La historia de Bruce-Brenda-David Reimer, nació como un niño, pero se le operó y crió para ser una niña.
Cuando una pareja tiene un bebé lo primero que se pregunta es "¿fue niño o niña?"
La respuesta está dictada por la biología. Los cromosomas se encargan de la sexualidad: XX para una mujer y XY para un hombre. Y las hormonas sexuales se encargan de la apariencia física.
Pero ¿qué ocurre cuando la biología, la apariencia y la crianza no coinciden?
Ese fue un caso que ocurrió en los años 1960, que terminó en tragedia.
Los gemelos Bruce y Brian Reimer eran dos niños perfectamente normales que nacieron en Canadá, pero a los siete meses de nacidos ambos comenzaron a presentar dificultades para orinar.
Siguiendo un consejo médico, sus padres, Janet y Ron, llevaron a los niños al hospital para someterlos a una circuncisión.
Pero a la mañana siguiente recibieron una devastadora llamada telefónica. Bruce había sufrido un accidente.
Los médicos habían utilizado una aguja cauterizadora en lugar de un bisturí, y el equipo eléctrico había tenido un problema que provocó un aumento en la corriente que quemó por completo el pene de Bruce.
Un accidente obligó a criar a Bruce Reimer como Brenda.
Experimento ideal
Pasaron varios meses y los Reimer no tenían idea de qué hacer, hasta que conocieron a un hombre que cambiaría su vida, y la de los gemelos, para siempre.
Era el doctor John Money un psicólogo especializado en cambios de género.
El experto creía que no es tanto la biología la que determina si somos mujeres u hombres, sino la forma como somos criados.
Si su teoría se confirmaba sería evidencia irrefutable de que la crianza podía invalidar a la biología. Además, el doctor Money creía realmente que Bruce tenía mejores posibilidades de ser feliz como mujer que como un hombre sin pene.
Janet Reimer llevó a Bruce a Baltimore para consultar al doctor Money.
Así que Bruce, a los 17 meses de edad, se convirtió en Brenda. Y cuatro meses más tarde se llevó a cabo la primera fase quirúrgica de su tratamiento, una castración.
En una de esas sesiones anuales el doctor Money grabó que "la niña tiene muchas características de 'marimacho', una abundante energía física y un alto nivel de actividad y rebeldía. Y a menudo es la que domina en un grupo de niñas".
Para 1975, cuando los niños tenían 9 años, el doctor Money publicó un estudio detallando sus observaciones. El experimento, dijo, había sido un éxito total.
Sin embargo, cuando Brenda alcanzó la pubertad a los 13 años comenzó a mostrar sentimientos suicidas.
Ante esta situación los padres de Brenda optaron por no seguir consultando al doctor Money.
Poco después hicieron algo que el psicólogo les había advertido que no hicieran: le dijeron a la niña que había nacido siendo niño.
Semanas después Brenda eligió volverse David. Fue sometido a cirugía reconstructiva y eventualmente se casó.
Aunque no pudo tener hijos, fue el feliz padrastro de los tres hijos de su esposa.
Final trágico
Cuando cumplió 30 años David sufrió una crisis de depresión. Perdió su trabajo y se separó de su esposa.
En 2002 su hermano murió a causa de una sobredosis. Y dos años más tarde, cuando David tenía 38 años, la policía le informó a Janet y Ron que su hijo se había suicidado.
"Nunca fui feliz siendo Brenda...
"No funcionó porque la naturaleza es sabia..." Bruce Reimer.
La identidad sexual no es una construcción social.
Cuando una pareja tiene un bebé lo primero que se pregunta es "¿fue niño o niña?"
La respuesta está dictada por la biología. Los cromosomas se encargan de la sexualidad: XX para una mujer y XY para un hombre. Y las hormonas sexuales se encargan de la apariencia física.
Pero ¿qué ocurre cuando la biología, la apariencia y la crianza no coinciden?
Ese fue un caso que ocurrió en los años 1960, que terminó en tragedia.
Los gemelos Bruce y Brian Reimer eran dos niños perfectamente normales que nacieron en Canadá, pero a los siete meses de nacidos ambos comenzaron a presentar dificultades para orinar.
Siguiendo un consejo médico, sus padres, Janet y Ron, llevaron a los niños al hospital para someterlos a una circuncisión.
Pero a la mañana siguiente recibieron una devastadora llamada telefónica. Bruce había sufrido un accidente.
Los médicos habían utilizado una aguja cauterizadora en lugar de un bisturí, y el equipo eléctrico había tenido un problema que provocó un aumento en la corriente que quemó por completo el pene de Bruce.
Un accidente obligó a criar a Bruce Reimer como Brenda.
Experimento ideal
Pasaron varios meses y los Reimer no tenían idea de qué hacer, hasta que conocieron a un hombre que cambiaría su vida, y la de los gemelos, para siempre.
Era el doctor John Money un psicólogo especializado en cambios de género.
El experto creía que no es tanto la biología la que determina si somos mujeres u hombres, sino la forma como somos criados.
Si su teoría se confirmaba sería evidencia irrefutable de que la crianza podía invalidar a la biología. Además, el doctor Money creía realmente que Bruce tenía mejores posibilidades de ser feliz como mujer que como un hombre sin pene.
Janet Reimer llevó a Bruce a Baltimore para consultar al doctor Money.
Así que Bruce, a los 17 meses de edad, se convirtió en Brenda. Y cuatro meses más tarde se llevó a cabo la primera fase quirúrgica de su tratamiento, una castración.
En una de esas sesiones anuales el doctor Money grabó que "la niña tiene muchas características de 'marimacho', una abundante energía física y un alto nivel de actividad y rebeldía. Y a menudo es la que domina en un grupo de niñas".
Para 1975, cuando los niños tenían 9 años, el doctor Money publicó un estudio detallando sus observaciones. El experimento, dijo, había sido un éxito total.
Sin embargo, cuando Brenda alcanzó la pubertad a los 13 años comenzó a mostrar sentimientos suicidas.
Ante esta situación los padres de Brenda optaron por no seguir consultando al doctor Money.
Poco después hicieron algo que el psicólogo les había advertido que no hicieran: le dijeron a la niña que había nacido siendo niño.
Semanas después Brenda eligió volverse David. Fue sometido a cirugía reconstructiva y eventualmente se casó.
Aunque no pudo tener hijos, fue el feliz padrastro de los tres hijos de su esposa.
Final trágico
Cuando cumplió 30 años David sufrió una crisis de depresión. Perdió su trabajo y se separó de su esposa.
En 2002 su hermano murió a causa de una sobredosis. Y dos años más tarde, cuando David tenía 38 años, la policía le informó a Janet y Ron que su hijo se había suicidado.
"Nunca fui feliz siendo Brenda...
"No funcionó porque la naturaleza es sabia..." Bruce Reimer.
La identidad sexual no es una construcción social.