C

Conclavista

Usuario (Chile)

Primer post: 7 ene 2012
396
Posts
39112
Puntos totales
1364
Comentarios
¿
¿Dónde están las olas de los lagos de Titán?
Ciencia EducacionporAnónimo9/19/2013

El descubrimiento de una luna orbitando Saturno con una superficie salpicada de lagos, ríos, islas, lluvias y nubes catapultó a Titán a las primeras portadas de todas las revistas de astronomía. Luego fuimos descubriendo más detalles. Ni mucho menos era agua lo que fluía en la helada superficie de Titán, más bien una mezcla de metano, etano y otros hidrocarburos. Imagen cartográfica de lagos de Titán La sonda Cassini ha realizado más de 90 sobrevuelos al satélite desde 2004, escaneando su superficie con su radar y mapeando la mayoría de lagos y mares. Las imágenes han captado las masas líquidas en diferentes estaciones del año y desde diferentes ángulos. Se han comparado hasta la saciedad. Y una pregunta inquieta a los responsables de la misión, ¿dónde están las olas? Aquí en la Tierra el viento causa olas visibles desde la órbita, incluso la lluvia causa en la superficie de los océanos cambios perceptibles. Sabemos que hay viento en Titán, las enormes dunas fotografiadas son una prueba irrefutable, y sabemos que hay precipitaciones. También sabemos que la gravedad es solo un séptimo de la de nuestro planeta, lo que facilitaría el movimiento de las masas líquidas. Una imagen de las dunas de Titán, prueba de los vientos que se producen en su superficie. Los investigadores manejan diferentes hipótesis. Quizás los lagos estén helados, algo que creen poco posible al tener evidencias de lluvias y las mediciones de temperaturas en superficie por encima del punto de fusión del metano. Quizás estén recubiertos de una sustancia parecida al alquitrán que pueda dificultar el movimiento de las olas. Un nuevo estudio aparecido en el mes de julio en la revista Icarus ha tomado en cuenta la gravedad de Titán, la baja viscosidad de los hidrocarburos, la densidad de la atmósfera y otros factores para calcular la velocidad con la que tendría que soplar el viento para formar olas, según los investigadores 1 o 2 millas por hora podrían ser suficientes. Una representación de los lagos de Titán Esto sugiere una tercera posibilidad, quizás los vientos no soplen con la suficiente fuerza. Desde que la sonda Cassini llegó a Saturno en 2004, el hemisferio norte ha estado sumido en un largo invierno, pero en 2009 el Sol cruzó el ecuador de Titán y esto significa que llega el verano a las tierras del norte, donde están situados la mayoría de los lagos. La luz va aumentando, con ello las temperaturas y puede que la velocidad del viento. Los modelos climáticos indican que esta situación irá aumentando hasta el solsticio de 2017, las olas pueden aparecer y Cassini tiene capacidad para detectarlas. Los próximos sobrevuelos pueden ser claves. La sonda Cassini

70
23
E
Enorme erupción volcánica en Io (Júpiter)
Ciencia EducacionporAnónimo8/25/2013

Enorme erupción volcánica en Io (Júpiter) el 15 de Agosto Una Imagen de archivo de Io Una gran erupción volcánica en Io (una de las lunas de Júpiter) podría haber sido detectada desde el telescopio Keck II en Mauna Kea el día 15 de Agosto. El Dr. Imke de Pater se encontraba realizando mediciones de el lugar con más actividad del Sistema Solar cuando se dió cuenta que algo aparentemente grande estaba pasando en Io. Según Pater es una de las mayores erupciones registradas en esta luna, cubriendo al menos un área de 30 kilómetros cuadrados. La localización del evento es en el área conocida como Rarog Patera, sitio que hasta ahora no se consideraba como volcánicamente activo. Las mediciones siguen en este momento ya que este tipo de erupciones puede durar desde días hasta meses, no se sabe el tiempo que puede estar activa. Lo que si está claro es que es un evento de gran magnitud. No se han publicado ningún tipo de datos o imágenes al respecto, el equipo sigue recogiendo datos. Emisiones térmicas de las erupciones en Io Mapa de Io link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=4T37w801UYA Actividad Volcánica en Io Eso es todo (por el momento). Hasta pronto.

