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por Silvia Cattori* Daniele Ganser, profesor de historia en la universidad de Basilea y presidente de ASPO-Suiza, ha publicado un libro de referencia sobre «Los ejércitos secretos de la OTAN». Según afirma, a lo largo de 50 años, Estados Unidos organizó en Europa atentados falsamente atribuidos a la izquierda y a la extrema izquierda para desacreditarlas ante los electores. Esa estrategia perdura hoy en día como medio de propiciar el miedo hacia el Islam y de justificar guerras por el petróleo. Daniele Ganser Silvia Cattori: Su libro dedicado a los ejércitos secretos de la OTAN [1], se da a la tarea de explicar que la estrategia de la tensión [2] y las False flag terrorism [3] implican grandes peligros. Su libro nos informa cómo fue que la OTAN, durante la guerra fría –en coordinación con los servicios de inteligencia de los países de Europa Occidental y el Pentágono–, utilizó ejércitos secretos, reclutó espías en los círculos de la extrema derecha, y organizó actos de terrorismo que eran atribuidos a la extrema izquierda. Cuando uno se entera de eso, no puede menos que preguntarse qué puede suceder hoy en día a espaldas nuestras. Daniele Ganser: Es muy importante entender lo que realmente representa la estrategia de la tensión y cómo funcionó durante aquel período. Eso nos puede ayudar a aclarar el presente y a ver mejor en qué medida se sigue aplicando. Poca gente sabe lo que significa esa expresión de estrategia de la tensión. Es muy importante hablar de ella, y explicarla. Es una táctica que consiste en cometer atentados criminales y atribuirlos a otro. El término tensión se refiere a la tensión emocional, a aquello que crea un sentimiento de miedo. El término estrategia se refiere a aquello que alimenta el miedo de la gente hacia determinado grupo. Esas estructuras secretas de la OTAN habían sido equipadas, financiadas y entrenadas por la CIA, en coordinación con el MI6 (los servicios de inteligencia británicos), para combatir a las fuerzas armadas de la Unión Soviética en caso de guerra, pero también, según la información de la que hoy disponemos, para cometer atentados terroristas en diferentes países [4]. Es así cómo, desde los años 70, los servicios secretos italianos utilizaron esos ejércitos secretos para fomentar atentados terroristas con el objetivo de sembrar el miedo en el seno de la población y de acusar luego a los comunistas de ser los autores. Era la época en que el Partido Comunista tenía un poder legislativo importante en el Parlamento. La estrategia de la tensión estaba concebida para desacreditarlo, debilitarlo, impedirle acceder al poder ejecutivo. Silvia Cattori: Aprender lo que eso quiere decir es una cosa. ¡Pero sigue siendo difícil creer que nuestros gobiernos hayan podido permitir que la OTAN, los servicios de inteligencia de Europa Occidental y la CIA actuaran como una amenaza para la seguridad de sus propios ciudadanos! Daniele Ganser: La OTAN era el núcleo de esa red clandestina vinculada al terror. Le Clandestine Planning Committee (CPC) y el Allied Clandestine Committee (ACC) eran subestructuras clandestinas de la alianza atlántica, hoy en día claramente identificadas. Incluso hoy, cuando eso está comprobado, sigue siendo difícil saber qué hacía cada cual. No existen documentos que prueben quién daba las órdenes, quién organizaba la estrategia de la tensión, de qué manera la OTAN, los servicios de inteligencia de Europa Occidental, la CIA, el MI6 y los terroristas reclutados en los círculos de extrema derecha se repartían los papeles. La única certeza que tenemos es que dentro de aquellas estructuras clandestinas había elementos que utilizaron la estrategia de la tensión. Los terroristas de extrema derecha explicaron en sus declaraciones que eran los servicios secretos y la OTAN quienes los apoyaban a ellos en aquella guerra clandestina. Pero cuando se les piden explicaciones a miembros de la CIA o de la OTAN –cosa que yo he hecho durante varios años– estos se limitan a decir que pudo haber quizás algunos elementos criminales que escaparon a su control. Silvia Cattori: ¿Esos ejércitos secretos estaban activos en todos los países de Europa Occidental? Daniel Ganser: Mediante mis investigaciones, yo aporté la prueba de que esos ejércitos secretos existían no sólo en Italia, sino en todo el oeste de Europa: en Francia, en Bélgica, Holanda, Noruega, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Turquía, España, Portugal, Austria, Suiza, Grecia, en Luxemburgo, en Alemania. Al principio se pensó que había una estructura de guerrilla única y que, por tanto, todos estos ejércitos secretos habían participado en la estrategia de la tensión, por consiguiente, en atentados terroristas. Pero es importante saber que no todos estos ejércitos secretos participaron en los atentados. Y comprender también lo que los diferenciaba, ya que tenían dos actividades diferentes. Lo que hoy se ve claramente es que estas estructuras clandestinas de la OTAN, comúnmente llamadas Stay behind [5], estaban concebidas, al principio, para actuar como una guerrilla en caso de ocupación de Europa Occidental por parte de la Unión Soviética. Estados Unidos decía que esas redes de guerrilla eran necesarias para enfrentar la falta de preparación de la que habían adolecido esos países durante la invasión alemana. Muchos de los países que conocieron la ocupación alemana, como Noruega, querían sacar lecciones de su propia incapacidad para resistir a la ocupación y se dijeron que, en caso de una nueva ocupación, debían estar mejor preparados, disponer de otra opción y poder contar con un ejército secreto en caso de derrota del ejército clásico. En el seno de aquellos ejércitos secretos había gente honesta, patriotas sinceros, que solamente querían defender su país en caso de ocupación. Silvia Cattori: Si entiendo bien, estos Stay behind cuyo objetivo inicial era prepararse para una posible invasión soviética, fueron desviados de ese objetivo y utilizados para combatir a la izquierda. A partir de ahí, es difícil de entender, ¿por qué los partidos de izquierda no investigaron y denunciaron antes estos hechos? Daniele Ganser: Si tomamos el caso de Italia, se ve que, cada vez que el Partido Comunista se dirigió al gobierno para obtener explicaciones sobre el ejército secreto que operaba en ese país bajo el nombre de código de Gladio [6], nunca hubo respuesta, bajo pretexto del secreto de Estado. No fue hasta 1990 que Giulio Andreotti [7] reconoció la existencia de Gladio y sus vínculos con la OTAN, la CIA y el MI6 [8]. Es también en ese entonces que el juez Felice Casson logró probar que el verdadero autor del atentado de Peteano, que estremeciera Italia en 1972 y del que hasta entonces se había responsabilizado a militantes de extrema izquierda, era [en realidad] Vincenzo Vinciguerra, miembro de Ordine Nuovo, un grupo de extrema derecha. Vinciguerra también habló de la existencia de este ejército secreto Gladio. Y explicó que, durante la guerra fría, aquellos atentados clandestinos habían causado la muerte de mujeres y niños [9]. También afirmó que este ejército secreto controlado por la OTAN tenía ramificaciones por toda Europa. Cuando esa información se dio a conocer, se produjo una crisis política en Italia. Y fue gracias a las investigaciones del juez Felice Casson que se supo [de la existencia] de los ejércitos secretos de la OTAN. En Alemania, cuando los socialistas del SPD supieron, en 1990, que en su país –como en todos los demás países europeos– había un ejército secreto, y que aquella estructura estaba vinculada a los servicios secretos alemanes, hicieron un escándalo y acusaron al partido demócrata-cristiano (CDU). Este último reaccionó diciendo: si ustedes nos acusan, nosotros diremos al público que ustedes también, con Willy Brandt, estuvieron implicados en esa conspiración. Aquello coincidía con las primeras elecciones de la Alemania reunificada, elecciones que el SPD esperaba ganar. Los dirigentes del SPD entendieron que no se trataba de un buen tema electoral, y finalmente dieron a entender que aquellos ejércitos secretos estaban justificados. En el Parlamento Europeo, en noviembre de 1990, se elevaron voces para decir que no se podía tolerar la existencia de ejércitos clandestinos, ni dejar sin explicación actos de terror cuyo verdadero origen no estaba aclarado, que había que investigar. El Parlamento Europeo protestó entonces por escrito ante la OTAN y el presidente George Bush padre. Pero no se hizo nada. Sólo se instrumentaron investigaciones públicas en Italia, Suiza y Bélgica. Son estos los tres únicos países que pusieron un poco de orden en cuanto a este asunto y que publicaron un informe sobre sus ejércitos secretos. Silvia Cattori: ¿Cuál es la situación hoy en día? ¿Es posible que esos ejércitos clandestinos sigan activos? ¿Pudiera haber estructuras nacionales secretas que no estén bajo control de los Estados? Daniele Ganser: Para un historiador es difícil contestar esa pregunta. No disponemos de un informe oficial país por país. En mis libros, yo analizo hechos que puedo probar. En lo tocante a Italia, hay un informe que dice que el ejército secreto Gladio fue suprimido. Sobre la existencia del ejército secreto P 26 en Suiza, hubo también un informe del parlamento, en noviembre de 1990. Por tanto, esos ejércitos clandestinos, que habían almacenado explosivos en escondites a través de toda Suiza, fueron disueltos. Pero en los demás países no se ha hecho nada. En Francia, aunque el presidente Francois Mitterrand había dicho que todo eso era cosa del pasado, se supo después que esas estructuras secretas seguían existiendo cuando Giulio Andreotti dio a entender que el presidente francés estaba mintiendo: «Usted dice que los ejércitos secretos ya no existen. Pero, durante la reunión secreta del otoño de 1990, ustedes los franceses estaban presentes. No diga entonces que eso ya no existe». Mitterand se disgustó bastante con Andreotti porque, después de esa revelación, no le quedó más remedio que rectificar su propia declaración. Más tarde el ex jefe de los servicios secretos franceses, el almirante Pierre Lacoste, confirmó que esos ejércitos secretos existían también en Francia, y que Francia también había estado implicada en atentados terroristas [10]. Así que es difícil decir si todo eso quedó atrás. Incluso si las estructuras Gladio hubiesen sido disueltas, es posible que se hayan creado otras nuevas manteniendo esta técnica de la estrategia de la tensión y de las False flag. Silvia Cattori: ¿Es posible pensar que, luego del derrumbe de la URSS, Estados Unidos y la OTAN hayan seguido desarrollando la estrategia de la tensión y las False flag en otros frentes? Daniele Ganser: Mis investigaciones se concentraron en el período de la guerra fría en Europa. Pero se sabe que hubo False flags en otros lugares, donde está probada la responsabilidad de los Estados. Por ejemplo, están los atentados de 1953 en Irán, atribuidos primero a los comunistas iraníes. Luego se comprobó que la CIA y el MI6 habían utilizado agentes provocadores para orquestar el derrocamiento del gobierno de Mohamed Mosadegh, en el marco de la guerra por el control del petróleo. Otro ejemplo: los atentados de 1954 en Egipto, atribuidos primeramente a los musulmanes. Más tarde se probó que, en lo que se llamó el caso Lavon [11], los verdaderos autores fueron los agentes del Mossad. En este caso, Israel buscaba lograr que las tropas británicas no salieran de Egipto sino que se quedaran, para garantizar también la protección de Israel. Ahí tenemos ejemplos históricos que demuestran que la estrategia de la tensión y las false flags fueron utilizadas por Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel. Todavía tenemos que continuar las investigaciones en ese sentido ya que, en su historia, otros países también han utilizado la misma estrategia. Silvia Cattori: ¿Esas estructuras clandestinas de la OTAN, creadas después de la Segunda Guerra Mundial, bajo la influencia de Estados Unidos, para dotar a los países europeos de una guerrilla capaz de resistir ante una invasión soviética, sirvieron finalmente nada más que para realizar acciones criminales contra ciudadanos europeos? ¡Todo hace pensar que Estados Unidos buscaba otra cosa! Daniele Ganser: Tiene usted razón en abordar ese tema. Estados Unidos estaba interesado en el control político. Ese control político es un elemento esencial de la estrategia de Washington y de Londres. El general Geraldo Serravalle, jefe del Gladio, la red italiana Stay-behind, pone un ejemplo