iscariote
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Registrate y eliminá la publicidad! Emiliano: Entre la guitarra y el fusil por Hernán Maciel La guerra por el petróleo chaqueño llevó a cientos de miles de paraguayos y bolivianos a creer que luchaban por una causa patriótica. La sangre que regó el inmenso kaœaguÿ petrolífero sin embargo guarda aún algo de su gloria y su nobleza en las composiciones de una de las figuras emblemáticas de nuestra cultura: Emiliano Rivarola Fernández. «Jaku’éke Paraguái…» A principios de marzo de este año se realizó el seminario latinoamericano sobre protagonismo popular, soberanía e integración donde participaron distintas personalidades de diferentes países de la región. Entre los visitantes a nuestro país estuvo Julio José Chiavenato, escritor brasilero que se dedicó a investigar las causas y consecuencias tanto de la guerra del 70 como la guerra del Chaco. Julio José cuenta que se fascinó con la historia del Paraguay después de una visita a Caacupé, donde estuvo preguntado sobre uno de los monumentos hecho para los niños mártires de Acosta Ñú. Un niño que estaba por el lugar lo llevó junto a su abuelo, quien le contaría la historia y el por qué de aquel monumento. Julio José decía que no le contó una historia, sino que le cantó una canción en guaraní sobre la guerra y que después le tradujo al castellano para que entendiera. Desde ese momento quedó conmovido por la historia del Paraguay. Quizás los acordes de aquella canción que escuchó Chiavenato eran de alguno de las tantos emilianore, como se conocen las obras de este poeta incrustado en el corazón y la mente de nuestro pueblo como una bala que no termina de matar. Es cuestión de imaginar cómo la guitarra herida por la polca revive nuestro pasado y nos lleva nuevamente hacia aquellos parajes inhóspitos, hacia el campo de batalla. Emiliano Rivarola Fernández entregó su vida al canto, a la poesía y, de alguna manera, a la guerra. No es casual que este poeta tan elogiado y reconocido, incluso perseguido en su época, hasta hoy se halla identificado con las contiendas bélicas y el heroísmo que caracteriza a la «raza guaraní», como él llamó a nuestra gente. «Ikatúnte aju jevy/ Ndaha’éi katuete amanóvo…» Don Simeón Fernández se presentó para defender la patria, quizás conciente de su último destino, en el Campamento Cerro León. El honor y la patria y todo por lo que había luchado en su vida lo reclamaban. Fue así que dejó en casa para que le esperen, hasta la eternidad si era necesario, a María Ana y al pequeño Silvestre que tan solo tenía 9 años, su único hijo. Los años pasaron y la guerra consumía la tierra, a los hombres, al futuro… pero no la esperanza. María seguía esperando a Simeón, que parecía llegar a veces entre la noche, vivo y sonriendo. Pero sería María la que llegaría hasta él. Ella y algunos vecinos y parientes tuvieron que movilizarse hacia Piribebuy arrastrados por el horror de la guerra. 1869 no tenía fin y los aliados estaban apoderándose de todo. Hasta que ocurrió lo fatal. Un 12 de agosto genocida, Silvestre de 12 años, quedó huérfano igual que todos los niños del mundo. Su madre fue violada y asesinada por el feroz Luisón de tres cabezas que decía estar luchando contra un solo hombre mientras se devoraba a los niños que encontraba a su paso. Pero Silvestre Fernández logró escapar de sus fauces. Antes, también empuñaría el fusil y vestiría de soldado y perdería la inocencia para siempre. Cuando el Mariscal es asesinado Silvestre huye ya sin nadie y sin nada. Silvestre sobrevive y con los años va a parar a Asunción donde trabaja de carpintero. Ya en 1892 Silvestre decide viajar a Acahay para visitar a algunos parientes que también sobrevivieron. Y Allí se enamora de Bernarda Rivarola, sobrina del Cnel. Valois Rivarola. «Na tahupimí mano a la vicera/Ha tambojoja che marakamí» Sería Emiliano el único fruto de ese encuentro y al igual que su abuelo y su padre también lucharía por lo que creía honorable y noble. Pero Emiliano empuñaría tanto el fusil como la guitarra. Y más. Haría que los soldados que, junto con él, irían a defender la «soberanía territorial» se llenasen de fervor patriótico y de coraje contra el enemigo, que no sería otro que la población indígena de Bolivia que también fue engañada por el supuesto nacionalismo que predicaban sus Jefes. Canciones como «Rojas Silva rekávo», «Che la reina» y «13 Tuyutí» nacieron de su inspiración de soldado y poeta. Lo desconocido y lo inhóspito eran enfrentados por los soldados paraguayos escuchando las canciones de Emiliano, que escribía en medio del fragor de la batalla. Emiliano, incluso en la guerra, llevaba su guitarra bajo el brazo por todos lados alegrando los momentos en que descanzaban. Aquello que el pueblo sentía él lo traducía en poesía y música. El genio popular se hizo carne en él. Sus obras ayudaron a levantar la autoestima y la moral de la gente; trajo con su canto no solo la historia de nuestra valerosidad sino también contribuyó a la reveindicación del idioma nativo, al hacer sus canciones en el idioma en que hablaba el pueblo. Su aporte al idioma guaraní y la conciencia de nuestra propia historia es incalculable. La vigencia de los emilianores es indiscutible. Solo falta ir en algún barcito, en algún lugar donde una guitarra temple el ambiente para escuchar entre a las voces un «ñahendúna petei emilianore mba’e» y que inmediatamente el fervor antiguo renazca y todos los reunidos sientan que somos parte de algo común, más grande que los engaños y trampas que nos ha hecho la historia que cuentan en los libros. FUENTE Otros Posts:

Registrate y eliminá la publicidad! LA ETERNA PROMESA DE FELICIDAD Y PLACER Algunas aclaraciones sobre la idea de felicidad Tras la palabra «felicidad» se han representado multitud de ideales y expectativas, muchas veces difusas y tremendamente contradictorias. Asimismo, la mayoría de las ideologías (si no todas) prometían la felicidad «eterna» tras su triunfo. Una promesa eficaz hasta el punto de que plantear un ideal distinto es incomprensible. Si la felicidad se busca en la riqueza, en el poder, en la amistad, en el amor, en el trabajo, en el arte, en la meditación,... se hace patente la vaguedad de un término que bajo su capa acepta aspectos tan contradictorios. Mi interés no es indicar un nuevo (o viejo) lugar donde buscarla, sino aclarar qué es (si se puede) y evidenciar su papel confusionista. Los discursos actuales del Engaño (que fomentan y justifican el actual estado de cosas mediante la difusión de ideas, valores, principios, representaciones mentales, formas lógicas de «pensamiento»,...) ejercen un control de las mentes ligero, participativo y simbólico. Códigos, ritos, proyectos y credos se apilan en una marea comunicacional que es extremadamente versátil: sirven tanto para fomentar espíritu de entrega hacia un gran grupo como para fortalecer una falsa sensación de autocontrol, de dominio de sí. La felicidad mediática es un reclamo de este tipo: algo vivencial y mediatizado, irreflexivo, pues no se analizan ni su origen, ni sus consecuencias, extraño a lo salvaje, ya que es una construcción artificial de cómo ser en el mundo. Dado que el término felicidad es vago y engañoso, prefiero descartarlo a la hora de desarrollar un discurso contrario a la dominación; pues detrás de esta vaguedad encontramos a menudo justificación de dicha dominación. Veamos algunos ejemplos: - La felicidad vista como realización plena de todas las necesidades y deseos presentes en el ser humano no hace distinción entre necesidades inherentes a la naturaleza humana y necesidades creadas culturalmente, y lo mismo ocurre con los deseos. Esta indiscriminación conlleva en la actualidad a justificar implícitamente sistemas de organización social dominadores, pues son los únicos que pueden satisfacer ciertas necesidades / deseos generados culturalmente (por ejemplo, tener un coche, un móvil, internet,...) Por otro lado, en el caso de que no puedan satisfacerse todas las necesidades/deseos, se establecería una escala de éstos según su importancia y/o su posibilidad de satisfacción. Examinar los posibles criterios para esta clasificación escapa a lo que pretende este artículo, pero la idea ya ha sido esbozada: no toda necesidad ha de ser satisfecha, no todo deseo es correcto. - La felicidad vista como un ideal de vida «equilibrada»: esta idea de «paz espiritual» conlleva una visión equivocada de la vida (la ausencia de conflictos) como ideal. Esta visión está cargada, en la actualidad, de varios componentes ideológicos del sistema: el conformismo, la sumisión y la aceptación de lo existente. En realidad, vendría a decir algo así como: «trata de estar en calma y en armonía con lo existente para conseguir el fin de la felicidad». En este sentido, cualquier afán de lucha contra la dominación y por la libertad conduciría a la infelicidad. - La felicidad vista como autorrealización: en este caso ocurre algo similar al primero, si no se aclara exactamente lo que se entiende por autorrealización, el término se difumina en la vaguedad. Otra visión de la felicidad similar a esta es verla como cualidad de una vida satisfactoria por estar plena de sentido. Pero, ¿qué le da a la vida pleno sentido? La libertad. Si por autorrealización se entendiera la satisfacción de las necesidades básicas individuales (comida, abrigo en sentido amplio, descanso, relaciones íntimas y sinceras,...) de forma autónoma (libre), el término podría ser útil, pero aún así podría plantear dudas; lo importante no es sólo si las cosas se consiguen o no, sino el cómo se consiguen. La libertad es un fin en sí misma, en lo «bueno» y en lo «malo»; no sería incompatible con esta idea de autorrealización, pero sí prioritaria, ésta supeditada a aquella. Llegado a este punto, se lanza al/la lector/a la siguiente cuestión: ¿Se puede entender la felicidad como realización plena de la libertad? (...) Extraído del fanzine «El aislamiento masivo, desolador ocaso del universo» FUENTE Otros Posts:

