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Registrate y eliminá la publicidad! Se trata de un sofá pared… literalmente hablando. Aunque parezca un sofá de diseño, es sólamente un marco con tela que rodea una estructura de relleno de sofá. Lo mejor de todo es que es posible sentarse por los dos lados, si no te das con una espalda claro. Basta ya de pensar siempre en los hombres peludos!. Que pasa con aquellos hombres tan viriles, y tan machos, como son los calvos. ¿Nadie piensa en ellos? ¿Nadie piensa en los esfuerzos que tienen que pasar para poder peinarse los pelos laterales con un peine normal? Menos mal que alguien ha inventado el peine para calvos. ¿Harto de comer Sandías redondas? No puedes más? ¿Necesitas una esquina de sabor para llevarte a la boca? No te preocupes. Ya han inventado las Sandías cuadradas. Una leve modificación genética que no afectará apenas a tu estómago. Las imágenes del documento de la patente son bastante descriptivos. Cuando la gente a tu alrededor no aguante más el olor de tus flatulencias, puedes ponerte esta especie de tapon/compresa en el trasero para desodorizar el ambiente. No salgais sin el después de comer fabada! Un invento muy ingenioso para aquellos que siempre están de traje es la corbata-billetera Lumen es un inodoro inteligente, con diseño moderno y futurista, que cuenta con un gran número de prestaciones: * mando a distancia * luz de cortesía * función de ahorro de energía * limpieza automática * función de descarga de agua parcial o completa * desodorización del ambiente mediante un sistema purificador del aire que se activa automáticamente cuando se detecta la presencia del usuario * detector de proximidad del usuario que activa el levantamiento automático de la tapa y el asiento * calentamiento del asiento (con selección de temperaturas) * función de lavado con posiciones regulables y elección de temperatura * función de secado (con selección de temperaturas) El diseñador Honfay Lui tuvo la gran idea de reivindicar a los pobres sistemas de drenaje, tan desvalorizados, y darles un toque de originalidad y glamour. Para eso, diseñó un sistema de drenaje con letras y números, para que al instalarlo uno pueda además dejar mensajes o incluir indicaciones.El sistema es muy sencillo de instalar, ya que las canaletas se colocan como cualquier canaleta tradicional y las letras o números se encastran encima como si se tratara de fichas de Scrabble. Original, ¿verdad? El Grass Ottoman está construido en un material plástico que le otorga la apariencia de pasto. Parece como si hubiera sido sacado directamente del jardín. En su interior está formado por un material que resulta muy cómodo pero que no es para nada pesado. Puedes ubicarlo en el jardín/terraza o dentro de algún ambiente. En mi caso particular, preferiría ubicarlo dentro de un ambiente, para que llame la atención. No hay muchos muebles para exteriores pensados íntegramente para la relajación, y sólo se me ocurren a modo de ejemplo los típicos sillones que se ubican al lado de una piscina, pero no mucho más. Barra para el armario que posee una luz incorporada. El invento se llama Rainbow - fue presentado hace poco tiempo por Emuca - y consta de una barra común pero con la particularidad de poseer un sistema de leds para iluminar el interior del armario. La luz se activa automáticamente al abrir la puerta del mismo, gracias a un sensor integrado que no necesita electricidad ya que se alimenta a pilas.
Registrate y eliminá la publicidad! Superficie: 41.300 kilómetros cuadrados Población: 7,4 millones de habitantes (20% de extranjeros) PIB: 433.360 millones de francos suizos (2003) o 319.900, millones de dólares PIB por habitante: 58.816 francos suizos (2003) o 43.000 dólares Lenguas nacionales: Alemán (63,7%), Francés (20,4%), Italiano (6,5%), Romanche o retorromano (0,5%) Religiones: Católico-romanos (41,8%, 2000), Protestantes (35,3%), Musulmanes (311.000), Judíos (17.900). Sin religión (15,4%). Introducción En términos globales Suiza es un peso político liviano, pero comercialmente es un país que figura entre las economías de tamaño medio. Sin recursos naturales, con excepción del agua de sus glaciares, lagos y ríos, la economía suiza es casi totalmente dependiente de sus exportaciones, portadoras de un alto grado de valor agregado. Glaciares de Grindelwald Probablemente no hay otro país cuya prosperidad dependa tanto de las industrias de exportación. En términos absolutos Suiza es el décimoquinto mayor exportador del mundo. Las mayores empresas suizas, por ejemplo en el sector farmacéutico - en el mejor de los casos-, pueden llegar a vender el 2% de su producción dentro de Suiza. La abundancia de agua fue primero utilizada para hacer funcionar los molinos textiles. Una inmensa cantidad de agua fue también un requisito previo para la industria de los colorantes, precursora del actual sector farmacéutico en Basilea. Manufacturas Los avances tecnológicos en la producción de energía hidroeléctrica permitieron a las grandes empresas suizas de ingeniería construir centrales eléctricas, motores Diesel para barcos y locomotoras