de ello en su libro. Él cuenta que entendió que Estados Unidos no estaba interesado en la preparación de esa guerrilla en caso de invasión soviética cuando vio que lo que les interesaba a los agentes de la CIA, que asistían a los ejercicios de entrenamiento del ejército secreto que él dirigía, era asegurarse de que aquel ejército funcionara de forma que fuese posible controlar las acciones de los militantes comunistas. Lo que temían era la llegada de los comunistas al poder en países como Grecia, Italia y Francia. Ese era, por consiguiente, el objetivo de la estrategia de la tensión: orientar e influenciar la política de ciertos países de Europa Occidental. Silvia Cattori: Usted habló del elemento emocional como factor importante en la estrategia de la tensión. Por consiguiente, el terror, cuyo origen es indefinido, incierto, el miedo que provoca, sirve para manipular a la opinión. ¿No estamos viendo actualmente los mismos métodos? Ayer se sembraba el miedo al comunismo. ¿No se está sembrando ahora el miedo al Islam? Daniele Ganser: Si, hay un paralelismo muy claro. Durante los preparativos de la guerra contra Irak se dijo que Sadam Husein tenía armas biológicas, que existía un vínculo entre Irak y los atentados del 11 de septiembre o que existía una relación entre Irak y los terroristas de Al-Qaeda. Pero no era cierto. Mediante esas mentiras se quería hacer creer al mundo que los musulmanes querían extender el terrorismo por todas partes, que la guerra era necesaria para combatir el terror. Pero la verdadera razón de la guerra es el control de los recursos energéticos. La geología demuestra que las riquezas en gas y en petróleo se concentran en los países musulmanes. Quien quiere acapararlos tiene que recurrir a ese tipo de manipulaciones. No se puede decir que ya no hay petróleo puesto que el máximo de la producción global –el «peak oil» [12]– va a producirse probablemente antes de 2020, así que hay que apoderarse del petróleo en Irak, porque la gente diría que no se puede matar niños para tener el petróleo. Y tendrían razón. Tampoco se le puede decir a la gente que en el Mar Caspio hay reservas enormes y que hay hacer un oleoducto hacia el Océano Indico pero que, como no se puede pasar por Irán que está al sur ni pasar por Rusia que está por el norte, hay que pasar por el este, por Turkmenistán y Afganistán y que, por tanto, hay que controlar ese país. Es por eso que se califica a los musulmanes de «terroristas». Es una gran mentira, pero si se repite mil veces que los musulmanes son «terroristas» la gente acabará por creérselo y por decirse a sí misma que esas guerras antimusulmanas son útiles; y acabarán olvidando que hay muchas formas de terrorismo, que la violencia no es obligatoriamente una especialidad musulmana. Silvia Cattori: En definitiva, esas estructuras clandestinas quizás hayan sido disueltas, ¿pero la estrategia de la tensión puede haber continuado? Daniele Ganser: Exactamente. Es posible que las estructuras hayan sido disueltas y que se hayan formado otras nuevas. Es importante explicar que, en la estrategia de la tensión, la táctica y la manipulación funcionan. Nada de eso es legal. Pero, para los Estados, es más fácil manipular a la gente que decirle que el objetivo es apoderarse del petróleo de los demás. Sin embargo, no todos los atentados son consecuencia de la estrategia de la tensión. Pero es difícil saber cuáles son los atentados manipulados. Incluso aquellos que conocen la cantidad de atentados manipulados por Estados para desacreditar a un enemigo político pueden enfrentarse a un obstáculo psicológico. Después de cada atentado, la gente siente miedo, está confundida. Es muy difícil acostumbrarse a la idea de que la estrategia de la tensión, la estrategia de las False flag, es una realidad. Es más fácil aceptar la manipulación y decirse: «Hace 30 años que me mantengo informado y nunca he oído hablar de esos ejércitos criminales. Los musulmanes nos atacan, por eso los estamos combatiendo». Silvia Cattori: Desde 2001, la Unión Europea instauró medidas antiterroristas. Enseguida resultó que esas medidas permitieron que la CIA secuestrara gente, que la llevara a lugares secretos para torturarla. ¿No se han convertido un poco los Estados europeos en rehenes de su propia sumisión a Estados Unidos? Daniele Ganser: Los Estados europeos han tenido una actitud bastante débil ante Estados Unidos después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Después de haber afirmado que las prisiones secretas eran ilegales, le dejaron las manos libres. Lo mismo sucedió con los prisioneros de Guantánamo. En Europa se oyeron voces que decían: «No se puede privar a los prisioneros de la defensa de un abogado». Cuando la señora Angela Merkel mencionó esta cuestión, Estados Unidos dio a entender claramente que Alemania estaba un poco implicada en Irak, que sus servicios secretos habían ayudado a preparar esta guerra y que, por consiguiente, tenía que callarse. Silvia Cattori: En ese contexto, en que todavía quedan muchas zonas oscuras, ¿qué clase de seguridad puede aportar la OTAN a los pueblos que supuestamente debe proteger, si permite ese tipo de manipulación por parte de los servicios secretos? Daniele Ganser: En lo tocante a los atentados terroristas manipulados por los ejércitos secretos de la red Gladio durante la guerra fría, es importante poder determinar con claridad cuál es la implicación real de la OTAN en este asunto, saber qué fue lo que realmente sucedió. ¿Eran actos aislados o actos secretamente organizados por la OTAN? Hasta el día de hoy, la OTAN se ha negado ha hablar de la estrategia de la tensión y del terrorismo durante la guerra fría. La OTAN rechaza toda pregunta sobre Gladio. Hoy en día, la OTAN se está utilizando como un arma ofensiva, cuando esa organización no fue creada en realidad para desempeñar ese papel. A la OTAN se le dio ese sentido el 12 de septiembre de 2001, inmediatamente después de los atentados de Nueva York. Los dirigentes de la OTAN afirman que la razón de su participación en la guerra contra los afganos es la lucha contra el terrorismo. Pero la OTAN corre el riesgo de perder esa guerra. Se producirá entonces una gran crisis, habrá debates. Lo cual permitirá entonces saber si la OTAN está librando, como lo afirma, una guerra contra el terrorismo, o si nos encontramos en una situación análoga a la que conocimos durante la guerra fría, con el ejército secreto Gladio, situación en la que existía un vínculo con el terror. Los años venideros dirán si la OTAN actuó al margen de la misión para la cual había sido creada, que era la de defender a los países europeos y Estados Unidos en caso de invasión soviética, acontecimiento que nunca se produjo. La OTAN no fue fundada para apoderarse del petróleo o del gas de los países musulmanes. Silvia Cattori: Sería incluso comprensible que Israel, país que está interesado en ampliar los conflictos en los países árabes, empuje a Estados Unidos en ese sentido. Pero no se ve cuál puede ser el interés de los Estados europeos en implicar sus tropas en guerras decididas por el Pentágono, como en Afganistán. Daniele Ganser: Yo creo que Europa está confundida. Estados Unidos está en una posición de fuerza, y los europeos tienen tendencia a pensar que es mejor colaborar con el más fuerte. Pero habría que reflexionar un poco más. Los parlamentarios europeos ceden fácilmente a la presión de Estados Unidos, que reclama cada vez más tropas en tal o más cual frente. Mientras más ceden los países europeos, más se someten y más problemas van a tener que enfrentar, y serán problemas cada vez más grandes. En Afganistán, los alemanes y los británicos están bajo las órdenes del ejército estadounidense. Estratégicamente, no se trata de una posición interesante para esos países. Ahora Estados Unidos ha pedido a los alemanes que envíen también a sus soldados al sur de Afganistán, a las zonas donde más dura es la lucha. Si los alemanes aceptan, corren el riesgo de ser masacrados por esas fuerzas afganas que rechazan la presencia de cualquier ocupante. Alemania debería preguntarse seriamente si no tendría que retirar sus 3 000 soldados de Afganistán. Pero, para los alemanes, desobedecer las órdenes de Estados Unidos, siendo un poco sus vasallos, es un paso difícil. Silvia Cattori: ¿Qué saben las autoridades que actualmente nos gobiernan sobre la estrategia de la tensión? ¿Pueden seguir así, permitiendo que los guerreristas fomenten golpes de Estado, que secuestren y que torturen gente sin reaccionar? ¿O cuentan todavía con medios para impedir esas actividades criminales? Daniele Ganser: No lo sé. Como historiador, yo observo y tomo nota. Como consejero político, siempre digo que no se puede ceder a las manipulaciones tendientes a sembrar el miedo y a hacernos creer que los «terroristas» son siempre musulmanes. Yo digo que se trata de una lucha por el control de los recursos energéticos, que hay que encontrar la forma de sobrevivir a la escasez energética. De esa forma no se resuelven los problemas, sino que los agravamos. Silvia Cattori: Cuando observamos la demonización de los árabes y de los musulmanes a partir del conflicto israelo-palestino, uno piensa que eso no tiene nada que ver con el petróleo. Daniele Ganser: Sí, en ese caso sí. Pero, en la perspectiva de Estados Unidos, de lo que se trata es de una lucha por el control de las reservas energéticas del bloque euroasiático que se sitúa en esa «elipse estratégica» que comienza en Azerbaiyán, pasa por Turkmenistán y por Kazajstán y llega hasta Arabia Saudita, Irak, Kuwait y el Golfo Pérsico. Es precisamente ahí, en esa región, en la que se desarrolla esa supuesta guerra «contra el terrorismo», que se concentran las más importantes reservas de petróleo y gas. A mi entender, no se trata de otra cosa más que de un rejuego geoestratégico en el cual la Unión Europea sólo puede salir perdiendo ya que si Estados Unidos toma el control de esos recursos y la crisis energética empeora, simplemente dirá: «Ustedes quieren gas, quieren petróleo. Está bien. A cambio, queremos esto y esto otro». Estados Unidos no va a dar de petróleo y gas gratis a los países europeos. Poca gente sabe que el «peak oil», el máximo de la producción, ya se alcanzó en el Mar del Norte y que, por consiguiente, la producción de petróleo en Europa –la producción de Noruega y Gran Bretaña- está en declive. El día que la gente se dé cuenta que esas guerras «contra el terrorismo» son manipuladas, y que esas acusaciones contra los musulmanes son en parte propaganda, se va a quedar sorprendida. Los Estados europeos tienen que despertar y entender por fin cómo funciona la estrategia de la tensión. Y tienen que aprender también a decirle que no a Estados Unidos. Además, en Estados Unidos también hay mucha gente que no quiere esta militarización de las relaciones internacionales. Silvia Cattori: Usted también ha investigado sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001 y es coautor de un libro [13] junto a otros intelectuales preocupados por las incoherencias y contradicciones de la versión oficial de dichos acontecimientos y de las conclusiones de la comisión investigadora creada por el presidente Bush. ¿No teme que lo acusen de «teoría conspiracionista»? Daniele Ganser: Mis estudiantes y otras personas siempre me han preguntado: ¿si esta «guerra contra el terrorismo» está realmente vinculada con el petróleo y el gas, los atentados del 11 de septiembre no pueden haber sido manipulados también? ¿O es una coincidencia que los musulmanes de Osama Ben Laden hayan actuado exactamente en el momento en que los países occidentales empezaban a comprender que habría una crisis del petróleo? Así que empecé a interesarme en lo que se había escrito sobre el 11 de septiembre y a estudiar también el informe oficial que fue presentado en junio de 2004. Cuando uno se mete en ese tema, lo primero que nota es que existe un gran debate planetario sobre lo que realmente sucedió el 11 de septiembre de 2001. La información que tenemos no es muy precisa. Lo que nos lleva a interrogarnos en ese informe de 600 páginas es que ni siquiera se menciona el tercer edificio que se derrumbó aquel día. La comisión se refiere solamente al derrumbe de las «Torres Gemelas». Pero hay un tercer edificio, de 170 metros, que también se derrumbó; el llamado WTC 7. En el caso de ese edificio se habla de un pequeño incendio. Yo hablé con profesores que conocían bien la estructura de esos edificios. Ellos dicen que un pequeño incendio no puede destruir una estructura de esas dimensiones. La historia oficial