VIJOSCA
Usuario (España)
La figura del psicópata es una de las más perturbadoras y fascinantes del mundo del cine. Tras la brutalidad e imprevisibilidad de sus actos se esconde una invitación a navegar por los territorios más sombríos de la mente humana. Pues bien, ¿qué pasa si el psicópata luce el más magnético de los envoltorios? ¿Y si el psicópata se viste de belleza sensual? ¿Existe algo más morboso? Para poner a prueba vuestra resistencia al riesgo os presento una lista con las psicópatas más sexys de la gran pantalla. ¿Cuál es vuestra favorita? Angelina Jolie en Inocencia interrumpida (1999). Puede que el trastorno que presenta la Jolie en esta película, ambientada en un sanatorio, no llegue a calificar como psicopatía. Sin embargo, más de uno sospechó que la intérprete bordeaba la locura real cuando, al recoger su Oscar como mejor actriz secundaria, declaró estar enamorada de su hermano. Rebecca De Mornay en La mano que mece la cuna (1992). Thriller de los noventa en el que la deslumbrante Rebecca De Mornay ponía en jaque a toda una familia en una oda a la venganza fría. Que la mujer que cuida de tu hijo intente eliminar del mapa a tu mujer (y de paso destruir tu familia) puede ser la peor de las pesadillas. Si la mala de la película es Rebecca De Mornay, la “aventura” puede valer la pena. Sharon Stone en Instinto básico (1992). ¿Alguien podría imaginar esta lista sin la madre de todas las psicópatas del cine moderno? La Stone perfeccionó un modelo largamente refinado: el de la mujer liberada sexualmente, fascinada por el riesgo y proclive a la violencia. Cruzando y descruzando sus piernas, bailando sensualmente con otra mujer o desplegando un virtuoso repertorio sexual, Sharon dejó en nuestra memoria un recuerdo imposible de borrar. Lena Olin en Doble juego (1993). Ya va siendo hora de reivindicar a Lena Olin como una de las mujeres más subyugantes de Hollywood. En los noventa nos enamoró como la Sasha de Enemigos: A Love Story y puso contra las cuerdas al Gary Oldman de Doble juego con su irresistible sensualidad. Luego jugaría a placer con el Johnny Depp de La novena puerta y por último daría vida a la impredecible y todopoderosa Irina Derevko de la serie Alias. ¿Se puede pedir más? Glenn Close en Atracción fatal (1987). Antes de que los noventa confirmasen el poderío de las psicópatas más sexys, Glenn Close nos mostró todo el potencial magnético y aterrador de esta estirpe de personajes. La chica volvía loquito al bueno de Michael Douglas, que no podía hacer otra cosa que complacer a esta insaciable bestia sexual. Para la historia quedaron no sólo las peleas, cuchillo en mano, sino uno de los encuentros sexuales más recordados del cine: sí, aquel que acontecía en el mítico salpicadero. 5. Alicia Silverstone en Veneno en la piel (1993). Es hora de adentrarse en la era moderna de las psicópatas sensuales, y que mejor manera de hacerlo que a través de una reencarnación de Lolita que marcó a fuego el cine de los noventa. Me refiero a la angelical, morbosa y siempre peligrosa Alicia Silverstone. Mucho antes de tirar su carrera por la borda en películas como Batman y Robin, la Silverstone demostró que tenía madera de chica mala en esta película en la que se dedicaba a volver loco a un indefenso Cary Elwes. Isla Fisher en De boda en boda (2005). En esta magnífica comedia, Vince Vaughn cae bajo el embrujo de la salvaje Gloria, a la que da vida la modosita y sorprendente Isla Fisher. La chica es un torbellino lunático. Después de acostarse con el protagonista, defiende con determinación que en realidad es virgen. Luego toquetea al personaje de Vaughn en plena comida familiar y, por la noche, termina sometiéndolo a una terapia sexual que tiene mucho de encubierta violación. Una chica de armas tomar. Ali Larter en Obsesionada (2009). Ali Larter (a la que hemos visto en las sagas de Destino final y Residente Evil, además de la serie Héroes) es una de las grandes promesas del género de psicópatas sexys. Aquí decide poner en aprietos al honrado y familiar Derek (interpretado por Idris Elba), que está casado con Sharon (¡Beyoncé Knowles!). Cada vez que Derek la rechaza, el personaje de Larter va revelando nuevas dosis de locura. De ahí a la psicopatía queda sólo un pasito. Cameron Diaz en Vanilla Sky (2001). Retomando el papel al que diera vida Najwa Nimri en Abre los ojos, la película de Alejandro Amenábar, Cameron Diaz decidió ponerle las cosas difíciles al bueno de Tom Cruise en este thriller con toques de ciencia-ficción. Impotente ante las negativas del personaje de Cruise a ceder a sus envites, Diaz termina tomando una decisión drástica: lanzarse por un barranco en coche y con Cruise de asombrado copiloto. Madonna en El cuerpo del delito (1993). Volvemos a los noventa para declarar a Madonna la psicópata más sexy de todos los tiempos. De hecho, esta película dirigida por Uli Edel no tiene otra misión que la de exhibir el lado más carnal y salvaje de la ambición rubia. En sus manos, Willen Dafoe es un títere a su servicio. En la escena más mítica del filme, Madonna vacía la cera hirviendo de una vela sobre el cuerpo servil y extasiado de Dafoe. Ese es el efecto que provoca Madonna.

