Verse joven y vivir más tiempo es la obsesión y fantasía de muchas personas. Es por esto que durante años científicos y especialistas de la salud se han ocupado de buscar la fórmula para evitar y detener el envejecimiento en los humanos. Develar el secreto para la eterna juventud supuso hasta el momento la realización de numerosos estudios, buscando la clave en la biología de algunos organismos vivos longevos como las palmeras, el gusano planaria o las medusas turritopsis, esta última la única en el reino animal que puede revertir su proceso de envejecimiento.
En un intento de seguir avanzando hacia la fórmula,científicos de la Universidad de Massey en Nueva Zelanda y el Instituto Nacional de Genética en Japón encontraron que la respuesta podría estar en las células de la levadura.
Desde hace años este organismo es estudiado para indagar sobre diversos aspectos biológicos, siendo un arma poderosa en la lucha contra enfermedades como la malaria. La levadura ofrece respuestas a otros procesos naturales como el envejecimiento: ya en 1997científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) encontraron que el gen responsable del deterioro de la levadura podría ser clave para comprender cómo se desenvuelve el mismo proceso en las personas.
A través de una nueva investigación, cuyos resultados fueron publicados en la revista Current Biology, el equipo liderado por el doctor Takehiko Kobayashi demostró la manera deestabilizar la secuencia genética de la levadura conocida como ADN ribosómico (ADNr), lo que también se podría aplicar en los mismos genes de los humanos generando un efecto de retraso del envejecimiento.
El estudio se basó sobre la proteína Sir2, que tiene la capacidad de extender la vida útil de la levadura. Los científicos se encargaron de reproducir artificialmente los efectos de esta molécula en el organismo, dejando en evidencia un efecto anti-envejecimiento generado como consecuencia de la estabilización de la secuencia ADNr.
Estos hallazgos podrían resultar un gran avance, dado que los genes de ADN ribosómico de la levadura y los seres humanos son muy similares. “Este trabajo es interesante porque muestra que la inestabilidad del ADNr es un factor importante en el envejecimiento”, explicó el doctor Austen Ganley de la Universidad de Massey. De esta manera, los resultados sugieren que la búsqueda de una fórmula para estabilizar artificialmente este gen en humanos –donde no funciona el Sir2- podría retrasar este proceso biológico y ser la clave para la longevidad.
Los científicos advierten que aún deben identificar en qué medida la inestabilidad del ADNr en las personas afecta su tiempo de vida, por lo que el próximo paso sería trabajar con células humanas a través de procesos más complejos que los realizados con la levadura. Una vez realizado esto, la idea es encontrar cuáles son los genes pueden estabilizar el ADNr en las personas y cómo activarlos artificialmente.
¿Crees que el humano vaya a encontrar la clave para la vida eterna o para retrasar el envejecimiento?