sobre el 11 de septiembre, las conclusiones de la comisión, no son creíbles. Esa falta de claridad pone a los investigadores en una situación muy difícil. También reina la confusión sobre lo que realmente sucedió en el Pentágono. En las fotos que tenemos, resulta difícil encontrar un avión. No se ve cómo puede haber caído un avión allí. Silvia Cattori: El parlamento de Venezuela pidió a Estados Unidos que aportara más explicaciones para aclarar el origen de esos atentados. ¿No debería ser ese el ejemplo a seguir? Daniele Ganser: Hay muchas imprecisiones sobre el 11 de septiembre. Los parlamentarios, los universitarios, la ciudadanía, pueden pedir cuentas sobre lo que realmente sucedió. Yo pienso que es importante seguir preguntando. Se trata de un hecho que nadie puede olvidar. Todo el mundo recuerda dónde se encontraba en aquel preciso momento. Resulta increíble que 5 años después todavía no se haya aclarado eso. Silvia Cattori: Parece como si las instituciones no quisieran poner en duda la versión oficial. ¿Es posible que se hayan dejado manipular por la desinformación organizada por estrategas de la tensión y de las False flag ? Daniele Ganser: Uno es manipulable si tiene miedo. Miedo de perder el trabajo, miedo de perder el respeto de la gente que queremos. No se puede salir de esta espiral de violencia y de terror si nos dejamos vencer por el miedo. Es normal tener miedo. Pero hay que hablar abiertamente de ese miedo y de las manipulaciones que lo generan. Nadie puede escapar a sus consecuencias. Eso es aún mucho más grave en la medida en que los responsables políticos a menudo actúan bajo el efecto de ese miedo. Hay que buscar la fuerza necesaria para decir: «Sí, tengo miedo de saber que esas mentiras están haciendo sufrir a la gente; sí, tengo miedo de pensar que ya no queda mucho petróleo; sí, tengo miedo de pensar que el terrorismo del que nos hablan es resultado de manipulaciones, pero no me voy a dejar intimidar». Silvia Cattori: ¿Hasta qué punto países como Suiza participan actualmente en esta estrategia de la tensión? Daniele Ganser: Yo pienso que no existe una estrategia de la tensión en Suiza. Ese país no ha tenido atentados terroristas. Lo que sí es cierto, en Suiza como en otras partes, es que los políticos que tienen miedo de Estados Unidos, de la posición de fuerza de ese país, tiene tendencia a decirse a sí mismos que Estados Unidos es un buen amigo y que no nos conviene enemistarnos con ese país. Silvia Cattori: ¿Esa forma de pensar y de tapar las mentiras de la estrategia de la tensión, no los hace cómplices de los crímenes a las que esta da lugar; comenzando por los periodistas y los partidos políticos? Daniele Ganser: Pienso, en lo personal, que todo el mundo –periodistas, universitarios, políticos– tiene que reflexionar sobre las implicaciones de la estrategia de la tensión y de las False flag. Es verdad que nos encontramos ante hechos que escapan a toda comprensión. Por eso es que, cada vez que hay atentados terroristas, tenemos que interrogarnos y tratar de entender qué es lo que hay detrás [de esos hechos]. Sólo cuando se admita oficialmente que las False flag son una realidad, será posible establecer una lista de las False flag qua han tenido lugar a través de la historia y podremos ponernos de acuerdo sobre lo que habría que hacer. El tema que me interesa es la búsqueda de la paz. Es importante abrir el debate sobre la estrategia de la tensión y tener en cuenta que se trata de un fenómeno totalmente real. Porque, hasta que no se haya reconocido su existencia, no habrá posibilidad de actuar. Por eso es importante explicar lo que realmente significa la estrategia de la tensión. Y, cuando se entienda, no podemos dejarnos llevar por el miedo y por el odio contra un grupo. Hay que tener en cuenta que no es un solo país el que está implicado; que no son solamente Estados Unidos, Italia, Israel o los iraníes sino que eso sucede en todas partes, aunque algunos países están más implicados que otros. Hay que entender, sin acusar a tal país o a tal persona. El miedo y el odio no ayudan a progresar sino que paralizan el debate. Veo muchas acusaciones contra Estados Unidos, contra Israel, contra Gran Bretaña, o –del otro lado– contra Irán, Siria. Pero la búsqueda de la paz nos enseña que no se debe lanzar acusaciones basadas en la nacionalidad, y que no debe haber odio ni miedo; que lo más importante es explicar. Y esa comprensión será beneficiosa para nosotros todos. Silvia Cattori: ¿Por qué su libro sobre los ejércitos secretos de la OTAN, que se ha publicado ya en inglés y se traducido al italiano, al turco, al esloveno, y muy pronto al griego, no se ha publicado en francés? Daniele Ganser: No he encontrado todavía un editor en Francia. Si algún editor está interesado en publicar mi libro, vería con mucho gusto que lo tradujeran al francés. Silvia Cattori Periodista suiza. Daniele Ganser, profesor de historia en la universidad de Basilea y presidente de ASPO-Suiza, ha publicado un libro de referencia sobre «Los ejércitos secretos de la OTAN». Según afirma, a lo largo de 50 años, Estados Unidos organizó en Europa atentados falsamente atribuidos a la izquierda y a la extrema izquierda para desacreditarlas ante los electores. Esa estrategia perdura hoy en día como medio de propiciar el miedo hacia el Islam y de justificar guerras por el petróleo. Fuente: http://www.voltairenet.org/article153509.html
Investigadores israelíes han diseñado un generador que, según dicen, podría generar más de 15 veces la electricidad necesaria en todo el planeta. Aprovecha el aire caliente y seco y el agua de mar, algo fácil de conseguir en muchas regiones de la Tierra, para generar electricidad mediante una torre de energía. Puede parecer un poco exagerado, pero los investigadores del instituto científico Technion, de Israel, aseguran que una torre de este tipo podría ser la solución a los problemas energéticos del planeta. De hecho, se encuentran trabajando en el concepto de la “Energy Tower” desde 1983, y según puede leerse en sus escritos, la torre podría usarse además como un dispositivo de desalinización y podría ser capaz de revertir los efectos del calentamiento global. Como fundador e impulsor del proyecto, el profesor Dan Zaslavsky explica que la Torre de Energía funciona gracias a un principio básico de la convección: el aire caliente asciende y el aire frío ocupa su lugar. La torre tendría unos 1000 metros de altura, un diámetro de 400 metros, y aprovecharía este movimiento de las masas de aire para producir energía eléctrica. Emplea agua para enfriar el aire en la parte superior de la torre, haciendo que este descienda por el interior de la estructura y ponga en movimiento una serie de hélices ubicadas en su interior. Estas hélices se encargan a su vez de mover los generadores de electricidad. Lo bueno de este diseño es que puede emplearse cualquier fuente de agua disponible, ya sea de un rio, del mar o simplemente la obtenida de los tubos de drenaje de las grandes ciudades. El líquido se transforma en un fino spray que absorbe el calor del aire caliente de la parte superior de la torre, enfriándolo a la vez que el agua se transforma en vapor. Simple, barato, y sobre todo, limpio. Debido a que el principio de funcionamiento de la Torre de Energía se basa en una masa de aire calentada por el sol, se la considera como un tipo de energía solar. Dado que es necesario disponer de una buena provisión de aire caliente en la parte superior de la torre, este concepto podría funcionar mucho mejor en climas cálidos y secos. El equipo del doctor Zaslavsky ya ha identificado varias regiones (en unos 40 países) en los que las torres podían trabajar bien. Entre ellos se encuentran las naciones de Oriente Medio, Australia, África del Norte, California, y México. Los investigadores predicen que la electricidad generada a partir de este método costaría sólo U$S 0.25 cada kilovatio/ hora. Eso es menos de un tercio de lo que cuesta generar energía eléctrica en la actualidad. Resulta aún más económica que la energía solar tradicional y la energía eólica. Zaslavsky explica que la torre podría utilizarse también para la desalación de agua, proporcionando agua dulce a sólo la mitad del costo de las actuales tecnologías para la desalinización. Las reservas de agua se podrían usar en forma local para una serie de propósitos, incluyendo el riego de regiones desérticas, la producción de biocombustibles, o la piscicultura. Por último, la Torre de Energía puede ayudar a enfriar el planeta, llegando incluso a invertir el proceso de calentamiento. Es que su funcionamiento reproduce un fenómeno natural conocido como "Hadley Cell Circulación" que ayuda a la tierra a enfriarse, pero que solo se da cerca del ecuador. Si bien los investigadores están seguros de su tecnología, siguen a la espera de los inversores necesarios para financiar el proyecto antes de dar los próximos pasos, incluida la creación de un prototipo. Pero están convencidos de que su Torre de Energía podría ser la clave para el suministro de energía barata para todo el planeta. El agua enfria el aire en la parte superior, haciendo que descienda por su interior. Fuente: http://www.neoteo.com/tabid/54/ID/4816/Default.aspx

La sangrienta ruta petrolera de Bush: Afganistán, Irak… Irán Los motivos de la agresión norteamericana contra Irak han intentado ser cubiertos por una fuerte campaña propagandística que habla de “terrorismo”, “dictadura”, “armas de destrucción masiva”, y “ataques químicos”, entre otros argumentos que Bush y CIA, han esgrimido como justificación de la Guerra contra Saddam Hussein. Sin embargo, los fundamentos estratégicos, energéticos y geopolíticos de la actual invasión se originaron mucho tiempo atrás. A comienzos de los años ‘90, una empresa argentina, BRIDAS (actualmente incorporada a la transnacional AMOCO Argentina), descubrió el enorme potencial de los pozos de petróleo y de gas de las repúblicas aledañas a la cuenca del Mar Caspio: Azerbaiyán, Uzbekistán, Turkmenistán y Kazajstán. Esta es, posiblemente, la reserva más importante del siglo XXI. Se calcula que un país como Turquía, estaría en condiciones de exportar cerca de 5 Millones de barriles de crudo cada día, ubicándose entre los primeros productores de petróleo. Por este motivo, la empresa UNOCAL se enganchó al carro de BRIDAS y hasta 1998, luchó por conseguir cerrar un contrato con los Talibanes, grupo que se perfilaba como el vencedor de la guerra civil en Afganistán. ¿Por qué era tan importante este país? Sencillo: Afganistán es el lugar de paso obligado para el oleoducto que unirá el Mar Caspio con Pakistán, y a partir de allí con el Océano Índico. La empresa Norteamericana calculó que esa ruta le permitiría obtener beneficios de cientos de millones de dólares anuales. Contrariamente a lo que Bush señaló y a la creencia generalizada, el Gobierno Norteamericano a través del Departamento de Estado, decidió dar cobijo diplomático al proyecto de UNOCAL, y por ello, respaldó el entonces ya cuestionado movimiento islámico de los talibanes. Esta secta había sido acusada reiteradamente por repetidas violaciones de los derechos humanos, e incluso por el propio mundo islámico. Sin embargo, Robin l. Raphel, delegada para el Sur de Asia del Departamento de Estado, calificó en la ONU al movimiento talibán como “autóctono y original”. Por su parte, el portavoz del mismo organismo, Glyn Davies señaló: “No tenemos nada que objetar frente a ellos”. Cuando los talibanes conquistaron Kabul, en 1996, un portavoz de UNOCAL aseveró: "Ahora será más fácil construir un gasoducto que una el Mar Caspio y Pakistán". La Conexión con Al Kaeda La lucha entre BRIDAS y UNOCAL por obtener una concesión de los talibanes para instalar los óleo y gasoductos, acabó a favor de los norteamericanos. Para facilitar la firma del contrato con los talibanes, se constituyó CENTGAS (ver aquí), un consorcio de empresas lideradas por UNOCAL, en la que tenía destacada participación la compañía árabe saudita, DELTA OIL. Casualmente, el dueño de esta última fue acusado en 1998 por las autoridades policiales norteamericanas de mantener vínculos con Al Kaeda. Se trataba nada menos que de Khalid bin Maflouz, un multimillonario casado con una de las hermanas de Osama Bin Laden. El extraño e incomprensible juego fue denunciado por el presidente de BRIDAS, que en declaraciones públicas tras el 11 de Septiembre del 2001, aseguró que el FBI no le dejó investigar sobre Al Kaeda, para que no se conociera que entre las compañías petroleras de EEUU, los republicanos y los dignatarios de