El Múrmansk (Мурманск) fue el último de los cruceros ligeros de la clase Sverdlov (según designación OTAN, proyecto 68-bis según designación soviética) en ser botado, en 1955. Durante sus años de servicio en la Flota del Mar del Norte participó en numerosas maniobras, vivió prácticamente toda la Guerra Fría e incluso participó en la Guerra de Desgaste entre Israel y Egipto, brindando apoyo a este último. Después de una vida operativa más bien discreta, sobre todo a raíz de la aparición de los misiles guiados que hicieron obsoleto este tipo de navíos, en 1989 el Múrmansk fue dado de baja y quedó fondeado en la Bahía de Kola. Paradójicamente, cuando parecía que ya había pasado a la historia, abandonado a merced de las inclemencias del Ártico, es cuando cobró fama internacional: la Nochebuena de 1994, tras ser vendido a una empresa india a precio de chatarra, una fuerte tempestad lo arrastró hasta la costa noruega mientras era remolcado camino del desguace y quedó encallado. Después de varios intentos infructuosos de recuperarlo, el Múrmansk quedó varado ante el pueblecito de Sørvær. Con un coste estimado de varias decenas de millones de dólares, la operación de rescate acabó siendo un proyecto que nadie quiso asumir. Desde entonces, el antiguo barco de guerra se convirtió en una atracción para locales y foráneos: un buen sitio para que los pescadores del pueblo tomaran sus cervezas, un lugar de paso obligado para aficionados al submarinismo y una meca de peregrinaje para turistas rusos. En los últimos años, las muertes de varios marineros por cáncer y las advertencias lanzadas por varias organizaciones ecologistas han puesto el Múrmansk bajo sospecha de contener sustancias radiactivas. Aunque tánto el gobierno noruego como especialistas rusos han negado que el crucero suponga un peligro real, los habitantes de la zona han dejado de ver el barco con buenos ojos. Irónicamente, el buque que amenaza a los habitantes de Sørøya lleva el nombre de la ciudad que en 1945 sirvió de vía de escape a más de 500 civiles que, huyendo del avance alemán, consiguieron escapar a Escocia gracias a la operación conocida como ‘Open Door’ (puerta abierta), en la que participaron cuatro destructores de la Marina Real Británica y contó con la colaboración de la Unión Soviética. Ahora sólo siguen visitando el Múrmansk aguerridos turistas y descendientes de los marineros que una vez sirivieron en él. Como estos rusos que subieron al buque el año pasado y dejaron de recuerdo una bandera de la Armada Soviética: En el siguiente vídeo podemos subir a bordo del crucero soviético de la mano de unos reporteros rusos que lo visitaron el verano de 2008. No os perdáis detalles como los cañones, que adquieren vida propia gracias a las olas. link: http://www.youtube.com/watch?v=U1TjtWsZuuo&feature=player_embedded Mientras nadie tome cartas en el asunto, los temporales del Mar del Norte serán los encargados de ir desguazando el Múrmansk lenta e inexorablemente.
La Semana Santa Marinera de Valencia tiene el apelativo de Marinera por su íntima relación con el mar. Desde tiempos inmemoriales viene celebrándose en el Distrito Marítimo y los iniciadores de estas manifestaciones públicas de fe en la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, fueron pescadores y marineros. Cartel Semana Santa Marinera Valencia 2011 Su origen ha quedado claramente impregnado en buena parte de los actos que se desarrollan a lo largo de un apretado programa, que anualmente se desarrolla en el Distrito Marítimo de Valencia, donde la ciudad se abraza al mar. Y no solamente en los actos, puesto que cuanto más se conocen estas celebraciones más se descubren detalles que remarcan su nacimiento entre una población mayoritariamente dedicada a actividades relacionadas con el mar. Hasta mediada la segunda década del siglo XX, la Semana Santa Marinera de Valencia giraba en torno a las imágenes del Nazareno, del Cristo y de la Dolorosa, muy posiblemente porque los habitantes de la zona marinera se veían especialmente reflejados en ellos. El Nazareno padeciendo camino del Calvario, el Cristo muerto en la Cruz con una indescriptible agonía y la Dolorosa o Soledad, espectadora muda e impotente ante el sufrimiento de su Hijo. Con la lógica diferencia, aquellos pescadores también padecían unas condiciones infrahumanas de vida, sorteando los peligros del mar. Muchas veces también morían tragados por las aguas "patien" (padecían) en la mar, utilizando la terminología de la zona, mientras sus madres, esposas o hijas, esperaban en la orilla presintiendo doloridas el trágico final en una noche de temporal. Dice el refranero popular local que “Si a Déu vols pregar posat en la mar” (Si quieres rezar a Dios entra en el mar), porque el marinero necesita de protección, alguien a quien encomendarse en tantos momentos de peligro como le ofrece su profesión. Era pues lógica la celebración de la Pasión y Muerte de Jesucristo para dar cauce a unos sentimientos cuya plasmación fue recreándose en la idiosincrasia y costumbres de las sencillas gentes marineras. Numerosas