75
12
P
Planetas sin núcleo definido
Ciencia EducacionporAnónimo12/1/2013

Planetas sin núcleo definido ¿Planetas sin núcleo? En un post anterior mencioné a los planetas ctónicos, posibles planetas gaseosos que se vieron despojados de su atmósfera. Una característica de estos mundos era que poseían grandes núcleos metálicos en su interior. Pero para demostrar que no existe blanco sin su negro, se ha propuesto la existencia de planetas opuestos a los ctónicos, los planetas sin núcleo. Planetas rocosos de nuestro sistema solar. A esta altura sabemos que existen literalmente millones de exoplanetas detectados. Algunos de esos exoplanetas podrían ser rocosos como la Tierra, pero carecer de su fluido núcleo metálico. Un planeta sin núcleo es un tipo teórico de planeta terrestre que ha sido objeto de diferenciación planetaria (durante la formación del planeta los elementos más pesados se hunden hacia el centro del protoplaneta, mientras que los elementos más ligeros ascienden a la superficie), sin embargo estos planetas no tienen un núcleo metálico, es decir, el planeta es en realidad un manto gigante de roca. Los planetas sin núcleo podrían diferenciarse en capas de distinta densidad pero no formar un núcleo, básicamente creando en ellos gigantescos mantos de silicio. Plutón comparado con las principales lunas de nuestro sistema solar. Tal vez algunas de estas lunas carezcan de núcleo. Los planetas rocosos se considera que tienen tres capas principales: una delgada corteza sólida, un viscoso manto rocoso y un núcleo de hierro fundido o sólido. Esta estratificación, o diferenciación, se cree que tuvo lugar en los inicios de la historia del Sistema Solar, cuando las colisiones entre cuerpos rocosos y el decaimiento de isótopos radiactivos fundían el interior de los grandes objetos, permitiendo que los materiales más densos cayeran hacia el centro. Capas internas de la Tierra. De acuerdo con un documento del 2008 de Sara Seager y Linda Elkins-Tanton, hay probablemente dos maneras en que un planeta sin núcleo pueden formarse. En el primero, el planeta acrecienta a partir de materiales tipo condrita, totalmente oxidados, ricos en agua, donde la totalidad del hierro metálico se consolida en forma de cristales minerales de silicato. Tales planetas pueden formarse en las regiones más frías y más alejadas de la estrella central. En el segundo, el planeta acrecienta tanto de materiales ricos en agua y ricos en metales de hierro. Sin embargo, el hierro metálico reacciona con el agua para formar óxido de hierro y emite hidrógeno antes de que la diferenciación del núcleo de metal haya tenido lugar. Siempre que las gotas de hierro se mezclen bien y sean lo suficientemente pequeñas (menores a 1 centímetro), el resultado final previsto es que el hierro se oxide y sea atrapado en el manto, incapaz de formar un núcleo. ¿Así sería un planeta sin núcleo? Los planetas sin núcleo no tendrían campo magnético al no existir un núcleo externo fundido. En la Tierra el campo magnético generado por el núcleo protege a la vida de su superficie de los rayos cósmicos, que son partículas cargadas a alta velocidad que pueden causar mutaciones que deriven en cáncer o en muerte celular. Seager dice que un campo magnético podría no ser clave para la vida alienígena. “Siempre me ha gustado pensar que la vida es mucho más inteligente que nosotros y que puede existir en lugares muy distintos en formas muy variadas”, señala. Quizás la conclusión de que la ausencia de magnetosfera implique ausencia de vida peque de cierto geocentrismo. Los mismos rayos cósmicos que pueden producir cáncer podrían también acelerar la evolución, o que ésta desarrollara mecanismos eficaces de reparación como pasa en ciertas bacterias terrestres. Además, una atmósfera densa pararía la mayoría de estos rayos cósmicos. Actualmente, los astrónomos no tienen una forma clara de determinar si un exoplaneta rocoso lejano tiene núcleo. Esto se debe a que los telescopios aún no son lo bastante poderosos para fotografiar tales planetas, mucho menos para estudiar su composición química. Aunque según otros expertos, estudiar la estrella madre del sistema solar del planeta puede proporcionar pistas sobre la existencia de núcleo. Al observar la estrella se podría determinar la proporción hierro/silicatos y por tanto saber la química que estaba presente cuando se formaron los planetas. De este modo se podría inferir si los planetas en cuestión son de este tipo o no. Pero esto es algo que se resolverá en un futuro próximo, nuestro viaje de descubrimiento acerca de otros mundos apenas comienza. Espero que les haya gustado.

54
0
E
El misterioso Marte Primitivo
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/23/2013