Texas, hay una extensa historia de amor (ver: “Una extraña trama financiera precedió los atentados” , y "Golpe de Estado Mundial" en Revista Acción Chilena). Por ello, no es de extrañar que el principal accionista de Harken Energy -empresa de la que fue dueño George Bush hijo-, haya sido nada menos que el mismo Bin Mafhouz. La presión internacional contra los talibanes y varias decisiones en los tribunales a favor de BRIDAS en su litigio por hacerse de los derechos sobre la explotación de los pozos de Turmekistán, se convirtieron en una muralla insalvable para la ejecución del proyecto de CENTGAS. Un informe presentado por UNOCAL en febrero de 1998 al Congreso de EEUU, urgía a “actuar en la búsqueda de un gobierno estable en Afganistán para la materialización del proyecto”. Osama: de aliado a enemigo público De este modo, la política de EE.UU. hacia el régimen Talibán cambió. Bin Laden fue una pura creación de la CIA, quien lo apoyó contundentemente durante la invasión Soviética a Afganistán. No sólo fue un aliado importante. Era lejos el más radical anticomunista entre los guerrilleros muyaheidines que luchaban contra los rusos. Sin embargo, una vez expulsados los soviéticos del país, y cuando nada parecía presagiar un nuevo conflicto en la zona, Osama Bin Laden y Al Kaeda fueron acusados de los atentados que, en agosto de 1998, destruyeron las embajadas de EE.UU., en Kenia y Tanzania. Sólo entonces la figura del místico guerrillero multimillonario saudita, se transformó para el FBI en el enemigo Nº 1 de Estados Unidos. Tras los atentados del 11 de septiembre, EE.UU. invadió Afganistán y en cuestión de semanas, los Talibanes, a los que antes habían apoyado, desaparecieron del mapa. Muchas curiosas casualidades Una vez conquistado el país, y por voluntad de los EEUU, la presidencia de Afganistan fue ocupada por Hamid Karzai, un antiguo muyaheidim que -a mediados de los ’90- se había convertido nada menos que en un alto ejecutivo de… UNOCAL. Una simple casualidad. Algunas semanas después, el 31 de Diciembre del 2002, EE.UU. nombró a su embajador en Kabul. El encargado de ocupar el cargo fue Zalmay Khalizad, empresario y político de larga trayectoria que -en 1997- fue fichado por UNOCAL para entablar relaciones con… los talibanes. Otra casualidad más. Un año después, Henry Kissinger, máximo responsable de los servicios de inteligencia durante los años ’70, fue nombrado Presidente de la Comisión Oficial Independiente, que debía aclarar en el Congreso los puntos oscuros relativos a los fallos de seguridad que precedieron al 11 de Septiembre. Sólo algunos días después, cesó en su cargo, porque “al parecer”, sus negocios entraban en conflicto con la objetividad que debiera imprimir a los trabajos de la comisión. Curiosamente, en 1994 Kissinger había trabajado como representante internacional de UNOCAL. Ciertamente una verdadera casualidad. El inefable Kissinger fue sustituido al frente de la comisión por Thomas Kean, que fue nombrado el 19 de diciembre del 2002. Sin embargo Kean es presidente de Delta-Hess, una empresa petrolífera vinculada al consorcio CENTGAS, ya que pertenece a la saudí Delta Oil, propiedad de Bin Mahfouz, socio de George Bush desde los años 70 y cuñado de Bin Laden... Bueno, es sólo otra casualidad. Finalmente, el 22 de diciembre del 2002, Hamid Karzai y los presidentes de Turmekistán y Pakistán firmaron el contrato para abrir la tan ansiada ruta del petróleo a través de Afganistán, para que las empresas vinculadas a CENTGAS comiencen a construir el gaseoducto. Sí. Es la casualidad final. Los intereses españoles La empresa CARLYLE (de la cual George Bush padre es uno de sus Directores) ya se ha afincado en España, uno de los países que apoyan incondicionalmente la guerra contra Irak. La delegación española se integró en junio del 2001, tres meses antes del atentado contra las Torres Gemelas. Casualmente su sede se ubica en el “Word Trade Center” de Barcelona. El presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, aliado con el Partido Popular de Aznar a través del conglomerado “Convergencia y Unión”, actuó como anfitrión de Frank Carlucci y Jonh Major. Actualmente, CARLYLE ha sido seleccionada como finalista para la operación de compra de las Antenas de Retevisión. También es candidata para la compra de la Empresa Nacional de Autopistas, en la que sería una de las operaciones de privatización más importantes de la historia. A través de estas ventas, el estado español espera ingresar más de 12.000 millones de Euros. En abril próximo se sabrá si CARLYLE -y por tanto Bush padre- es la vencedora del concurso por una de las empresas públicas más rentables de España. Por cierto, España desea una participación en la explotación de las reservas de petróleo irakí. Esto no es ninguna casualidad. Afganistán. Irak… próxima estación: Irán La agresión contra Irak viene a completar una importante parte del plan que se inició con la invasión de Afganistán. No se trata sólo del control de las mayores reseras de petróleo del Planeta –por lo menos, de las que se conocen-, sino además, de las vías terrestres necesarias para sacar y exportar el crudo. En este sentido, la próxima estación en la supercarretera asiática de Bush es, sin duda, Irán, que por cierto es uno de los países del “eje del mal”. Así, los verdaderos motivos de la Guerra son evidentes, al menos para los que no están 24 horas pegados a CNN y sólo leen El Mercurio. Por Alexis López Tapia Fuente: http://www.accionchilena.cl/Internacional/PetroleoII.htm En el articulo dice que Bin Laden es un invento de la CIA utilizado como excusa para invadir Paises y su lucha contra el terrorismo.
Representante del "Ministerio de Salud" del régimen títere Iraquí reconoce: EEUU usó gas mostaza, gas nervioso y otras substancias internacionalmente prohibidas en al-Fallujah. El Dr Khalid ash-Shaykhli, un representante del títere 'ministerio Iraquí de salud' quién fue autorizado para evaluar las condiciones de salud en al-Fallujah después del fin de los mayores combates allí, anunció que los estudios y evaluaciones que un equipo médico hizo en al-Fallujah y luego los entregó al 'ministerio' confirman que las fuerzas de EE.UU. usaron substancias que están prohibidas internacionalmente - incluyendo gas mostaza, gas nervioso, y otros químicos abrasivos - en el curso de sus ataques en la ciudad. Ash-Shaykhli sostuvo una conferencia de prensa el martes, en el edificio del ministerio de salud en en el sector Bab al-Mu'azzam de Baghdad. Él comenzó informando de los resultados finales del estudio de la misión que investigó los hechos y la situación en que las personas de al-Fallujah se encuentran. Él dijo que la ciudad está aún experimentando ahora los efectos de los químicos y de otros tipos de armas usados por los norteamericanos que causarán serias enfermedades durante largo tiempo. El corresponsal para Mafkarat al-Islam le preguntó a ash-Shaykhli cuales eran los hechos con respecto al uso por parte de la fuerza de ocupación norteamericana de armas nucleares tácticas. El Dr. ash-Shaykhli contestó diciendo " Lo que yo vi durante nuestras investigaciones en al-Fallujah me hacen creer todo lo que se ha dicho sobre esos combates. En absoluto excluyo el uso de substancias nucleares y químicas, ya que todas las formas vivas fueron aniquiladas en esa ciudad. Yo incluso puedo decir que encontramos docenas, si no centenares, de perros, gatos y pájaros que habían perecido como resultado de esos gases". Durante la conferencia de la prensa a la cual asistieron más de 20 personas, tanto periodistas iraquíes como árabes, ash-Shaykhli prometió que enviaría el estudio y los resultados que el comité recogió, a los cuerpos responsables - iraquíes e internacionales. La conferencia de la prensa fue seguida por corresponsales de la red de televisión iraquí ash-Sharqiyah, la red de televisión satelital dirigida por el "gobierno iraquí", al-Iraqiyah, de la red as-Sumariyah, además de los medios de comunicación extranjeros, como el Washington Post norteamericano y el Knight-Ridder Service y el periódico iaraquí as-Sabah - además del corresponsal de Mafkarat al-Islam. Los resultados revelados en la conferencia de prensa del Martes deben verse como las declaraciones más serias que se han hecho desde el fin, de casi cuatro meses de operaciones militares, en al-Fallujah, hizo notar Mafkarat al-Islam. Mafkarat al-Islam fue el primero en informar que las fuerzas de ocupación norteamericana, usaron gases químicos, napalm y substancias químicas durante los primeros días después de la erupción de los combates en la ciudad. Informe de la Resistencia 2/03/2005 Fuente http://www.animalweb.cl/n_o_imperial/irak/eeuu_usa_armas_prohibidas.htm
Uno puede medir, cualquiera puede, cómo se vive en un lugar del mundo por su sistema de transporte público. Si lo hacemos aquí, entre nosotros, la vida saca una calificación baja. Un aplazo. Cada día, como si se diera el informe del tiempo, se anuncian cuántas personas se han tirado bajo el tren, o han sido arrolladas. Es parte de la masa del día: normal. Dos, tres, cuatro, uno. Siempre . Cada día, los que tienen que usar el tren se ven en el interior de una corte de los milagros, donde, apretados unos contra y sobre otros, ven –o ejercen - robos de todo tipo, manoseos, vendedores vociferantes, perversos de distinto pelaje que empeñan sus cabezas brumosas en propinar a las mujeres, acostumbradas, abatidas, una y otra clase de un curso violento de educación sexual. No hay vidrios en las ventanas, los asientos son primitivos , los empleados , en eterno reclamo – por lo tanto, nunca satisfecho- , producen retrasos y suspensiones de los servicios. La respuesta es también parte de la brutalidad del sistema: la furia de las personas súbita y fácilmente transformadas en turba. Gritan, patean, golpean, queman los vagones que, no lo ocultemos, han contribuido a destrozar. Los colectivos son actores de una historia larga, vieja: humo, hacinamiento, velocidad de miedo por avenidas y calles angostas, paradas que sólo sirven para que se formen colas porque paran en la mitad de la calle. Conductores y pasajeros se ven tristes, fuera de cualquier hebra de dignidad y optimismo. En cuanto a los subtes, bueno, se sabe: es mejor caminar hasta la extenuación que meterse en un tubo que puede llevar las puertas abiertas, que oscila de un modo extraño, que tiene como manera de organizar los viajes meter y sacar a la gente a empujones. A lo bestia. Fuente: http://weblogs.clarin.com/eltoquemactas/archives/2007/09/el_ojo_arbitrario_3.html
La CÍA y el FBI La Agencia Central de Inteligencia (CÍA) es un organismo que vio la luz a partir de la Overseas Secret Service (OSS) americana, de la Segunda Guerra Mundial. Cuando Estados Unidos decide entrar en guerra contra el Eje, el presidente Roosevelt nombra embajador en Suiza nada menos que a Alien Dulles, prominente abogado de Wall Street de varias firmas, en las que tenían fuertes intereses los clanes Rockefeller y Harriman. La guerra era un tema especialmente espinoso para la élite de negocios anglonorteamericana, dado que venía colaborando con el régimen de Hitler, como ya hemos visto en capítulos anteriores. Por lo tanto, necesitaba efectuar discretas negociaciones con conspicuos miembros del régimen nazi a fin de que sus intereses económicos no se vieran severamente perjudicados una vez que la guerra hubiera terminado. Dulles era el encargado de establecer esos contactos. Y aunque en realidad era embajador de Estados Unidos, alternaba ese puesto con el de vocero y negociador de los grupos privados económicos norteamericanos con fuertes intereses en Europa y Alemania. Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, Alien Dulles desempeñó tan bien su papel —no se sabe si el de embajador o el de lobbista— que fue nombrado nada menos que presidente del CFR entre 1946 y 1950, luego subdirector de la CÍA entre 1950 y 1953, y director de la misma entre 1953 y 1961, cuando el presidente John Kennedy lo echó. Al revés del FBI, la CÍA es frecuentemente presentada en series y películas de espionaje como una organización temible, capaz de realizar horribles crímenes. En realidad, es algo bastante peor. El propio origen de la CÍA se encuentra enlodado con los servicios secretos de Hitler. Cuando se comienza a hacer evidente que Alemania se rendiría, el jefe de espionaje de Hitler, general Reinhardt Gehlen, comienza a negociar con el gobierno norteamericano los términos de su rendición. Gehlen —excelente espía— tenía en su poder gran cantidad de documentación incriminatoria contra políticos y empresarios ingleses y norteamericanos. Por lo tanto, junto a un sobredimensionamiento del "peligro soviético" (que la élite no podía desconocer como exagerado) jugó la carta de la posible difusión de esa información a los medios de comunicación. Estados Unidos llegó a un rápido y fructífero acuerdo con Gehlen: el general no sólo quedaba libre, sino que además Estados Unidos contrataba sus servicios y lo utilizaba como práctico monopolista de los servicios de espionaje norteamericanos en Europa Oriental y Rusia. Ello no implicaba que Gehlen tuviera que infringir sus antiguas lealtades con colaboradores directos de Hitler. Todo lo contrario, Si el general juzgaba que en su accionar había una especie de lucha de lealtades" por tener que espiar tanto para Alemania como para Estados Unidos, podía privilegiar los intereses alemanes. Más aun, Gehlen reportó directamente al sucesor de Hitler, tras su suicidio: el almirante Karl Doenitz. Gehlen y muchos otros nazis empezaron a formar parte de la CÍA. Entre otros, habrían sido reclutados Klaus Barbie, Otto von Bolschwing (el cerebro del holocausto, que trabajó codo a codo con Adolf Eichmann) y el coronel de la SS Otto Skorzeny (un gran favorito de Hitler). El origen non sancto de la CÍA, basado en un pacto perverso, favoreció que se llevaran a cabo operaciones secretas, no sólo ilegales sino también criminales. Una de las primeras operaciones en las que la CÍA se vio envuelta fue el llamado "Project Paperclip", a través del cual la CÍA seleccionó a un gran número de científicos, militares y colaboradores nazis de todo tipo para trabajar y vivir en Estados Unidos. Oficialmente, Estados Unidos ha reconocido la existencia de esta operación, pero reduce su área de influencia a proyectos de alcance limitado, como el desarrollo de la NASA por parte de científicos nazis como lo había sido, por ejemplo, Wemervon Braun. Esto es lo que Estados Unidos reconoce, pero es sólo la "punta del iceberg". En algunos lugares de EE.UU., como Huntsville (Alabama), habría habido radicaciones masivas de prominentes nazis alemanes tras la caída del III Reich, a los que se suele citar jurando la Constitución norteamericana con el brazo en alto, a la manera nacionalsocialista. Por ejemplo, nombrando sólo uno de los casos de migraciones ilegales y secretas a EE.UU., junto a Von Braun se suele olvidar mencionar que viajó a Estados Unidos el general Walter Dohrenberg, quien dirigía un campo de concentración y exterminio (que sólo figura en libros franceses sobre la guerra) llamado Dora, en el cual se usaba mano de obra esclava para desarrollar los proyectos armamentísticos diseñados por VonBraun. Dohrenberg era un criminal de guerra y no pudo ser juzgado en Nuremberg debido al "vía libre" que le fue otorgado gracias a la CÍA. El error se pagaría caro: a los pocos años Dohrenberg estaba mezclado con intereses de la oscura corporación PERMINDEX, envuelta en la financiación del crimen de Kennedy. Pero Dohrenberg estaba lejos de ser el único criminal nazi rescatado y enviado sano y salvo a Estados Unidos. Cuando se menciona que la Argentina, Brasil, Paraguay o Bolivia son países que dieron asilo a criminales nazis, generalmente se tiende a encubrir el apoyo que les fue dado por Estados Unidos y la CÍA. Muchos de estos científicos nazis ayudaron a desarrollar en Estados Unidos el llamado "Proyecto MKUltra". Bajo dicha operación se llevaron a cabo experimentos de control mental con seres humanos sometiéndolos al influjo de drogas experimentales, radiación, electromagnetismo, etc. Se usaron secretamente presidiarios norteamericanos, y hasta se habrían incluido soldados, según Linda Hunt en su agotada obra Project Paperclip. En muchos casos, estos seres humanos convertidos en "conejillos de Indias" murieron. El trágicamente famoso LSD (ácido lisérgico) no sería otra cosa que un subproducto de investigaciones secretas de la CÍA de control mental en humanos con el fin de lograr "robots humanos" capaces de ser utilizados en particulares condiciones de hipnotismo en asesinatos y atentados. La CÍA habría desechado como herramental para estas operaciones al LSD por considerar que no cumplía los requisitos para inducir a seres humanos a que, en determinadas condiciones, recordaran órdenes olvidadas y pudieran "accionar gatillos" (el crimen de Robert Kennedy habría sido efectuado en estas condiciones). Pero la CÍA no perdió oportunidad, según varios autores(2), de sacar provecho de esta droga alucinógena, induciendo su consumo en la juventud norteamericana primero, y luego en el resto del mundo, durante los años '60. (6) Ver en bibliografía Aciadreama, de Martin Lee y Bruce Shlain. Las operaciones de la CÍA no se redujeron a contrabandear nazis a Estados Unidos ni a experimentos secretos con humanos como "conejillos de Indias". Intervino de forma cuasi militar en una vasta gama de países, organizando guerras y revoluciones, las que en muchos casos fueron financiadas con los presupuestos de los Estados nacionales y beneficiaron los intereses de la élite de negocios anglonorteamericana y de los propios agentes de la CÍA. La CÍA no sería otra cosa que el "brazo armado" de la élite y el CFR. Es por esa causa que no desaparece una vez extinguidos el régimen soviético y la KGB, cuando desaparece el enemigo. Ya hemos visto en el capítulo 3 cómo, según información recabada, entre otros, por Michel Chossudovsky, el terrorismo islámico no es otra cosa que un subproducto de la CÍA en Asia Central. Una de las primeras operaciones efectuadas por la CÍA a nivel país, tras la Segunda Guerra Mundial, fue la denominada "Operación Gladio", en Italia. Ocurre que Italia era terreno fértil para que un gobierno de izquierda, probablemente comunista, surgiera en 1948.5 Si bien, como hemos visto, a la élite el comunismo no le disgusta, esto es sólo en determinadas condiciones: cuando los empresarios de la élite mantienen en su poder los medios de producción, o cuando sirve para derrocar a regímenes que impiden a la élite "ingresar fuerte" en algunos países (Rusia antes de la revolución bolchevique). Pero en cualquier otra circunstancia, un régimen de izquierda o comunista atenta fácilmente contra los intereses de los empresarios que dirigen el CFR. Por eso resultaba altamente inconveniente que en Italia triunfara la izquierda. La "Operación Gladio", mediante la incesante propaganda acerca de la supuesta peligrosidad de la izquierda en Italia, logró su cometido de impedir el ascenso de ella al poder. Pero no era una cuestión sólo de propaganda. Mediante la "Operación Gladio" se armó a 15.000 hombres en Italia, dispuestos a dar un golpe de Estado en caso de un triunfo en las urnas de la izquierda. 5 Que a la élite le apetezca cierta clase de colectivismo no significa que le guste la generación espontánea de socialismos que pondrían en jaque su propiedad en medios de producción. Recuérdese la frase de Henry Kissinger a propósito de Chile y Allende: "No debería dejarse que un país vaya al marxismo sólo porque su gente es irresponsable" (ver The Trini of Henry Kissinger, de Christopher Hitchens, Verso, 2001). El modelo de actividad de la CÍA en Italia fue virtualmente copiado en Francia y Alemania. En el primero de esos países los varios atentados que sufrió el presidente Charles de Gaulle fueron atribuidos a la CÍA y sus socios. Pero, volviendo a Italia, la actividad de la CÍA no se redujo al impedir el ascenso de la izquierda al poder. Dado que tras la experiencia de Mussolini la población se volcaba filosóficamente más a la izquierda, la CÍA decidió mantener a la misma "a raya" generando y financiando ejércitos terroristas de izquierda (Brigadas Rojas) a través de la actividad de la logia masónica Propaganda Due (P2) a fin de mantener instalado en los medios de comunicación y en la mente de la población la idea de la enorme peligrosidad y violencia potencial que significaría la izquierda en el poder. Para ello, la CÍA no dudó en mantener inalterados los estrechos contactos que poseía con la mafia siciliana y la camorra napolitana desde fines de la Segunda Guerra. Tampoco dudó en mirar para otro lado cuando las Brigadas Rojas asesinaron al primer ministro italiano, Aldo Moro, en 1978, o cuando volaron la estación de tren de Bologna matando a decenas de inocentes. Las frecuentes noticias acerca de los lazos de ex políticos italianos, que ocuparon altísimos cargos de poder, con la mafia (por ejemplo, la prensa y la justicia italianas nombraban con frecuencia a Giulio Andreotti, entre otros) deben entenderse como engranajes de una maquinaria mayor utilizada como una estrategia de la CÍA. Especial atención merece la "obra" de la CÍA en Vietnam, no precisamente misionera de la democracia y el capitalismo. Fuente http://libroscuriosos.blogcindario.com/2007/05/00003-hitler-3.html Fragmento de Hitler Ganó la Guerra - Walter Graziano
Cavallo integra el “Grupo de los Treinta” (Comisión Trilateral.) Mientras investigábamos los antecedentes del banquero estadounidense William R. Rhodes, - presidente de la Americas Society de Nueva York (que como explicamos en anteriores artículos, junto a la Trilateral Comisión catapultaron a Cavallo a la función de primer ministro argentino el pasado Marzo) y vicepresidente ejecutivo de uno de los principales bancos de la red de narcolavado intrernacional y local, el CitiGroup - averiguamos que Rhodes es también miembro del “Grupo de los Treinta” (The Group of Thirty). Entramos, entonces, en la página de este “Grupo de los Treinta” (http://www.group30.org) y nos enteramos que se trata de un “cuerpo internacional, privado y sin fines de lucro, formado en 1978 e integrado por representantes del máximo nivel de los sectores privado, público y universitario. Su propósito consiste en profundizar el entendimiento sobre asuntos económicos y financieros internacionales, explorar las repercusiones internacionales de las decisiones adoptadas en los sectores público y privado, y examinar las opciones disponibles para los operadores del mercado y los hacedores de políticas” Sigue explicando este Grupo que “sus miembros se reúnen en sesiones plenarias dos veces al año con invitados selectos para discutir sobre importantes desarrollos económicos, financieros y políticos.... El Grupo cuenta con el apoyo de fondos privados: fundaciones, bancos, corporaciones no-bancarias, bancos centrales e individuos.” No diremos que nos sorprendió comprobar que entre sus miembros se halla Domingo Felipe Cavallo. Vemos, entonces, como va ampliándose la red del círculo aúreo al que pertenece y milita Cavallo, que hoy abarca desde la Trilateral Commission y la Americas Society, pasando por la revista “Forbes” (la de los millonarios estadounidenses de la que Cavallo es Publisher) y ahora descubrimos incluye a este poderoso Grupo de los Treinta. Ya algo había publicado hace un tiempo el diario “Clarín”[1]. Para que nuestros lectores puedan hacerse una mejor idea de qué es este Grupo de los Treinta, detallamos a continuación algunos nombres emblemáticos de sus miembros, quienes a su vez militan en otras organizaciones de poder y planeamiento mundial. Esta red de Poder Privado abarca todo el planeta y utiliza a Cavallo como gerenciador de sus políticas contra la Argentina para lograr nuestra desintegración y parece que a Cavallo le encanta dejarse utilizar... Nota completa http://www.seprin.com/cavallo-trilateral2.htm Relaciones carnales Bush Menem. “Nadie ha sido tan sumiso como Carlos Menem. El Embajador estadounidense, Terence Todman, se ha vuelto tan influyente, que algunos argentinos se refieren a él como el `Virrey´... En este caso el `Virrey´ es un simpático diplomático de carrera que no ha sido tímido al dar a conocer sus deseos. Ningún embajador estadounidense ha ejercido tanta influencia”. (Newsweek, July 15, 1991). Fue Todman (un afroestadounidense) quien presionó a Menem para que la Fuerza Aérea Argentina cancelara uno de sus más queridos programas, la construcción del misil balístico “Cóndor II”. Eran los tiempos del desaparecido Canciller Di Tella, aquel que dijo que si era necesario había que tener “relaciones carnales” con los Estados Unidos. De hecho, en Junio de 1991 le dijo al Presidente George Bush en el Jardín de Las Rosas de la Casa Blanca: “Después de 60 años, Argentina ha decidido volverse normal”. Bush padre, le respondió con una sonrisa de agradecimiento. Sadam Hussein temblaba: Argentina había enviado dos de sus fragatas al Golfo Pérsico en apoyo a la Operación “Tormenta del Desierto”. Una representación de sus tropas desfiló en Nueva York en los festejos de la