Registrate y eliminá la publicidad! Buenas, taringueros. Acá les dejo dos visiones poco difundidas de cómo interpretar las supuestos hechos ocurridos en torno a la traición de Judas Iscariote a Jesucristo, y una pequeña explicación de la etimología del nombre de este tan peculiar personaje de la Historia. La primera, del dominicano Juan Bosch, y la segunda de nuestro Jorge Luis Borges. Me anduve paseando por T! buscando si no era repost lo que estaba por postear y me encontré con este excelente post del amigo Udyat, que recomiendo altamente visitar: http://www.taringa.net/posts/imagenes/1602447/El-Beso-M%C3%A1s-Famoso.html ...y al final pongo el video de National Geographic sobre el Evangelio de Judas, porque se cayó el del post del amigo Udyat. Bueno, sin más preámbulos.... Judas Iscariote En el nombre de Judas Iscariote, el apóstol que traicionó a Jesus, el epíteto "Iscariote" es interpretado por la mayoría de los eruditos como una transformación helenizante de sicario. El sufijo "-ote" denota membresía o pertenencia a - en este caso a los sicarios. Este significado se pierde cuando los Evangelios son traducidos a hebreo moderno: Judas es traducido como "Ish-Kerayot", convirtiéndolo en un hombre de los suburbios de la ciudad. Robert Eisenman presenta la visión general de historiadores seculares (Eisenman pag. 179) al identificarlo en cambio como "Judas el Sicario". La mayoría de las consonantes y vocales coinciden con Flavio, Sicarioi/Sicariōn; en el Nuevo Testamento Iscariote. (Eisenman 1997 pp 179 etc) FUENTE La visión de Juan Bosch Bosch: ¿por qué Judas Iscariote? NÉSTOR MEDRANO El Judas que vendió a Cristo por 30 monedas de plata y luego se suicidó, ahorcándose por el dolor y los golpes de conciencia, es un motivo de controversia, que surge y resurge, y que al mismo tiempo pocos autores se atreven a referir, sobre todo en países que como República Dominicana, poseen una profunda vehemencia cristiana. ¿Fue Judas un traidor o un sujeto del plan de Dios, manejado y destinado- o ambas cosas a la vez-, con un plan preconcebido? Si el plan de Yahvé estaba concebido para que Jesús el Unigénito, el Hijo del Hombre, viviera y padeciera el más cruento de los sufrimientos, incluso la vejación, la humillación y la muerte física, ¿no formaba parte Judas Iscariote de ese plan superior que lo hizo seguir un guión ya escrito? Esa controversia, mítica o histórica, está latente, e incluso se mantiene viva entre doctrinarios y entendidos en la materia, que han visto en el comportamiento del discípulo una simbología de la avaricia, la ambición y el materialismo, elementos distorsionantes de las enseñanzas secretas llevadas a cabo por el Mesías, que buscaban otros valores como la salvación del alma. Esa temática fue abordada por Juan Bosch, lo que permite una cosmovisión del temple intelectual de quien enfrentó a los sectores más conservadores de la Iglesia Católica, esgrimiendo una visual realista de la conducta de aquel “satanizado” discípulo de Jesús. En su libro Judas el Calumniado, Juan Bosch explica que luego de dos mil años el Iscariote ha sido víctima del escarnio, sin el derecho a la defensa, debido a que nunca antes de su muerte pudo explicar sus motivos. ¿A qué se enfrentó Bosch al escribir sobre Judas? ¿Qué pensaron sus enemigos políticos, los sectores eclesiásticos que lo adversaron y sus detractores más encarnizados al darse a la tarea de revivir a un personaje odiado por haber aceptado dinero para entregar a Jesús, el hombre ejemplo del más grande amor hacia la humanidad? Con sus antecedentes, su trajinar político y sus creencias no comprendidas, es claro que muchos acentuaron sus disquisiciones y sus perfidias. El otro ángulo es la honestidad del escritor fiel a sus ideas, que escribe porque es libre de hacerlo y porque la autocensura no es una opción para el literato legítimo. “Judas no escribió, no adujo palabra en su defensa; y durante dos mil años no ha habido fuente directa en qué abrevar para justificar una revisión, del juicio que le ha condenado como arquetipo de traidor”, escribió Bosch. ¿Qué ganancia obtiene Juan Bosch al convertirse en abogado de la defensa del Judas y postular, con datos rigurosamente bien documentados, a favor de ese ser despreciable que obró indignamente contra quien había nacido de vientre de mujer pero que era el hijo del hacedor del universo? Es la osadía de rebatir criterios desde un ámbito literario-conceptual, que como los más grandes de todos los tiempos siembran en la controversia valores imperecederos del pensamiento. Para Bosch existía el método de la contradicción de la Historia, con la misma revisión de la Historia. Los acontecimientos fluyen como corrientes de río, por el cauce que quien maneja la Historia, su historia, dispone. Se descubre aquí la sabiduría de Bosch para escoger los escenarios. Podía plantear la novela para limpiar de algún modo- y las vías de la ficción permiten mil posibilidades-, esa vida que él supone enterrada por los oprobios del prejuicio. Pero Bosch escogió la vía del ensayo, de la enumeración de los hechos y al mismo tiempo de la enunciación dialéctica de la Historia. Del caso de Judas Iscariote, el autor hizo una trasposición ejemplarizante de otro caso de traición en la Historia: León Trotsky, de quien se decía traicionó los ideales de la Revolución Rusa, pero, quien al decir de Bosch, vivió lo bastante para defenderse y escribió explicando su conducta. “Si los sucesores de Stalin en el mundo de la Revolución Rusa, sostienen ese punto de vista, dentro de un siglo, suponiendo que el comunismo llegue a gobernar en toda la tierra, no habrá ser vivo capaz de imaginarse, siquiera, cuál fue la verdadera actuación de León Trotsky”, matiza Bosch en sus interpretaciones sobre lo acontecido con Judas Iscariote. El literato dominicano ha explicado que desde que ocurre el apresamiento de Jesús en el Huerto de los Olivos, Judas desaparece de entre los discípulos. Bosch, como intelectual de ideas firmes y haciendo galas de objetividad, fue explícito al decir que Judas Iscariote, el Calumniado, como libro no tenía el interés de defender al ahorcado y sin embargo, abunda planteando que el estudio de los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, además del Libro de los Hechos de los Apóstoles, que al consignar del autor son los documentos en los que basa sus argumentos la Iglesia Católica, “arroja resultados sorprendentes en cuanto a la conducta de Judas Iscariote”. Bosch argumenta que los cinco libros analizados por él, fríamente, sin voluntad previa de hallar al discípulo referido culpable o inocente, lo llevan a conclusiones inesperadas: “Judas no traicionó a Jesús, no le vendió, no le besó, no cobró su infamia y por último no se ahorcó”. Ese juicio temerario del escritor de cuentos enfrenta desde su esencia y origen, planteamientos aceptados como verdad universal del mundo cristiano. Juicio puntilloso, incluso para los más fanáticos, que se vuelve más agrio cuando se pregunta: ¿por qué pues, la acusación? Bosch atribuye a la acusación de traición un matiz de contenido político “usado instintivamente por todos aquellos que se lanzan a la conquista del poder, ya sea en una sociedad o en una organización”. El autor establece que la primera acusación contra Judas la hace Simón Pedro y que la supuesta traición fue inventada por los celos enllamados que despertó la designación del único hombre de los 12 que no era galileo: ocupó la tesorería del grupo y aunque asume que sería aventurado pensar que Judas quería encabezar la agrupación, se pregunta: “¿Pero quién asegura que sus compañeros no le atribuyen esas ambiciones?”. Es mejor poner a Bosch a decir, por qué Judas Iscariote: “Muerto Jesús, la organización de la Iglesia era un hecho político que no podía escapar a una ley universal en el fenómeno político. A la hora de ocupar el primer puesto-vale decir, el poder- en la congregación no podía presentarse a Caifás como el enemigo que debía odiarse, puesto que ese odio se fijaría en un objeto externo a la organización misma, y era además un sentimiento que atemorizaba, no unía, disgregaba; eso explica que la primera acusación fuera la de Simón Pedro”.(Santiago de Chile, 1954, págs. 235,238 y 241). La visión de Bosch sobrepasa en este trabajo, que primero se publicó en tres artículos en la revista semanal Bohemia de la Habana, cualquier otro intento por ofrecer una panorámica sobre Judas Iscariote y el abordaje temático del conflicto. Juan Bosch se muestra como un intelectual sin prejuicios, que lejos de confrontar a la Iglesia como muchos pudieron creer y lejos de expresar una ideología procomunista y atea, en ese trabajo sustenta una tesis, que en la distancia y revisado sin apasionamientos, se trata de un análisis político. El discipulado de Jesús era una organización aglutinante que Bosch vio como un elemento de de disputa interna, una vez desaparecido el Mesías. ¿Pecó sólo Judas Iscariote? ¿Acaso no fue elemento de desconfianza la negativa de Pedro cuando en el pueblo le imputaron ser de los hombres del Rabí? Jesús hizo el vaticinio en la misma mesa de la Santa Cena, en la cual anunció que sería denunciado. Como se apunta en el Libro de San Mateo, versículo 69 de la versión El Nuevo Testamento- Reina- Valera 1960, Pedro estaba sentado en el patio; y se le acercó una criada diciendo: tú también estabas con Jesús el galileo, más él negó delante de todos diciendo: “No sé lo que dices. Saliendo él a la puerta le vio otra vez y dijo a los que estaban allí “también éste estaba con Jesús Nazareno”, pero él dijo esta vez con juramento: no conozco al hombre. Un poco después, acercándose los que allí estaban, dijeron a Pedro: verdaderamente también tú eras de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre, entonces él comenzó a maldecir y a jurar: no conozco al hombre, y enseguida cantó el gallo. (Versículos 69-al 75). Si ciertamente Judas “vendió y entregó a Jesús”, Pedro, el más aguerrido defensor del Maestro, lo negó tres veces antes de que el gallo cantara, como lo había profetizado Jesús. ¿Hubo temor al escarnio público? ¿Dolía el dolor? ¿Era malo, indigno y pecador, Pedro? ¿Obedeció a lo trazado en un guión preconcebido? Lo que hubo fue una lucha por la retención del poder y fue tan ardua que incluso, en esencia, Pedro se convirtió “en la roca sobre la cual se erigió la Iglesia”. Bosch lo planteó de la manera siguiente: “ No hay sino una respuesta, y es que en esa acusación (la de traidor sobre Judas) jugó un papel importante un factor de índole política, usado instintivamente, por todos aquellos que se lanzan a la conquista del poder, ya sea en una sociedad o en una organización. Cualquier idea requiere ser divulgada en sentido positivo y en sentido negativo, si es que ha de ser impuesta”. La interpretación de Bosch sobre la tal acusación de traidor contra Judas- que la hubo según las narraciones bíblicas, estuvo limitada a un asunto de celos: Judas manejaba las finanzas del grupo y posteriormente podía alzarse con el santo y la limosna. En el versículo 14 del capítulo Judas entrega a Jesús del Nuevo Testamento, edición antes citada de Mateo, dice: “Entonces, uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote fue a los principales sacerdotes y les dijo: qué me queréis dar y os lo entregaré. Y ellos le asignaron treinta piezas de plata y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle. El juicio valorativo de Bosch de que la actitud fue política, recorre un largo trayecto de más de dos mil años sobre una parte de la vida de Jesús de la cual se han tejido especulaciones , señalado cuestionamientos, dudado de algunos pasajes, lo que implica en el ensayista una preocupación intelectual, en la que se hace parte del litigio y ocupa el lugar de la defensa que pocos se han atrevido a insinuar, por lo espinoso del tema. En definitiva, las apreciaciones de Juan Bosch sobre Judas el Calumniado, abren una parte del pensamiento del escritor, quien con sentido crítico emprendió un camino sin retroceso hacia la búsqueda-interpretativa o no- de la verdad sobre el Iscariote. También, el texto de esta obra permite al lector advertir que, a tantas décadas de haber sido escrito, resume la actualidad de un debate imperecedero sobre la vida de Jesús, el hombre más importante en la Historia de la Humanidad. FUENTE (acá pienso poner un link para bajar el libro, pero es más difícil de encontrar que la honestidad de Menem ) La visión de Jorge Luis Borges Evangelio según San Borges SONIA LIRA "Creo en la teología como literatura fantástica", señaló el autor argentino. El escritor argentino se sumergió con 62 años de antelación en los secretos de Judas que hoy anuncia una sociedad científica. El Iscariote ya había sido vindicado en la obra del argentino, cuyo peculiar acercamiento a la religión explica su interés en los evangelios apócrifos así como la elaboración del cuento ‘Tres versiones de Judas’. En 1944, un escritor que ya se encaminaba a la ceguera total se adelantó a los secretos del Evangelio de Judas revelados ahora por la National Geographic Society. Jorge Luis