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El canal ruso Zvezda ha revelado un documento clasificado que atestigua la intención del mariscal de campo Friedrich Paulus de matar Adolf Hitler. El documento se publica en el marco de la denominada "carpeta especial" de Iósif Stalin, con datos secretos a disposición del líder soviético. Al parecer, en 1944, Paulus firmó un llamamiento al pueblo alemán,el que reconoció que su país había perdido la guerra y la única opción que le quedaba era deshacerse de Hitler y restituir las buenas relaciones con otros Estados. Paulus destacó que el 6º Ejército bajo su mando había luchado hasta lo último en Stalingrado con la esperanza de vencer en la guerra, pero todos los esfuerzos fueron en vano. El Ejército Rojo está avanzando en un frente amplio y ya ha llegado a las fronteras de Prusia Oriental. En Francia, las fuerzas anglo-estadounidenses rompieron las defensas alemanas y alcanzaron el amplio espacio operacional del territorio francés. En los documentos, Paulus subraya que los métodos de tratamiento de los nazis a la población de los territorios ocupados le dan asco a todo verdadero soldado y alemán, y deben llevar reproches graves de parte de todos los pueblos del mundo. El mariscal estaba seguro de que Hitler tenía la culpa: Alemania se encontró en esta posición por culpa del dirigente estatal y militar Adolf Hitler. Alemania debe aniquilar a Adolf Hitler y establecer una nueva dirección del Estado, que pondrá fin a la guerra y creará las condiciones necesarias para garantizar la existencia normal de nuestro pueblo y la restauración de la paz y las relaciones de amistad con nuestros adversarios actuales. SI QUIERES SABER MÁS SOBRE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, VISITA MI BLOG: SÍGUEME TAMBIÉN EN:

El 4 de junio de 1942, en torno a las Midway se enfrentaron japoneses y norteamericanos en una batalla aeronaval que cambiaría el curso de la guerra en el Pacífico. La isla de Midway en la actualidad En la madrugada del 4 de junio de 1942, dos potentes escuadras, la japonesa y la norteamericana, iniciaban un decisivo enfrentamiento aeronaval en el Pacífico por el control del al estratégico archipiélago de las islas Midway, situado a 1.800 km de Hawai y 3.200 de Japón. Posesión americana y con un pequeño aeropuerto, las Midway habían sido elegidas como objetivo por Japón para evitar que Estados Unidos las utilizara como base en los combates que libraban ambas potencias desde el 8 de diciembre de 1941, fecha en que Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial, tras el ataque japonés contra la base naval de Pearl Harbor del día anterior. Neutralizar dichas islas suponía para Japón extender su zona de seguridad en el Pacífico, una vez controlado desde Corea a Birmania y tras las conquistas de Filipinas, las Indias holandesas, las Salomón, las Marianas y las Carolinas… y tras su victoria en la Batalla de Mar de Coral, el 6 de mayo de 1942. Pero en las Midway todo cambió. Los planes japoneses fueron interceptados por la inteligencia militar americana y el ataque de la escuadra comandada por el almirante Yamamoto no cogió de sorpresa a los americanos. Dos grandes formaciones chocaron tras los primeros bombardeos japoneses sobre las islas y los combates duraron hasta el 7 de junio, en que la batalla terminó con la retirada japonesa. Los japoneses experimentaron grandes pérdidas: se hundieron los cuatro portaaviones que habían entrado en liza: Akagi, Kaga, Hiryu y Soryu (alcanzados casi simultáneamente, con pocos minutos de diferencia) y un crucero (el Mikuma); más de 200 aviones fueron derribados o destruidos a bordo de los portaaviones y tuvieron 3.057 bajas. El aniquilamiento tan rápido de los navíos japoneses se debió a la confluencia fatal de dos factores: los portaaviones japoneses no disponían de cubiertas de vuelo blindadas, estas eran de metal simple con cobertura de madera, muy vulnerables al fuego y las explosiones. La segunda razón era que tanto los aviones en cubierta como los que estaban abajo en los hangares estaban con sus depósitos llenos de gasolina, con municiones y bombas cargadas, de tal modo que bastaba con alcanzar a uno para que el resto estallara en cadena. El Soryu bajo ataque de los B-17 Por parte de los norteamericanos hubo que contabilizar el hundimiento del portaaviones Yorktown y del destructor Hamman, así como la destrucción de más de 100 aviones, embarcados o procedentes de la isla de Midway y unas 300 bajas. El Yorktown, escorado empieza a hundirse La batalla, que confirmó la supremacía en la lucha naval de los portaaviones sobre los acorazados, marcaría un punto de inflexión en la guerra en el Pacífico. Japón no tenía la potencia industrial de Estados Unidos y no ya no estaría en condiciones de reponer a tiempo los efectivos hundidos. A partir de entonces, tendría que batirse a la defensiva, mientras los norteamericanos ,con el apoyo de la fuerzas de la Commonwealth (Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelanda) pasaban al ataque. Douglas SBD-3 "Dauntless" sobrevuelan el crucero Mikuma SI QUIERES SABER MÁS SOBRE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, VISITA MI BLOG: SÍGUEME TAMBIÉN EN:

GIF Hace poco se hizo conocido que la simbología de la división SS «Galitzia» no se considera prohibida en Ucrania en concordancia con la ley de condenación del comunismo y el nazismo. La correspondiente explicación fue realizada por el dirigente del instituto Ucraniano de la memoria nacional, Vladímir Vyatrovich. Miembros de la SS-Freiwilligen-Division “Galitzia” marchan frente a Fritz Freitag, Heinrich Himmler y Otto Wachter. Vyatrovich ha declarado que la simbología de la SS «Galitzia» no tiene en si una relación con el régimen totalitario nacionalsocialista, y por eso no cae bajo las acciones de la ley. No se aprecia nada asombroso en semejante declaración puesto que los razonamientos de Vyatrovich se limitan precisamente a la política general informativa del poder actual en Kiev, hablando con benevolencia, desfigurando el papel de OUN (Organización de Nacionalistas Ucranianos) y de UPA (Ejército Insurgente Ucraniano) en la Segunda Guerra Mundial. Hay que anotar que conforme a la historia «renovada» de los acontecimientos de aquellos años, los combatientes de OUN-UPA son presentados en calidad de luchadores honestos por la libertad y la independencia de Ucrania, y que además «luchaban» encarnizadamente contra las fuerzas nazis de la Wermacht, tanto como contra el Ejército Rojo. Está claro, otro mondo de tratar la historia basado en la mentira y la manipulación. Emblema de la 14ª División SS de Granaderos Ucraniana «Galitzia». En la división SS «Galitzia» admitían a voluntarios de las regiones occidentales de Ucrania, que a su vez, aceptaban la participación activa en las operaciones punitivas contra la población civil y luchaban contra la guerrilla clandestina. Francia, Yugoslavia, Polonia y, claro, los territorios temporalmente ocupados en aquellos momento por la Unión Soviética les otorgaba el «permiso» para realizar tales acciones punitivas. En concordancia con la decisión del tribunal de Nuremberg, las formaciones SS, en donde entraba la división «Galitzia», son reconocidas como una organización criminal. A primera vista semejante homenaje al fascismo parece absolutamente inadmisible en este país que aspira a ser miembro de la Unión Europea, sin embargo los socios europeos de Ucrania cierran obstinadamente los ojos a todo lo que concierne a los combatientes de OUN-UPA, los cuales luchaban para el ejército hitleriano, y además reciben activamente un carácter heroico por parte de las autoridades de Kiev. Además, el modo de tratar la historia sobre la Segunda Guerra Mundial junto con la desenfrenada rusofobia del régimen de Petr Poroshenko es lo que construye la nueva idea nacional para la «nueva» Ucrania que desea pertenecer, como ya hemos mencionado, la Unión Europea. Juramento de voluntarios de la 14ª División SS de Granaderos Ucraniana “Galitzia” a las banderas de Ucrania y el Tercer Reich. Si miramos todo esto objetivamente y no surge ninguna duda de lo que a día de hoy Occidente hace contra Rusia y su encarnizada guerra híbrida. Ya que sería estúpido negar que en últimos algunos años los EEUU solamente han reconocido oficialmente «a la democracia» en Ucrania con mil millones de dólares, y en resumen esto ha llevado al golpe de Estado, que a su vez, ha engendrado todo el desbarajuste y la ausencia de leyes que podemos observar hasta el día de hoy. Tomando en consideración todo esto, es necesario ser bastante incrédulo para creer en la lucha de los EEUU por los ideales democráticos en todo el mundo, y no aspirar a la debilitación de Rusia, habiendo creado alrededor de ésta un cinturón de inestabilidad política. Con esta forma de hacer política en «favor de los ideales democráticos» hay que añadir que Bruselas y Washington aún no han reaccionado de ningún modo ante la ausencia de leyes, la corrupción y el nazismo legitimado en Ucrania. Heinrich Himmler pasa revista a los voluntarios ucranianos de la 14ª División SS de Granaderos Ucraniana “Galitzia”. Otto Watcher, Gobernador de Galitzia del Gobierno General de Polonia, propuso el 1 de Marzo de 1943 al Reichsführer de las SS, Heinrich Himmler, la creación de una división de guardia ucraniana adscrita a la policía militar alemana (ORPO) que pudiera ayudar en la pacificación de Ucrania. Himmler se lo comunicó a Adolf Hitler el 4 de ese mes, que a regañadientes aceptó, ya que no tenía muy buena simpatía a los eslvaos. El día 8 se aprobó la formación de tal división, dando el visto bueno Volodymyr Kubiovych del Comité Central Ucraniano. Pero Himmler, avaricioso por tener una unidad extranjera en su poder, retiró el permiso a la ORPO y se lo concedió a las Waffen-SS. Así nacería la 14ª División SS Ucraniana "Galitzia". SI QUIERES SABER MÁS SOBRE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, VISITA MI BLOG: SÍGUEME TAMBIÉN EN:
GIF Reinhard Heydrich, también conocido como el Carnicero de Praga o la Bestia rubia, disfrutó de una infancia y adolescencia privilegiadas. Hijo de un cantante de ópera y una actriz, tuvo cultura, refinamiento y una vida acomodada que se desmoronó tras la debacle de la Primera Guerra Mundial y la crisis económica de la República de Weimar. La ruina familiar obligó al joven Heydrich –tocaba muy bien el violín y era un gran esgrimista con el sable- a entrar en la Armada en 1922, donde alcanzó el grado de teniente, aunque su carrera se vio truncada al ser expulsado a principios de 1931 por una falta de honor (mantener relaciones y dejar embarazada, sin reconocer su responsabilidad, a la hija de un director del grupo industrial IG Farben), aunque en realidad la causa de la expulsión fue más la soberbia y la arrogancia de Heydrich al negarse a admitir su culpa frente al Consejo honorario de la Armada que la falta en si. Meses antes había conocido a Lina von Osten, Su volcánico encuentro le cambió el destino. Lina lo introdujo en la ideología y los círculos nazis. Juntos formaron un matrimonio con cuatro hijos y Heydrich, delgado, alto, rubio y apuesto –sólo le sobraba su formidable nariz – encarnaba el ideal ario que pregonaba la propaganda nazi. En 1931 conoció a Heinrich Himmler y no tardó en convertirse en su estrecho colaborador. Un año después era jefe del SD, el nuevo servicio de seguridad de las SS. Fue el comienzo espectacular de una carrera que le haría en pocos años convertirse en uno de los hombres más poderosos del Tercer Reich. Perseguidor implacable de todos los enemigos del régimen, comunistas, cristianos, francmasones, gitanos y judíos, Heydrich tuvo un papel destacado en todos los acontecimientos cruciales del ascenso y consolidación del poder nazi en Alemania: desde la noche los cuchillos largos, la anexión de Austria (Anschluss), la partición de Checoslovaquia o la invasión de Polonia, que desencadenó la Segunda Guerra Mundial. En septiembre de 1941, Heydrich fue nombrado Protector de Bohemia y Moravia, donde armonizó una mejora de las condiciones de vida y una represión brutal de cualquier resistencia civil. En los tres primeros días en el cargo mandó ejecutar a 92 personas, pero en general utilizó la política del palo y la zanahoria con la población checa, que producía material militar muy importante para los nazis. Además, en su afán de imponer la germanización cultural, pretendió convertir el protectorado en otra región alemana, desde la educación primaria a la Universidad, desde la extinción del checo a la integración de Praga como una ciudad germana más. Pocos meses después, en enero de 1942, participó en la Conferencia de Wannsee, donde coordinó a los jefes de diversos ministerios para diseñar la Solución final para la destrucción sistemática de los judíos en Europa. Y esa fue su principal misión durante los meses previos a su muerte, supervisar –en ocasiones con el propio Hitlet y Himmler- los trabajos para llevar a cabo el Holocausto. La fulgurante carrera de Heydrich tuvo un abrupto final. El 27 de mayo de 1942 sufrió un atentado en Praga cuando se dirigía a su cuartel general en el castillo de Hradcany. El altivo jerarca nazi iba solo con el chofer en su coche descapotable, sin escolta, repitiendo el mismo recorrido cada día, exhibiendo con descaro su poder e hipotética invulnerabilidad. Dos miembros de la resistencia checa, Josef Gabcík y Jan Kubis, enviados desde Londres en una operación planeada por el Gobierno checo en el exilio, aprovecharon que el Mercedes-Benz de Heydrich desaceleraba en una curva pronunciada para abordarlo. A Gabcík se le encasquilló su metralleta Stein y no pudo disparar, pero Kubis logró lanzar una granada de mano que alcanzó la parte posterior del automóvil. La metralla y otros restos de la carrocería se incrustaron en la espalda de Heydrich, que aunque pistola en mano intentó perseguir a sus atacantes cayó desplomado. Hitler maldijo su necia costumbre de viajar en un coche descapotable sin blindaje. Murió a consecuencia de las heridas el 4 de junio. Obstinado en ser atendido por un médico de su confianza de Berlín, la tardanza en iniciar el tratamiento le produjo una septicemia. El 9 de junio fue enterrado solemnemente en la Cancillería del Reich en Berlín, con la marcha fúnebre de Sigfrido, de Richard Wagner. Hitler exigió venganza y al día siguiente Himmler ordenó la destrucción de la pequeña población checa de Lidice, que había acogido a miembros de la resistencia que habían colaborado con los autores del magnicidio. El pueblo fue arrasado. 