LinceDominguez
Usuario (Argentina)
Resumen LVL 5: una de las peores desgracias dentro de un estadio en la historia del fútbol. Música para ambientar link: https://www.youtube.com/watch?v=5lE0f0Y3cMY Año y lugar de la tragedia Sábado 15 de Abril de 1989 en el estadio de Hillsborough, en Sheffield(Inglaterra). Todo esto transcurrió mientras se disputaba el partido de fútbol entre el Liverpool y el Nottingham Forest, correspondiente a las semifinales de la Copa de Inglaterra. Descripción de los desafortunados hechos y posteriores trágicas consecuencias Fallecieron 96 personas aplastadas contra las rejas del estadio a causa de una avalancha humana. La gran mayoría de ellos murieron por asfixia traumática. También hubo un saldo de más de 750 hinchas heridos. Testimonios impactantes de sobrevivientes Cuenta Adrian, sobreviviente de la tragedia: "Ya veinte minutos antes de que empezara el partido comenzamos a sentir pánico. Sólo podía mover mi cabeza, mis ojos y mi boca, no más. Había gente parada ya muerta alrededor mío, otros gritaban por ayuda, y otros «nadaban» por encima de la gente, escapando para trepar la reja. Increíblemente empezó el partido y yo me sentía en un túnel hacia la muerte. Crucé mi mirada con la de un policía. "¡Ayúdanos!", alcancé a decir y él se rió." A Michael, otro sobreviviente, un policía le dio un beso en la frente creyéndolo cadáver. Y una persona que lo había cacheteado en la tribuna para que no se rindiera le dijo al reencontrarlo unos días después: "Cuando te vi la última vez estabas muerto." Principales causas de la tragedia Negligencia policial. El exceso de la capacidad máxima permitida del estadio y el mal estado del mismo. Falla en los controles de seguridad. Curiosidades de la funesta tragedia La policía alteró las pruebas tratando de inculpar a los mismos aficionados, alegando el uso de violencia en estado de ebriedad de estos últimos, y así sembrar confusión( tapando sus propios errores) aprovechando la era "Hooligans" donde el vandalismo y los disturbios reinaban en las tribunas inglesas. Los 96 fallecidos eran aficionados del Liverpool. Arrancaron las vallas publicitarias a lo largo y ancho de Hillsborough para usarlas a modo de camilla y así poder transportar los cuerpos en busca de ayuda, una ayuda que fue negada por la Policía que impidió la entrada de 46 ambulancias pensando que lo que estaba aconteciendo no era otra cosa que hooliganismo. Una de las más jóvenes víctimas de aquella desgracia fue el primo de Steven Gerrard, un emblema de la historia del Liverpool, y que por aquel entonces tenia tan sólo 8 años. Aquella muerte marcó al joven Gerrard que con los años reconocería en su primo a una fuente de inspiración para seguir adelante y luchar por sus sueños de ser futbolista. Ahora, 27 años después, la justicia ha reparado de alguna forma el error estatal y ha sentenciado que la tragedia fue consecuencia de un "homicidio involuntario" provocado por la "ineficiencia" de la policía. Imágenes de la tragedia en vivo y en directo link: https://www.youtube.com/watch?v=EqJmTig2ycY ¿Nuestro Hillsborough?

Resumen LvL 5: este es el chico más solitario del mundo Esta es una soledad forzada por las circunstancias del destino, la historia de un niño que está solo en contra de su voluntad y haría lo que sea por cambiarlo. Porque para él todos los días son monótonos, grises y no le queda otra cosa que su propia compañía como consuelo. Ojalá aproveche esa soledad tan pura para convertirse en un hombre íntegro, con un pensamiento elaborado y alejado de todos los estándares básicos de la sociedad. Que vaya en busca de la verdad en base a sus propios parámetros individuales libre del prejuicio absurdo habitual en nuestra especie. El niño más solitario del mundo vive en una pequeña isla de Escocia GIF Tiene 10 años y es el único menor que habita en una isla remota de Escocia. El colegio sólo abre para él, pero no tiene con quien jugar. Aron Anderson tiene 10 años y se ha hecho famoso en las redes sociales sin habérselo propuesto. Es que ya es considerado el "niño más solitario del mundo". La vida hizo que naciera en las islas Out Skerries, perteneciente a Escocia y ubicadas al norte del Reino Unido. Y es el único menor entre los escasos habitantes de los islotes GIF Su historia se dio a conocer en el Reino Unido con titulares como "El niño de 10 años que se hizo amigos de los patos" o "El solitario niño que es el único alumno en su colegio". Aron carga con el peso de la soledad y con uno extra. Por ser el único menor entre los 76 habitantes de Out Skerries, lo controlan de cerca. Temen que se suicide. Esa fue la determinación de dos chicos que vivieron antes que él en el lugar. GIF La islas de Out Skerries están más cerca de Noruega que de Escocia. Son un grupo de 4 islotes en total: Bound Skerry, Grunay, Buray y Housay. Solo estas dos últimos son habitadas. Están conectadas por un puente y comparten a los 76 habitantes, que viven de la pesca y compran todo lo que necesitan en dos pequeñas tiendas. GIF Además existe una escuela, con su parque de juegos, un aula y un banco. Y dos visitantes diarios: la maestra y su único alumno, Aron. GIF Sin embargo, su soledad ha sido aplacada por el cariño que recibe en las redes sociales. Una nota publicada por la web francesa Doolittle reveló que el pequeño comenzó a recibir cartas y regalos en la Navidad del 2015, y desde entonces no han parado de llegar. Los obsequios llegan desde países como Estados Unidos, Rusia, Canadá o Hungría, ante la incrédula mirada de los padres. Justamente en Navidad, Aron recibió más de 9 mil cartas y le encantó que muchos les dejaran sus nombres de cuenta en las redes sociales para mantenerse en contacto. Aron sigue sólo. Pero miles, a la distancia, están junto a él... ¿Acaso se puede alcanzar la paz absoluta en perfecta soledad aun sin conocer lo que significa relacionarse con los demás? link: https://www.youtube.com/watch?v=Y5_jtx9TV9c GIF

