La tensión entre Israel e Irán llegó a su máximo nivel. Las acusaciones y advertencias mutuas de los últimos meses entre ambas naciones y el eje formado por Irán, Siria y el grupo chiíta Hezbolá se tradujo en una series de ataques y represalias que significaron una violencia sin precedentes en la última década.
A primera hora de este sábado, un helicóptero apache de Israel derribó un dron iraní que penetró su espacio aéreo nacional. En respuesta, varios aviones Caza atacaron una instalación militar iraní de la que salió el aparato no tripulado.
Como en anteriores ocasiones, en los últimos dos años, las defensas antiaéreas del Ejército sirio se activaron, disparando al menos 25 misiles contra las naves.
Jack Guez | Agence France-PresseFue así como el F-16 que participó en el ataque fue derribado en territorio israelí y sus dos pilotos abandonaron en avión antes que la máquina se estrellara. Uno de ellos fue llevado hasta un centro asistencial en condición grave.
Tras ello, una ofensiva aérea de Israel se desplegó contra blancos militares iraníes y sirios mientras que en las poblaciones del norte del país se activaron las alarmas anti aéreas.
“Irán arrastra en la zona una aventura que no se sabe cómo acabará. Se trata de una grave violación iraní de la soberanía israelí“, indicó el Ejército de Israel, quien a través de un comunicado también confirmó una nueva represalia contra 12 objetivos, incluyendo 3 baterías defensivas aéreas sirias y 4 objetivos iraníes de la infraestructura militar de Irán en suelo sirio.
“El Ejército actuará de forma determinada contra este tipo de violaciones”, anadió la institución en el escrito.




