L

Lanzoprazol

Usuario (Argentina)

Primer post: 5 ago 2010Último post: 5 nov 2013
10
Posts
310
Puntos totales
987
Comentarios
P
Primeros auxilios para un romance
InfoporAnónimo9/2/2010

Gracias por tirarnos letra... Este posteo no es para cualquiera. Por ahí vos sos de los que todo el romance le chupa un huevo y sólo piensa en enterrar la batata, mojar la vainilla, chuparle la chucha hasta convertirla en Stephen Hawking y otras floridas metáforas. Todo bien, pero seguí otra ruta. Esto va para los que creen en el romanticismo, los que le dibujan para sorprenderla un corazón en el espejo, los que le dejan a su pareja una flor en la almohada, los que hacen todo lo que hace el búfalo en celo del principio, pero con estilo. En definitiva, los que saben de qué se trata el corazón de una mina... Esto tampoco lo vas a encontrar en el "Dos Corazones". Tené en cuenta que las poesías son de diferentes estilos y épocas, por lo que no da copiar todo el choclo de letras a riesgo de que la minita muera de un aneurisma cerebral, pero está bueno rescatar frases y algún párrafo para una ocasión especial. Arrancamos con los tapones de punta William Shakespeare SONNET XXIX When in disgrace with fortune and men's eyes I all alone beweep my outcast state, And trouble deaf heaven with my bootless cries, And look upon myself, and curse my fate, Wishing me like to one more rich in hope, Featured like him, like him with friends possessed, Desiring this man's art, and that man's scope, With what I most enjoy contented least; Yet in these thoughts myself almost despising, Haply I think on thee, and then my state, Like to the lark at break of day arising From sullen earth, sings hymns at heaven's gate; For thy sweet love remembered such wealth brings That then I scorn to change my state with kings. Supongo que lo preferís en español... Cuando en desgracia con la fortuna y a los ojos del hombre, deploro solitario mi triste suerte y turbo con mis gritos inútiles a un cielo que no escucha, y me enojo conmigo mismo maldiciendo a mi hado, deseando ser semejante al más rico en esperanzas, de tener un rostro como el suyo, de poseer el talento de éste y el campo de aquel, con lo cual me siento menos satisfecho... En medio de estas ideas en que yo mismo me desprecio, felizmente, pienso en ti... y mi condición semejante a la alondra que al llegar el alba entona himnos a las puertas del cielo, el recuerdo de tu amor me brinda tal riqueza que me niego a cambiar mi estado con el de reyes... Soneto XXXV No te acongojes más por lo que has hecho; fango y espina tienen fuente y rosa; a la luna y al sol vela el eclipse; vive el gusano en el capullo suave. Todos cometen faltas, yo también pues disculpo con símiles la tuya, y por justificarte me corrompo y excuso tus pecados con exceso. A tu yerro sensual le doy mi ayuda; de opositor me vuelvo tu abogado y comienzo a pleitear contra mí mismo. Tanto el amor y el odio en mí combaten que no puedo dejar de ser el cómplice del ladrón tierno que cruel me roba. Gustavo Adolfo Bécquer RIMA XXIV Dos rojas lenguas de fuego que, a un mismo tronco enlazadas, se aproximan, y al besarse forman una sola llama; dos notas que del laúd a un tiempo la mano arranca, y en el espacio se encuentran y armoniosas se abrazan; dos olas que vienen juntas a morir sobre una playa y que al romper se coronan con un penacho de plata; dos jirones de vapor que del lago se levantan y al juntarse allá en el cielo forman una nube blanca; dos ideas que al par brotan, dos besos que a un tiempo estallan, dos ecos que se confunden, eso son nuestras dos almas. RIMA XXX Asomaba a sus ojos una lágrima y a mi labio una frase de perdón; habló el orgullo y se enjugó su llanto, y la frase en mis labios expiró. Yo voy por un camino; ella, por otro; pero, al pensar en nuestro mutuo amor, yo digo aún: —¿Por qué callé aquel día? Y ella dirá: —¿Por qué no lloré yo? RIMA XXXVIII Los suspiros son aire y van al aire. Las lágrimas son agua y van al mar. Dime, mujer, cuando el amor se olvida, ¿sabes tú adónde va? RIMA XLVI Me ha herido recatándose en las sombras, sellando con un beso su traición. Los brazos me echó al cuello y por la espalda partióme a sangre fría el corazón. Y ella prosigue alegre su camino, feliz, risueña, impávida. ¿Y por qué? Porque no brota sangre de la herida. Porque el muerto está en pie. Amor eterno Podrá nublarse el sol eternamente; Podrá secarse en un instante el mar; Podrá romperse el eje de la tierra Como un débil cristal. ¡todo sucederá! Podrá la muerte Cubrirme con su fúnebre crespón; Pero jamás en mí podrá apagarse La llama de tu amor. Cristóbal de Castillejo CANCIÓN Mis ojos qué os merecí ¿que buscáis ambos a dos alegría para vos y congoja para mí? Vosotros vivis mirando, yo muero porque miráis. Cuanto vosotros gozáis yo lo pago deseando Claro me parece aquí que tiene ordenado Dios que no podáis vivir vos sin que me matéis a mí... Edgar Allan Poe ¿Deseas que te amen? ¿Deseas que te amen? No pierdas, pues, el rumbo de tu corazón. Sólo aquello que eres has de ser y aquello que no eres, no. Así, en el mundo, tu modo sutil, tu gracia, tu bellísimo ser, serán objeto de elogio sin fin y el amor... un sencillo deber. Te vi una vez, una sola... Te vi una vez, una sola, años atrás; No diré cuántos, aunque no fueron muchos. Fue en julio, a medianoche, la luna llena, Elevándose como si fuera tu alma, se abría, Rauda, camino cielo arriba. De su halo, una sedosa llovizna de luz plateada Caía tibia, soñolienta y quedamente Sobre los rostros vueltos de las mil rosas De un jardín encantado que la brisa Sólo osaba visitar de puntillas; Caía sobre los rostros vueltos de esas rosas Que, a cambio de la amorosa luz, se desprendían, En un éxtasis final, de sus almas fragantes; Caía sobre los rostros vueltos de las rosas Que, embelesadas por tí y por la poesía De tu presencia, morían con una sonrisa. Tus ojos llenan de belleza, que es esperanza, mi alma Y titilan, lejanos, en el firmamento. Son las estrellas Ante las que me hinco en las vigilias solitarias; Mas en la diáfana claridad del día también los veo: ¡Son dos dulces luceros del alba que centellean Sin que el sol pueda extinguirlos! Ramón de Campoamor III Está tu imagen, que admiro, tan pegada a mi deseo, que si al espejo me miro, en vez de verme, te veo. IV Perdí media vida mía por cierto placer fatal, y la otra media daría por otro placer igual. V Más cerca de mí te siento cuanto más huyo de ti, pues tu imagen es en mí sombra de mi pensamiento. VI Sueñe o vele, no hay respiro para mi ardiente deseo, pues sueño cuando te miro y cuando sueño te veo. Lord Byron Cuando nos separamos... Cuando nos separamos en silencio y con lágrimas, con el corazón medio roto, para apartarnos por años, tu mejilla se tornó pálida y fría y tu beso aún más frío... Aquella hora predijo en verdad todo este dolor. El rocío de la mañana resbaló frío por mi frente y fue como un anuncio de lo que