Borges publicó ese año el cuento ‘Tres versiones de Judas’, donde anuncia que para el apóstol no estaba reservado el papel del eterno traidor. Ironía borgiana. Un hombre condenado a no ver ganó -a su manera- la carrera al equipo auspiciado por la sociedad científica que recuperó y tradujo un papiro escrito alrededor del siglo III. Fue la obsesiva y contradictoria relación de Borges con la religión católica lo que hizo posible la hazaña. En su cama de convaleciente, perturbado por la idea de la inmortalidad, fue capaz de imaginar y dar cuerpo narrativo a la complicidad entre Jesús y Judas, recién este año documentada. Hereje de la AntigüedadEn una de las conversaciones sostenidas entre Ernesto Sábato y Borges, el primero pregunta: -Pero dígame Borges, si no cree en Dios, ¿por qué escribe tantas historias teológicas? -Es que creo en la teología como literatura fantástica. Es la perfección del género. Según testigos del diálogo, el tono del autor de El Aleph era de una irónica solemnidad. Para Borges hablar de religión nunca fue asunto fútil. Su padre era agnóstico y su madre una católica devota. Para enredar las cosas, su abuela inglesa profesaba la fe anglicana. El escritor se inició como un católico practicante. Sin embargo, fue durante sus visitas a la Iglesia en compañía de su madre cuando comprendió que "para el argentino, ser católico es más una cuestión social que espiritual. Significa que uno se alinea con la clase, el partido o el grupo social correcto". Claro que Borges era demasiado complejo para que una desilusión como la descrita perturbara su fe. Su rebelión se debió a razones estrictamente teológicas, al estilo de los herejes de la Antigüedad: nunca pudo creer en la Trinidad. Borges, el heresiarca... Tras la muerte de su madre a los 99 años, continuó entrando todas las madrugadas a la habitación ahora vacía para rociar agua bendita y rezar el Padrenuestro, como ella se lo pidió. "¿Por qué no? La inmortalidad no es más extraña ni increíble que la muerte", respondía para explicar su ritual. ¿Agnóstico, Panteísta, Gnóstico?De lo que sí hay pruebas es de que fue un apasionado de los Evangelios Apócrifos, es decir, de aquellos que, atribuyéndose a autores sagrados, quedaron fuera del canon de la Iglesia. En 1984 una editorial le propuso seleccionar y prologar cien libros "imprescindibles" en una colección conocida como la Biblioteca Personal de Borges. Ya cerca de su muerte -que llegaría dos años después no dudó en elegir los evangelios prohibidos y ponerlos a la par de clásicos como Kafka, Dostoievski y Wilde. Según el escritor, estas escrituras no contradicen las oficiales, sino que se trataría sólo de extrañas variaciones de la biografía de Jesús. Por ejemplo, que a la edad de cinco años el hijo de María modeló gorriones de arcilla que hizo volar y cantar. También le atribuyen algunos crueles milagros, esperables de un niño iluminado que aún no madura. Borges conoció aquellos relatos ocultos que le permitían regresar mágicamente a los primeros siglos de la era cristiana, "cuando la religión era una pasión". Conoció también el Tratado contra la Herejía, escrito por el obispo Irineo de Lyon, en el año 180,donde existe una referencia al Evangelio de Judas. Irineo llama ’cainitas’, o descendientes de Caín, a los seguidores de la secta gnóstica que habría vindicado la figura del Iscariote en los albores del cristianismo. La literatura de Borges, entonces, fue más allá que los gnósticos. En 1939, durante una calurosa Nochebuena, el autor sufrió un grave accidente que le provocó septicemia y el empeoramiento de sus males oftalmológicos. Se debatió 15 días entre la vida y la muerte. Y algo cambió en él cuando se enteró de que estuvo a punto de morir. Convaleciente, escribió parte importante de los cuentos que aparecen publicados en sus libros Artificios y Ficciones (1944), entre ellos, Tres versiones de Judas. La idea de ser uno con el resto de los hombres lo persigue. Las figuras del traidor y del héroe lo mantienen insomne. Cualquier hombre es todos los hombres. Judas puede ser Jesús, reflexiona. El Último PadrenuestroNiels Runeberg es un teólogo que en 1904 publica Kristus och Judas acompañado del epígrafe: "No una cosa, todas las cosas que se atribuyen a Judas Iscariote son falsas (De Quincey, 1857)". Más adelante escribe otro texto con una conclusión perturbadora: "Dios totalmente se hizo hombre hasta la infamia, hombre hasta la reprobación y el abismo. Para salvarnos, pudo elegir cualquiera de los destinos que traman la perpleja red de la historia; pudo ser Alejandro o Pitágoras o Rurik o Jesús; eligió un ínfimo destino: fue Judas". Atormentado por su descubrimiento, el teólogo camina sin rumbo para morir de la rotura de un aneurisma, el 1 de marzo de 1912. Por supuesto, ni la historia ni el teólogo son reales. Runeberg sólo fue el personaje que Borges inventó para su cuento Tres versiones de Judas. El escritor necesitó dar vida a Runeberg para anunciar algo que no podía decir un escéptico que creía que la Teología no era más que la perfección de la Literatura Fantástica, y Dios, su mejor invención. Sin embargo, antes de morir Jorge Luis Borges rezó con fervor el Padrenuestro. Santo NegocioEl hallazgo del documento bautizado como Evangelio de Judas no sólo es materia de debate espiritual. El Instituto Arqueológico de Estados Unidos denunció que se estaba frente a un objeto saqueado que, antes de la intervención de la National Geographic Society, estuvo en manos de personas más interesadas en sacar provecho comercial que en preservarlo. En cualquier caso, la sociedad científica deberá ahora reponer la nada despreciable suma invertida en el proyecto de restauración y traducción del manuscrito hallado en Egipto (los cálculos más conservadores hablan de US$ 3 millones): en Internet se puede comprar ‘The Gospel of Judas’, best seller del New York Times. También está en venta el DVD y, en mayo, la portada de la revista estará dedicada al descubrimiento del papiro. 23 de abril de 2006 FUENTELEER "TRES VERSIONES DE JUDAS" National Geographic: El Evangelio de Judas Otros Posts:

Registrate y eliminá la publicidad! Antes que nada, quiero dejar en claro (especialmente a algunos "tozudos" y susceptibles) que no estar de acuerdo con (entiéndase: aborrecer) lo que hace un gobierno en cuanto a sus manejos políticos, económicos y militares, no es tener aversión por su pueblo. En fin, sin intención de armar polémica, quiero dejarles un fragmento del increíble libro "Las intenciones del tío Sam" del señor Noam Chomsky, quién a parte de ser un incisivo e impóluto investigador y analísta político, es un hombre de ciencia que años atrás le dió mucho al conocimiento humano con sus investigaciones en el área de la Psicología. Googleenlo si no lo conocen, es altamente recomendable conocer su obra. Les dejo el link con el libro completo abajo, si se les "calienta el pico" ..les cuento que las cosas que cuenta son muy fuertes y hay que tener un poco de estómago para digerirlas, pero son cosas que lastimosamente no nos dicen, porque piensan que somos todos unos pelotudos y que vamos a repetir como loros todas las idioteces que quieren que digamos. Sin más preámbulos, acá está: (..y espero que se entienda que este dibujo representa exclusivamente a la bandera del Estado de Israel -por las franjas ondulantes arriba y abajo, vithe.. - y no intencionadamente al símbolo de culto y religión judío -extraño hecho que un país que admite la "libertad de culto" y es tan "democrático" tome un símbolo religioso como estandarte-) La Tierra prometida - Las condiciones de la alianza norteamericana-israelí han cambiado,¿pero se ha producido algún cambio estructural? - No ha habido ningún cambio estructural significativo a pesar del acuerdo entre la OLP e Israel de septiembre de 1993. lo que ha sucedido es que la capacidad israelí de servir a los intereses norteamericanos, por lo menos a corto plazo, se ha incrementado. La administración Clinton ha dejado muy claro que va seguir la senda de total apoyo al régimen israelí, establecida por la anterior administración de Bush. Clinton ha nombrado a Martin Indyk, anteriormente miembro del Comité de Asuntos Públicos Americanoisraelí –un grupo de presión-, para ocupar el despacho de Oriente Medio del Consejo de Seguridad Nacional. Indyk preside un fraudulento instituto de investigaciones, el Instituto de Washington para el Estudio de Oriente Próximo. Es sobre todo a ese «instituto» adonde se dirigen los periodistas que quieren publicar propaganda israelí, pero quieren hacerlo con ciertos visos de «objetividad» poniendo en boca de alguien de su personal lo que ellos querrían decir sin tapujos. Estados Unidos siempre ha mantenido la esperanza de que las llamadas radiaciones de paz, la alianza tácita entre Israel y la familia de dictadores que gobierna los Estados petrolíferos del Golfo, se convirtiera de alguna forma en algo más sólido y manifiesto. Y es comprensible. No obstante hay un gran problema. los planes de Israel de tomar e integrar lo que deseen de los territorios ocupados, planes que nunca han cambiado, están enfrentándose a problemas objetivos. Israel siempre ha mantenido la esperanza de que a largo plazo una gran parte de la población palestina fuera expulsada de sus territorios. Se han hecho infinidad de maniobras con el fin de acelerar el proceso. Una de las razones por las que los israelíes han instituido un sistema educativo en la Franja Oeste, consistía en su esperanza de que la gente con un nivel más elevado de educación quisiera marcharse al no encontrar ninguna posibilidad de empleo. Durante un largo período de tiempo funcionó, un gran número de gente se marchó, pero ahora están de nuevo atascados con el problema de la población. Esto va a causar enormes problemas, ya que Israel trata de quedarse con el agua y con la tierra cultivable. Y esto no va a ser fácil. - ¿Cuál es el grado de obediencia de Israel a las más de 20 resoluciones del Consejo de Segurídad de la ONU condenando su política? - Es de una categoría especial. - ¿No hay sanciones, no se les obliga a cumplir las resoluciones? - Ninguna. Tomemos una al azar, la resolución 425 del Consejo de Seguridad de marzo de 1978. En ella se exigía la inmediata e incondicional retirada israelí del Líbano. Aún sigue allí, aunque la exigencia fue reiterada por el Gobierno libanés en febrero de 1991, cuando todo el mundo marchaba contra irak. Estados Unidos bloqueará cualquier intento para cambiar las cosas. Del gran número de resoluciones del Consejo de Seguridad vetadas por EEUU, muchas tienen que ver con las agresiones o atrocidades de los israelíes. Tomemos, por ejemplo, la invasión del Líbano de 1982. Al principio Estados Unidos secundó la condena del Consejo de Seguridad. Pero unos pocos días más tarde vetó la principal resolución del Consejo de Seguridad que llamaba a las partes a retirarse y parar los combates, y un poco más tarde vetó otra de contenido similar. - Estados Unídos ha respaldado las pocas y últimas resoluciones de Naciones Unidas sobre las deportaciones. - Estados Unidos las ha respaldado pero ha limado convenientemente sus aristas. la pregunta crucial es ¿va a hacer algo al respecto Estados Unidos? Por ejemplo, EEUU respaldó la resolución del Consejo de Seguridad que condenaba la anexión de los Altos del Golán. Pero cuando llegó el momento de actuar se negó. - Las leyes íntemacionales trascienden a las leyes de ámbíto estatal, pero Israel mantiene que esas resoluciones no son aplícables. ¿Cómo es que no son aplicables? - De la misma