muestras nos lo indican, como la costumbre de portar al Cristo al hombro de las numerosas personas que le acompañan en su salida. Uno tras otro pero todos ellos, porque todos ellos necesitan aferrarse a sus piernas mientras le entregan una oración. O en la costumbre que todavía se registra anualmente de llevar a los Cristos a la orilla del mar, adonde se reza por los muertos en el mar. El bien y el mal, la lucha entre granaderos y vestas., sayones y romanos. La "fugida dels Sayons", la "trencà de perols", la comunión a enfermos e impedidos... , todo ello a orillas del Mediterréneo. Tienen estas manifestaciones antigüedad de siglos. Algunos comentaristas sitúan hacia el año1400, en la parroquia de Santa María del Mar, la existencia de una agrupación llamada «la Concordia», de la que San Vicente Ferrer ocupó el cargo de Prior, compuesta por «piadosas personas que se dedicaban por Semana Santa a santificar éstas fiestas”. El primer documento escrito del que tenemos noticias hasta nuestros días, se debe a Basilio Sebastián Castellano de Losada. Con el título “Costumbres españolas. De la Semana Santa en varios pueblos de Valencia, inclusa esta ciudad”, está fechado en el año 1847 y fue publicado en el tomo V de la revista “Museo de las Famílias”. A lo largo de este trabajo que recoge la descripción de la Semana Santa que se celebraba en la parroquia de Santa María del Mar, el autor cita en el año 1795 el nacimiento de una Concordia de Sayones, a la que posteriormente se uniría otra de granaderos. Con ello quedaba conformada la tradicional composición de colectivos que integran de manera tradicional la Semana Santa Marinera de Valencia: vestas (penitentes), que acompañan en las procesiones al Crucificado, sayones (soldados romanos), que custodian al Nazareno y los granaderos, que acompañan a Ntra.Sra. de los Dolores, en su soledad . Con el nacimiento de nuevas parroquias de Ntra.Sra. del Rosario, en el Cañamelar y de Ntra.Sra. de los Angeles, en el Cabañal, la Semana Santa Marinera va adquiriendo una fisonomía muy peculiar, repitiéndose en estas nuevas parroquias la composición de hermandades y cofradías, a semejanza de las que existían en Santa María del Mar desde tiempos anteriores. De todas ellas han llegado hasta nuestros días, las Hermandades del Santísimo Cristo del Salvador (1851), la del Santísimo Cristo del Buen Acierto (1872), así como las Corporaciones Armadas de Granaderos, nacidas también en la segunda parte del siglo XIX. No será hasta entrados los años veinte del siglo XX, cuando la Semana Santa Marinera registra una profunda transformación. Ésta llega de la mano de la Real Hermandad de la Santa Faz, fundada por un grupo de jóvenes devotos del Circulo Instructivo del Distrito Marítimo en 1924, la cual efectúa su primera salida el 8 de abril de 1925. A ella le corresponde el mérito de haber introducido un nuevo elemento de culto en el año 1927, rompiendo con la uniformidad imaginera, pues al triduo tradicional entiéndase «Jesús Nazareno, Cristo Crucificado, Virgen Dolorosa» añadió ahora un auténtico grupo escultórico compuesto de cinco figuras representando el Paso de la Verónica, siendo el primero que procesionó en la Semana Santa Marinera. A partir de esta iniciativa, surgen otros colectivos que se suman a los tradicionales sayones, granaderos y vestas. Así, en la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles las cofradías de Jesús en la Columna (1926), cuyo titular es el paso de la flagelación de Cristo; la Hermandad del Santísimo Ecce-Homo, fundada en 1927, la cual hace su primera salida en 1928; la Corporación de Longinos, que reaparece en 1930, con el grupo escultórico de la Oración del Huerto; la Hermandad del Santísimo Cristo del Perdón (1926), con una bella talla de Cristo Crucificado que se salvó de la quema en la contienda civil y, por último en dicha parroquia de Ntra. Sra. de los Angeles la Hermandad del Santo Silencio que data de 1927 y que rendía culto al Santo Sepulcro. En la parroquia de Nuestra Señora del Rosario y en el referido lustro nacieron la Corporación de Pretorianos (1927) que custodiaba una talla del Santísimo Ecce-Homo; la Hermandad de la Crucifixión del Señor (1928) que procesionaba con un trono-anda que tenía su ubicación y pertenecía al convento de las monjas de Santa Catalina; la Hermandad del Santísimo Cristo de los Afligidos, creada en 1929, debido a la devoción popular por la centenaria imagen del crucificado del mismo nombre, patrono del Cañamelar y, la Hermandad del Santo Sepulcro (1929) que acompañaba el paso que su nombre indica. En Santa María del Grao, a principios de 1927 se organizó la Hermandad de la Flagelación del Señor, la cual hizo su primera salida al año siguiente y que presentó en 1930 un magnífico grupo escultórico, con el Paso de su titularidad. En 1930 aparece una nueva hermandad denominada de la Oración del Huerto, cuyo titular fue un antiguo grupo que representa a Jesús frente al Ángel en Getsemaní. Además de los colectivos mencionados, hay que resaltar de entre los eventos que tuvieron lugar en