112DO211
Usuario (Perú)
Comenten, su opinion para mí es invaluable.Pobre chica aquella.Gala, hermoso nombre, ahora solo recordado por mí.Aun se le recuerda por su vivas expresión en el rostro mientras reía con sus amigas.Es cierto, el ambiente del momento era sombrío y amenazaba con muerte a el pueblo entero.Su tierna piel blanca como la nieve y suave como como de bebe la caracterizaban.Esa mirada llena de pasión me hacia tener ganas de amarla, pero ella no era para mi.Ella no era para nadie.Y aún así cuando un hombre pensaba tenerla en sus manos, ella encontraba la manera de escabullirse y escapar como una paloma blanca al viento.Le gustaba que se peleen por ella y desatar emociones fuertes.Amor, odio, pasión, para ella era lo mismo.Pero cuando alguien cruzaba una mirada fija con ella, dificilmente escapaba.Algunos creían que era el mismo demonio en piel de mujer.Pero solo era cierto, y como lo diríamos actualmente, era una chica loca.Vivía más preocupada por su apariencia que por cualquier otra cosa.Su maquillaje era realmente grotesco.No se si quieran entrar en detalles, pero si quieren, aqui les va.Aquel tono blanco como la leche que tenia en su rostro, aquel que la hacia parecer un ángel, era hecho con excremento de paloma que ella misma recogía.Sus mejillas rojas como manzanas era hecha con sangre de roedores que ella misma buscaba en su casa.Y para el pelo claro, ella sufría más.Se decía que pasaba horas y horas bajo el caliente sol esperando que se aclare.En ese entonces las mujeres dotadas de mucha carne eran las predilectas por todos.por eso es que ella tenia tanta carne como podía.Y bueno, los reyes así también las preferían.Aun recuerdo el día en que murió la reina.Lo que nos dijeron fue simplemente que un asesino que no pudo ser capturado la mató con un cuchillo.¡Mentira!En este pueblo no somos estúpidos, sabemos que el rey mismo la mató, solo porque se aburrió de ella.Unas cuantas lágrimas secas, unos cuantos cantos gregorianos, unas bendiciones y la reina fue sepultada olvidada para siempre.Y como todo rey que se respete, él tenia que tener a una reina.Volteo por primera vez su mirada ante sus inferiores y vio a todas las jóvenes incluyendo a Gala.De inmediato su corazón real latió más fuerte que nunca y sus ojos se centraron en ella.Fue como si se tratase de un hechizo.El rey no tardo ni un día en hacer saber sus intenciones.Pero como ya sabemos a ella le gustaba hacerse la difícil.Pasaron días, semanas, meses en que ella decía que no y que el rey embobado insistía.Hasta esa tarde de otoño en que la extranjera llegó.Era una chica de la misma edad que había asentado a pocos metros.Era una joven, increíblemente más llamativa que Gala.Se llamaba Tea.Si Gala era blanca como la nieve, ella era brillante como el sol.Si Gala tenia mejillas rojas como manzanas, ella las tenia como sangre pura.Si gala tenia el cabello esclarecido, ella tenia pelo de oro.Pero lo que a Gala más le enfurecía era la talla de su cintura.Era Tea mas rellena.Todo se convirtió en sufrimiento para Gala cuando el rey fijo sus ojos en Tea.Y ella era bueno, más positiva.Sufría y sufría pensando que un sí por parte de Tea ante la propuesta del rey seria dicho pronto.Desesperada y triste fue donde una vieja anciana con fama de bruja.En lágrimas y con rabia le dijo:-Sé que tu haces magia negra, ahora vengo ante ti solo para pedirte una cosa.-Que quieres maldita zorra.-Sé también que tu debilidad es el oro.En eso Gala sacó una bolsa con 30 monedas de oro, era todo lo que tenia.La bruja sonrió como nunca y sus ojos brillaron con alegría.Humildemente cambió su tono de voz y dijo:-¿Que se te ofrece?-Quiero ser más bella que Tea, quiero que pierda peso hasta que quede solo una parte de lo que es.-Ja, si tanto te importa tu cascara, la haré más rellena. Tea sera esbelta y delgada y tu seras regordete como le gustan al rey, pero hay algo insignificante, algo que no creo que te importe.-¿Que es?-Bueno, este hechizo es permanente, y Tea jamas subirá de peso y tu jamas lo perderás, ¿estas de acuerdo?-Perfecto...El pacto se sello cuando la bruja le dio unas semillas.Gala tendría que tomarlas esa noche antes de dormir pronunciando el nombre de Tea hasta que se durmiese.A la mañana siguiente, Gala despertó feliz cuando vio a una Tea delgada salir de su casa.Pero ella no se veía triste.Fue cuando le dio un shock al verla abrazando y besando al rey.Gala iracunda y colérica como nunca salio a intentar seducir al soberano, pero este no le hizo caso.Y es que por alguna casualidad de la vida, el rey ahora las prefería flacas.Una casualidad, o como le decían en esos tiempos, un hechizo...Fue cuando se dio cuenta.Perdió todo por la mascara que usaba.A los días vio a la bruja partir en un carruaje negro sonriente por todo el oro.Gala lo había perdido todo.Esos fueron los últimos días que recuerdo de ella.Solo sé que uno de sus amantes la asesino en una noche muy apasionada.Ahora solo yo le dejo flores en su tumba.No se si sera por pena, dolor o simplemente por ser ella la mujer que nunca pude tener.

Último Post:Nunca murióTengo que decir que el barrio donde residía era prácticamente un barrio de viejos.Salvo yo, mis amigos y otros jóvenes de abajo.Luego el resto eran personas de larga experiencia.Historias pasadas a montones escuchaba de ellos, vestigios de felicidad y juventud.Pero el tiempo pasa y el reloj es inmortal.Recordaba y sigo viendo, puesto que aún esta vivo, a otro de mis peculiares vecinos.Una imagen que marcó mi vida, solo una imagen.Todos los días lo mismo.Antes de salir de mi casa y cuando volvía él estaba ahí.Esa imagen digna de ser pintada, por artistas famosos y llena de sentimiento.Sentía yo muchas cosas cuando lo veía.La imagen que nunca olvidaré, era la de aquel viejo mirando por la ventana a la gente mientras caminaban sin expresión hacia ningún lugar.Caras veía pasar y nunca volvían.Y esa mirada estaba llena de misterios.¿En que pensará ese viejo?¿En la vida?¿En la muerte?¿Filosofaba?¿Meditaba?¿O era acaso su más preciado pasatiempo?Un sin fin de posibilidades habían con él.Lo que sí es que pasaba largas horas contemplando los días pasar.Siempre saludando a todos.A nadie le caía mal.Esa mirada Cargada de tantas vivencias.De tanta vida.Vale decir que era un viejo muy reilon y risueño.Como pocos ahora.No vivía solo como mi otro vecino, que en paz descanse, Miguel.Estaba rodeado por cierto calor familiar.Es parte del escenario donde crecí.Y es que he visto a muchas personas ir y venir a mi corta edad.Aún tengo suerte de poder ver a recuerdos caminantes como es aquel vecino.Y para mí esa imagen lo inmortaliza.Y aún ahora lo podemos ver, en el día más frió o en el día más soleado, asomarse por la ventana.Para siempre.