forma que no son aplicables a Estados Unidos, que siempre ha sido condenada por la Corte Mundial. EEUU hace lo que le viene en gana, aunque por supuesto los pequeños Estados tienen que obedecer su dictamen. Israel no es un Estado pequeño. Es un apéndice de una superpotencia mundial, de manera que hace lo que le permite Estados Unidos. Ellos le dicen: no tienes que obedecer esas resoluciones, ya que son nulas, de la misma forma que eran nulas cuando se condenaba a EEUU. Nosotros nunca hemos sido condenados por una resolución del Consejo de Seguridad por la razón de que previamente nos habíamos preocupado de vetarlas. Por ejemplo, la invasión de Panamá. Había dos propuestas de resolución en el Consejo de Seguridad que nos condenaba por la invasión. Vetamos ambas. Se pueden encontrar repetidos casos de resoluciones que no han conseguido la aprobación del Consejo para condenar a Estados Unidos y que habrían pasado si se hubieran referido a un país indefenso. Y en la Asamblea General se toman resoluciones constantemente, pero no son condenas, son sólo recomendaciones. - Recuerdo una charla en Ramallah con Mona Rishmawi, una abogada de la organización de derechos humanos Al Haq. Me dijo que cuando actuaba ante los tribunales nunca sabía si el fiscal israelí intentaría condenar a sus clientes apelando a la ley de emergencia de la época brítáníca, a la ley jordana, a la ley israelí o a la ley otomana. - En sus propias leyes existen regulaciones de tipo administrativo, algunas de las cuales nunca han aparecido publicadas. Como cualquier abogado palestino puede testimoniar, el sistema legal de los territorios es una broma. No hay ley, sólo pura autoridad. La mayoría de las pruebas están basadas en confesiones, y todo el mundo sabe lo que esto significa. Después de 60 años, un veterano del Ejército druso-israelí que había confesado y había sido sentenciado, pudo probar que era inocente. Entonces estalló el escándalo. Hubo una investigación y el Tribunal Supremo estableció que durante 60 años los servicios secretos le habían estado mintiendo. Éstos, como todo el mundo sabe, han estado torturando a la gente pero negando ante el Tribunal que lo habían hecho. Hubo un gran alboroto sobre el hecho de que estuvieran mintiendo al Tribunal Supremo ¿cómo podemos tener un sistema democrático cuando se miente al Tribunal Supremo? Pero nadie se escandalizó de la tortura, todo el mundo estaba al cabo de la calle. Amnistía Internacional entrevistó al juez del Tribunal Supremo Moshe Etzioni en Londres en 1977. le pidieron que explicara por qué obtenían un porcentaje tan alto de confesiones entre los árabes... Dijo, «es parte de su naturaleza». Éste es el sistema legal israelí en los territorios ocupados. - ¿Podría explícar los términos orwellíanos de «zona de seguridad» y «zona de amortiguacíon»? ¿En el sur del Líbano? Así es como lo llama Israel y así aparece en los medios de comunicacián. - Israel invadió el sur del Líbano en 1978. la invasión se enmarcaba en el clima creado por los acuerdos de Camp David. Era obvio que esos acuerdos iban a tener las consecuencias que tuvieron. Es decir, liberar a Israel para que pudiera atacar al Líbano e integrar los territorios ocupados, ahora que Egipto había sido eliminado como factor de disuasión. Israel invadió el Líbano y lo mantuvo en su poder a través de sus clientes, en esa época mediante la milicia del mayor Sa'ad Haddad, básicamente una fuerza mercenaria al servicio de los israelíes. Fue entonces cuando se dictó la resolución 425 de la ONU, a la que me he referido un poco antes. Cuando Israel volvió a invadir la zona en 1982 había habido una buena dosis de violencia previa en la frontera, toda por cuenta de los israelíes. Hubo un alto el fuego, patrocinado por EEUU que la OLP respetó escrupulosamente, renunciando a las acciones que traspasaban la frontera. Israel por su parte, llevó a cabo miles de acciones provocadoras, incluyendo el bombardeo de objetivos civiles, para tratar de que la OLP interviniera y poder tener una excusa para la invasión. Es interesante ver cómo se relató este período en la prensa estadounidense. Todo lo que apareció fueron relatos de bombardeos de la OLP a asentamientos israelíes, una parte tan sóio de la verdadera historia, y en el año previo a la invasión ni siquiera eso. La verdad fue que Israel bombardeó e invadió el norte del país y la OLP no respondió a los ataques. De hecho estaban buscando un acuerdo negado. El relato periodístico de los años precedentes era similar, como yo denuncié en reiteradas ocasiones, sin ningún resultado, por supuesto. Sabemos lo que sucedió después de que Israel invadiera Líbano. Fueron forzados a tomar esta determinación por lo que denominaban «terrorismo», o lo que es más apropiado, la resistencia de la gente que no estaba dispuesta a acobardarse. Israel tuvo éxito en inspirar un movimiento fundamentalista sin posibilidad de control. Se quedaron en el sector sur, que empezaron a llamar «zona de seguridad», aunque no había ninguna razón para creer que tenía algo que ver con la «seguridad». Simplemente era la huella de Israel en el territorio. Ahora está controlada por un ejército mercenario, el Ejército del Sur del Líbano, respaldado por el propio Ejército israelí. Son brutales, y tienen unas eficaces salas de tortura. No podemos conocer todos los detalles porque siempre se han negado a ser inspeccionados por la Cruz Roja Internacional o cualquier otro organismo. Pero se han llevado a cabo investigaciones por comités de derechos humanos, periodistas y otros grupos independientes, así como de algunos grupos israelíes, que atestiguan su brutalidad. Hubo incluso un soldado israelí que se suicidó porque no podía soportar lo que estaba contemplando. Otros escribieron a su propia prensa para contar lo que estaba pasando. El campamento principal es el de Ansar. Está situado en la ciudad de Khiyam, como recordatorio de la matanza perpetrada allí por los israelíes en 1948. En 1978 la milicia de Haddad reaiizó una nueva masacre bajo la mirada del Ejército israelí, después de años de bombardeos destinados a los pobladores libaneses que no querían «cooperar» con el Ejército del Sur del Líbano. En esto consiste la «zona de seguridad». - Israel deportó a grandes cantidades de palestínos al Líbano entre 1970 y 1980. ¿Por qué ha cambiado la actitud libanesa? ¿Por qué se niegan ahora a aceptarlos? - No hace mucho que se niegan. Si Israel deporta palestinos en helicóptero y los abandona en las afueras de Sidon, Líbano no puede rechazarlos. Pero creo que esta vez Israel ha cometido un error táctico. La deportación de los 415 árabes-israelíes de diciembre del 92 va a traer graves consecuencias para ellos. Según la prensa israelí, esta deportación en masa se realizó al azar, una forma brutal de castigo colectivo. Leí en Ha'aretz, el principal periódico israelí, que la Shabak, la policía secreta, tenía sóIo seis nombres de personas que pudieran comportar algún riesgo, y añadieron uno más, el séptimo, cuando el gobierno laborista de Rabin les pidió un mayor número. Los otros 400 fueron añadidos por el propio gobierno sin ninguna información policial. De forma que no exisria razón alguna para creer que los deportados pertenecieran a Hamas, la organización islámica fundamentalista. De hecho Israel deportó a la práctica totalidad de una facultad de cierta universidad islámica. La mayoría era, pues, intelectuales, gente involucrada en programas de tipo social, etc. Pero coger a este tipo de gente y llevarles a las montañas del sur del Líbano, donde hiela en invierno y hace un calor espantoso en verano, no iba a quedar muy bien delante de las cámaras de televisión. Y eso es lo único que importa. Porque Israel no los va a traer de vuelta a no ser que reciba una gran presión internacional. - He escuchado a Steven Solarz, antiguo diputado en el Congreso por Brooklyn, en la BBC. Dice que el mundo aplíca un doble rasero: 700.000 yemeníes fueron expulsados de Arabia Saudita y nadie díio una palabra, lo que es verdad; 415 palestínos son deportados de Gaza y la Franja Oeste y todos se ponen a gritar. - Todos los estalinistas dicen lo mismo: «mandamos a Sajarov al exilio y todo el mundo empezó a vociferar». ¿Cuál de estas barbaridades es peor? Siempre hay alguien que ha hecho algo peor. ¿Por qué no usar el mismo principio con este imitador de Stalin? Además hay una diferencia: los yemeníes fueron deportados a su propio país, y los palestinos de su propio país. ¿Reclamaría Solarz que todos nos mantuviéramos en silencio, en el caso de que él y su familia fueran deportados al desierto de México ? - La actitud de Israel hacia Hamas ha evolucionado con el paso de los años. ¿Al principio les favoreció, no? - No solamente les favoreció, trataron de organizarlos y motivarlos. Israel estuvo apoyando activamente a los fundamentalistas siónicos en los comienzos de la Intifada. Si había una huelga de estudiantes en alguna universidad de la Franja Oeste, el Ejército israelí a veces llevaba al lugar en autobús a fundamentalistas para romper la huelga. Sheikh Yaseen, un maníaco antisemita de Gaza y líder de los Fundamentalistas islámicos, estuvo protegido durante largo tiempo. Les gustaba. Yaseen proclamaba a voz en grito: «matemos a todos los judíos». Es algo que se repite en la historia. Ya hace 70 años Chaim Weizman decía: «el peligro para nosotros son los árabes moderados, no los extremistas». Con la invasión del Líbano sucedió lo mismo. Israel quería destruir a la OLP porque eran laicos y nacionalistas, y estaban haciendo un llamamiento para conseguir un acuerdo diplomático. Ésa era la amenaza, no los terroristas. Los comentaristas israelíes han sido desde el principio muy francos en esta cuestión. Israel sigue cometiendo los mismos errores, con los mismos previsibles resultados. En Líbano trataron de destruir la amenaza de la moderación y se encontraron con Hezbdlah, los fundamentalistas respaldados por Irán. En la Franja Oeste trataron de repetir la jugada, y se dieron de bruces con Hamas, que está organizando una guerrilla que lleva a cabo eficaces ataques contra su Ejército. Es importante señalar lo terriblemente incompetentes que son los servicios secretos cuando tratan con personas y asuntos políticos. Los servicios secretos cometen los errores más groseros, de la misma Forma que los «expertos». En una situación de ocupación o dominación, el ocupante, el dominante, tiene que justificar lo que está haciendo. SóIo hay una manera de hacerlo, convirtiéndose en un racista. Hay que denostar a la víctima. Una vez que te has convertido en racista rabioso en defensa propia, ya has perdido la capacidad de comprender lo que está pasando. Estados Unidos siguió el modelo al pie de la letra en Indochina. Nunca pudieron comprender la situación, hay excelentes ejemplos en los archivos. Y aquí el FBI hace lo propio, cometen los errores más increíbles, por razones similares. - En una carta a The New York Times, el director de la Líga Contra la Dífamación Abraham Foxman, escribía que el Gobierno de Rabin «estaba demostrando sin ninguna ambigüedad su compromiso con el proceso de paz» y asumiendo su papel de tirar del carro. «Israel es la última parte que tiene que demostrar su deseo de paz» añadía. ¿Cuál ha sido la verdadera actítud del Gobierno laborista de Rabin? - Es perectamente cierto que Israel quiere la paz. También la quería Hitler. Todo el mundo quiere la paz. La cuestión es en qué términos. El Gobierno de Rabin, exactamente como se predijo, endureció la represión en los territorios ocupados. Esta