ar_ti
Usuario (Paraguay)
Ahora mismo en Paraguay y en otros países está de moda una forma de “invertir” el dinero. Se identifican “D9 Club de emprendedores” En diciembre de 2016, fuimos invitados a conocer este sistema que genera dinero. No podemos juzgar anticipadamente si no conocemos, por ello primero investigamos durante mucho tiempo en todos los medios digitales, consultas por whatsapp a promotores, reuniones con los promotores, etc. ¿Por qué creemos que esto es un esquema Ponzi? Te facilitamos varios puntos que pudimos observar 1- En frente de nosotros, un joven le entregó más de USD 2.000.- ¿Que hizo la persona que recibió el dinero? Lo guardó pero no entregó ninguna factura, ni un recibo, nada. Sólo habilitó una oficina online (Back office exclusivo lo llaman) en donde figura que ha depositado el monto. Los que trabajamos con informáticos sabemos que estas páginas pueden desaparecer con un solo clic. Por favor, pidan una factura legal por entregar ese dinero. 2- Nos dijeron que tienen 4 paquetes. Uno de ellos consistía en poner casi USD 2.000.- y que nos entregan semanalmente USD 170.- durante 52 semanas (un año). Podía poner más de USD 2.000.- si quería. Recuperaría la inversión en 3 meses y el resto es pura ganancia. Es así, muchos no entienden de porcentajes o TIR (tasa interna de retorno), etc. Ellos explican de esa manera, en 3 meses recuperas la inversión el resto es ganancia sin ningún esfuerzo.Te muestran frases de los millonarios, sobre el ingreso residual, sobre la libertad financiera, como mejorar la calidad de vida, etc. Lastimosamente los más ingenuos caen. Debes recordar siempre la frase, no todo lo que brilla es oro. 3- La información más importante. Le preguntamos sobre la forma de cobro, como monetizo eso que esta en el back office o en las nubes? ¿De donde sale el dinero? y ¿cómo nos entrega? ¿Nos envía por transferencia bancaria, nos deposita en nuestra tarjeta de crédito, por western union, como? Nos habló de una tarjeta internacional que en ese momento estaba teniendo problemas para la impresión por saturación. Ni nombraron a Bitcoin en dichas reuniones. Preguntamos: si entramos ahora, la semana que viene quien nos paga? y nos respondió de la siguiente manera: Están los patrocinadores o los que son líderes de un equipo. Ellos administran el dinero entregando a D9 el monto entregado o restando de su cuenta virtual a favor de D9 y que no nos preocupemos del pago por la falta de dicha tarjeta pues ellos mismos “estarían restando de los nuevos que entran” y que esto se queda registrado en la oficina/escritorio on line. Aquí está el detalle muy importante, la parte de restando de la cuenta virtual a favor de D9. Primero vean el print de pantalla abajo que encontramos en uno de los comentarios que hicieron en un post de Joel Antonio Barrios. Ramón Chavez comenta Terminó mi pororó… alguien tiene más? y una imagen. Aquí te mostramos con zoom, cuando vimos esta imagen recordamos lo que nos había explicado la persona que nos recibió en la reunión: que se cobra por transferencia, se carga por transferencia la moneda a nuestra cuenta y esta persona que llevó a cabo la transferencia cobra ese monto en efectivo. Es un canje. Según esta imagen sería, entró una nueva persona que se llama Jeka, Ramón efectivizó el dinero y Jeka recibió por transferencia el monto “en su cuenta virtual”. Es como decir, para explicar más fácil aún, no tengo dinero en efectivo pero mi amigo tiene, para evitar ir al cajero le digo que le transfiero el dinero de mi cuenta bancaria a su cuenta bancaria y que me dé el efectivo ahora. Es como entregar dinero real a uno y a cambio recibes un dinero virtual y todo el sistema se conforma de eso. 4- Ellos dicen que venden un servicio *enseñar cómo apostar en trading deportivo. Preguntamos a la persona que ya está dentro de este sistema, que le parece este curso? y nos dijo que D9 aún no cargó el curso en la página o plataforma de ellos, o sea no existía el curso de *como tener un éxito en trading deportivo o cómo entrenarte en el área de trading deportivo, datos, probabilidades, estadísticas deportivas. O sea, ¿qué es lo que venden? Lo único que propusieron indirectamente es poner el dinero y ellos prometen que esto se devolverá con creces semanalmente sin ningún respaldo. 5- Buscamos en internet si Betfair tiene alguna alianza o algún acuerdo con este sistema. No encontramos relación con Betfail. Vimos la página oficial de Betfair, las alianzas que tienen con otras empresas, sus convenios, su área de prensa y sus difusiones, y nada de relación con D9. 6- Tienen una oficina en Paraguay? Se tiene una oficina virtual. Pero físicamente donde? Respondieron que próximamente tendrán en Asunción y en Ciudad del Este. Un dato importante porque debes saber en dónde recurrir…, si no te pagan!! 7- Quién es el CEO? Danilo Santana. Investigamos a esta persona y descubrimos que ya estuvo implicado en un sistema Ponzi en el pasado. En Brasil http://bitcointraderbr.com/2017/03/15/alerta-d9-trader-esportivo-e-golpe/ En Paraguay, la Comisión Nacional de Valores ya sacó una advertencia sobre este sistema. http://www.5dias.com.py/90383-salio-advertencia-de-la-cnv-sobre-captacion-de-dinero-negro ¿Porqué publicamos esto? A una persona muy querida, una vez le estafaron y tuvo que pagar muy caro. Esa persona aprendió que lo más importante es la familia y las amistades. Por falta de educación financiera y un poco de investigación, esta persona invitó a todas las personas más cercanas al negocio. El dinero perdido, una suma bastante grande suyo más lo de sus afines, con mucho sacrificio recuperó trabajando día y noche, pagó toda la deuda. Y luego de mucho tiempo, pudo considerar como una *cuota de aprendizaje. Pero siempre reflexiona que lo que más dolor causó fue la desesperación y el dolor que causó a sus allegados. No queremos ver familias destrozadas, sueños rotos, pérdidas financieras. Por favor, si existe una opción así en tu frente, asesórate primero con un profesional o por lo menos investigar un poco más!! Si ya estás dentro, no invites a más personas y te deseamos suerte para recuperar por lo menos el saldo inicial.
En la larga y sangrienta lucha de Lomas Valentinas del 21 al 27 de diciembre de 1868, el ejército paraguayo había sido prácticamente aniquilado. El Mariscal López se retiró a Cerro León y luego pasó a Azcurra, en plena Cordillera, en donde acampó con su escaso contingente, el 1 de enero de 1869. La capital de la República, con asiento en Luque, había sido trasladada de manera provisoria a Piribebuy, esa orden fue dada poco antes de los combates de Lomas Valentinas. El Mariscal formó apresuradamente una nueva línea defensiva a lo largo de la cordillera de Azcurra. Claro está; con reducido número de centinelas, en los puntos menos vulnerables, creyendo que los aliados maniobrarían por su flanco derecho, en la zona de Atyrá, para obligarle a librar combates definitivos, sin alternativas de escaparse hacia el norte de la Cordillera. Así se explica que se aferrara a posiciones defensivas en las cercanías de aquel pueblo. Su ala izquierda llegaba hasta el pueblo de Piribebuy. Solano López, con estupendo esfuerzo y firme resolución, hizo el milagro de agrupar gente venida de todos los puntos adyacentes y de poblaciones distantes, para organizar un nuevo Ejército. Con los dispersos que regresaban de Lomas Valentinas y los convalecientes de los hospitales, muchos de éstos aún no tenían sus heridas bien cicatrizadas, dio el Mariscal el principio a la reorganización del Ejército, sirviéndole de base los pocos cuerpos regulares que se habían salvado por no haber tomado parte en los últimos combates. Poco tiempo después, contaba con 12.000 hombres y 18 piezas de artillería. Dentro del área de Piribebuy fue construida una cadena de trincheras, las cuales podrían contener suficiente cantidad de tropas. En esas posiciones se aprestaron, a la defensa de la plaza, unos 1.600 hombres con ocho piezas de cañones, al mando del Tte. Cnel. Pedro Pablo Caballero. En los primeros días de agosto de 1869, el ejército brasileño, acompañado de una división argentina al mando del Cnel. Campos, con un total de 20.000 hombres, emprendió la marcha desde Pirayú llegando a Piribebuy el 10 del mismo mes. Comandaba esta unidad el Príncipe Gastón de Orleans - Conde D' Eu. Los otros jefes fueron el general Jo"o Manuel Mena Barreto y el Cnel. de artillería Mallet. El jefe brasileño, en un día como hoy 11 de agosto pero del año 1869 intimó previamente rendición al Comandante Pedro Pablo Caballero a lo que éste contestó: "Estoy aquí para pelear y si es necesario para morir, pero no para rendirme". Al día siguiente, volvió a insistir