Primera parteSegunda parteTercera parte Los hechos narrados en este relato son pura ficción y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.Inspirado en la violencia que nos rodea.Era ya tarde en la noche y él fue a un lugar al que no se debe ir.A un lugar que podría condenado por todos y por justa razón.Calles oscuras, y con olor a sangre más que cualquier otro lugar en el mundo.Lugar que escapaba de las leyes y en donde no existía la palabra piedad.Pero él conocía quienes vivían ahí y a que se dedicaban.Y sabía que hacer.Detuvo su taxi en frente de una casa que parecía abandonada.Toco tres veces y entonces salio un sujeto de pelo negro largo y oscuro como el mal con un pañuelo rojo en la cabeza y fumando.Preguntó:"¿A que a venio campare?"El tío le dijo:"Les tengo un trabajito facil."El sujeto entonces lo dejo pasar como si fuera uno más de ellos.Adentro había un montón de vagos oliendo a alcohol y cigarro.Hablando de muertes y asesinatos.Hablando de venganza.Llamó a su jefe.Y de adentro del lugar apareció un señor de casi 2 metros de estatura, vestido con un caro traje crema manchado con ciertas gotas rojas, usando lentes que brillaban como espejos, con un habano cubano en una mano y con una pistola dorada en la otra.Era imponente e intimidante.Acercose y preguntó:"¿Que trabajito quiere, mi hermano?"El tío con timida voz dijo:"Hay un sujeto que mató a mi sobrino..."El sujeto rápidamente se adelantó diciendo:"200 dolares y lo matamos, 100 y le damos la paliza de su vida"El tío agrego:"Yo quiero un servicio especial, dénmelo vivo"El jefe sonriente dijo:"Jaja ¿algo personal amigo?"El tío solo dijo:"Mucho. Y también necesito que me acompañen, que luego el desgraciado dará una vuelta a solas conmigo"El jefe le dijo con una sonrisa:"Eso te costará 250."El tío accedió y de su viejo abrigo sacó los billetes que duramente consiguió.El jefe se río un poco y le dio la orden para que lo acompañasen a buscar al objetivo.En eso salieron en su taxi, el tío y otros 2 sujetos más.Atrás los acompañaban una camioneta negra y otra blanca.Estos sujetos eran profesionales en lo que hacían.Directo se fue la camioneta blanca a la comisaría para ver si salían policías alertados de algún acto sospechoso.Tenian que ser cautelosos y precisos; pero sobretodo, discretos.La camioneta negra estuvo dando vueltas entre la comisaría y la casa del objetivo chequeando cualquier actividad.Vigilando tanto a las pandillas como a los policias.Y el taxi se paró en frente de la casa del que iban a matar, Kevin.Pasaron horas y horas, pero los sicarios no se impacientaban.Solo esperaban como fríos asesinos.Charlando y hasta riendo.Y de repente a eso de las 2:30 de la madrugada, apareció.Ahí estaba Kevin, solo y ebrio.Regresando de robar autos.Esforzándose en encontrar las llaves de su casa.Nunca pudo entrar en ella...Uno de los sicarios bajó del taxi y fue directo a él, apuntándole con la pistola y le dijo:"Ven conmigo y no hables."Lo subieron al texi donde lo ataron de pies y manos.Kevin gritaba el porqué.Y En eso el taxista frenó y con toda la rabía del mundo le gritó:"¡Porque mataste a mi sobrino, Hijo de puta!El taxista dijo que con eso había sido suficiente y que los sicarios podían retirarse.Antes de que se fueran les dijo:"Yo no los conozco ni ustedes a mí."Y ahi el tío arrancó a toda velocidad a un pequeño bosque alejado de todo el mundo.Lejos de cualquier oido.Lanzó a Kevin al suelo como un costal de basura y luego sacó un tubo de metal.Dijo:"Sabes, he esperado por esto mucho tiempo, pero quiero oirlo de tus propias palabras, ¿tu mataste a mi sobrino?" Kevin respondió llorando:"No señor, de verdad yo no he hecho nada porfavor suelteme"El taxista gritó:"¡Mentiroso!"Y le comenzó a golpear con toda su fuerza.Era increíble como lo golpeaba.Se convirtió en todo una bestia.El taxista le preguntó de nuevo y Kevin respondió:"¡No fui yo, fue mi sobrino el que lo hizo". El taxista más iracundo aún respondió:"Y encima le echas la culpa a tu sobrino ¡¿no?!"Kevin antes de que lo golpeara dijo:"Ya ya, esta bien, fui yo. Te doy el auto de vuelta, te doy dinero, te doy lo que quieras, pero no me mates!"El taxista con una lágrima resbalándose por la mejilla dijo:"Lo que quiero ya me lo quitaste y no me lo puedes devolver, ¡infeliz bastardo!"Y siguió golpeándolo hasta cansarse y al punto de dejarlo moribundo.Después lo llevó de vuelta a su taxi y se fueron a la playa.Era hermosa esa playa, casi espiritual, parecía un lugar sagrado a esa hora.La luna llena iluminaba todo dándole un ambiente de misticismo y el único ruido que se escuchaba era el de las olas.Entonces el tío bajó a Kevin y lo llevó en sus dos brazos.El viento acarició sus rostros y por un momento el taxista tomó una respiración profunda y cerró los ojos.El tío le dijo:"Sabes, aquí traje a mi sobrino la noche después que su padre murió, él amaba esta playa.Aqui fue donde tiraron sus cenizas."Entonces se fue adentrando al mar lentamente hasta que el agua le llegó al ombligo.Y luego después de mirar el estrellado cielo dijo:"Y dime ¿crees tú en Dios?"A lo que un Kevin que apenas podía hablar dijo:"Si"Y finalmente el tío le dijo:"Entonces que él te salve"Y lo dejo caer asi como estaba.Se hundió lentamente y el agua se tiño de rojo.El mar se llevó sus pecados y su vida.El tío había cobrado al fin su venganza.Luego se largó de ahí a toda velocidad y fue a su casa donde lloró como nunca antes había podido llorar alguien.Nunca nadie supo nada, ni siquiera su propia hermana.Aquella que había dejado de comer, dejado su trabajo y dejado su persona después de la muerte de su hijo.Luego los sucesos quedaron en el olvido y el cadaver de Kevin nunca fue encontrado.El taxista siguió dedicandose a su humilde oficio.Y nunca jamás dijo nada a nadie.Hasta el día en que mi amigo tomó ese taxi. FIN