misma tarde he estado hablando con una mujer que ha pasado los dos últimos años en Gaza desarrollando una labor humanitaria y de vigilancia de los derechos humanos. Ella cuenta lo que todo el mundo sabe, todo el mundo con cerebro, que tan pronto como Rabin accedió al poder la cosa se puso mucho peor. EI es el hombre de mano de hierro. Ciertamente el Likud tiene mejor «prensa» en los territorios ocupados que los laboristas. La tortura y los castigos colectivos acabaron con Beguin. Sólo hubo un breve período negro cuando Sharon estuvo al frente, pero con Beguin las cosas mejoraron. Cuando los laboristas llegaron de nuevo al poder en 1984 volvieron a comenzar los castigos colectivos y la tortura, y un poco más tarde empezó la lntifada. En febrero de 1989 Rabin les dijo a un grupo de dirigentes de Paz Ahora que las negociaciones con la OLP no significaban nada, eran un pretexto para permitir ganar tiempo y aplastar definitivamente a los palestinos. Y los aplastaremos, dijo, los reduciremos a ceniza. No ha sucedido. Sí ha sucedido. la lntifada estaba apagada, muerta y Rabin la ha vuelto a prender con su propia violencia. Ha continuado con los asentamientos en los territorios ocupados, exactamente como habían vaticinado los que tenían los ojos abiertos. Aunque hubo un cierto parón ampliamente publicitario, estaba claro que era un fraude. Foxman lo sabía. Estoy seguro que lee la prensa israelí. Lo que detuvo Rabin fueron parte de los planes más delirantes de Sharon. Éste se dedicaba a construir casas por todas partes, incluso en lugares adonde no iba a acudir nadie, y que el país no podía financiar. Rabin diseñó un plan de asentamientos más racional. Creo que la cifra correcta es de 11.000 nuevas viviendas. Los laboristas tienen una política más racional que el Likud, y ésa es una de las razones de por qué EEUU ha preferido siempre a los laboristas. Los dos hacen lo mismo, pero éstos lo hacen más tranquilamente, sin tanto alboroto. Son más modernos en sus orientaciones, sintonizan mejor con la hipocresía occidental. También son más realistas. En lugar de tratar de establecer siete zonas de asentamientos apuestan por cuatro. Pero el objetivo es el mismo, instalar asentamientos que dividan Palestina. Conectarán los asentamientos judíos mediante una bueno red de carreteras que rodeen los pueblecitos árabes de las cimas de las colinas. Se quieren asegurar que ninguna autonomía local se convierta en el embrión de un Estado independiente. Todo esto está sucediendo y EEUU continúa apoyándolo. (Como se ha encaraado de decir claramente Rabin en Washington durante la firma de los acuerdos de paz, de su paz. No habrá nunca un Estado) - Críticos del movimiento palestino han apuntado que lo que ellos llaman «Intrafada», el hecho de que haya palestinos matando otros polestinos, pudiera justificar el control israelí y deslegítimar las aspiraciones palestinas. - Volvamos la mirada al movimiento sionista. Ha habido una gran cantidad de judíos muertos a manos de otros judíos. Han matado a colaboradores, traidores y a gente que creían que eran traidores. Y no estaban bajo las extremas condiciones que sufren los palestinos. Como han apuntado muchos israelíes, los británicos no eran estupendos, pero eran verdaderos caballeros comparados con nosotros. La fuerza de defensa Haganah basada en el partido laborista, dispone de salas de tortura y de asesinos profesionales. Leí el relato del primer asesinato en la historia oficial de Haganah. Lo describía con gran claridad. Sucedió en 1921. Un judío alemán llamado Jacob de Haan tenía que ser ejecutado, ya que trataba de iniciar una aproximación a los palestinos de la zona y comprobar cómo iban a ser las relaciones entre éstos y los nuevos pobladores judíos. Su asesinato fue asumido por la que sería la esposa del primer presidente de Israel. Dijeron que otra causa que lo había motivado era su condición de homosexual. Yizhak Shamir se convirtió en el líder de la banda Stern asesinando al que estaba designado para ejercer ese papel. Por varias razones no le gustaba. Shamir le invitó a dar un paseo por la playa. Nunca volvió. Todo el mundo sabe que Skamir le asesinó. La Intifada comenzó a convertirse en un proceso autodestructivo bajo una tremenda represión, y las ejecuciones escaparon a todo control. Empezó a ser una manera de dirimir viejas rencillas y los gángsteres mataban a quien se les antojaba. Al principio estuvo perfectamente disciplinada, pero se convirtió en algo caótico, de asesinatos indiscriminados, algo que encandila a los israelíes. Así pueden señalar lo locos que son los árabes. - Los ísraelíes son una peligrosa vecindad. - Cierto. Ayudan a que cualquier cosa se convierta en algo peligroso. Chomsky, Noam. "Las intenciones del tío Sam", pag. 68-73 http://www.inventati.org/ingobernables/textos/anarquistas/chomsky_tiosam.pdf

Registrate y eliminá la publicidad! __________________________________________________________________ pag 280 FERGUS I.M. CRAIK Y ENDEL TULVING " target="_blank"> FIGURA 6 Proporción de palabras recordadas en función a la complejidad de la oración (experimento 7) (CI= Respuestas con indicios, SI= Respuestas sin indicios) __________________________________________________________________ pag 284 FERGUS I.M. CRAIK Y ENDEL TULVING Estas observaciones fueron confirmadas por el análisis de varianza en el recuerdo libre, una mayor proporción de palabras de respuestas positivas eran recordadas más que las de respuestas negativas , F(1; 19) = 18,6; p < 0,001; el efecto global de la complejidad no fue significativo F(2; 38) = 2,37; p > 0,05, pero la interacción “Complejidad x Tipo de respuestas” fue confiable F(2; 38) = 3,78; p < 0,05. Un análisis posterior, que involucraba solo las respuestas positivas mostró que una mayor complejidad de oraciones estaba confiablemente asociada con niveles de recuerdo superior, F(2; 38) = 4,44; p < 0,025 en el recuerdo con indicios hubo efectos significativos de: tipo de respuestas F(1; 19) = 213; p < 0,001, complejidad, F(2; 38) = 49,2; p < 0,001, e interacción “Complejidad x Tipo de respuesta” F(2; 38) = 19,2; p < 0,001. Un análisis de varianza global, que incorporaba ambos tipos de recuerdos también fue llevado a cabo, y reveló rendimientos significativamente superiores a mayor complejidad F(2; 38) = 36,5; p < 0,001, para palabras objetivo positivas F(1; 19)= 139; p < 0,001, y para el recuerdo con indicios en relación al recuerdo libre F(1; 19) = 100; p < 0,001. todas las interacciones eran significativas para el nivel p < 0,01 o mayores. La descripción de estos experimentos es proveída por la figura 6 El experimento 7 ha demostrado así que marcos de oración más complejos y elaborados, generan recuerdos superiores, pero sólo en el caso de respuestas positivas. Posteriormente los efectos de complejidad y tipo de respuesta son ampliamente magnificados proveyendo los marcos de oración como indicios. Estos resultados no encajan en la perspectiva original simple de que el rendimiento de la memoria está determinado sólo por el nivel nominal de procesamiento. En todas las condiciones del experimento 7, el procesamiento semántico de las palabras objetivo fue necesario, aún así hubo grandes diferencias en el rendimiento dependiendo de la complejidad de la oración, la relación entre la palabra objetivo y su contexto de oración y la presencia o ausencia de indicios. Parece que otros factores, además del nivel del procesamiento requerido para la decisión de percepción, son importantes determinates del rendimiento de la memoria. El concepto de la elaboración de código provee bases más satisfactorias para describir los resultados. Si las palabras presentadas no encajan en el marco de oración, el sujeto no puede formar una imagen o percepción unificada de la oración completa, entonces el rastro de memoria no representará un patrón significativo integrado, y la palabra no será bien recordada. En el caso de respuestas positivas, tales patrones coherentes podrán ser formados y sus grados de elaboración cognitiva se incrementarán con la complejidad de la oración. Mientras la elaboración se incrementa independientemente y conduce a un aumento del recuerdo (posiblemente porque marcos de oración más ricos pueden ser fácilmente recordados), el rendimiento es posteriormente aumentado cuando parte del rastro codificado es proveído de nuevo por un indicio. Está bien establecido que dar indicios ayuda al recuerdo, siempre que la información del indicio haya sido codificada con la palabra objetivo durante la presentación y así formar parte de la misma unidad codificada (Tulving y Thomson, 1973). Los presentes resultados son consistentes con los hallazgos, pero pueden ser interpretados como evidencia de que los indicios son efectivos hasta el punto que el sistema cognitivo pueda codificar el indicio y el objetivo como una unidad integrada y congruente. Los indicios elaborados, por sí mismos, no ayudan al rendimiento aunque fueran presentados con la palabra objetivo en el input (entrada), como se ve en el recuerdo escaso de palabras de respuestas negativas. Es también necesario que el objetivo y el indicio formen un patrón coherente e integrado. Schulman (1974) reportó resultados que en esencia eran idénticos a los del experimento 7. Halló que el recuerdo de frases congruentes era mejor que el de las incongruentes; también halló que los indicios benefician la codificación congruente de palabras y no a la incongruente. Sugiere que palabras congruentes pueden formar una codificación relacional con su contexto, y que éste puede servir como un indicio efectivo de renovación al recuerdo (Begg, 1972; Horowitz y Prytulak, 1969). En estos términos, el experimento 7 ha incorporado el hallazgo de que la riqueza semántica del contexto, beneficia la codificación congruente, pero no tiene efectos en la codificación de palabras incongruentes. ¿Es todavía el concepto de profundidad conveniente para describir los resultados del experimento presente, o son los hallazgos mejor descriptos en términos de “difusión” de codificación, dónde “difusión” se refiere a los grados de elaboración de codificación o al número de aspectos codificados? __________________________________________________________________ PROFUNDIDAD DE PROCESAMIENTO Y RETENCIÓN DE PALABRAS pag 285 Estas preguntas serán retomadas en la discusión general, pero a modo de comentario, nosotros creemos que la profundidad todavía da cuenta de los cambios cualitativos mayores en la codificación de palabras (desde un análisis de los rasgos físicos y fonéticos hasta las propiedades semánticas). Sin embargo, dentro de un dominio de codificación, la difusión o número de rasgos codificados pueden ser mejores descripciones. Antes del enfrentamiento con estos problemas teóricos, se describirán tres experimentos cortos finales. Los hallazgos de los experimentos precedentes eran tan sólidos que se vuelve de interés preguntar bajo qué condiciones los efectos de codificación diferencial desaparecen. Los experimentos 8, 9, y 10 intentan marcar los límites de los fenómenos. Exploraciones Posteriores De La Profundidad Y De La Elaboración Se emprendieron tres estudios descritos en esta sección para examinar aspectos ulteriores de la profundidad de procesamiento y echar más luz sobre los factores subyacentes al buen rendimiento de la memoria. Los primeros experimentos exploraron la idea que la diferencia crítica entre la palabras de codificación de caso y oración podrían encontrarse en la similitud de operaciones de codificación dentro del grupo de las