199 hombres fueron ejecutados, 195 mujeres enviadas al campo de concentración de Ravensbruck y 95 niños arrestados. De esos niños, 81 fueron asesinados en el campo de exterminio de Chelmno. Los checos pagaron un duro precio por matar al símbolo del poder nazi en su país. Los autores del magnicidio, Gabcík y Kubis, delatados por un miembro de la resistencia (Karel Kurda), murieron el 18 de junio en su escondite de la iglesia ortodoxa de los santos Cirilo y Metodio en Praga, tras un largo tiroteo con las fuerzas de las SS. Kubis fue herido por una granada y murió en el hospital. Gabcík y otros cinco miembros de la resistencia se suicidaron. En el enfrentamiento murieron catorce miembros de las SS. En honor a Heydrich, las acciones para el exterminio total de los judíos polacos se bautizaron con el nombre de Operación Reinhard. SI QUIERES SABER MÁS SOBRE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, VISITA MI BLOG: SÍGUEME TAMBIÉN EN:

“La historia siempre concede una mayor importancia a los acontecimientos terminales”, declaró Albert Speer (el arquitecto más representativo del Tercer Reicht) a sus interrogadores estadounidenses recién acabada la guerra. El 30 de abril de 1945, Adolf Hitler decidió acabar con su vida junto a su esposa, Eva Braun. Él con un disparo en la cabeza, ella envenenada con cianuro. Con la muerte del Führer, se derrumbaba la utopía nacionalsocialista, y la vergüenza de la derrota, en un pueblo cargado de orgullo, escapa a la imaginación de todo aquel que haya vivido siempre en periodo de paz. Antony Beevor, historiador británico y autor de varios ensayos superventas, es uno de los expertos que ha tratado más en profundidad el progresivo derrumbe del nazismo en obras como ‘Stalingrado’ o ‘El Día D: La batalla de Normandía’. En su libro ‘Berlín: La caída: 1945’ reconstruye la última gran batalla en el continente europeo de la Segunda Guerra Mundial. Una singular tragedia marcada por la agonía de los combatientes que defendían un régimen ya derrotado y que daba sus últimos estertores. Las contiendas, sin embargo, no solo se desarrollan en las ofensivas, sino también entre las cuatro paredes de los despachos y de las salas de reuniones. Hitler se había suicidado una semana antes, y los últimos militares alemanes se disponían a firmar una rendición incondicional ante las fuerzas aliadas. ¿Qué ocurrió en la habitación donde semejante trámite burocrático tuvo lugar? A pesar de la muerte del dictador, el miedo en Alemania ante las consecuencias de la derrota provocó que su fallecimiento no supusiera el final inmediato del conflicto en Europa. Los ciudadanos creían que su país iba a quedar totalmente subyugado y que sus soldados iban pasar el resto de sus vidas como esclavos en Siberia. Cuando el ejército alemán y los Aliados se reunieron en Berlín cerca de la medianoche del 8 de mayo para firmar los documentos de rendición, la atmósfera en la habitación era agobiante tanto desde una perspectiva emocional como política. Poco antes de las doce, los representates de los Aliados entraron en la sala situada en el edificio del Colegio Alemán de Ingeniería Militar de Karlshorst. Cuenta Beevor en su libro que “el general Bogdanov, comandante del 2° ejército blindado de guardias, y otro general soviético se sentaron por error en los lugares reservados a la delegación alemana. Uno de los oficiales de estado mayor se lo hizo saber al oído, y ambos ‘se levantaron de un salto, como si les hubiese mordido una serpiente’, y fueron a sentarse a otra mesa”. Periodistas y cámaras de los principales medios occidentales se peleaban por conseguir a empellones la posición más privilegiada, empujando a veces, a los militares en su particular batalla por la noticia. Cuatro máximos mandatarios tomaron asiento en la mesa principal, colocada tras las banderas de los cuatro países Aliados : el mariscal ruso Gueorgui Konstantínovich Zhúkov; Arthur Tedder, comandante escocés de la Real Fuerza Aérea Británica; el general americano Carl Andrew "Tooey" Spaatz; y el ‘Général d'Armée’ francés Jean Joseph Marie Gabriel de Lattre de Tassigny. Se hizo pasar entonces a la delegación alemana. Describe Beevor que entre los rostros de los representantes se mezclaban la resignación con el gesto orgulloso que caracterizaba a estos militares. Algunos lanzaban miradas despectivas a Zhúkov, otros eran incapaces de contener las lágrimas a pesar de sus intentos por no mostrar sentimiento alguno en su semblante. Entre los mandos más destacados del Eje estaban el almirante Hans-Georg von