el conde D'Eu en su intimación, a lo que volvió a contestar negativamente el Comandante Caballero. Un día como hoy 12 de agosto pero de 1869 se daba la batalla de Piribebuy, una de las más terribles y sangrientas, además de ser, quizá, el último bastión donde los aliados encontraron una fuerte e indoblegable resistencia por parte de las tropas paraguayas y de la población civil. Don Luis Verón menciona sobre la batalla como la única desarrollada en un centro urbano durante la llamada Guerra Guasú. Tras declararla tercera capital de la República - luego de Asunción y Luque -, López había trasladado al lugar todo el Archivo y el Tesoro Nacional, así como parte del comando de operaciones. El resultado de una lucha tan desigual estaba de antemano previsto. A la verdad, qué podrían hacer 1.600 hombres mal armados y que gran parte de los mismos eran veteranos ya muy ancianos, además de niños y adolescentes contra 20.000 soldados aliados ayudados de la cooperación poderosa de piezas de artillería de sistema moderno? Sin embargo, la resistencia fue heroica y prolongada. Duró cinco horas!. Fue una verdadera carnicería, en donde hasta el último de los combatientes resistió como pudo. La relación era 12 contra 1!. A falta de municiones, los cañones eran cargados con pedazos de vidrio, piedra y cocos. El ataque más fuerte se produjo desde el norte, por parte de las tropas de Mena Barreto. En la tercera arremetida a lomo de su caballo, éste General resultó gravemente herido por una bala de fusil, disparado por uno de los defensores paraguayos que lo acertó en la ingle. Los soldados lo rescataron y lo llevaron hasta un sector del campamento a resguardo del combate, mientras hacían llamar con toda urgencia a un cirujano. Cuando el médico llegó, el general brasileño ya había fallecido. El propio Conde D'Eu al enterarse de la muerte del Gral. Joao Manuel Mena Barreto ordenó muy ofuscado mirando al Cmdte. Pedro Pablo Caballero y su ayudante Ofic. Marecos: Degüéllenlos a esos! Ellos tienen la culpa! La orden se cumplió de inmediato; los pocos prisioneros que estaban con vida entre ellos el maestro Fermín López, fueron pasados a degüello. Respecto a la muerte del jefe paraguayo, el escritor Efraím Cardozo menciona que Juan E. O’leary había recogido otra versión: “El Cmdte. Pedro Pablo Caballero, no queriendo rendirse fue degollado, después de sufrir el tormento. Lo acostaron sobre un montón de mochilas y atados de pies y manos a las ruedas de dos cañones; fue estirado hasta quedar suspendido en el aire. Estando en ésta posición, le intimaron que declarara que se rendía si no quería perecer. Caballero respondió con la altivez de un héroe; reclamando la muerte de aquellos míseros verdugos. Azotado enseguida, hasta quedar desvanecido, fue degollado, sin que se le arrancara una queja. Su esposa también prisionera, presenció aquel cuadro, recogiendo su cuerpo lacerado y su cabeza cercenada.” Pero aún faltaba algo mucho peor. El Conde D'Eu ordenó la comisión de uno de los mayores crímenes de la guerra: incendiar el hospital de sangre de Piribebuy, quemando vivos a los heridos y enfermos que se encontraban adentro, acabando con bayonetas a todos los que intentaban escapar de su interior. Además de apoderarse de los tesoros del Estado, los aliados destruyeron y quemaron parte de los documentos históricos de Archivo Nacional, que contenían valiosos registros, que databan desde el año 1534. Algunos legajos fueron sacados de sus depósitos y desparramados en medio de la plaza. Los soldados, faltos de leñas para cocinar sus pucheros, hicieron uso de los mismos como tizones para alimentar el fuego de sus fogatas. Cuantos importantes documentos históricos no se habrán convertido en cenizas y humo esa vez ! "El ingente tesoro nacional en cajones de oro y plata sellados, pasó a manos de la Alianza, y a la vez parte del Archivo Nacional fue puesto en las llamas y el resto enviado a Río de Janeiro". Algunos documentos hasta hoy se encuentran en el Brasil. Gloria eterna a los defensores, héroes y heroínas de Piribebuy !!! FUENTES: Memorias o reminiscencias históricas sobre la Guerra del Paraguay, Tomo IV – Juan Crisóstomo Centurión / Hace 100 años, Crónicas de la Guerra de 1864 – 1870, tomo XII / Acosta Ñu, Tomo 14 – Andrés Colmán Gutiérrez / Efemérides Luis Verón. Compilación: Eduardo Ortíz Mereles – Asociación Cultural Mandu’ara.
La entrevista de Yataity Corá vino a marcar el punto de inflexión de la guerra del 70, en cuanto a la definición política de la misma, y la confirmación de los extremos que se buscarían alcanzar. El 11 de septiembre de 1866, Francisco Solano López invitó al General Mitre, General en Jefe del Ejército Aliado y Presidente de la Confederación Argentina, a una entrevista particular para tratar sobre la paz. La misma se desarrolló, por indicación de Mitre, en el lugar conocido como “Yataity Corá”, y se inició a las 9 de la mañana del 12 de septiembre de 1866, con una duración aproximada de 5 horas. Julio César Chávez rescata en su libro “La Conferencia de Yataity Corá” el documento suscripto por ambos mandatarios, que decía: “S.E. el Sr. Mariscal López, Presidente de la República del Paraguay en su entrevista del 12 de setiembre invitó a S.E. el Presidente de la República Argentina, General en Jefe del Ejército Aliado, a procurar medios conciliatorios e igualmente honrosos para todos los beligerantes, a fin de ver si la sangre hasta aquí derramada no puede considerarse suficiente para lavar sus mutuos agravios, poniendo término a la guerra más sangrienta de Sud América, por medio de satisfacciones mutuas e igualmente honrosas y equitativas, que garantan en un estado permanente de paz y sincera amistad entre los beligerantes. El General Mitre, limitándose a oir, respondió que se refería a su gobierno y a la decisión de los aliados, según sus compromisos”. Esos compromisos, no eran otros que los estipulados en el Tratado Secreto. Esta cuestión ya fue puesta de manifiesto por Mitre a López, quien respondió que no podía creer que esos sean los únicos puntos que separan a los 3 países de una paz honrosa, y que si lo fuesen, los combatiría hasta las últimas consecuencias. Mitre al parecer se convenció de las buenas intenciones del Presidente paraguayo, escribiendo un memorándum confidencial sobre el particular dirigido a su gobierno, en el que señalaba que “El señor mariscal López desearía la paz, para poner término a las calamidades de la guerra, buscando sinceramente satisfacción honrosa a todas las cuestiones que la han promovido y pueden perturbarla en lo futuro. Está pronto a entrar en negociaciones al efecto, tratando a la vez las cuestiones pendiente de todos sus aliados, bajo las bases mas equitativas…”. La respuesta oficial del alto mando aliado, llegó al campamento paraguayo el 14 de septiembre de 1866: “hemos convenido… en referirlo todo a la decisión de los respectivos gobiernos, sin hacer modificación alguna en la situación de los beligerantes”. Pocos días después, el 22 de septiembre, se libraba la batalla de Curupayty, victoria de las armas paraguayas. Mitre, sin embargo, se mostró partidario de continuar con una negociación de paz, para lo que el gobierno argentino le invistió formalmente de todas las plenipotencias necesarias para hacerlo, conforme a la nota del Canciller Elizalde, que establecía en las instrucciones “…que pueda hacerlo en la oportunidad que crea conveniente… lo autoriza a separarse del tratado de alianza en todo aquello que no tenga una importancia trascendental…”. La plenipotencia establecía que comisionaba a Mitre a “…negociar y concluir con el Gobierno de la República del Paraguay o con los plenipotenciarios que éste nombre o con sus representantes legítimos…”. Esta plenipotencia implicaba la posibilidad de tratar con el mismo Francisco Solano López, situación vedada por el Tratado Secreto, y que el gobierno brasileño objetaba terminantemente. Francisco Octaviano d’Almeida Rozas, Ministro brasileño en Buenos Aires, expresó que su gobierno requería que en cumplimiento al Tratado, no se inicie ningún tipo de negociación con López, desencadenándose una discusión, que finalizó con la imposición del punto de vista brasileño: los gobiernos aliados, jamás contestaron la propuesta de negociar una paz honrosa para todos los beligerantes, realizada por Francisco Solano López. El rebenque intercambiado en la entrevista. Ministerio Defensa Paraguay FUENTES; La Conferencia de Yataity Cora.Resumen Julio Cesar Chavez Centurión, Juan Crisóstomo – Memorias o Reminiscencias Históricas de la Guerra del Paraguay – Tomo II – Asunción (1944). "Partida por la guerra: El Tratado Secreto de la Triple Alianza" de JOSÉ LUIS ACOSTA.