Último Post: Los hechos narrados en este relato son pura ficción y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.Inspirado en la violencia que nos rodea.Aquella historia que me contó un viejo amigo era realmente chocante.Me hizo pensar por horas, días y semanas, meses hasta que que me decidí por escribirla.Me hizo pensar sobre la vida y la muerte y de quien merecía cada una.Sé que de nadie tiene derecho quitar la vida, y que una vida por más que sea de un asesino, vale.¿Pero cuanto vale?También me hizo ver las diferencias de los mundos con los que vivimos.Hay un mundo que pueda estar pintado como el paraíso, donde la moralidad es lo principal.Un mundo totalmente falso, puesto que la naturaleza humana no es de índole pacífica por distintos motivos.Sean estos soberbia, avaricia, rencor, etcétera.Que cuando hay personas que tienen la vida resuelta, hay otras que luchan por una migaja.Nuestro mundo es bipolar en estos casos.Y Dios tiene un extraño sentido del humor.No sé por completo la veracidad de la siguiente historia, tal vez el viejo que se la contó a mi amigo era un charlatán, tal vez un asesino o tal vez un justiciero.Nadie es quien, como ya he dicho para juzgar.Y es que todo es relativo y todo en sí es más complejo de lo aparente.Siendo así que hace siglos, nuestra enredada sociedad condenó a los que viven ahora y esto es porque la pobreza, la cultura y la moralidad se heredan.Varios sin saberlo estuvimos destinados, y no hablo de un plan divino, a ser lo que somos por los que nos precedieron.Bueno, sigamos con la historia.Hablando de la delincuencia entre amigos que de hace años nos veíamos, uno sacó a la luz una muy interesante historia, tal vez macabra de pensar que fuese real.Yo callé y mientras más hablaba, más nos poníamos en suspenso.Nunca lo supe, nunca lo sabré.Y es una de esas historias de camino a casa que uno suele tener con un taxista, pero fíjate bien del carro al que te subes.Nunca sabes el misterioso mundo detrás del que conduce el volante.Esos ojos que ahora solo miran el timón y la autopista, solo para llevarte a tu hogar, han visto tantas o más cosas que los tuyos..Eso le pasó a mi viejo amigo cuando viajaba en un taxi.Es increíble la cantidad de detalles que se acuerda a pesar de los años.Le contó el taxista sobre su sobrino, hablando también del famoso tema del vandalismo, robo y delincuencia en general.Aquel joven era de un futuro prometedor.La esperanza de su familia.Después de que su padre muriese de cáncer hace cinco años, su pobre madre tuvo que ver como lo mantenía.Y era una mujer trabajadora, una madre como pocas.Este joven tenia todo al alcance de sus manos, todo.Y contaba con los recursos que lo ayudarían.Pero una noche lujuriosa le cambió la vida para siempre.Lo peor es que él nunca fue del todo consciente de los hechos que vendrían después de que su novia haya quedado embarazada.Y cuando se enteró de la noticia, se puso pálido como un muerto.Fue como si se rompiera su mundo de cristal, un crudo y brutal golpe de la realidad.Es así como aquel joven que tenia sueños y metas, que solo tenia que dedicarse a estudiar, tenia ahora que trabajar.Anduvo desesperado un tiempo, buscando una manera decente de ganarse el pan, y no había nada.Hasta que se le ocurrió el empleo perfecto al mirar a su tío con su viejo taxi llegando de visita.Rogó a su tío para que le consiguiera un taxi nuevo. Y este con un poco de magia, unas cuantas llamadas y una que otra mentirita piadosa, lo logró.Aquel si era un tío, uno de verdad.Así pasaron los días y el empeñoso joven fue ganando dinero honrado.Respetaba mucho su herramienta de trabajo.Cuidaba como oro a aquel taxi, de eso viviría su amado hijo pensaría.No había nada que indicase que algo malo iba a suceder.Hasta ese día.Según el relato, dicen que eran las 11pm y el joven no venía.El tío se paso de visita sorpresa otra vez solo para encontrarse con la noticia de que su amado sobrino no volvía.Su hermana estaba muy preocupada por su hijo, como toda madre.Ella, optimista como siempre decia:"Se debe estar de ganando el pan, esperemoslo"El problema era que ni ella se creía lo que decía.Pero pronto el tiempo pasó.Eran ahora las ya 2am y no venía.La preocupación y miedo los invadió.Fueron tan rápido que no tardaron ni cinco minutos en llegara la comisaría,Las palabras que escucharon del policía que los atendió fueron de mal augurio:"A un joven que coincide con su descripción le han robado su auto"A toda velocidad fueron al lugar de los hechos y lo que vieron...Mucha gente alrededor de algo.Gritos, murmullos y luces por doquier.Y solo pudieron reconocer un bulto tirado en la autopista.Un bulto...Todo lo que quedaba del joven, se había convertido en parte del morbo popular.Su tío fue el único que tuvo el valor de destaparle la cara.Y en efecto era él. Parecía dormido, atrapado en una mala pesadilla.Pero en realidad los únicos que parecían que estaban teniendo un mal sueño eran el tío y su hermana,Esta última no pudo soportar ver a su retoño muerto y fue por eso que se desmayó y cayó estrepitosamente al suelo.En cambio el tío no perdió de vista su objetivo.Era característico de él su frialdad para pensar.Como si no hubiese nadie a su alrededor, se abstraía totalmente.Y solo lloró para él mismo.Se acercó y toco el frío rostro de su amado sobrino.Con mucho dolor en su corazón cerró los ojos profundamente y lo recordó como aquel niño travieso que solía ser.Recordó esos tiempos felices, ahora arrebatados por la muerte.Quiso saber qué había pasado y preguntó persona por persona.Pero la mayoría eran curiosos al paso y morbosos.Aquellos que solo estorban a veces y que esa muerte para ellos, solo será un tema de conversación.Triste realidad, pero tampoco le echo la carga de la culpa.No se la merecen.Pero de entre todas las personas, una pequeña anciana que apenas podía caminar, fue clave para el tío.Aquella que usaba un bastón casi tan antiguo como ella.Llevaba, según dijo, un vestido celeste con flores amarillas.Pareciese que por milagro no tuviese telarañas.Al verla, podías casi volver en el tiempo."Yo sé quien lo asesinó"Fue en eso cuando el tío volteo rápidamente la cabeza.Y la anciana le dio una descripción precisa.Así se hizo una idea."Fue un sujeto sin cabello, tatuado en la cabeza, alto como no te imaginas y sobretodo blanco como extranjero"Aquellos parásitos de la sociedad matan por placer.La vida de un joven con futuro les valía tanto como un taxi.Un sucio auto.Pero el tío, buscaba venganza.Fue entonces que guardo su tristeza para más tarde y sacó a la luz un odio sediento de sangre.Un odio descomunal, casi inhumano.Su sobrino había sido asesinado por un desgraciado.La anciana seguía dando más detalles:"Lo mato por placer, porque ya le habían robado el auto y que yo sepa él no era de por aquí."El tío se quedo pensando en cómo encontrarlo, y se le ocurrió una idea.Mejor dicho, una pregunta...