eléctricas que fueron exportadas a todo el mundo. Fueron también las abundantes nevadas durante los tranquilos meses de invierno las que estimularon a los agricultores a utilizar sus manos en la fabricación de relojes. Un reloj es un buen ejemplo del concepto de valor añadido que predomina en la economía. La producción masiva de bienes baratos de consumo no es una opción para las empresas suizas porque exigiría igualmente importaciones masivas de materias primas costosas, cuyo valor neto no aumentaría significativamente al exportarla hacia los mercados competitivos. El costo de la materia prima de un reloj vendido a 300 o 3.000 francos suizos no varía mucho. Sin embargo, el trabajo de diseño, la producción y el marketing representan una enorme diferencia. Lo mismo se puede decir de la pequeña empresa suiza que fabrica lubricantes para los movimientos del reloj. La materia prima, el aceite, es hasta tal punto refinado, que el producto final, vendido al máximo de su contenido, vale su peso en oro o caviar. Aunque Suiza tiene numerosas grandes empresas como el gigante de la alimentación, Nestlé; laboratorios farmacéuticos como Novartis y Roche; bancos como la UBS y el Credit Suisse; aseguradoras como Winterthur y Zurich; estas firmas no son verdaderamente representativas de Suiza como un país industrial. En realidad, las dos terceras partes de la producción económica del país están representadas por un 98% de empresas que tienen menos de 50 empleados. Pabellones de Nestlé Las PME, pequeñas y medianas empresas, emplean 1,4 millones de personas. Es decir, la mitad de todos los empleados que no trabajan para las empresas estatales. Sólo unas 750 empresas tienen un personal superior a las 250 personas, aunque representan el 30% de la mano de obra total. Ingeniería Hasta hace muy poco tiempo las fábricas suizas producían muchos equipamientos pesados de ingeniería, desde los motores Diesel para barcos, de Sulzer, y elementos para completar las centrales de energía, hasta algunas de las locomotoras eléctricas más potentes del mundo. Antes, en Suiza se produjeron algunos de los más refinados automóviles y camiones que fueron exportados. La producción de maquinaria más pesada ha abierto el camino a una inversión incluso más especializada. Las empresas suizas de este sector están entre los primeros 5 exportadores mundiales. Allí figuran la maquinaria textil, las máquinas de producción de papel, máquinas de impresión y embalaje, máquinas-herramienta y equipamiento de medición y pesaje. Muchos productos suizos son utilizados en la industria del automóvil en todo el mundo. Por ejemplo, los pequeños detonadores pirotécnicos que inflan los cojines de seguridad de los vehículos después de una colisión, o servicios refinados de insonorización. Trabajo A pesar de que la economía suiza ha registrado un bajo crecimiento durante casi una década, la producción y el desempeño siguen manteniendo un alto nivel en términos de comparación internacional. En contraste con otros países vecinos el número de horas trabajadas sigue siendo amplio y con pocas personas que trabajan menos de 40 horas por semana. También los días feriados son relativamente escasos y raras veces se va a la jubilación antes de los 60 años de edad. Otro factor son las relaciones laborales. En el año 2000, cuando fue introducida la Constitución Federal revisada, su contenido admitía por primera vez el derecho de huelga. Los pesimistas creyeron que esto abriría la vía a una ola de huelgas en particular a causa de un mercado del empleo nada optimista. Sin embargo, en 2002 hubo sólo 8 huelgas en Suiza; el mismo número que en 1994, cuando se había llegado a un récord. Durante la última década se perdieron alrededor de 7 u 8 días por año a causa de huelgas que involucraron a unos 100.000 empleados pero que representan la menor cantidad en escala europea. Farmacéuticas y químicas La industria farmacéutica suiza es activa en todo el mundo. Tiene equipamientos de producción y centros de investigación en varios continentes. La sede central y las raíces de estas grandes firmas están en Basilea. En su origen, firmas como Novartis comenzaron su existencia como proveedores –de colorantes, por ejemplo- de la industria textil doméstica. Tinturas, lacas y barnices se producen también en Suiza y un nuevo campo de acción del sector farmacéutico es el floreciente negocio de los aromas, cuyo líder mundial es Givaudan. Relojes Si en una encuesta instantánea en las calles del mundo se preguntara con cuál producto se asocia la imagen de Suiza, sin duda las respuestas serían: el queso y los relojes. La mayoría de los suizos quedaría probablemente satisfecha con una u otra respuesta, aunque los relojes sean, de lejos, el producto más benéfico para ellos. La peor respuesta sería: los relojes de cucú. A pesar de Orson Welles y su película 'El Tercer Hombre', Suiza no inventó este tipo de relojes. Son originarios de la Selva Negra, en Alemania, y la mayor parte de los modelos vendidos no son sino simples imitaciones para el mercado de los recuerdos. Generalmente los relojes suizos son producidos en pequeñas fábricas