Todo indica que Marte fue habitable en el pasado y que tuvo agua líquida en su superficie de forma estable. Pero, ¿qué aspecto presentaba el planeta rojo en esa época dorada? Si miramos la mayoría de libros sobre el tema, el Marte habitable aparece representado tal que así: Un verdadero Marte Azul. El gran Oceanus Borealis cubre casi todo el hemisferio norte y se observan grandes masas de agua líquida dentro de algunas cuencas de impacto como Hellas Planitia o Argyre Planitia. Las nubes cubren gran parte del planeta, dándole un aspecto de canica blancoazulada semejante a la Tierra. Una imagen romántica y evocadora, pero que muy probablemente es falsa. ¿Quieres saber cómo era el Marte de hace cuatro mil millones de años cuando era habitable? Pues mira la siguiente fotografía: Totalmente distinto, ¿no? Puede que este Marte no sea tan atractivo como el anterior, pero, efectivamente, hay agua líquida en la superficie. Eso sí, no formando gigantescos océanos, aunque sí mares y, sobre todo, lagos. Esta imagen es en gran parte el resultado de diez años de observaciones mediante la sonda europea Mars Express, una misión que ha revolucionado nuestro conocimiento del planeta rojo. Gracias al trabajo conjunto de Mars Express y las sondas norteamericanas MRO y Odyssey, ahora sabemos que la historia de Marte ha sido más compleja de lo que muchos esperaban. El planeta rojo, al igual que el resto de cuerpos del Sistema Solar se formó hace unos 4500 millones de años. Hasta hace cuatro mil millones de años sufrió los impactos de numerosos cuerpos menores que aún vagaban por el espacio interplanetario. Algunas de estas colisiones fueron monstruosas. Recordemos que la Luna se formó por culpa del choque entre la prototierra y un protoplaneta llamado Theia durante la fase inicial de formación. En el caso de Marte, se cree que el choque con un protoplaneta por la misma época fue el causante de la creación de la misteriosa dicotomía entre los dos hemisferios marcianos (el hemisferio boreal presenta una elevación media considerablemente inferior a la del hemisferio austral). El número de colisiones, lejos de remitir con el tiempo, aumentó súbitamente hace 3900 millones de años, para luego prácticamente desaparecer. Es el llamado bombardeo intenso tardío o LHB (late heavy bombardment), resultado del cambio de las órbitas de los planetas exteriores. Casi todos los cuerpos del Sistema Solar con superficie rocosa a excepción de la Tierra están cubiertos de las cicatrices del LHB. No tienes más que mirar a la Luna para verlas. Las manchas oscuras de los mares lunares son resultado directo del LHB. Zonas de Marte con minerales hidratados (filosilicatos), el Santo Grial de los exploradores de Marte (ESA). El bombardeo intenso tardío borró casi la totalidad de registros geológicos planetarios. Entender qué sucedió antes resulta de vital importancia para reconstruir la historia del Sistema Solar. Pues bien, Marte es el único lugar del Sistema Solar interior donde tenemos acceso a esos registros en la superficie. Y justamente el periodo que va entre la formación de Marte y el bombardeo tardío -la llamada era Noeica- es cuando se cree que Marte fue habitable, con agua líquida en su superficie y una atmósfera mucho más densa que la actual. Probablemente, el núcleo del planeta también generaba una magnetosfera gracias al efecto dinamo, protegiendo la atmósfera y la superficie de la continua erosión por parte de las partículas del viento solar. Por entonces, Marte tenía auroras polares como la Tierra y no como ahora, que se forman débiles auroras en latitudes medias con una forma ciertamente extravagante siguiendo el campo magnético fósil preservado en las rocas (y sí, sabemos que actualmente existen auroras en Marte por gentileza de la sonda Mars Express, en concreto, del instrumento SPICAM). Así son las extrañas auroras marcianas en al actualidad (ESA). Gracias al espectrómetro OMEGA de la Mars Express y al CRISM de la MRO sabemos que en la superficie de Marte existen actualmente zonas que sobrevivieron al bombardeo tardío. Estas zonas son reconocibles por la presencia de filosilicatos, un tipo de minerales arcillosos que sólo se forman en presencia de agua (de hecho, la Mars Express fue la primera misión espacial en detectar filosilicatos en Marte desde la órbita). Si la vida surgió alguna vez en el planeta rojo, fue en estas regiones. Pero más o menos al mismo tiempo que el bombardeo tardío comenzó a torturar la superficie de los cuerpos del Sistema Solar, todo cambió. Marte perdió su dinamo interna y el viento solar comenzó a erosionar su atmósfera de forma implacable. El agua líquida desapareció de la superficie y la mayoría se conserva aún en depósitos de hielo subterráneo, en los casquetes polares y en minerales hidratados. A diferencia de lo que se creía hace unos años, parece que la atmósfera marciana no se fue escapando lentamente al espacio, sino que sufrió un episodio de pérdida masiva hace cuatro mil millones de años. Poco después del LHB, la atmósfera marciana no era mucho más densa que la actual y desde entonces ha permanecido casi igual (unos 10 mb de presión). Hace algún tiempo se pensaba que gran parte del dióxido de carbono de la atmósfera primordial se había preservado en grandes depósitos de carbonatos, como en la Tierra, pero ni la Mars Express ni la MRO han descubierto señales de estos depósitos. Además, la sonda europea ha confirmado que la mayor parte del casquete polar permanente del hemisferio sur está formado por hielo de agua y que el hielo de dióxido de carbono no es más que un fino barniz. En otras palabras, Marte tiene menos dióxido de carbono fuera de la atmósfera de lo que se esperaba, prueba concluyente de que la mayor parte de la atmósfera primordial se perdió en el espacio hace mucho tiempo. Así se quedó Marte tras el cambio climático que sufrió poco antes del bombardeo tardío. Sin rastro de agua en la superficie (ESA). Casquete del polo norte marciano visto por la Mars Express (ESA/DLR). Hielos de agua y dióxido de carbono en el casquete polar sur de Marte (ESA). Tras la Era Noeica siguieron episodios de vulcanismo en los que se formaron los gigantescos volcanes de Tharsis y tuvieron lugar episodios puntuales de grandes inundaciones en las que se formaron los grandes canales que actualmente podemos contemplar en la superficie. El hemisferio norte, así como otras zonas bajas del planeta, se cubrieron de materiales volcánicos ricos en olivina, un proceso muy parecido a la formación de los maria en la Luna. De esta época de volcanes e inundaciones masivas, la Era Hespérica, datarían los depósitos de sulfatos, minerales que hasta no hace mucho se asociaban con épocas más benignas para la vida. Uno de los recientes glaciares marcianos formados antes del último cambio climático (ESA/DLR). Tras estos episodios volcánicos de la Era Hespérica, Marte se ha ido apagando lentamente, con la excepción de erupciones locales, algunas de ellas muy recientes. El equipo de la Mars Express ha podido determinar que ciertas erupciones se han producido hace 'tan sólo' dos millones de años, es decir, un parpadeo en el calendario cósmico. Durante la era actual o Amazónica, Marte se ha cubierto de depósitos de polvo rojo que dan al planeta su característico color. Desde hace décadas se sabe que las partículas de polvo están formadas por minerales que contienen óxidos de hierro, pero existía la duda sobre si estos minerales se habían formado en presencia de agua. Hoy, gracias a los resultados de Mars Express y MRO, podemos decir casi con total seguridad que no es así. En los últimos millones de años, Marte ha sufrido varios cambios climáticos de forma más o menos regular por culpa de la fuerte variación en la inclinación de su eje. Hace tan sólo unos pocos millones de años la atmósfera era un poco más densa y la temperatura media ligeramente superior, lo que permitió la formación de depósitos glaciares como los que hoy en día se observan en latitudes medias. Mapa mineralógico de Marte obtenido gracias al espectrómetro OMEGA de la Mars Express (ESA). Propuesta de eras geológicas marcianas en función de los minerales dominantes (ESA). Como vemos, Marte es un mundo complejo con una historia compleja. Pero el verdadero cofre del tesoro científico son las regiones supervivientes al bombardeo tardío que aún presentan grandes cantidades de filosilicatos. Estas zonas no sólo guardan la clave para comprender el pasado de Marte, sino también el de la Tierra. Y es que en nuestro planeta no existen rocas de esa antigüedad. Quizás ahora quede más claro por qué traer un pedazo de corteza de la Era Noeica es una prioridad para la comunidad científica internacional. De entrada, la misión ruso-europea ExoMars 2018 tiene intenciones de aterrizar en una de esas zonas y taladrar hasta dos metros de profundidad para responder a todas estas preguntas. Quién sabe, es muy posible que la Tierra primigenia se pareciese más al Marte primitivo que a la actual. La Tierra del pasado (derecha) quizás fue más parecida al Marte del pasado que a la actual (ESA). Un video sobre la Mars Express link: http://www.youtube.com/watch?list=PLEDWnfmz-B8FJ7i9V9czn_KUjg9fC-Axm&v=t1x32MfGPiQ&feature=player_embedded

