Conclavista
Usuario (Chile)

Los costos de quedarse sin un vehículo espacial Todos sabemos que los Estados Unidos no tienen capacidad propia para mandar un hombre al espacio desde que retiraron los transbordadores espaciales en 2011. Y todos sabemos que la NASA tiene que pagar religiosamente a Rusia para que sus astronautas puedan viajar a la estación espacial internacional (ISS). Pero lo que no es tan sabido es la evolución del coste de este billete. ¿Quieres conocerla? Pues nada mejor que la siguiente gráfica: Coste del asiento en una Soyuz según el año fiscal. En la misma podemos apreciar claramente el momento preciso en el que se retiraron los transbordadores espaciales, así como el incremento continuo en el coste a lo largo de los últimos años. Si en 2006 una plaza en una Soyuz le costaba a la NASA 21,3 millones de dólares, en 2018 cada asiento le saldrá por 82 millones. Es decir, un incremento del 384%. Es lo que tiene el monopolio. Esa colaboración no sale para nada gratis... Desde 2006 hasta 2018 la NASA habrá pagado a Rusia la friolera de 3.369 millones de dólares por mandar astronautas. Esto viene a ser aproximadamente el 3% del presupuesto de la agencia espacial norteamericana del periodo, así que desde este punto de vista tampoco es tanto dinero teniendo en cuenta que de este modo se asegura la presencia estadounidense en el espacio. En teoría las naves privadas Dragon V2 de SpaceX y CST-100 Starliner de Boeing deben entrar en servicio progresivamente a partir de 2017 y eliminar esta dependencia, pero por si acaso la NASA ha reservado siete asientos para sus astronautas en 2018. Dinero pagado por la NASA a Rusia por asientos en las Soyuz en los últimos años. No olvidemos que aunque la naves privadas logren entrar en servicio todavía tienen que demostrar su capacidad para permanecer acopladas a la estación los entre cuatro y seis meses que dura una misión a bordo de la ISS. La previsión de la NASA se explica porque una Soyuz no se construye de la noche a la mañana: la empresa RKK Energía necesita unos tres años para completar una Soyuz, de ahí que la NASA tomase la decisión de reservar los asientos de 2018 el año pasado. Es de esperar que si la NASA decide pagar por nuevas plazas Rusia podría incrementar todavía más el precio del billete a raíz de las sanciones económicas norteamericanas provocadas por el conflicto en Ucrania. No se construyen en un día... No obstante, algo que la gente suele olvidar es que la NASA ha tenido que pagar a Rusia por el uso de las Soyuz desde el inicio del programa ISS. Efectivamente, aunque originalmente los norteamericanos llevaban sus astronautas en el transbordador, la Soyuz era —y es— el único vehículo de emergencia disponible en la estación y, por tanto, la agencia norteamericana se veía obligada a pagar con el fin de reservar los asientos a su personal. Por otro lado, el segmento ruso de la ISS depende de la energía generada por los paneles solares del segmento norteamericano, pero también es verdad que la NASA depende a su vez de las naves Progress rusas, actualmente el único vehículo en servicio capaz de elevar la órbita de la estación y trasvasar combustible a los motores del módulo Zvezdá. Si eres un astronauta de la NASA, más te vale ahorrar para viajar en esta nave . Letra chica: aunque comentar es lo que se prefiere, los comentarios que desvirtúen serán borrados.

¿Qué es un submarino SSBN? Dentro de todo el lío de Ucrania, salió el tema de qué pasaría si - Dios no quiera - llegaran a las manos Rusia y EEUU, y cuáles serían los puños a utilizar. Uno de los más nombrados fueron los SSBN. Pero como esas siglas dicen poco al común de los mortales, decidí averiguar más sobre esa misteriosa sigla. ¿Qué es un submarino SSBN? La pregunta la protagoniza la plataforma más relevante -por su poder destructivo- de entre los submarinos, los SSBN. Las potencias militares nucleares utilizarán ésta plataforma para atacar el territorio del otro bando, junto con los ICBM en tierra (misil balístico de alcance intercontinental) y los ALCM en el aire (misil de crucero de lanzamiento aéreo). Especialmente los sistemas ofensivos estratégicos del adversario. Dentro de los submarinos hay varias categorías que vienen a encasillarlos según sus capacidades y prestaciones. Normalmente en occidente -extendido a casi todo el mundo por la visión anglosajona del tema- se utiliza una clasificación que se puso sobre la mesa en el contexto sovietico-estadounidense de la guerra fría y que atiende a las circunstancias entre estas dos potencias. Más tarde se aplicó y se aplica a todos por igual, aunque en algunas ocasiones esto da lugar a errores, puesto que estos submarinos - y otros, como los SSGN - no están al alcance de cualquiera. Digamos que podemos diferenciar, inicialmente, entre plataformas estratégicas y plataformas tácticas. Las estratégicas son aquellas que condicionan la estrategia del enemigo al poder atacar todos los escalones de las fuerzas enemigas. Las tácticas son aquellas que sólo podrían alterar el balance de fuerzas en el teatro de operaciones. En el conjunto de las plataformas y sistemas estratégicas tenemos los submarinos estratégicos. Estos son aquellos que portan sistemas ofensivos igualmente estratégicos (los misiles balísticos de lanzamiento desde submarino o SLBM en sus siglas más populares) elemento diferenciador con respecto a otros submarinos facilmente reconocible en los diseños de la categoría por el enorme volumen necesario para alojar los silos para SLBM... Estos submarinos se dividen en dos versiones, digamos: 1ª SSB o Submarine Ship Ballistic en el desglose del significado de las siglas, son los submarinos diesel portadores de misiles balísticos. Categoría en proceso de desaparición simplemente porque éstos eran el comienzo de la carrera de armamentos en el mar y están siendo relegados por los más capaces de propulsión nuclear. SSB clase Golf 2ª SSBN o Submarine Ship Ballistic Nuclear que son los submarinos de propulsión nuclear portadores de misiles balísticos. La versión que impera a día de hoy entre los operadores de este tipo de sistemas estratégicos. SSBN clase Typhoon También conviene aclarar que la diferencia fundamental entre un submarino estratégico SSBN y un submarino táctico SSN o SSGN o AGSSN es el sistema de misiles estratégicos SLBM (misiles balísticos de lanzamiento desde submarino) que portan y no la plataforma en sí. Un submarino estratégico SSBN puede actuar como un SSN cualquiera. SLBM rusos SLBM estadounidenses SLBM franceses SLBM chinos Es precisamente el alcance y la pegada que ofrecen los SLBM lo que permiten alcanzar y dañar o destruir en todos los escalones de las fuerzas armadas del enemigo y, por lo tanto, lo que les confiere el valor estratégico, siempre teniendo en cuenta el contexto entre ambos adversarios. Los submarinos SSBN y los misiles SLBM no están al alcance de todo el mundo. Sólo un puñado de países dispone de submarinos estratégicos SSBN, a saber: Estos son: - China que tiene en servicio los SSBN tipo 094 - EEUU que tiene