Un día como hoy 6 de enero pero del año 1766 exactamente hace 250 años; nacía en la ciudad de Asunción; el hombre considerado por muchos autores e historiadores como el “Padre de la nacionalidad paraguaya”: José Gaspar Rodríguez de Francia, futuro Dictador Supremo de la República del Paraguay. Era hijo del Capitán de Artillería José Engracia García Rodrígues França, portugués y de María Josefa Velazco y Yegros, paraguaya de distinguida familia. Se formó en la escuela-colegio de los franciscanos, y luego en la Universidad de Córdoba, en donde obtuvo el título de Doctor en Derecho Civil y Canónico (Doctor en Teología). De regreso a la Provincia venía ya imbuido de las nuevas ideas, fruto de sus contactos y lecturas de panfletos inspirados con las nuevas ideas revolucionarias que obtuvo leyendo de las obras de Jean Jacques Rousseau y los escritos sobre las revoluciones estadounidense y francesa. En la Asunción ganó en concursos las cátedras de Vísperas de Teología y de Latinidad en el Colegio Carolino. En 1789, enseñó Teología y Filosofía en el colegio San Carlos; dejando la docencia para ejercer la abogacía, por medio de la cual defendió a pobres y humildes, a quienes no les cobraba nada; los ricos no corrían con la misma suerte, pues les pedía cuantiosos honorarios. Ejerció la abogacía con solvencia y nunca desmentida rectitud y honradez, como asimismo su cargo de regidor del Cabildo asunceno; ya iniciando así su vida dentro de la política del país. En el Congreso del 24 de julio de 1810, convocado por Velazco para obtener un pronunciamiento contra la revolución operada en Buenos Aires, el Dr. Francia sostenía que el poder español había caducado. Vivía en su quinta de Ybiray - Trinidad, desde donde mantenía contactos con los revolucionarios de la capital. El testimonio de Mariano Antonio Molas, prócer, testigo presencial e historiador de la revolución, no puede ser destruido con simples negaciones. El Dr. Francia, ya nominado por el cuartel revolucionario para integrar el Gobierno provisorio asociado al gobernador Velazco, llegó al Cuartel de la Plaza en la mañana del 16 de mayo; y fue desde entonces integrante de todos los gobiernos. Casa-Quinta del Dr. Francia Con los capitanes Pedro Juan Cavallero, Juan Valeriano Zeballos y con más autoridad que éstos, Francia ejerció la presidencia del primer Congreso Nacional, que integró el primer gobierno nacional o la Junta Superior Gubernativa. La crítica histórica le atribuye la autoría de la memorable nota del 20 de julio de 1811 a la Junta de Buenos Aires; documento medular del primer gobierno nacional. Así mismo, fue el negociador del Tratado del 12 de octubre de 1811, firmado por la Junta con los enviados del gobierno de Buenos Aires, Manuel Belgrano y Vicente A. Echevarría. Autor también del Reglamento de Gobierno aprobado por el 2° Congreso nacional y mentor intelectual de la conducta del Congreso y luego del Gobierno -el Consulado- determinantes del fracaso de las gestiones del enviado porteño, Dr. Nicolás de Herrera, tendientes a obtener la sumisión del Paraguay. Este insinuó medidas, coercitivas si el Paraguay no enviaba diputados al Congreso de las Provincias argentinas y fue despedido. Elegido por los Congresos de 1814 y 1816, con el título de Dictador Temporal el primero y Vitalicio luego, su gobierno tuvo por meta fundamental la consolidación de la independencia y la defensa de la integridad territorial. El Dr. Francia defendió con énfasis los límites territoriales del Paraguay, desde el Jaurú hasta el Bermejo, y las Misiones hasta el Aguapey, sobre el río Uruguay. No obstante amenazado por tropas artiguistas, despobló y abandonó los pueblos de las Misiones sobre la banda izquierda del Paraná, cuando apenas se iniciaba su Dictadura Vitalicia. Cuatro años más tarde, el prócer oriental José Gervasio Artigas buscó refugio en el Paraguay y el Dictador le otorgó asilo, como asimismo a la comitiva que le acompañaba, a cuyo efecto envió un destacamento para escoltar a los fugitivos, desde el Paraná hasta la capital, en 1820. Casa de Gobierno de Dr. Francia El Dr. Francia honró la institución del asilo (una de las primeras en la América), y dio muestras de una hidalguía poco común. Cuando el caudillo entrerriano Francisco Ramírez le ofreció armas y otras ventajas a cambio de la entrega del prócer oriental, recibió una ejemplar respuesta, declarando que "era no sólo un acto de humanidad sino aún honroso para la República, el conceder asilo a un jefe desgraciado que se entregaba". Artigas se negó a abandonar el Paraguay, no obstante reiteradas instancias de sus familiares y amigos. El Supremo y el Caudillo Artigas Habiendo descubierto una conspiración en 1820, motivó severísimas represiones; muchos próceres fueron fusilados y numerosísimas familias arruinadas por medio de confiscaciones. El aislamiento obligado, por el bloqueo argentino del Paraná; determinó el incremento de la agricultura, la ganadería y la industria doméstica. No obstante, algunos productos sólo podían obtenerse en el exterior; por ejemplo armas, pólvora, objetos de metal, textiles de alguna calidad, cuerdas para arpa y guitarra, libros y otros. Mantuvo el intercambio con los brasileños, vía Rio Grande-Misiones, con entrada por Itapúa, que proveyó al Estado aquellos productos, a cambio de yerba mate. Los resultados de su labor gubernativa fueron invalorables, promovió la economía agrícola del país y organizó el ejército. Como habíamos visto defendió celosamente la independencia nacional. Mantuvo las líneas fronterizas tradicionales, buscando siempre la afirmación de la paz y tranquilidad del país, a despecho de la sangrienta anarquía que imperaba en los países vecinos; conciencia de la capacidad para el auto abastecimiento y luchó por el derecho a la libre navegación de los ríos que daban salida al comercio paraguayo en la Cuenca del Plata. Durante el régimen de aislamiento, organizó al país con el objetivo de que se abasteciera a sí mismo; el Paraguay produjo todas las materias primas esenciales para su subsistencia a fin de sostener su propia independencia. A pesar de haber sido electo Dictador por los enormes congresos representativos como habíamos visto más arriba, durante sus años en el poder, Francia evitó el personalismo típico de las dictaduras. Con la única excepción de “Villa Franca”- fundada a mediados de la década de 1820 con ayuda del Supremo, después de que las inundaciones obligaran a los habitantes de Villa de Remolinos a abandonar sus hogares (situación similar que se da hoy en varias partes del país a consecuencia del fenómeno climático de “El Niño”), no permitió que una sola población, barrio, calle, edificio, estatua o moneda fuera dedicada a su honor. De modo similar, rompiendo una tradición de larga data, se rehusó a aceptar obsequios de ningún tipo. Esta política tuvo un impacto tan vigoroso sobre el pueblo, que más de veinte años después de la muerte de Francia, un número de ancianos la recordaba vívidamente: “El 6 de enero de 1817, con motivo del cumpleaños del Dictador, se le ofreció una recepción que fue obviamente más importante que en cualquier otro año. Sin embargo, el no aceptó ningún obsequio, sosteniendo que era necesario abolir esa corrupta práctica española, que conducía a imponer una obligación al pobre, que a menudo debía hacer un sacrificio para seguir la misma”. Algunas personas cuestionan el actuar del Dr. Francia, mientras que otras lo recuerdan con admiración. Se sabe que fue un hombre rígido, solitario, justiciero, que convirtió el destino del Paraguay en el suyo propio. Sus errores y aciertos los llevó a cabo con el convencimiento de hacer un bien a su país. Estuvo en el gobierno hasta el 20 de setiembre de 1840, fecha en que falleció. Sus restos fueron inhumados en la antigua iglesia de la Encarnación, pero su tumba fue profanada y se cree fueron arrojados al río sus restos al río. Existe también la versión de que los restos óseos, conservados secretamente fueron entregados por Carlos Loizaga al argentino Estanislao Zeballos, quien llevara y donara los mismos a un Museo de Buenos Aires. Según tradición recogida por algunos autores, el Supremo dejó una hija, Ubalda García, unida en matrimonio con Juan de la Cruz Cañete. Su hija Francisca Cañete, unida en matrimonio con Epifanio Peña, constituye el tronco inicial de la familia Peña, con destacadísima proyección hasta nuestros días. Aún a sabiendas de que no le hubiese gustado en vida; debemos de decirle con el fervor paraguayo nuestro, parados, con la mirada de frente y en voz alta: “Feliz cumpleaños Su Excelencia y gracias por todo!” FUENTES: “Breve historia de grandes hombres” de Luis G. Benítez “La primera revolución popular en América – Paraguay 1810 – 1840” de Richard Alan White “El Dictador del Paraguay” de Francisco Wisner de Morgenstern Efemérides de Efraím Cardozo Artículo de Eduardo Ortíz Mereles – Asociación Cultural Mandu’ara.