Saludos compañerosMe he dado cuenta de que en mis post, a las melodias, siempre les doy un segundo lugar.Por eso hoy les dedico un post, disfrutenlas y comentenlink: http://www.goear.com/files/external.swf?file=d90470clink: http://www.goear.com/files/external.swf?file=016e061link: http://www.goear.com/files/external.swf?file=60bbd58link: http://www.goear.com/files/external.swf?file=017360flink: http://www.goear.com/files/external.swf?file=09a6853link: http://www.goear.com/files/external.swf?file=6f8ab84link: http://www.goear.com/files/external.swf?file=65ba8aelink: http://www.goear.com/files/external.swf?file=a6bec42link: http://www.goear.com/files/external.swf?file=f68be8clink: http://www.goear.com/files/external.swf?file=3312dc4link: http://www.goear.com/files/external.swf?file=84322f5link: http://www.goear.com/files/external.swf?file=0ec21f3link: http://www.goear.com/files/external.swf?file=6d6621clink: http://www.goear.com/files/external.swf?file=45a462clink: http://www.goear.com/files/external.swf?file=972771blink: http://www.goear.com/files/external.swf?file=23a91ecAntes de irme, quisiera que vean la séptima entrega de mis relatos de Kram, el perdidohttp://www.taringa.net/posts/arte/12184928/Kram_-el-perdido--El-canto-en-el-mar-_-Septima-parte.htmlRecopilación de videos para pensar:Esto es lo que esta pasando, despertemoshttp://www.taringa.net/posts/videos/12311910/Esto-es-lo-que-esta-pasando_-_despertemos_.htmlEstos son mis relatos breves:Relato breve sobre un destino inciertohttp://www.taringa.net/posts/arte/11520755/Relato-breve-sobre-un-destino-incierto.htmlLa ciudad de la luzhttp://www.taringa.net/posts/arte/11554627/La-ciudad-de-la-luz.html¿A donde fuiste,hija mia?http://www.taringa.net/posts/arte/11627792/_A-donde-fuiste_hija-mia_.htmlAnarquía, muerte, oro...http://www.taringa.net/posts/arte/11754543/Anarquia_-muerte_-oro___.htmlRecuerdos de gloriahttp://www.taringa.net/posts/arte/11862929/Recuerdos-de-gloria.htmlLa vida por una buena estafa...http://www.taringa.net/posts/arte/12018115/La-vida-por-una-buena-estafa___.htmlEl flautista y el niñohttp://www.taringa.net/posts/arte/12067439/El-flautista-y-el-nino.htmlEstas son mis reflexiones:Reflexión de religiónhttp://www.taringa.net/posts/arte/11811466/Reflexion-de-religion.htmlReflexión del tiempohttp://www.taringa.net/posts/arte/11873886/Reflexion-del-Tiempo.htmlReflexión de la sociedadhttp://www.taringa.net/posts/arte/12067483/Reflexion-de-la-sociedad.htmlEscribanme lo que piensan en los comentarios
La realidad es la ilusión en la que vivimos. El día pasa lento como el movimiento de las nubes que se mecen sobre mi cabeza. Las horas se convirtieron ya en años y este inmenso aburrimiento ya se apodero completamente de mí, haciéndome retractar de haber venido. Llegué esperando una aventura, una historia interesante que contar sobre esta enigmática isla. Los lugareños me hablan de leyendas ya muy antiguas y muy increíbles por cierto, pero eso no es lo que vine a buscar. Díganme loco, pero yo vine para vivir una historia que de muy pequeño escuche de parte de mi abuelo. Él había peleado en la segunda guerra mundial y me contó sobre una antigua ciudad donde se escuchan voces enterradas. Terminó varado aquí tras el naufragio de su embarcación, lamentablemente, todos sus compañeros dejaron este mundo tras el impacto. Dice haber vagado por el lugar hambriento y con la garganta seca como el desierto. Caminó horas siguiendo el sonido de una cascada que se negaba a aparecer hasta que encontró algo más impresionante: Ruinas de metal y concreto donde el silencio calla para dejar hablar a los que se fueron. Camino hacia el lugar y parecía como si la gente hablase, como si siguieran su rutina diaria como de costumbre, como siguiendo con vida… Pero una voz entonces lo comenzó a seguir como si se tratase de su propia sombra, la voz de una dulce mujer que le susurraba al oído, un susurro que se confundía con la brisa marina y que estaba cargada de un encantador misticismo. Estuvo atrapado en este lugar dos semanas, y las siluetas luminosas seguían apareciendo además de las voces que seguían sonando, en especial la de esa mujer. Sin querer, entonces, se enamoró de ella. ¡Enamorarse de alguien que nunca has visto, eso sí es estar demente! Un día, a lo lejos sonaron las sirenas de un barco. Mi abuelo entonces, tomó la suela de su bota y le prendió un fuego tan intenso, que el humo pudo haberse visto a kilómetros en el mar. El buque giro hacia la isla, la expresión de alegría de mi abuelo debió de haber sido inimaginable. Tanta felicidad que con palabras no podría describir. Entonces casi se elevó hasta las nubes para enseñarle su sonrisa a Dios, pero de un golpe, bajó hasta el infierno de tristeza al recordar que dejaría esa voz, que dejaría a “Amanda”. Inmediatamente comenzó a correr hacia el corazón de la isla, pasando por la densa selva hasta, pisando serpientes y arañas, incluso esquivando miles de espinas en las ramas para llegar a las ruinas d la ciudad. Nunca en su vida escucho un silencio tan... silencioso. Pero sobretodo, era un silencio doloroso, un silencio macabro, un silencio que puso a llorar a mi entonces rudo abuelo. Un silencio que se llevó su corazón. -¡Amanda! ¡Amanda! -Grito a todo pulmón, esperando aquel bello susurro en su oído izquierdo, pero Amanda no contestó. Se fue incluso hasta una pequeña loma y siguió gritando con las esperanzas casi por los suelos. Tanta fue su pena que se arrojó al suelo a llorar desconsoladamente como un bebe, y ahí entonces una luz se hizo apreciar, era ella. Mi abuelo levanto lentamente su mirada, iluminada por tal resplandor, y ella dejó ver por primera vez su rostro. ¡Era hermosa! Su pelirrojo cabello parecía un fuego celestial en el que se perdieron por un segundo los pensamientos de mi abuelo, pero nada tan cautivador como esos dos ojos que brillaban más que el sol. Y cuando las lágrimas de alegría le comenzaron a rodar por las mejillas a mi abuelo, ella se desvaneció en la luz del día y desapareció para siempre. Entonces esas lágrimas de alegría se convirtieron en lágrimas de tristeza, una tan profunda que la llevó por el resto de su vida. Lo único que pudo hacer fue entonces dejar su inmaculadamente blanco gorro de marinero esperando que si seguía allí, ella lo recordase. Abandonó la isla entre lágrimas que se perdían con el mismo océano, y con recuerdos que se llevaba la neblina. Sin embargo, yo no encontraba algo más aburrido en el mundo, que estar encerrado en este pedazo de tierra. Hoy será mi última noche aquí, y no he encontrado absolutamente nada, solo cuentos fantásticos ya muy antiguos. Mis maletas ya estaban todas empacadas y mi vuelo saldría en menos de ocho horas. Sin embargo esa frustrante sensación me perseguiría por el resto de mis días si no me la sacaba de algún modo. Esta noche me escapé por la ventana del hotel y sólo con una linterna, me adentré en las viejas ruinas. No había nada de interesante, ninguna voz, ninguna silueta, nada. Solo esa frustración otra vez, esa ira de no haber encontrado algo. Estuve a punto de irme del lugar cuando en el suelo, e iluminada perfectamente por la luz de la luna llena, encontré una gorra blanca. Tenía una nota de papel adentro, ya muy amarillenta y deteriorada, era polvo de historia que decía: Te amo Amanda. Las lágrimas comenzaron a caer de mis ojos, mientras me decía a mis adentros: Abuelo, decías la verdad. Y en eso escuche una voz en mi oído izquierdo. -Dile a tu abuelo que también lo amé. Voltee y no había nadie, solo la brisa marina que daba contra mi rostro. Daniel OJ (112DO211)