esta segunda mitad de la década de los veinte, la creación, entre 1927 y 1928, del Comité Central de Fiestas, precedente de la actual Junta Mayor, cuyos componentes organizaron los tres actos colectivos que han llegado hasta nuestros días: la Visita a los Monumentos, en la tarde del Jueves Santo; El Santo Entierro, en la tarde del Viernes Santo y el Desfile de Resurrección, en la mañana del Domingo de Gloria. Tras el paréntesis de la guerra civil volvió a celebrarse la Semana Santa Marinera, pero esta vez con la inmensa alegría de contemplar el nacimiento de una nueva entidad parroquial. El año 1942 conoció la creación de San Rafael Arcángel, la cual se integró rápidamente en las celebraciones bajo el triduo tradicional: Sayones, en 1943; Granaderos, en 1944, y la Hermandad del Santísimo Cristo del Salvador y del Amparo, también en el año 1943. La recuperación de las celebraciones conoció una actividad espectacular. Además de los anteriores colectivos, nacieron nuevas hermandades. La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno (1945) en la parroquia de Santa María del Mar, con un impresionante paso de la Segunda Caída de Jesús en su camino hacia el calvario; la Hermandad del Descendimiento del Señor (1947), con un monumental grupo escultórico, desaparecido años más tarde a causa de un desgraciado incendio, en la parroquia de Ntra. Sra. del Rosario; y en la nueva parroquia de San Rafael, la hermandad del Santo Cáliz de la Cena (1947)con un artístico trono-anda con el facsimil del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia, bajo palio, obra del afamado orfebre valenciano don Agustín Devesa. Con este bagaje de nuevas agrupaciones que se sumaron a las antiguas, la Semana Santa continuó una línea ascendente que, por desgracia se vio nuevamente truncada por un hecho interno, que concluyó con la desaparición de las procesiones de las cofradías pertenecientes a la parroquia de Santa María del Mar. Con lo cual, los años cincuenta continua la Semana Santa Marinera su andadura con sólo tres parroquias: Nuestra. Señora del Rosario, Nuestra Señora de los Angeles y, la más joven, San Rafael. El transcurrir de los años fue conociendo nuevas incorporaciones en el colectivo, como la Hermandad escolar del Santo Encuentro en 1955. La refundada Hermandad de la Crucifixión, y la creación de la Hermandad Infantil de Cristo Resucitado, en 1968, en Nuestra Señora del Rosario. La Hermandad de María Santísima de las Angustias (1963), la Hermandad de la Muerte y Resurrección del Señor (1967) y la Hermandad Infantil de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén (1967), las tres en la parroquia de San Rafael Arcángel;. La Real Hermandad de Jesús con la Cruz, también en 1967) en la Parroquia de Ntra. Sra. de los Angeles. La década de los ochenta trajo con ella la reaparición de antiguas cofradías como la de Jesús en la Columna y la corporación de Sayones en la Parroquia Nuestra Señora de los Angeles y la hermandad del Santo Encuentro en la parroquia Nuestra Señora del Rosario. Y, lo más importante, la vuelta a las procesiones, tras 37 años de ausencia, de hermandades de la parroquia de Santa María del Mar, en concreto, de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la cofradía de Granaderos, y de la Pontificia y Real Hermandad del Stmo. Cristo de la Concordia, a lo que hay que sumar la creación de una nueva en 1991, la Cofradía de Jesús de Medinaceli. El año 2005 conoció la incorporación a la Semana Santa Marinera de Valencia de un nuevo colectivo, la Hermandad del Cristo de la Buena Muerte, nacida en el seno de la parroquia de San Pascual Bailón, en cuyo templo permanece su imagen titular. Se trata de la primera hermandad que tiene su sede en una parroquia del centro de Valencia. La Semana Santa Marinera de Valencia mantiene tradiciones que atestiguan su origen marinero, las cuales la singularizan respecto al resto de las que se celebran en España. Entre ellas: 1. Ell Desfile de Resurrección: Se trata de un desfile en el que participan la totalidad de cofradías, corporaciones y hermandades. La solemnidad de los días de la Pasión ha desaparecido, dando lugar a una explosión de alegría y colorido que se sucede a lo largo del itinerario oficial. 2. Las mejores andas del mundo: Se trata del título de un artículo que escribió el periodista Martín Dominguez, aludiendo a la costumbre de llevar las imágenes de los Cristos sobre el pecho. 3. Toque de Gloria: A las 12 de la noche del Sábado de Gloria, el Marítimo celebra estruendosamente la Resurrección de Jesucristo. Tracas, petardos y lanzamiento de agua y loza antigua desde los balcones de las casas, cumpliendo con ello una costumbre ancestral por la que se erradica lo viejo para dar la bienvenida a lo nuevo. Antiguamente se celebraba una ceremonia hoy desaparecida, conocida como “La fugida dels Saions”, en la cual se personificaba la victoria del bien sobre el mal. La representación consistía en la persecución por los Granaderos de la Virgen, de los Sayones, verdugos de Jesucristo. 