LSD - Datos Rápidos

¿Qué es LSD?
LSD (dietilamida de ácido lisérgico) es una droga sintética (fabricada por el hombre) de la que se abusa desde el decenio de 1960 por sus propiedades alucinogénicas. Si se consume en dosis suficientemente grandes, el LSD produce delirio y alucinaciones visuales que distorsionan el sentido del tiempo y de identidad del usuario.
¿Qué apariencia tiene?
El LSD se vende generalmente en forma de líquido (a menudo envasado en pequeños frascos como los que se usan para las gotas para refrescar el aliento) o aplicado a papel secante, cubitos de azúcar, cuadrados de gelatina, y tabletas.
¿Cómo se consume el LSD?
El LSD normalmente se toma por vía oral. La droga es incolora e inodora pero tiene un sabor ligeramente amargo.

¿Quiénes usan el LSD?
El LSD lo usan personas de todas las edades. Datos de la National Household Survey on Drug Abuse (Encuesta Nacional de los Hogares acerca del Abuso de Drogas) indican que unos 20,2 millones de residentes de los Estados Unidos de 12 años de edad o más usaron LSD al menos una vez en la vida. La encuesta reveló asimismo que muchos adolescentes y adultos jóvenes usan LSD: 742.000 personas entre 12 y 17 años y 4,5 millones de personas entre 18 y 25 años usaron la droga al menos una vez.
El uso del LSD entre los alumnos de la enseñanza media presenta un problema especial. Más del 8 por ciento de los estudiantes de último año de la enseñanza media en los Estados Unidos usaron la droga al menos una vez en la vida, y cerca del 4 por ciento la usó durante el año precedente, según la encuesta Monitoring the Future (Vigilancia del Futuro) realizada por la Universidad de Michigan.
¿Qué efectos produce?
Los efectos generados por el LSD sobre el Sistema Nervioso Central son predominantemente alucinatorios y pueden durar de 3 a 12 horas.
El potencial alucinógeno de esta sustancia provoca distorsiones perceptivas , entre ellas una mayor sensibilidad y apreciación a través de los sentidos: tacto, vista, oído , olfato y gusto. También genera cambios en la percepción del tiempo, cambios en el estado de ánimo, desbloqueo de recuerdos reprimidos y una expansión de conciencia que generalmente es vivida como una pérdida de las fronteras del yo.
¿Qué riesgos puede tener el consumo de L.S.D?
Los posibles riesgos asociados al consumo de LSD son psicológicos más que físicos. Entre las posibles riesgos que entraña su consumo está la posibilidad de experimentar reacciones desagradables, como son las reacciones de ansiedad.
También en algunas personas el consumo de LSD podría llegar a intensificar o exacerbar trastornos psicológicos subyacentes. Así, personas con tendencias suicidas deberían evitar su uso.
No existe un riesgo de sobredosis física, si bien podrías llegar a tener problemas por consumir una dosis mayor de la que psicológicamente podés manejar.
Existe también la posibilidad de que tengas un "mal viaje", es decir, que experimentes sensaciones desagradables como sensaciones de temor, de ansiedad, etc. Una de las reacciones adversas más comunes al consumo de LSD es un episodio temporario de pánico (menor de 24 horas). Los síntomas mas frecuentes incluyen alucinaciones atemorizantes, ansiedad desmesurada, confusión y agresión en algunos casos.
El consumo de LSD puede originar también lo que se conoce con el nombre de “flashback". El flashback es un retorno transitorio de emociones y percepciones experimentadas bajo los efectos del LSD. Es decir, podrías volver a experimentar, por ejemplo, días más tarde, alguna sensación que experimentaste bajo los efectos del LSD.
Esto no es necesariamente negativo, salvo que lo que vuelvas a experimentar sea alguna sensación desagradable o atemorizante.
Los flashbacks pueden durar segundos u horas y pueden ser similares a cualquiera de los aspectos vividos durante el "viaje" de LSD. Es decir, pueden ser emocionantes, sorprendentes, aterrorizantes, etc.
La mayoría de los flashbacks consisten en episodios de distorsión visual, distorsión temporal, pérdida de las fronteras del ego, o emociones intensas que duran desde unos segundos a algunos minutos.
Generalmente se van reduciendo en número e intensidad después de la experiencia de consumo, y raramente ocurren luego de algunos meses.
Por otra parte es habitual experimentar episodios de insomnio (pasajeros) luego de consumir esta sustancia.

Si decidiste consumir L.S.D, tené en cuenta lo siguiente:
* Pedíselo a tu proveedor de confianza, no le compres a desconocidos. Solo a aquellos que sabés que te van a ofrecer un producto de buena calidad.
* Hacelo en un día en que no tengas nada que hacer luego ni al día siguiente. Puede ser que después de consumir te venga insomnio. Asegurate de que vas a tener el tiempo necesario para reponerte antes de tener que encarar alguna responsabilidad como trabajo, estudios, etc.
* Nunca tomes LSD solo, hacelo siempre en compañía de alguien de tu máxima confianza. Podría ayudarte si se presentara una emergencia.
* No consumas en ambientes estridentes como boliches o discotecas. Hacelo en un lugar donde puedas estar tranquilo y relajado y donde no tengas que enfrentarte a ningún peligro, por ejemplo, andar en el tránsito. Tampoco manejes un auto ni uses herramientas ni maquinarias que puedan ser peligrosas.
* No consumas si estás desanimado, triste o de mal humor. Podrías tener un “mal viaje”·
* No mezcles L.S.D con alcohol. Acordate de que estás consumiendo una droga muy potente. No se sabe cómo podría “pegarte” esta mezcla. (Tené en cuenta que siempre es desaconsejable mezclar drogas).
* Una vez que tomaste una dosis de L.S.D no consumas más. Quizás pueda parecerte que no te está haciendo efecto porque tal vez no sientas nada, pero acordate que los efectos demoran bastante en aparecer (entre 30 y 40 minutos). Si aumentás la dosis, podrías llegar a tener un viaje más fuerte del que podrías llegar a manejar.
* Si se trata de la primera vez que vas a consumir, tomá siempre una dosis menor a la que toman usuarios experimentados. Podés probar tomar ¼ del cartón o ½. No tomes uno entero, al menos no la primera vez.
* Si algún amigo tuyo sufre un “mal viaje”, tratá de tranquilizarlo, tratalo con dulzura mientras se le pasa. Si se encuentra aterrorizado, se siente perseguido o con pánico, mantené la calma, llévalo a un lugar relajado y tranquilizalo. Tratalo con afecto, evitando comentarios de mal gusto o gestos que pueda interpretar como una amenaza. Dale la seguridad de que poco a poco se va a mejorar, de que se le va a pasar la sensación desagradable.

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