Friedeburg; el general de la Luftwaffe Hans-Jürgen Stumpff y el mariscal de campo Wilhelm Keitel. Los papeles de la rendición se colocaron encima de la mesa. La firma se desarrolló como todo un ritual. Iniciaron el procedimiento los Aliados , en un orden muy riguroso: primero Zhúkov, a quien le siguieron Tedder, Spaatz y, por último, De Lattre. Tras las rúbricas, Zhúkov se levantó de su asiento y como sumo sacerdote de una ceremonia solemne pronunció: "Invitamos a la delegación alemana a firmar las actas de capitulación". El intérprete tradujo las palabras del mariscal ruso. Keitel señaló que lo había entendido y pidió que le acercaran el documento. No había lugar para el orgullo de los perdedores. Zhúkov volvió a dirigirse al intérprete para dar la orden: "Diles que vengan aquí para firmar". Comenzó así el paseo de la vergüenza para los altos mandatarios del bando perdedor. Uno a uno fueron caminando hacia la mesa. Primero Keitel, que tuvo el gesto de quitarse el guante antes de coger la pluma, luego Stumpff. Friedeburg sería quien dejaría la última marca de la rendición. Como no podía ser de otra forma Zhúkov proclamaría las palabras cierre: "La delegación alemana puede abandonar la sala". Los tres aludidos se pusieron en pie, Keitel, saludando con su bastón de mariscal antes de dar la media vuelta. Cuenta Beevor que cuando las puertas se cerraron, la tensión se relajó de forma instantanea. Grandes abrazos y risas sirvieron de preámbulo a una fiesta en la que el severo Zhúkov acabó bailando la Russkaya. De fondo, las explosiones atronaban la ciudad. No eran disparos contra el enemigo, sino la munición que los soldados hacían estallar contra el cielo a modo de fuegos artificiales. La Segunda Guerra Mundial no había acabado aún, eventos tan terribles como las bombas de Hiroshima y Nagasaki iban a suceder meses más tarde. No obstante, la contienda contra los nazis sí había alcanzado con esta rúbrica su punto y final. SI QUIERES SABER MÁS SOBRE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, VISITA MI BLOG: SÍGUEME TAMBIÉN EN:

GIF Estrenada en cines el 15 de abril de 2016, "El Héroe de Berlín" narra la historia de uno de los atletas más extraordinarios de todos los tiempos que fue capaz de establecer cuatro récords olímpicos en los Juegos de Berlín de 1936, creados para mayor gloria de la raza aria que gobernaría el mundo, según Adolf Hitler, y que hizo estremecer al estadio olímpico de la capital alemana y enmudecer al mismísimo Führer. Nuestro héroe, Jeese Owens, interpretado en la cinta por Stephan James, nació en el estado de Alabama. Jesse proviene de "JC" (James Cleveland). De origen humilde, tenía un potente físico, medía 1,82 metros de estatura y 72 kilos de peso y era veloz como una gacela. Desde niño tuvo que trabajar y estudiar. Cuando estudiaba en una escuela pública de la ciudad de Cleveland, el entrenador Chris Riley (Jason Sudeikis) vio el tremendo potencial de Owens y así inició su carrera deportiva. Con tan sólo 15 años ya estaban en su poder varios récords escolares de las 90 yardas (82,296 metros), salto de longitud largo y salto de altura. Debido a su color de piel, no le concedieron beca alguna y tuvo que trabajar duro para pagarse la universidad, en Ohio. Mientras tanto, entrenaba con Riley. Durante sus estudios universitarios fue apodado "La Perla Negra" por sus extraordinarias marcas deportivas. Su capacidad física se mostró como realmente extraordinaria el 25 de mayo de 1935 durante los campeonatos de Ann Harbor, Michigan. Ese día logró superar tres récords mundiales, a pesar de estar convaleciente de un caída, incluso llegó a igualar otro, en apenas una hora. Ya se acercaban los Juegos Olímpicos y logró otra hazaña, se convirtió en el hombre más rápido del mundo, al lograr los 100 metros en 10.2 segundos. Ya en Berlín, gracias al delegado olímpico estadounidense Avery Brundage (Jeremy Irons), obtuvo las medallas de oro en los 100 metros, en los 200 metros, en los relevos 4 por 100 y de salto de longitud. Durante la prueba de salto de longitud competía contra el alemán Lutz Long y se hicieron grandes amigos. Su amistad se mantuvo hasta que Long murió combatiendo durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la guerra, Owens visitó a la familia de su amigo y en 1960 estuvo invitado en la boda del hijo de su amigo. Respecto a la historia que cuenta el desprecio de Hitler con el atleta, el mismo Owens lo desmintió alegando que lo saludó al finalizar la prueba de los 100 metros, tras el palco de honor, y que siempre conservó una foto del momento. Poco después de los juegos pasó a ser profesional, corriendo contra caballos, motocicletas y coches; y fue un ferviente luchador por los derechos de los afroamericanos. En 1976, Jeese Owens recibió Medalla de la Libertad, la