4. Encuentros: El Domingo de Resurrección, al despuntar el día, en las cuatro parroquias tiene lugar la tradicional ceremonia del Encuentro de Cristo con su Madre, emocionante momento que es rubricado por tracas, suelta de palomas y pétalos de flores. Únicamente en la parroquia de Cristo Redentor-San Rafael se sigue representando a la antigua usanza, es decir por personajes bíblicos: la Dolorosa y Jesucristo representado por un niño. Otros Encuentros que merecen destacarse son los siguientes: El que se lleva a a cabo con los Cristos del Salvador y del Salvador y del Amparo, en la mañana del Viernes Santo, antes de desplazarse hasta la orilla de la playa para elevar una oración por quienes han fallecido en el mar. El que se realiza frente a las Reales Atarazanas, la Dolorosa se encuentra con su Hijo que carga la pesada cruz camino del Calvario. - Imágenes en las casas: Es costumbre que las imágenes que participan en las procesiones de la Semana Santa Marinera, permanezcan durante los días de la Semana Santa en casas particulares. Hasta ellas se acercan multitud de fieles para depositar a sus pies una oración. - Personajes bíblicos: Su presencia en las procesiones de la Semana Santa Marinera data del siglo XVIII, y sus orígenes pueden deberse a las escasas imágenes que participaban en los actos, a las cuales complementaban para ofrecer una catequesis plástica de los últimos momentos de la vida pública de Jesucristo. La celebración religiosa de los Misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo ha generado en el pueblo cristiano modos, costumbres, ritos y tradiciones plurales que siempre se han teñido de la idiosincrasia de dicho pueblo. Esto ocurre patentemente en la forma como los poblados marineros de Valencia lo han celebrado. Así pues, la Semana Santa de Valencia es Marinera porque nació junto al mar y quienes la iniciaron, fortalecieron y mantuvieron a través de las distintas épocas, sorteando toda clase de dificultades, fueron personas relacionadas con el mar. Hubo una época en que los componentes de las Cofradías, Corporaciones y Hermandades ensayaban el paso, “el redoble con la izquierda”, se insistía constantemente a los más pequeños. En las corporaciones armadas, los más mayores, también repetían y repetían un cruce que les gustaba realizar al doblar una esquina, con el fin de evitar tropiezos con las espadas o golpearse las piernas con las lanzas, en aquellos tiempos en que los barbudos longinos todavía las llevaban. Años más tarde, cuando había caído en desuso la costumbre del ensayo, la Hermandad del Stsmo. Cristo de los Afligidos quiso recuperar el recuerdo de aquella singularidad, integrando en su programa la “Processó de les Canyes”. Faltan muy pocos días para que se inicien las procesiones. Se retiran los uniformes de las tintorerías. Capirotes de cartón, báculos... todo el Marítimo se prepara para su gran fiesta. Cuando el conjunto de viviendas estaba formado básicamente por casitas de planta baja y piso, los vecinos encalaban las fachadas y doraban los aldabones y pomos de las puertas. Los balcones lucían los mejores cubrecamas de la familia, fuertemente almidonadas sus puntillas. En el mercado del Cabanyal, los puesto venden palmas para participar en la procesión la mañana del Domingo de Ramos. Dándole la mano a la primavera, todos los años llega al Marítimo, la Semana Santa Marinera y, con ella, tradiciones y rituales que beben en las fuentes de la historia, como la recogida de los personajes bíblicos en sus casas. Samaritanas, Dolorosas, Salomés... Niñas o mayores... Todas ellas esperan nerviosas en la puerta de la casa hasta donde se acerca el colectivo. Un grupo de cofrades se colocan frente a la puerta formando un pasillo de gala. A continuación, una pareja de cofrades se acerca lentamente frente al personaje. Tras hacerle tres reverencias, le invitan a integrarse en la formación. Hubo un tiempo en que este ceremonial revestía mayor solemnidad. El interior de las casas donde esperaban los personajes bíblicos, se decoraba con doseles y con abundancia de plantas. Una hermosa tradición que no debe perderse, como ya sucedió con la recogida del capitán de las corporaciones armadas o de los estandartes. Tanto en el ritual de recogida de los personajes bíblicos y de los estandartes, como en la entrada y salida de las imágenes del templo, la banda de música debía interpretar unos toques específicos en cada caso. Las órdenes las transmitía el capitán de la cofradía a través del tambor de órdenes, vestido con el mismo uniforme de la cofradía, que no se separaba de su lado. “En la Villanueva del Grao existe desde 1792 una hermandad titulada Concordia de Jesús Nazareno... la cofradía se divide en dos compañías. La una vestidos a la romana con su jefe y bandera con el lema S.P.Q.R.... los sayones nombre que dan a la primera comparsa...” (Basilio S.Castellanos.1847). Hasta principios del siglo XX iban vestidos de soldados romanos. Desde entonces, todavía no se sabe a ciencia cierta a qué puede deberse, procesionan ataviados con uniformes que pueden recordar los de los soldados de las cruzadas, con