ahora siento. Tus juramentos se han roto y tu fama ya es muy frágil; cuando escucho tu nombre comparto su vergüenza. Cuando te nombran delante de mí, un toque lúgubre llega a mi oído y un estremecimiento me sacude. ¿Por qué te quise tanto? Aquellos que te conocen bien no saben que te conocí: Por mucho, mucho tiempo habré de arrepentirme de ti tan hondamente, que no puedo expresarlo. En secreto nos encontramos, y en silencio me lamento de que tu corazón pueda olvidar y tu espíritu engañarme. Si llegara a encontrarte tras largos años, ¿cómo habría de saludarte? ¡Con silencio y con lágrimas! Walt Whitman Tu mirada Me miraste a los ojos, penetrando, en lo más profundo de mi alma. El cristal azul de tus pupilas, me mostraba, mi imagen reflejada. Me miraste y pediste temblorosa que un te amo, saliera de mis labios, pero ellos ya no tienen más palabras pues los golpes de la vida los han cerrado. Me miraste y tu pelo se erizaba, y una gota redonda en tu pupila que brotó, de un corazón roto y cayó recorriendo tu mejilla. Me miraste y tu rostro empapado me exigía una palabra, una respuesta, y mentí diciéndote te amo por ganar de tu cara una sonrisa. link: http://www.youtube.com/watch?v=e6eRBmH8mzQ William Blake Un catálogo descriptivo de cuadros Para ver el mundo en un grano de arena, y el Cielo en una flor silvestre, abarca el infinito en la palma de tu mano y la eternidad en una hora. Aquel que se liga a una alegría hace esfumar el fluir de la vida; aquél quien besa la joya cuando esta cruza su camino vive en el amanecer de la eternidad. Mario Benedetti Corazón coraza Porque te tengo y no porque te pienso porque la noche está de ojos abiertos porque la noche pasa y digo amor porque has venido a recoger tu imagen y eres mejor que todas tus imágenes porque eres linda desde el pie hasta el alma porque eres buena desde el alma a mí porque te escondes dulce en el orgullo pequeña y dulce corazón coraza porque eres mía porque no eres mía porque te miro y muero y peor que muero si no te miro amor si no te miro porque tú siempre existes dondequiera pero existes mejor donde te quiero porque tu boca es sangre y tienes frío tengo que amarte amor tengo que amarte aunque esta herida duela como dos aunque te busque y no te encuentre y aunque la noche pase y yo te tenga y no. Yo no te pido Yo no te pido que me bajes una estrella azul sólo te pido que mi espacio llenes con tu luz. Yo no te pido que me firmes diez papeles grises para amar sólo te pido que tú quieras las palomas que suelo mirar. De lo pasado no lo voy a negar el futuro algún día llegará y del presente qué le importa a la gente si es que siempre van a hablar. Sigue llenando este minuto de razones para respirar no me complazcas no te niegues no hables por hablar. Yo no te pido que me bajes una estrella azul sólo te pido que mi espacio llenes con tu luz. Octavio Paz Dos cuerpos Dos cuerpos frente a frente son a veces dos olas y la noche es océano. Dos cuerpos frente a frente son a veces dos piedras y la noche desierto. Dos cuerpos frente a frente son a veces raíces en la noche enlazadas. Dos cuerpos frente a frente son a veces navajas y la noche relámpago. Dos cuerpos frente a frente son dos astros que caen en un cielo vacío. Jaime Sabines Me tienes en tus manos Me tienes en tus manos y me lees lo mismo que un libro. Sabes lo que yo ignoro y me dices las cosas que no me digo. Me aprendo en ti más que en mi mismo. Eres como un milagro de todas horas, como un dolor sin sitio. Si no fueras mujer fueras mi amigo. A veces quiero hablarte de mujeres que a un lado tuyo persigo. Eres como el perdón y yo soy como tu hijo. ¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo? ¡Qué distante te haces y qué ausente cuando a la soledad te sacrifico! Dulce como tu nombre, como un higo, me esperas en tu amor hasta que arribo. Tú eres como mi casa, eres como mi muerte, amor mío. Luis Cernuda Contigo ¿Mi tierra? Mi tierra eres tú. ¿Mi gente? Mi gente eres tú. El destierro y la muerte para mi están adonde no estés tú. ¿Y mi vida? Dime, mi vida, ¿qué es, si no eres tú? Miguel de Unamuno Hay ojos que miran, hay ojos que sueñan... Hay ojos que miran, -hay ojos que sueñan, hay ojos que llaman, -hay ojos que esperan, hay ojos que ríen -risa placentera, hay ojos que lloran -con llanto de pena, unos hacia adentro -otros hacia fuera. Son como las flores -que cría la tierra. Mas tus ojos verdes, -mi eterna Teresa, los que están haciendo -tu mano de hierba, me miran, me sueñan, -me llaman, me esperan, me ríen rientes -risa placentera, me lloran llorosos -con llanto de pena, desde tierra adentro, -desde tierra afuera. En tus ojos nazco, -tus ojos me crean, vivo yo en tus ojos -el sol de mi esfera, en tus ojos muero, -mi casa y vereda, tus ojos mi tumba, -tus ojos mi tierra. Rafael Guillén Cada Mañana Cada mañana el mismo asombro, siempre nuevo: el ver lo natural que es para ti tu cuerpo. Consabidas minucias del rito del aseo, que imperceptiblemente elevas al misterio. Desde mis ajimeces vigilo tus linderos: revuelas como un ángel sobre tus mismos pechos. Tu humedad se disputan la juncia y el espliego. ¡Ay, frescura de aljibe y calor de sesteo!. En mis blandas murallas aprisionado, veo el hábito sencillo que tienes de tu cuerpo. Resuelves la materia en puro movimiento; cada escorzo insinúa un ritmo en el espejo. El repetido aire que modela tus gestos, es en ti cristalino pero en mí es espeso. De tu cuello desnudo nace un hondo venero; de tus brazos en alto, la mimbre de tu pelo. Al alba, cuando mido tu distancia, no entiendo la natural costumbre que es para ti tu cuerpo. Pablo Neruda Si tú me olvidas Quiero que sepas una cosa. Tú sabes cómo es esto: si miro la luna de cristal, la rama roja del lento otoño en mi ventana, si toco junto al fuego la impalpable ceniza o el arrugado cuerpo de la leña, todo me lleva a ti, como si todo lo que existe, aromas, luz, metales, fueran pequeños barcos que navegan hacia las islas tuyas que me aguardan. Ahora bien, si poco a poco dejas de quererme dejaré de quererte poco a poco. Si de pronto me olvidas no me busques, que ya te habré olvidado. Si consideras largo y loco el viento de banderas que pasa por mi vida y te decides a dejarme a la orilla del corazón en que tengo raíces, piensa que en ese día, a esa hora levantaré los brazos y saldrán mis raíces a buscar otra tierra. Pero si cada día, cada hora sientes que a mí estás destinada con dulzura implacable. Si cada día sube una flor a tus labios a buscarme, ay amor mío, ay mía, en mí todo ese fuego se repite, en mí nada se apaga ni se olvida, mi amor se nutre de tu amor, amada, y mientras vivas estará en tus brazos sin salir de los míos. Pero no todo tiene que ser poesía. Mirá esta frase, también de Pablo Neruda: En un beso, sabrás todo lo que he callado. link: http://www.youtube.com/watch?v=JM0q_Elj32w Listo. Hay un millón más, pero sigo otro día. ------Que no se muera el romance------