victoria. Al gunas de esas unidades habían combatido en Las Malvinas. Nada más alejado de aquella actitud desafiante del General Juan Domingo Perón ante las intervenciones descaradas en la política interna argentina del Embajador Spruille Braden, quien así contribuyó a la consolidación en el poder del Peronismo. Como muchos otros diplomáticos de Estados Unidos destinados a América Latina, según su colega británico Sir David Kelly, Braden venía “con la idea fija de que había sido elegido por la providencia para derrocar al régimen FarrelPerón” (The Ruling Few, 1952). El slogan ganador de la campaña de Perón terminó siendo: “O Braden o Perón”. Spruille Braden llegó a Buenos Aires el 19 de Mayo de 1945. “Apenas presentadas sus credenciales, el Embajador comenzó su crítica del Gobierno argentino, acusándolo de débil, inescrupuloso y antinorteamericano. Recomendó también suspender la consideración de las cuestiones en curso, incluidas las relativas a misiones militares y aéreas y la provisión de suministros militares... Asimismo señaló a Perón que estaba profundamente disgustado con los continuos arrestos, censura de la prensa y falta de control de las firmas germanas”. (Archivos de la Cancillería Argentina). Justicialismo dividido. Desde que el Presidente Alfonsín, enfrentado a los alzados de Campo de Mayo, decidiera adelantar la entrega del Gobierno a Carlos Saúl Menem, los ideales justicialistas en los que este último basó su carrera política y su campaña electoral, fueron cambiados por los planes del Neoliberalismo a ultranza. Domingo Cavallo y su “Caja de Conversión”, eran el obsesivo ritornello que nos brindaban mañana, tarde y noche nuestros medios de comunicación cuando los gurúes locales de tal doctrina, y no pocos conversos exmarxistas, nos predicaban que ése era el camino a seguir. Luego de dos períodos de gobierno menemista (19891999), numerosos escándalos finan cieros y extraños suicidios de personajes clave, la Argentina de la “pizza con champaña” despertó cansada de la farándula en el poder y descubrió que le habían vendido hasta las joyas de la abuela. El país “granero del mundo” tiene un 60% de sus 38 millones de habitantes en situación de pobreza; y una cuarta parte de éstos, sumida en la miseria. No obstante Menem, lo intentó de nuevo. Ganó las elecciones en la primera vuelta y el 27 de abril afirmó: “La segunda vuelta va a ser sólo un paso formal, nada más. Vamos a ir a la segunda vuelta y vamos a ganar sin problemas”. Aplastado por la evidencia de un rechazo que no quería reconocer, el pasado 14 de mayo declaró: “Que Kirchner se quede con su 22%, yo me quedo con mi pueblo. Gané la primera vuelta y me voy; no abandonaré la lucha”. En realidad sí se fue, pero para Chile, a encontrarse con Cecilia Bolocco. La exMiss Universo, que hasta perdió su trabajo en la televisión chilena, está en la dulce espera. Automáticamente Néstor Kirchner quien, apoyado por el Presidente Duhalde, esperaba ganar por paliza, quedó en condiciones de juramentarse el próximo 25 de Mayo para ocupar el Sillón de Rivadavia. Juan Car los Romero, compañero de lista de Menem, le declaró a La Nación este viernes, con indisimulada ironía: “Hay una frustración enorme (en la sociedad). Va a haber procesiones para que haya elección. ¿Sabe cuál es la frustración? Que les hemos privado el gusto de ir a votar contra Menem” (AFP). Se van a sorprender. Este viernes desde Río Gallegos, capital de la Provincia de Santa Cruz, a cuya Gobernación debe renunciar, Néstor Kirchner (53), peronista progresista, comenzó a armar el nuevo Gabinete. Para tranquilidad de todos, el Ministro de Economía, Roberto Lavagna, quien goza de apoyo popular por haber controlado la enorme crisis heredada, continúa con su Cartera. La decisión de Kirchner fue recibida al cierre de las operaciones este viernes en la Bolsa de Buenos Aires, con una fuerte alza de 3.07% a 646.15 puntos. Se registraron 53 alzas, 7 bajas y 5 papeles quedaron sin novedad. El peso perdió 11 centavos. La integración del Gabinete será conocida este lunes o martes. Kirchner se limitó a decir: “Se van a sorprender”. Por lo pronto el Presidente de Brasil, Lula Da Silva, ha ratificado en el reciente encuentro personal la prioridad de la alianza con Argentina y el relanzamiento del MERCOSUR. “Brasil ve en la alianza estratégica entre nuestros países un elemento fundamental para la integración SudAmericana y el bienestar de nuestros pueblos”. Desde Uruguay el analista Juan Carlos Doyenart afirmó: “Lula da legitimidad de que la izquierda puede ser gobierno”, mientras que la salida de Menem “significó el fracaso del modelo neoliberal” que en Uruguay se asocia con los partidos tradicionales: Colorado y Nacional. El Frente Amplio y toda la izquierda moderada respiran con más soltura, cara a las elecciones” (AFP). Asesores ignorados. Jaime Durán Barba, Consultor Político, Presidente de la Encuestadora Ecuatoriana ‘Informe Confidencial’ y Asesor de la Campaña del ExPresidente Menem, declaró a Ecuador Radio: “Nada más difícil que ser Asesor de un ExPresidente. En el fondo, por técnico que uno sea y por experiencia que tenga, el ExPresidente siempre supone que él ha llegado a Presidente y usted no; y entonces que él tiene finalmente la razón... y en esta ocasión, Menem para ganar, necesitaba una serie de cosas distintas y, sobre todo, una política nueva, menos agresiva, menos violenta, menos centrada en ideas antiguas y más cercana a la gente y sus necesidades comunes... Es momento de que América Latina, pasa eso en todos los países, busque nuevos liderazgos más a tono con los tiempos”. Primera dama. La futura Primera Dama, Senadora Cristina Fernández de Kirchner, quien por cierto no piensa abandonar su banca, al ser consultada sobre si ella y su esposo eran antinorteamericanos, declaró: “No, me encanta el Ratón Mickey. El Pato Donald menos, debe ser por aquel libro de Ariel Dorfman que leíamos de jóvenes. Ser antinorteamericano no sólo es equivocado. Le diría que es hasta demodé. No estamos en los 70, cuando si llovía le echábamos la culpa al imperialismo. Nuestra seriedad consistirá en integrarse al mundo desde un espacio regional que es el MERCOSUR.... Pero obviamente no quiero “relaciones carnales”. Fuente http://www.soberania.org/Articulos/articulo_287.htm Que es la comisión Trilateral: La Comisión Trilateral, fué fundada por iniciativa de David Rockfeller en julio de 1973, consolida la alianza entre el poder de las trasnacionales, el de las finanzas y el de la política, gracias a una red de influencias cuyas ramificaciones se extienden a los principales sectores de la sociedad estadounidense y mundial.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=H8lbpwoStqU link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=hneSLYWrRIQ Los medios de comunicación como vehículos de la ideología dominante El desarrollo de la transmisión por satélite, la multiplicación de las cadenas transfronterizas y otros canales de difusión como Internet, correo electrónico, blogs y también el fax o el teléfono móvil, llevó a los sociólogos y analistas políticos a celebrar la llegada de una “sociedad de la información” como la marca característica del siglo XXI, el fracaso del totalitarismo y el fin de la democracia neoliberal. No obstante, el aumento del control de los vectores de información por parte de los grandes conglomerados industriales, la importancia que han adquirido las estrategias de comunicación en detrimento de la información propiamente dicha, la endogamia creciente entre los medios de comunicación y la política, así como la interactividad entre los protagonistas de estos sectores, tienden a relativizar esa primera afirmación hasta el punto de que se plantea la cuestión de la viabilidad de un debate democrático en una sociedad donde los principales vectores de información están dominados por los poderes del dinero y la promoción de intereses privados. En este contexto la lengua, medio de comunicación e intercambio por excelencia, se convierte en una marca de identidad cultural según la terminología o el acento utilizados por el locutor. El hundimiento de la ideología de dimensión humanista, útil contrapeso de la hegemonía capitalista, aceleró esta evolución hasta el punto de que hoy el lenguaje aparece como un temible instrumento de selección y discriminación, de dominación y exclusión. I. EL DEBATE DEMOCRÁTICO ANTE LA PROFUSIÓN DE INFORMACIÓN. LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN O LA ALDEA GLOBAL En la historia de la humanidad la información nunca ha sido tan abundante e instantánea, hasta el punto de que la información globalizada, al suprimir las fronteras físicas y lingüísticas, ha transformado el planeta en una “aldea global”. Todos los grandes acontecimientos mundiales se viven casi en una comunión universal, (Mundial de fútbol, Juegos olímpicos, grandes catástrofes naturales como el Tsunami en Asia en diciembre de 2004 y el huracán Katrina del verano de 2005 al sur de Estados Unidos, las dos guerras de Iraq en 1990 y 2003, y el derrocamiento de la estatua del presidente iraquí Sadam Husein en abril de 2003). Desde la revolución tecnológica que se operó hace veinte años los canales de información continua han sustituido a las cadenas generalistas (CNN en Estados Unidos, LCI y France Info en Francia) desarrollando programas interactivos con intervenciones de los telespectadores en los debates políticos, induciendo antes del fin de las emisiones a un debate participativo. En Francia el ejemplo más evidente se desarrolló en TF1 con motivo del debate sobre el referéndum constitucional, en abril de 2005, entre el presidente Jacques Chirac y un grupo de jóvenes, así como en la campaña presidencial francesa de 2007, también en TF1, con la emisión “tengo una pregunta para usted”, donde el candidato a la elección presidencial se enfrentaba durante 90 minutos a una muestra representativa de la población francesa. Incluso la prensa escrita ha introducido un cambio y ha añadido a su publicación de papel una edición electrónica, dando así la posibilidad de que un grupo de lectores más amplio, más allá de los océanos, acceda a la información del diario. En Francia, por ejemplo, los grandes periódicos parisinos se pueden consultar electrónicamente desde África o Asia, soslayando la censura generalmente en vigor en los países autoritarios. En el mundo árabe, donde la censura es la norma, el periódico Al-Qods Al-Arab, diario crítico del mundo árabe, brinda diariamente la hospitalidad de sus columnas a algunos de los principales intelectuales árabes proscritos y así evita, desde Londres, las restricciones decretadas por los gobiernos. Del mismo modo, junto a la prensa de pago, se ha desarrollado en los países occidentales una prensa gratuita que amplía la oferta de información. Además se instituyó un servicio de mensajería a la carta para los usuarios de teléfonos móviles. A. ¿Sobreinformación o desinformación? Pero, ¿la concertación mediática y la profusión de información contribuyen sin embargo a un mejor conocimiento de los problemas? ¿A una mejor difusión del conocimiento? ¿Contribuyen a una mejora del debate democrático? ¿La sobreinformación favorece la información o desemboca en la desinformación? En los años ochenta, cincuenta megacompañías dominaban el panorama mediático en Estados Unidos, pero menos de diez años después ya no permanecían más que veintitrés para un dominio similar. “La ola de enormes mercados concluida en los años noventa y la rápida globalización dejaron la industria mediática centralizada en nueve conglomerados internacionales: AOL-TimeWarner, Viacom CBS) News corporation, Bertelsman (Alemania), General Electric (NBC), Sony, ATT-LIBERTY Media y Vivendi Universal France). Cuatro de ellos (Disney, AOL Time Warner, Viacom y News corporation) controlan todo el ciclo de la producción (películas, libros, revistas, periódicos, programas de televisión, música, vídeo y juegos) y la distribución (radio, cable, grandes superficies y multicines)” (1). Pero esta concentración mediática, por muy impresionante que sea y con las inmensas posibilidades de difusión que guarda, ¿contribuye a una mejora de la información al ciudadano y al debate democrático? La respuesta sólo puede ser parcial a juzgar por los disgustos registrados, tanto por Estados Unidos como por Francia, en dos momentos claves de su historia contemporánea: la guerra de Iraq para Estados Unidos y el referéndum sobre la Constitución Europea para Francia. B. Estados Unidos y la guerra de Iraq Estados Unidos se dio un baño de fervor nacionalista basado en el horror