relojeras del 'arco' geográfico que va desde Ginebra, pasando por las colinas del Jura - al noroeste de Suiza- y que acaba en la ciudad de Schaffhausen, en las orillas del río Rin. Aparte de Ginebra otros importantes centros relojeros son: Neuch"tel, Biel-Bienne y Grenchen. El final de la Segunda Guerra Mundial fue un tiempo de auge para la relojería suiza porque la mayor parte de las empresas relojeras de Europa fueron perjudicadas por la guerra y porque Japón y los Estados Unidos aún no eran competidores. Durante varias décadas los relojes suizos representaron prácticamente la mitad de la producción mundial. A pesar de que el reloj de cuarzo fue inventado en Neuchãtel, los relojes asiáticos baratos de cuarzo, casi destruyeron la industria relojera suiza a comienzos de los años setenta. A pesar de todo, la reestructuración de la industria, con la unión de dos de los mayores productores, llevó a la producción (o invención) del ahora renombrado 'Swatch'. Este es un reloj de cuarzo que no es un reloj barato en sí, sino, gracias a un marketing inteligente, más o menos un accesorio de moda. Pero, al mismo tiempo que el 'Swatch' conquistaba el mercado de masas, y contra todos los pronósticos, el destacado y acabado reloj mecánico ha sido protagonista de un exitoso retorno. Actualmente en Suiza hay un entrecruzamiento en la propiedad de marcas convencionales y de prestigio. Pero, la 'Alta Relojería' es un campo de acción suizo. Aunque los relojes de cuarzo representan casi el 90% de todos los relojes vendidos, el mercado de los relojes mecánicos equivale, en valor, a más del 50% de las exportaciones de relojes suizos. En 2005 el total de esas exportaciones se elevó a 11.000 millones de francos suizos. Industria de servicios Hoy, al mismo tiempo que Suiza mantiene una fuerte base industrial, la mitad de la población activa trabaja en las industrias de servicios como los bancos, los seguros y el turismo. Los bancos suizos y las compañías de seguros tienen actividades mundiales y son líderes en su campo en sectores específicos como los reaseguros. Los mismos suizos son grandes ahorradores que evitan los riesgos en la medida de lo posible. Hay dos cuentas de ahorro por habitante. Estas son dos explicaciones de la talla desproporcionada del sector bancario y de seguros en Suiza. En cierta forma aclaran también por qué estos sectores han acumulado una gran experiencia y un saber en estos campos que igualmente han producido beneficios fuera de Suiza. Hay igualmente una clara correlación entre el papel desempeñado por Suiza como país comerciante, exportador, banquero y asegurador. Cuando se sabe que hay casi 2.700 sucursales bancarias y más de 100.000 personas empleadas en la actividad bancaria no se puede decir que las operaciones bancarias al por menor sean un objetivo principal. Alimentos Los agricultores suizos son mejor conocidos por sus productos lácteos, pero la temprana industrialización de Suiza abrió también el camino a los procesos de fabricación de alimentos. Hablando estrictamente, los 'fabricantes de quesos', podrían ser considerados como los primeros procesadores de alimentos. Las sopas instantáneas o los cubitos remontan a los comienzos del siglo XIX con las primeras industrias instaladas en la región de Winterthour. En aquella época los dueños de fábricas observaron la condición miserable de los obreros a causa de la mala nutrición pero se lamentaban por el abandono del trabajo durante largas pausas de comida. Fue así como un cierto Señor Maggi, de la Suiza de lengua italiana, se inspiró para desarrollar los cubitos de sopa solubles, precursores de la amplia gama de sopas instantáneas producidas con los nombres de Knorr y Maggi. Actualmente las dos empresas forman parte de firmas multinacionales. Otro producto pionero suizo fue el café instantáneo inventado por una empresa de las cercanías de Berna, en los años treinta. Sin embargo, el producto fue propulsado a una carrera internacional por los soldados de Estados Unidos, (GI), después de la Segunda Guerra Mundial. En aquel momento era un producto Nestlé, pero ulteriormente fue fabricado mediante un proceso de liofilización que ahora se utiliza en la producción de otros artículos de alimentación. Otro pionero suizo cuyos esfuerzos no fueron recompensados en su tiempo fue el doctor Max Bircher-Benner quien, a comienzos del siglo XX, dirigía en Zúrich una clínica exclusiva. Para animar a sus frágiles pacientes Bircher inventó una especie de papilla (muesli) compuesta de manzana rayada, granos de cereales y una gota de leche concentrada, que tomó su nombre, Birchermuesli Hoy en los mercados se encuentran innumerables copias del muesli como alimento para desayunos, pero mucho más cargados de calorías de lo que Bircher Benner pretendía. Entre otros alimentos de fábrica exportados por Suiza figuran los sándwiches vegetarianos a base de hígado esparcido y los no menos importantes chocolates, en todas las formas y tamaños. Algunas imágenes de este país Ambiente matutino cerca del Lago de Constanza, cantón de Turgovia Crocos en un parque Paseo del Lago Mayor en Ascona, cantón del Tesino Monte en el puerto de Pragel, valle Muota, cantón de Schwyz En lo alto del embalse de Sambuco, cantón del Tesino Lago de Märjelen, cantón del Valais Bosque y prados en Cormoret, en el Jura bernés El Puente de la Capilla de Lucerna a la luz vespertina Campos de colza en plena floración cerca de Eschlikon, cantón de Zúrich Sonogno, el último pueblo en el Valle Verzasca, cantón del Tesino Pescadores a orillas del Lago del Narèt, cantón del Tesino La Cabalgada de la Ascensión, una procesión con jinetes y peregrinos en Beromünster, cantón de Lucerna En los alrededores de San Imier, Jura bernés Amapolas en Montreux, a orillas del Lago Leman Los Alpes friburgueses