en servicio la clase Ohio de SSBN - La Federación Rusa que tiene en servicio la clase Delta IV, la Delta III (en proceso de retirada) y la clase Borey, aunque también mantiene uno de los gigantescos SSBN clase Typhoon para pruebas - Francia con los SSBN clase Triomphant - Gran Bretaña con los SSBN clase Vanguard. También hay rumores de que China y Corea del norte tienen algún SSB clase Golf pero no hay nada que mantenga esas afirmaciones. Además, India está en proceso de desplegar un SSBN pero todavía no ha finalizado el programa de construcción y puesta en servicio. Los modelos de submarinos SSBN que se pueden encontrar actualmente son: SSBN Chino Tipo 094 SSBN clase Ohio de EEUU Rusia mantiene varias clases en servicio: SSBN clase Delta III de Rusia (en proceso de retirada) SSBN clase Delta IV de Rusia SSBN clase Typhoon de Rusia (uno como plataforma de pruebas) Estos submarinos son realmente gigantescos, observen lo que tienen en el interior: Cámara de oficiales: Sala de descanso: ¡Minipiscina!: Gimnasio: SSBN clase Borey de Rusia SSBN clase Vanguard de Gran Bretaña SSBN clase Triomphant de Francia SSBN Arihan de India (en desarrollo) Además está el proyecto chino tipo 032 clase Qing que no se sabe bien si es "niño" o "niña", o sea, si es un SSG o un SS o un SSB... ¿Por dónde se mueven los SSBN? Las zonas de patrulla de los submarinos estratégicos SSBN son, probablemente, una de las informaciones más sensibles de las relacionadas con las fuerzas armadas de las potencias nucleares. Por lo tanto, son clasificadas. Las más conocidas lo son precisamente porque EEUU ha publicitado la amenaza soviético-rusa como medida para justificar sus presupuestos militares con los famosos "Soviet Military Power" de los que ya hablamos en una entrada anterior a cuenta de su posible reedición... En la jerga occidental, las áreas de despliegue de los submarinos estratégicos se denominan "Bastiones" y con esta serie de gráficos sacada de The Nuclear Information Project podéis haceros una idea de cómo ha evolucionado la pegada estratégica naval y, en base a esa mejora cuantitativa, cómo ha alterado los despliegues y los bastiones SSBN rusos, en este ejemplo. Así, cuando todo esto se inició con la entrada en escena de los submarinos diesel portadores de misiles balísticos (SSB) éstos llevaban a bordo misiles SLBM que ofrecían un alcance muy limitado lo que les obligada a acercarse mucho al territorio continental de EEUU (Continental US o CONUS) situación que se puede ver en el siguiente gráfico donde se remarca en rojo los bastiones que utilizaban los submarinos soviéticos SSB clase Golf armados con los SLBM SS-N-5 ... ... a continuación entraron en escena los primeros submarinos nucleares portadores de misiles balísticos (SSBN) que con un mayor desplazamiento y volúmen permitieron la instalación de misiles SLBM más capaces. Esto se tradujo en unos bastiones más extensos que reducían las posibilidades a los sistemas antisubmarinos (ASW) del enemigo y, por lo tanto, aumentaban las opciones de supervivencia del SSBN. En el siguiente gráfico vemos remarcados los bastiones de los SSBN soviéticos clase Yankee I que portaba misiles SLBM SS-N-6 ... ... si os fijáis veréis como, poco a poco, las zonas bastión van alejándose del territorio enemigo. La nueva mejora vino con la entrada en escena de los misiles SLBM SS-N-8 que, de nuevo, aumentaron el alcance. La plataforma que lo cambió todo fue el SSBN clase Delta I con el SLBM SS-N-8 porque significó un aumento considerable en las prestaciones del misil lo que se tradujo en la posibilidad de lanzar desde una distancia muy superior, como se remarca en el siguiente gráfico... ... en esta clara evolución cuantitativa de los misiles de ataque soviéticos-rusos entró en escena el nuevo SLBM SS-N-18 sobre la plataforma SSBN clase Delta III. Más prestaciones que, de nuevo, se reflejaron sobre el terreno con un alejamiento de los bastiones SSBN sovietico-rusos del territorio enemigo, como se vuelve a reflejar en el siguiente gráfico... ... esto permitía a las fuerzas navales propias proteger los bastiones SSBN y así aumentar la supervivencia de estos. Las patrullas SSBN se fueron acercando cada vez más hacia el territorio sovietico-ruso gracias al aumento del alcance de los misiles SLBM. El último paso lo dieron los submarinos SSBN clase Typhoon y clase Delta IV. Especialmente la clase Typhoon que está concebida para operar en la banquisa ártica donde los medios ASW del enemigo lo tienen muy complicado para intentar localizarlos y destruirlos. Esas peculiaridades de los Typhoon permitieron que los submarinos estratégicos SSBN acercasen sus bastiones al polo norte, ruta directa contra el blanco principal de una potencial ofensiva sovietico-rusa contra los EEUU. Esto queda reflejado en el siguiente gráfico que viene a ser el que muestra las zonas bastión actuales de la flota submarina SSBN de la Federación Rusa ... Por lo tanto, inicialmente los submarinos estratégicos SSB tuvieron que acercarse lo suficiente al enemigo pero eso suponía exponerse a sus medios ASW. A medida que los misiles conseguían más alcance esto permitía alejarse del enemigo y, por lo tanto, reducir las posibilidades al enemigo al exponerse menos a sus medios ASW. Finalmente, los misiles SLBM mejoraron lo suficiente para que las plataformas SSBN no tengan que acercarse y ni siquiera tengan que salir de los litorales propios con lo que deben de ser los medios ASW enemigos los que tengan que exponerse para intentar evitar el ataque de los SSBNs, que es lo que ocurre actualmente. Con un ejemplo se entenderá mejor. Imaginemos un submarino SSB soviético en los años 60. Si quiere atacar EEUU tiene que acercarse a unos 1400 kms del blanco y eso suponía entrar en la boca del lobo alejado de la protección de los sistemas navales propios y exponerse a los medios antisubmarinos (ASW) del enemigo. O sea, algo muy peligroso. Supongamos que pasamos al siguiente escalón. Entran en escena los SSBNs soviéticos clase Yankee I con los SLBM SS-N-6. Esa opción supuso que la plataforma debía de acercarse a menos de 3000 kms del blanco. Una mejora considerable con respecto a los 1400 kms de los SLBM SS-N-5 pero todavía se traducía en la necesidad de entrar y exponerse a los medios ASW enemigos. Una nueva vuelta de tuerca vino con los SSBN clase Delta I y, sobre todo, con sus SLBM SS-N-8. Sus 7800 kms de alcance cambiaron todo porque permitían lanzar desde una distancia enorme con respecto a CONUS y eso se traducía en opciones defensivas para la flota soviética con respecto a sus bastiones SSBN. A los Delta I les llegó el relevo con los SSBN clase Delta III que alcanzaban sus buenos 8000 kms permitiendo, como hemos comentado, irse un poco más hacia las fuerzas propias y sus coberturas defensivas. El último giro lo han dado los nuevos SSBN con los nuevos misiles SLBM que permiten lanzamientos desde la puerta de casa o, en su defecto, desde la banquisa ártica reduciendo enormemente las posibilidades de detección del enemigo y aumentando, sin duda, la