34
6
Descubierto un planeta que simplemente no debería existir
Descubierto un planeta que simplemente no debería existir
Ciencia EducacionporAnónimo12/7/2013

El planeta que desafía las teorías de formación planetaria Astrónomos de la Universidad de Arizona han descubierto un exoplaneta con una masa once veces la de Júpiter que orbita a una distancia 650 veces mayor que la que separa la Tierra del Sol. En nuestro Sistema Solar no hay nada parecido al planeta HD 106906 b (así se llama), cuya existencia pone en entredicho muchas de las teorías actuales de formación planetaria, no hay un modelo teórico que explique lo que se acaba de descubrir. Los planetas que orbitan cerca de su estrella se forman por la unión de pequeños cuerpos parecidos a asteroides, nacidos del disco protoplanetario de polvo y gas que rodea a los soles jóvenes. Esta teoría, llamada de acrección, sugiere que planetas gigantes y a grandes distancias de su estrella tardan más tiempo en formarse. Otra teoría sugiere la formación de planetas gigantes por el rápido colapso del disco protoplanetario. Esto podría explicar la existencia de HD 106906 b , salvo por un detalle, los discos protoplanetarios no contienen suficiente masa en sus límites exteriores como para permitir la existencia de un planeta con 11 veces la masa joviana. La única explicación posible la daría un sistema binario en miniatura, donde por alguna razón la segunda estrella no llegara al proceso de ignición… salvo porque este escenario también haría saltar las teorías de formación de estos sistemas, las diferencias de masa entre las dos estrellas raramente superan un ratio de 10 a 1, en este caso hablaríamos de un ratio de 100 a 1. El hecho es que tenemos un planeta muy joven, con una edad de 13 millones de años (350 veces más joven que nuestro planeta), con una temperatura superficial de unos 1500° grados Celsius producto del calor residual de su reciente formación, y que como vemos en la imagen, que propició su descubrimiento, orbita a más de 20 veces la distancia que separa a Neptuno del Sol. A ver quién explica esto ahora…

116
40
Europa y Titán: lo que hay que investigar
Europa y Titán: lo que hay que investigar
Ciencia EducacionporAnónimo12/16/2013

Nuevos descubrimientos... Que no podrán ser profundizados. Mosaico que muestra la totalidad de los lagos y mares del hemisferio norte de Titán. Esta semana que ahora acaba ha sido prolífica en noticias y nuevos descubrimientos sobre dos de las lunas más apasionantes que existen en nuestro Sistema Solar, la helada luna de Júpiter conocida como Europa y Titán el mundo de los lagos de metano y bellas líneas de playa que orbita Saturno. Las noticias que nos van llegando son asombrosas, cada nuevo descubrimiento es más asombroso que el anterior. Nuestra civilización está observando con los brazos cruzados como de un hermoso mundo helado con un increíble océano interior de agua líquida surgen enormes géiseres de vapor de agua a través de fisuras en su espesa corteza de hielo que alcanzan los 200 kilómetros de altitud. Es agua expulsada desde el polo sur de Europa a unas velocidades cercanas a los 2500 kilómetros por hora. Esos jets tienen que surgir de sitios donde haya ingentes depósitos de agua almacenada. A eso le podemos añadir los datos que aportábamos en la anterior entrada que confirmaban la presencia de materiales arcillosos en la ciertos lugares de la superficie, probables materiales orgánicos paseándose por delante de nuestras sondas… Recreación de las eyecciones de vapor de agua desde la luna Europa. Al mismo tiempo nos llegan imágenes como la que abren el post, los mares y lagos de la luna Titán a una resolución nunca vista con anterioridad. Vistas del único mundo que posee formaciones líquidas estables en su superficie a parte de la Tierra. Un satélite repleto de materiales orgánicos (precursores de la vida) en estado sólido, líquido y gaseoso, interrelacionándose entre si, formando un verdadero ciclo cerrado similar al del agua en nuestro planeta, con lluvias, ríos, inundaciones, subidas y bajadas en los níveles de dichos mares, hermosas líneas de costa que nada tienen que envidiar a las nuestras… Uno de los mares de Titán, conocido como Ligeia Mare, tiene 170 metros de profundidad según las nuevas mediciones obtenidas gracias a los últimos vuelos de la sonda Cassini ( la misma que quieren apagar en 2015 por falta de presupuesto). La nueva técnica con la que se ha medido la profundidad de este mar ha permitido obtener otro dato asombroso, la masa líquida de Titán podría ascender a 9.000 kilómetros cúbicos de hidrocarburos, unas 40 veces las reservas existentes en nuestro planeta. Todos estos datos son solo una parte de los miles que poseemos acerca de dos lunas donde la vida puede estar presente en estos momentos, vida fuera de nuestro planeta coexistiendo con nosotros, quizás pequeños microorganismos muy parecidos a los existentes en nuestro planeta o quizás totalmente diferentes. Quizás provenientes de alguna colisión de un trozo cargado de vida de nuestro propio planeta o quizás producto de una evolución totalmente diferente a cualquier proceso ocurrido en el sistema solar, una evolución única y maravillosa. Hace 500 o 1000 años, por muchos menos datos que los que se nos presentan ahora, nos hubiésemos lanzado sin pensarlo dos veces al descubrimiento y exploración de estos nuevos mundos. Los humanos que dieron el salto de las sabanas africanas, donde crecimos como especie, hacia territorios no explorados fuera de su hogar no sabían lo que les esperaba, el resultado fue una especie que se extensión por todo el territorio no inundado del planeta. Los exploradores que partieron de Europa en busca de nuevas rutas comerciales y nuevos territorios que conquistar no sabían ni que rumbo tenían que seguir, no sabían si sus provisiones iban a ser suficientes, no sabían si iban a regresar. Europa, una luna que podría albergar vida. Todo eso se ha perdido. Tenemos la tecnología suficiente como para explorar dos territorios que quizás cambien para siempre nuestra perspectiva sobre el Universo y nuestro lugar en él. Podemos inundarlos de sondas robóticas, tenemos capacidad de avanzar nuestra tecnología en 20-30 años lo suficiente como para poner representantes de nuestra especie en su superficie. Pero no lo vamos a hacer. Hace muchos años un astrónomo y divulgador que varias veces ha sido nombrado en los medios de comunicación - Carl Sagan - sugirió que las especies que pierden la capacidad de explorar y de asombrarse ante el conocimiento están destinadas a desaparecer. A principios del siglo XXI somos un planeta en crisis tanto económica como de valores, nuestros objetivos como especie se fijan (por término medio) con vistas a cuatro años (lo que dura un periodo de elecciones en los distintos gobiernos democráticos del mundo), ya no hay grandes empresas que impliquen a varias generaciones, ya no hay grandes objetivos donde podamos demostrar lo que somos capaces de hacer. Nuestros objetivos se centran en el rendimiento inmediato, cosa que explica el porque disciplinas como la ciencia, necesitada de tiempo e inversión para dar frutos, es machacada y ultrajada por nuestros gobernantes hasta verse reducida a la más mínima expresión. Titán: tanto por investigar, y tan poca voluntad para hacerlo. Nos hemos convertido en una raza acomodada, nos han abierto una enorme ventana al Cosmos que nos rodea y la hemos tapiado rápidamente. Estamos observando los principios fundamentales que dieron lugar a la vida en nuestro planeta hace miles de millones de años en otros mundos y lo único que se nos pasa por la cabeza es cancelar las misiones que lo están estudiando, amén de no permitir que se presupueste ni una sola nueva para los próximos 15-20 años. Si son gastos y visiones de científicos incapaces de ver la realidad que nos rodea… (mirar las veces que se ha dicho ese tipo de frases a lo largo de la historia y de paso observad el puesto que el paso de los años ha reservado a las que las pronunciaron) Somos la forma que el Universo tiene de conocerse, no lo estamos haciendo bien… PD: Un pequeño paseo virtual por la tierra de los lagos del hemisferio norte de Titán. Lugar que no queremos investigar.

