Slayer vs Megadeth
Slayer y Megadeth han sostenido un enfrentamiento verbal que tiene sus raíces en 1984. Dave Mustaine, líder de Megadeth, se encontraba por aquel momento buscando miembros para consolidar su nueva banda. Kerry King se ofreció voluntario para colaborar con ella, compaginando su actividad con Slayer. Sin embargo, King sólo duró en Megadeth cinco conciertos, ya que dijo que la banda le quitaba demasiado tiempo porque quería centrarse en Slayer. Esto no sentó muy bien a Mustaine, quien insultó a los miembros de Slayer llamándoles «engreídos». Las relaciones se vieron rotas entre las dos formaciones, hecho reforzado en el Clash of Titans de 1991, cuando Mustaine le dijo a Araya que le «chupase el pene». Araya contestó llamándole homosexual en escena. Desde este enfrentamiento, King ha mantenido en todas las entrevistas que se le ha realizado que Mustaine es un «chupapenes», que todo el mundo le odia y que es un dictador. Recientemente, King ha admitido que lo admira como guitarrista pero que lo considera un hipócrita

Slayer vs Machine Head


Slayer también ha sufrido enfrentamientos con los miembros de Machine Head, especialmente cuando King dijo que la banda «se había vendido» después del lanzamiento de Supercharger, en 2001. King dijo también que dicha banda es la «responsable de que exista el rap metal, me engañaron diciendo que eran una banda de metal», sentenciando que «no tienen integridad». Robb Flynn, vocalista de Machine Head, dijo que King no fue provocado y que esos comentarios no habían venido de ningún lado. Flynn contestó sarcásticamente a King: «¿El señor Sum 41 no tiene ninguna puta integridad ahora? ¡Rayos!», después de que King apareciese en el vídeo del tema What we're all about de Sum 41. Flynn también contestó que King «había comido tantas hamburguesas de queso que se le ha reblandecido el cerebro».