EL SUPREMO Y EL CAUDILLO La relación entre el Supremo Dictador de la República del Paraguay, Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia y el Gral. José Gervasio Artigas, "Protector de los Pueblos Libres" y máximo prócer uruguayo pasó por diversos períodos, encontrando a ambos en distintas posiciones hasta septiembre del año 1820, cuando un Artigas derrotado y traicionado solicita permiso para ingresar al Paraguay, y convertirla en su morada final. Desde que habían combatido contra los ingleses en Montevideo (enero de 1807), Artigas había mantenido afinidad y correspondencia con Fulgencio Yegros, quien en aquella oportunidad había sido "herido de muerte" de un tiro que le asestaron bajo la espalda, según refería su hermano Antonio Tomás Yegros. En los albores de la independencia, a cada cual le tocó desempeñar papeles distintos en escenarios cambiantes. Fugencio Yegros había integrado la Junta Superior Gubernativa (lo que Artigas miraba con beneplácito) y luego de la proclamación de la República del Paraguay (octubre de 1813), el Consulado junto al Dr. Francia. Los pedidos de auxilio y correspondencia entre Artigas y el Paraguay serían constantes, y aunque no se tradujo en una alianza militar o en el envío de las solicitadas tropas paraguayas, el prócer oriental llegó a recibir un cargamento de tabaco y yerba enviado desde Asunción. El escenario en el Río de la Plata y en las provincias interiores era cambiante. Unidos todos al principio contra los españoles, luego contra los portugueses, con el tiempo los regionalismos, las diferentes formas de concebir la soberanía y la sed imperiosa de poder empiezrían a aflorar. Fue así que en 1814 se produce el retiro de Artigas del servicio que venía prestando a la Junta de Buenos Aires. Luego de aquel episodio, los intereses de paraguayos y orientales parecerían converger con más fuerza pues los enemigos de ambos son los mismos: portugueses y porteños. Sin embargo, más allá de que la concepción u objetivo político pudiesen ser similares, los caminos trazados por Francia y Artigas en los años 1814 y 1815 serían totalmente distintos. Fulgencio Yegros EL PLAN PARA DERROTAR AL DICTADOR DEL PARAGUAY Francia no tenía interés en involucrarse en las intrigas vecinas, mientras Artigas quería a toda costa arrastrar al Paraguay para conseguir su objetivo. En enero de 1815 Artigas se encontraba en el cenit de su vida política luego de derrotar a los porteños al mando de Dorrego en Guayabos, lo que le abrió las puertas de Montevideo. En el mismo período, Francia se consolidaba como Dictador Supremo en el Paraguay (sería confirmado a perpetuidad en 1816). Luego de un intercambio epistolar entre ambos que disgustó a Artigas, éste se dispuso derrocar a Francia. Para ello urdió una conjura desde Santa Fe a través de un ciudadano paraguayo de nombre Francisco Antonio Aldao, a quiso encomendar la remisión de un pliego para Fulgencio Yegros. Debido a que Aldao se excusó de no conocer a Yegros, finalmente la envió a Manuel Atanasio Cabañas. En la misiva, Artigas informaba a Cabañas que "iba a pasar a la República a tomarla" aclarando que "no ofendería a ningún paraguayo". Hablaba de poner en el poder a Cabañas y a Yegros, así como también mencionaba a Pedro Juan Cavallero. El plan no prosperó, pero resulta difícil pensar que el Dr. Francia no tomó conocimiento del mismo, pese a que no ordenó represalia alguna en ese momento. Para entonces, la palabra de Artigas "era ley en todo el largo y ancho del antiguo Virreinato del Río de la Plata, con excepción del Paraguay y la ciudad de Buenos Aires". En ese contexto, y al ver esfumada su idea de derrocar a Francia, Artigas se convierte en uno de los primeros "bloqueadores" del Paraguay pues el 9 de septiembre de 1815 emite un Reglamento que regulaba el comercio e imponiendo un tributo del 25% (veinticinco por ciento) sobre los productos de ultramar, 4% (cuatro por ciento) los frutos de América (lo que incluía la yerba y el tabaco del Paraguay). Pero controlar el derecho a navegación de los buques en base al cumplimiento de estas normas era bloquear al Paraguay, al que solamente se accedía después de pasar por las bocas del Uruguay y remontando el Paraná. En definitiva, el territorio de la "Confederación Oriental" era territorio de bloqueo económico para sus enemigos políticos. Además, ordenó al Gobernador de Corrientes la absoluta prohibición de introducir ganado al Paraguay. Francia tenía muy claro en quién se originaban la escasez y el alto precio del ganado: "con la confusión que causa Artigas, que todo lo revuelve", diría. EL CAUDILLO PIDE ASILO AL TIRANO DEL PARAGUAY Vistas las cuestiones en este contexto, y considerando otras desinteligencias que se generarían en los años siguientes, podemos comprender los sobrados motivos que tuvo el Dr. Francia para negarse de recibir en audiencia al derrotado caudillo oriental Artigas en 1820 cuando la solicita desde el Convento de La Merced en Asunción. Aún así, el Dr. Francia le concedería asilo el 25 de diciembre, ordenando que “habiéndose dispuesto que D. José Artigas pase a morar en la Villa de San Isidro;” en Curuguaty, a 85 leguas de Asunción, “el Tesorero de Guerra lo proveerá competentemente de los efectos que puedan ser útiles para su decente vestuario...”. Se dispuso pagarle una pensión mensual de 32 pesos (el equivalente al sueldo de un Ministro), y se le envió cada mes una onza de oro sellado, durante diez años, hasta que él mismo se mantuvo con su trabajo de agricultura y ganadería en una chacra situada a diez cuadras de la villa; cuya región era un vasto emporio de yerbatales. En mayo de 1821 el Dr. Francia justificaría el asilo otorgado a Artigas manifestando que: "Era un acto no sólo de humanidad, sino aún honroso para la República, el conceder asilo a un jefe desgraciado que se entregaba…” EL ASILO DE ARTIGAS EN EL PARAGUAY Nos relata don Carlos Antonio López, en 1850: “Pidió asilo al gobierno diciendo que si no le concedía iría a meterse en los montes. Su esperanza fue bien correspondida, él vino destituido de todo medio y auxilio, y el Gobierno le hizo dar una asistencia regular durante su residencia en el suprimido convento de Mercedes, y después lo hizo llevar a vivir en la villa de San Isidro”. Don Carlos A. Lopez Primer Presidente Constitucional del Paraguay También leamos un breve párrafo que escribió José María Artigas, el hijo que acompañó a su padre durante tres meses en el exilio: “Mientras permaneció en el convento de la Merced, Francia le pasaba diariamente para la mesa. Y de mañana y tarde, todos los días, le visitaban el Prior y un ayudante del Dictador con el objeto de saber su estado y de si necesitaba algo”. Y el 27-12-1820 el mismo José Gervasio Artigas escribió lo siguiente al Dictador: “(…) En esta virtud, y como conozco ya debidamente que la generosidad suprema de VE se halla empeñada en multiplicar los obsequios a mi persona y favorecer a un individuo desnudo del todo de méritos para con VE, no queda por cierto un lugar a mi disimulo para omitir una demostración como la presente, que refiera a VE mis finos agradecimientos y avive la ansia de mis deseos con que cada momento anhelo a conocer y tratar a aquel bienhechor, en cuya suprema nobleza de bondad puedo sin otra cosa sólo contemplarme digno de alguna conmiseración”. En el Paraguay, don José Gervasio, vivió tranquilamente hasta el fin de sus días, un 23 de setiembre de 1850, a los 86 años; los que no vivieron tranquilamente fueron algunos de sus soldados que cometieron hechos vandálicos y fueron fusilados. Ahora la pregunta desde la ignorancia; ¿ existirá algún homenaje al Dr. Francia en el Uruguay al convertirse este en el Protector del Protector de los pueblos libres? FUENTES; "El Caudillo y el Dictador" de Ana Ribeiro Francia Vol. 1, 2 y 3. Ed. Tiempo de Historia Colección Doroteo Bareiro, ANA "Cartas sobre el Paraguay" de J. P. Robertson Wisner de Morgenstern en Boglich Artículo de Eduardo Nakayama “El doctor Francia visto y oído por sus contemporáneos”, de José Antonio Vázquez, Eudeba, 1975

JOSÉ FÉLIX ESTIGARRIBIA COMO GENERAL EN JEFE La Guerra del Chaco de 1932-35 creó al victorioso comandante paraguayo, José Félix Estigarribia, una reputación de genio militar de primer orden. La extraordinaria habilidad desplegada en el mando de las fuerzas de un país con población de menos de un millón de personas y con una economía y capacidad industrial insignificantes, le permitió superar al ejército de Bolivia -nación tres veces más grande que el Paraguay y con muchos más recursos. Estigarribia nunca pudo contar con más de 30.000 hombres. Careció de transporte terrestre y de apoyo aéreo y hasta la escasez de agua le negó el uso de su caballería. La logística era una pesadilla, ya que la pobreza de su país hacía necesario el empleo más económico posible del material de guerra. A pesar de estos obstáculos logró una serie de victorias sobre un oponente numéricamente superior. En junio y julio de 1932, cuando las fuerzas bolivianas tomaron los puestos paraguayos que protegían la vagamente definida y frecuentemente disputada frontera del Chaco, el comandante regional era el Teniente Coronel Estigarribia. De pequeña estatura, modo apacible y característicamente introspectivo, había comenzado su carrera militar en 1908. Ni su manera de ser ni sus austeros uniformes de campaña -cuyas mangas eran invariablemente demasiado cortas- lo diferenciaban de su estado mayor. Sin embargo, sus logros intelectuales lo colocaron en lugar aparte. Se había graduado en 1927 en la (Francia), donde recibió el influjo de las ideas europeas y la doctrina francesa. Favorito de Foch, estaba destinado a superar a su maestro. Los conceptos estratégicos de Estigarribia llenaron el vacío entre las dos guerras Mundiales. Comprendió no solamente la importancia vital del énfasis en la moral, sino también de su uso en combinación con el casi olvidado arte de la maniobra. Aprendió tempranamente la importancia de la superioridad de la potencia de fuego revelada en la Primera Guerra Mundial. Para sobreponerse a ésta empleó la movilidad, la rapidez y los movimientos indirectos, que fueron característicos en las tácticas empleadas en la Segunda Guerra Mundial. Habiendo previsto la posibilidad de una guerra en el ambiente del Chaco, la estudió de tal manera que cuando el conflicto