50
8
N
Nuevas fotos de la Nasa sobre Marte (+ yapa)
Ciencia EducacionporAnónimo9/29/2013

La Nasa ha revelado nuevas fotos de alta definición de la superficie de Marte tomadas por el telescopio HiRISE, situado a bordo del satélite Mars Reconnaissance Orbiter. Las imágenes del HiRISE siempre aportan vistas espectaculares que no solo tienen importancia científica, sino tambien impresionan por su belleza. En una de las fotos aparecen glaciares marcianos que tienen una peculiar apariencia parecida a un cerebro (la foto que abre el post). Los glaciares, formados por hielo casi puro como los glaciares de la Tierra, se encuentran alrededor de una pequeña colina en el hemisferio norte del planeta. Su aspecto extraño podría estar relacionado con el flujo del hielo, pero en realidad los científicos por el momento no saben si los glaciares marcianos fluyen como los terrestres. En la foto que se ve a continuación aparecen los sedimentos eólicos en Noctis Labyrinthus, una zona que se caracteriza por estar formada por el sistema de cañones Valles Marineris. La siguiente imagen representa un cráter de varios niveles en Arcadia Planitia. Los cráteres pueden tener forma compleja si el material impactado consiste en varios estratos con densidad diferente. Esta foto muestra crestas misteriosas en el cráter Schiaparelli, cuyo origen todavía está por estudiar. 'El postre marciano', así bautizaron los investigadores esta imagen de dunas en el planeta rojo. Yapa También el Curiosity ha hecho su aporte con imágenes, pero en este caso encontrando formaciones que parecen objetos o animales (un fenómeno conocido como pareidolia). Así, tenemos un "ratón", un "lagarto", y un "casco nazi"... Y bueno, para hacer el "combo" completo, está la imagen de Mercurio, que supuestamente representa... a "Han Solo" Eso sería, espero que les haya gustado

50
0
Japeto: Rareza del sistema solar
Japeto: Rareza del sistema solar
Ciencia EducacionporAnónimo12/21/2013