más alta distinción para un civil en los Estados Unidos. link: https://www.youtube.com/watch?v=qzDi9GwIr0w La cinta trata de ser la biografía de un héroe deportivo, pero narrada según los convencionalismos de Hollywood aunque muestra muy bien los entresijos políticos. Intenta ser una especie de documental de los Juegos que sirve como reconocimiento a un héroe que no lo obtuvo reconocimiento en su tiempo. Antes de Stephan James, estaba previsto que el papel de Jesse Owens lo interpretara John Boyega pero no fue posible por su participación en "Star Wars: Episodio VII - El despertar de la fuerza"'. SI QUIERES SABER MÁS SOBRE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, VISITA MI BLOG: SÍGUEME TAMBIÉN EN:
GIF En la guerra de Vietnam, "ratas de túnel" era el nombre que recibían los cuerpos de especialistas estadounidenses, australianos y neozelandeses que recorrían los túneles construidos por el Vietcong para explorarlos, obtener información de inteligencia, acabar con el enemigo y proceder a su destrucción. Durante la Guerra de Vietnam, ser "rata de túnel" se volvió una especialidad más o menos oficial para soldados voluntarios, principalmente estadounidenses, australianos y neozelandeses. Su lema era la frase en latín "Non Gratum Anus Rodentum" - "no valer un ano de rata". Desde la década de 1940, durante la guerra contra las fuerzas coloniales francesas, el Viet Cong había creado un extenso sistema subterráneo de complejos y túneles. Para la década de 1960 existían hospitales subterráneos, terrenos de entrenamiento, almacenes, cuarteles generales y más. El Viet Cong, cuyos miembros tenían una gran experiencia en guerra de guerrillas, podían quedarse bajo tierra por varios meses. Los túneles eran su territorio. La existencia de estos túneles tardó en ser descubierta por el Ejército estadounidense. Esto ocurrió en enero de 1966 durante la Operación Crimp, cuando un soldado se sentó sobre lo que él creía que era un escorpión y resultó ser el clavo de una trampilla que conducía a un vasto complejo de galerías subterráneas. Los túneles disponían de almacenes, polvorines, arsenales, talleres, salas de estar, dormitorios e incluso algunos enfermerías, hospitales y puestos de mando. La tarea de estos especialistas era muy dura; aparte de tener que arrastrarse por las galerías del túnel debían luchar a oscuras contra enemigos, minas, trampas cazabobos, agujeros con estacas punji camuflados (trozos de bambú afilado, embadurnados con excrementos), etc. También el Vietcong generalmente llevaba hasta los túneles los cuerpos de sus compañeros muertos, muchas veces los «ratas» tuvieron que reptar sobre cadáveres en descomposición o vadear en cloacas, de lo que se desprende que «los ratas» necesitaban mucho más que coraje para realizar este trabajo. No solamente había enemigos humanos, sino también animales peligrosos como serpientes y ratas. Con frecuencia había en los túneles sumideros en forma de U inundados para capturar gas venenoso. Bajo tierra, el gas podía ser un arma sumamente letal y un rata de túnel podía optar por entrar a los túneles con su máscara antigás puesta, ya que sería imposible ponérsela en un túnel estrecho. Sin embargo, era más frecuente que un rata de túnel baje sin máscara antigás, ya que ésta le dificultaba ver, oír y respirar en los estrechos y oscuros túneles. Los «ratas» bajaban a los complejos de túneles equipados con una bayoneta o cuchillo, una linterna de codo y una pistola M1911, aunque solían sustituirla por otras menos ruidosas y revólveres con silenciador. Habitualmente también llevaban a veces como parte de su equipo: explosivos, granadas de gas lacrimógeno y muy rara vez equipos de comunicación, que por lo general eran rechazados por los, ya que lo podían distraer y necesitaban mantener sus sentidos alerta. Los "rata de túnel" solían ser escogidos entre soldados puertorriqueños o chicanos por su menor estatura, pero también los hubo australianos y vietnamitas, entre ellos los exploradores de Kit Carson (desertores del VietCong). Un gran número de ellos no volvieron a ver la luz del sol, entre ellos fueron frecuentes los trastornos mentales y desequilibrios psíquicos debido al gran estrés producido en su difícil tarea. Los «ratas de túnel» tenían dos regla fundamentales: No abandonar nunca a un compañero herido en un túnel y no disparar jamás más de tres tiros sin recargar. Posteriormente, equipos similares fueron empleados por el Ejército soviético durante la Guerra de Afganistán y por las Fuerzas de Defensa de Israel, llamado SAMOOR (Comadreja), y es parte de la unidad de élite de ingenieros de combate Yahalom. El Cuerpo de Marines de los Estados Unidos y los Royal Marines Británicos están involucrados en operaciones similares en la actual Guerra de Afganistán. SI QUIERES SABER MÁS SOBRE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, VISITA MI BLOG: SÍGUEME TAMBIÉN EN:

Johann Reichhart comenzó a trabajar de verdugo en 1924 para la República del Weimar, antes de que Adolf Hitler alcanzara el poder y sumiese a Alemania en el delirante proyecto expansionista de la Segunda Guerra Mundial. Junto a los nazis siguió trabajando, decapitando a 2.876 personas, enemigos políticos de Hitler o simples civiles resistentes frente a la ideología nazi. entre 1939 y 1945, entre los que se encontraban los jóvenes universitarios de la "Rosa Blanca". Tras la rendición nazi el 8 de mayo de 1945, las tropas aliadas lo detuvieron y lo encerraron en la prisión de Landsberg. Poco después, sus mismos captores lo contrataron como verdugo para que ejecutara a aquellos para los cuales había trabajado anteriormente. De ese modo, hasta finales de mayo de 1946 que fue cuando acabó el contrato, Johan ejecutó a unos 156 criminales de guerra nazis. Tras lo que su esposa lo abandonó y uno de sus hijos se suicidó en 1950 por culpa de su historial. Se dice que Johann Reichhart habría ejecutado a 32 personas en su día más sangriento, por eso era conocido como ‘El Cazador’. Además, según un documental sobre su vida, Reichhhart desarrolló su propia guillotina, similar a la francesa pero más ligera y móvil que reapareció en 2014 gracias al Museo Nacional de Baviera. Reichhart estaba muy orgulloso de lo que hizo. Sentía que estaba haciendo un servicio importante. Una de las razones por las que terminó trabajando para los aliados era que no había mucha gente preparada para hacer ese tipo de trabajos. De hecho la mayor parte de los verdugos eran militares traídos exporfeso para los ajusticiamientos. Reichhart murió en una residencia de ancianos cerca de Munich en 1972, tras pasar muchos años viviendo totalmente solo. SI QUIERES SABER MÁS SOBRE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, VISITA MI BLOG: SÍGUEME TAMBIÉN EN:

GIF En 1939, al estallar la Segunda Guerra Mundial, el Primer Ministro Eamon De Valera declaró la neutralidad de Irlanda. Aquella decisión nos gustó nada en Londres y provocó el enfado de Winston Churchill, en aquel momento Primer Lord del Almirantazgo. A pesar de todo, Irlanda mantenía su independencia política y nada se podía hacer desde Londres… o eso creía De Valera. En 1940, y ya como Primer Ministro, Churchill comienza su jugada maestra para obligar a Irlanda a romper su neutralidad y poder utilizar los estratégicos puertos irlandeses. Su macabro plan consistía en estrangular la economía irlandesa, con escasos recursos naturales y peligrosamente dependiente de los suministros británicos. Para ello, Churchill ordenó cortar los suministros de fertilizantes, gasolina, carbón… e incluso cereales. La economía irlandesa se derrumbó y el hambre comenzó a instalarse entre sus habitantes. En 1941 la situación de Irlanda era desesperada y De Valera comenzaba ya a plantearse ceder ante la pretensiones de Churchill, cuando apareció en escena Guinness. En marzo de 1942, en un esfuerzo por preservar el cereal para el pan, el gobierno irlandés impuso restricciones y prohibió la exportación de cerveza. Algo que en teoría poco o nada afectaba al plan de Churchill, dio un giro de 180º cuando las tropas británicas comenzaron a protestar por la escasez de Guinness (incluso hubo disturbios callejeros en Belfast). Por aquello de mantener la moral alta de los soldados, el gobierno británico volvió a suministrar cereal para mantener las exportaciones de cerveza. De Valera entendió que la Guinness era su baza para recuperar los suministros y su economía. Al poco tiempo, volvieron a prohibir la exportación alegando que no tenía suficiente carbón para seguir manteniendo la producción. Los británicos volvieron a suministrar carbón. Poco a poco, y manteniendo este patrón de intercambio, Irlanda consiguió recuperar los suministros, su economía y mantenerse neutral… a pesar de Churchill. SI QUIERES SABER MÁS SOBRE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, VISITA MI BLOG: SÍGUEME TAMBIÉN EN:

Entre 7 de septiembre y el 16 de mayo de 1941 los alemanes lanzaron una campaña de bombardeo diario sobre el Reino Unido. Afectó a numerosas poblaciones y ciudades, aunque el grueso del ataque se concentró sobre Londres. Se comenzaron a bombardear objetivos civiles en represalia por el bombardeo indiscriminado británico de Berlín el 25 de agosto de 1940. Es cierto que el día anterior los alemanes habían bombardeado objetivos civiles en Londres, aunque afirmaron que había sido un error. El Blitz (relámpago en alemán) provocó alrededor de 40.000 muertes, 140.000 heridos y destruyó más de un millón de viviendas, pero fracasó al no alcanzar los objetivos estratégicos de sacar a Inglaterra de la guerra o dejarla incapaz de resistir una invasión. Para protegerse de las bombas se construyeron un buen número de refugios antiaéreos y el metro de Londres se convirtió en el mayor de ellos. Down Street Station: En un lugar anónimo, en Down Street, casi con la esquina con Picadilly Street, en Green Park, se encuentra el refugio subterráneo utilizado por Churchill en las primeras fases de la Guerra. Era un puesto de mando ubicado en una estación de metro abandonada. Pertenece a la línea de Picadilly. La estación se construyó en 1907 y se cerró, por no ser rentable, en 1933, ya que estaba muy cerca de las de Green Park y Hyde Park Corner. Fueron tapiados sus andenes para convertirla en un puesto de mando militar. Churchill decía que aquí podía dormir mejor que en los Cabinet Rooms, ya que los bombardeos en esta zona eran menores. Si pasamos por la línea de metro de Picadilly entre las dos estaciones mencionadas, al pasar por Down st. podremos ver parte de las paredes del túnel recubiertas por azulejos blancos típicos de una estación de metro, pero no veremos los andenes, ya que están tapiados. Goodge Street y los refugios de gran profundidad: Al comienzo de los bombardeos alemanes sobre Londres, en 1940, cuando se empezaron a usar las estaciones de metro como refugios para la población civil, el Gobierno desarrolló el proyecto de construcción de diez grandes refugios, cinco a cada lado del Tamesis. Ocho en la Northem Line y dos en la Central Line. Se construyeron siete finalmente, en las estaciones de Belsize Park, Camdem Town, Goodge St.,Stockwell, Clapham North, Clapham Common y Clapham South. Cada refugio consistía en un par de túneles paralelos al túnel original del metro de 427 metros de longitud y 4,9 metros de diámetro. El túnel tenía dos niveles comunicados con escaleras. Las dos galerías estaban intercomunicadas y existía una entrada desde el metro y dos a través de la superficie a través de dos búnkeres protegidos que contenían un ascensor, unas escaleras en espiral y el sistema de ventilación que renovaba todo el aire cada 15 horas y ofrecían protección contra ataques por gas. Cada refugio tenía una capacidad para 12.000 personas. En Goodge Street podemos ver el exterior de uno de estos refugios. Aquí estableció Eisenhower su Cuartel General protegido para todo su estado mayor. Brompton Road: En la Plaza Cottare, en Brompton Road, muy cerca de Harrods, está otra estación de metro tiene una historia similar a la anterior. Fue inaugurada en 1906 y cerrada en 1934. Sus andenes fueron tapiados (aunque se dejó una pequeña puerta desde las vías) y desapareció de los planos del metro. Desde la superficie podemos apreciar los muros rojos que indicaban las estaciones de metro con sus ventanales superiores. Las entradas a los dos ascensores y la puerta de la escalera de caracol son visibles desde el exterior. Desde los subterráneos de esta estación se dirigía toda la defensa y la artillería antiaérea de la zona central de Londres durante la Guerra. En los andenes y pasillos reconvertidos de la estación de metro todavía se conservan parte de los muebles, utensilios e incluso una pantalla de cine. El acceso está prohibido y las instalaciones pertenecen todavía al Ministerio de Defensa. Al igual que Down Street, es posible ver el túnel recubierto de azulejos de los antiguos andenes cuando se circula en el metro. Ciudadela del Almirantazgo: El gran edificio del Almirantazgo, cercano a Trafalgar Square. Los subterráneos de esta ciudadela del Almirantazgo fueron construidos en 1940-41 como cuartel general protegido de la Royal Navy. Está situado a nueve metros de profundidad con muros de seis metros de espesor, al lado del gran arco en la Avenida The Mall. Desde el exterior es visible la gran mole de piedra gris con troneras para ametralladora. Cabinet War Rooms: En Whitehall, cerca de Downing Street, entre el edificio del foreign Office y el gran edificio de del Tesoro Público, está enterrado el búnker principal desde el que Winston Churchill dirigió la Segunda Guerra Mundial. Se construyó aprovechando los cimientos y sótanos del antiguo edificio de oficinas gubernamentales. El búnker ocupaba 1,2 hectareas y albergaba a unas 550 personas en su interior. Es un museo abierto al público, aunque no se pueden visitar todos los túneles. El túnel Q-Whitehall: Es un gran túnel de 3,7 metros de diámetro que se extiende desde la antigua estación de metro de Trafalgar Square (hoy desaparecida, pero unida a Charing Cross en parte) hasta los Cabinet War Rooms. Fue construido al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Conectaba por ramales secundarios con la ciudadela del Almirantazgo y los ministerios de la Avenida de Whitehall. 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