0
0
L
La increible historia del café
InfoporAnónimo8/26/2010

LA RUTA DEL CAFÉ Detrás de cada empresa exitosa es común encontrar una leyenda sobre sus inicios y el café no es una excepción. Por ejemplo, cuando el Profeta Muhammad estaba enfermo, el ángel Gabriel le ofreció una bebida negra como la gran Piedra de La Meca. Una hora después, el Profeta hizo el amor con cuarenta mujeres… (a los musulmanes no se les permitía beber vino, aun no conocían el té y el Viagra no existía, así que tenían que buscar algo). Pero es un escrito del siglo XIX quien nos da la historia más pintoresca y reconocida acerca del descubrimiento del café: a fines del siglo VII, un joven pastor llamado Kaldi cuidaba sus cabras sobre las altas mesetas de Yemen. Un día, se quedó intrigado por el comportamiento anormal de su rebaño: sus cabras, después de haber comido las bayas rojas de un arbusto, daban brincos extraños y permanecían excitadas hasta el amanecer. Kaldi fue al convento cercano de Chahodet (cuyo nombre significa “testimonio”) y le contó al prior lo que estaba sucediendo. El cura recogió unos granos y confeccionó con ellos un brebaje. Aparentemente le resultó agradablemente picante y la llamó “kawah”, que quiere decir fuerza, impulso, vitalidad. A partir de entonces, los monjes que solían beberla dejaron de ser presa de la somnolencia durante las largas noches de oración en el monasterio. Leyendas aparte, algunos suponen que el café pudo haber crecido silvestre en Etiopía y otros creen que es oriundo de Arabia. De un lado del Mar Rojo o del otro, lo cierto es que los árabes fueron los primeros en descubrir las virtudes y las posibilidades económicas del café. Ellos desarrollaron todo el proceso de cultivo y su procesamiento, guardándolo como un secreto y tratando de evitar la salida de cualquier semilla de sus fronteras. A mediados del siglo XVI, se solía beber café en Egipto, Siria, Persia y Turquía (en Estambul, en 1555, dos sirios llamados Heleem y Shems abrieron en el barrio de Talchtacalah el primer despacho de café). A principios del siglo XVII Arabia seguía siendo el único productor de café, pero un arriesgado peregrino hindú se jugó la cabeza al esconder granos en sus vestiduras, tuvo suerte, nadie lo vio y así se terminó el monopolio. A fines de este siglo, los holandeses hurtaron varios cafetos de Yemen y crearon grandes plantaciones del mismo en sus colonias de Ceilán (Sri Lanka) e Indonesia. Ellos fueron los importadores del cafeto y quienes lo aclimataron en los jardines botánicos de Ámsterdam, Paris y Londres (parece probado que la primera taza de café en Europa se tomó en 1615, concretamente en Venecia). En 1723 el capitán francés Gabriel Mathieu de Clieu fue el encargado de llevar –entre tormentas, piratas tunecinos y carencia de agua- una mata de café a la isla Martinica para propagarlo en el Nuevo Continente. Esta plantación se llevó a cabo mediante un joven árbol que fue regalado por los holandeses al rey Luis XIV de Francia y éste lo envió a las colonias francesas. De ahí se contrabandeó a las islas del Caribe y al continente, dando inicio a la hegemonía del café americano. La llegada del café a Brasil tiene aroma a culebrón: el emperador de ese país deseaba cultivar café en sus territorios, pero los franceses, como antes los árabes, prohibían la exportación de esas plantas y sus semillas. En 1727, el emperador realizó un último intento enviando al teniente Francisco de Mello Palheta a la Guayana Francesa, con el fin de conseguir romper la prohibición de la exportación. Las negociaciones de Melho resultaron igualmente inútiles, pero paralelamente ya se había puesto en marcha el plan B: cautivar a la esposa del Gobernador. Cuando el emisario del emperador brasileño se disponía a embarcar de regreso a su país sin haber conseguido su cometido, un mensajero le acercó un gran ramo de flores como obsequio. En el centro del ramo, junto con una nota de la Gobernadora y bien oculta por la exuberancia del ramo, se encontraba una planta de café. En 1736 varias semillas llegaron a Popayán, Colombia, y se plantaron en un monasterio local. A principios de 1800, los dirigentes colombianos todavía trataban de fomentar el cultivo del café sin éxito alguno (un cafeto demora cinco años en dar su primera cosecha y pocas campesinos pueden permitirse financieramente esperar tanto tiempo). Entonces Francisco Romero, un cura de un pueblecito llamado Salazar, tuvo una brillante idea: en vez de infligir padrenuestros, avemarías y glorias a sus feligreses después de la confesión, les impuso como penitencia que plantaran tres o cuatro cafetos. El arzobispo apreció el ingenio y lo generalizó. En pocas palabras, Colombia es hoy un país cafetero gracias a los pecados de sus antepasados. Y así se difundió el café… Porque un pastor miraba a sus ovejas... Puesto que los monjes se dormían... Debido al atrevimiento de un hindú... Dado que unos holandeses decidieron robar... Por trasladar el regalo de un Rey... A causa de un capitán francés que compartió su agua con una planta... Porque una mujer fue seducida... A raíz de los pecados de un pueblo… El siglo XX convirtió al café en la bebida universal y, después del petróleo, es el producto comercial más importante del mundo, por encima del carbón, del trigo y del azúcar. Solidario en el amor y el desamor, en la alegría o el dolor, en compañía o soledad, ha sido permanente fuente de inspiración y motivo de expresión de grandes escritores, pintores, músicos y poetas. Y como dijo la baronesa Karen Blixen "El café ideal es negro como el diablo, caliente como el infierno, puro como un ángel y suave como el amor." No puedo estar más de acuerdo. Fuentes: http://www.koffiethee.nl http://www.ico.org http://www.koffeekorner.com/koffeehistory.htm http://www.coffeeresearch.org/science/sourmain.htm