La realidad es la ilusión en la que vivimos. La muerte del dictador La luz de la mañana se filtraba por las persianas iluminando parcialmente aquella blanca habitación de hospital. Los gritos de protesta se las arreglaban para llegar hasta el quinto piso y poder ser escuchados por el singular, pero agonizante, personaje. Un hombre delgado y vestido con una bata blanca y guantes de látex tenía a cabo la tarea de evitar la muerte de este paciente, él se encontraba a su lado junto con el más recurrente amigo del enfermo, su hermano. Se le veía moribundo, pálido y sin un solo cabello sobre su cabeza. Símbolo de lo devastador que fue ese asesino llamado Cáncer. Su mirada divagaba por todos lados, por todas las paredes como si pudiera ver a través de ellas. Ver todos esos rostros de alegría y desprecio, tan grandes y tan marcados, que era difícil imaginar que tales gestos de felicidad, fueron causados por la próxima muerte de aquel hombre. Él ya no era nadie, no era ni la sombra de lo que fue, de hecho ya no era él. Era ahora un muerto, sí, un muerto cualquiera, sin aquella energía que otrora mostraba todo el tiempo. José el silenciador le decían. El gran dictador de un país cuya ubicación no revelaré el día de hoy. Antes vestía con un imponente atuendo militar lleno de placas doradas que brillaban a kilómetros de distancia cegando a sus oyentes cuando daba un discurso o a sus enemigos que muchas veces intentaron asesinarlo. Usaba siempre unos lentes oscuros que ocultaban su imponente mirada y un clásico gorro de soldado color negro como la sombra de la muerte. Sin embargo, y aunque no lo crean, él fue elegido democráticamente. La gente creía en él pues sus palabras parecían las de un sensible poeta y no como las del ambicioso monstruo que termino siendo. Parecía un buen tipo, una persona en quien creer, un Jesús ante la comunidad. Ganó las elecciones con una cifra aplastante y hubo una celebración casi total en la nación. El jolgorio continuaba y las sonrisas se mostraban por todos lados, desde los más pequeños, hasta los que caminaban con bastón, pero el demonio se quitó la máscara y ese carisma casi totalmente desapareció. Hay tantas cosas que podría decir, cerró canales, manipulaba información, evitó el comercio con un país extranjero en particular, hizo alianzas con otros pequeños países y demás locuras. Pero a pesar de todo, en su mente, él pensó que era necesario todo eso. Él no quería, mejor dicho, él temía que lo derroquen. Temía que su visión fuera cortada, y es que él tenía un sueño, él quería construir un paraíso que se basara en sus ideologías políticas. Sí, el sujeto era izquierdista, pero radical y hasta pasándose más del límite. Nacido en la pobreza y criado de manera dura, viviendo con la desesperación de no saber qué comer cada día. Sus padres los abandonaron, a él y su hermano Víctor. Eran hábiles para conseguir trabajos momentáneos, pero nunca olvidaron que para salir de la pobreza, es necesaria la educación. Y sí, asistieron a un colegio del estado donde se compadecieron de aquellos pobre chicos. Ahí fue donde la mente de José fue cosechándose, pero esta se llenó de ideas no apropiadas para un chico de su edad. Esto sumado más la dureza de su corazón lo convirtieron lentamente en un líder que pasaría desapercibido los próximos 40 años. Ahora yacía tendido en esa cama sucia de hospital conectado a un aparato que medía sus latidos y que cada vez parecían hacerse más lentos. Agarrando fuertemente a Víctor del brazo decía: -Victo, Víctor, esas personas de afuera, ¿Cuantos son? -dijo con una voz rugosa y penosa al mismo tiempo. -No querrás saberlo. -Van a acabar con mi misión, la de una vida de esfuerzo, júrame que los detendrás. -Haré lo que pueda hermano. -Víctor, espera, no te vayas -decía mientras su brazo temblaba y su rostro perdía la facilidad de hacer gestos -Quédate, espérame. Víctor se agarró la cabeza y volvió con su hermano, cualquiera pudo haberse dado cuenta de que pronto todo acabaría. Un aire frío entró por la ventana, era una ráfaga fuerte y repentina, fue algo muy extraño. José entonces comenzó a temblar y sujetó aún más fuerte la mano de su hermano. -VIvicvictor -dijo con la mandíbula epiléptica. -¿Si? -Vic -dijo con una voz muy suave -Acércate. -¿Que pasa José? -¿Quque le paso al paparaíso? -Solo fue un sueño José, solo un sueño... La máquina que registraba sus latidos entonces dibujo una línea recta y verde. Eso significaba que en este día, a las 12:37 a.m. José el silenciador, dejó de existir. Una ráfaga de viento pareció salir de adentro del cuarto y salió con tanta fuerza que abrió la ventana, fue casi como si su alma escapara. A las 12:59 a.m. se supo la noticia y todos celebraron con una inmensa alegría. Arriba, se encontraba Víctor llorando a su hermano. El sueño simplemente había acabado. ... Botella de plástico Solo una botella de plástico. Algo tan simple y fácil de encontrar, probablemente arrojada descaradamente por algún transeúnte en su falta de interés por mantener limpias las calles o el arduo, dificultoso y pesado trabajo que resultaba el encontrar un tacho de basura. Yo la veía rodando de izquierda a derecha y viceversa, la veía volando por sobre nuestras cabezas, la veía golpeando las paredes y hasta la veía bailando en la pista. El sonido de la botella siendo pateada de un lado a otro era acompañado por las risas más inocentes que jamás he oído, probablemente las más sinceras. Eran tres niños jugando fútbol o algo así, pero no importaba lo que fuese, porque para ellos, eso era el mundial. Sí, exactamente, en su imaginación, ellos estaban jugando la final. La felicidad podía verse en sus rostros, se podía ver en el destello de sus ojos a la luz del sol del mediodía. Es ahí donde creo yo que reside la esencia más pura de la felicidad, en la sonrisa despreocupada de unos niños. Iluminaban el paisaje a su alrededor con su alegría y júbilo y hasta hacían sonreír a uno que otro anciano que pasaba por la calle. Ese día, el sol tardó más en ocultarse. Ese día amigos, era navidad; esa botella, su juguete. Así fue que todos nos dimos cuenta de que el dinero no compra la felicidad, sino que la felicidad la descubrimos nosotros donde podamos. Por lo menos así lo vi yo mientras seguía caminando por entre la apurada, estresada, agitada, preocupada, cansada y aburrida gente; cargando unos pesados regalos que no se comparaban al valor de esa botella de plástico. Finalmente la botaron después de que los regañaran y tuvieron que deshacerse de su balón. Curioso fui a ver al bote de basura, y no había