superviviencia propia. No en vano, los actuales SSBN rusos pueden lanzar desde puerto, si fuese el caso, y sus bastiones se encuentran en mares litorales lo que supone que éstos tienen el apoyo defensivo de la Armada Rusa quedando muy distantes de las primeras generaciones de submarinos estratégicos SSB o SSBN que iban a la buena de Diós contra el mundo. Por descontado, EEUU, Francia y Gran Bretaña han sufrido una evolución comparable. Sobre todo EEUU. China está actualmente en pleno proceso evolutivo ya que hasta el momento su SSBN clase Xia armado con los misiles SLBM JL-1 era poco menos que un SSB soviético de primera generación con los SLBM SS-N-5. Ahora China evoluciona su flota con la entrada en escena de los SSBN clase Jin armados con los nuevos SLBM JL-2 y como sucedió con la URSS/Federación Rusa o con EEUU la entrada en escena de la nueva plataforma y la nueva munición estratégica con mayor alcance permitirá que los SSBN chinos sean una amenaza cada vez más a tener en cuenta. ¿Cuántos están en servicio? Las unidades en servicio en algunos países están bien claras pero en otros no tanto. Así, China dispondría de 3, quizá 4, SSBN tipo 094. EEUU dispone de 14 SSBN clase Ohio. La Federación Rusa dispone de 12 SSBN: - 6 SSBN clase Delta IV - 3 SSBN clase Borey en distintos grados de puesta a punto - 1 SSBN clase Typhoon como plataforma de pruebas (2 más en reserva) - 2 SSBN clase Delta III (en proceso de retirada) Francia dispone de 4 SSBN. Gran Bretaña dispone de 4 SSBN clase Vanguard. India tiene el SSBN Arihant en pruebas. Yo creo que con este post se entiende bien qué es un SSBN, para qué sirve, quiénes los operan, cuántos hay y cuáles son los modelos en servicio. Aunque no siempre funcionen como debieran: En este post, todos pueden comentar, pero los comentarios fuera de lugar serán borrados.

Con garfios, piedras, pistolas... y choques. Saliéndome un poco de lo que suelo postear, les traigo una sucinta visión de los primeros combates aéreos. En 1914 la aviación todavía estaba dando sus primeros pasos y se la consideraba como una especie de “caballería volante” que apoyaba a las fuerzas de tierra. Los aeroplanos entraron en la Gran Guerra desarmados y se les destinó sobre todo a tareas de reconocimiento y observación, puesto que el recién inventado avión proporcionaba una excelente “vista de pájaro” del campo de batalla. El uso para bombardeos era relativamente raro y muy experimental: el piloto tenía que coger la bomba con la mano y lanzarla hacia el objetivo. Como podemos imaginar, la precisión de tales bombardeos no era muy alta. Copiloto británico lanzando una bomba. Conforme pasaba el tiempo, pilotos y observadores llevaban objetos y armas pequeñas durante los vuelos de observación, por si se encontraban al enemigo dedicado a la misma tarea. Y así fue como nacieron los primeros combates aéreos. En aquellos primeros meses de la guerra podían verse esporádicamente sobre los cielos de Europa aviones de observación disparándose unos a otros con pistolas y rifles o lanzándose cualquier otro objeto que tuvieran a mano, como ocurrió en agosto de 1914, cuando el Teniente W.R. Read lanzaba una pistola descargada contra la hélice de su oponente, tal y como él mismo y su observador – Jackson – detallaron en su diario de vuelo: “Un día, después de nuestro reconocimiento sobre Mons y Charleroi, Jackson vio una máquina Taube alemana. Yo también la había visto, habíamos hecho nuestro trabajo y no quería pelear, pero Jackson consiguió convencerme. Cambié el rumbo y, al pasar el Taube, Jackson hizo dos disparos con el rifle. Nos dimos la vuelta y pasamos otra vez, sin resultado. Esto sucedió tres o cuatro veces. Entonces Jackson me preguntó: – ¿Tienes un revólver?, mi munición se ha agotado. – Sí – contesté – pero ninguna munición. Jackson me apremió: – Dámelo, amigo, y esta vez vuela tan cerca de él como sea posible. Así lo hice y, para mi sorpresa, cuando llegamos frente al Taube, Jackson, con mi revólver cogido por el cañón, lo lanzó hacia su hélice. Por supuesto falló, pero con el honor satisfecho nos volvimos a casa.” Copiloto británico con una pistola de bengalas, también utilizada para disparar contra los aviones enemigos Los pilotos se las arreglaban como podían. Algunos lanzaban piedras, ladrillos e incluso granadas de mano cuando volaban sobre sus adversarios. Otros, como el ruso Alexander Kazakov, llegó a equipar su avión con un garfio con el que intentaba arponear a sus rivales. De todas maneras, el premio se lo llevó el aviador ruso Piotr Nesterov. Nesterov era un consumado as de la aviación - de hecho, fue el primer aviador que completó satisfactoriamente un rizo - que en los inicios de la guerra, observó a un avión austríaco Albatros que, valga la redundancia, observaba los movimientos del ejército ruso. Como no tenía armas, utilizó lo único que tenía a mano: su propio avión Morane, el cual abalanzó contra el aparato enemigo. Como resultado obvio, tanto él como los austríacos perecieron, aunque a Nesterov se le rindieron honores militares - póstumos como se podrán imaginar - y creó un tipo de ataque en el cual los rusos fueron "maestros": el choque tarán (fue muy utilizado por los rusos en la Segunda Guerra Mundial, en la cual algunos pilotos, como O. Kilgovátov, incluso pudieron realizar dos ataques tarán en una misión, y sobrevivir para contarlo). El ataque de Nesterov. Por otro lado, el intercambio de insultos y gestos con las manos, y las maniobras de vuelo intimidatorias también eran muy frecuentes… pero tan poco efectivas como los objetos que se lanzaban. Ilustración de Xurxo Vázquez para el libro ¡Fuego a discreción! El paso definitivo en la transformación del aeroplano en máquina de guerra se produce con la instalación de la ametralladora. En los biplaza es el observador el que la maneja. En los monoplazas el arma se monta, o bien en las alas de la aeronave (obligando al piloto a la difícil tarea de gobernar el avión al mismo tiempo que tira de unos hilos para disparar la ametralladora) o bien sobre el piloto, con un ángulo de inclinación de 45 grados para que los disparos no interfieran en la hélice. Ametralladora Lewis montada sobre las alas de un Nieuport 11. En marzo de 1915, el piloto francés Roland Garros monta unas planchas dobladas de acero sobre las hélices para así poder disparar de frente, desviando los impactos que golpean en la hélice. Pocos meses después el sistema fue mejorado para los aviones alemanes por Anthony Fokker, quien decidió sincronizar el disparo de las ametralladoras con los giros de las hélices. A partir de este momento la supremacía aérea fue oscilando de uno a otro bando hasta el final del conflicto a medida que cada uno desarrollaba sus propios avances tecnológicos, dando paso a nuevos y mejor equipados modelos de aviones. El avión ya no era sólo un observador de la guerra; ahora participaba en ella de pleno derecho. Aviones sobre las trincheras durante la Gran Guerra. Letra chica: aunque comentar es lo que se prefiere, los comentarios que desvirtúen serán borrados.