18
0
¡
¡Bingo! ¿Cómo se hizo tan popular?
InfoporAnónimo8/31/2010

Una noche de aburrimiento en un camino oscuro Empecemos por el principio... (aguanten que después la trama se pone buena) Varias historias se tejen en torno del nacimiento de este juego y algunas se remontan a los tiempos del Imperio Romano, pero los primeros documentos de algo similar al bingo nos llevan a la República de Génova en el siglo XVI. Esta república había cambiado su forma de gobierno hacia un sistema tipo oligárquico, en donde participaban las familias más poderosas (casi doscientas cincuenta) y precisamente éstas tenían la misión de elegir el Consejo Mayor (Maggior Consiglio), que cada dos años seleccionaba a los dogos (del latín dux, “jefe”) que representarían a la república. A partir de 1576 adoptaron un sistema de elección basado en el sorteo de plazas: los nombres de los postulantes marcados en bolas rodando dentro de una caja y que el azar decida. En 1629 se autorizó a varios banqueros a fiscalizar las operaciones de este sorteo, porque los genoveses (aficionados a las apuestas de todo tipo) apostaban sobre las designaciones como lo hacían en las carreras y no dejaban escapar la ocasión de apostar sobre los números de los electos en el Serenísimo Colegio. En pocos años las naciones vecinas copiaron no la elección de autoridades sino el juego mismo, que Italia había bautizado bajo el sonoro nombre de “Lo Giocco del Lotto d’Italia” (El juego de la lotería de Italia). Con los años el juego pasó a Francia con similares reglas a las que se conocen hoy en día, es decir, alguien lee los números mientras van saliendo y los participantes marcan sus tarjetas numeradas. La nobleza europea no tardó en fascinarse por este simple y entretenido modo de pasar sus aburridas horas y en poco tiempo dominaba toda Europa (incluso se utilizaba como el mismo ábaco para enseñarle los números a los niños) En España llegó en 1763, y aunque en un principio se utilizó con fines benéficos, en poco tiempo el estado se hizo cargo del negocio, haciendo doce sorteos por año. En Francia se afianzó oficialmente en 1776, año en que nació la Lotería Real, que fue abolida en 1836. En México fueron las iglesias las encargadas de popularizarlo, ya que los jugadores donaban parte de sus ganancias a instituciones religiosas. Si bien en Estados Unidos el juego había llegado antes de 1929, no había pasado de ser un entretenimiento más entre los muchos que se jugaban en las ferias ambulantes. Pero hay una historia que amerita ser relatada. Fue una noche en diciembre de 1929 cuando un vendedor de juguetes neoyorkino llamado Edwin S. Lowe, decidió conducir a Jacksonville, Georgia para comenzar allí sus negocios lo más temprano posible. El año anterior, con dos empleados y mil cien dólares de capital, Lowe había creado su propia empresa de juguetes. Manejaba más aburrido que cansado. Por eso cuando en una curva del camino observó las luces de una feria, pensó que no sería una mala idea descansar la mente con algún juego. Para su desgracia, casi todas las atracciones estaban cerradas, pero una de ellas permanecía abierta, muy iluminada y repleta de gente. Mirando por sobre encima de los hombros de varios otros curiosos, comprobó que el juego en cuestión consistía en una mesa con forma de herradura, en donde los participantes marcaban en unas tarjetas numeradas cada número que el pitchman (en este caso, conductor del juego) sacaba de una vieja caja de cigarros. Lowe observó que si un jugador tenía en su tarjeta el número cantado por el pitchman, inmediatamente ponía sobre ese número un frijol. Y cuando algún jugador lograba marcar una línea de números en su tarjeta, ya sea horizontal, vertical o en diagonal, se paraba y gritaba el nombre del juego:” ¡Beano!”, ante el aplauso y disgusto disimulado de el resto del auditorio. El ganador se llevaba una fabulosa y pequeña muñeca Kewpie (la palabra “Beano” viene del inglés “beans” y significa frijol, judía). Lowe recuerda: “a pesar de mis ganas e intentos, no pude conseguir asiento. Pero mientras estaba esperando, me percaté de que cada uno de los participantes parecían ser adictos al juego. Para las tres de la mañana, el pitchman aclaró que la siguiente era la última ronda de la noche, porque nadie quería moverse de su sitio.” El pichman le contó a Lowe que había traído el juego de un viaje que había hecho a Alemania el año anterior: “En Alemania mucha gente lo jugaba. Yo le introduje algunos cambios, lo bauticé Beano y lo incorporé a la feria”. Lowe trabajó varios días en Jacksonville con lo conversado revoloteando en su cabeza. Al regresar a Nueva York compró un kilo de frijoles, un sello con números rotativos, varias tiras de cartón y dos días después invitó a sus amigos para jugar su versión de Beano. Con el correr de las horas, Lowe comprobó que aquella pasión que había visto en los ojos de los jugadores de Georgia ya estaba instalada en sus amigos. Durante una de las sesiones de juego, una amiga estaba a punto de llenar su cartón. Con cada número que Lowe sacaba, la joven se ponía más y más ansiosa. Hasta que en un momento, salió el número esperado. La mujer puso el frijol sobre el número, se puso rápidamente de pie y los nervios hicieron que tartamudeara el grito de victoria, y en lugar de gritar “¡Beano!” exclamó algo así como “Beeengo”. “No puedo describir la extraña sensación de euforia que el grito de esa joven me hizo sentir –contaría Lowe años después- pero una cosa tuve en claro: mi juego iba a ser conocido como Bingo”. Lowe sin duda podría haber registrado el nombre Bingo, pero una vez que el juego hubiera ganado la calle, sabía que sería casi imposible detener a las imitaciones. Entonces actuó como el comerciante que era: cuando comenzó a encontrar imitaciones, exigió sólo un dólar al año por el juego y otro dólar adicional por usar el nombre Bingo. Lowe entendió rápidamente que las imitaciones hacen que el original se difunda y que mucha gente preferiría alardear que jugaba al Bingo original y no a sus imitaciones. Y tuvo razón. En 1931, Lowe recibió una carta de Pensilvania. En ella, un sacerdote llamado Wilkes-Barre le contaba que había utilizado al Bingo para recaudar fondos para su congregación, pero el problema era que varias veces se producían múltiples ganadores (a veces más de media docena), cosa que hacía mermar las arcas de la iglesia en vez de llenarlas. Hacía varios meses que Lowe se había planteado ese problema y la carta del sacerdote fue la última gota que necesitaba para decidirse. Las tarjetas necesitaban un mayor número de combinaciones y para desarrollarlas fue a ver a un profesor de matemáticas de la Universidad de Columbia llamado Carl Leffer. Lowe le encargó el diseño de una mayor cantidad de tarjetas de Bingo y el profesor se puso a trabajar. Ambos acordaron que el pago sería por tarjeta, pero Lowe no sabía que “algunas tarjetas extras” llegarían a ser “miles de tarjetas” y Leffer tampoco previó que el trabajo se iba a tornar más complejo de lo imaginado. Después de varios meses, Leffer diseñó más de seis mil nuevas tarjetas cuidadosamente tabuladas en grupos no repetitivos. La leyenda dice que Lowe terminó pagando más de cien dólares por tarjeta en la última camada de ellas y que Leffer perdió la cordura llevando a cabo la tarea. No la crean: aunque Lowe tuvo que desembolsar unos dólares más de lo pactado, la cifra de cien dólares es más que exagerada. Y el simple hecho de que Leffer exigiera más dinero de lo acordado para acabar tamaña empresa, es prueba suficiente de que no se había vuelto loco. La iglesia de Wilkes-Barre se salvó y poco después sucedió lo mismo con Knights of Columbus Hall, en Utica, Nueva York. Y así empezó todo. La empresa de Lowe se convirtió en un hormiguero donde más de mil empleados trabajaban frenéticamente tratando de mantenerse al día con la demanda de juegos. Para 1934, ya existían más de 10.000 bingos consolidados en Estados Unidos en iglesias, cantinas, salones y bares como forma para recaudar fondos. No importaba si se trataba de una capilla o una lejana reserva indígena, el juego se utilizaba con fines benéficos y sólo por semana se estima que los jugadores norteamericanos gastaban más de noventa millones de dólares en cartones. Según testimonios del mismísimo Lowe, el juego más grande de la historia se realizó en Teaneck Armory de Nueva York y participaron 60.000 personas (y otras diez mil quedaron afuera). Se regalaron diez autos cero kilómetro. Con el tiempo, Lowe se retiró del negocio y vivió una vida plena al lado de los suyos, feliz de saber que su Bingo se había incorporado a los Estados Unidos junto al pastel de manzanas y al beisbol. Hoy en día el Bingo está extendido por todo el mundo y tiene infinidad de seguidores, número que aumenta constantemente. Porque además de su importante facturación (miles de millones de euros anualmente en todo el mundo), el Bingo genera trabajo directo a miles de personas en todas las salas del planeta, sean físicas u online. Y todo gracias a una noche de aburrimiento en un oscuro camino hacia Jacksonville… Fuentes: Gambling had role in religious history, Barlow Rich Las obras del azar, Alvaro S. de Zhar Basualdo Juegos de azar, Spencer LaVyrle Internet Gambling Report, Cabot, A.