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Registrate y eliminá la publicidad! La diversidad lingüística se explica sobre todo por la existencia de grupos humanos pequeños: estos eran la mayoría milenios atrás, hoy son relativamente pocos y cada vez menos. Lo cierto es que si tenemos diez mil personas que hablan una lengua y que se encuentran en interacción constante, es probable que hablen casi igual, tanto más cuánto más frecuente y profunda sea la interacción. Pero si esos diez mil se encuentran repartidos en grupitos de cien personas que, además, están básicamente aislados la mayor parte del tiempo, es bastante posible que acabemos con cien lenguas distintas. En realidad algo menos, porque siempre habrá algunos grupos que tengan mayor contacto entre ellos, y de un modo suficientemente estable como para evitar que sus hablas se separen demasiado (al respecto puede verse Bernárdez 2001). Esta dinámica se refleja en las lenguas de hoy. La inmensa mayoría de esas seis mil es hablada por pocas o muy pocas personas. Son muchas las lenguas que no tienen ni siquiera mil hablantes, y no tan pocas las que cuentan apenas con un centenar o menos. Esto sucede sobre todo con las lenguas de pequeños grupos étnicos de África, Asia, América u Oceanía. En Europa, en cambio, hablamos de "lenguas pequeñas" cuando cuentan con solo unas decenas de miles de hablantes; incluso se considera pequeños a idiomas como el islandés con 310.000 hablantes, e incluso a los que tienen solamente unos pocos ¡millones! de hablantes. El euskera, con mucho menos de un millón de hablantes, o el catalán, con más de siete millones, cuentan para mucha gente entre las lenguas pequeñas cuya conservación quizá "no vale la pena". ¿Qué decir, entonces, de idiomas de indios norteamericanos con una o dos decenas de hablantes, o de otros del mismo continente con unos centenares, con cuatro o cinco mil, con cincuenta mil o, como mucho, un millón? La única lengua amerindia con un número realmente significativo de usuarios es el quechua, en sus diversas variedades, que es utilizado por siete u ocho millones de personas en seis países. La más hablada en los EE.UU. es el navajo, con 150.000, aunque el número de navajos que no conocen su lengua es muy semejante: la lengua va perdiendo hablantes de año en año, cada vez más deprisa. De forma que la gran mayoría de los seres humanos se reparten pocas lenguas. Aunque no debemos olvidar que es frecuente que muchas personas usen a la vez dos o más idiomas. En el sur de la India, por ejemplo, una persona podrá hablar su "diminuta" habla local, pero también, digamos, el telugu (usada por 75 millones de individuos), el hindi (casi 580 millones) y quizá el inglés (1.500 millones). Si contamos para las lenguas más habladas del mundo tanto sus hablantes "nativos" como los que la usan como segunda o tercera lengua, resulta que con los veintiún idiomas más hablados (los que tienen más de 50 millones de hablantes como primera o única lengua) cubrimos casi la población entera del mundo: en conjunto suman más de 6.315 millones de hablantes, de los 6.500 millones de habitantes de nuestro planeta. ¿Por qué desaparecen las lenguas? La desaparición va unida al tamaño, aunque no de forma automática. Lo cierto es que cuanto más grandes sean los grupos humanos (socioculturales, políticos, económicos, etc.), tanto más probable será la creación de grandes lenguas: español, inglés o chino son muy habladas gracias a sus respectivas expansiones coloniales, no porque sean lenguas mejores o peores que otras. Estas grandes lenguas van restringiendo cada vez más el ámbito de uso de las pequeñas, incluso hasta hacerlas desaparecer. El grupo mayor tendrá habitualmente una marcada tendencia a imponerse sobre los menores, a veces por cuestión de prestigio pero otras, la mayoría, también, o sobre todo, por presión unificadora, por rechazo de la diferencia, etcétera. Es algo que ha sucedido desde los tiempos más lejanos que conocemos, aunque, por ejemplo, en tiempos del Imperio Romano las lenguas pequeñas (tartesio, ibérico, galo, véneto, lenguas célticas de la Península Ibérica, etcétera) tardaron siglos en desaparecer; hoy día, por el contrario, el proceso se acelera drásticamente. Hasta el punto de que la UNESCO calcula que cada dos semanas desaparece una lengua. A mediados de siglo, en algunos lugares no quedará ninguna de esas lenguas de (muy) pocos hablantes, que suelen ser, además, los habitantes más