NOTA: EL OBJETIVO DEL POST NO ES ARMAR BARDO, NI MUCHO MENOS OFENDER A NADIE; SINO MOSTRAR UNA REALIDAD PRESENTE ACTUALMENTE EN INTERNET Y DESTACAR EL TRABAJO QUE CUMPLEN ESAS PERSONAS QUE LLAMAMOS MODERADORES

La mayoría de cibernautas olvidamos – o simplemente no nos interesa- quien está detrás de toda la información que podemos encontrar en buscadores como Google o en sitios como T! y mucho menos de lo que no tenemos acceso; pues así de sencillo, lo que no vemos no existe. Sin embargo, todos los días tenemos grandes cantidades de información “basura” en internet, la cual todos los portales están obligados a denunciar y quitar.
Pero ¿quién quiere hacer este trabajo?, ¿se imagina usted sentado 8 horas diarias frente a su computador durante un año, viendo enlaces de pornografía infantil, asesinatos, suicidios, ataques terroristas, torturas y demás, sacándola de línea y denunciando a las autoridades? ¿No? Pues existe gente que hace ese trabajo. No un departamento entero, de 20 o 30 personas, ese puesto lo ocupa una sola persona y aún después de un año de oscura labor, no tiene trabajo asegurado.
Un hombre que había realizado este trabajo en Google confesó su historia y comprenderán que no es nada gratificante.
Después de terminados sus estudios universitarios, el ahora ex empleado de Google, fue reclutado por una compañía subcontratada que le ofreció trabajo en Google. Sin dudarlo aceptó, sus padres estaban orgullosos y él mucho más, pues trabajaría para una gran empresa.
Cuando le explicaron lo que debía hacer, la única especificación fue que trabajaría con información sensible. No obstante, nunca imaginó el tipo de información que sería y mucho menos que ésta le causaría un grave daño emocional y psicológico.
La peor parte –según este hombre- fue trabajar con pornografía que, sin duda alguna es de lo que el internet está abarrotado. Él creía firmemente que conforme pasara el tiempo estaría bien, pero al cabo de poco y por una sola razón comprendió que debía asistir a terapia.
El ver todos los días todo lo sucio y oscuro del internet y el no poder hablarlo con alguien hicieron que este hombre viera en una simple imagen de padre-hijo el inicio de una acción pedófila y reaccionara de manera violenta. Este fue su indicador para asistir con un terapista. Google le pagó la primera sesión y luego simplemente le advirtieron que debía continuar por su cuenta.
Google contrata este tipo de perfiles mediante otras empresas –subcontratación- y al cabo de un año de trabajo se decide si permanecerá en la compañía o simplemente hasta ahí llegó la relación laboral. Lo último fue el caso de este hombre, no fue contratado y al año salió de Google con un grave problema mental y emocional.
Aunque no todos quienes han pasado por este trabajo confiesen su situación, basta uno para alertar los peligros de un trabajo de este tipo y peor aún sin garantías.
DESTACADO:
Google no es la única empresa que recluta este tipo de personas, pues todos los portales están obligados a retirar y denunciar la “basura” de internet. Generalmente a los moderadores que realizan este tipo de trabajo les pagan sueldos que no corresponden al grado de dificultad del trabajo que realizan.
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