Resumen LVL 5: no hay forma de escapar de los demás y estar solo. Música para ambientar link: https://www.youtube.com/watch?v=dRRKw_N6vLg Imploro porque nunca llegue el amanecer, la ansiedad del día que se aproxima carcome las rejas de mi prisión mental, y afuera me espera el infierno al que muchos llaman "mundo exterior". GIF Me imagino encerrado en otra realidad, como atrapado del otro lado del espejo, en un mundo paralelo sin desconectarme de este, donde pueda dejar atrás la incomodidad de sentirme observado, mirar sin ser visto, y por fin obtener algo de calma. GIF Corro sin parar, perseguido por una molestia imperceptible e inhumana que me persigue a todo momento, no hay escapatoria, estoy rodeado de gente por donde sea que vaya. Llego a la calle más solitaria previo a mi retorno a casa, casi con una sensación única de un alivio efímero e insípido. Suspiro por última vez antes de llegar, al fin, a reposar en la calidez sombría y soledad del vacío de mi cuarto. GIF Soy preso de un pasado que condenó mi presente, donde las emociones quedaron congeladas mientras el reloj de arena de mi niñez marcaba el fin de mi libertad emocional. Es como si una parte de lo que fui hubiese quedado encadenada para siempre en algún lugar frió e inhóspito de los recónditos recovecos de mi mente. GIF A veces me siento tan ensimismado que me olvido completamente de todos los demás y creo casi desaparecer pero de pronto... una voz desconocida, en el medio del aula de clases de la facultad, me llama para preguntarme cualquier nimiedad, y de repente rompe la aparente tranquilidad de mi malograda invisibilidad mostrándome, sin compasión alguna, el dolor de mi ínfima existencia. Prefiero dejar de existir antes de averiguar en lo que realmente me he convertido. GIF Ya son casi la 5 de mañana, no me queda nada más que el resto de una noche que ojalá nunca acabara, a esta altura ni siquiera me importa estar solo, repleto de sentimientos extinguidos, es lo mismo si cierro o abro los ojos, esos barrotes impenetrables mentales, los cuales hace tiempo cegaron mi visión, me mantienen al resguardo confinando mi ser, cautivo de una realidad asfixiante de la que nunca quise formar parte. Este es el ineludible destino que forja la más pura soledad Mentiría si les digo que me siento mal o incluso bien. Sólo he dejado de sentir. Me despido con uno de mis temas preferidos por excelencia. link: https://www.youtube.com/watch?v=5zcuQm24Jn0 GIF
Música para ambientar link: https://www.youtube.com/watch?v=KmzFDEu2RoA Recién leí este articulo https://miguelmier.com/2016/01/04/cual-es-la-clave-de-la-felicidad-75-anos-de-estudio-en-harvard-nos-dan-la-respuesta/ Y me quedé pasmado. La investigación, que duró 75 años, arroja que la clave de la felicidad no es ni el dinero ni la fama (de acuerdo, ya lo sospechaba). Antes de llegar al meollo central del artículo, y mientras lo iba leyendo, en mi mente traté de anticiparme y fraguar posibles claves de la felicidad, a decir: confianza en uno mismo, trabajar en lo que a uno le gusta (o realizar frecuentemente actividades relacionadas con eso que a uno más le gusta, no necesariamente para ganarse la vida), combinar una vida saludable con objetivos trazados y conseguidos, desarrollar una capacidad emocional o sensitiva que nos permita mirar la vida de manera positiva haciendo a un lado los pensamientos grises y negativos, alimentarse de cosas simples pero enriquecedoras: esto es: incorporar hábitos edificantes como la lectura, la meditación o la solidaridad. Incluso, a un nivel más místico, pensé: tal vez la felicidad está en saber perdonar, sacrificarse por el prójimo necesitado, hacer la voluntad de Dios... Pero no. El artículo de Miguel Mier descorre la cortina para mostrarnos que los resultados del estudio realizado en Harvard arrojan una situación que, para los esquizoides, golpea con el rigor de una condena: la clave de la felicidad está en la capacidad de establecer relaciones humanas saludables y constructivas. Más adelante, el autor desarrolla y detalla algunas características de cómo deben ser estas. Refiere, entonces, que se trata de relaciones profundas, de confianza a prueba de crisis, relaciones positivas, de amor, de respeto y de crecimiento personal. Y eso no es todo: el autor explica que, de acuerdo con el estudio, el peor enemigo del hombre, o en todo caso, el principal agente de infelicidad, es --mala suerte la nuestra-- el socio más leal de los esquizoides: la soledad. Así como lo lee. Dice: La soledad es la condición que en el tiempo provoca la mayor cantidad de enfermedades físicas y psicológicas. ¿Qué nos queda a los esquizoides? Existe la resignación. Pero existe, también, la rebelión. ¿Y qué si me niego a aceptar todo eso? Si mi soledad es necesaria, vital. Si el hecho de establecer relaciones humanas más bien nos incomoda sobremanera, ¿cómo así resulta que es la clave de la felicidad? La ecuación no funciona para los esquizoides, señores estudiosos de Harvard. No se aplica a nosotros. No somos parte de sus afanes de investigación. No cuente con nosotros. Esa es nuestra rebelión (o debiera serlo); la única manera de evitar la condena crónica es reafirmando que la soledad esquizoide no es la malévola soledad que estruja los corazones de la gente normal. Nuestra soledad es compañera, es generosa, nos permite ser, nos es cálida y acogedora. Ciertamente, hay ocasiones en que se toma muchas atribuciones y puede transfigurarse en una suerte de boa constrictora. Pero es lo que hay. Es nuestra querida soledad. Quiero creer que es así.