antiguos de la región: es difícil que en 2050 quede alguna lengua aborigen en Australia, que ocuparon la isla-continente hace decenas de miles de años; o que sobrevivan más de una decena de las doscientas actuales de los EE.UU. o Canadá; o que se hable aún alguno de los pequeños idiomas de Siberia, que llevan allí muchos milenios. En África la situación es algo distinta, porque la desaparición de pequeñas lenguas se deberá más al empuje de unas pocas grandes lenguas africanas (swahili, hausa, yoruba, zulu) que a las europeas, pero esa expansión es también a costa de las lenguas más antiguas, "aborígenes" de cada lugar. El siglo XXII empezará, si las cosas no cambian, con solo un tercio, o seguramente menos aún, de las lenguas habladas hoy día. Las lenguas no suelen desaparecer porque así lo quieran sus hablantes, optando libremente por un idioma más extendido e importante. La desaparición es normalmente producto de la presión del grupo dominante, acompañado de su lengua correspondiente. En ocasiones, hasta mediante la violencia: se prohíbe el uso público, incluso privado, del idioma minoritario, y se castiga a los contraventores. O se saca a los niños de su grupo étnico y lingüístico para llevarlos a escuelas lejanas donde se les castiga si hablan su lengua con algún compañero, forzándoles a utilizar solo la lengua dominante (sucedió en EE.UU. y Australia, por ejemplo, entre 1850 y 1960). Además, el contar con una lengua de larga e importante tradición escrita no es óbice alguno para la desaparición: el copto, derivado del antiguo egipcio y lengua viva de una de las comunidades cristianas más antiguas, se perdió como lengua hablada (se conserva como idioma religioso) por la presión del Islam, asociado a su lengua del Corán, el árabe. Algo parecido sucedió con el etrusco, lengua que servía a una cultura mucho más desarrollada y antigua que la romana, pero que sucumbió ante el empuje político y militar de Roma y su por entonces pequeña e insignificante lengua, el latín. Hoy día, en mucho mayor grado que en cualquier época histórica anterior (nunca habían existido lenguas con cientos de millones de hablantes repartidos por inmensas extensiones geográficas), el uso de uno de esos grandes idiomas puede ser inevitable: imaginemos un miembro de una tribu india de los EE.UU. que se ve obligado, por motivos económicos, a vivir lejos de los demás miembros de la tribu; situación extraordinariamente frecuente, y no solo allí, sino en todas partes donde hay grupos muy minoritarios. Difícilmente podrá seguir hablando su lengua. Sucede incluso cuando no se trata de un solo individuo, sino de una familia o de un pequeño grupo de ellas: las posibilidades de conservar su idioma propio serán muy escasas, y es difícil que la siguiente generación se decida a seguir empleando un idioma que no podrán compartir con nadie. Los últimos hablantes de las lenguas pequeñas, que en conjunto serán miles, cientos de miles en estos principios del siglo XXI, viven unos años, en ocasiones durante más de una generación, siendo solamente una parte de ellos mismos: la parte que, con más o menos dificultades, puede expresarse en la lengua y la cultura ajena. No olvidemos, además, que los niños tendrán serias dificultades para seguir enseñanzas en una lengua que no es la propia y que, quizá, apenas entienden: el fracaso escolar es una amenaza omnipresente en estos procesos, y sus consecuencias pueden reforzar la marginalidad que planea sobre los miembros de grupos que están perdiendo su idioma propio. De forma que la desaparición de lenguas no es solo pérdida de un patrimonio cultural inmaterial que configura buena parte de la esencia del ser humano, como proclama la UNESCO. Es también el desarraigo de miles y millones de personas arrojadas de su hogar lingüístico-cultural e incluso cognitivo, que ni siquiera pueden transmitir a sus hijos. Quienes se felicitan por la muerte de las lenguas, como John Miller en The Wall Street Journal, rechazan también la variedad cultural y prefieren la uniformidad al servicio de la globalización y de la producción económica capitalista en el sentido más neocon. Pero quienes quieren ver un mundo menos uniformizado a la fuerza, más rico, con variedad biológica y también cultural y lingüística, saben que algo se puede hacer: la muerte de las lenguas no tiene por qué ser un fenómeno inevitable: algunas lenguas han reaparecido después de siglos sin hablarse (caso del hebreo), cerca de dos mil personas hablan ya, otra vez, la lengua celta de la isla de Man, dada por muerta en 1967, y cosas parecidas suceden por el mundo. Igual que defendemos la variedad biológica y que luchamos para evitar que desaparezca la foca monje o el lince ibérico, podemos activarnos para impedir la desaparición del cha'palaachi de Ecuador, el dyirbal de Australia o el chukoto de Siberia. Acudir a una de las organizaciones que luchan por este objetivo será un primer paso. Fuente
