La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires comenzó a debatir un proyecto de ley tan polémico como revolucionario: u n banco genético provincial que contenga los datos de los 15 millones de habitantes de ese distrito.
En caso de aprobarse la iniciativa, todos los ciudadanos tendrán la obligación de dejar su muestra genética al nacer, renovar el documento o la licencia de conducir. También se pedirá la muestra genética al momento de morir.
Según el proyecto de ley, la muestra de ADN se logrará desde la huella dactilar mediante la toma de células que se desprenden de la yema del dedo.
La propuesta, impulsada desde el Frente para la Victoria para reforzar la seguridad de los habitantes y facilitar la búsqueda de personas secuestradas o desaparecidas, es resistida por un sector de la oposición, que advierte sobre la vulneración de los derechos privados. En cambio, es avalada por la mayoría de los diputados del bloque kirchnerista, que tiene número suficiente para aprobar mañana esta iniciativa en el recinto.
Este sistema se impulsa para “obtener los perfiles genéticos de un individuo para fines investigativos, por ejemplo en hechos criminales, abusos sexuales, robos de bebes. También para catástrofe, accidentes, desaparecidos, convictos, filiaciones, supresión de identidad”, según se argumentó.
El legislador oficialista opinó además que el procedimiento propuesto sería “una herramienta eficaz para la celeridad en el esclarecimiento del delito, cuestión que hoy no sucede en un alto porcentaje”.