2
5
L
Luis D´Elia vs Jorge Lanata
InfoporAnónimo10/23/2012

No hace falta aclarar mucho... Lanata el domingo defenestró a D´Elía acusándolo (en el mejor de los casos) de chorro y D´Elía empezó (en realidad había empezado antes del informe de PPT) un recorrido por los canales pidiendo derecho a réplica, es decir, sentarse cara a cara con Lanata, papeles en mano, a debatir de lo que quiera o -en definitiva- en mostrar quién miente. D´Elía ya envió su carta documento al grupo Artear (canal 13) para que le permitan sentarse este domingo y debatir. La pregunta es ¿Aceptará Lanata? Yo creo que el que tiene todas las de perder si la movida sale mal es Lanata, pero si uno está seguro de lo que defiende, no debería haber problema. Aunque acá también se presenta la cuestión de creer o no creeer: un astrónomo casi nunca debate con un astrólogo, porque es casi imposible, por más que tenga pruebas irrefutables, convencer a los que creen en el horóscopo y las cartas natales que todo es un conjunto de boludeces que ningún astrólogo puede probar científicamente. El que cree lo hace ciegamente y no le interesa que nadie los convenza. No sé en este caso quién es el astrólogo y quién el astrónomo, pero ¿cualquiera que esquive el enfrentamiento, podría verse como debilidad? ¿O conviene esquivar el debate con algún argumento? Entonces ¿Lanata debe aceptar o hacerse el gil? link: http://www.youtube.com/watch?v=pP7mVY1qSMs link: http://www.youtube.com/watch?v=f_19hZvmae4&feature=relmfu link: http://www.youtube.com/watch?v=g3Dh_QdeHaM

0
0
S
Superman y su identidad secreta
HumorporAnónimo8/5/2010

Uno puede soportar el hecho que Superman proteja su identidad secreta mediante un par de anteojos y que nadie se avive de que Clark Kent desaparece cada vez que en Metropolis se cae alguien de un edificio. Pero hubo veces en las que la identidad de Superman fue descubierta. Y de las maneras más extrañas. Navegando me encontré con algunas. Primera época de Superman: ya un pendejo consigue averiguar la identidad de Superman (y encima con un manual pedorro de detective aficionado). Blancanieves... OK. Harry Potter... Bueno. Pero ¿en Metrópolis un espejo mágico? La identidad de Clark Kent es revelada gracias a un misterioso aparato fabricado por un compañero de facultad. Dejate de joder... La traducción sería: "Mi último deseo es conocer tu identidad secreta y tú dices que eres Clark Kent. ¡Es una mentira!" OK... Quiero creer que Superman le está por demostrar que realmente es Kent, pero está sacándose las pilchas con carita rara. Además encima el pibe está llorando de espaldas sobre una almohada... ¿sobre una cama? ¿En qué anda Superbufarra?

0
0
¡Feliz nacimiento del Sol!
¡Feliz nacimiento del Sol!
Ciencia EducacionporAnónimo10/16/2012

ACLARACIÓN: NO ES UN POST DE RELIGIÓN, SINO UNA EXPLICACIÓN A CIERTOS EVENTOS HISTÓRICOS “He aquí que una virgen concebirá y parirá un hijo... “ MATEO 1. 23. “Y dio a luz a su primogénito y le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, por no haber sitio en ellos en el mesón". LUCAS 2. 7. Se acerca la Navidad y se me ocurren algunas cosas para charlar con ustedes. Nadie sabe a ciencia cierta en qué año nació Jesús. De haber sido en los tiempos del Rey Herodes, no debió ser más tarde de 4 a. C. (por paradójico que pueda sonar); algunos historiadores sugieren fechas tan tempranas como el 18 a. C. De cualquier manera, sin tomar en cuenta el año, la natividad se festeja el 25 de diciembre. ¿Palabra de la Biblia? No, en ningún punto de ella se menciona tal fecha, como tampoco se habla de tres reyes llamados Gaspar, Melchor y Baltasar. Entonces, ¿por qué el 25? Permítanme que les hable del Sol.... El sol de mediodía no se encuentra siempre a la misma altura. Como el eje terrestre tiene una inclinación de 23º hacia el plano de la órbita de la Tierra, dicha altura varía de acuerdo a la estación del año. De diciembre a junio el sol se eleva poco a poco para descender lentamente de junio a diciembre (no olviden que para este caso estamos hablando del hemisferio norte). Desde luego que este es un fenómeno cíclico, en donde el ascenso corresponde al alargamiento de los días y la declinación al acortamiento. Antiguamente, cuando este período no se comprendía en términos astronómicos, nadie podía tener la seguridad de que el sol dejaría de declinar naturalmente. Tal vez a los dioses, en un rapto de clásica ira, se les podía ocurrir ocultarlo para siempre. Así que... ¿cómo hacer para que esto no sucediera? Bueno, había que confiar en los arcanos y secretísimos rituales de los sacerdotes. Llegada la fecha, la alegría de la gente no tenía límites al observar como el Sol - luego de un suave descenso - volvía a ascender nuevamente (el punto en el cual se detiene se denomina “solsticio” de invierno, palabra latina que significa "se para el sol" ). El pueblo romano festejaba este hecho durante varios días, en unas fiestas llamadas saturnales en honor a Saturno, dios de la agricultura. Se cerraban los negocios, las diferencias entre esclavos y amos se acortaban sensiblemente y la mitad del mundo colmaba de regalos a la otra mitad. Cánticos, bailes y banquetes eran moneda corriente durante esos tres días (aunque posteriormente serían ampliados a siete). En un principio, estas fiestas se celebraban el 17, 18 y 19 de diciembre, pero cuando Julio César modificó el calendario, el solsticio pasó a caer el 25 de diciembre (nuestro calendario, algo modificado desde esa época, sitúa al solsticio el 21). Para el mitraísmo (culto al dios Mitra, una especie de dios de la luz solar, muy extendido en la Antigüedad, y en particular entre las legiones romanas durante el Bajo Imperio) el solsticio y su festejo eran sagrados, así que cuando el emperador Aureliano estableció oficialmente (en el 274 d. C.) al 25 de diciembre como fecha del nacimiento del sol, los cristianos se encontraron con un grave problema: ¿cómo convertir a los paganos al cristianismo sin hacerles perder el calor y la alegría de las fiestas? La respuesta no se hizo esperar. Como dije en un principio, la Biblia no especifica el día en que nació Jesús, así que establecer su natividad el 25 de diciembre no contradecía ninguno de los sagrados pilares de la Iglesia. Los altos dirigentes del cristianismo adoptaron esa fecha y las conversiones se vieron resueltas; ahora se podía ser cristiano y festejar el 25 de diciembre. No ya el nacimiento del sol, sino el del Salvador. Y así se acomodaron (como siempre) los cristianos a (en este caso) una fiesta romana. Así que ya saben. Cuando levanten sus copas en la medianoche del 24, puede ser que digan y escuchen "feliz navidad", pero un murmullo milenario estará implorando por un nuevo y ansiado amanecer. Aunque pensándolo bien... ¿no estaremos hablando de lo mismo?