Música para ambientar link: https://www.youtube.com/watch?v=cpmzlyFIN3A No tengo casi nada en común con él, excepto un gran e inexorable asunto: la tendencia al pesimismo. Para Arthur Schopenhauer, la vida del hombre es una especie de condena imbatible, donde todos sus esfuerzos medianamente posibles solo pueden aspirar a un estado de no-dolor pasajero (la felicidad es una quimera o en todo caso un ideal sobrevalorado al que no se puede acceder plenamente). En ese sentido, la vida humana puede reducirse a una larga caminata por un sendero pedregoso en el que las reglas de juego invitan a hacer todo lo posible para eludir, lo más que se pueda, el sufrimiento. Porque, eso sí, el sufrimiento es, para Schopenhauer, la única sensación que el hombre tiene garantizada desde que sale del vientre de la madre. Pese a esta visión negra de la vida, la muerte por propia decisión no estaba contemplada en su filosofía. Más bien resaltaba el papel de la voluntad, mediante la cual los seres podían llegar a conocerse. Claro, esto no ahorraba el dolor ni la atadura al sufrimiento. Pero al menos, no buscaba salir de la existencia por la puerta falsa. El pesimismo de Schopenhauer es algo que viene conmigo desde que tengo uso de razón. Aún cuando yo trataba de maquillarlo bajo la apariencia del realismo. Para mí, es realista ver la vida como un interminable orificio negro con breves intersticios de luz hacia los cuales podemos aproximarnos de cuando en cuando, a sabiendas de que aquella luz no será jamás un estado de largo aliento, mucho menos eterno. Sino más bien, un paréntesis en el estado natural y gris de las cosas. De acuerdo, entonces, con que la felicidad es una palabreja utilizada de manera vil y manipuladora para hacer creer a los despistados que es un estado accesible y duradero, cuando lo que en realidad tenemos son solo momentos de flexibilidad en los que le damos la espalda a las tribulaciones. Así, suscribo frases de Schopenhauer tales como: La felicidad es solo la ausencia del dolor. O esa que dice: La vida es solo la muerte aplazada. Genial. O aquella sentencia definitiva: Toda vida es sufrimiento. Incluso tenemos visiones semejantes en torno a un tema como la soledad. Ambos le tenemos buena estima: La soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes. ¿Por qué ---dirá usted---? La respuesta del pensador alemán es elocuente: Los hombres vulgares han inventado la vida en sociedad porque les es más fácil soportar a los demás que a sí mismos. No puedo estar más de acuerdo con esos conceptos. Y pensar que la vida en sociedad es el canon de normalidad. Ser pesimista o realista da igual. Lo que tenemos en claro quienes no perseguimos la inexistente gloria de la felicidad como fase orgásmica prolongada de la vida es que, mientras estemos de paso por este mundo, nuestro modesto objetivo es intentar esquivar las penas, las aflicciones, todo lo que no nos permite pasarla bien. Y, solo así, subsistir con una media sonrisa dibujada en el rostro.