nada. Volví la mirada a los niños y no estaban. Todo fue muy extraño, pero luego se pondría más raro aún. Comenzó a nevar en pleno verano. Era hermoso, nunca antes había nevado... ... Un momento, no soy marinero Había tempestad, las olas eran gigantes, monstruos cobardes que se ocultaban bajo el manto protector de la oscuridad de la noche y que solo se hacían visibles cuando azotaban nuestra frágil embarcación de madera podrida. Nuestro barco volaba por unos segundos, unos segundos cargados de silencio y de paz, pero luego aterrizaba fuertemente contra las duras aguas del mar, trayéndonos así de vuelta a la realidad. Comencé a ver mi embarcación cada vez más vacía. Mis marineros, mis fieles marineros, desaparecían. Yo no veía ni a donde se iban, ni mucho menos cómo se iban, yo solo veía una cubierta vacía y llena de soledad. De pronto veo una figura, al otro lado de mi ubicación, en la proa. Me acerco a él corriendo como si tuviera la necesidad de ver su rostro, de decirle algo, de simplemente estar ahí; pero en el fondo, era la necesidad de no quedarme solo. Corro con toda la fuerza que mis piernas me daban, a través de la mojada, resbaladiza y peligrosa cubierta, mientras relámpagos le dan música de fondo a mi carrera. Lo alcanzo y llego a mirar su rostro. Un viejo sonriente con un parche en el ojo y con una barba espesa como la vegetación de la selva. Le pregunto por todos, pero él ríe y se acerca al filo. Salta como un ángel caído, yo lo vi todo en cámara lenta a medida que mis temores más profundos me invadían, estaba solo. Miré hacia el mar y vi a toda mi tripulación saludándome sonrientes. Mi cara era indescriptible en ese momento, se me habían mezclado la confusión, el temor, la indecisión y también esa sonrisa... De pronto el mar comienza a tornarse de azul oscuro, azul noche, azul muerte; a azul claro, azul día, azul vida; y pude darme de la figura que mis marineros habían dibujado. Sus cuerpos formaban una perfecta flecha. Entonces levante la cabeza y me di cuenta de que mi barco estaba a punto de chocar con una pared de concreto sólido. Una pared gigante en medio del mar, cuya cima no lograba divisar por la oscuridad. Y sucedió lo inevitable, yo recibí la colisión con los brazos abiertos. Las olas me llevaron a una orilla cálida pero oscura, pues la noche aún no terminaba. Estaba curiosamente en una balsa, curioso, nuestro barco no tenía balsas. De repente escuche unas voces y carcajadas, era como si fuese una fiesta o algo así. Me les acerqué y le pregunté qué hacían. -Un momento chico, ya va a comenzar -me dijo un señor vestido con traje de obrero y con unos lentes oscuros. -¿Qué? -Shhh, espera. -Pero... -Shhh, espera. -Oiga perdí a... -Shhh, espera. -¡Ah! ¡Váyase a la mierda! -Shhh, espera. -¡¿Que espere qué?! -Allá -me dijo señalando hacia la inmensidad del cielo oscuro. Entonces vi algo. Vi una figura ovalada caer, caer y seguir cayendo cada vez más rápido. La alegría se pintaba cada vez más marcada en los rostros de los que me rodeaban. Yo pensé "¡Coño, un meteorito!" Quise correr, pero mis pies no se movían, era como si estuviesen pegados al piso con alguna clase de pegamento. La figura se hacía cada vez más grande hasta que pude darme cuenta de lo que era. Era un huevo, algo extraño, pues usualmente los huevos no caen del cielo de donde yo vengo. Entonces el choque contra la dura tierra era inevitable y el huevo cayó y se partió perfectamente en dos partes iguales. Una luz cegadora salió de su interior y mis ojos se evaporaron por un segundo, luego volvieron a su sitio y pude apreciar lo que era. Era el sol en su máximo esplendor, en su perfecta perfección. La oscuridad se fue de golpe y el día comenzó. -Vamos chicos, a trabajar -le dijo uno de tantos obreros a sus compañeros. Yo estaba perplejo, en primer lugar, por el suceso del huevo gigante estrellándose contra la tierra; y segundo lugar, por la alegría con la que esos hombres iban a trabajar. Iban corriendo como perros tras una perra en celo, como tiburones tras la sangre de un inocente, como borracho a cantina, pero jamás como un trabajador a su trabajo... Logre atrapar a uno de ellos antes que se fuera con los demás. -Eh tú, ¿qué coño van a hacer? -Tenemos que reconstruir la cáscara en doce horas como mínimo. -¿De qué hablas? ¿Qué hora es? -Son las seis, seis, seis, seis, seis, seis... El despertador estaba sonando: Bip, bip, bip, bip, seis, seis, seis... Entonces desperté en mi confortable cama en la ciudad y recordé que no soy marinero, que ni siquiera sé nadar. Que extraño sueño, que como todos los otros, acaba de golpe dejando una aventura inconclusa más. ... ¿Que pasó con Alex? -Alonso, ¿recuerdas a Alex? -Jaja, claro, como no, él era prácticamente mi hermano. Fue una de las conversaciones que tuvimos mi primo y yo a lo largo de este año, pero a la hora de preguntar qué pasó con él, había un inquietante vacío en la conversación. Un vacío ambientado por el más callado silencio y acompañado de una nube muy densa que cubría nuestros recuerdos hasta el punto de no recordar casi absolutamente nada sobre el asunto. Era como un recuerdo que fue vilmente arrebatado de nuestras mentes y todo tan súbita y sigilosamente que ni siquiera nos dimos cuenta. Siempre nos faltó uno. Éramos tres: Bruno, Alonso y yo. Íbamos de arriba para abajo disfrutando de la juventud que en ese momento teníamos, dábamos vida a cualquier loca idea que se nos pasara por la mente. Así fue que nos metimos en lo que se denomina Graffiti. Lo sé, ustedes lo verán mal, y probablemente lo esté, pero en ese momento, la adrenalina se apoderaba de nosotros por las noches. Y créanme o no, esa era la sensación más exquisita que alguien pudiera sentir en vida. La noche y las criaturas que ahí habitaban le daban un encanto místico a las salidas. Pero como ya dije, siempre nos faltó uno. Alex entonces hizo su aparición a través de Alonso. Era extraño pues Alonso siempre lo mencionaba como su hermano, pero nosotros nunca lo habíamos visto hasta ese entonces. Y con él, el grupo quedo completo. Éramos ya un cuarteto y eso era lo que buscábamos. Alex era una persona muy amigable. Con él planeábamos muchas cosas, nunca decía que no a nada, por eso que lo aceptamos tan rápidamente, porque siempre podíamos contar con él. Así fue cómo pasamos varias noches entre risas y pintura. A veces íbamos a fiestas y jugábamos fútbol en el parque junto a otros chicos. Pero todo esto pasó solo en ese verano. Fue uno un poco extraño, era nostálgico en cierto modo, tal vez porque sabía que era el último verano que pasaría sin responsabilidades... Terminado este, terminaron también las salidas, el spray, la noche y la presencia de Alex. Simplemente desapareció. Un día Alonso y yo fuimos a su casa, que yo recordaba perfectamente, para visitarlo ya que desde hace meses que no nos habíamos comunicado con él. Pero el barrio donde él vivía de repente nos pareció más sombrío y tenebroso que cuando íbamos aquel verano. Fue entonces cuando todos los vellos de nuestro cuerpo se erizaron al ver un terreno baldío donde debería estar la hermosa