Muchos videojuegos ya son de por sí extravagantes, basta con tratar de analizar con racionalidad los universos de Super Mario o por ejemplo la saga Ghosts´n Goblins. ¿Un fontanero con bigote que viaja a través de tuberías, rompe ladrillos con la cabeza, pisotea tortugas y se come setas mágicas para crecer de tamaño? Y no hablemos de las aventuras del amigo Sir Arthur. ¿Un caballero andante que se enfrenta a hordas de demonios y monstruos en calzoncillos?
Pero en este especial abordaremos los videojuegos realmente bizarros, que sobrepasan incluso los cánones de los clásicos, o al menos destacaremos cinco de los exponentes más representativos de la faceta más hilarante de la industria.
Boon-Ga Boon-Ga
Empezamos con una recreativa mítica, que pese a tener unos añitos nunca deja de sorprendernos. Denominada Boon-Ga Boon-Ga este arcade impacta nada más contemplar su carrocería exterior; no en vano tiene pegada en su parte delantera una reproducción a tamaño real de un trasero humano –vestido, por suerte- y un par de piernas.
Si su aspecto ya inquieta, su objetivo nos supera. Boon-Ga Boon-ga funciona de un modo similar a las pruebas del martillo de las ferias, solo que con la sutil diferencia de que aquí primero debes elegir una “víctima” para luego introducirle de improviso dos dedos por el recto con la mayor intensidad posible. Una práctica por lo visto muy graciosa en Japón y Corea llamada Kancho, que hacen los niños para “gastarse” bromas.
Saga Cho-Aniki
Llego el momento más esperado. La franquicia filogay de la pareja de culturistas voladores calvos –Samson y Adon- con un agujero en lo alto de la cabeza que simula ser un recto. Cho Aniki que viene a significar “Super Hermano Mayor” es posiblemente el mayor delirio en cuanto a diseño de personajes, situaciones, música y escenografía jamás concebido.
Esta demencial saga ideada por el estudio Masaya nació el año 1995 y a lo largo de los años nos ha obsequiado con siete maravillosas entregas disponibles en gran parte de consolas, incluyendo la Ps2, la PSP y la Virtual Console de la Wii. Surreal, sobrecargada de referencias al sexo homosexual, o simplemente estúpida. Cho Aniki parece inspirarse en las animaciones que Terry Gilliam realizó para los episodios del show de los Monty Phyton pero llevadas a “otro” nivel por decirlo de una forma.
Super Galdelic Hour
Esta maravilla del código ha sido distribuida nada menos que por Square Enix, y nos propone una alternativa a los minijuegos protagonizados por chicas ligeras de ropa basados en Dead Or Alive, con algunas “leves” diferencias.
Y es que las voluptuosas féminas de Super Galdelic Hour no visten sugerentes bañadores, sino que llevan disfraces de animales, y en vez de visitar un complejo turístico participan en una suerte de concurso televisivo que hace que Humor Amarillo sea tan serio como un debate de Redes.
Muscle March
Otra joya de lo espeluznante es este oscuro título aparecido recientemente para Wii, que bien podría formar parte de la saga Cho Aniki, porque va sobrada de alusiones a la homosexualidad y al culturismo. Básicamente la principal diferencia entre esta oda al vigorismo y las gestas de los Super Big Brothers, es que Muscle March posee un mínimo de coherencia y su oferta aunque adictiva es harto lineal.
A ritmo de una música acelerada, llevaremos el control de un culturista semidesnudo o bien un oso polar, mientras perseguimos incansablemente por las calles de una ciudad a otro personaje que actúa a modo de liebre. La “gracia” es que la liebre irá destruyendo paredes y muros dejando su silueta marcada al estilo de los dibujos animados y nosotros tendremos que encajar en la misma.
Love Death
Terminamos tan sublime especial dedicándole unos párrafos a Love Death, un juego que por su título podría tratarse de un survival-horror, aunque en realidad sea un simulador de citas psicótico que más bien se aproxima a la definición de “maltrato y acoso sexual de diversas jovencitas inocentes”.