27
4
Un punto azul pálido...
Un punto azul pálido...
Ciencia EducacionporAnónimo11/5/2013

Esta es una fotografía de la Tierra tomada el 14 de febrero de 1990 por la sonda espacial Voyager I desde una distancia de 6 000 millones de kilómetros. Ese puntito de luz casi imperceptible. En 2001 fue seleccionada por Space.com como una de las diez mejores fotos científicas espaciales de la historia. Desde este punto de vista lejano, la Tierra puede no parecer de cualquier interés particular. Pero, para nosotros, es diferente. Consideremos de nuevo ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestra casa. Eso somos nosotros. Ahí ha vivido todo aquel de quien hayas oído hablar alguna vez, todos los seres humanos que han existido. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de religiones seguras de sí mismas, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y cada recolector, cada héroe y cada cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada niño esperanzado, cada madre y cada padre, cada inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y cada pecador en la historia de nuestra especie ha vivido ahí —en una mota de polvo suspendida en un rayo de Sol. La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de un lugar del punto sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra parte del punto. Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los otros, cómo de fervientes son sus odios. Nuestros posicionamientos, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo... Todo eso es desafiado por este punto de luz pálida. Nuestro planeta es un solitario grano de polvo en la gran penumbra cósmica que todo lo envuelve. En nuestra oscuridad —en toda esta vastedad—, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. Dependemos solo de nosotros mismos. La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos. Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad, y yo añadiría que formadora del carácter. En mi opinión, no hay quizá mejor demostración de la locura de la soberbia humana que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amable y compasivamente, y de preservar y querer ese punto azul pálido, el único hogar que jamás hemos conocido Carl Sagan, 1994

136
15
E
El extraño mundo del Jack
Apuntes Y MonografiasporAnónimo8/23/2013

Post recomendado para mayores de cuarenta años... En una de las últimas entregas de los premios Oscar, el anfitrión Billy Cristal gritó desde el escenario “¡Jack!”e inmediatamente todos miraron en dirección a ese ícono del cine norteamericano que es Jack Nicholson. Ahora bien...¿hacia dónde mirarían los argentinos al grito de Jack? Sin duda alguna, hacia un kiosco... Todo parece nacer en 1956, cuando a Carlos Fort, hijo de Felipe Fort -fundador de La Delicia Felipe Fort S. A. (Fel-Fort)- se le ocurre sacar al mercado un chocolatín con un formato más que extraño: una especie de ¿cajoncito? ¿ataudcito? ¿bañaderita? de chocolate con una muñequito en su interior, todo envuelto con papel celofán y convenientemente pintado de blanco en su parte superior para no descubrir cuál era la sorpresa. Al principio los regalos eran autitos, animales y naves espaciales, pero los chicos no se entusiasmaron como seguramente Don Felipe imaginó que sucedería. Se probaron otros diseños, materiales y tamaños, como jugadores de fútbol y muñequitos de goma, pero nada parecía funcionar: Jack tenía que pegar entre los chicos y eso sólo se lograría si la sorpresa fuese algo que todos los pibes quisieran tener... ¿y cuál era el boom del momento?: los personajes de García Ferré, que llegaban desde la revista Anteojito o por televisión en El Club de Hijitus. A Don Carlos no tuvo que caerle un yunque en la cabeza para darse cuenta hacia dónde había que apuntar... Y es en 1968 cuando nace la colección que todos recordamos y a la que asociamos cuando hablamos del Jack (al menos los que estamos en la vereda dorada de los cuarenta...). La publicidad nos decía “¡Leones! ¡Elefantes! ¡Jirafas!...y ahora también con todos los personajes de la famosa serie de Hijitus” pero créanme que a ningún chico le interesaban los leones ni los elefantes y menos aun las jirafas: todos empezaron a coleccionar a Trucu, Cachavacha, Neurus, Pucho y compañía, haciendo que el Jack se vendiera como pan caliente. Durante todo 1969 se siguió con la apuesta de los animalitos y los personajes de García Ferré, y tal vez por eso es extraño que en el número uno de la revista Hijitus, en diciembre de ese año, la publicidad de Fel-Fort apuntara al Chiclefort, con la cara de Firulete en primer plano. Como sea, por nuestras manos de obsesivos pichones de Howard Hughes pasaron un cambalache de figuras, y así uno se encontraba con Ratonius Ratus, un torero, un estegosaurio, el Gran Hampa, el Zorro, Tarzán, la lámpara de Aladino, Don Pepito, Don José, Pepe Biondi, un vikingo, Largirucho vestido de detective, Largirucho con un embudo en la cabeza tocando la guitarra, Larguirucho vestido de vikingo (?), Don Quijote, el Gato con Botas, la gallina Turuleca, al Comisario en motoneta, Pinocho, un gallo, un soldado británico, Manuelo, un toro Miura, un Centauro, Charles Chaplin, el Cañitus de Hijitus y Napoleón Bonaparte, por nombrar algunos... En 1973 Fel-Fort repite la fórmula con un nuevo producto: ¿Qué nos partía la cabeza en ese año a la mayoría de los chicos? Acertaron: Titanes en el Ring. Un gerente de ventas oficia de mediador entre la empresa y Martín Karadagian y así nacen veinte excelentes muñequitos de la trouppe del Titán Mayor. El éxito es tan grande que al poco tiempo se agregan otros 18, entre los que se contaba Joe Galera, S. T. P., Ulus el Mongol y el Hombre de la Barra de Hielo. Impresionante... Y no me olvido del abecedario animado (en el cual nunca apareció la W) ni de los personajes de la película Mil intentos y un invento, pero los Titanes arrasaron hasta con los recuerdos. El tiempo pasa, nos vamos volviendo... Jack absorbe cualquier boom gráfico, televisivo o cinematográfico y lo transforma en muñequito. Podemos discutir si tal o cual colección fue más o menos exitosa, pero lo que no se puede objetar es la calidad del producto, ya sea que hablemos del chocolate o del juguete. El único punto oscuro (ya que tocamos el tema) fue cuando en la década del noventa, Fel-Fort adquiere una máquina capaz de imprimir cualquier dibujo sobre plástico. En ese momento a alguien le pareció una buena idea y los clásicos muñequitos fueros sustituidos por planchitas de plástico con imágenes de autitos, animales y jugadores de fútbol. Demás está decir que este emprendimiento nació muerto: aunque empresarialmente se pudieron abaratar los costos, los chicos querían ver a sus personajes en 3D y no como una figurita, no al menos en un Jack. Para cualquier otra golosina del mercado, ese cambio hubiese sido el beso de la muerte. Pero un producto que combinó la figura de Martín Karadagian con Super Hijitus no podía desaparecer de esa manera y 1997 encontró al Jack con un nuevo isotipo y una nueva serie: los Tiny Toons de Steven Spielberg. Jorge Fort (nieto de Felipe) ya tenía el cargo de “me meto en todo” y se dedicó de lleno a revivir al Jack... ¿a algunos chicos les gustaba más el chocolate blanco? Ahora tenemos el Jack Blanco... ¿Así que el huevito Kinder está rompiendo las pelotas por ahí? Ahora va a tener que pelear con el Huevo Jack... Aparecieron los personajes de Cartoon Network, los Animaniacs, la serie Monster Rancher con concursos incluidos y en este 2004... Los Simpsons. Si algo le faltaba al Jack para quedarse para siempre en las Grandes Ligas, era contar con los personajes de Matt Groening. Con detalles cuidados al máximo (y como siempre pintados a mano uno por uno), estos nuevos muñequitos deliran a nuestros chicos como antes los de García Ferré lo hacían con nosotros. En definitiva: ¿cómo estamos? Cincuenta y siete años... Ya no está Pepe Galleta, el único guapo en camiseta, Karadagián practica sus cortitos desde el canal Volver, Anteojito espera una mejor época para renacer de las cenizas de la era De la Rua y Firulete nos dejó preguntándonos “¿que pasoooo?”. Y entre todos esos recuerdos, Jack continúa nutriendo la imaginación de generaciones de chicos. Y grandes. Porque sean sinceros... ¿qué no darían por recuperar aquella lata oxidada de leche Nido en la que guardaban todos los muñequitos después de darse una panzada con el chocolate? Larga vida al Jack. Por la industria Argentina. Por Pucho, el Señor Burns y el Caballero Rojo. Por nuestra infancia. Se agradece la visita y suplico no hacer bromas obvias con el imbécil de Ricardo Fort.

