alfred Boucher quien guiaría sus primeros pasos. A los 19 años conoció a Rodin, encargado de reemplazar temporalmente a Boucher; no pasaría mucho tiempo para que Camille, 24 años menor que él, se convirtiera en su modelo, y colaboradora.
En 1886 Rodin firmó un contrato en el que se comprometió a sostenerla como artista, casarse con ella y renunciar a otras mujeres. Viajaron juntos, dieron vida a un taller convirtirtiendo sus obras en espejo de sus tormentos personales. Mientras la fama de Rodin aumentaba la de Camille quedaba oculta entre cinceles y piedras.
La inconformidad y el sentimiento de abandono la condujeron a sentir celos, protestar y experimentar violentas tensiones. Rodin la echó de su estudio, comenzó a recibir a otras mujeres y en 1898 interrumpieron su comunicación. La artista quedó devastada y aislada en su taller, las continuas crisis emocionales la llevaron a destruir gran parte de su obra.
La estudiosa en temas de género Marcela Lagarde, cuenta que esta historia es una fiel representación del ideal de amor romántico (caracteristico de una época histórica y extendido hasta hoy) que conduce a las mujeres al despojo de si mismas, cediendo toda su energía creativa al engrandecimiento de otros.
Su padre murió en 1913, mientras ella vivía entre la pobreza y el abandono familiar; ocho días más tarde la madre firmó el certificado de ingreso de Camille en un hospital psiquiátrico, donde no podía recibir visitas ni correspondencia. Durante 30 años estuvo internada. Murió entre salas psiquiátricas el 19 de octubre de 1946, pasaron varios años para que su hermano, el poeta Paul Claudel, se ocupara de su cuerpo.
Camille Claudel fue una genialidad no reconocida y distorsionada, que revela a una artista de fin de siglo que sufrió la dictadura de la cultura dominante misógina y androcéntrica. La primera retrospectiva de su obra se realizó en el Museo Rodin en 1951, pero sólo obtuvo reconocimiento público con la segunda muestra realizada en 1984, después del esfuerzo feminista por construir una genealogía de mujeres artistas.
LA PASION DE CAMILLE CLAUDEL
Drama Biográfico.
Dirigida por Bruno Nuytten.
Duración:170 min.
Intérpretes: Isabelle Adjani; Gerard Depardieu
Francia, 1988
Nominada 2 veces al Oscar como mejor película extranjera. Premio Cesar a la mejor película y a la mejor actuación.
Sinopsis: La película nos muestra la vida de la artista Camille Claudel, quien desde pequeña siente gran placer por el arte y la escultura, a la que le dedica gran parte de su vida con la complicidad y el apoyo de su padre. Su madre, por el contrario, siente celos de su genialidad y establece una relación de rivalidad. Su hermano, el famoso poeta y diplomático Paul Claudel, también la reprueba y abandona por su comportamiento libertario. A los 19 años conoce a Rodin, su maestro, se convierte en su inspiración como modelo, musa y escultora. Inician una tormentosa relación con numerosas crisis y rupturas. Al morir su padre, Camille es encerrada en un manicomio donde vive durante treinta años. Su reclusión injustificada, estuvo mas cercana a la desobediencia frente a las normas sociales patriarcales que a la curación de una supuesta locura.
(De: http://nuestracovacha.blogspot.com/2009/12/el-arte-y-la-locura-camille-claudel.html)
El arte y la locura: Camille Claudel
No me gusta la idea que propone que un artista genial debe estar loco. En algunos discursos, pareciera ser que la locura es la que está provocando esa genialidad en el artista. Varias veces me he encontrado con esa idea al hablar sobre Vincent van Gogh, incluso hay quienes relacionan su estado mental con la técnica de pintura que utilizaba. Varias veces dije que van Gogh, en sus ataques de locura, Vincent no pintaba absolutamente nada. Y es que en los ataques de locura, él estaba inmerso en su delirio, no en la belleza de su arte.