Un satélite muy particular. Japeto, luna de saturno. Estamos en el año 1671, la astronomía ha avanzado a grandes pasos desde la invención del telescopio (1590), de manera que pueden imaginarse la frustración de Gian Domenico Cassini, después de descubrir la luna de Saturno, "Japeto" en dicho año. Lo que ocurría es que Cassini veía la luna muy bien cuando se encontraba al oeste del planeta, pero no la podía ver en el lado este. Cassini finalmente dejó a todo el mundo perplejo en 1705: tras todos esos años de análisis llegó a la conclusión de que Japeto debía ser muy brillante en un hemisferio (la cara orientada hacia adelante en su órbita) y muy oscuro en el otro. Las dos caras de Japeto. Pasaron varios siglos para descubrir cómo se produjo esta doble personalidad. Las imágenes cercanas obtenidas en 2007 por el orbitador Cassini de la NASA revelaron que el material oscuro no había hecho erupción desde el subsuelo, ni procedía de sus vecinos (estas eran las dos principales sospechas). En cambio, los hielos de capa exterior de la luna se habían sublimado aparentemente, dejando tras de sí una gruesa capa de sedimentos ricos en carbono, parecería como si una gigantesca estufa hubiera calentado un hemisferio de la luna hasta dejarlo sin hielo en la superficie. Representación de la sonda Cassini, en órbita de saturno. Sin embargo, como suele ser habitual en la ciencia, al intentar resolver el misterio de Japeto, los científicos de Cassini se enfrentaron con otro: una cordillera montañosa imponente, de hasta 15 km de altura que se extiende a lo largo del ecuador de la luna por más de 1.300 km, un tercio de su circunferencia. Esta notable cordillera aparentemente antigua, no puede explicarse por procesos geológicos. Esta característica superficial ha desconcertado a los científicos planetarios desde su descubrimiento. Le da a Japeto la forma de una nuez gigante. La gran cordillera ecuatorial, no puede explicarse por los conocidos fenómenos geológicos, siendo el origen de esta formación uno de los secretos mejor guardados de Japeto. Otra vista de la gran cordillera ecuatorial de Japeto. Pero si todo esto no fuera suficiente, existe otro problema aún más misterioso. Japeto rota sincrónicamente (su rotación coincide con su traslación alrededor de Saturno, o sea muestra siempre la misma cara al planeta)a su movimiento en torno a Saturno en 79 días alrededor de Saturno, una sincronía forzada por la gravedad de Saturno hace mucho tiempo (al igual que la Luna rota en forma sincrónica alrededor de la Tierra). Pero las imágenes de alta resolución de Cassini demostraron que Japeto claramente no tiene forma esférica. Su forma implica que "tuvo que haberse sido congelado" mientras rotaba muy rápidamente, una vez cada 16 horas. Saturno puede ser un cuerpo masivo, pero Japeto está tan lejos (más de tres millones de kilómetros) que las fuerzas de marea del planeta hubieran necesitado unos 10.000 millones de años para reducir esta velocidad tan rápida. En rojo, la órbita de Japeto alrededor de Saturno. Hace poco el dinamicista Hal Levison y tres colegas del Southwest Research Institute presentaron una nueva teoría que podría explicar las rarezas de Japeto, describiendo cómo algo tuvo que haber impactado contra Japeto lo suficientemente fuerte en el pasado remoto formando un cercano disco de desechos y una pequeña luna orbitando algo más lejos. Como lo leen, Japeto podría haber tenido una luna. Superficie "clara" de Japeto. Los científicos del Southwest Research Institute descubrieron que, cuando las fuerzas de marea de una pequeña luna interactúan con Japeto, esa luna frena drásticamente su rotación, y además habría forzado el colapso del disco para formar la cresta ecuatorial en tan sólo unos pocos miles de años. "Los desechos deberían haber caído a casi tangencialmente a la superficie a tan sólo 300 metros por segundo", explica Walsh, y ésto sería más que suficiente para que se formase la cresta. Superficie "oscura" de Japeto. Mientras tanto, todo este tira y afloja gravitacional alejó lentamente a la pequeña hasta que se escapó de la órbita de Japeto y comenzó a orbitar a Saturno. Pero esta libertad habría durado poco: hay una probabilidad del 90% de que colisionase finalmente con Japeto y de que hubiera formado una de las grandes cuencas de su corteza helada. Gran cuenca de impacto en Japeto. ¿Será éste el lugar donde se estrelló la pequeña luna? Este escenario sería válido o no en función de las suposiciones que se tomen sobre la rigidez del interior de Japeto (en función de su composición y temperatura) y de la forma en que evolucionó. Superficie de Japeto. ¿Sería plausible esta teoría, incluso remotamente? Bueno, ¿por qué no? Se han invocado impactos catastróficos para explicar de todo, desde la Luna de la Tierra al núcleo de hierro de gran tamaño de Mercurio o la inclinación del eje de rotación del planeta Urano... En resumen un mundo misterioso y fascinante, que requiere una exploración más exhaustiva, como la de la siguiente imagen.

111
0
C
Cuerpos hipotéticos del sistema solar II
Ciencia EducacionporAnónimo12/27/2013