31
4
C
Corazón de mina
Ciencia EducacionporAnónimo9/17/2012

LA RUTA DEL LÁPIZ Conrad Gesner (1516-1565) fue un médico diplomado y naturalista, teólogo y lingüista por curiosidad que recopiló en una monumental enciclopedia todo el saber que se poseía sobre el mundo animal a mediados del siglo XVI. En un tratado sobre los fósiles, Gesner describe un objeto formado por madera y una especie de mina. Mucho antes que esta mención, un manuscrito de un tal Theophilus perteneciente a la Grecia Antigua parece haber sido escrito con un lápiz. Intrigante, pero difícil. La historia cuenta que en una tarde del año 1564, una terrible tempestad derribó un gigantesco árbol cerca del poblado de Borrowdale, en Cumberland, Inglaterra. Horas después, cuando todos empezaron a curiosear por la zona, los pastores descubrieron que en el agujero donde habían estado las raíces del árbol se veía una masa negruzca de aspecto mineral. Ellos no podían saber que se trataba de una veta de Plombagina o “Plomo Negro” –posiblemente el grafito más puro que se haya encontrado así alguna vez-, pero tampoco les importó. Los pastores extraían pedazos del material y lo utilizaban para marcar a las ovejas, pero nunca faltan los tipos con visión de negocio. Otros habitantes de Borrowdale también retiraron su cuota de plombagina y la cortaron en pequeños trozos en forma de varita, vendiéndola en Londres bajo el ingenioso nombre de “Piedras de Marcar”. No fue un mal negocio al principio, pero surgieron dos inconvenientes: eran demasiado frágiles y manchaban todo a su paso. Y otra vez el ingenio: a alguien se le ocurrió envolver completamente la vara con un cordel. De este modo, a medida que se iba utilizando y gastando la plombagina, uno quitaba poco a poco la cuerda y listo. Limpio y fácil. Podríamos decir que este artilugio fue el abuelo del lápiz, pero a pesar de que se introdujeron en Francia en la corte de Luis XIII, estaban lejos de ser populares. A partir de la mitad del Siglo XVII, las minas inglesas de grafito eran explotadas por la corona y servían para la fundición de cañones, de modo que su producción estaba muy controlada y reglamentada: cualquier obrero que intentara extraer un fragmento de grafito para uso propio era castigado con pena de muerte. En 1792 se cortaron las relaciones entre Francia e Inglaterra y por ende también se terminaron las exportaciones del producto. Esto hizo que el ingeniero francés Jacques-Nicolás Conté –por orden directa de napoleón Bonaparte- ideara varillas de grafito y arcilla, rodeadas de madera de cedro. En 1795 produjo por primera vez lápices hechos de grafito, previamente molido con ciertos tipos de arcilla, prensando barras y luego horneándolas en recipientes de cerámica. Pero años atrás, en 1750, el alemán Kaspar Faber había mezclado el grafito con polvo de azufre, antimonio y resinas, logrando una masa espesa y viscosa que, convertida en varita, se conservaba mas firme que el grafito puro. ¿Entonces el padre del lápiz es Faber? Dicen las malas lenguas que el verdadero inventor fue Josef Hardtmuth, nacido en Austria el 20 de febrero de 1752. Parece ser que este albañil, cansado de la baja calidad de los útiles de escritura con los que se contaba en esa época, mezcló polvo de grafito con arcilla y después de formar minas y cocerlas, las sumergió en un baño de cera. Agregando o quitando arcilla, fue calculando distintos grados de dureza a sus lápices y en 1792 fundó su propia empresa en Viena que aun sigue en pie: ¡Koh –I- Noor! Así que la pelea está entre Faber, Conté y Koh-I-Noor… Cada uno reclama la gloria para si mismo. Para 1812, ya era tiempo que un norteamericano se hiciese presente. El ebanista e inventor William Monroe, de Concord, Massachussetts, tuvo la idea de fabricar una máquina que producía tablitas semicilíndricas de madera de unos 17 centímetros de longitud. A lo largo de cada tablilla, al aparato producía estrías justo en la mitad del grosor del delgado semicilindro moldeado. Después, con mucho cuidado y paciencia (recuerden que era ebanista), Monroe unía con pegamento las dos secciones de madera, muy estrechamente en torno al grafito. Este fue el nacimiento del lápiz tal y como lo conocemos en la actualidad. En el “Museo del Lápiz” en Alemania, se conserva una carta del pintor Vincent Van Gogh a su amigo Van Rappard, donde elogia los lápices que "dan un excelente negro" y dice que ha" dibujado con ellos a una costurera y obtenido el mismo efecto que con la tiza litográfica". Grandes artistas como Gustave Doré, Peter von Cornelius, Jean Dominique Ingres y Wilhelm von Kaubach también llenaron de elogios a los lápices en sus correspondencias. Las vitrinas de este museo exponen coloridos estuches de lata que contienen los curiosos "Ring pencils" para Inglaterra y las colonias, los "Caravan Pencils" para Arabia, los "Floral pencils" para Japón y los "Aristocratic pencils" para China. Distintos modelos para el mismo producto básico. El portaminas fue patentado en 1877, pero no nos interesa. El contacto de la madera, el ruido del sacapuntas, las virutas semejantes a pequeños fractales, la bronca por la punta quebradiza, el lento desaparecer de las letras impresas hasta quedarnos sólo con una ramita de dos centímetros imposible de seguir usando por más cariño que le pongamos… Todas esas cosas no se encuentran ni se encontrarán nunca en un portaminas. Además, ¿dónde sino en un lápiz podemos mordisquear y saborear esas inservibles pero simpáticas gomitas de borrar? ¡Gracias por leer mi ensayo y gracias si dejás un comentario!