Música para ambientar link: https://www.youtube.com/watch?v=KmzFDEu2RoA Recién leí este articulo https://miguelmier.com/2016/01/04/cual-es-la-clave-de-la-felicidad-75-anos-de-estudio-en-harvard-nos-dan-la-respuesta/ Y me quedé pasmado. La investigación, que duró 75 años, arroja que la clave de la felicidad no es ni el dinero ni la fama (de acuerdo, ya lo sospechaba). Antes de llegar al meollo central del artículo, y mientras lo iba leyendo, en mi mente traté de anticiparme y fraguar posibles claves de la felicidad, a decir: confianza en uno mismo, trabajar en lo que a uno le gusta (o realizar frecuentemente actividades relacionadas con eso que a uno más le gusta, no necesariamente para ganarse la vida), combinar una vida saludable con objetivos trazados y conseguidos, desarrollar una capacidad emocional o sensitiva que nos permita mirar la vida de manera positiva haciendo a un lado los pensamientos grises y negativos, alimentarse de cosas simples pero enriquecedoras: esto es: incorporar hábitos edificantes como la lectura, la meditación o la solidaridad. Incluso, a un nivel más místico, pensé: tal vez la felicidad está en saber perdonar, sacrificarse por el prójimo necesitado, hacer la voluntad de Dios... Pero no. El artículo de Miguel Mier descorre la cortina para mostrarnos que los resultados del estudio realizado en Harvard arrojan una situación que, para los esquizoides, golpea con el rigor de una condena: la clave de la felicidad está en la capacidad de establecer relaciones humanas saludables y constructivas. Más adelante, el autor desarrolla y detalla algunas características de cómo deben ser estas. Refiere, entonces, que se trata de relaciones profundas, de confianza a prueba de crisis, relaciones positivas, de amor, de respeto y de crecimiento personal. Y eso no es todo: el autor explica que, de acuerdo con el estudio, el peor enemigo del hombre, o en todo caso, el principal agente de infelicidad, es --mala suerte la nuestra-- el socio más leal de los esquizoides: la soledad. Así como lo lee. Dice: La soledad es la condición que en el tiempo provoca la mayor cantidad de enfermedades físicas y psicológicas. ¿Qué nos queda a los esquizoides? Existe la resignación. Pero existe, también, la rebelión. ¿Y qué si me niego a aceptar todo eso? Si mi soledad es necesaria, vital. Si el hecho de establecer relaciones humanas más bien nos incomoda sobremanera, ¿cómo así resulta que es la clave de la felicidad? La ecuación no funciona para los esquizoides, señores estudiosos de Harvard. No se aplica a nosotros. No somos parte de sus afanes de investigación. No cuente con nosotros. Esa es nuestra rebelión (o debiera serlo); la única manera de evitar la condena crónica es reafirmando que la soledad esquizoide no es la malévola soledad que estruja los corazones de la gente normal. Nuestra soledad es compañera, es generosa, nos permite ser, nos es cálida y acogedora. Ciertamente, hay ocasiones en que se toma muchas atribuciones y puede transfigurarse en una suerte de boa constrictora. Pero es lo que hay. Es nuestra querida soledad. Quiero creer que es así.

Acá les dejo la 1era parte Resumen LVL 5: Mi ineludible muerte después de haber dejado morir al lobo que habitaba en mi interior. Música para ambientar Sigo mi camino como un simple mortal humano a la deriva del mundo. El lobo que habitaba en mi interior ha muerto, y los recuerdos me acechan como el frío que roza este invernal amanecer. Disociado de mi amor por la soledad, intento integrarme al mundo que me rodea. Mi voluntad se ha hecho pedazos por intentar formar parte de una manada a la que no pertenezco. Retazos de un ayer solitario se pierden entre la multitud de sombras de seres que me son ajenos, incompatibles a mis primitivos instintos de aislamiento. Necesito imperiosamente apartarme del camino para sobrevivir. Camino entre la bruma cuando en la neblina se vislumbra la viva figura de un "lobo polar blanco", sin poder creerlo me acerco y escucho sus tenues palabras mientras el aire que respiro se congela. -Puedo sentir mi sangre helarse y fundirse en este abismo de desolación- expresa resignado. - ¿Serás capaz de soportar el peso de tus decisiones y lo que eso conlleva?- le digo con la mirada perdida. - Decidí alejarme de mi manada, pero no permitiré que él muera, no soy como tú.- afirma con fuerte convicción. -¿ Acaso puedes ver a través de mí?- manifiesto sorprendido. -Tu córnea se ha vuelto opaca y ya casi no se refleja nada en tu iris, apenas vislumbras mi imagen, tú lo dejaste morir y permitiste que se hundiera en espiral consumido por el vacío de tus pupilas- resuena su voz como un aullido que traspasa el viento congelante. -Me arrepiento tanto, tendría que haber muerto junto a él- pronuncio con un leve dejo de tristeza mientras mis lágrimas se cristalizan deslizándose por esa memoria extinguida del "lobo de ojos azules" que alguna fui. -Mírate, no te reconocerías ni frente a tu propio espejo roto, tu repleto interior esta congelado por la frialdad glaciar de tu alma, estas enceguecido por un gélido dolor eterno que te condena, no puedo perdonarte, sólo librarte, yacerá tu cuerpo bajo esta nevada estepa, y todo, pronto, terminará. - son sus palabras finales después de provocarme un herida mortal en un punto vital de mi cuerpo. -Esta sensación tan desgarradora me calma a la vez que pienso en que volveré a ver de nuevo al lobo que solía ocupar mis adentros- susurro con un último suspiro de vida. -No mereces que ni siquiera forme parte de tu imaginación, la fuerte ventisca glacial te sepultará en un surco infinito de olvido, en donde hasta tus más arraigados anhelos de tu propia conciencia perecerán.- exclama un viejo lobo errante a medida que su silueta se pierde entre la inmensidad del inhóspito lugar. Minutos después, mi sangre se tiñe del blanco de la nieve esparciéndose por todo el suelo y caigo estrepitosamente desplomado. El final es irremediable. Con mis ojos semi abiertos y mi vista nublada por la tempestad siento una pena intensa quemar lo poco que queda de mi ser, intento resistir hasta formar el rostro del lobo que alguna vez fui en algún espacio oculto del laberinto de mi mente pero no lo logro. Me traiciona el tiempo, al mismo momento que puedo escuchar mi último latido confundirse con un silencio de hielo que grita mi lenta e inminente desaparición. Y muero sin distinguir como la indeleble marca de mi misera existencia se retrata sin mesura en este eterno lienzo sórdido de muerte.