comenzó, él estaba completamente preparado. El escenario de la guerra fue el Chaco Boreal central y occidental, en la confluencia de los ríos Paraguay y Pilcomayo El área estaba cubierta por espesos matorrales con pastizales intercalados ocasionalmente. La aridez. del terreno aumenta gradualmente hacia el oeste. Existe agua en abundancia únicamente en la temporada de las lluvias, durante la cual todas las primitivas carreteras se convierten en arroyos de fango sin fondo, desde diciembre basta marzo. Las guarniciones enemigas se unían con la estación ferroviaria de víveres y municiones boliviana más próxima por medio de 1.125 kilómetros de tales carreteras. En cambio, las fuerzas paraguayas lo transportaban todo hasta Puerto Casado por el río Paraguay, y desde allí hacia el interior por un ferrocarril de una sola vía de 160 kilómetros de largo. Estigarribia inmediatamente comprendió que le favorecían las ventajas del tiempo y del espacio, así como la oportunidad de emprender operaciones en el interior. Opinando que una concentración de fuerzas bolivianas requeriría por lo menos tres meses, y con esperanzas de comenzar las operaciones antes de que las fuerzas enemigas pudieran congregarse, exigió una rápida movilización general. La administración nacional le dio todo su apoyo, expandiendo el ejército y colocando a la nación en pie de guerra. El pueblo respondió con entusiasmo. Cañonera Paraguay transportando tropas a Puerto Casado Tren llevando tropas. Puerto Casado BOQUERÓN La información (inteligencia) paraguaya indicaba que Bolivia emplearía de 12.000 a 15.000 hombres en el teatro de operaciones principal dentro de 60 días; en julio de 1932 el Ejército Paraguayo estaba integrado por 4.100 hombres. Por consiguiente, el Estado Mayor General proyectó una defensa estratégica y una ofensiva táctica enlazadas estrechamente con el ferrocarril. Pero Estigarribia comprendió que hasta en las selvas del Chaco central y oriental, el transporte motorizado haría posible la movilidad y la flexibilidad. De esta manera creía poder alcanzar en el combate su objetivo principal - la destrucción del ejército enemigo. Según su criterio, la atracción recíproca de las fuerzas le permitiría, una vez alcanzada la superioridad local por medio de una temprana concentración, atraer al enemigo hasta un sector de su elección y destruirlo. Al escoger su centro de gravedad y ruta de avance, Estigarribia astutamente consideró las comunicaciones y la disponibilidad de agua, factores que él sabía podrían ser tácticamente decisivos en los espesos matorrales del abrasante Chaco. Por lo tanto, seleccionó un eje a través del punto de resistencia enemigo, Boquerón-Arce. Este punto no era solamente el cuartel general avanzado boliviano, sino también el fortín más cercano con abundante abastecimiento de agua. Con la atención fija en la estación del año, Estigarribia notó que la cercana temporada de lluvias limitaría la duración de su ofensiva. La rendición de Boquerón el 29 de septiembre fue la primera batalla importante de la guerra, ya que brindó al Paraguay una enorme ventaja moral, a la cual nunca renunció. El optimismo se apoderó del país, a la vez que la moral del pueblo boliviano decaía. Concentrando con todo éxito fuerzas superiores (cerca de cinco a dos) en el punto decisivo, Estigarribia atraía las unidades enemigas destinadas para operaciones ofensivas y las derrotaba totalmente, apoderándose así de la iniciativa estratégica. Los morteros Stokes Brandt de Estigarribia probaron ser tácticamente superiores, pero la potencia de fuego de las armas automáticas bolivianas en fortificaciones de campaña paralizó los ataques frontales paraguayos. Subsiguiente a su victoria, Estigarribia avanzó cautelosamente en un frente extenso. Operaba con suma prudencia, ya que sabía que a su país, debatido en la pobreza, le sería muy difícil reemplazar las pérdidas causadas por una derrota. Para mediados de noviembre, la ventaja en el tiempo que él había logrado fue superada con el arribo de fuertes refuerzos enemigos, que detuvieron el avance paraguayo, restableciendo el equilibrio. Cuando las lluvias comenzaron en diciembre de 1932, el continuo atascamiento de los convoyes de camiones del coronel Estigarribia paralizó su logística. Por consiguiente, adoptó una defensa ofensiva, durante la cual dio descanso a sus tropas y las reorganizó. Sabía que la ventaja de la defensa le permitiría aprovecharse, sin sufrir muchas bajas, de todos los fracasos, descuidos o errores del enemigo. En diciembre, Bolivia trajo del exterior al general Hans Kundt, boliviano naturalizado, en quien muchos tenían gran confianza. Estigarribia había estudiado la conducta de Kundt como comandante de una brigada alemana y sabía que era enérgico, seguro de sí mismo, partidario fanático de las, operaciones ofensivas, y que a menudo luchaba sin reservas o sin apoyo de artillería. Tranquilamente, Estigarribia trazó sus planes para conseguir que Kundt se derrotara a sí mismo, y que sus métodos -precursores de las técnicas de la Segunda Guerra Mundial- superaran a las técnicas anticuadas usadas por Kundt en la Primera Guerra. En ataques frontales contra Nanawa, Fernández, Corrales y Toledo -fortines de discutible valor estratégico-, Kundt derramó la sangre de por lo menos 12.000 hombres, corroborando así lo que Estigarribia había anticipado. Este prodigioso gasto de hombres y material bélico fue sólo recompensado por una saliente en la línea y la reocupación de Alihuatá. Caricatura de epoca. CAMPO VÍA Cuando Estigarribia creyó haber logrado ya el máximo beneficio de la defensiva, comenzó a considerar posibles operaciones ofensivas. Su ejército había demostrado, en pequeña escala, la extraordinaria habilidad del bisoño soldado paraguayo para ejecutar extensas maniobras que requerían la iniciativa y coordinación usualmente logradas por medio de un extenso y cuidadoso adiestramiento. Estigarribia, que comprendía a la perfección el mérito de la moral y la maniobra, ahora estaba decidido a hacer uso de estos factores en gran escala. Conocedor del dicho de Clausewitz de que "el éxito de la batalla completa consiste en la suma total de los éxitos en todos los encuentros parciales", comenzó a convertir la acumulación de victorias locales en una gran batalla de aniquilación. Entretanto, en setiembre de 1933, Estigarribia fue ascendido; después de un año de guerra, los 25.000 hombres del ejército paraguayo estaban por fin bajo el mando de un general. Mediante el traslado de tropas de otros sectores, Estigarribia organizó su ejército en tres cuerpos de ejército, logrando con esto superioridad local. El 23 de octubre de 1933, comenzó a atacar en un frente de 120 kilómetros, con el fin de inmovilizar las líneas enemigas y hacerlas extenderse hasta que se hubieran empleado todas las reservas bolivianas. Sabiendo que Kundt no retrocedería ni aun cuando su línea estuviera a punto de romperse, Estigarribia decidió lanzar un envolvimiento doble de gran envergadura. Para consumar su plan, el 3 de diciembre tomó el mando personalmente e impuso su poderosa voluntad para dominar la inercia y la fricción. Tres días más tarde las divisiones bolivianas 4ª y 9ª fueron cercadas; la rendición de sus 8.000 hombres (11 de diciembre) en Campo Vía, quebró la espina dorsal del Ejército de Bolivia. Kundt fue relevado del mando. Una vez más Estigarribia había logrado una impresionante victoria mediante la retención de la iniciativa y el empleo de fuerzas superiores locales en hábil maniobra. Una determinación mayor pudo haber resultado en el envolvimiento estratégico de la restante 7a División boliviana, pero Estigarribia no lanzó a su cansado ejército en una persecución vigorosa. A esto siguió una tregua que Bolivia usó para organizar apresuradamente un nuevo ejército, y las hostilidades se reanudaron el 6 de enero de 1934. Inmediatamente, Estigarribia comenzó una persecución lenta debido al lodo creado por las lluvias, y el enemigo se retiró gradualmente. Expulsado de su antigua línea de fortines a lo largo de la frontera, el enemigo boliviano ahora se encontraba en la defensiva. Prontamente, Estigarribia ideó un nuevo y osado plan para aniquilar al enemigo. Consideró construir una carretera hacia el oeste hasta el río Pilcomayo para envolver al enemigo estratégicamente contra el río. Si este plan tuviera éxito, los bolivianos se verían obligados a rendirse -o a cruzar a la Argentina, donde serían internados. Desgraciadamente, el enemigo, con los excelentes métodos de reconocimiento que le brindaba su absoluta supremacía aérea, descubrió la carretera cuando ésta solamente tenía 160 kilómetros de largo. Con el fin de penetrar las líneas bolivianas que encontraba a su paso, en mayo de 1934 Estigarribia intentó un envolvimiento cerca de Cañada Esperanza. El enemigo se adelantó, y con tropas frescas lanzó su propio envolvimiento doble, tomando cerca de 1.500 prisioneros de dos regimientos paraguayos. EL CARMEN-YRENDAGÜÉ Decidido y enérgico, Estigarribia tomó rápidamente las medidas necesarias para negar al enemigo los frutos de la victoria, que así resultó de poca importancia. Sabiamente continuó considerando que la única solución viable al estancamiento existente era abrirse paso hasta el Pilcomayo. Cambiando de planes, decidió lanzar un aparente ataque estratégico bien profundo en territorio enemigo, con el empleo de infantería motorizada. Al exagerar su apreciación del alcance de tal amenaza, el ejército boliviano comenzó a remover tropas de su sector principal, causando esto, por consiguiente, que su posición se debilitara. Una vez que estas fuerzas -el nuevo cuerpo de caballería- lograron superioridad sobre la ligera columna paraguaya, Estigarribia ordenó que sus tropas se retirasen lo más lentamente posible, atrayendo al enemigo y manteniendo ocupada la atención de su comando. Luego se preparó para una de las batallas más perfectas que jamás se hayan ejecutado en el Hemisferio Occidental. El Paraguay se encontraba en serias dificultades. Su economía se tambaleaba y su condición financiera era desesperante. Estigarribia sabía que era imprescindible obtener una victoria decisiva inmediatamente. Después de atraer la atención principal boliviana a un sector secundario, retornó a su antiguo plan: tratar de abrirse paso hasta el río Pilcomayo. Al localizar aberturas en el frente