La estrella más brillante de la constelación de Leo gira tan rápido que está a punto de desintegrarse. Regulus A es una de las estrellas más brillantes del firmamento (la número 22 según su magnitud) y es la estrella principal en la constelación de Leo. También está a punto de desintegrarse. Un reciente estudio ha revelado que está más cerca de autodestruirse de lo que pensábamos. El problema de Regulus A es que gira demasiado rápido. Su velocidad de rotación es de 320 kilómetros por segundo. En otras palabras, tarda menos de 15 horas en dar una vuelta completa sobre sí mismo cuando nuestro Sol completa esa maniobra en alrededor de 25 días. GIF La rotación del Sol. Ya se sabía que Regulus giraba tan rápido que corría riesgo de desintegrarse, pero un nuevo examen realizado desde el telescopio anglo-australiano ha permitido determinar exactamente su velocidad de giro, y es aún mayor de lo que se pensaba. Gira a un 96,5% de su velocidad terminal, que es aquella en la que la fuerza centrífuga superaría a su propia gravedad. Es la primera vez que se logra medir con precisión la luz polarizada proveniente de algunas estrellas como Regulus, y ha sido posible gracias a un nuevo instrumento ultrasensible llamado High Precision Polarimetric Instrument o HIPPI, con el que han equipado al telescopio. La desintegración de una estrella. Regulus está a 79 años luz de la Tierra y fue perfectamente visible durante el pasado eclipse total de Sol. Es una de las primeras estrellas identificadas por el ser humano y su luz es azulada. Se cree que su rápida cadencia de giro y tamaño actuales se deben a que absorbió la masa de una enana blanca muy próxima a ella. Actualmente Regulus A forma parte de un sistema cuádruple junto a Regulus B y C, una enana roja y una enana naranja respectivamente. Modelo computacional de Regulus comparándola con el Sol. La línea punteada marca el eje de rotación, y puede notarse el extremo achatamiento provocado por su rápida rotación. Representación de una enana blanca absorviendo materia de una estrella más grande, y afectando por lo mismo su rotación. Los científicos opinan que algo parecido ocurre con Regulus. Letra chica: aunque comentar es lo que se prefiere, los comentarios que desvirtúen serán borrados.
La Luna tuvo una atmósfera transitoria durante 70 millones de años. Hubo un tiempo en que los primeros que soñaron con la idea de otros mundos como el nuestro, quizás habitados, quizás habitados, imaginaron que las oscuras manchas que se veía en la superficie de nuestro compañera celeste eran océanos en el más terrestre sentido de la palabra. De ahí que actualmente se les llame "mares", como un recordatorio del tiempo en que literalmente se creía que lo eran. Eran parte de una Luna de fantasía, llena de agua, bosques, vientos y, por supuesto, habitantes. Una idea, esta última, que sobrevivió hacia tiempos más cercanos de lo que podemos imaginar. Algo así se imaginaban los antiguos sobre la Luna. ¿Tenía algún trasfondo de verdad? Sin embargo, aunque fantasiosa en su concepción, quizás tenía cierto fondo de verdad. Y es que aunque ahora lo veamos como un mundo yermo y sin aire, tuvo una época de activa juventud, con un vulcanismo a gran escala cuyas huellas hoy día podemos ver a simple vista. Esas manchas que vemos dibujados en su rostro son antiguos mares de magma, grandes erupciones que en forma de ciclos de actividad cambiaron el resto lunar para siempre. Y en el proceso quizas dejaron a La Luna envuelta de una atmósfera, tenue, pero quizás más densa que la actual de Marte, y que el sonido del viento una vez se oyó en sus llanuras y valles, hoy día sumidas en el silencio. Un poco exagerado, pero es posible que eso existiera hace mucho tiempo... Esto, que implica un cambio radical en la visión de pasado lunar, son al menos las conclusiones de un estudio liderado por Debra H. Needham, del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA, y David A. Kring, del Instituto Lunar y Planetario (LPI), que recalculando las cantidades de gases liberados por estas erupciones (monóxido de carbono, agua, azufre y otros compuestos volátiles) y cuyas trazas pueden observarse en las muestras traídas por los Apolo 15 y 17, que trajeron muestras de los mares Serenitatis e Imbrium, han estimado que durante el pico máximo de vulcanismo lunar, ocurrido hace 3.500 millones de años, se emitieron los suficientes para generar una atmósfera transitoria, del 1% de la densidad de la terrestre, y que sobrevivió unos 70 millones de años antes de que se fuera perdiendo en el espacio. La actividad volcánica pudo crear una atmósfera en la Luna. Mínima, cierto, pero atmósfera al fin y al cabo. "La cantidad total de H2O liberada durante el emplazamiento de los mares de basalto es casi el doble del volumen de agua en el Lago Tahoe. Aunque gran parte de este vapor se habría perdido en el espacio, una fracción significativa podría haber llegado a los polos lunares, lo que significa que algunos de los volátiles que vemos en los polos pueden haberse originado dentro de la Luna", teoriza Debra H. Needham. Ciertamente, de ser cierto, explicaría mejor la presencia de agua en los polos, sin necesidad de colisiones externas que la transportaran. Al menos no en su totalidad. Tal vez el origen del agua en los polos de la Luna sea menos exótico - y no tan improbable - como se creía. En todo caso se abre ante nosotros una imagen inédita de la Luna, quizás más parecida a lo que es hoy Marte, con la fuerza del viento levantando grandes tormentas de polvo, y tenues nubes tiñendo su firmamento. Desde la joven Tierra el espectáculo habría sido impresionante, aún más si se tiene en cuenta que entonces nuestra compañera celeste estaba mucho más cerca. Durante unos millones de años la fantasía que una vez tuvimos de ella como un mundo como el nuestro quizás no estuvo tan lejos de ser realidad. La Luna, un mundo hoy sin aire, pero que pudo ser diferente en el pasado. La superficie selenita está llena de señales de antiguo vulcanismo, algunos extraordinariamente jóvenes, quizás con menos de 100 millones de años. Mucho antes, una actividad mucho más masiva pudo inyectar suficientes gases como para generar una atmósfera transitoria. Marte tiene actualmente una atmósfera con una densidad del 1% de la terrestre, tenue pero suficiente para generar fuertes vientos, tormentas de polvo y formación de nubes. Letra chica: aunque comentar es lo que se prefiere, los comentarios que desvirtúen serán borrados.