las inclusiones propias que nuestros antepasados querían añadirles, como mantones de manila en lugar de cinturones y unos pañuelos de hierbas para protegerse de los rigores del casco metálico. Los sayones constituyen una característica de la Semana Santa Marinera de Valencia. Una herencia del pasado que la singulariza, un tesoro que siempre debe formar parte en las procesiones. Al poco llegarían los elegantes granaderos que junto con los longinos y pretorianos forman el grupo de las corporaciones armadas. Las corporaciones armadas siempre han gozado de gran popularidad en la Semana Santa Marinera de Valencia. No es de extrañar pues que se hicieran las gestiones pertinentes que permitieron que, en las procesiones del año 1966, los uniformes que fueron confeccionados para la película “La caída del Imperio Romano”, de Anthony Man, ocuparon las calles del Marítimo, ataviando a marineros, pescadores, estibadores, vendedoras de pescado, empleados de aduanas... Cuadrigas arrastradas por enormes y cachazudos percherones... Los trajes que vistieron, entre muchos otros, a Sofia Loren o a Stephen Boyd, formaron parte de los actos de la Semana Santa Marinera de Valencia, confundiéndose con el entorno. Muchas y variadas son las tradiciones, muchas de las cuales subrayan la intimidad que envuelve las celebraciones, como es el caso de la costumbre de albergar las imágenes en las casas particulares, propiedad de fieles a quienes les ha correspondido, favorecidos por sorteo. Allí esperan las visitas de cuantos quieren acercarse hasta ellas para orar, pedir o, simplemente hacerles – tal vez buscando – compañía. Es costumbre que, tras la procesión de la Visita a los Monumentos, durante la noche se sucedan las visitas a las imágenes. El Viernes Santo el calificativo de Marinera adquiere todo su esplendor. Es lógico pues que en el programa de actos se tenga un recuerdo para quienes fallecieron en el mar. Una corona, una oración, un recuerdo... Temprano por la mañana se cumple una tradición cada vez más arraigada en el programa de actos, el encuentro de los Cristos del Salvador y del Salvador y del Amparo, momento que cada vez reúne a más fieles. Tras el Encuentro, ambas imágenes, en horario distinto, se desplazarán hasta la orilla de la playa donde se pronunciará una oración por cuantos han fallecido en el mar. La Hermandad del Cristo de Medinaceli rendirá el mismo homenaje, el Domingo de Resurrección, en aguas del puerto. Las imágenes de los Cristos son portadas sobre el pecho de sus fieles, estampa que dió lugar a un famoso artículo de Martín Dominguez, titulado “Las mejores andas del mundo”. Seguidamente las calles se llenarán de la representación de las diferentes estaciones del Via Crucis, entre las cuales goza de mayor audiencia las del Encuentro de la Madre con su Hijo y la del Encuentro de Jesucristo con la Verónica. Al anochecer, tendrá lugar la Procesión del Santo Entierro, momento cumbre de las celebraciones de la Semana Santa Marinera de Valencia. Antes se celebraba una procesión en cada parroquia. Desde el año 1930 se organiza conjuntamente. En la Plaza de Vallivana, inmediata a la de los Ángeles, se congregan imágenes, hermandades, personajes bíblicos, clavariesas, músicos, mezclados con el público y los familiares que hasta allí se acercan para retocar el traje u ofrecer el último bocado reparador... Lentamente se va componiendo la procesión, catequesis plástica, ordenada, íntima, emotiva, constituyendo el acto colectivo más importante de la Semana Santa Marinera de Valencia. Cuando en la medianoche del Sábado, llega la Resurrección, una explosión de alegría mediterránea se apodera de todo el Marítimo. Por doquier se expulsa lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Desde los balcones se lanzan a la calle platos, cazuelas o, simplemente, agua. Hay que protegerse. Las tracas llenan de ruido y aroma a pólvora las calles. En las casas donde están las imágenes, los colores oscuros se cambian por el blanco. La tristeza desaparece, el Marítimo se impregna de la alegría de la Resurrección. A principios del siglo XX desapareció un acto titulado “La fugida dels Sayons” magníficamente descrito por Teodoro Llorente. Ya en la mañana del Domingo de Resurrección Jesucristo se encontrará con su Santa Madre. Es un momento de intensa emoción. Representado por personajes bíblicos o expresado mediante zarandeos de las andas, el acto condensa la alegría de la Resurrección. El sencillo acto queda rubricado por el ruido de tracas, la suelta de palomas y el lanzamiento de flores, convirtiendo el conjunto en un acto de gran emotividad y belleza. A continuación tiene lugar el Comulgar de Impedidos. Se llamó la Procesión de las Luces, aludiendo a los cirios que los marineros portaban para acompañar al Santísimo Sacramento hasta las casas donde vivían enfermos o impedidos que no podían desplazarse hasta la parroquia para recibir la Sagrada Forma. Es hermoso que la Semana Santa Marinera se acuerde de los que, por invalidez o enfermedad, no han podido acudir a las procesiones. El colofón de