casa verde de tres pisos donde vivía Alex. No lo podíamos creer. Preguntamos a los vecinos y nos dijeron que había estado así de vacía desde hace por lo menos unos diez años. ¡Imposible! Regresamos muy confundidos al barrio y, junto con Bruno, nos pusimos a revisar las fotos. Asustados apretábamos cada vez más despacio el botón de la cámara para pasar las fotos porque... En ninguna foto aparecía Alex. Nada. No había fotos, no había casa, no había documentos, nada. Simplemente, él no estaba y no había dejado rastros... A veces me pongo a pensar que nunca existió. A veces me pongo a pensar que nosotros lo inventamos para así satisfacer de una vez nuestra necesidad de tener un hermano más. A veces me pongo a pensar que simplemente, lo imaginamos todo y que las salidas no fueron más que un singular sueño... ... Inquilinos En el rincón más recóndito del jardín que mi casa tenía, había tres pequeños amigos, tres polizontes que nadie sabe cómo aparecieron, tres inquilinos de ocho patas cada uno. Nuestras tres arañas que no eran nuestras. Una mañana desperté y ya estaban ahí, bien instaladas en aquel oscuro rincón, descansando plácidamente en la sombra que el lugar les proporcionaba y no se movían por nada, como diciéndonos que ese rincón era suyo y que se lo habían ganado de buena manera. Nadie les dijo nada, porque a nadie le importaba, o porque simplemente, nadie las había notado. Ellas adornaban el lugar ya que su apariencia era singular. Aquel llamativo y venenoso color amarillo, daba un toque de elegancia a los arácnidos, que parecían tres estrellas en una solitaria y oscura noche; y esa elegancia se la transmitían al rincón, que poco a poco se fue llenando de las telarañas más inusuales, y hasta me atrevería a decir artísticas, que he visto en mi vida. Las tres arañas eran una madre y dos hijos. Eran como una familia a escala, con todo y sus dramas. Yo me imaginaba a la madre regañando a sus retoños por no hacer nada en todo el día aparte de que tomar el sol y hablándoles de que la vida es dura y demás cosas que una madre le podría decir a sus hijos. Ella era la dominante, la recia madre soltera que tendría que mantener a su familia sola. Así fui observando el ciclo de la vida en versión miniatura, pero sin restarle eso detalles. Día tras días, la madre atrapaba insectos que se convertirían en la cena familiar. La telaraña se iba extendiendo como casa en construcción y mostraba formas aún más extrañas a medida que se hacía más grande. Formaba los cuartos de las crías y el cuarto de la madre solitaria, o por lo menos eso veía yo. Las pequeñas arañas se iban haciendo cada vez más grandes, intentando alcanzar el tamaño de su orgullosa madre, que ahora parecía una sabia abuela. Una mañana vi como de costumbre el rincón y la matriarca colgaba, reseca e inmóvil, de la telaraña. El viento la mecía a su voluntad como si fuera una pluma. A sus dos crías parecía no importarle, o tal vez fui yo que nunca pude ver sus expresiones de tristeza si es que las tenían. Ahora el cadáver se iba haciendo cada vez más flaco y decadente, hasta que un día gris y agitado, el viento se llevó su cuerpo hacía lo más alto del cielo, mientras los hijos se quedaron abajo viendo como su madre se iba para siempre. Las dos arañas desaparecieron al tiempo. No sé cómo, ni mucho menos a donde se fueron, pero era como si quisieran dejar las cosas atrás y olvidar. Me pareció una actitud muy humana. Ahora solo hay una telaraña abandonada que el viento que se llevó a la madre, nunca pudo derribar. El rincón nunca había estado tan solo... ... Recuerdo súbito, una noche nostálgica Solo una vez amé a una chica con mi corazón en la mano y una sonrisa del todo sincera en el rostro. Ella era y es hermosa; sin embargo, probablemente no la volveré a ver. Y ese es el drama y los demonios que me persiguen. Me carcomen el alma como aves carroñeras o como parásitos que nunca están satisfechos del todo. Una luz se me apagó de golpe, como si el sol se hubiese extinguido y ahora siento frío, mucho frío. La felicidad esta por ahí vagando y a veces me encuentra, hablamos un rato como viejos amigos, pero siempre tiene que meter su nombre en la conversación... No sé cómo escribo esto, no sé si es verdad, no sé si la sigo amando. Pero algo es seguro, jamás la olvidaré. ¿Por qué? Simple, porque en mis pocos años de existencia, nunca he conocido a una persona más buena que ella, y que ahora me siento con suerte por haberla conocido. Sea como fuese, su solo recuerdo me inspira. Y es que gracias a ella, conocí al amor y a sus venenosas características. Cuando este no es correspondido, el dolor sobrepasa lo físico y entra a otro nivel. Lo acepté igual, porque este no era ni siquiera comparable a la felicidad que otrora me había dado ella. Una felicidad plena que ahora me alegra haber experimentado, era un tiempo de paz. Daniel OJ (112DO211)

Probablemente el intermitente foco de aquella habitación era más terrorífico que el desconcierto que sentía Pacheco. Amarrado a una silla de manos y piernas, intentó moverse, pronto se dio cuenta de que era imposible. Una voz profunda y grave dijo: -¿Ya despertaste? -¡¿Quien eres imbécil?! -Shhh, todo a su tiempo. -¿Acaso sabes quien soy? El hombre de voz grave rió y se dejó ver, abandonando las sombras que le servían como una cortina, ocultándolo. Pero cuando salió a la luz, igualmente parecía una sombra viviente, pues no había prenda en él que no fuera negra. Vestía un sobretodo de cuero, guantes del mismo material, un imponente sombrero, y una máscara que no permitía ver su rostro. Sin duda, lo más resaltante era esa máscara, no por lo extravagante que pudiera ser, sino por lo simple que en realidad era. Una tela que envolvía su rostro incluyendo ojos, boca, nariz, todo. Como si fuera un velo de novia, pero negro, parecía entonces, el velo de la parca. Luego dijo: -Tú eres el señor Pacheco, Alonso Pacheco ¿no es así? -¡¿Ah?! ¡¿Cómo lo sabes?! -Verás, hace mucho tiempo me propuse acabar con la escoria de este país y tú entras en esa categoría. Dime, ¿qué sentiste cuando jalabas el gatillo apuntando a esa cajera? -No, te equivocas, yo soy un taxista. Me gano la vida honradamente. -Era madre, ¿lo sabías? -Yo no soy quien tú crees -dijo Pacheco con una mueca de indignación muy realista. -Te tienen buscando desde hace días, Pacheco, pero nadie se atrevió a sacarte de tu hogar, solo yo fui capaz de eso, y déjame decirte que fue muy fácil. -No soy ese hombre. -¿No? Pues veamos… Alonso Rafael Rodríguez Pacheco. Edad: 37 años. Ojos negros. Cabello negro y corto. Robo a mano armada a un banco, robo de vehículo a un civil y por lo que veo, también sueles inhalar cocaína, ¿no? -Por favor. -dijo con una lágrima saliendo de su rostro. -Se hombre Alonso, ¿te vas a poner a llorar? -Perdóname. -No no Alonso, no nos pongamos así. No me vengas a suplicar, es tarde para eso. -Ayúdame, ayúdame. -¿Ayúdame? Te gustaría pensar que es un mal sueño, ¿no? -¡Sí! -Yo también Alonso, yo también. ¿Tú crees que me gusta andar por ahí matando a tanta basura? Es cansado amigo, es muy cansado y