de combate de Cañada El Carmen, ordenó al coronel Carlos J. Fernández, comandante de su Primer Cuerpo de Ejército, que atacara con una división a través de cada abertura y que las tropas fueran abriendo un camino en los matorrales a medida que avanzaban. Como resultado de esta acción, el 15 de noviembre de 1934, se completó un perfecto envolvimiento doble contra el Cuerpo de Reserva boliviano. Una vez más, despojando otros sectores, Estigarribia había logrado superioridad local (11.000 a 9.000). Nuevamente su elección del punto decisivo y centro de gravedad había sido intachable. La maniobra ejecutada por el coronel Fernández fue tan excelente que al fin las tropas paraguayas lograron una penetración estratégica y se derramaron hacia el Pilcomayo. El comando boliviano inició una retirada general, tratando de salir antes de que los paraguayos llegaran al río. En el momento crucial, Estigarribia careció de movilidad. Ciertas consideraciones humanitarias excedieron a otras en importancia. A pesar de su escasez de camiones, Estigarribia usó los pocos con que contaba para transportar hacia la retaguardia a los sedientos, hambrientos y moribundos prisioneros de guerra. Incapacitado de poder cortar la retirada al enemigo, desvió su atención hacia su flanco derecho. Allí se encontraba, en una posición avanzada, el cuerpo de caballería del enemigo, que no contaba sino con un lugar para conseguir agua -los pozos en Yrendagüé, un pequeño poblado en el desierto. Habiendo siempre apreciado la importancia del agua, Estigarribia nuevamente ordenó a una de sus divisiones que se deslizara a través de los matorrales y atacara a los bolivianos en su punto más vulnerable. Los paraguayos, después de abrir una senda de 40 kilómetros de largo, a principios de diciembre de 1934, atacaron los pozos y los tomaron. A pesar de que el comandante del cuerpo de caballería intentó reconquistar la plaza, sus hombres estaban tan sedientos que se le hizo imposible controlarlos. La moral boliviana nunca se había recobrado de la derrota sufrida en Boquerón, y la larga serie de derrotas sucesivas la había hecho decaer aún más. Miles murieron por falta de agua, y el cuerpo de caballería boliviano fue destruido. Este era el tercer año sucesivo en que Estigarribia obtenía victorias importantes poco antes de comenzar la temporada de las lluvias; la brillante maniobra del general Estigarribia -ejecutada por medio de la excelente capacidad del soldado individual paraguayo- y por la hábil explotación de la ventaja en la moral, le había permitido derrotar a un ejército dos veces mayor que el suyo. Sus combinados triunfos de El Carmen-Yrendagüé marcaron el punto culminante de la Guerra del Chaco. Más tarde, la ofensiva paraguaya se agotó rápidamente en su empeño de continuar avanzando. Reabastecido con el inmenso botín, el ejército de Estigarribia se preparó para una invasión de los departamentos bolivianos. Pero él y el presidente Ayala sabían que ésta era una amenaza superficial en apoyo de una ofensiva diplomática. Ahora las vías de abastecimiento se extendían en algunos sitios a unos 1.125 kilómetros, y el enemigo, no Estigarribia, era el que operaba en líneas interiores. El sistema logística paraguayo era inadecuado para mantener al ejército en sus posiciones avanzadas, con las dificultades que crearía la próxima temporada de lluvias. El enemigo, sin embargo, se había convencido de su propio fracaso. La aspiración de Estigarribia de aniquilarlo fue posible en situaciones tácticas, pero, debido a la ventaja boliviana en población, este propósito, a la larga, estaba destinado al fracaso. El enemigo meramente organizó nuevos ejércitos con un efectivo mayor. LA EVALUACIÓN José Félix Estigarribia poseía la determinación requerida por un gran general. Mediante una constante reevaluación propia, había logrado crear una gran flexibilidad de pensamiento. Era la personificación de la combinación de la teoría sabia y el carácter, lo que, según Jomini y otros han afirmado, es esencial en un gran capitán. Estigarribia poseía una completa comprensión de los temas políticos en la guerra. Se le consultaba en asuntos diplomáticos y sus relaciones con el gobierno eran muy armoniosas: proveía el apoyo militar inmediato para los movimientos diplomáticos. Adquirió firmes conceptos sobre alta estrategia y participó activamente en su formulación. Como general en campaña, Estigarribia comprendió la importancia de operar por líneas interiores, tener una logística adecuada y un apropiado centro de gravedad, seleccionar el punto decisivo, unificar los éxitos locales en grandes triunfos, retener la iniciativa, concentrar la potencia de combate Y conservar los recursos. Su adhesión a todos lo, principios de la guerra generalmente aceptados fue muy notable y se manifestó en cada una de sus victorias. Era un maestro para la sorpresa ofensiva. Su única flaqueza significativa era su inhabilidad para efectuar persecuciones fructuosas; en parte esto emanaba de su sentido de humanidad -sentido poseído solamente por los grandes. Algunos podrían discutir que, considerando el tamaño de sus fuerzas. Estigarribia fue, a lo más, un hábil comandante de ejército. Por el contrario, la extensión del Chaco -especialmente considerando el tiempo y el espacio con relación a los primitivos métodos de comunicaciones- realmente lo convirtió en un comandante de teatro de operaciones de gran capacidad. Como innovador, definitivamente ocupa un punto intermedio entre las dos Guerras Mundiales, con su comprensión de la primera y la anticipación de los métodos a emplearse en la segunda. Como tal, su conducción de uno de los conflictos principales del hemisferio merece un estudio más profundo y un lugar más prominente en la historia militar. Fuente: LA CONDUCCIÓN DE LA GUERRA DEL CHACO por DAVID ZOOK. Prólogo del Dr. Charles W. Arnade, de la Universidad de Florida. Traducción castellana del profesor Pablo Max Ynsfrán de la Universidad de Texas. Colección de Historia Nº 30. Tapa: ROBERTO GOIRIZ. Editorial El Lector, Asunción-Paraguay 1998 – 318 página
En junio de 1932, la controversia que mantenían el Paraguay y Bolivia con respecto a la propiedad del Chaco Boreal terminó abruptamente y la larga discusión jurídica dió paso al enfrentamiento armado.El centro de gravedad de la defensa abandonó las capitales de los países neutrales, las mesas de conferencias y los polvorientos títulos, para situarse en la zona de litigio; el peso de ella dejó de estar sobre las espaldas de los negociadores para ser depositado en la de los jóvenes de ambas naciones que, fusil en mano, iban a trabarse en un debate definitivo, del que miles de ellos nunca más retornarían a sus hogares. Boquerón fue el tercer fortín paraguayo tomado por los bolivianos dentro del marco de represalias por la retorna de la laguna Pitiantuta. Para ejecutar la orden del Presidente Eusebio Ayala de retomarlo, el teniente coronel Estigarribia instaló su puesto comando en Isla Po'i, convertido en Villa Militar, situado a 80 km de Punta Rieles y a 60 de Boquerón. En pocos días, este fortín se convirtió en sitio de agrupación de reservistas. En sus alrededores se instalaron campamentos militares, grandes talleres, depósitos de materiales, etc. En una reunión con sus oficiales, el teniente coronel Estigarribia dio a conocer su estrategia, la que iba a sostener a lo largo de los tres años de lucha: "Vamos a entrar en una guerra de comunicaciones, en la cual el ejercito que logre dominar las comunicaciones del enemigo será el vencedor". Cronología de Boquerón Para realizar el ataque al fortín Boquerón, todo el mes de agosto, las fuerzas paraguayas fueron concentrándose en Villa Militar. Para contrarrestar la que se consideraba cierta posibilidad de un ataque de gran envergadura, el general Carlos Quintanilla, comandante boliviano en el Chaco, instaló en el fortín Saavedra la VII División de Infantería boliviana, para respaldar a la VI División de Infantería de su ejército El 2 de agosto 1932: Se decreta la movilización general en aras de recuperar la soberanía territorial. 15 de agosto 1932: En medio de discusiones y problemas políticos, sociales y económicos, asume la presidencia de la república el Doctor Eusebio Ayala. 24 de agosto 1932: Se crea el Primer Cuerpo de Ejército Paraguayo y el Teniente Coronel José Felix Estigarribia es nombrado comandante del ejército. ¡A recuperar Boquerón! 01/09: El presidente Eusebio Ayala -a través del mayor Juan Manuel Garay- da la orden de recuperar el fortín Boquerón. En una nota, el comandante el Teniente Coronel José Felix Estigarribia pide retomar el fortín para demostrar a los países neutrales que poseíamos capacidad militar. Una vez recuperada la fortaleza, la orden era que el ejército se repliegue hasta Isla Po'i, donde se concentraba la fuerza militar paraguaya. 06/09 Se lanza la operacion; En esta fecha, Estigarribia lanza la orden de operaciones de recuperación del fortín paraguayo. Boquerón era un factor clave porque estaba ubicado cerca de una aguada grande, necesaria para sobrevivir en el suelo seco y caliente del Chaco. 07/09 La marcha se inicia; las fuerzas paraguayas parten desde Isla Po'i. Con la 1ra. División de Infantería al mando del Mayor Carlos Fernández, y con la 2da. división división de infantería al mando del Mayor Gaudioso Núñez 09/09 INICIA: Con 5000 hombres en filas paraguayas y 1000 en las bolivianas, la contienda se libró bajo el aplacante calor chaqueño. La batalla de Boquerón también es conocida entre los militares como la "batalla escuela", puesto que fue la primera (y la última) en donde fue implementado el ataque frontal. Esta táctica hizo que Paraguay perdiera aproximadamente 1.500 hombres. El enemigo tuvo una baja de 600 soldados. Más adelante solo se utilizó el "bordeamiento", conocido también como "corralito". 29/09 Bolivia no resiste tras 20 días de sangrienta batalla. Paraguay logra romper la tercera línea defensiva, por lo que las fuerzas enemigas tuvieron que izar la bandera blanca. Anteriormente los regimientos 14, 15 y 16 de infantería boliviana, más su caballería quisieron auxiliar al destacamento que luchaba en Boquerón, pero fueron repelidos. La táctica paraguaya de cercar al enemigo cortando el suministro de alimentos y agua hicieron que el enemigo tenga solo dos salida: rendirse o resistir y morir en la batalla.