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=GvgdWm0CE-s Yo quiero ser piloto Mi nombre es Omomdi que significa que cuando yo nací desperté a mi madre a la mañana temprano (es el significado del nombre) Tengo doce años. Vivo en Kibera el barrio más grande en el Este de África (barrio, conventillos, pocilga) Mi última comida fue el sábado Quiero ser piloto para volar muy alto lejos del gueto (gueto: *situación de migración y aislamiento de una comunidad por motivos religiosos, raciales, políticos o culturales. *Barrio en que habita esta comunidad) Para ir donde los niños tienen padres que no mueren de HIV todos los días Para ir lejos donde los guardias de niños de orfanatos no abusen de nosotros todos los días Para ir lejos donde yo sea tratado tan bien como a la gente blanca Quiero ser piloto y volar muy alto para usar uniforme Para ir lejos donde no necesite caridad de tierras lejanas Para ir lejos donde el hombre blanco no pueda hacer pruebas medicinales en nosotros Para ir lejos donde el líder electo por nosotros deje de llenarse sus bolsillos y comience a ser humanitario con nosotros (humanitario, bondadoso, comprensivo, solidario) Para ir lejos donde hay libros escolares así un día yo podré volar lejos Quiero ser piloto eso se debe sentir muy bueno para ir a lugares donde pueda caminar descalzo en el pasto verde Donde el agua es limpia con ríos y primaveras, donde pueda sentir el sol brillando sobre mi Quiero ser piloto así podré volar muy muy alto para despegar y aterrizar donde están mis sueños Para ir lejos donde Dios me ame y las iglesias sean las montañas, los árboles, los ríos Sí, mi sueño es volar lejos Para ir donde mi sufrimiento pueda terminar Quiero ser piloto para usar uniforme para ir a lugares donde otros no se asusten de jugar conmigo porque soy HIV positivo Donde pueda llevar una vida simple Donde hay un futuro Quiero ser piloto así podré volar a un lugar lejos donde están mi mamá y mi papá Así ellos podrán abrazarme Así ellos podrán besarme Así ellos podrán amarme Así yo podré abrazarlos Así yo podré besarlos Así yo podré amarlos Gracias Traducido by Vanina
La Academia Española no se caracteriza, como sabemos, por su agilidad en la incorporación de nuevos vocablos ni tampoco, ciertamente, por su presteza en la hora de eliminar términos abandonados por el uso y olvidados por los hablantes. Este último caso parece ser el de zurruscarse, vocablo que figura en el Diccionario con la denotación de 'irse de vientre involuntariamente'. En la primera edición (Autoridades), más precisa en este punto, se aclaraba que la acción enunciada por este verbo tenía lugar 'especialmente con ruido o en la ropa'. Mientras zurruscarse enmohece en el diccionario y ni siquiera existe en el corpus actual de la Academia, me parece poco probable que algún lector se haya topado alguna vez con un pedido tal como "Oye, me he zurruscado, ¿podrías ir a mi casa a buscarme un pantalón limpio?" No menos útil para una persona que se precie de poseer vocabulario rico y presto para todas las eventualidades es la palabra bardaje, que, según el mismo Diccionario nos enseña, denota 'homosexual paciente' y de la cual aparecen cuatro casos en el corpus, sin duda todos ellos tomados del Diccionario. El calificativo paciente no está allí, obviamente, para excluir a los homosexuales que tienen poca paciencia, sino para delimitar el alcance del término a los pasivos pero, en todo caso, parece altamente improbable que este extraño vocablo pueda oírse en nuestra época con mucha frecuencia en cualquier lugar del área hispanohablante. La ideología católica y reaccionaria ha marcado –sobre todo hasta el siglo pasado– muchas definiciones del diccionario, como la de marxismo que, hasta 1970, era definido como "doctrina de Carlos Marx y sus secuaces". Ese texto quedó atrás en la edición de 1984, nueve años después de la muerte de Franco, pero el peso de la ideología se arrastra hasta hoy en vocablos surgidos en el tiempo en que la mujer era considerada un ser inferior, que se mantienen en el acervo académico como una costra que espera ser limpiada. Vemos, por ejemplo, la palabra zurrona 'mujer perdida y estafadora'. No sabemos en qué casos podría aplicarse esta doble adjetivación y el Diccionario no lo explica; tal vez a una prostituta que se niega a prestar sus servicios después de haber recibido el dinero del cliente, aunque en ese caso sería sin duda estafadora, pero ya no tan perdida, puesto que rehúsa conceder sus pecaminosos favores. Por supuesto, un zurrón no es para el DRAE un hombre perdido y estafador, sino una simple bolsa de cuero. Algunas definiciones se arrastran desde la Edad Media, de una época en la que el avance de la ciencia no había hecho necesario aún desarrollar el concepto mismo de definición, que vino junto con la idea, relativamente reciente en términos históricos, del rigor científico. En esa época, las palabras eran explicadas como en el diccionario de Covarrubias, con base en la primera idea que aparecía en la cabeza del autor, o bajo la influencia del humor con que se había despertado aquel día. Un ejemplo de ese tipo, de tufo medieval y anticientífico, lo tenemos en la entrada sobre el ñu, definido como 'antílope africano semejante a un caballito y con cabeza de toro', poética descripción acogida también por María Moliner y que figura en el Diccionario hasta la última edición. Fuente