las celebraciones lo constituye el Desfile de Resurrección. Se celebró por vez primera en el año 1928. Todas las cofradías, corporaciones y hermandades recorren el itinerario del Santo Entierro, pero esta vez para anunciar que Jesucristo ha resucitado, mediante una explosión de color y alegría. El rostro descubierto, el negro de los atuendos se ha cambiado por el blanco y los personajes bíblicos lanzan al público flores. La fiesta se acaba. Habrá que esperar un año. La Hermandad del Santo Sepulcro, en la plaza de la Cruz, lleva a cabo el acto conocido como el “Caragol”. Toda la Hermandad se repliega en torno a un eje central, antes el monolito de la Cruz y actualmente su propio estandarte, para volverse a desplegar como queriendo rubricar que comienza todo un año de preparativos para organizar, como se viene haciendo desde años inmemoriales en el Marítimo, la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. La Semana Santa ha terminado. Las imágenes regresan a la iglesia. Hasta allí la acompañarán miembros de las hermandades, fieles y público. Las casas que las albergaron han quedado vacías, sintiendo la ausencia de la imagen. Las calles también han quedado vacías. Años atrás, los niños continuaban reviviendo en sus juegos infantiles una tradición que ilumina el Marítimo cuando se abre la primavera: La Semana Santa Marinera de Valencia. ALGUNAS FOTOS PROPIAS DEL DESFILE DEL DOMINGO DE RESURRECCION 2010 Y PARA FINALIZAR OS DEJO UNOS VIDEOS link: http://www.youtube.com/watch?v=Hl0AcOfviHU link: http://www.youtube.com/watch?v=UnfiP5yq1JM&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=xcM3l8BqHjY&feature=related

O Esta sería su acepción correcta pero, muchas veces, se utiliza la expresión "piropo" como sinónomo de algo que es más un insulto que un halago. La lisonja fugaz y pública pierde adeptos a medida que crece la concienciación en materia de igualdad entre sexos. El límite entre el halago y el ataque verbal sigue generando una gran polémica. Los piropos suelen resaltar la belleza de la mujer o del hombre. En muchos casos pueden resultar ofensivos y materializar la dominación simbólica masculina, incluso el acoso sexual. Los piropos pueden llegar a ser tan ingeniosos, pícaros y originales que son un género literario popular, similar por su brevedad a los epigramas, los aforismos, las greguerías y los haikus. Que siempre ha habido un piropo…y que siempre lo habrá…que siempre…o casi siempre han sido obreros…pues sí…no me imagino a un profesor de matemáticas poniéndose de pie en la clase, acercándose a la ventana y gritando a pleno pulmón: ¡ Niña me gustas más que una ecuación de tercer grado ! ALGUNOS DE LOS CLASICOS ¡¡¡Morena!!! ¡¡¡Qué necesitas señalización!!! ¡¡¡Qué con tantas curvas, uno se mata!!! ¡¡¡Si estás así de verde, cómo estarás de madura!!! ¡¡¡Tanta carne y yo en cuaresma!!! ¡¡¡Hay qué curvas!!! ¡¡¡Y yo sin frenos!!! ¡¡¡Niña!!! ¡¡¡Estás más apretada que los tornillos de un submarino!!! ¡¡¡Quién fuese bizco para verte dos veces!!! ¡¡¡Señora!!! ¡¡¡Le cambio la hija por un piano y así tocamos los dos!!! ¡¡¡Si me caigo ya se donde agarrarme!!! ¡¡¡Preciosa!!! ¡¡¡Con esa mirada tan dulce me dan ganas de chuparte un ojo!!! ¡¡¡Eso son carnes y no las que hecha mi madre al cocido!!! ¡¡¡Guapa!!! ¡¡¡Que meas colonia!!! ¡¡¡Si tu fueras mi madre, mi padre dormía en la escalera!!! ¡¡¡Dime cómo te llamas y te pido para los Reyes!!! Bienaventurados los borrachos, porque ellos te verán dos veces. ¡Oye nena! ¿Crees en el amor a primera vista, o voy a tener que pasar dos veces? Bonitas piernas.. ¿A que hora abren? Eso es andar y lo demás estropear el suelo. Pisa fuerte morena que paga el ayuntamiento. Si que está avanzada la ciencia que hasta los bombones caminan. Señora vaya con Dios que yo me voy con su hija ¡Quien fuera cemento pa sujetar ese monumento! LOS CIBER PIROPOS MODERNOS Si yo fuera un e-mail, tú serias mi contraseña Quisiera ser computadora para verificar tu sistema Quisiera ser Cd para meterme en tu lectora Como me gustaría ser tu rouge para colorear esos carnosos labios Si yo fuera el dominio, tú serias mi imagen Eres la tinta que alimenta mi impresora Eres la tecla que me quisiera apretar Si fueras el ratón ,me gustaría ratonearme contigo Reseteame mi disco duro, mamita. EL PIROPO ¿ EN CRISIS ? Lo de "¡ guapa !" cada vez se escucha menos. La escena del albañil (o el taxista, ejecutivo o peatón) que piropea a una mujer en la calle, con más o menos intensidad y acierto, sigue presente en las calles, pero en menor grado que en generaciones anteriores y, sobre todo, con cada vez menos aceptación. A medida que han evolucionado los papeles de hombres y mujeres ,que se educan, conviven y se relacionan con mucha más fluidez que antes, el piropo ha dejado de ser la única puerta por la que un hombre se dirigía a una desconocida y ha pasado a convertirse en una herramienta más excepcional y delicada, que fácilmente puede halagar u ofender. En general, los piropos han cambiado, y las expresiones sexistas se cuidan mucho más que hace 20 años.Tenemos leyes, una cultura