yo ya no soy tan joven. Me gustaría estar sentado en mi hogar descansando, pero no puedo… -Por favor. -dijo casi perdiendo el aliento -Déjame vivir, no lo volveré a hacer -El problema con eso es que si te suelto lo volverás a hacer aun así me digas lo contrario. Además la muerte no es gran cosa, es solo una parte de la vida. -dijo mientras le ataba un paño alrededor de la boca -Verás Pacheco, yo no te estoy quitando nada, tú ya estás muerto. Entonces cogió una pistola con silenciador y sin titubear, sin remordimiento, sin temor alguno, le pego el arma en la frente. Pacheco comenzó a gemir y emitir ruidos desesperados. El enmascarado le quedó mirando un rato y le dijo: -No tienes que mirar si no quieres. Luego disparó y los sesos volaron por los aires danzando hasta estrellarse contra las paredes haciendo un sonido viscoso, el cual fue seguido del más profundo silencio. El sujeto entonces apagó la luz y salió del lugar como si nada hubiera pasado ... Yo soy solo un enterrador. Mi trabajo consta únicamente de tomar una pala y cubrir una fosa donde se encuentra un cuerpo inerte encerrado en una caja de madera. Esa es la parte física de la labor, es básicamente lo que se puede observar. De hecho, es por eso por lo que me pagan, o pagaban… Pero este trabajo va mucho más allá de eso. A veces incluso me considero el intermediario entre la vida y la muerte. Yo cierro la última página del libro. Cada vez que echo la tierra sobre el ataúd, pienso que entierro también una vida, que entierro anécdotas, que entierro recuerdos, que entierro emociones, que entierro alegrías, tristezas, que entierro historia… La muerte tiene muchas características, pero la más resaltante es que el sufrimiento de un ser humano agonizante no termina con su propia muerte, sino que se traslada a la de sus familiares. En cierto modo, esta glorifica a las personas. Súbitamente las vuelve “buenas”. Recuerden que donde hay un muerto, siempre hay alguien que lo llora. También pude notar lo inesperada que es, no importa quien seas, si eres humano, vendrá por ti. En cualquier lugar, en cualquier momento, seas rico, seas pobre, seas adulto o solo un niño, desde que nacemos, emprendemos una carrera que termina en manos de la parca, quien muchas veces toma múltiples formas. Pero ya me acostumbre a la muerte, prácticamente la veo todos los días. Por eso para mí ya no es gran cosa. Sé que un día moriré, pero ya no le tengo miedo a eso, pues verán, desde hace mucho tiempo que adopté al cementerio como un hogar… Pero esto no siempre fue así. Daniel OJ (112DO211)
Hola compañeros, hoy le voy a hablar de una corta reflexion que tuve esta semana, dejando de lado por hoy dia a los relatos breves. Primero me puse a pensar sobre la religión. La religión, antes se usaba para ocultar los miedos, y debes en cuando para infundirlos. En la edad media, la inquisición torturaba de una manera inhumana a las personas, solo por tener un pensamiento propio. La libertad es algo con lo que el ser humano nace, pero que en el transcurso de su vida, se le va quitando. La religión nos costo muchos años de desarrollo, y no hablo solo de la cristiana. Es tan simple como ponerlo asi: Los antiguos seres humanos, sin conocimiento alguno y con temores varios, creaban estos dioses protectores para sentirse protegidos y explicar cosas que no sabian. Pero en la mayoria de veces se usó para controlar a las masas. Realmente hay momentos en que hay que tomar el control, intentar hacer lo que un Dios no puede. A veces uno se cuestiona sobre la religión. Hay tantos dioses en el mundo, cuantos más tiene que haber para que ellos dejen de sufrir Ahora cómo saber qué hacer El primer Dios te pide que hagas esto. El segundo esto otro. ¿es que acaso volvimos a las cruzadas? Pareciese que avanzaramos a pasos de cangrejo. Una vez escuche una paradoja de la omnipotencia de un Dios, por Albert Einstein. Básicamente consistia en esto: Imagínate pedirle a un Dios, una roca tan pesada que ni él la pueda cargar. Si no la puede cargar, entonces no es omnipotente, pues no puede cargar la roca. Pero si lo hace, pues tampoco es omnipotente, no ha sido capaz de crear una roca que ni él la pueda cargar. Ese es el problema, creer que no tenemos poder cuando el poder esta en nosotros. Pero ellos quieren que seamos iguales La libertad de expresión no existe más. La sociedad en sí solo quiere que seas un ladrillo más. Te hacen creer que el significado de la vida es Dios. No, el significado de la vida es vivir. Solo somos un segundo en el tiempo. Haz que dure lo más que pueda y disfrutalo.No creas nada de lo que te dicen, nisiquiera me creas a mi, fuiste hecho para pensar por tu propia cuenta. Haz lo que tengas que hacer rápido, que el fin del mundo llegara cuando mueras. Todo esta en tu mente y recuerda que tu eres quien tiene el control de tu vida Estos son mis relatos breves: Relato breve sobre un destino incierto http://www.taringa.net/posts/arte/11520755/Relato-breve-sobre-un-destino-incierto.html La ciudad de la luz http://www.taringa.net/posts/arte/11554627/La-ciudad-de-la-luz.html ¿A donde fuiste,hija mia? http://www.taringa.net/posts/arte/11627792/_A-donde-fuiste_hija-mia_.html Anarquía, muerte, oro... http://www.taringa.net/posts/arte/11754543/Anarquia_-muerte_-oro___.html

Hecho en epoxica Esta noche... Esta noche no voltees cuando te hable, que encontraras algo que nunca debes ver. Escalofríos recorrerán todo tu cuerpo y se propagaran hasta llegar a tu oscura alma. Esta noche no apagues la luz que lo que se esconde en las sombras espera que no despiertes. Y veras esos dos ojos amarillos mirándote fijamente hasta que quedes dormido. Esta noche, cierra la puerta con llave que no querrás que nadie entre, pero igual entrará en tu mente. Sentirás una mano en el hombro, pero no habrá nadie. Esta noche los perros ladrarán a las 3 de la madrugada, y oirás que alguien toca tu ventana. Veras la silueta de la muerte tras tus cortinas, una mano peluda abriendo lentamente tu closet, los horrores más morbosos de tu condenada mente se harán realidad esta noche. Los pasos se comienzan a escuchar más cerca al otro lado de tu puerta. Escuchas lamentos muy melancólicos que te recuerdan a las voces perdidas del infierno. Todo temblará y tú quedarás en shock mientras comienzas a sudar fríamente. Tu corazón late como nunca ha latido, con un ritmo irregular y doloroso. Sientes que la temperatura del lugar baja y baja y sigue bajando hasta el punto de congelación y más bajo aún. Tu cuerpo tiembla, tus dientes tiritan y nada aplaca esa horrible sensación de frío. Escuchas como las uñas de esos demonios arañan tu puerta. La sangre se escabulle por debajo de ella. Tu cuarto termina bañado en sangre caliente, el olor de esta invade todos tus sentidos. Es nauseabundo y vomitivo como no te imaginas. Tu estomago se revuelve del asco y tu mente del miedo. Comienzan a dibujarse rostros de ira en el líquido rojo y tus cierras los ojos para no ver. Pero eres consciente como para oír que alguien susurra tu nombre. Abrirás tus ojos por instinto y lo último que verás será él.