palabras de codificación de caso. Es decir, cada palabra de codificación de caso es precedida por la misma pregunta, “¿está la palabra escrita con mayúsculas?", mientras que cada palabra de codificación de rima y oración tiene su propia pregunta. En la recuperación, para ayudarle a recordar la palabra objetivo, es probable que el sujeto use lo que pueda recordar de la pregunta de codificación. Posiblemente, las preguntas de codificación que se usaron para muchas palabras objetivos serían menos eficaces como indicios de recuperación, dado que no son especificas de un fenómeno de codificación en la memoria episódica. Esta sobrecarga de indicios de recuperación sería particularmente evidente para la codificación de palabras caso. También es posible ampliar el argumento a las palabras de codificación de rima; aunque cada palabra objetivo recibe una pregunta de rima diferente, las diferencias fonéticas pueden no ser tan únicas o distintivas como las diferencias semánticas (Lockhart, Craik, y Jacoby, 1975). Puede originarse un poco de respaldo empírico para estas ideas en dos estudios inéditos por Moscovitch y Craik (Nota 1). El primer estudio usó el mismo paradigma que la serie presente y comparó el recuerdo con y sin indicios, dónde los indicios eran las preguntas de codificación originales. Se encontró que dar indicios refuerza el recuerdo, y que el efecto de dar indicios era mayor con los niveles más profundos de codificación. Así las preguntas de codificación ayudan a la recuperación, y su efecto benéfico es más grande con las palabras de codificación semántica. El segundo estudio mostró que cuándo varias palabras objetivo compartían la misma pregunta de codificación (por ejemplo, “¿rima con TRAIN?" BRAIN, CRANE, PLANE “¿es un animal?" LEÓN, CABALLO, JIRAFA), la manipulación de “compartir” tuvo un efecto adverso en el recuerdo con indicios. Posteriormente, el efecto adverso era más grande para los niveles más profundos de codificación, sugiriendo que la ventaja normal de los niveles más profundos está asociada con la singularidad del complejo de codificación “pregunta-objetivo”, y que cuando no se da esta singularidad, la ventaja mnemónica desaparece. Estas ideas y hallazgos sugieren un experimento en el cual las palabras de codificación de caso sean formuladas de manera más singular, asignando la palabra a una serie de codificación para ser codificada de esta manera. En esta situación la palabra de caso podría recordarse así como una palabra tan bien como una palabra que recibió un procesamiento más profundo, nominalmente. Tal experimento en su forma extrema sería muy costoso de llevar a cabo, ya que una palabra forma el foco de interés. El experimento 8 persigue la idea de singularidad en una forma menos extrema. Tres grupos de sujetos recibieron 60 ensayos de codificación; cada ensayo consistió en una pregunta de caso, rima, o categoría. Sin embargo, cada grupo de sujetos recibió un número diferente de ensayos de cada tipo de la pregunta: 4 ensayos de caso, 16 ensayos de rima, y 40 ensayos de categoría; o 16, 40, y 4; o 40, 4, y 16 respectivamente. La predicción era que mientras el patrón típico de resultados sería encontrado cuando se daban 40 ensayos de un tipo, el rendimiento de reconocimiento posterior se reforzaría con los tamaños de los conjuntos más pequeños; este se reforzaría sobre todo para la codificación de nivel del caso. __________________________________________________________________ pag 286 FERGUS I.M. CRAIK Y ENDEL TULVING Tabla 5 Decisiones y Resultados del Experimento 8 Condición experimental Caso Rima Categoría Sí No Sí No Sí No Diseño: Número de ensayos por condición Grupo 1 2 2 8 8 20 20 Grupo 2 8 8 20 20 2 2 Grupo 3 20 20 2 2 8 8 Proporción reconocida Grupo 1 0,50 0,36 0,73 0,47 0,88 0,70 Grupo 2 0,51 0,40 0,66 0,54 0,95 0,64 Grupo 3 0,49 0,43 0,90 0,70 0,91 0,68 Tamaño 4 0,50 0,36 0,90 0,70 0,95 0,64 Tamaño 16 0,51 0,40 0,73 0,47 0,91 0,68 Tamaño 40 0,49 0,43 0,66 0,54 0,88 0,70 Experimento 8 Método. Tres grupos de sujetos fueron evaluados. El grupo 1 recibió 4 preguntas de caso, 16 preguntas de rima, y 40 preguntas de categoría. El grupo 2 recibió 16, 40, y 4 respectivamente, mientras el Grupo 3 recibió 40, 4, y 16, respectivamente. Para cada nivel de codificación, la mitad de las preguntas se diseñaron para ser respondidas con sí y la otra mitad con no. Así cada grupo recibió 60 ensayos; tipos de pregunta y de respuesta se aleatorizaron. El diseño se muestra en la Tabla 5. Los sujetos fueron evaluados individualmente. Cada pregunta fue leída por el experimentador mientras el sujeto miraba en el taquisoscopio; la palabra fue expuesta por 200 milisegundos y el sujeto respondía apretando una de dos teclas de respuesta. Los sujetos fueron informados de que la prueba era una tarea percepción y de tiempo de reacción; la prueba de memoria subsecuente no fue mencionada. Después de completar los 60 ensayos de codificación, a cada sujeto se le dio una hoja que contenía las 60 palabras objetivo más 120 distractoras. Se les dijo que marcaran exactamente las 60 palabras que habían visto en el taquisoscopio. La misma batería de 60 sustantivos comunes fue usada como palabras objetivo a lo largo del experimento. Dentro de cada grupo experimental había cuatro listas de presentación; en cada caso las listas 1 y 2 sólo diferían en la inversión de decisiones positivas y negativas (por ejemplo, “categoría-sí” en la Lista 1 se convirtió en “categoría-no” en la Lista 2). Listas 3 y 4 contenían una aleatorización nueva de las 60 palabras, pero de nuevo, las listas 3 y 4 sólo diferían entre ellos en la inversión de las respuestas positivas y negativas. En total, se evaluaron 32 sujetos en el experimento; 11 en el Grupo 1, 11 en el Grupo 2, y 10 en el Grupo 3. Se evaluaron a dos o tres sujetos bajo cada una de las condiciones de aleatorización. Resultados. La Tabla 5 muestra la proporción reconocida por cada grupo. Cada grupo muestra el patrón típico de resultados de los experimentos 1 al 4; no hay evidencia de perturbación debido al tamaño del conjunto de preguntas. La Tabla 5 también muestra los resultados de reconocimiento organizados por el tamaño del conjunto de preguntas; puede verse ahora que el tamaño del conjunto de preguntas ejerce algún efecto, más visiblemente en las respuestas “rima-sí”. Sin embargo, las diferencias previamente atribuidas a los diferentes niveles de codificación ciertamente no fueron eliminados por la manipulación del tamaño del conjunto de preguntas; en general, cuando el tamaño del conjunto de preguntas se mantuvo constante (a través de los grupos), todavía se encontraron fuertes efectos de tipo de pregunta. Para recapitular, el argumento subyacente al experimento 8 era que: en el experimento standard, las operaciones de codificación para decisiones de caso eran, en algún sentido, siempre las mismas; para las decisiones de rima, algo similar de palabra a palabra, y muy distintas entre las decisiones de categoría. Si el efecto de aislamiento en la memoria (vea Cermak, 1972) es una consecuencia de la singularidad de las operaciones de codificación, entonces cuando codificaciones similares (por ejemplo, palabras de decisión de caso) son escasas en cantidad, deben también ser codificadas singularmente, mostrando efecto de aislamiento, y así ser bien codificadas. La Tabla 5 muestra que reduciendo el número de palabras caso de 40 a 4 no se incrementaba el recuerdo, así, la ausencia de aislamiento no puede justificar la baja retención. Por otro lado, una reducción en el tamaño del conjunto de preguntas incrementó el recuerdo de palabrea rima, así los efectos de aislamiento desempeñaron algún papel en estos experimentos, aunque no puedan justificar todos los aspectos de los resultados. __________________________________________________________________ PROFUNDIDAD DE PROCESAMIENTO Y RETENCIÓN DE PALABRAS pag 287 Finalmente, puede ser del interés de algunos que la proporción del recuerdo de las rimas, de tamaño 4, sea bastante similar al de categoría, de tamaño 40 (0,90 y 0,70 vs. 0,88 y 0,70); esta observación está al menos en línea con la noción de que cuando codificaciones de rima las son llevadas a cabo de manera más singular, sus niveles de recuerdo son equivalentes a las codificaciones semánticas. Experimento 9:Una Demostración de Aula A lo largo de esta serie de experimentos, se observó estrictamente el rigor experimental. Las palabras eran expuestas por exactamente 200 milisegundos; se tuvo mucho cuidado para asegurar que los sujetos no informarían a los próximos participantes que la prueba de memoria formaba parte del experimento; se dijo a los sujetos que los experimentos involucraban percepción y tiempo de reacción; los tiempos de respuesta eran cuidadosamente registrados en todos los casos. Uno de los autores, por su naturaleza más escéptica había albergado una creciente sospecha que este rigor reflejaba una conducta dogmática en lugar de los rasgos esenciales del paradigma. Esta sensación de sospecha aumentó con el hallazgo del patrón típico de resultados en el experimento 9, el cual se dirigió bajo condiciones de aprendizaje intencional. Consecuentemente, una versión simplificada del experimento 2 fue formulada, la cual violó muchas de las reglas observadas en los estudios anteriores. Los sujetos estaban informados que el propósito principal del experimento era estudiar un aspecto de la memoria, así la última prueba del reconocimiento no era inesperada y la codificación era más bien intencional en lugar de circunstancial. Las palabras eran presentadas en serie, en una pantalla y con intervalos de 6 segundos; durante esos intervalos de 6 segundos los sujetos registraron sus respuestas a las preguntas de codificación. De hecho, los sujetos eran evaluados en un grupo de 12, en una situación de aula durante un curso sobre aprendizaje y memoria; ellos registraron sus propias respuestas en la hoja de preguntas y seguidamente intentaron reconocer las “palabras objetivo” de una segunda hoja. Los tiempos de reacción no fueron medidos. El punto de este estudio no era criticar el rigor experimental, sino determinar hasta qué punto el patrón de resultados, ahora familiar, surgiría bajo estas condiciones más holgadas. Si tal patrón surgía, forzaría a un posterior examen de lo que significan los niveles más profundos de procesamiento y qué factores subyacen a la retención superior de los estímulos profundamente procesados. Tabla 6 Proporción De Palabras Reconocidas En Dos Replicas Del Experimento 9 Tipo de respuesta Caso Rima Categoría 1º estudio Sí 0,23 0,59 0,81 No 0,28 0,33 0,62 2º estudio Sí 0,42 0,65 0,90 No 0,37 0,50 0,65 Método. En una pantalla de proyección, se presentaron 60 palabras, una a la vez, 1 segundo cada una con un intervalo de 5 segundos entre palabras. Todos los sujetos vieron la misma secuencia de palabras, pero se hicieron, a los sujetos, diferentes preguntas por cada palabra. Por ejemplo, si la primera palabra fuera COPPER (cobre), a un sujeto se preguntaría “¿la palabra es un metal?", a un segundo, “¿la palabra es un tipo de fruta?", a un tercero “¿la palabra rima con STOPPER (tapón)?", y así sucesivamente. Para cada palabra, se formularon seis preguntas (caso, rima, categoría x sí-no). Durante la serie de 60 palabras, cada sujeto recibió 10 ensayos de cada combinación de respuesta y pregunta, pero en un orden aleatorio diferente. Las preguntas eran presentadas en folletos, 20 preguntas por página. Seis tipos de hojas de pregunta fueron formuladas, cada una se presentó a dos sujetos. Estas hojas balanceaban las palabras a través de los tipos de pregunta. El sujeto estudiaba la pregunta, veía la palabra expuesta en la pantalla, y contestaba la pregunta marcando sí o no en la hoja. Después de los 60 ensayos de codificación los sujetos recibían otras hojas que contenían 180 palabras consistentes en las 60 palabras objetivo originales más 120 distractoras. A los sujetos se les pidió marcar exactamente las 60 palabras “familiares”. Dos aleatorizaciones diferentes de la lista del reconocimiento fueron construidas; este control de variable se combinó con los seis tipos de hojas de pregunta. Así, cada uno de los 12 sujetos sirvió a una única medida, de los ensayos del experimento. Se enfatizó, durante las instrucciones, que la tarea principal era recordar las palabras, y que una prueba del reconocimiento sería entregada después de la fase de presentación. El material usado se presenta en el Apéndice. Resultado. La parte superior de la Tabla 6 muestra que los resultados del Experimento 9 son bastante similares a aquéllos del experimento 2, a pesar del hecho que los sujetos del estudio presente sabían de la prueba de reconocimiento y de que palabras eran presentadas con intervalos de 6 segundos cada una. Concluye ACÁ: http://www.taringa.net/posts/info/1644916/Craig-Eamp;-Tulving-1975-(nostalgia-psicol%C3%B3gica)-parte3.html <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
