Budapest - La ciudad de las cuevas
Budapest es la única capital en el mundo, debajo de la cual se extiende un sistema de cuevas y grutas subterráneas, cuya longitud total se estima por cientos kilómetros. Todas ellas se formaron en resultado de los procesos hidrotérmicos que sucedian bajo la superficie de la tierra en el subsuelo de rocas calcáreas. Los signos de la antigua actividad vulcánica del terreno se manifiestan con miles de fuentes termales que salen a la superficie en la capital húngara. Sus aguas calientes, ricas en elementos y minerales, causaban las reacciones químicas con las rocas. Las disolvían y gracias al este proceso hoy podemos admirar las amplias salas de las cuevas. El sistema de los corredores es conforme con la estructura de las capas geológicas, porque las aguas subterránes corrían a lo largo de los diferentes subsuelos.
Pero no solamente los iones de aguas subterráneas son responsables por la formación de las cuevas. Las aguas de las lluvias que caían por milenios al terreno de la capitalre, llenaban las grietas y hendiduras y derrubiaban y disolvían los sedimentos menos resistentes. Así se formaron las grutas y las estalagmitas, estalactitas y otras formaciones esplendidas que podemos admirar hoy en las cuevas. Por desgracia los científicos no pueden estimar la edad exacta de cada una de las cuevas, pero dicen que las más recientes se habían formado hace unos millones de años, y los más antiguos - hace 1-2 millones de años.
Pero no solamente los iones de aguas subterráneas son responsables por la formación de las cuevas. Las aguas de las lluvias que caían por milenios al terreno de la capitalre, llenaban las grietas y hendiduras y derrubiaban y disolvían los sedimentos menos resistentes. Así se formaron las grutas y las estalagmitas, estalactitas y otras formaciones esplendidas que podemos admirar hoy en las cuevas. Por desgracia los científicos no pueden estimar la edad exacta de cada una de las cuevas, pero dicen que las más recientes se habían formado hace unos millones de años, y los más antiguos - hace 1-2 millones de años.
La Iglesia de la Cueva
Externamente se observa una colina de roca en cuya cúspide se levanta una cruz y bajo ella en una cueva natural, se ha adaptado una iglesia; se cuenta que en ella vivió un monje eremita posiblemente San Istvan, mas tarde fue ocupado por los monjes paulinos convirtiéndolo en un lugar de culto muy propicio para la oración y la meditación.
La cueva convertida en iglesia se encuentra en Budapest – Hungría, por los años de 1950 el ingreso fue sellado con una pared de hormigón por el régimen comunista de la época, arrestaron a los monjes que allí se encontraban y ejecutaron a su líder; después de casi 40 años en 1989 el recinto oculto volvió abrir sus puertas, en ella queda el recuerdo de un pedazo de muro en la puerta que un día impedía a los feligreses ingresar para elevar sus oraciones.
Cueva Pálvölgyi
Fue descubierta en 1904 durante unas excavaciones. Los espeleólogos hallaron pasajes de más de un kilómetro de longitud adornados por hermosas formaciones de estalagmitas. En 1927, tras las pertinentes labores de iluminación, fue abiuerta al público. Sin embargo, todavía no se había explorado la cueva en toda su extensión. Hoy sabemos que sus cavidades superan los 18 kilómetros, lo que hace de ella la segunda más grande de Hungría. Para entrar en la cueva se recomienda ir bien abrigado ya que la temperatura media ronda los 6 ºC. La visita dura menos de una hora.
Cueva Szemlőhegyi
No se encuentra lejos de la anterior. Esta gruta es algo más pequeña pero totalmente diferente. Su entrada fue descubierta en 1930 durante unos trabajos de edificación. Fue rápidamente explorada. Sus paredes son altas y están pintadas y adornadas con minerales cuya formación ha tenido curiosos resultados, con formaciones semjantes a coliflores o racimos de uva. No en vano a este lugar le llaman el jardín subterráneo de Budapest.
Cueva del castillo de Buda
En las inmediaciones de la iglesia de San Matías, en pleno barrio de Buda. Es formación natural que fue en parte excavada artificialmente para usarla como refugio antiaéreo durante la guerra. Los que entren aquí comprobarán el dudoso gusto con el que se ha decorado la cueva (pintura rupestres “copiadas” de otras cuevas, escultura modernas…). Y como guinda la Sala del Miedo, una cavidad completamente a oscuras de la que solo se puede salir siguiendo un fino cordel que cuelga de la pared, un trayecto que se puede hacer realmente largo y poco agradable.
Cueva hospital
El Hospital Roca se ubica en las cuevas debajo del Castillo de Buda. Durante la segunda guerra mundial funcionaba como un hospital con una capacidad para 200 personas. El hospital de más plantas y con una altura cambiante de interior se ubica 18-30 metros debajo de la tierra. Su longitud es 2 kilometros , sirvió de bunker contra los ataques químicos y nucleares ya que cuenta con generadores propios de energía y suministros de agua. Después de la guerra cesó a funcionar como un hospital y fue convertido a una sala de exhibición que enseña la historía de los hospitales militares con fantoches de cera.