Némesis Némesis: el objeto y la deidad. En el post del Planeta X se habló del Abismo de Kuiper, especulándose acerca de la existencia de un planeta desconocido ubicado más allá de la órbita de Plutón, el cual podría explicar la abrupta ausencia de cuerpos en algunas partes del mencionado cinturón de Kuiper. Sin embargo, dicho cuerpo no es en absoluto el único objeto buscado por la comunidad astronómica, ya que existen y existieron otros cuerpos celestes propuestos para explicar ciertas anomalías observadas en el sistema solar. Seguiremos entonces esta serie con un misterioso objeto, del cual ni siquiera se puede indicar con algún grado de seguridad "¿Qué es?". Hablamos de la hipotética compañera de nuestro astro rey, "Némesis". Némesis, supuesta compañera del Sol. La existencia de Némesis apareció por primera vez en un artículo de investigación publicado en 1984 por R. A. Muller (físico, Universidad de California en Berkeley), Piet Hut (físico, Instituto de Estudios Avanzados de Princeton) y Mark Davis (Princeton) en la revista Nature. Según este artículo, Némesis sería una estrella muy poco brillante, además de ser bastante pequeña, o podría ser una enana marrón (una estrella fallida que no consiguió encenderse), pero también podría ser un planeta gaseoso gigante. Lo poco que sabemos es que tendría una órbita decenas, centenas o hasta millares de veces más distante que la de Plutón, que por aquel entonces representaba el borde de nuestro sistema solar. Esquema de la "teoría Némesis". En otras palabras, Némesis es una hipótesis astronómica que sustenta la posibilidad de que nuestro Sol forme parte de un sistema binario (sistema estelar que involucra a dos estrellas). En este sistema, la estrella compañera del Sol (aún no descubierta) se llamaría Némesis (la diosa griega de la retribución y la venganza, para no perder la tradición de nombrar a los planetas con los nombres de los dioses de la antigüedad clásica) por los efectos catastróficos que produciría, supuestamente, al perturbar periódicamente la Nube de Oort. Nube de Oort, lugar de procedencia de los cometas. Hipotética órbita de Némesis alrededor del sol, durante sus acercamientos la influencia gravitatoria que ejercería sobre los cometas de la Nube de Oort, podría provocar una andanada que se dirigiría hacia el interior del sistema solar. Esquema del "empujón" que daría Némesis a los cometas de la nube de Oort. Según esta hipótesis, nuestro Sol (al igual que el 50% de los sistemas de estrellas de la galaxia) formaría parte de un sistema binario. El otro miembro del sistema podría ser una de varias posibilidades, una enana negra (una estrella apagada o "muerta", resultado del fin de la combustión de una enana blanca), una enana roja, una enana marrón, un planeta gigante o hasta se ha especulado con la posibilidad de que Némesis sea un pequeño agujero negro. Una enana negra. Se considera que Némesis no podría ser una estrella de este tipo, ya que el tiempo de formación de una enana negra sería - de acuerdo con el modelo teórico - mayor a la edad actual del universo. Enana roja. La mayoría de los científicos consideran poco probable que Némesis se trate de una enana roja, debido a que posiblemente ya se hubiera detectado un cuerpo similar. Una enana marrón, el mejor candidato para ser Némesis. Gigante gaseoso. Para que uno de estos planetas pudiera ejercer la suficiente influencia gravitatoria sobre la Nube de Oort, debería ser muy grande, casi entrando en los límites de una enana marrón. Por el contrario, el también hipotético Planeta "X" se adecúa más a este cuerpo. Una de las ideas más extravagantes sugiere que Némesis podría ser un agujero negro, lo cual es muy difícil de probar. El supuesto objeto orbitaría a una distancia de entre 1 y 3 años luz del sol, completando una órbita cada 26 a 34 millones de años. Némesis durante su recorrido pasaría cerca - o entraría - en la nube de Oort, desestabilizándola y lanzando lluvias de grandes cometas en dirección al Sol, lo que explicaría la aparente periodicidad de los grandes impactos y las extinciones asociadas (confirmada por el registro fósil y los estratos geológicos de iridio, un metal que no procede de nuestro planeta). También existen algunas mediciones magnetométricas y otros indicios que favorecerían esta suposición. Sin embargo, el hecho de no haberse registrado un campo gravitatorio asociado a la estrella pone en entredicho la hipotesis. El registro fósil sugiere cierta periodicidad en las extinciones masivas por parte de cometas, siendo este uno de los principales fundamentos de la hipótesis Némesis. Gráfico que nos muestra a la "otras" Némesis. En el pasado, varias estrellas se aproximaron a la nube Oort del Sol, y he aquí a las próximas. Fíjense que solo Gliese 710 (se pronuncia glise) o GL 710 es el único cuerpo en el lapso de algunos millones de años que se sumergirá en la Nube de Oort. Comparación entre el Sol, Júpiter, la Tierra y algunos "candidatos" a Némesis. Una enana negra debería estar entre una enana roja y una marrón. Desde esas fechas la hipótesis aparece y desaparece periódicamente en los medios de comunicación o en la comunidad científica, siendo a veces ridiculizada y a veces sustentada. Los científicos mayoritarios oscilan entre el escepticismo y el vago interés, aunque hay un grupo que la apoya de manera más o menos discreta. Un grupo que defendió fervorosamente su existencia fueron los que creían en Hecólubus. ¿Se acuerdan de esos charlatanes y/o crédulos? A comienzos de 2000, un equipo de astrónomos de EE.UU. calculó que la estrella oscura, en caso de existir, podría ser un enana marrón, coincidiendo con las afirmaciones de John Matese, de la Universidad de Luisiana, quien ese mismo año estudió las órbitas de ochenta y dos cometas de la nube de Oort, afirmando que sus órbitas tenían algunos elementos extraños en común que sólo se podían explicar por la influencia gravitacional de un objeto de varias veces el tamaño de Júpiter. Según su hipótesis, el nuevo planeta estaría 30.000 veces más lejos del Sol que la Tierra, y haría su órbita alrededor del Sol en el sentido opuesto al de los otros miembros del Sistema Solar. Los cometas de órbitas hiperbólicas son otras posibles victimas de este objeto. Un cometa normalmente sigue una órbita parabólica, es decir, orbita alrededor del sol, en un periodo determinado de tiempo, el cual puede ser de unos pocos años a miles de ellos, pero una trayectoria hiperbólica la sigue un objeto que entra por primera vez al interior del sistema solar, sólo para nunca más volver, perdiéndose en el vacío interestelar. Algo decididamente debió afectar a estos cometas para que sigan una órbita tan radical, y una explicación podria ser la influencia de Némesis. Con todo la busqueda de Némesis continua. Si el cuerpo existe, los últimos avances de nuestra tecnología astronómica, permitirían en los próximos años la detección de este elusivo cuerpo. Incluso se especula que el telescopio Infrarrojo WISE, actualmente observando el cielo, estaría capacitado para detectarlo, pero no esperen resultados por lo muy pronto, ya que es largo el proceso de análisis. El telescopio espacial WISE. De todas maneras, hay una realidad incuestionable, y es que la gran mayoría de las estrellas que vemos en el cielo nocturno, son en realidad sistemas estelares compuestos de dos, tres o más estrellas que se orbitan mutuamente. Las estrellas solitarias como el Sol, son muy raras. Por eso hay algunos astrónomos que sugieren que, independientemente de si se trate de Némesis, el Sol sí posee una compañera y que sería la responsable tanto de las extinciones masivas como de las anomalías en las órbitas de los planetas más exteriores. Otros en cambio, prefieren la hipótesis de un planeta gigante, más pequeño que una estrella enana parda pero con un tamaño similar al de los gigantes gaseosos de nuestros sistema solar. En cualquier caso esto nos demuestra que a pesar de aumentar nuestro conocimiento del cosmos en las últimas décadas, este sigue siendo un lugar lleno de misterios esperando la mirada escrutadora de la ciencia. Esta sería la imagen más probable de Némesis, en caso de existir.