Para sobrevivir 20 días en el árido Chaco rodeando cuerpo a tierra a los bolivianos, el ejército paraguayo debió morderse los labios para no morir de sed. La victoria en Boquerón sirvió para motivar a los soldados y ganar la Guerra desatada entre 1932 y 1935. Aún sin recuperarse de la Guerra de la Triple Alianza que causó destrozos en el país, Paraguay debió enfrentarse a los bolivianos para proteger el territorio chaqueño, rico en gas y petróleo. Bolivia explota el mineral en las tierras cedidas como acuerdo de paz, mientras que en nuestro país continúa la búsqueda de petróleo. Árbol de Samu'u tallado para refugio de francotiradores La Batalla de Boquerón librada entre el 9 y 29 de setiembre de 1932 fue la primera de envergadura que tuvo el ejército paraguayo. Entre todas, es la más recordada e incluso se le dedica un feriado nacional. "Se recuerda por la carga emotiva que tiene, si esa batalla no ganábamos, probablemente la motivación, el espíritu del ejército y del pueblo paraguayo hubieran caído", sostiene el historiador, Pedro Caballero, docente de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Al igual que en la Guerra de la Triple Alianza, el país tenía ciertas desventajas frente a Bolivia, el país vecino superaba demográfica, militar, territorial y económicamente. "Bolivia se preparó para una guerra... tenían armas sofisticadas", dijo el historiador. Esto se debe a que en las constantes revoluciones y golpes de Estado que anteceden al enfrentamiento contra los bolivianos se desperdiciaron los armamentos modernos con que contaba el ejército. Museo en el Fortín Boquerón La batalla inició el 9 de setiembre de 1932 cuando los paraguayos atropellaron el fortín, rodearon lentamente a los soldados bolivianos, dejándolos sin acceso a agua y alimentos. El cerco se cerró, aproximadamente, el 20 de setiembre. "Muchos soldados tuvieron que acostarse frente al fortín boliviano, y ahí estuvieron 20 días. Se habrían mordido los labios para beber de su sangre o bebían su orina para no morir de sed", explicó Caballero. Ya para el 29 del mismo mes, los bolivianos no resistieron el agotamiento y decidieron rendirse, logrando la victoria paraguaya en aquel enfrentamiento. Con la victoria se logró además la cohesión de los paraguayos como pueblo, ejército y Gobierno, a diferencia de Bolivia que nunca logró dicha unidad. Si bien Paraguay ganó la Guerra en 1935, existe una interpretación de los gobiernos posteriores de que la contienda terminó sin vencedores ni vencidos. Aunque el presidente Rafael Franco sostenía que el límite del territorio era el río Parapití, posteriormente con el Gobierno de Félix Paiva hay un pacto que responde a intereses de petroleras interesadas en explotar los yacimientos de gas. Para el profesor es difícil creer que el Chaco paraguayo no tenga petróleo ni gas, ya que tiene las mismas características que el suelo boliviano, rico en gas y petróleo. "Se perdió territorio rico en yacimientos petroleros", sostuvo el historiador. Expertos sostienen que el Tratado de Paz con Bolivia es uno de los mejores de la historia, porque desde entonces no se registran enfrentamientos con el vecino país ni rencores de los paraguayos como si los hay contra argentinos y brasileños. Refugio de los soldados en el Fortín Boquerón Actualmente, según los registros del Ministerio de Hacienda, un total de 631 veteranos recuerdan este lunes la Batalla de Boquerón.

Desde hace un tiempo, los integrantes del EPP intentan engañar y presentarse como un grupo político. Denuncian que sus miembros capturados están presos por su ideología, cuando en realidad guardan reclusión por secuestros, asesinatos y otros atentados. No existe ni un solo preso político que pertenezca al grupo criminal EPP. Todos sus componentes detenidos fueron buscados y capturados por la comisión de hechos punibles como secuestros, homicidios y asociación criminal, entre otros delitos. Los líderes de esta agrupación de delincuentes quieren un reconocimiento de parte del Estado paraguayo como guerrilleros, sin embargo debido a su accionar criminal no pasan del grado de banda delincuencial. Un preso político es una persona que está privada de su libertad por sus luchas, ideologías y generalmente se da en estados donde existe una dictadura. En el Paraguay, durante el régimen de Alfredo Stroessner, se tuvieron muchos presos políticos; varios de ellos recién luego de la caída de la dictadura lograron su ansiada libertad, mientras otros fallecieron sin ver caer el gobierno autoritario. Entre los presos políticos durante aquel régimen que se extendió de 1954 a 1989 se pueden citar a Domingo Laíno, Luis Alfonso Resck y el capitán Napoleón Ortigoza, entre otros. A este nivel es que quieren igualarse los miembros del EPP, quienes tienen secuestrado a Arlan Fick (17) desde hace 188 días y al suboficial Edelio Morínigo hace 92 días. Los criminales inclusive quieren canjear a las víctimas por miembros de su gavilla de delincuentes. El Gobierno anunció que no existe posibilidad alguna de canje debido que el Estado no negocia con delincuentes. “Con esto quiero ser contundente: la política del Gobierno es que no se negocia con delincuentes comunes ni de ninguna laya”, manifestó días atrás el viceministro del Interior, Javier Ibarra, ante el último planteamiento del grupo criminal de liberar al suboficial Edelio Morínigo a cambio de la libertad de seis de sus miembros presos en Tacumbú, la Agrupación Especializada y el Buen Pastor. Los integrantes del EPP cometen delitos comunes y deben ser juzgados como lo que son y no llevarlos a la categoría de perseguidos políticos, manifiestan de manera insistente las autoridades de la Fiscalía y el Ministerio del Interior. Suman varias las familias paraguayas que sufrieron y siguen sufriendo a causa de la existencia de esta banda criminal. El grupo destruye familias, asesina, secuestra y mantiene en zozobra a pobladores de Concepción y San Pedro, principalmente. Debido a que la banda cuenta con escasos integrantes, "recluta" inclusive a niños para intentar sumar en número. Igualmente, se vale del temor para obtener el silencio cómplice de varios lugareños en el Norte. Pese a los esfuerzos de las autoridades de seguridad, el EPP continúa instalado, aunque aparentemente se encuentra dividido. Justamente, fruto de un conflicto de liderazgo, un grupo se desprendió del primer anillo y creó la ACA, el segundo cuerpo del EPP.

Los derechos de la mujer se esgrimen cada vez más como un útil recurso para nuevos planes imperialistas. Los jefes de Estado occidentales, los altos cargos de las Naciones Unidas y los portavoces militares elogiarán invariablemente la dimensión humanitaria de la invasión de Afganistán de octubre de 2001 dirigida por la OTAN y Estados Unidos, que supuestamente se llevó a cabo para luchar contra el fundamentalismo religioso, ayudar a las niñas a ir a la escuela y liberar a las mujeres sometidas al yugo talibán. La lógica de esta dimensión humanitaria de la guerra de Afganistán es cuestionable. Conviene recordar que desde el inicio de la guerra afgano-soviética Estados Unidos apoyó a los talibán como parte de una operación encubierta dirigida por la CIA. Tal como lo describe la Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán (RAWA): “Estados Unidos y sus aliados trataron de legitimar su ocupación militar de Afganistán bajo la bandera de “traer la libertad y la democracia al pueblo afgano”. Pero según hemos experimentado en las últimas tres décadas, con relación al destino de nuestro pueblo el gobierno estadounidense considera en primer lugar sus propios intereses políticos y económicos, y ha conferido poder y equipado a las bandas fundamentalistas más traidoras, antidemocráticas, misóginas y corruptas de Afganistán”. Fue Estados Unidos quien instaló el régimen talibán en Afganistán en 1996, una estrategia de su política exterior que tuvo como resultado la desaparición de los derechos de las mujeres afganas: “Según la NSDD 166 [Directriz de Decisión de Seguridad Nacional nº 166], la ayuda estadounidense a las brigadas islámicas canalizada a través de Pakistán no se limitaba a la ayuda militar de buena fe. Por medio de la Agencia Estadounidense para Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) Washington también ayudó y financió el proceso de adoctrinamiento religioso cuya finalidad era garantizar la desaparición de las instituciones laicas” (Michel Chossudovsky, 9/11 ANALYSIS: From Ronald Reagan and the Soviet-Afghan War to George W Bush and September 11, 2001, Global Research, 9 de septiembre de 2010), Estados Unidos financió generosamente las escuelas religiosas: “La educación en Afganistán en los años anteriores a la guerra afgano-soviética era en general laica. La educación encubierta estadounidense destruyó la educación laica. La cantidad de escuelas religiosas (madrasas) patrocinadas por la CIA aumentó de 2.500 en 1980 a más de 39.000 [en 2001]” (Ibid). Afganas hoy dia: Afganas 1970 antes de la intervención dirigida por la CIA: Algo que desconoce el público estadounidense, Estados Unidos difundió las enseñanzas de la yihad islámica en libros de texto “made in America” elaborados en la universidad de Nebraska: “[…] Estados Unidos gastó millones de dólares para suministrar a las niñas y niños afganos en edad escolar libros de texto repletos de imágenes violentas y de enseñanzas militantes islámicas, que eran parte de los intentos encubiertos de fomentar la resistencia a la ocupación soviética. Los manuales, que estaban repletos discursos sobre la yihad y mostraba dibujos de pistolas, balas, soldados y minas, han servido desde entonces como principal programa de estudios de sistema escolar afgano… La Casa Blanca defiende el contenido religioso afirmando que los principios islámicos impregnan la cultura afgana y que los libros son absolutamente acordes a la legislación y política estadounidense. Sin embargo, expertos legales se preguntan si los libros violan una prohibición constitucional de emplear dinero de los contribuyentes para promocionar la religión. […] Altos cargos de USAID afirmaron en varias entrevistas que dejaron intacto el material islámico porque temían que los educadores afganos rechazaran los libros que carecieran de una fuerte dosis de pensamiento musulmán. La agencia quitó su logotipo de los libros y toda mención al gobierno estadounidense, afirmó la portavoz de USAID Kathryn Stratos. “El apoyar instituciones religiosa no es una