de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra los símbolos de la hiperpotencia estadounidense, las Torres Gemelas (Twin Tower) en Nueva York y el Pentágono en Washington. Ese entusiasmo, por otra parte, se fomentó por los medios de comunicación con una amplia difusión de las escenas de horror y los comentarios consecuentes. La unanimidad nacional alcanzó su paroxismo durante la guerra de Afganistán, en octubre-noviembre de 2001, emprendida por Estados Unidos con la fianza de la ONU y percibida por la opinión estadounidense e internacional como la represalia por los atentados del 11 de septiembre. Esa unanimidad se reprodujo con el mismo entusiasmo durante la guerra de Iraq emprendida dos años más tarde, en marzo de 2003, gracias, especialmente, al trabajo de movilización de la prensa estadounidense, aunque la guerra de Iraq se acometió sin el apoyo de las Naciones Unidas. Los grandes medios de comunicación de Estados Unidos retransmitieron durante mucho tiempo las tesis de la administración neoconservadora estadounidense antes de reconsiderar sus posiciones por los sinsabores militares de EEUU sobre el terreno: el saqueo del Museo de Bagdad, las torturas en la prisión de Abu Ghraib y las revelaciones de las mentiras de la guerra (ausencia de armas de destrucción masiva o relación del régimen de Sadam Husein con la organización Al Qaeda). La periodista estrella del New York Times Judith Miller, una de las propagandistas más activas de la falsa tesis de las armas de destrucción masiva en Iraq, ha sido despedida de su periódico y grandes diarios como el Washington post y el citado New York Times han reconocido públicamente sus errores. Eso no impide que durante la guerra de Iraq los medios de comunicación estadounidenses fueran cómplices de la mayor mistificación de la opinión pública retransmitiendo, sin la menor contención y durante un largo período, la propaganda de guerra del presidente George Bush jr. La guerra de Iraq ha mostrado públicamente la connivencia entre el poder político y el mundo mediático en detrimento de la democracia. C. Francia y el referéndum de la Constitución Europea Los dirigentes de las principales formaciones políticas y casi la totalidad de los comentaristas importantes de los grandes medios de comunicación se pronunciaron a favor de la Constitución Europea tachando de arcaicos a sus opositores, aunque el texto sometido a referéndum fuera largo, denso, confuso e inaccesible para el lector de a pie. Los partidarios del Sí -grandes magnates de la prensa e importantes dirigentes políticos- fueron rechazados de forma ostensible, pero no se pusieron en entredicho sus métodos de funcionamiento. En el caso de Francia, aunque la connivencia es tan manifiesta como en Estados Unidos, la desaprobación está más marcada. Al contrario que en Estados Unidos, los grandes medios de comunicación franceses como Le Monde o TFI nunca han formulado la menor autocrítica, ni por la guerra de Iraq, ni por la campaña del referéndum europeo o por la cobertura de la anterior campaña presidencial francesa, la de 2002 donde, contra todo pronóstico, el jefe de la extrema derecha francesa, Jean Marie Le Pen, líder del Frente Nacional, desbancó, en la primera vuelta de las elecciones, al Primer Ministro Lionel Jospin, candidato del partido socialista, eliminando a la izquierda de la primera competición importante del siglo XXI. El diario Le Monde nunca dio una explicación sobre la sonora frase publicada por su ambicioso director según la cual “todos somos estadounidenses” tras los atentados del 11 de septiembre. Tampoco nadie le pidió explicaciones por erigirse en portavoz de todos los franceses sin que nadie lo eligiera. Seis años después de esa profesión de fe, mientras Estados Unidos se atasca en el cenagal iraquí, el Sr. Colombani ha cesado en su cargo, en junio de 2007, por un voto de desconfianza de los periodistas de su empresa que se han opuesto a la prórroga de su mandato. Anteriormente se demostró la manipulación de Patrick Poivre d’Arvor, presentador estrella de TFI, la cadena de televisión más importante de Europa, sin que eso le haya acarreado el menor descrédito. Poivre d’Arvor se atribuyó abusivamente una entrevista del dirigente cubano Fidel Castro sustituyendo su imagen por la del entrevistado y reformulando las preguntas con el fin de dar a la entrevista un sello personal. Jean Marie Colombani y Patrick Poivre d’Arvor fueron citados en los procesos relacionados con el asunto Pierre Botton, ex yerno del antiguo diputado chiraquiano de Lyon Michel Noir, sin que tampoco eso obstaculizara sus fulgurantes carreras. Poivre d’Arvor incluso fue condecorado con la insignia de caballero de la orden del mérito, en marzo de 2007, por el ministro de Cultura Renaud Donnedieu de Vabres, sin duda como reconocimiento por su contribución a la deontología del periodismo. Por su parte Serge July, fundador del antiguo diario de izquierda Libération, en vez de preguntarse por su falsa percepción de la sociedad francesa, permanece clavado en su despacho tras el fracaso del referéndum constitucional europeo de mayo de 2005, acusando de todos los males a sus compatriotas, sin la menor crítica hacia los dirigentes que redactaron un texto largo y complejo, sin molestarse en hacer ninguna pedagogía política sobre el alcance y significado de la construcción europea e incluso sin la pretensión de cuestionar al presidente Jacques Chirac por su demagógica maniobra que instrumentalizó la apuesta europea y el referéndum constitucional para recobrar popularidad en la escena política local después de sus amarguras electorales. Así, dos veces en cinco años, la clase político-mediática francesa ha sido desaprobada sin que eso implique una reforma de las relaciones entre el poder político y los medios de comunicación, hasta el punto de que, a juzgar por el número de emparejamientos cruzados entre políticos y periodistas, parece que se está desarrollando una tendencia a la endogamia. Los medios de comunicación franceses se declaran y se consideran un “contrapoder” , pero “la prensa escrita y audiovisual está dominada por un periodismo servil, por grupos industriales y financieros, por un pensamiento mercantil, por redes de connivencia (…) Entonces, en un perímetro ideológico minúsculo, se multiplican las informaciones excluidas, los participantes permanentes, las notoriedades indebidas, los enfrentamientos artificiales, los servicios recíprocos (…) un pequeño grupo de periodistas omnipresentes –que consolidan el poder mediante la ley del silencio- impone su definición de la información-mercancía en una profesión cada vez más debilitada por el temor al desempleo. Estos alguaciles del orden son los nuevos perros guardianes de nuestro sistema económico” . Esta acta demoledora se vincula por momentos con la realidad. Ha sido elaborada por un periodista del mensual Le Monde diplomatique, Sarga Halimi, en un opúsculo de título devastador, Les Nouveaux Chiens de Garde (Los nuevos perros guardianes) (2). El colmo de la coincidencia del periodismo con el poder político es el periodismo embedded , literalmente “en la misma cama”, durante la guerra de Iraq. Esta proximidad fue juzgada malsana por un buen número de miembros de la profesión, ya que falseaba el espíritu crítico en la medida en que se incorporaba al periodista literalmente con respecto a su observación, sin el menor distanciamiento. Con la inmersión total en el planteamiento y el combate de su coinquilino de tanque, inevitablemente se deterioraba su capacidad de valoración. Esta técnica consiguió retrasar, sin cancelarla completamente, la valoración objetiva de una política, como fue el caso en la invasión estadounidense de Iraq en marzo de 2003. II. LAS CIFRAS DE LA PUBLICIDAD Y EL NEUROMARKETING (*) La información tiende sustituirse por comunicación y sus derivados nos devuelven a la propaganda básica de los regímenes totalitarios que los países democráticos se supone que combaten. Spin doctor’s, es el nombre que se da en Estados Unidos y Reino Unido a sus “maestros del engaño” encargados de gestionar la opinión pública. A finales de los noventa el presupuesto estadounidense de la industria de las relaciones públicas sobrepasó el de la publicidad. Según un estudio de John Stauber y Sheldon Rampton, considerados los mejores especialistas de la profesión y coautores de una notable obra sobre la cuestión: Toxic sludge is good for you (La intoxicación es buena para ti, N. de T.), Common Courage presse 1995, el número de empleados de las agencias de relaciones públicas (150.000) sobrepasa el de los periodistas (130.000). En Estados Unidos el 40% de lo que se publica en la prensa se reproduce directamente, sin alteraciones, en los comunicados de “Public relations” afirma Paul Moreira, productor de la emisión de referencia de Canal+ y autor de la documentada obra Les nouvelles censures -dans les coulisses- de la manipulation de l’information (Las nuevas censuras -entre bastidores- de la manipulación de la información), Ed. Robert Laffont, febrero 2007. Dos cifras bastan para caracterizar al imperio de los medios de comunicación: viven dos tercios de la publicidad y gastan cada año el doble del presupuesto del estado francés. A escala mundial el volumen de negocios de la televisión, aparte de las subvenciones, se acercó a 220.000 millones de dólares en 2006, de los cuales alrededor de 160.000 millones se financiaron por la publicidad, lo que representa el 70%. El volumen de negocios mundial de los diarios y revistas se acercó en 2006 a 275.000 millones de dólares, de los cuales unos 175.000 millones corresponden a la publicidad, lo que representa un 65%, y subiendo, con un máximo del 88% en Estados Unidos. Si añadimos las emisoras de radio, tendremos unos 540.000 millones de dólares al año, o sea, casi el doble de los gastos anuales del estado francés. Entertainment (entretenimiento) como herramienta y advertising (publicidad) como finalidad. El objetivo no es informar, sino llamar bastante a la atención para colar el verdadero producto: la publicidad. La “información” que va incluida no es más que un excipiente cuyo objetivo no es informar sino llamar a la atención y transportar mensajes publicitarios. La información se convierte en infotainement, una información de entretenimiento, lo que explica que en Francia las grandes emisiones políticas de las décadas anteriores, como la “Hora de la verdad” en France2, hecha por periodistas desde hacía tiempo, cedió el lugar a las emisiones de entretenimiento. Los políticos prefieren, y con mucho, pasar por los animadores Michel Drucker o Marc Olivier Fogiel para promover sus ideas El “tiempo de cerebro humano disponible” (**) del lector o telespectador engulle cada año mensajes interesados por valor de 400.000 millones de dólares, ¿emitidos por quién? De los 360.000 millones que proporciona la publicidad a los antiguos medios de comunicación, según un documento del grupo Lagardère, 160.000 millones, lo que representa un 44%, “son asignados” por los siete primeros grupos de publicidad, que hacen un volumen de negocios directo de cerca de 50.000 millones. La captación del imaginario y el condicionamiento psicológico de los consumidores se hace a una edad cada vez más precoz. Según un estudio de un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford (California), el 48% de los niños entre 3 y 5 años están condicionados por la publicidad en su gusto alimentario. El director del equipo, el Doctor Thomas Robinson, jefe del departamento de pediatría de la Facultad de medicina de Stanford, cuyas conclusiones se publicaron en agosto de 2007 en la revista The Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, recomienda “controlar e incluso rechazar la publicidad y la comercialización de productos altos en calorías y de escaso valor alimenticio o prohibir toda comercialización dirigida directamente a los niños”, ya que los investigadores consideran que esa publicidad es “esencialmente desleal” (inherently unfair), porque “los menores de 7 u 8 años son incapaces de comprender los objetivos persuasivos de la publicidad”. Con el lanzamiento de la campaña presidencial francesa en 2007 los publicistas han afinado sus investigaciones y sus objetivos. Se han volcado en el neuromarketing, una técnica para determinar la combinación ideal de medios de comunicación que permita mejor la penetración del mensaje. En resumen: “qué medios de comunicación elegir para que mi publicidad penetre bien en la cabeza del consumidor”. En la jerga profesional, el estudio puede determinar el impacto de