Resumen LVL 5: corre el año 1937, España está sumida en plena guerra civil, y sos un valiente paracaidista militar que siempre arriesga su vida para romper lineas enemigas. Te cubre la espalda, al igual que en los viejos tiempos, ese amigo de la infancia que nunca se separó de tu lado. De pronto, entre el ruido ensordecedor y el fuego incesante, disparas confundido en la oscuridad creyendo abatir al enemigo, al mismo tiempo que una luz ilumina el rostro de tu amigo que cae fusilado al suelo. Tiempo despues malherido y maltrecho, sólo aguardas tu final definitivo ya sin fuerzas. Tu conciencia se nubla antes de que te dispare el enemigo para acabarte. Y un escrito ensangrentado que nunca llegará a su destino se desprende de entre tus dedos volándose hacia el caos de muerte del lugar. Un periodista extranjero pudo hallar el paradero de la carta después de un arduo trabajo de investigación. Música para ambientar link: https://www.youtube.com/watch?v=XadgULSB38g "Querida madre, no se como empezar esta carta pero te escribo con mi rostro bañado en lagrimas, caen por la soledad, tristeza, dolor y sufrimiento que vivo día tras día aquí. Lo primero que tengo que decirte es Te Quiero y aunque no lo demuestre con frecuencia, Te quiero con locura, para mi eres la persona más importante, siempre has estado ahí apoyándome y protegiéndome, haces que las cosas malas parezcan buenas, tus consejos están llenos de sabiduría y siempre me has llevado por el buen camino. Ahora ya soy mayor de edad, tengo dieciocho años, puedo afrontar yo solo las cosas… pero la verdad es que no puedo madre… Perdóname, os hecho mucho de menos, ¡no quiero estar aquí! Se que desde casa junto a padre y mis hermanos os sentís orgullos de mi, podéis presumir de tener un hijo en el frente. Lo siento por ser un cobarde madre pero tengo miedo, más del que puedo aguantar. No entiendo esta guerra, no se cual es el bando bueno, no se por que lucho, no entiendo nada de lo que pasa, solo acato ordenes. El incesante sonido de los fusiles se mezclan con los gritos y llantos de la gente torturando mis oídos día y noche, vivo con una melodía continua de ametralladoras y lluvias constantes de bombarderos. Ya ni hablo, ni pienso porque otros lo hacen por mi, solo me hace falta una frase para salir del paso aquí, “a la orden”. Dicen que el amor es suficiente para seguir adelante, que hay que luchar por nuestras familias, demostrar lo que valemos, pero ya no tengo el valor para estar en la batalla, las piernas me tiemblan sin parar, no duermo, me cuesta respirar, lloro a escondidas porque no puedo demostrar lo que siento delante de mis compañeros, se fuerte y lucha me repito constantemente, pero las palabras se pierden en mi mente como las vida la gente que esta a mi alrededor, soy la marioneta de un tirano titiritero. A noche nos lanzaron en paracaídas a una zona nueva de batalla, dicen que somos la mejor compañía jamás vista, la fuerza de los ochos nos llaman. La octava compañía paracaidista, siempre al frente luchando por su patria, por los ideales de un estado, viviendo el conflicto con lealtad y valor. Somos soldados valerosos, abrimos brechas en las filas enemigas, causamos bajas en ellos como si fueran animales y no tenemos remordimientos, pero todo es mentira pura mentira, solo fachada, una apariencia; los rostros de la gente demuestran lo contrario, sus caras se han tronado sombrías y pálidas, muestran el temor, horror y desamparo que se vive aquí, pero como nos repiten una y otra vez, “¡soldados o ellos o ustedes!” Madre para lo que realmente te escribo es para contarte lo que me ocurrió anoche. Me encontraba en el campo de batalla resguardándome del fuego cruzado y la metralla. Como siempre acataba ordenes, teníamos que superar una cota para llegar hasta un punto estratégico que nos serviría de base, para ello era necesario abatir al contrario con toda nuestra fuerza, no escatimamos en munición, ni violencia… Madre anoche en las trincheras vía al enemigo correr hacia mi, le apunte con mi fusil y sin darle tiempo a reaccionar le dispare; algo raro paso en ese momento, ya había matado a más gente antes pero en aquel chicho había algo distinto, una luz ilumino su rostro, la cara del enemigo al que asesinaba… madre era mi amigo José, mi compañero de la escuela, nuestro vecino, el hijo de Francisca, mi mejor amigo, con quien tanto yo jugué a soldados y a trincheras. Madre ahora el juego es verdad, no hay risas, solo oscuridad y llantos, no volveremos a jugar jamás, ¡lo están enterrando! Lo siento muchísimo, te pido perdón madre pero ya no aguanto mas aquí, me quiero morir, estoy harto de esta guerra, ¡no se dan cuenta que no va a ganar nadie joder! Tal vez te vuelva a escribir, pero la próxima que lo haga será desde el cielo, donde encontrare a José y jugaremos de nuevo. Madre ten por seguro que si mi sangre fuera tinta y mi corazón tintero, con la sangre de mi venas, te escribiría un “TE QUIERO”. Hasta siempre". En las guerras siempre pierden los mismos, toda contienda tiene daños colaterales y las calles son bañadas por ríos de lagrimas de madres que ven marchar a sus hijos a un futuro incierto. Acá les dejo un par de temas basados en esta estremecedora historia. link: https://www.youtube.com/watch?v=OsJw0o2uypY link: https://www.youtube.com/watch?v=8VGnmPjDzsk