10
4
Tierra de Gigantes...errores.
Tierra de Gigantes...errores.
Ciencia EducacionporAnónimo8/28/2013

En 1968, el productor, escritor, director y hombre orquesta Irwin Allen dio a luz la serie Tierra de Gigantes y por tres años y 51 episodios vimos como los tripulantes del Spindrift trataban de escapar de pantagruélicos gatos, perros y humanoides. Pero para los amantes de la ciencia ficción de “mostros” esto no era nada nuevo, ya que de King Kong en adelante, hormigas, arañas, polillas, matis religiosas, escarabajos, cangrejos, camaleones, pulpos, seres extraterrestres y humanos gigantescos habían estado visitado nuestro mundo con el propósito de destruirlo todo a su paso. Esta moda surge seguramente en la idea de que algo malo y enorme debe por fuerza ser más terrible que algo sencillamente malo. Una pulga del tamaño de un hombre podría de un solo salto cubrir casi dos kilómetros y en altura llegar a los cien metros, destruyendo todo a su paso… ¡Horror! ¿Cómo podríamos salvarnos de una amenaza de este tipo? ¿El ejército? ¿Bombas nucleares? ¿Rayos N? Nada de eso. Como en La Guerra de los Mundos, algo muy pequeño viene en ayuda nuestra: la Ley Cuadrado-Cúbica. Expuesta a principios del 1600 por Galileo Galilei, esta ley dice básicamente lo siguiente: si un cuerpo tridimensional –irregular o no– crece manteniendo sus proporciones, su superficie lo hará como el cuadrado de cualquiera de sus líneas y su volumen como el cubo de las mismas. La ley ya era conocida por el astrónomo canadiense Simón Newcomb, quien, a principios del siglo XX, le explicó a los primeros aviadores que no iban a poder construir cacharros volantes más pesados que el aire. Cuando los hermanos Wright hicieron volar a su aeroplano con una persona dentro, Newcomb insistió que con dos no iba a ser posible. ¿Su error? Supuso que –al construir aeroplanos mayores– se conservarían sus proporciones, o que, en cada caso, los materiales serían los mismos. El volumen crece mucho más rápido que la superficie y esto es sumamente importante a la hora de enfrentarnos con los gigantes. El ejemplo más patético es el pobre de King Kong: con sus quince metros de altura y una perfecta y proporcionada estructura de gorila, estaría en las 120 toneladas de peso (unas 20 veces más que el querido Gigantosaurus, el animal más pesado que ha caminado sobre el planeta). Ya no digamos escalar el Empire State sino simplemente levantar la pata por sobre un árbol… Cada sección de hueso tendría que soportar doce veces más peso de lo normal y cada músculo realizar doce veces más tensión. Kong se desplomaría como una ballena tratando de hacer la vertical en medio de la 9 de Julio. ¿Y si nos ataca una araña, una hormiga o una mantis religiosa de 61 metros de altura proveniente de un deshielo antártico? Da igual. Manteniendo las proporciones, las patas de cualquier bicho serían ridículamente delgadas como para sostenerlo; además, los insectos respiran a través de un conducto en su abdomen y de no modificarse por completo su aparato respiratorio, les sería imposible asimilar suficiente oxígeno. Como dijo una vez el Buen Doctor Isaac Asimov: “No hay nada tan inofensivo, indefenso y muerto como un insecto gigante” Pero en la serie Tierra de Gigantes todo era doce veces más grande que en nuestro planeta. Para verlo más claro, imaginemos dos hombres. Uno, al que llamaremos Lucho, medirá 1,80 metros de altura y pesará 80 kilos. Si multiplicamos a Lucho por 12, nace un segundo hombre a quien bautizaremos cariñosamente Orlok. Es un gigante que mide casi 22 metros y pesa unas 138 toneladas de peso. LUCHO CAMINA. Lucho distribuye sus 80 Kg. en unos 323 centímetros cuadrados de suela de cada uno de sus zapatos. Orlok debería distribuir sus 138 toneladas en sólo 4, 65 metros cuadrados. De no mediar una espantosa rotura de huesos, el pobre Orlok se hundiría hasta el centro de la tierra. LUCHO PIENSA. Aunque Lucho no es un genio, su cerebro de 1,3 Kg. maneja a la perfección todo su organismo, cosa que no podríamos decir de nuestro gigante amigo… El cerebro de Orlok conservaría una buena proporción en el peso, pero no en la superficie. Sus circunvoluciones y surcos cerebrales necesitarían ser doce veces mayores para gobernar su gran cuerpo con relativa astucia. A lo sumo sería un peligroso imbécil de 138 toneladas. LUCHO RESPIRA. Los pulmones de Lucho están tapizados en su interior por unas celdillas semejantes a un panal de abejas llamadas alvéolos –unos 250 por milímetro cúbico de pulmón-, los cuales permiten la absorción del oxígeno y conforman unos 80 metros cuadrados de superficie. Y otra vez para desgracia de Orlok, sus pulmones serían tan inútiles como bolsas de supermercado, ya que su superficie pulmonar se habría multiplicado por 144, pero la materia a oxigenar por 1728. O muere asfixiado o de azotemia prerrenal. Ni hablar de un Lucho volador: el biólogo inglés John B. Haldane, quien aceptó divertido la idea de poner sus conocimientos científicos al servicio de la imaginación, calculó que una nueva versión de Orlok –alado, por ejemplo– necesitaría que su pecho tuviera un grosor de unos 120 cm. sólo para alojar los músculos de las alas. Y debería andar en zancos para ahorrar peso. Pero ¿todo esto invalida a Tierra de Gigantes, Tarántula o El ataque de la mujer de los 15 metros? Científicamente puede que sí, pero no al punto de que una bolsa de pochoclo no lo pueda solucionar. ¡Gracias por pasar!

86
9
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.