un anuncio en la “memoria explícita” (la memoria consciente) así como en la “memoria implícita”, lo que el cerebro registra a espaldas de la persona. Ciertamente la multiplicación de las fuentes de información es la garantía de la democracia, ya que permite la formación de una opinión libre cotejando los conocimientos. Pero la profusión de los vectores hegemónicos en su enfoque globalizador (con el control del continente, el contenido, la producción y la distribución), lleva en sí misma el riesgo de una desviación de la democracia por las manipulaciones que los operadores del campo mediático pueden intentar para la satisfacción de objetivos personales que pueden revelarse, por repercusión, nefastos tanto para la libertad de pensamiento como para la democracia. III. LA LENGUA COMO MARCADOR DE IDENTIDAD CULTURAL O LA GUERRA SEMÁNTICA La lengua es un marcador de identidad cultural lo mismo que las huellas digitales, el código genético y las medidas antropométricas son marcadores biológicos y físicos. El acento, el uso de los términos y el tono revelan la identidad cultural de la persona. Bajo una apariencia engañosa (términos generales, planos e impersonales) se codifica y apacigua la lengua. Se convierte entonces en un temible instrumento de selección y discriminación. Un “plan social” remite a una realidad inmaterial contraria al doloroso término de “despido masivo”. Al igual que “externalización y subcontratación”, operadores que funcionan fuera de las normas de la legislación social, “deslocalización”, “optimizar el rendimiento” que es la explotación salvaje de la mano de obra barata de países pobres y a menudo dictatoriales, sin la menor protección social, o por fin “privatización”, operación que consiste muchas veces en transferir a los capitalistas empresas de servicios sociales a menudo reflotadas por los caudales públicos, es decir, los contribuyentes. Incluso en el discurso político la lengua se esteriliza hasta el punto de que el antiguo Primer Ministro socialista Pierre Mauroy acusó al candidato socialista a las elecciones presidenciales de 2002, Lionel Jospin, de borrar de su discurso la palabra “trabajadores”. En la lengua convencional se prefiere el pudoroso término “gente de condición modesta” al expresivo “pobres” así como para el tándem “excluidos” y “explotados”. O también clases (que sugiere idea de lucha) y capas sociales. Capas, como capas de pintura. El lenguaje es connotativo. El único lícito es el LQR Lingua Quintae Respublicae (3), en boga durante la V República Francesa, aprobado y sellado. Cualquiera que recurra a una lengua personalizada forjada en un vocabulario que le sea propio, se arriesga al ostracismo, a ser señalado con el dedo, a que lo ridiculicen y lo tachen de tarado irremediable: “obsoleto”, “indeseable”, etcétera. El lenguaje sustituye las palabras de la emancipación y la subversión por las de la conformidad y la sumisión. Se habla de flexibilidad en vez de precariedad, en un país que instituyó la renta de situación como un privilegio vitalicio, especialmente en la alta función pública. Los altos funcionarios disfrutan de una renta de situación vitalicia pero a cualquiera que se atreva a señalar esta incongruencia se le acusa de hacerle la cama al “populismo”. Lo mismo ocurre en el ámbito diplomático: “el problema” de Oriente Próximo o “la cuestión” del Este. Para un problema la respuesta es única, el problema abre la vía a los expertos que deben aportar técnicamente la solución. Pero la cuestión del Este es más confusa. Una cuestión sugiere respuestas múltiples e implica la ausencia de solución inmediata. Según utilicen un término u otro se les calificará de “modernos y dinámicos” o de “obsoletos”. Un ejemplo: Le Figaro del 28 de agosto de 2004 ponía en titulares “La confesión del presidente Bush” sin precisar en qué consistía esa confesión, con respecto a qué. Diez años antes, cualquier otro diario complaciente habría titulado: “El presidente Bush admite que sus previsiones en Iraq han fracasado”. Pero si, para su desgracia, un periodista audaz hubiera titulado la verdad estricta: “Bush, el gran perdedor de la guerra de Iraq”, se le habría acusado inmediatamente de “antiestadounidense primario”. La neolengua resulta de la presencia cada vez mayor de economistas y publicitarios, como responsables en el circuito de la comunicación, que garantizan una instalación gradual del pensamiento neoliberal. Guerra psicológica tanto como semántica, la guerra mediática tiene por objeto someter al receptor a la propia dialéctica del emisor, en este caso la potencia emisora, imponiéndole su propio vocabulario y, más allá, su propia concepción del mundo. Si la difusión hertziana es el arma menos contaminante en cuanto a la ecología, en cambio es la más corrosiva en cuanto al espíritu. Su efecto es a largo plazo. Las interferencias operan un condicionamiento lento para terminar por subvertir y forjar el modo de vida y el imaginario creativo de la colectividad humana específica. No hay rastros de daños inmediatos o colaterales. No son necesarios ni una intervención quirúrgica ni un golpe en la frente. En la guerra de las ondas dominan lo imperceptible, la insidia, el engaño y lo subliminal. ¿Quién se acuerda de Tal Ar-Rabih (la colina de la primavera)? Casi un siglo de emisiones sucesivas y repetitivas disipó este nombre melodioso, sinónimo de suavidad de vivir, para sustituirlo en la memoria colectiva por una nueva realidad. Tal Ar-Rabih ya se conoce en todo el mundo, incluso por las nuevas generaciones árabes, por su nueva designación hebraica, Tel Aviv, la gran metrópoli israelí. El trabajo de zapa es permanente y el combate desigual. Lo mismo ocurre con las expresiones connotativas: el exterminio de una población debido a sus orígenes se llama en francés genocidio (genocidio armenio en Turquía, genocidio de los tutsis en Ruanda). Elegir la expresión hebraica del término bíblico de Shoah (holocausto) señala la pertenencia al campo pro israelí. Israel nunca ha reconocido el carácter genocida de las masacres de armenios en Turquía a principios del siglo XX, seguramente para señalar el carácter único de las persecuciones de las que fueron víctimas los judíos en Europa: primero los pogromos de finales del XIX en Rusia y luego en Alemania y Francia durante la Segunda Guerra Mundial (1939-45). Están también los términos antisemitismo y racismo. Árabes y judíos son semitas, pero el antisemitismo sólo se refiere a los judíos para distinguirse de los otros, mientras que el racismo engloba a árabes, negros, musulmanes, asiáticos, etcétera. El propio presidente Jacques Chirac al fustigar “el antisemitismo y el racismo” en su discurso de despedida el pasado 27 de marzo, consagró en el orden subconsciente un racismo institucional. Hasta ahora los países occidentales en general, y Estados Unidos en particular, han ejercido el monopolio de la información, un monopolio considerablemente propicio a las manipulaciones del espíritu que no obstante se rompió en dos ocasiones con consecuencias perjudiciales para la política occidental: la primera vez en Irán en 1978-79, con la “Revolución de los casetes” en los que se registraron los sermones del ayatolá Jomeini en su exilio de Francia y se comercializaron desde Alemania para levantar a la población iraní contra el Sah de Irán; y la segunda vez con motivo del Irangate en 1986, el escándalo de las ventas de armas estadounidenses a Irán para financiar a la contra nicaragüense, que estalló públicamente como consecuencia de una filtración en el diario de Beirut As-Shirah, poniendo en un serio aprieto a la administración republicana del presidente Ronald Reagan. Salvo estos dos casos, Estados Unidos ha buscado constantemente volver inaudibles a sus enemigos, si es preciso desacreditándolos con sus poderosos enlaces locales o internacionales, ampliando al mismo tiempo su ofensiva mediática, ahogando a la audiencia en una riada de información y practicando la desinformación a través de la pérdida de referencias debida a la superinformación con el fin de convertir a los oyentes y lectores en perfectos “analfabetos secundarios”, parafraseando al alemán Hans Magnus Einsensberger (4). “No analfabetos o incultos, sino seres etimológicamente en proceso de desorientación, psicológicamente condicionados y reorientados en el sentido deseado. Puro producto de la industrialización, de la hegemonía cultural del norte sobre el sur, de la imposición cultural como un preludio de la invasión y el enriquecimiento de los mercados, el analfabeto secundario no es digno de lástima, la pérdida de memoria de la que adolece no le hace sufrir, su falta de perspectivas le hace las cosas fáciles”. Se produce una inversión radical del esquema económico y la ley de la oferta y la demanda deriva hacia un método radicalmente diferente: ahora la fabricación del deseo de consumo determina la actividad de la empresa. Ya no es el consumidor quien marca el ritmo de la producción, sino el productor quien orquesta el deseo de consumo. El control del aparato de producción ya tiene menos importancia que el control de la demanda de consumo. El ciudadano activo cede así el paso al consumidor pasivo, el aventurero de espíritu al devorador de televisión, el periodista al animador de entretenimiento, el dueño de prensa al capitalista, lo que implica el deslizamiento del periodismo hacia el reino del infotainement, neologismo procedente de la contracción de información y entertainment (entretenimiento en inglés). La globalización de los flujos de información permite así la infusión intravenosa continua de noticias de la prensa y, en consecuencia, la sedentarización profesional de la información, última etapa del analfabetismo secundario. No obstante, la violación del mundo por la publicidad y la propaganda con su profusión de sonidos e imágenes en el paisaje urbano, en las pantallas, en la prensa y en los hogares, choca con resistencias dispersas pero firmes. Así como el monopolio del conocimiento por la tecnocracia se contradice en el ámbito internacional por contrapoderes, especialmente protagonistas paraestatales (Greenpeace, Médicos sin Fronteras, Confederación campesina), multiplicando las fuentes de información no controladas, también la informática ha desarrollado en la información una esfera de autonomía contestataria contra el orden mundial estadounidense. Cada descubrimiento tecnológico se celebró con un redoble. Al casete del tiempo de la revolución jomeinista le sucedió el fax, luego los sitios de Internet, el blog y el periódico electrónico, cuyo desarrollo se aceleró desde la guerra de Iraq y la última campaña presidencial de George Bush jr. (2004); redobles que resuenan como señales de una venganza del espíritu contestatario y de la esfera de la libertad individual, en reacción al aporreamiento de la propaganda y la concentración capitalista de los medios de comunicación. (1) Noam Chomsky y Edward Herman The manufacturing consent-La Fabrique de l’Opinion publique, la politique économique des médias americains, Ed. Le Serpent à plumes (2003). (2) Serge Halimi Les Nouveaux Chiens de Garde, éditions Raisons d’agir, 2ª edición, 2005. (3) LQR «Lingua Quintae Respublicae», por Eric Hazan, ed. Raisons d’agir, 2006. (4) «Analfabetos secundarios», expresión del alemán Hans Magnus Enzensberger, autor de Médiocrité et folie Ed. Gallimard-1991, también en Aux ordres du Nord, l’ordre de l’information de Jacques Decornoy y en el bimestral del diario Le Monde «Manière de voir» N°74 «les 50 ans qui ont changé notre Monde». Notas de la traductora: (*) El neuromarketing es la ciencia que permite controlar las decisiones de consumo del cliente mediante técnicas que pueden considerarse agresivas para la intimidad de las personas. La neurología y la psicología se han aliado con la gran industria para llegar a las emociones personales y orientarlas hacia productos del mercado. Se trata de la última versión de la percepción subliminal, explica Le Monde, que señala el objetivo último de neuromarketing: impregnar el cerebro de publicidad sin que la persona pueda darse cuenta. (**) “…ahora bien, para que un mensaje publicitario sea percibido es necesario que el cerebro del telespectador esté disponible. Nuestros programas tienen por vocación hacer que esté disponible: es decir, divertirlo, relajarlo para prepararlo entre dos mensajes . Lo que vendemos a Coca-cola es el tiempo disponible del cerebro humano...” (Patrick Le Lay, gerente general de la cadena francesa de televisión TF1). Fuente http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=3791&lg=es