Resumen LVL 5: ¿acaso puede un órgano después de ser trasplantado conservar los recuerdos de su donante?. Música para ambientar Ante todo me mantengo bastante escéptico en relación al tema en cuestión, y hasta que no se demuestre totalmente con pruebas empíricas o hechos fácticos no pienso afirmar absolutamente nada. Aunque tampoco voy a ser tan necio para negarlo todo rotundamente. Voy a citar un testimonio clave y bastante revelador sobre un trasplante de corazón para después poder desarrollar las distintas hipótesis vinculadas a la controversia desatada. ¿Puede un corazón tener memoria celular propia?. Partiendo de la premisa que "se pueden registrar recuerdos celulares almacenados en los tejidos de los órganos trasplantados", se puede entender con suma facilidad el relato. Básicamente el escrito parte de una frase de una madre que puede ver reflejado en el comportamiento de un pequeño niño(Carter) de 6 años la viva imagen de su hijo querido(Jerry) fallecido 16 meses después de haber nacido. Los propios familiares del "pequeño niño de 6 años", receptor del órgano trasplantado a los 7 meses de vida, afirman que su hijo ya no es el mismo, por su manera de actuar y sus notorios cambios de conductas, los cuales son consultados a especialistas, y luego corroborados por los mismos padres del donante, confirmando una asombrosa exactitud en inconfundibles rasgos de personalidad pertenecientes a su ser amado difunto. Testimonio clave y revelador “Cuando me hacía mimos, tenía la sensación de tener a mi hijo en los brazos”. El donante era un niño de 16 meses que se ahogó en su bañera. El receptor era un niño de 7 meses que padecía tetralogía de Fallot (agujero en el tabique interventricular con desplazamiento de la aorta, estenosis pulmonar y espesor del ventrículo derecho). La madre del donante: “ La primera de las cosas es que no solamente escuché el corazón de Jerry (el donante). Lo sentía en mí. Cuando Carter (el receptor) me vió por primera vez, corrió hacía mí y no paró de frotarse la nariz contra mí. Es exactamente lo que hacíamos Jerry y yo. El corazón de Jerry y Carter tiene ahora 5 años pero Carter tiene los ojos de Jerry. Cuando me hacía mimos tenía la sensación de tener a mi hijo en los brazos. Lo podía sentir, no sólo de manera simbólica. Estaba ahí. Sentía su energía. Soy médico. Aprendí a observar finamente y siempre tuve una naturaleza escéptica. Pero esto era bien real. Sé que algunas personas dirán que necesito sentir que mi hijo está vivo y quizá sea cierto. Pero lo sentí verdaderamente. Mi marido y mi padre tuvieron la misma impresión. Y, os lo juro (se lo pueden preguntar a mi madre) : Carter tenía el mismo lenguaje infantil que Jerry. Carter tiene ahora 6 años, pero a la misma edad, hablaba como Jerry y jugaba con mi nariz exactamente como lo hacía él. (...) Esa noche, nos quedamos en casa de los (nombre de la familia del receptor). Durante la noche, Carter vino a preguntarnos si podía dormir con nosotros. Se apelotonó entre mi marido y yo, como lo hacía Jerry, y nos pusimos a llorar. Carter nos dijo que no llorásemos porque Jerry había dicho que todo iba bien. Mi marido y yo, mis padres y todos los que conocíamos bien a Jerry no tenemos la menor duda. El corazón de nuestro hijo lleva muchas cosas suyas y late en el pecho de Carter. En algún nivel, nuestro hijo sigue vivo.” La madre del receptor: “Vi a Carter ir hacia ella (la madre del donante). En esto no se parece a él. Es muy tímido, pero se fue hacia ella como corría hacía mí cuando era bebé. Cuando murmuró : “ Todo está bien mamá,” me derrumbé, me hundí. Le llamó “mamá” ¿No sería el aún corazón de Jerry quién estaba hablando? Hay otra cosa. Hablando con la madre de Jerry, descubrimos que este padecía una parálisis cerebral benigna que afectaba sobre todo al lado izquierdo. Carter presenta rigidez y temblores del mismo lado. Esto nunca ocurrió cuando era bebé. Solamente apareció después del trasplante. Los médicos dicen que estos síntomas están probablemente relacionados con su enfermedad, pero estoy convencida de que no es la única explicación. Otra cosa que me gustaría entender: cuando fuimos a la iglesia juntos, Carter nunca había encontrado antes al padre de Jerry. Llegamos con retraso y el padre de Jerry estaba sentado