que va impregnando nuestro sentir. Yo creo que se nota el cambio en positivo. Pero todavía hay demasiadas expresiones, piropos, dichos, chistes, que van conformando un pensamiento discriminatorio que debemos erradicar. El arraigo de estas expresiones es evidente: "A los hombres jóvenes les gusta decir piropos a una mujer guapa que pase por la calle (...). debería no hacer caso y mantener una cara neutra, para no animarlos. Después, puede reírse y contárselo a sus amigas". Esto comenta un artículo actual sobre costumbres típicas españolas en la página web de viajeros Trip Advisor. El piropeador no suele hablar para que le escuche (o para que le responda) la destinataria del mensaje, sino principalmente "por una necesidad de expansión, para un lucimiento personal", es decir, para que lo oigan los demás. "Generalmente, el hombre no dirige un piropo a una mujer si está solo, sino más bien cuando se encuentra acompañado de otros hombres, o donde pueden oírlo otros hombres", dice un conocido psicoanalista. "Destacan de manera muy evidente los roles diferenciados de los dos sexos: hombre activo y mujer pasiva. Se espera que la mujer no conteste. De hecho, si lo hace, se pierde la gracia". La manera de recibir el piropo, su calificación de halago o de ataque verbal sexista, coinciden los expertos, depende de tantos factores que prácticamente habría que estudiar caso por caso: "Habría que ver quién lo hace y quién lo recibe, qué, cómo, en qué momento...",distinguen el piropo agresivo, "dañino, incluso insultante", que no tiene intención de halago, de los comentarios "benévolos", pero precisan que incluso estos últimos encierran una visión parcial de la mujer: "Suelen ir dirigidos casi exclusivamente al aspecto físico, estético. Se le da un valor exacerbado a ese aspecto en las mujeres. Lo hacen también las propias mujeres. A un hombre no se le suele decir 'qué guapo estás". "La mayoría de piropos cosifica o animaliza a la mujer". "Hay que distinguir entre el piropo con intención elogiosa y el comentario con función violenta y ofensiva. No creo que en todo lo que se dice con ánimo erótico haya intención de molestar. Los comentarios hostiles (no los considero piropos) apuntan a la fragmentación del cuerpo de la mujer, como "qué culo tienes" o suponen un ánimo exhibicionista a la destinataria, y lo que muestran, más bien, es más la impotencia del hombre por poseerlas que el deseo de hacerlo".. Además de la intención de quien piropea, quien decide el sentido no es el emisor, sino la receptora: "El piropo es una expresión del lenguaje, está vinculado al juego de palabras, por lo cual está presente el malentendido, el equívoco". La percepción suele ser distinta dependiendo del género, los hombres no perciben las faltas de respeto asociadas a los nuevos valores de igualdad, valores que las mujeres ya tiene incorporados y nosotros no. Eso sí, todos entendemos que utilizar palabras malsonantes "vaya culo que tienes" es ya un insulto, algo que no se le hace a una desconocida en la calle. Hay estudios sobre cómo los piropos no siempre tienen función de elogiar la belleza femenina, sino que se pueden hacer con el objetivo de denigrar a las mujeres, marcar diferencias de poder, por ejemplo, en el caso de los jefes que acostumbran a piropear a sus subordinadas. Se podría decir que el piropo, de por sí, no se puede considerar abiertamente sexista, pero en muchos casos sí que puede formar parte importante de comportamientos sexistas. ¿Cual es la diferencia entre un piropo y el acoso? El piropo puede hacerte sentir bien. El comentario de un acosador asusta. (Piropo típico valenciano) La aceptación del piropo ha cambiado. Es el caso de las usuarias de Hollaback, una red social que se está extendiendo por varios países del mundo y que pretende denunciar el acoso a mujeres, un concepto que incluye los "comentarios lascivos", pero también los casos de "persecuciones, tocamientos, masturbación pública, etc." Nació en EE UU en 2005 y ya se ha implantado en Reino Unido, Francia, República Checa, Argentina, México e India, países en los que las internautas cuelgan sus historias (incluso, si se atreven, con foto de la persona que las molesta) y las localizan en un mapa interactivo. El portal reivindica el derecho a que las mujeres se sientan "seguras, confiadas y atractivas, sin convertirse en la fantasía de algún pervertido". Hollaback sirve, además de para alertar de estas situaciones y subrayar que el acoso sigue existiendo en todo el mundo, para otorgar capacidad de respuesta a las mujeres. Resumiendo, que todo depende de lo que se dice, de cómo se dice y de cómo se lo tome la persona a la que va dirigido. Lo que si está claro es que cada vez se utiliza menos y es una pena porque decir un buen piropo ... ¡¡¡ ES TODO UN ARTE !!!
Ante la gran controversia que generan las corridas de toros por lo que supone de maltrato a estos animales, se ha pensado en una nueva utilización para las plazas de toros. Igual, alguno de los "antitaurinos" si que apoya esta nueva iniciativa. !! EN ESTE MUNDO HAY GENTE PARA TODO !!