Una pastilla de silicio minúscula, de espesor inferior a una décima de milímetro y recubierta con una capa de plomo tan delgada que su grosor no supera los cuatro o cinco átomos de ese metal, se ha convertido en el espejo más perfecto, más liso, jamás fabricado, según explican los científicos españoles que lo han logrado. Varias revistas internacionales se han hecho eco de este espectacular avance, dado a conocer en Advanced Materials, y no sólo por la sagaz aplicación de un principio de física cuántica que estos investigadores han hecho en el laboratorio sino porque, en cooperación con un grupo británico y otro austriaco, están desarrollando un microscopio de nuevo tipo, llamado microscopio de átomos. Este instrumento, que varios laboratorios persiguen desde hace décadas, servirá para estudiar a nivel atómico las muestras más frágiles, como membranas celulares o microcristales de proteínas, que se dañan al ser iluminadas por el haz de un microscopio electrónico. Las membranas artificiales, por ejemplo, de un microfiltro para agua o una célula de combustible, pueden tener una compleja estructura tridimensional de poros de un diámetro de unas 200 millonésimas de milímetro muy difícil de explorar con un instrumento convencional, señalan los investigadores. Un kit cuantitativo de diagnóstico de anticuerpos (similar al de la prueba de embarazo) es un ejemplo de producto que puede mejorar mucho con la información obtenida con el nuevo instrumento. "El tamaño de las cosas que puedes ver con un microscopio depende de la longitud de onda que emplees: si es un microscopio óptico dependerá de la longitud de onda de la luz y si es uno electrónico, de la longitud de onda de los electrones acelerados que utilices en tu sonda", explica Rodolfo Miranda, catedrático de Física de la Materia Condensada de la Universidad Autónoma de Madrid y director del Instituto IMDEA-Nanociencia. "Como un microscopio electrónico destruye las muestras delicadas es muy difícil estudiarlas en detalle", continúa. "Sin embargo, con un haz de átomos puedes lograr la misma resolución sin dañar las muestras porque no los aceleras y tienen una energía mucho menor". El problema, y aquí entra el espejo perfecto, es que para enfocar ese haz de átomos (de helio en este experimento) sobre la muestra, se necesita un espejo deformable, como los telescopios lo necesitan para enfocar la luz que les llega de las estrellas. Pero el espejo para el microscopio de átomos tiene que tener una superficie casi perfecta, para que esos átomos reboten suavemente y no se desvíen de la dirección especular: cualquier imperfección de tamaño similar al átomo incidente desvía el haz, al igual que una pared de frontón que tenga bultos de tamaño similar al de la pelota la desviará. "Mucha gente estaba intentando hacer un espejo así y el problema es que la lámina de silicio que se utiliza, y que debe curvarse para dirigir el haz, es demasiado rugosa a nivel atómico, así que refleja muy poco", señala Miranda, responsable del grupo español, que lidera el trabajo del espejo. Su solución ha sido depositar sobre un cristal de silicio una finísima capa de metal (plomo) y aprovechar el denominado efecto de pozo cuántico, "con el que pasa algo alucinante: la superficie se aplana sola, como si los montones de arena de una playa se alisaran espontáneamente", explica Miranda. "Al final el espejo tiene poquísimos defectos, de manera que hemos logrado que se refleje hasta el 67% de los átomos de helio, cuando antes, con la lámina de silicio sin capa metálica, no se superaba el 1%". La película de plomo, que no puede tener un grosor superior a una o dos millonésimas de milímetro (cinco o seis átomos) o se pierde el efecto cuántico, hay que depositarla a unos 230 grados bajo cero. "Pero luego se puede utilizar a temperatura ambiente e incluso mejora la perfección con la temperatura". Fuente
El método de infección suele ser el siguiente: los ciberdelincuentes envían un correo electrónico promocionando un supuesto vídeo sobre un asunto sensacionalista (imágenes eróticas de personajes famosos, muerte de alguna celebridad, etc.) e invitan al usuario a seguir un link para ver ese vídeo. Esta técnica es conocida como ingeniería social. Una vez en la página, similar a la de YouTube, el usuario verá aparecer un mensaje de error diciéndole que es imposible ver el vídeo porque le falta un determinado complemento (un determinado códec, una actualización de Adobe Flash, etc.) e invitándole a descargarlo. Si el usuario lo hace, estará introduciendo en su equipo algún tipo de malware. YTFakeCreator es una herramienta que permite crear fácilmente esas páginas falsas de YouTube; introducir el texto del mensaje de error que ha de mostrar la web y el tiempo que ha de tardar éste en aparecer; incluir el enlace al archivo infectado que se descargará en los equipos de los usuarios que caigan en la trampa e, incluso, crear un perfil falso similar a los de YouTube que den a ese vídeo la apariencia de haber sido subido por un usuario real de este sistema. Todo ello con un solo programa. El código malicioso que se distribuya desde estas páginas falsas depende de la elección del autor y puede ser de cualquier tipo: virus, gusano, adware, troyanos, etc. "Este tipo de programas están detrás del aumento de este tipo de técnica para infectar a los usuarios. La facilidad con que pueden llevarse a cabo hoy por hoy los ciberdelitos obliga a los usuarios a extremar las precauciones si no quieren ser víctimas de uno de estos ataques", explica Luis Corrons, Director Técnico de PandaLabs, que añade: "el hecho de que las páginas a las que dirigen sean muy difíciles de diferenciar de las legítimas contribuye, a su vez, a que aumente el número de víctimas". Fuente