Registrate y eliminá la publicidad! __________________________________________________________________ pag 288 FERGUS I.M. CRAIK Y ENDEL TULVING El hallazgo de que los sujetos muestran exactamente el mismo patrón de resultados, bajo aquéllas condiciones tan distintas, confirma el hecho que el fenómeno básico bajo este estudio es sólido, parangona los resultados del experimento 4 y los resultados anteriores de Hyde y Jenkins (1969, 1973). Antes de considerar las implicaciones del Experimento 9, una replica será aludida. Este segundo experimento era una replica completa con otros 12 sujetos. Los resultados del segundo estudio también se muestran en la Tabla 6. En conjunto, el rendimiento de reconocimiento fue superior, sobre todo en las preguntas de caso, pero el patrón es el mismo. Los resultados de estos dos estudios son bastante sorprendentes. A pesar de las condiciones de aprendizaje intencional y del lento intervalo de presentación, el reconocimiento de los sujetos era bastante escaso con las palabras que se habían codificado con poca profundidad. Dado que a los sujetos en este experimento se les pidió que marcaran las 60 palabras exactamente, ellos no podrían haber usado un criterio estricto de respuesta. Así su nivel bajo del rendimiento de reconocimiento en la tarea de caso debe reflejar un registro inicial inadecuado de la información o una rápida pérdida de información registrada. De hecho, la probabilidad de rendimiento en esta tarea sería 33%; no tenemos datos corregidos de la probabilidad en ningún experimento. La pregunta que ahora surge es: ¿por qué los sujetos no codifican las palabras de caso a un nivel más profundo durante el momento posterior al registro de respuesta?. Es posible que el reconocimiento de los ítems peor codificados esté de algún modo afectado adversamente por los ítems bien codificados. También es posible que los sujetos no sepan cómo prepararse mejor para una prueba de memoria y así al limitarse a responder las preguntas requeridas, no realizan un procesamiento posterior de cada palabra. Una tercera hipótesis es que el sujeto estaría pobremente motivado y así simplemente no se molestaría en familiarizarse con las palabras de caso en una manera más eficaz, lo que se puso a prueba en el experimento final. Allí, a los sujetos se les pagó por los resultados: en una condición el reconocimiento de palabras caso redituaba una recompensa mayor que las palabras de categoría. En cualquier caso, el experimento 9 ha demostrado que las operaciones de codificación constituyen un importante determinante de aprendizaje o repetición, bajo muy variadas condiciones experimentales. El hallazgo de un fuerte efecto bajo condiciones de aula holgadamente controladas, sin los detalles de cronómetros y taquisoscopios, es difícil compaginar con la perspectiva implícita de los experimentos iniciales de la serie: el procesamiento de un ítem es de algún modo frenado a un nivel particular y que un fragmento de segundo adicional podría llevar a un mejor rendimiento. Esta perspectiva es por consiguiente ahora rechazada. Parece ser que la naturaleza cualitativa de la codificación alcanzada es importante para la memoria, sin tener en cuenta cuánto tiempo requiere el sistema en alcanzar algún nivel hipotético o profundidad de codificación. Experimento 10 El experimento final informado fue llevado a cabo para determinar si los sujetos pueden lograr un mayor rendimiento de reconocimiento de las palabras codificadas de caso si se les da una inducción más fuerte para concentrarse en estos ítems. Se pagó a los sujetos por cada palabra correctamente reconocida; también, ellos eran informados de antemano que una prueba de reconocimiento sería administrada. El reconocimiento correcto de los tres tipos de palabra eran diferencialmente recompensados bajo las tres condiciones diferentes. Los sujetos sabían que las palabras de caso, rima, y categoría implicaban recompensas de 1, 3, o 6 centavos. Método. Se examinó a los sujetos bajo las mismas condiciones que en el experimento 9. Así, se presentaron 60 palabras por 1 segundo cada una, más 5 segundos para el registro de la respuesta del sujeto. Cada sujeto tenía 20 palabras bajo cada condición de codificación (caso, rima y categoría) con 10 respuestas sí y 10 respuestas no en cada condición. Como en el experimento 9, para todos los sujetos, cada palabra aparecía en cada condición de codificación. Después de la fase inicial, se dio a los sujetos una hoja de reconocimiento con 180 palabras (60 objetivo más 120 distractoras) e instrucciones para marcar las 60 palabras exactamente. Había tres grupos experimentales. Todos los sujetos estaban informados que el experimento era un estudio de reconocimiento de palabras, que serían pagados por el número de palabras que reconocieran, y por consiguiente, que debían intentar aprender cada palabra. Los grupos se diferenciaban en el valor asociado a cada clase de palabra. Por palabras caso, rima, y categoría: a los sujetos del grupo 1 se pagaría: 1, 6, y 3 centavos; a los sujetos del grupo 2: 3, 1 y 6 centavos, y a los sujetos del grupo 3: 6, 3, y 1 centavos, respectivamente. Estas condiciones se resumen, en la Tabla 7. Así, mediante los grupos, cada clase de palabras era asociada con cada premio. Había 12 estudiantes en cada uno de tres grupos. __________________________________________________________________ PROFUNDIDAD DE PROCESAMIENTO Y RETENCIÓN DE PALABRAS pag 289 Resultados. La Tabla 7 muestra que mientras el rendimiento del reconocimiento era algo más alto comparado a las condiciones de experimento 9 (Tabla 6), la manipulación diferencial de recompensa no tenía efecto ninguno. Un análisis de varianza confirmó lo obvio: había efectos significativos debidos al tipo de codificación, F(2; 22) = 90,7; p < 0,01, al tipo de la respuesta (sí-no), F(1; 11) = 42,4; p < 0,01, y a la interacción “Codificación x Tipo de respuesta”, F(2; 22) = 4,13; p < 0,05, pero ningún efecto importante significativo o interacciones involucradas con las condiciones de recompensa diferencial. Aunque este experimento produjo un resultado nulo, sus consecuencias no quedan desatendidas. Incluso cuando los sujetos estaban, presumiblemente, muy motivados a aprender y reconocer las palabras caso codificadas, ellos no alcanzaron los niveles de rendimiento asociados con las palabras de rima o de categoría. Los sujetos del grupo 3 (6-3-1) informaron que aunque ellos realmente intentaron concentrarse en las palabras de caso, las palabras de categoría eran de algún modo "simplemente más fácil” de reconocer en la segunda fase del estudio. Así, los experimentos 8, 9, y 10, orientados a intentar establecer los límites del constructo “profundidad de procesamiento”, fallaron en falsear la fuerte preeminencia encontrada originalmente en las palabras codificadas semánticamente. El efecto no es causa sólo del aislamiento, en el sentido simple por lo menos (Experimento 8), sino tampoco desaparece bajo las condiciones de aprendizaje intencional y lentos intervalos de presentación (Experimento 9), y se mantiene cuando se recompensa más a los sujetos por reconocer las palabras codificadas superficialmente (Experimento 10). El problema ahora es desarrollar un adecuado contexto teórico para estos resultados y eso es lo que haremos ahora. Discusión General Los resultados experimentales se resumirán primero brevemente. Los experimentos del 1 al 4, mostraron que cuando se pide a los sujetos responder con aproximaciones cognoscitivas sobre palabras expuestas brevemente en un taquisoscopio, el rendimiento de memoria subsecuente es fuertemente determinado por la naturaleza de la respuesta. Tabla 7 Proporción De Palabras Reconocidas Bajo Cada Condición Del Experimento 10 Operaciones de codificación Valor de la recompensa 1 cent 3 cents 6 cents M Caso Sí 0,50 0,51 0,54 0,52 No 0,51 0,50 0,52 0,51 Rima Sí 0,73 0,73 0,69 0,72 No 0,53 0,50 0,60 0,54 Categoría Sí 0,93 0,89 0,88 0,90 No 0,72 0,75 0,77 0,75 Medias Sí 0,72 0,71 0,70 0,71 No 0,59 0,58 0,63 0,60 Las preguntas acerca del significado de la palabra produjeron rendimientos de memoria más altos que preguntas que involucran el sonido de la palabra o las características físicas de su forma impresa. Posteriormente, un rendimiento de memoria más alto (por lo menos para las preguntas semánticas) estaba asociado con decisiones positivas en la tarea inicial y no con decisiones negativas. Estos efectos se mostraron estables para el reconocimiento y el recuerdo tanto bajo condiciones de aprendizaje circunstancial como de aprendizaje intencional. Un análisis del experimento 2 mostró que el reconocimiento aumentaba sistemáticamente con el tiempo de respuesta inicial, pero un análisis más extenso demostró que era la naturaleza de las operaciones de codificación lo que era crucial para la retención, y no la cantidad de tiempo como tal. El experimento 5 confirmó esa conclusión. Los experimentos 6 y 7 exploraron posibles razones para la retención más alta de palabras, cuando las respuestas eran positivas. Se defendió que elaboración de codificación proporcionada una descripción más satisfactoria de los resultados que la profundidad de codificación. El experimento 8 mostró que el aislamiento de los efectos no podía justificar los resultados, el experimento 9 demostró que los resultados destacables todavía se daban bajo condiciones experimentales más holgadas, y el experimento 10 mostró que el patrón de resultados no era afectado cuando se ofrecía recompensas diferenciales por recordar palabras asociadas con tareas de orientación distintas. __________________________________________________________________ pag 290 FERGUS I.M. CRAIK Y ENDEL TULVING Este conjunto de resultados confirma y amplia notablemente los hallazgos de otras investigaciones recientes: la serie de estudios de Hyde, Jenkins, y sus colegas (Hyde, 1973; Hyde y Jenkins, 1969, 1973; Till y Jenkins, 1973; Walsh y Jenkins, 1973) y Schulman (1973, 1974). Está bastante claro que lo que determina el nivel de recuerdo o reconocimiento de un palabra no es la intencionalidad para aprender, la cantidad de esfuerzo involucrada, la