Una sonda para aterrizar en Plutón. Aterrizar en Plutón es muy difícil. Y en principio no debería serlo, ya que su gravedad superficial es de solo 0,063 g, pero hay dos inconvenientes. El primero es que para llegar al planeta enano en un tiempo razonable es necesario alcanzar una velocidad muy elevada —la New Horizons pasó por Plutón a 13,8 km/s— y, el segundo es que para reducir esta velocidad resulta necesario usar combustible. Mucho. Y ya sabemos que la masa es el principal factor que limita cualquier misión espacial. Una solución es usar sistemas de propulsión más eficientes, como motores iónicos o de plasma, pero hay otra opción, bastante más original y arriesgada: usar la atmósfera de Plutón para frenar nuestra nave. Concepto de sonda para aterrizar en Plutón usando un ballute. La idea puede parecer muy loca, más que nada porque la atmósfera de Plutón es increíblemente tenue: apenas diez microbares de presión en la superficie. O sea, una cienmilésima de la presión en la Tierra. Pero, gracias a la débil gravedad de Plutón, la atmósfera se extiende hasta una altura considerable, más allá de 1.500 kilómetros. Por lo tanto, el objetivo es generar suficiente rozamiento para frenar la velocidad de una sonda en un porcentaje importante. La atmósfera de Plutón vista por la New Horizons. Un paracaídas convencional no es adecuado debido a la baja densidad de la atmósfera, pero sí se puede emplear un ballute, o sea, un globo que frene la caída. El último concepto que hemos podido ver de sonda de aterrizaje en Plutón lo ha presentado GAC (Global Aerospace Corporation) en el congreso de conceptos avanzados NIAC de la NASA celebrado recientemente en Denver. Su sonda ‘entrycraft’ usaría un ballute hinchable de 80 metros de diámetro (!) para frenar la velocidad de entrada directa desde 50.000 km/h (14 km/s) hasta 180 km/h. En ese momento la sonda se separaría del ballute y usaría motores cohete convencionales para frenar su caída y aterrizar en la gélida superficie de Plutón. La sonda llevaría además suficientes reservas de combustible para realizar varios saltos por la superficie con el fin de explorar diferentes lugares del planeta enano. Por eso la misión ha recibido el más que apropiado nombre provisional de ‘Pluto Hop, Skip and Jump’ ( "saltar, saltar y saltar" ). Concepto de misión Pluto Hop, Skip and Jump. Seguramente a algunos lectores avezados les suene esta idea, y es que existe un concepto similar que se remonta al año 2000. La diferencia es que ese estudio del JPL preveía una velocidad terminal de 360 km/h en vez de 180 km/h, justo el doble. La razón es que por entonces se pensaba que la atmósfera de Plutón era menos densa y más compacta. Curiosamente, la propuesta de GAC no hace mención alguna a estos estudios de hace 17 años. El ballute inflable del nuevo proyecto correría a cargo de la famosa empresa ILC Dover, encargada de fabricar las escafandras de la NASA para paseos espaciales desde los años 60 o los airbags de los rovers marcianos Spirit y Opportunity. Propuesta de sonda a Plutón de aterrizaje (arriba) y orbitador (abajo) con un ballute del año 2000. GAC propone lanzar (en órbita baja terrestre) un prototipo a escala de la sonda a bordo de un cubesat en los próximos años con el objetivo de refinar la tecnología. Sin duda estamos ante un concepto muy arriesgado, pero ahora mismo es uno de las pocas ideas que podrían ponernos en la superficie de Plutón con una sonda de masa razonable. ¿Podremos acaso, en un futuro no muy lejano, tener una panorámica como esta? Letra chica: aunque comentar es lo que se prefiere, los comentarios que desvirtúen serán borrados.

El pequeño y extraño planeta enano Haumea tiene su propio sistema de anillos. La órbita de Neptuno no marca el final del Sistema Solar, sino que casi puede decirse que indica el momento en que esta se expande en un reino inimaginable vasto lleno de pequeños mundos extraordinarios. Más allá de este punto casi parece que todo es posible, desde planetas enanos de todas las formas y tamaños hasta la posible presencia de un planeta propiamente dicho, el famoso "9º" que los astrónomos estás buscando actualmente con la casi convicción de su existencia. Para un escritor de ciencia ficción deseoso de dar a sus protagonistas un escenario cósmica extraño y desconocido no sería necesario irse a otras estrellas. Lo tiene al lado de casa. Se llama Cinturón de Kuiper y no deja de sorprendernos. Representación del cinturón de Kuiper. Y la última de ellas llega de uno de sus habitantes más extraños, Haumea, un planeta enano con una forma sorprendente (2300×1500×1000 km según las últimas estimaciones) para ser tan grande, un balón de rugby planetario que además es el cuerpo celeste del Sistema Solar con la rotación más rápida, algo menos de 4 horas, algo que en parte podría explicar su forma. Para complementar todo este cúmulo de rarezas, tiene dos pequeñas lunas, Namaka y Hiʻiaka, la primera de las cuales tiene una órbita excéntrica y elíptica que deberían haber sido suavizada hace tiempo por las mareas gravitatorias de su planeta madre, cosa que no es el caso. Quizá se formó recientemente, fruto de una colisión. Imagen del planeta enano en cuestión con sus lunas Namaka y H'iaka. ¿Que más podría tener que la hiciera (aún más) especial? Anillos. Así lo desveló una amplia campaña de observación desde La Tierra encabezada por José Luis Ortiz, del Instituto de Astrofísica de Andalucía, que aprovecharon una ocultación estelar protagonizada por Haumea el pasado 24 de Enero para intentar aprender más de este extraño mundo. Permitió determinar que era más grande de lo estimado (2320 Kilómetros de su axis mayor en lugar de los 2000 que se creía antes), menos reflectante y mucho menos denso que los cálculos previos, lo que explicaría porque su acelerada rotación lo deforma hasta este punto. Pero hubo una sorpresa inesperada, la presencia de un anillo de partículas a su alrededor. Sabíamos que los grandes planetas los tenía, se habían descubierto también en un asteroide, y ahora un planeta enano se suma a la lista. No sólo privativos de planetas gigantes y asteroides, ahora también de los planetas enanos. ¿Para cuando en los planetas terrestres? Ah, verdad, para dentro de unos 70 millones de años (en Marte). La gran cantidad de telescopios implicados en esta campaña (doce de diez observatorios europeos diferentes) permitió sacar a la luz alguna de sus características, como que se encuentra en el plano ecuatorial del planeta enano, al igual que su satélite más grande, Hi'iaka, y que muestran una resonancia 3:1 con respecto a la rotación de Haumea. Eso significa que las partículas heladas que lo conforman dan una vuelta alrededor del planeta en el tiempo que este gira 3 veces sobre si misma. Su origen se desconoce, aunque se barajan dos opciones, que sean fruto de un impacto o que la misma rotación acelerada provocara el desprendimiento de material. Otra representación de Haumea y sus anillos, con un dstante Sol en el fondo (aunque se me antoja demasiado brillante a esa distancia). El Sistema Solar, nuestro pequeño hogar estelar, sigue guardando muchas sorpresas y enigmas. En realidad posiblemente sabemos menos de lo que no sabemos, y eso es tan decepcionante como emocionante. Lo primero porque muestra hasta que con todo el esfuerzo que llevamos realizado apenas hemos rascado la superficie. Y lo segundo porque permite soñar con nuevas maravillas que descubrir. Y esa es la energía que nos empuja a la exploración. La inclinada órbita de Haumea, algo que comparte con Plutón y la mayoría de habitantes de Kuiper. Actualmente se encuentra a 50 veces la distancia que separa La Tierra del Sol. Poco sabemos de su aspecto, más allá de tener una superficie muy brillante pero tachonada con una misteriosa mancha rojiza, quizás un impacto que sacó al exterior material interno. link: https://www.youtube.com/watch?v=OHkuzzaCeXc&feature=youtu.be link: https://www.youtube.com/watch?v=TeUegAEbGxo&feature=youtu.be Los anillos de Haumea. Letra chica: aunque comentar es lo que se prefiere, los comentarios que desvirtúen serán borrados.