En gran cantidad de juegos eróticos nipones se nos permite “tocar” y desnudar a sus chicas. Lo que ya no es tan habitual es que además podamos golpearlas con bates de béisbol o abofetearlas. Nos llena de felicidad que los republicanos americanos no lleguen a conocer jamás este videojuego.
Pero en este especial abordaremos los videojuegos realmente bizarros, que sobrepasan incluso los cánones de los clásicos, o al menos destacaremos cinco de los exponentes más representativos de la faceta más hilarante de la industria.
Boon-Ga Boon-Ga
Empezamos con una recreativa mítica, que pese a tener unos añitos nunca deja de sorprendernos. Denominada Boon-Ga Boon-Ga este arcade impacta nada más contemplar su carrocería exterior; no en vano tiene pegada en su parte delantera una reproducción a tamaño real de un trasero humano –vestido, por suerte- y un par de piernas.
Si su aspecto ya inquieta, su objetivo nos supera. Boon-Ga Boon-ga funciona de un modo similar a las pruebas del martillo de las ferias, solo que con la sutil diferencia de que aquí primero debes elegir una “víctima” para luego introducirle de improviso dos dedos por el recto con la mayor intensidad posible. Una práctica por lo visto muy graciosa en Japón y Corea llamada Kancho, que hacen los niños para “gastarse” bromas.
Saga Cho-Aniki
Llego el momento más esperado. La franquicia filogay de la pareja de culturistas voladores calvos –Samson y Adon- con un agujero en lo alto de la cabeza que simula ser un recto. Cho Aniki que viene a significar “Super Hermano Mayor” es posiblemente el mayor delirio en cuanto a diseño de personajes, situaciones, música y escenografía jamás concebido.
Esta demencial saga ideada por el estudio Masaya nació el año 1995 y a lo largo de los años nos ha obsequiado con siete maravillosas entregas disponibles en gran parte de consolas, incluyendo la Ps2, la PSP y la Virtual Console de la Wii. Surreal, sobrecargada de referencias al sexo homosexual, o simplemente estúpida. Cho Aniki parece inspirarse en las animaciones que Terry Gilliam realizó para los episodios del show de los Monty Phyton pero llevadas a “otro” nivel por decirlo de una forma.
Super Galdelic Hour
Esta maravilla del código ha sido distribuida nada menos que por Square Enix, y nos propone una alternativa a los minijuegos protagonizados por chicas ligeras de ropa basados en Dead Or Alive, con algunas “leves” diferencias.
Y es que las voluptuosas féminas de Super Galdelic Hour no visten sugerentes bañadores, sino que llevan disfraces de animales, y en vez de visitar un complejo turístico participan en una suerte de concurso televisivo que hace que Humor Amarillo sea tan serio como un debate de Redes.
Muscle March
Otra joya de lo espeluznante es este oscuro título aparecido recientemente para Wii, que bien podría formar parte de la saga Cho Aniki, porque va sobrada de alusiones a la homosexualidad y al culturismo. Básicamente la principal diferencia entre esta oda al vigorismo y las gestas de los Super Big Brothers, es que Muscle March posee un mínimo de coherencia y su oferta aunque adictiva es harto lineal.
A ritmo de una música acelerada, llevaremos el control de un culturista semidesnudo o bien un oso polar, mientras perseguimos incansablemente por las calles de una ciudad a otro personaje que actúa a modo de liebre. La “gracia” es que la liebre irá destruyendo paredes y muros dejando su silueta marcada al estilo de los dibujos animados y nosotros tendremos que encajar en la misma.
Love Death
Terminamos tan sublime especial dedicándole unos párrafos a Love Death, un juego que por su título podría tratarse de un survival-horror, aunque en realidad sea un simulador de citas psicótico que más bien se aproxima a la definición de “maltrato y acoso sexual de diversas jovencitas inocentes”.
En gran cantidad de juegos eróticos nipones se nos permite “tocar” y desnudar a sus chicas. Lo que ya no es tan habitual es que además podamos golpearlas con bates de béisbol o abofetearlas. Nos llena de felicidad que los republicanos americanos no lleguen a conocer jamás este videojuego.