132
0
L
Las 'Tierras con forma de ojo', los refugios de la vida
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/10/2013

Te propongo un ejercicio de imaginación. Intenta visualizar por un momento cómo crees que podrían ser la mayoría de mundos con vida de nuestra Galaxia. ¿Listo? Adelante.... ¿Ya? Déjame adivinar. Lo más probable es que hayas pensado en un mundo similar a la Tierra, ¿no?. Un planeta rocoso cubierto en gran parte por océanos de agua líquida. Una canica azul, vamos. Y es normal, porque la Tierra es el único mundo con vida que conocemos. Normal, pero equivocado. Porque resulta que la mayoría de planetas en la Vía Láctea bien podrían tener este curioso aspecto: Imagen artística de una exotierra situada alrededor de una enana roja. La zona habitable es una estrecha franja en el terminador (Beau. The Consortium). Se trata de una exotierra situada alrededor de una estrella enana roja, un astro mucho más pequeño que el Sol. Puesto que la luminosidad de estos astros es muy baja, un planeta habitable debe orbitar muy cerca para mantener agua líquida en su superficie. Tanto, que en la mayoría de los casos debe mostrar siempre el mismo hemisferio hacia su estrella, un mecanismo que se conoce como acoplamiento de marea (tidal locking) y que es el mismo que provoca que la Luna siempre muestra la misma cara hacia nosotros. Como resultado, uno de los hemisferios tendría -dependiendo de la cantidad de agua- un desierto o un océano gigante con temperaturas altísimas, mientras que la otra cara permanecería siempre sumida en la oscuridad albergando un gigantesco casquete glaciar. Un mundo de extremos, sin duda. Pero, con un poco de suerte, una franja alrededor del terminador -la frontera entre el día y la noche- reuniría las condiciones adecuadas para permitir la presencia de agua líquida y, quizás, la vida. La curiosa disposición con zonas circulares en este tipo de exotierras es el causante de que reciban el apodo de 'Tierras con forma de ojo' o eyeball earths (una traducción más correcta pero también más horrorosa sería las 'Tierras-globos oculares'). Las eyeball earths son uno de los miembros más exóticos del amplio zoológico de planetas que hemos empezado a descubrir recientemente. Junto a ellas tenemos los mundos océano, los planetas de diamante, los mundos con mares de magma o los planetas con órbitas excéntricas como cometas, entre otras muchas otras 'rarezas cósmicas'. Zoo de exoplanetas exóticos (Fuente: geosci.uchicago.edu). Las eyeball earths con más agua tendrían un océano global cubierto por hielo en su lado oscuro (R. T. Pierrehumbert). La importancia de las Tierras con forma de ojo radica en las estrellas que orbitan. Y es que las enanas rojas, o estrellas de tipo M, son las estrellas más numerosas del Universo (hasta el 70% de todas las estrellas son enanas rojas). Aunque una pequeña fracción posea exotierras, su número total debe ser muy superior al de 'exotierras normales' localizadas alrededor de estrellas de tipo solar. Y, por si fuera poco, las estimaciones actuales sugieren que de fracción pequeña, nada: hasta el 48% de estrellas enanas rojas podrían tener exotierras a su alrededor (otra cosa muy diferente es que la vida haya surgido en ellas). Todavía no hemos descubierto una Tierra con forma de ojo, al menos que sepamos. Los exoplanetas Gliese 581d y el controvertido Gliese 581g bien podrían ser exotierras de este tipo. El telescopio espacial Kepler estaba estrechando el cerco sobre estas tierras exoplanetarias, las más fáciles de descubrir gracias a su corto periodo orbital, hasta el fallo de su cuarto volante de reacción (una verdadera lástima). Mientras se anuncia el descubrimiento de una posible Tierra con forma de ojo, debemos profundizar más en sus características usando modelos teóricos. Y ese es precisamente el objetivo del proyecto HABEBEE (Exploring the Habitability of Eyeball-Exo-Earth), liderado por Daniel Angerhausen. HABEBEE pretende construir modelos de exotierras en enanas rojas en función de la distancia de sus estrellas, su densidad, intensidad de su campo magnético y cantidad de agua, entre otros parámetros. De esta forma, cuando descubramos un candidato a Tierra con forma de ojo seremos capaces de juzgar mejor su habitabilidad. Por supuesto, también pueden existir otras exotierras alrededor de enanas rojas. Por ejemplo, podemos imaginar un mundo situado en la parte exterior de la zona habitable completamente cubierto por hielo (una especie de 'super-Europa') o también podemos imaginar planetas con océanos globales. Agua en el terminador de una exotierra alrededor de una enana roja (según el Daily Mail UK) Además de modelos teóricos, el equipo de Angerhausen planea reunir todo tipo de microorganismos, incluyendo extremófilos, con el fin de estudiar su capacidad para sobrevivir en las exotierras más exóticas. El objetivo último es comprobar si la vida puede sobrevivir en las Tierras con forma de ojo usando la cámara de simulación planetaria del laboratorio de astrobiología de la Universidad de Sao Paulo en Brasil. Una de las variables más críticas es la radiación, ya que las enanas rojas son famosas por generar fulguraciones brutales que pueden aumentar entre cien y mil veces la dosis normal de radiación ultravioleta. Para determinar los peligros de la radiación, el equipo de HABEBEE quiere radiar muestras de hielo con microorganismos usando el sincrotrón de Campinas, en Brasil. Con un poco de suerte, algunos de los candidatos a Tierra con forma de ojo que descubramos en los próximos años podrán ser analizados por el telescopio espacial James Webb, aunque para detectar biomarcadores en sus atmósferas necesitaremos telescopios más avanzados de nueva generación. Las Tierras con forma de ojo abren la puerta a un sinfín de posibilidades. Por ejemplo, ¿cómo serán las formas de vida complejas que hayan surgido en un mundo así?¿Existirán plantas de color negro para aprovechar mejor la rojiza luz de su estrella?¿Qué ideas acerca del Universo tendrá una hipotética especie inteligente que haya evolucionado en un ambiente tan distinto al nuestro? Dentro de poco tiempo podríamos tener la respuesta a estas fascinantes preguntas.

40
6
1...56789...40
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.