Le llaman malvaviscos, marshmallow (en inglés), nube, esponjita, jamón (en algunas zonas de España), sustancia o malva (en Chile), bombón (en México), etc. Pero más allá de cómo sea que le llamen, todos se refieren a lo mismo: una golosina suave, dulce y divertida. Así es, hoy aprenderemos cómo hacer malvaviscos caseros.
Los esponjosos malvaviscos son bien apetitosos. Pueden comerlos asados, tostados, con chocolate, café moca o como parte de otras golosinas. Pueden comprarlos prontos, del sabor que sea y envasados o pueden aprovechar una nueva oportunidad y aprender a prepararlos en casa.
Ingredientes:
500 grs. de azúcar
250 ml de agua
15 g gelatina sin sabor
2 cucharaditas de esencia de vainilla
1 pizca de sal
Azúcar flor para espolvorear
Preparación:
Para hacer malvaviscos caseros, comienza por colocar en una olla el azúcar y cubre ésta hasta la mitad con agua a temperatura ambiente.
Lleva a fuego alto hasta que obtengas almíbar a punto de hilo fuerte (es cuando tomas un poco de almíbar entre la yema de dos dedos y al separarlos se forma un hilo que no se rompe).
Mientras haces el almíbar, en un bol bate la gelatina con la vainilla, la sal y el resto del agua.
Cuando el almíbar esté listo, viertelo sin dejar de batir, hasta que la preparación esté blanca.
Espolvorea una fuente con azúcar flor y pon la preparación en ésta.
Empareja y espolvorea con azúcar flor. Deja que se enfríe a temperatura ambiente y corta en cubos o cuadros.
Para dar color a los malvaviscos durante el batido añade gotas de colorante para repostería, sólo unas gotas serán suficientes.