Bueno, empecemos (empecemos va con C muchachos, les digo a los burros que lo ponen con Z). El viernes pasado estaba con unos amigos en un kiosko, en una mesa al aire libre, tomando una Coca y debatiendo sobre política, como todos los viernes al salir del colegio (esto es posta). El tema es que de los 8 que éramos sentados en esa mesa, 5 estaban fumando. Algo normal en adolescente mayores de 15 años (lamentablemente). La cuestión es que llega otro pibe más, no era amigo mío, pero es buen onda.
El loco llega y saluda a todos, todo bien, cruza un par de palabras con una amiga. Con la interrupción de este chico, yo miro para la calle, a ver si venía mi bondi, porque quería llegar a mi casa temprano y mandarme el plato de fideos más grande del mundo .
La cosa es que cuando vuelvo a girar mi cabeza hacia el lugar donde se ubicaban mis compañeros, me encuentro con una caja de cigarrillos al lado de mi oreja, con un pequeño y tentador cigarro saliendo a medio salir de ella. Me quedo mirándola...observando al elemento que podría o no cambiar la historia de mi adolescencia. Lo miro. Me mira. Miramos a un gato con manchas naranjas. Seguimos mirándonos.
- Vas a agarrar amigo o no? - Me dice el pibe.

- No, gracias, el cigarrillo me da asco. - UHHHHHHHHHHH TOMÁ! Te la mandé a guardar. Na, hablando en serio. El pibe me mira y todos los presentes hacen lo susodicho.
- Bue, está bien, es tu desición. - Mejor no lo hubiera podido haber dicho.
Es TU decisión.
Y si querés cagarte la vida, acortarte la existencia, hacelo.
Yo le pude haber dicho que sí, y agarrar un pucho, y hoy, mientras escribía esto podría haber tenido un cigarrillo en la mano, pero decidí vivir.
Decidí Vivir.
Yo le pude haber dicho que sí, y agarrar un pucho, y hoy, mientras escribía esto podría haber tenido un cigarrillo en la mano, pero decidí vivir.
Decidí Vivir.
AHORA SE TE VAN A SALIR LAS GANAS DE FUMAR, QUIERAS O NO...