Nos vamos a trasladar al siglo XVII. España e Inglaterra se encuentran en guerra y en 1655, los ingleses consiguen hacerse con la isla de Jamaica, una posición estratégica realmente importante para controlar el tráfico de mercancías y tesoros que provenían de Mexico y Perú. En esa época, frente a la actual bahía de Kingston, se alzaba una isla arenosa, en la que los españoles solíamos carenar los galeones. Al ser conquistada por los ingleses, cambió de finalidad y se fortificó hasta crear un inexpugnable puerto para más de 500 navios. Aquella isla se llamaba Port Royale y terminó convirtiéndose en un puerto de Piratas, donde cualquier barco quedaba autorizado a efectuar operaciones de guerra a cambio de pagar veinte libras esterlinas y llevar allí el botín capturado, del cual la corona cobraba la quinceava parte. La riqueza de aquella isla se multiplicó rápidamente, mientras se iban saqueando más y más galeones españoles. Los habitantes, en su mayoría piratas, se divertían y el Ron corría cada noche... Ya os imagináis Las casas se amueblaban lujosamente y en sus calles pronto hubo más tabernas y prostíbulos que en todo Paris. Segun el relato de Edmund Heath, testigo y superviviente del final de Port Royale: Aquella mañana del 7 de Junio de 1692, todo estaba en calma, ni siquiera hacía viento que ondeara las velas de los navios fondeados y nada hacía presagiar la catástrofe que se avecinaba. A las 11:43 de la mañana, la tierra se conmocionó y lo primero que se vió fue cómo el campanario de la Iglesia de San Pablo, donde el famoso Robert Morgan había sido enterrado hacía tan sólo 4 años, caía en pedazos, para poco después hundirse en el océano. La Tierra se abrió y se tragó la gente y las lujosas casas, ante la mirada incrédula de Edmund Heath: "I never in my life before saw such a day of terror, the Earth opened and swallowed up many People before my face" Las calles, la mansión del Gobernador, los almacenes, se resquebrajaron y se hundieron entre las aguas. En menos de 10 minutos miles de personas murieron, engullidas literalmente por el océano. El terremoto paró, pero el movimiento de tierra dió paso a olas gigantescas que terminaron por asolar la isla de Port Royale. Los Tsunamis siguientes arrancaron de sus anclas a los navios allí fondeados, muchos cargados de oro y plata españoles, hundiéndolos, aplastándolos unos contra otros o lanzándolos mar adentro. Las voces desde España no tardaron en llegar en forma de "castigo divino", atribuyéndo a Dios aquel terremoto para castigar el pozo de perversión en que se había convertido la isla. Hoy en día, sabemos algo más y ya conocemos las causas reales: la base de la isla eran arena y sedimentos apilados en las laderas de un peñasco de piedra caliza en forma de V. El terremoto sacudió estos cimientos, y el noventa por ciento de la ciudad se hundió a una profundidad de entre seis y quince metros bajo el mar. Fuente
Registrate y eliminá la publicidad! Supongo que la mayoría de gente habrá escuchado la típica historia del náufrago que, tras días en una barca sin comida ni bebida, decidió beber agua de mar, y murió al poco tiempo. Lo que quizás no todos sabemos es que, irónicamente, al beber agua de mar, morimos deshidratados. ¿Cómo se entiende? Van bien encaminados los que piensan que tiene que ver con la concentración de sal del agua marina. Porque debido a ésta, y al proceso de ósmosis, se pierde el agua en nuestras células. Entendamos porqué. Nuestras células tienen una membrana semipermeable. Esto quiere decir que permitirá pasar sólo a determinadas sustancias, que en función de su naturaleza, tendrán mayor o menor acceso. El agua es una de estas sustancias que no tienen dificultades para cruzar la membrana. Pues bien, una de las propiedades de las células de nuestro cuerpo es que realizan la ósmosis. Y qué es la ósmosis, os preguntareis. Para entenderlo de una forma clara, imaginemos un montón de células dentro de una solución acuosa, por ejemplo agua. Estas células tienen agua en su interior, e intentarán en todo momento que su concentración sea la misma que el agua del exterior. Ahora imaginemos que echamos sal en la solución acuosa. Su concentración de sal será mayor, y las células querrán lograr ese mismo estado. ¿Y cómo lo harán? Pues expulsando agua, para que así la concentración de agua aumente, y se igualen. Y de esta forma, tendremos una célula deshidratada. Qué sed me ha entrado de golpe. Fuente