Hay una escultora que pasó los últimos treinta años de su vida encerrada en un manicomio: Camille Claudel. El primer contacto que tuve con Camille Claudel fue probablemente el estreno de la película del mismo nombre (con Isabelle Adjani y Gerard Depardieu) en el legendario programa de televisión de Canal 7, "Función Privada". Quizá tuviera once o doce años cuando la ví. De la película, varias imágenes me quedaron grabadas, pero sobre todo la primera escena: en la madrugada, Camille juntando barro en un baúl para poder realizar sus esculturas. La película me quedó en la memoria, volvía a verla en las repeticiones del cable pero nunca busqué alguna otra información sobre la vida de la escultora. Fue el año pasado, en el marco de la exposición "La era de Rodin" en el Museo Nacional de Arte Decorativo, que tuve la oportunidad de encontrarme con algunas de sus obras y quedar profundamente impresionada.
Camille Claudel
Camille Claudel nació en 1864 en una familia burguesa francesa y desde los diecisiete años estudió en escuelas y academias de arte en París, en una época en la que era muy difícil que se permitiera a una mujer hacer tal cosa. En 1883, a los diecinueve años, conoció a quien sería su maestro, su amante, y en cierto modo, su más cruel enemigo: el escultor Auguste Rodin. Juntos realizaron obras bellísimas en las que se nota la influencia del uno sobre el otro. Apenas puede decirse quién influyó más, si Rodin en Camille o si Camille en Rodin. Pero Rodin estaba unido a otra mujer y, después de algunos años, decidió abandonar a Camille a su suerte. Para hablar del abandono, Camille realiza esta escultura:

Absolutamente expresiva en su trabajo, ver una escultura de Camille Claudel es una experiencia extraordinaria. Son escenas breves y apasionadas, relatos hechos en bronce o en mármol que sin necesidad de estar adoctrinado en arte, uno empieza a recorrer con la mirada y los pies (1) si tiene la oportunidad de verlas en persona. Las fotografías apenas le hacen justicia al mármol en particular, siempre me asombra cómo los grandes escultores pudieron hacer piel a partir de una piedra tan dura como el mármol.
Camille Claudel, La Valse/Les Valseurs, 1899-1905, escultura en bronce - 43,2 x 23 x 34,3 cm. Noten el movimiento de la escultura casi en espiral, cómo sale de un macizo escarpado para terminar en la delicadísima piel de los dos personajes y, sobre todo en esas dos manos que apenas se tocan.
En lo poquito que pude ver de Camille, las esculturas son temblorosas, agitadas, como si estuvieran tratando de encerrar en el mármol o el bronce un instante o una emoción. Recuerdo que en el mar de esculturas que era el Museo de Arte Decorativo en ese momento, llegué al final a ver las de Camille para quedar profundamente emocionada con sus obras.
Camille Claudel, Sakountala.
Camille Claudel conoció tanto la fortuna de las buenas críticas en los diarios como el posterior desprecio, el amor de Rodin y su abandono, el apoyo de su padre y el desprecio del resto de su familia, sobre todo de su hermano, el escritor Paul Claudel. Se dice que algunas de las obras de Rodin fueron hechas por ella y firmadas por el escultor, lo que no es extraño, eso hacían la mayoría de los grandes artistas con talleres propios y gran reconocimiento en su época.
Al ser abandonada por Rodin en 1898 se dedicó a esculpir encerrada en su habitación, apenas salía. Se sumió en la pobreza y finalmente en la paranoia y llegó a destruir gran parte de sus esculturas. Su familia, avergonzada, aprovechó la muerte de su padre para encerrarla en un manicomio en 1913. Un año después la trasladaron a otro manicomio donde vivió hasta el final de su vida, en 1943 después de muchísimos pedidos, tanto de ella como de amigos y médicos, a su familia, de que le permitieran salir. Durante ese tiempo, no volvió a esculpir nada.
Camille Claudel murió completamente sola y fue enterrada en una fosa común para los enfermos olvidados en el manicomio por sus familiares. Tiempo después el asilo decidió ampliar sus terrenos y esas fosas fueron eliminadas por lo que en la actualidad se desconoce la ubicación de sus restos.
Camille Claudel en el manicomio de Montdevergues.
(1) La mejor forma de apreciar una escultura es girando alrededor de ella, si el escultor es sabio, la misma obra nos lleva directamente a caminar en círculos.
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http://cinematria.blogspot.com/2010/05/la-pasion-de-camille-claudel.html