con un grupo de gente en medio de la asamblea. Carter soltó mi mano y se precipitó derecho hacia este hombre. Trepó sobre sus rodillas, le abrazó fuerte y le llamó “papá”. Nos quedamos atónitos. ¿Cómo le podía conocer? ¿Por qué le llamó “papá”? Nunca hacía este tipo de cosas. Nunca me soltaba la mano en la iglesia y nunca corría hacia desconocidos. Cuando le pregunté por qué hizo esto, lo negó. Dijo que lo hizo Jerry y que él le siguió.” Hipótesis en contra Los científicos más escépticos sostienen que no debe otorgarse ni una pizca de credibilidad a las insinuaciones de quienes interpretan estos relatos cargados de una narración casi de fábula, a causa del, absolutamente comprensible, grado máximo de emotividad que conlleva un trasplante de este estilo para el paciente y los familiares del donante (acompañados por esa sensación de que el ser querido perdido permanece vivo en cada latido del corazón del receptor). También afirman, sin poder salir de su incredulidad, que es una falacia atribuirle a una célula, fuera de nuestro sistema nervioso central, una memoria cognitiva que almacene información sobre nuestra trayectoria vital. Excluyen este tipo de memoria del entramado del corazón y de cualquier otro órgano que no sea el cerebro. Bajo el lema de que el aprendizaje pasa primero por el sistema nervioso antes que por el sistema inmunológico, hacen alusión a que este tipo de consideraciones son el mero producto de los efectos de los medicamentos inmunosupresores, el estrés psico-social y otra patología preexistente en los receptores de membrana. Hipótesis a favor Basándose en "la teoría de los sistemas de energía dinámica aplicada al corazón" formulan la hipótesis sosteniendo que la información y la energía (almacenadas en grados variables) son transmitidas electro-magnéticamente entre el cerebro y el corazón y que, por resonancia electro-magnética, el cerebro puede tratar informaciones procedentes del corazón del donante. Otros llegan a que la conclusión más certera se basa en que las mismas células tienen una base intuitiva solo al alcance de personas cuya capacidad sensitiva les permite detectar algunos aspectos de la historia personal del donante almacenados en los tejidos trasplantados No quiero olvidarme de mencionar que se ha descubierto, en Alemania mas precisamente, que la capacidad regeneradora de la salamandra se debe a que sus células conservan la memoria de su tejidos. "El corazón es mucho más que un mecanismo bombeador. No está al servicio del cerebro, sino que es un socio para formar con él nuestra organización interna de manutención de la salud." (Paul Pearsall)
Resumen LVL 5: ¿acaso puede un órgano después de ser trasplantado conservar los recuerdos de su donante?. Música para ambientar link: https://www.youtube.com/watch?v=YO82u7CKj1k Ante todo me mantengo bastante escéptico en relación al tema en cuestión, y hasta que no se demuestre totalmente con pruebas empíricas o hechos fácticos no pienso afirmar absolutamente nada. Aunque tampoco voy a ser tan necio para negarlo todo rotundamente. GIF Voy a citar un testimonio clave y bastante revelador sobre un trasplante de corazón para después poder desarrollar las distintas hipótesis vinculadas a la controversia desatada. ¿Puede un corazón tener memoria celular propia?. Partiendo de la premisa que "se pueden registrar recuerdos celulares almacenados en los tejidos de los órganos trasplantados", se puede entender con suma facilidad el relato. Básicamente el escrito parte de una frase de una madre que puede ver reflejado en el comportamiento de un pequeño niño(Carter) de 6 años la viva imagen de su hijo querido(Jerry) fallecido 16 meses después de haber nacido. Los propios familiares del "pequeño niño de 6 años", receptor del órgano trasplantado a los 7 meses de vida, afirman que su hijo ya no es el mismo, por su manera de actuar y sus notorios cambios de conductas, los cuales son consultados a especialistas, y luego corroborados por los mismos padres del donante, confirmando una asombrosa exactitud en inconfundibles rasgos de personalidad pertenecientes a su ser amado difunto. GIF Testimonio clave y revelador “Cuando me hacía mimos, tenía la sensación de tener a mi hijo en los brazos”. El donante era un niño de 16 meses que se ahogó en su bañera. El receptor era un niño de 7 meses que padecía tetralogía de Fallot (agujero en el tabique interventricular con desplazamiento de la aorta, estenosis pulmonar y espesor del ventrículo derecho). La madre del donante: “ La primera de las cosas es que no solamente escuché el corazón de Jerry (el donante). Lo sentía en mí. Cuando Carter (el receptor) me vió por primera vez, corrió hacía mí y no paró de frotarse la nariz contra mí. Es exactamente lo que hacíamos Jerry y yo. El corazón de Jerry y Carter