El brillo de las ondas gravitacionales creadas al chocar dos estrellas de neutrones, las kilonovas y el origen del oro de la Tierra. GIF ¿Qué sucede cuándo dos estrellas de neutrones chocan? Desde que en 2016 se abrió esa nueva ventana al Universo que son las ondas gravitacionales los científicos estaban con la mosca detrás de la oreja. Los cuatro sucesos en los que se han detectado ondas gravitacionales hasta la fecha se originaron por la unión de dos agujeros negros. ¿Y por qué esto es extraño? Pues porque los modelos teóricos predecían que los choques entre pares de estrellas de neutrones debían ser muy frecuentes. ¿Dónde estaban las estrellas de neutrones?¿Acaso había algo en los procesos de formación estelar que no entendíamos correctamente? Afortunadamente la incógnita se resolvió el 17 de agosto de 2017 a las 12:41:04 UTC. Ese día los dos interferómetros estadounidenses de Advanced LIGO y el interferómetro europeo Advanced Virgo detectaron la señal GW180817, la quinta en la corta historia de las ondas gravitacionales. El análisis de la señal demuestra que los dos objetos que la crearon tenían una masa comprendida entre 1,17 y 1,60 veces la masa del Sol respectivamente. O sea, justo en el rango de las masas esperadas para un par de estrellas de neutrones (las estrellas de neutrones más masivas alcanzan las 2,1 masas solares). Impresión artística de las ondas gravitacionales generadas por dos estrellas de neutrones. El descubrimiento sería toda una novedad por sí mismo, pero había más. Apenas 1,7 segundos después de la detección de ondas gravitacionales por los interferómetros el observatorio espacial Fermi de la NASA pudo ver una explosión de rayos gamma (GRB) que sería catalogada como GRB 170817A y que concordaba con la región del cielo donde se produjo el choque de estrellas de neutrones de acuerdo con la escasa resolución de LIGO y Virgo. Aunque la asociación entre los dos sucesos no fue inmediata, pronto se siguió la pista de la posible relación y se descubrieron más contrapartidas en todo el espectro electromagnético. Literalmente, porque hablamos de observaciones usando decenas de telescopios situados en tierra y en el espacio a cargo de más de setenta equipos de investigadores de todo el mundo que han visto la explosión desde, como ya hemos mencionado, los rayos gamma, hasta las ondas de radio. Por fin se había hecho realidad el sueño de encontrar una contrapartida óptica a una señal de ondas gravitacionales. La posición en el cielo de la explosión de rayos gamma asociada al choque de las dos estrellas de neutrones. La contrapartida óptica vista por el telescopio espacial Hubble. Detalle de la contrapartida óptica vista por el Hubble. La contrapartida en rayos X vista por el telescopio espacial Chandra. Según estas observaciones el fenómeno se originó en la galaxia elíptica NGC 4993, situada a una distancia de 130 millones de años luz en la constelación de Hidra. Una cifra enorme, aunque significativamente menor a la estimada para los otros sucesos de ondas gravitacionales causados por la unión de dos agujeros negros. Y es normal, porque este suceso, aunque liberó una energía brutal, no fue tan energético como la fusión de dos agujeros negros. Sea como sea, GW180817 es por el momento la señal de ondas gravitacionales más cercana descubierta y, de paso, también es el estallido de rayos gamma más cercano a nosotros de entre todos los que hemos sido capaces de medir su distancia. GIF El Telescopio Ultravioleta/Óptico Swift captó a la kilonova producida por la fusión de dos estrellas de neutrones en la galaxia NGC 4993 (recuadro) el 18 de agosto del 2017, unas 15 horas después que las ondas gravitacionales y el estallido de rayos gamma fueran detectados. La fuente fue inesperadamente brillante en la luz ultravioleta. Pero se apagó rápidamente y fue indetectable cuando Swift volvió a observar el 29 de agosto. Esta composición en falso color combina imágenes tomadas a través de tres filtros ultravioleta. En cierto modo este descubrimiento cierra el ciclo iniciado hace más de cuatro décadas con el análisis del sistema binario PSR B1913+16, también conocido como sistema de Hulse-Taylor. Formado por dos estrellas de neutrones, la comprobación de que las órbitas de estos dos astros seguía un patrón en espiral permitió demostrar de manera indirecta —y muy elegante— la existencia de ondas gravitacionales. Ahora no solo disponemos de la prueba directa, sino que además hemos visto su huella en todas las longitudes de onda. Las tenues olas en el espacio-tiempo generadas por el cataclismo y captadas por 3 de las instalaciones de LIGO. Aunque el momento mismo del choque no se pudo registrar, sí pudieron registrarse los momentos previos, los 90 segundos anteriores, cuando ambas estrellas de neutrones ya giraban una alrededor de la otra de forma frenética. Gracias a ellas se pudo establecer con precisión las masas implicadas, algo que habría sido mucho más dificil y poco preciso mediante observaciones "tradicionales". Esto ha sido posible gracias a que, a diferencia de la ‘oscura’ unión de dos agujeros negros, el choque de