política de USAID”, afirmó Stratos, “pero continuamos con el proyecto porque el propósito principal es [. . .] es educar a los niños, que es predominantemente una actividad laica”. […] Publicados en las lenguas afganas dominantes dari y pastún, los libros de texto se crearon a principios de la década de 1980 gracias a una subvención de USAID a la universidad de Nebraska-Omaha y su Centro para Estudios Afganos. La agencia gastó 51 millones de dolares en programas de educación universitaria en Afganistán de 1984 a 1994” (Washington Post, 23 de marzo de 2002). Retrospectiva histórica Antes de que los talibán llegaran al poder, las mujeres afganas tenían una vida que en muchos sentidos era similar a la de las mujeres occidentales (véase abajo las fotos): En la década de 1980 Kabul era “una ciudad cosmopolita. Artistas y hippies acudieron a la capital. Las mujeres estudiaban agricultura, ingeniería y negocios en la universidad de la ciudad. Las mujeres afganas tenían empleos en el gobierno”. Había parlamentarias y las mujeres conducían, viajaba y acudían a citas sin tener que pedir permiso a ningún varón guardián. Irónicamente, un artículo publicado en 2010 por Foreign Policy (2010), un altavoz del Washington Post fundado por Samuel Huntington, confirma los derechos de las mujeres tal como los describe la RAWA antes de la insurgencia yihadista patrocinada por Estados Unidos: Foto: “Cambio de clases en la universidad de Kabul. La matrícula se ha duplicado en los últimos cuatro años”. “El campus físico de la universidad de Kabul que se describe aquí no es muy diferente hoy. Pero la gente sí lo es. En las décadas de 1950 y de 1960 los estudiantes llevaban indumentaria occidental; hombre y mujeres jóvenes se relacionaban entre sí con relativa libertad. Hoy las mujeres llevan la cabeza y gran parte del cuerpo cubiertos, incluso en Kabul. En medio siglo hombres y mujeres viven en mundo mucho más separados. Foto: “Clase de biología, universidad de Kabul”. En las décadas de 1950 y 1960 las mujeres podían emprender carreras profesionales en campos como la medicina. Hoy las escuelas que educan a las mujeres son el blanco de la violencia, mucho más que hace cinco o seis años. Foto: “Tienda de discos”. También había tiendas de discos, que llevaban el ritmo y la energía del mundo occidental a los adolescentes de Kabul. Foto: “Cientos de jóvenes afganas participan ellos programas Scout”. Afganistán tuvo en una época Boy Scouts y Girl Scouts. En las décadas de 1950 y de 1960 estos programas eran muy similares a los estadounidenses, con alumnos de la escuela elemental y primaria que aprendían a conocer las sendas en la naturaleza, camping y seguridad pública. Pero las tropas de los Scout desaparecieron completamente después de la invasión soviética a finales de la década de 1970” (Mohammad Qayoumi, Once Upon a Time in Afghanistan…, Foreign Policy, 27 de mayo de 2010). El lector o lectora perspicaz se dará cuenta de la insidiosa desinformación de las líneas anteriores. Inducen a creer que el liberal estilo de vida de las mujeres afganas fue destruido por la Unión Soviética, cuando de hecho fue el resultado del apoyo estadounidense a al-Qaeday a los talibán. Tal como reconoció el asesor de política exterior estadounidense Zbignew Brzezinski, la acción de Moscú en apoyo al gobierno pro-soviético de Kabul fue para contrarrestar la insurgencia islamista muyaidín apoyada de manera encubierta por la CIA: “En efecto, fue el 3 de julio de 1979 cuando el presidente Carter firmó la primera directriz de ayuda secreta a los oponentes al régimen pro-soviético en Kabul. Y ese mismo día escribí una nota al presidente en la que le explicaba que en mi opinión esta ayuda iba a inducir un intervención militar soviética […]. Esta operación secreta era una idea excelente. Tuvo el efecto de arrastrar a los soviéticos a la trampa afgana, ¿y quiere usted que lo lamente? El día en que los soviéticos cruzaron oficialmente la frontera escribí al presidente Carter. Ahora tenemos la oportunidad de dar a la URSS su Guerra de Vietnam” (The CIA’s Intervention in Afghanistan, Nouvel Observateur, 1998, Global Research, 15 de octubre de 2001). En 1982 el presidente Ronald Reagan incluso dedicó la lanzadera espacial Columbia a los “luchadores de la libertad” islamistas en Afganistán apoyados por Estados Unidos, es decir, al-Qaeda y los talibán: “Del mismo modo que pensamos que el Columbia representa las mejores aspiraciones del hombre en el campo de la ciencia y la tecnología, la lucha del pueblo afgano representa las más altas aspiraciones del hombre a la libertad”. Foto: Reunión de Ronald Reagan con los talibán en 1985: “Estos caballeros (los talibán) son el equivalente moral a los padre fundadores de Estados Unidos”. Con todo, tanto Estados Unidos como los gobiernos de los Estados miembros de la OTAN afirman que la presencia militar de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán desempeñó un papel decisivo para fomentar los derechos de las mujeres. El hecho es que aquellos derechos fueron abolidos por el régimen talibán respaldado por Estados Unidos que llegó al poder con el apoyo de Washington. La Red de Mujeres Sirias del Departamento de Estado estadounidense ¿Que relación tienen la historia de las mujeres de Afganistán con los derechos de las mujeres en Siria en el contexto de la crisis actual? La guerra no declarada de Estados Unidos y la OTAN a Siria (2011-2013) en apoyo de los rebeldes afiliados a al-Qaeda parece tener una lógica similar, a saber, la destrucción de una educación laica y la desaparición de los derechos de las mujeres. ¿Se enfrentarán las mujeres sirias al mismo lúgubre futuro al que se enfrentan las mujeres afganas bajo el régimen talibán? El pasado mes de enero “un grupo diverso de mujeres sirias” que afirmaba “representar a los principales movimientos de oposición” asistió a una conferencia de la que fue anfitriona la Red de Democracia de las Mujeres [Women’s Democracy Network] (WDN) en coordinación con la Oficina de Asuntos Globales de la Mujer del Departamento de Estado estadounidense en Doha, Qatar. La WDN es una iniciativa del Instituto Republicano Intencional, muy conocido por apoyar a disidentes de diferentes países que desafían el imperialismo estadounidense. El Departamento de Estado estadounidense está utilizando claramente los “derechos de las mujeres” como una herramienta y al mismo tiempo está financiando a una “oposición” con vistas a minar el Estado laico y finalmente instalar un gobierno islamista en Damasco. La Red de Mujeres Sirias se formó en la conferencia patrocinada por Estados Unidos donde se redactó una Carta “para garantizar que se incluye a las mujeres en la resolución del conflicto y en la transición de su país”: “Los participantes piden en la Carta derechos y representación iguales para todos los sirios y exigen una participación igual para las mujeres en todos los encuentros internacionales, en las negociaciones y en los comités de elaboración del borrador de la constitución y de reconciliación, así como en los organismos de gobierno electos. La Carta también incluye temas como la prevención y persecución de actos de violencia contra las mujeres, el acceso a la educación y la necesidad en general de la participación de las mujeres en la resolución del actual conflicto al tiempo que se garantiza la futura participación de las mujeres en la reconstrucción de Siria. También participaron en la conferencia dirigentes del gobierno de Estados Unidos, que pusieron de relieve su apoyo a la mujer siria [...] Carla Koppell, coordinadora de Igualdad de Género y Empoderamiento de la Mujer en la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional [USAID] aconsejó en sus observaciones: “Si el grupo más diverso de mujeres logra encontrar una agenda común tendrá una fuerza enorme”” (Women Demand Role in Syria’s Transition and Reconciliation, 28 de enero de 2013). Foto: Monica McWilliams, fundadora de la Coalición de Mujeres de Irlanda del Norte (izquierda) y la viceprimera ministra de Kosovo Edita Tahiri (derecha) comparten sus experiencias con los participantes en la Conferencia de Doha, Qatar, en la que un variado grupo de mujeres sirias representantes de los principales movimientos de oposición en el país adoptaron la Carta de la Red de Mujeres Sirias (Foto de wdn.org) La primera paradoja impactante de esta conferencia es que se celebró en Qatar, un país en el que, como mínimo, los derechos de las mujeres siguen estando limitados. A mediados de marzo el gobierno de Qatar incluso expresó su preocupación “por las referencias a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres” contenidos en la Declaración de las Naciones Unidas de la Comisión sobre el Estatuto de la Mujer denominada Eliminación y prevención de toda forma de violencia contra mujeres y chicas jóvenes. Segunda paradoja: USAID, que contribuyó a la desaparición de los derechos de la mujer al promover el adoctrinamiento religioso en Afganistán, está promoviendo ahora los derechos de la mujer para provocar un cambio de régimen en Siria. Mientras tanto, Estados Unidos junto con Arabia Saudí y Qatar están apoyando a grupos extremistas islamistas que luchan contra el gobierno laico sirio. Algunas de las llamadas “zonas liberadas” de Siria están gobernadas ahora por extremistas religiosos: “La escuela religiosa wahhabi y los derechos de la mujer en una zona ‘liberada’ de Alepo gobernada por la ‘oposición’ respaldada por Estados Unidos y Arabia Saudí ‘una clara mejora’ si se compara con el sistema de educación laica imperante en Siria” (Michel Chossudovsky, Syria: Women’s Rights and Islamist Education in a “Liberated” Area of Aleppo, Global Research, 27 de marzo de 2013). En caso de que se instale en Damasco un régimen que actúe en nombre de Estados Unidos, puede que los derechos y libertades de las mujeres sirias sigan la misma “trayectoria de amenaza de las libertades” que la de las mujeres afganas bajo el régimen talibán respaldado por Estados Unidos y que continúa bajo la ocupación estadounidense y de la OTAN. Julie Lévesque es periodista e investigadora del Centre for Research on Globalization (CRG), Montreal. Fue una de los primeros periodistas independientes que visitaron Haiti tras el terremoto de enero de 2010. En 2011 iba a bordo del“The Spirit of Rachel Corrie”, el único barco humanitario que entró en las aguas territoriales de Gaza antes de que la armada israelí disparara contra él.