tiene ahora 5 años pero Carter tiene los ojos de Jerry. Cuando me hacía mimos tenía la sensación de tener a mi hijo en los brazos. Lo podía sentir, no sólo de manera simbólica. Estaba ahí. Sentía su energía. Soy médico. Aprendí a observar finamente y siempre tuve una naturaleza escéptica. Pero esto era bien real. Sé que algunas personas dirán que necesito sentir que mi hijo está vivo y quizá sea cierto. Pero lo sentí verdaderamente. Mi marido y mi padre tuvieron la misma impresión. Y, os lo juro (se lo pueden preguntar a mi madre) : Carter tenía el mismo lenguaje infantil que Jerry. Carter tiene ahora 6 años, pero a la misma edad, hablaba como Jerry y jugaba con mi nariz exactamente como lo hacía él. (...) Esa noche, nos quedamos en casa de los (nombre de la familia del receptor). Durante la noche, Carter vino a preguntarnos si podía dormir con nosotros. Se apelotonó entre mi marido y yo, como lo hacía Jerry, y nos pusimos a llorar. Carter nos dijo que no llorásemos porque Jerry había dicho que todo iba bien. Mi marido y yo, mis padres y todos los que conocíamos bien a Jerry no tenemos la menor duda. El corazón de nuestro hijo lleva muchas cosas suyas y late en el pecho de Carter. En algún nivel, nuestro hijo sigue vivo.” La madre del receptor: “Vi a Carter ir hacia ella (la madre del donante). En esto no se parece a él. Es muy tímido, pero se fue hacia ella como corría hacía mí cuando era bebé. Cuando murmuró : “ Todo está bien mamá,” me derrumbé, me hundí. Le llamó “mamá” ¿No sería el aún corazón de Jerry quién estaba hablando? Hay otra cosa. Hablando con la madre de Jerry, descubrimos que este padecía una parálisis cerebral benigna que afectaba sobre todo al lado izquierdo. Carter presenta rigidez y temblores del mismo lado. Esto nunca ocurrió cuando era bebé. Solamente apareció después del trasplante. Los médicos dicen que estos síntomas están probablemente relacionados con su enfermedad, pero estoy convencida de que no es la única explicación. Otra cosa que me gustaría entender: cuando fuimos a la iglesia juntos, Carter nunca había encontrado antes al padre de Jerry. Llegamos con retraso y el padre de Jerry estaba sentado con un grupo de gente en medio de la asamblea. Carter soltó mi mano y se precipitó derecho hacia este hombre. Trepó sobre sus rodillas, le abrazó fuerte y le llamó “papá”. Nos quedamos atónitos. ¿Cómo le podía conocer? ¿Por qué le llamó “papá”? Nunca hacía este tipo de cosas. Nunca me soltaba la mano en la iglesia y nunca corría hacia desconocidos. Cuando le pregunté por qué hizo esto, lo negó. Dijo que lo hizo Jerry y que él le siguió.” GIF Hipótesis en contra Los científicos más escépticos sostienen que no debe otorgarse ni una pizca de credibilidad a las insinuaciones de quienes interpretan estos relatos cargados de una narración casi de fábula, a causa del, absolutamente comprensible, grado máximo de emotividad que conlleva un trasplante de este estilo para el paciente y los familiares del donante (acompañados por esa sensación de que el ser querido perdido permanece vivo en cada latido del corazón del receptor). También afirman, sin poder salir de su incredulidad, que es una falacia atribuirle a una célula, fuera de nuestro sistema nervioso central, una memoria cognitiva que almacene información sobre nuestra trayectoria vital. Excluyen este tipo de memoria del entramado del corazón y de cualquier otro órgano que no sea el cerebro. Bajo el lema de que el aprendizaje pasa primero por el sistema nervioso antes que por el sistema inmunológico, hacen alusión a que este tipo de consideraciones son el mero producto de los efectos de los medicamentos inmunosupresores, el estrés psico-social y otra patología preexistente en los receptores de membrana. Hipótesis a favor Basándose en "la teoría de los sistemas de energía dinámica aplicada al corazón" formulan la hipótesis sosteniendo que la información y la energía (almacenadas en grados variables) son transmitidas electro-magnéticamente entre el cerebro y el corazón y que, por resonancia electro-magnética, el cerebro puede tratar informaciones procedentes del corazón del donante. Otros llegan a que la conclusión más certera se basa en que las mismas células tienen una base intuitiva solo al alcance de personas cuya capacidad sensitiva les permite detectar algunos aspectos de la historia personal del donante almacenados en los tejidos trasplantados No quiero olvidarme de mencionar que se ha descubierto, en Alemania mas precisamente, que la capacidad regeneradora de la salamandra se debe a que sus células conservan la memoria de su tejidos. "El corazón es mucho más que un mecanismo bombeador. No está al servicio del cerebro, sino que es un socio para formar con él nuestra organización interna de manutención de la salud." (Paul Pearsall)