las dos estrellas creó una explosión brutal similar a una supernova. Las ondas gravitacionales detectadas por los interferómetros se produjeron durante los noventa últimos segundos de la vida de las dos estrellas mientras danzaban en espiral la una alrededor de la otra a una distancia cada vez más corta (estos noventa segundos también hacen de GW180817 la señal de ondas gravitacionales más larga jamás detectada). Lo curioso es que no estamos seguros de qué se formó después del choque de estas estrellas de neutrones. La señal de ondas gravitacionales del momento mismo de la unión no pudo ser detectada por LIGO y Virgo al quedar fuera del rango de frecuencias observables. Dependiendo de la masa y energía liberadas por la colisión el resultado pudo ser una estrella de neutrones muy masiva o un agujero negro ligero. La contrapartida pudo verse en todas las longitudes de onda gracias a más de 70 telescopios terrestres y espaciales. Este tipo de sucesos se diferencia sustancialmente de una supernova tradicional y recibe el nombre de kilonova, al ser menos luminosa que una supernova. La teoría más aceptada, y de la que ahora ya parece que tenemos una prueba, nos dice que las kilonovas causan explosiones de rayos gamma donde la mayor parte de la energía está focalizada en dos chorros. Teniendo en cuenta la distancia a la señal y la —baja— intensidad de la explosión de rayos gamma GRB 170817A los investigadores han concluido que los chorros no apuntaban a la Tierra (que es obviamente lo más probable), aunque en ese caso no se entiende por qué hemos podido ver la señal en todo el rango del espectro (es necesario tener en cuenta que las explosiones de rayos gamma emiten su energía de forma muy concentrada). GIF La kilonova asociada a GW170817 (recuadro) fue observada por el Hubble y por Chandra. Hubble detectó la luz óptica y la emisión infrarroja de los restos calientes expandiéndose. Las estrellas de neutrones que se estaban fusionando produjeron ondas gravitacionales y lanzaron chorros que produjeron un estallido de rayos gamma. Nueve días después, Chandra detectó el arrebol de rayos x emitidos por el chorro apuntado a la Tierra que fue esparcido en nuestra línea de visión. Podría ser que la luz se haya reflejado en una cubierta de material que envolvía el sistema, pero también cabe la posibilidad de que la explosión de rayos gamma no tenga nada que ver con la fusión de las dos estrellas y estemos ante una gran casualidad —¿broma?— cósmica. En cualquier caso se cree que la mayoría de los elementos más pesados que el hierro se ha originado en kilonovas como esta merced al ‘proceso r‘ de nucleosíntesis. O, dicho de forma más directa, más de la mitad del oro de la Tierra podría proceder de choques de estrellas de neutrones. De hecho, el suceso GW180817 bien pudo crear una cantidad de oro equivalente a unas cuantas masas terrestres. Y de paso, el suceso ha permitido estimar el valor de la constante de Hubble en 70 km/(s.Mpc), un valor que, al igual que otras observaciones astrofísicas, se desvía del calculado por el observatorio europeo Planck, de 67 km/(s.Mpc), usando el fondo cósmico de microondas. GIF El 17 de agosto del 2017 el Observatorio Interferómetro Láser de Ondas Gravitacionales (LIGO) detecto estas ondas de una colisión de estrellas de neutrones. Dentro de las 12 horas siguientes, muchos observatorios identificaron la fuente del evento dentro de la galaxia NGC 4993, mostrada en esta imgen del Hubble, y localizaron la llamarada estelar llamada kilonova (recuadro central). El Hubble observo el desvanecimiento de la kilonova en el curso de seis días (recuadro superior). GW180817 abre una nueva era en la astrofísica al combinar observaciones en el rango electromagnético con ondas gravitacionales, dos ventanas al Universo completamente independientes. El estudio de sucesos similares permitirá arrojar luz no sólo sobre la relatividad general de Einstein, sino también sobre procesos de evolución estelar, nucleosíntesis y la ecuación de estado de la materia en el interior de las estrellas de neutrones. Sin duda hoy es un día histórico. La kilonova se volvió roja, posiblemente por el material expulsado, y se desvaneció por un factor de más de 20 en solo unos pocos días. El origen cósmico de los elementos. Dejando de lado el hidrógeno y algo de helio, generado en el nacimiento mismo del Universo, la mayoría se generaron en el interior de los núcleos de las estrellas, hasta el hierro. Más allá entran en acción las supernovas, que generan reacciones de nucleosíntesis complejas, y colisiones entre diferentes cuerpos. Uno de los más teorizados era entre estrellas de Neutrones, que muchos defendían como el origen de elementos como el oro, el plomo o el uranio, entre otros. Ahora llega la confirmación. Estrellas de Neutrones, una masa superior a la del Sol concertada en un cuerpo de unos pocos kilómetros de diámetro. Un día escrito en letras de oro. link: https://www.youtube.com/watch?v=FT8I4p15LBY&feature=youtu.be Un vistazo a GW170817. Letra chica: aunque comentar es lo que se prefiere, los comentarios que desvirtúen serán borrados.

Los primeros últimos resultados científicos de Cassini. El 15 de Septiembre uno de las historias más gloriosas de la historia de la exploración interplanetaria llegaba a su fin, como un brillante meteoro que durante unos segundos iluminó los cielos del planeta de los anillos. Dejaba para la posteridad un legado inmenso de datos de todo tipo, tan enorme cuyo análisis seguirán dando resultados durante años. Y ahora tenemos un ejemplo de ellos con la presentación de algunos de los descubrimientos, respuestas y nuevos misterios realizados a partir de la información reunida por la sonda durante sus últimas órbitas entre el planeta y los anillos. Saturno visto por Cassini el 13 de septiembre de 2017, dos días antes de su fin. Sorpresas en la alta atmósfera: Durante las órbitas más cercanas al planeta (dejando al lado la última y definitiva) Cassini se adentró en las capas más altas de la atmósfera, permitiendo que su instrumento INM (Neutral Mass Spectrometer) realizar la primera medición directa de sus componentes y enviarnos los resultados, dando lugar a alguna sorpresa. Y es que estas parecen señalar que las moléculas de los anillos están cayendo a la atmósfera, algo que se esperada, pero no en la complejidad observada, que muestra mucho más que simple agua, que es el componente principal de esos primeros. Especialmente intrigante fue la detección de metano, una molécula volátil que los científicos no esperaban que fuera abundante en los anillos o que se encontrara en capas tan altas de la atmósfera de Saturno. Los 7 magníficos: Los 22 pasos entre los anillos y el planeta permitió estudiarlos desde una perspectiva hasta entonces inédita, y con ello obtener, junto con las observaciones previas desde el lado externo realizadas durante los largos años de actividad de Cassini, una imagen más global. Y con ello abordar la gran pregunta: ¿Cual es la edad de los anillos? Los modelos son claros, sin fuerzas para confinarlos, los anillos se dispersarían en unos cientos de millones de años, expandiéndose tanto hacia el exterior como hacia el planeta. El por muchos desconocido anillo E, difuminado como una tenue nube, es un ejemplo de ellos. Se sabía que las mareas gravitatorias de Mimas mantenía bajo control el borde externo del anillo B, mientras que la pequeña Janus hacia lo propio con el A. Pero las observaciones de Cassini durante los cruces han demostrado que en este último caso es una combinación de diversas lunas, que incluye Pan, Atlas, Prometeo, Pandora, Jano, Epimeteo y Mimas. Esto fue posible gracias a que Cassini proporcionó a los científicos vistas de alta resolución de las intrincadas ondas que se mueven a través de los anillos, además de mediciones de sus masas. El análisis de estos datos indican que un efecto acumulativo que las ondas producidas por cada una de estas lunas amortigua la tendencia de las partículas del anillo a moverse hacia el exterior, y con ello se mantiene una definición que de otra forma sería imposible. Un último baile de luz: El 14 de Septiembre, apenas 24 horas antes de su destrucción, Cassini utilizó el instrumento UVIS (Ultraviolet Imaging Spectrograph) para observar por última vez las emisiones en esta franja del espectro de las auroras de Saturno, y que son generadas por partículas cargadas que viajan a lo largo de las líneas invisibles del campo magnético. A pesar de la relativa distancia a la que se encontraba en ese momento (683.000 Kilómetros) la secuencia fue lo bastante clara que observar diversas estructuras que conforman diferentes auroras, cada una con un origen diferente, unas relacionadas con la inyección de plasma caliente de la magnetosfera diurna, así como otras relacionadas con los cambios en la forma del campo magnético en el lado nocturno de dicha magnetosfera. Tales diferencias y variedades son aún un desafío para los científicos, y aunque existen hipótesis con posibilidades de ser correcta, en conjunto sigue siendo un enigma, un desafío para ellos. Se espera que al avanzar en el análisis de todos los datos de Cassini pueda dar luz a esta interrogante. Son los últimos resultados presentados, pero no los últimos que vendrán. Como explica Linda Spilker, científica del proyecto Cassini,"el trabajo justo acaba de comenzar". La sombra de los anillos sobre las nubes del planeta, en una panorámica realizada a partir de imágenes tomadas justo después del 6º cruce. Espectacular en todos los sentidos. La increíble complejidad de los anillos, vistos minutos después del cruce del 9 de Septiembre. Las observaciones desde el lado interno, junto con las realizadas anteriormente desde el exterior, permitió tener una imagen global más clara que está dando sus primeros frutos. La última visión de las auroras de Saturno, en ultravioleta, enviada por Cassini un día antes de su destrucción. Los últimos momentos de Cassini. Letra chica: aunque comentar es lo que se prefiere, los comentarios que desvirtúen serán borrados.

HD 34445: un sistema estelar con seis planetas gigantes. A estas alturas el descubrimiento de un sistema estelar con seis planetas extrasolares ya no es una noticia y supongo que eso es positivo, pero no obstante creo que no deja de ser fascinante compararlo con nuestro sistema solar. HD 34445 es un ejemplo de esta maravillosa rutina en la que vivimos: aquí tenemos una estrella de tipo solar (G0V, un 7% mas masiva que el Sol) situada a 152 años luz en la constelación de Orión alrededor de la cual acabamos de descubrir nada más y nada menos que seis planetas. Los planetas de HD 34445 en función de su distancia y masa. En verde la zona habitable. Ya en 2004 se descubrió un candidato a exoplaneta por el método de la velocidad radial que no sería confirmado hasta 2009. Con una masa mínima de 0,6 veces la de Júpiter y situado a 300 millones de kilómetros de distancia, la existencia de este gigante gaseoso ha sido confirmado por el equipo de astrónomos que ha descubierto los otros cinco planetas alrededor de HD 34445, entre los que se encuentran pesos pesados como Steven Vogt, Paul Butler o Mikko Tuomi. Para dar con los seis planetas los astrónomos han necesitado 333 observaciones de velocidad radial recabadas en el espacio de 18 años (!). De estas observaciones, 277 son nuevas y han sido realizadas por los observatorios Keck (Hawái), Lick (California) y Magallanes (Chile). Los seis mundos son, en orden de cercanía a su estrella: HD 34445 e (17 masas terrestres), HD 34445 d (31 masas terrestres), HD 34445 c (54 masas terrestres), HD 34445 f (38 masas terrestres), HD 34445 b (200 masas terrestres) y HD 34445 g (121 masas terrestres). Los seis están situados entre 40 y 1000 millones de kilómetros, un rango de distancias que recuerda a nuestro sistema solar (por supuesto, puede haber planetas aún por descubrir situados a mayor distancia). Hay varias cosas que llaman la atención del sistema HD 34445. Lo primero es que los seis planetas son gigantes, con masas comparables a la de Urano y Neptuno (unas 15 masas terrestres) y Saturno (unas 100 masas terrestres). El planeta más masivo es el b, con una masa que ronda los dos tercios de la de Júpiter. Por lo tanto, el sistema HD 34445 se sale de la norma al no tener ninguna supertierra o planeta de masa terrestre. Características de los seis planetas. El segundo punto a destacar es que tanto HD 34445 f como HD 34445 b están situados en la zona habitable de la estrella. La luminosidad de HD 34445 es aproximadamente el doble de la solar, por lo que la zona habitable de esta estrella está situada a una distancia considerable (entre 1,34 and 2,36 UA). Si nuestro Sol fuera tan luminoso Júpiter estaría también en la zona habitable. Obviamente, debido a la masa calculada todos los planetas del sistema son gigantes gaseosos, así que es imposible que tengan una superficie sólida donde encontrar agua líquida. Cabe sin embargo la posibilidad de que posean alguna exoluna a su alrededor con atmósfera que permita la presencia de agua líquida. En cualquier caso, recordemos que no podemos ver directamente estos planetas y solo somos capaces de determinar su masa mínima y su periodo gracias al método de la velocidad radial. De hecho, ¿quieres ver cómo se ve un sistema de seis exoplanetas con este método? Pues atento a la siguiente gráfica: Oscilaciones de velocidad radial del sistema HD 34445 que demuestran la presencia de seis planetas. Lo maravilloso del caso es toda la información que somos capaces de obtener a partir de una gráfica semejante. Hay una pequeña probabilidad de que los dos planetas más internos —y calientes— transiten por delante de su estrella, así que con mucha suerte en el futuro podríamos analizar la composición de sus atmósferas. HD 34445 es un sistema estelar con planetas en órbitas relativamente distantes, pero que carece de planetas de pequeña masa y tampoco es un sistema compacto de mundos rocosos como TRAPPIST-1 u otros descubiertos por el telescopio espacial Kepler. HD 34445 es un sistema de gigantes. Letra chica: aunque comentar es lo que se prefiere, los comentarios que desvirtúen serán borrados.