dificultad de la orientación de la tarea, la cantidad de tiempo invertido en la fabricación de abstracciones sobre los ítems, o incluso la cantidad de práctica que los ítems reciben (Craik y Watkins, 1973); sino que la naturaleza cualitativa de la tarea y el tipo de operaciones llevadas a cabo con los ítems son los que determinan la retención. El problema ahora es desarrollar una formulación teórica adecuada que pueda llevarnos más allá de afirmaciones vagas, tales como:” las cosas significantes se recuerda bien”. La profundidad de Procesamiento Craik y Lockhart (1972) sugirieron que el rendimiento de la memoria dependía de la profundidad a que el estímulo se analiza. Esta formulación implica que el estímulo se procesa a través de una serie fija de “analizadores”, desde estructurales a semánticos; que el sistema deja de procesar el estímulo una vez que el análisis pertinente a la tarea se ha llevado a cabo, y que el tiempo de abstracción podría servir como un índice de profundidad alcanzada y en consecuencia del rastro de memoria. Estos conceptos originales ahora parecen poco satisfactorios de varias maneras. Primero, la serie de “analizadores” postulados no pueden funcionar en continuo dado que los análisis estructurales no opacan a los análisis semánticos. La perspectiva modificada de "dominios" de codificación (Sutherland, 1972) fue sugerida por Lockhart, Craik, y Jacoby (1975). Esta modificación postula que mientras un análisis estructural debe preceder a uno semántico, aquél normalmente no se lleva a cabo por completo, sino sólo lo necesario para proporcionar evidencia para que se realicen los posteriores dominios. Así, en el caso que un estímulo sea muy predecible en el nivel semántico, sólo se llevaría a cabo un mínimo análisis estructural, suficiente confirmar la expectativa. La perspectiva original de los niveles de procesamiento es también poco satisfactoria a la luz de la presente evidencia empírica, si asumimos que las respuestas sí y no se procesan aproximadamente a la misma profundidad antes de que una decisión pueda tomarse, y dado que no hay ninguna diferencia en los tiempos de reacción, hay todavía grandes diferencias en la retención de las palabras. Segundo, también se encontraron grandes diferencias en la retención cuando la complejidad del contexto de codificación fue manipulada. El experimento 7 mostró que los modelos de oración detallados producían niveles de recuerdo más altos que los modelos de oración simples. Esta observación sugiere que una teoría adecuada no debe enfocarse sólo en el estímulo nominal sino también debe considerar el modelo de codificación: "estímulo en el contexto." Tercero, y más crucial quizás, se encontraron fuertes efectos de codificación bajo condiciones de aprendizaje intencional en los Experimentos 4 y 9; es nada plausible que, bajo estas condiciones, el sistema detenga el procesamiento del estímulo a algún nivel periférico. A menos que uno asuma una completa perversidad de los sujetos, debe estar claro que las palabras se perciben totalmente en cada ensayo. Así, la profundidad diferencial de codificación no parece una descripción prometedora, excepto en condiciones muy generales. Finalmente, como detallamos más temprano, el tiempo de procesamiento inicial no es siempre un predictor bueno de retención. Muchas de las ideas sugeridas en el artículo de Craik y Lockhart (1972) se sostienen en la necesidad de considerables modificaciones si el marco teórico del procesamiento va a permanecer útil. Grado de Elaboración de Codificación ¿Es la “difusión de procesamiento” una metáfora más satisfactoria que la de profundidad? La implicación de esta segunda descripción es que mientras un estímulo verbal normalmente se identifica como una palabra particular, este centro mínimo de codificación puede elaborarse por un contexto de codificaciones estructurales, fonéticas, y semánticas posteriores. De nuevo, el rastro de memoria puede conceptuarse como un registro de varios análisis esquema-reconocimiento e interpretativos llevados a cabo en el estímulo y su contexto; la diferencia entre los enfoques de profundidad y difusión radica sólo en la organización postulada de las estructuras cognoscitivas responsables del reconocimiento y elaboración de esquemas. Con profundidad se implica que las operaciones de codificación se llevan a cabo en una secuencia fija, y con la difusión, se llega al concepto más flexible de que el centro de percepción básico del fenómeno (palabra) puede elaborarse de muchas maneras diferentes. __________________________________________________________________ PROFUNDIDAD DE PROCESAMIENTO Y RETENCIÓN DE PALABRAS pag 291 La noción de dominios de codificación sugerida por Lockhart, Craik, y Jacoby (1975) es en esencia una teoría de difusión, dado que la elaboración depende más de la amplitud del análisis llevado a cabo dentro de cada dominio que en la posición ordinal del análisis en la secuencia de procesamiento. Sin embargo, mientras que difusión y elaboración pueden ser de hecho términos más descriptivos para los resultados informados en este artículo, debe tenerse presente que la retención depende decisivamente de la naturaleza cualitativa de las operaciones de codificación efectuadas (un análisis semántico mínimo en la memoria es más ventajoso que un análisis estructural detallado, Experimento 5). Cualquiera sea la secuencia de operaciones, los resultados presentes se describen bien con la idea que el rendimiento de la memoria depende de la elaboración de la última codificación. La retención mejora cuando el contexto de la codificación es totalmente descriptivo (Experimento 7), aunque este efecto ventajoso se restringe a casos dónde el estímulo objetivo es compatible con el contexto y puede formar una unidad de codificación integrada con él. Así, el aumento de elaboración para los modelos de oración complejos en el Experimento 7, no se reflejó en el rendimiento del recuerdo en el caso de palabras de respuestas negativas. El mismo argumento puede aplicarse a la retención generalmente superior de las palabras con respuestas positivas de todos los experimentos presentes: para las respuestas positivas la pregunta de codificación puede integrarse con la palabra objetivo y formar una unidad más detallada. En ciertos casos, sin embargo, las respuestas positivas no producen una unidad más detalladamente codificada, tales casos se dan cuando las decisiones negativas especifican la naturaleza de los atributos en la pregunta tan precisamente como las decisiones positivas. Por ejemplo, la respuesta no a la pregunta “¿la palabra está en mayúsculas?" indica claramente que la palabra está en letras minúsculas; similarmente una respuesta no a la pregunta “¿el objeto es más grande que un hombre?" indica que el objeto es más pequeño que un hombre. Cuando las respuestas no producen codificaciones tan detalladas como las respuestas sí, los niveles de rendimiento de memoria son equivalentes. No hay algo inherentemente superior en un la respuesta sí; la retención depende del grado de elaboración del rastro codificado. Varios autores (por ejemplo, Bower, 1967; Tulving y Watkins, 1975) han sugerido que el rastro de memoria puede describirse en términos de sus atributos componentes. Esta perspectiva es bastante compatible con la noción de elaboración de codificación. La posición defendida en esta sección es que el rastro puede ser considerado el registro de operaciones de codificación llevado a cabo en el input (entrada); la función de estas operaciones es analizar, y especificar los atributos del estímulo. Sin embargo, es necesario agregar que el rendimiento de la memoria no puede ser considerado simplemente una función del número de atributos codificados; la naturaleza cualitativa de estos atributos es extremadamente importante. Una segunda descripción equivalente está en términos de los “rasgos verificados" durante la codificación. De nuevo, un número mayor de rasgos (especialmente los rasgos semánticos más profundos) implica un rastro más elaborado. Finalmente, parece necesario incluir el principio de integración o congruencia para una descripción completa de la codificación. Es decir, el rendimiento de memoria aumenta a medida que la pregunta de codificación o el contexto forman una unidad integrada con la palabra objetivo. La retención más alta de palabras con decisiones positivas en el estudio de Schulman (1974) y en los experimentos presentes puede describirse de esta manera. La pregunta que surge inmediatamente: ¿por qué la integración con el contexto de codificación es tan favorable?. Una posibilidad es que una unidad codificada se unifique o integre en base a la experiencia del pasado, tal como el estímulo objetivo encaja naturalmente en un contexto compatible con la codificación, para que a la recuperación, la representación de parte de la unidad codificada lleve fácilmente a la regeneración de la unidad total. Sugiere que al codificar el estímulo se interprete en términos del registro estructurado de aprendizaje pasado del sistema, es decir, conocimiento del mundo o “memoria semántica” (Tulving, 1972). Durante la recuperación, la información proveída como indicio utiliza de nuevo la estructura de la memoria semántica para reconstruir la codificación inicial. Una codificación integrada o congruente produce así un rendimiento superior de la memoria, primero, porque un rastro más elaborado es marcado y, segundo, porque una codificación más rica implica mayor compatibilidad con la estructura, reglas y organización de memoria semántica. Esta estructura, a su vez, encamina los procesos de la recuperación. __________________________________________________________________ pag 292 FERGUS I.M. CRAIK Y ENDEL TULVING Implicaciones amplias Finalmente, las implicaciones de los experimentos presentes y el trabajo relacionado informado por Hyde y Jenkins (1969, 1973), Schulman (1971, 1974) y Kolers (1973a; Kolers y Ostry, 1974) se discutirán brevemente. Todos estos estudios conforman la nueva perspectiva en investigación sobre la memoria en la cual se enfocan las operaciones mentales; los ítems se recuerdan no como estímulos presentados, activos en el organismo, sino como componentes de actividad mental. Los sujetos recuerdan no lo que estaba en el "exterior" sino lo que ellos procesaron durante la codificación. En los paradigmas de memoria más tradicionales, los conceptos teóricos más importantes eran rastro y asociación; en ambos casos su esencia teórica principal era sólida. A su vez, el rendimiento de adquisición, retención, traslado, y recuperación se sostenía en una función directa de la fuerza de asociaciones y sus interrelaciones. También se conocían bien los determinantes de fuerza: tiempo de estudio, número de repeticiones, novedad (recencia), intencionalidad del sujeto, fuerza asociativa pre-experimental entre los ítems, interferencia de asociaciones que involucran elementos idénticos o similares, y así sucesivamente. En los experimentos que hemos descrito aquí, se mantuvieron constantes determinantes importantes de fuerza de asociaciones y rastros como: identidad nominal de ítems, asociaciones pre-experimentales entre ítems, similitud intra-lista, frecuencia, novedad (recencia), instrucciones para el “aprendizaje" de los materiales, cantidad y duración de la actividad interpolada. La única cosa que se manipuló era la actividad mental del sujeto; aún así, los resultados mostraron, que el rendimiento de la memoria fue dramáticamente afectado por estas actividades. Esta diferencia entre el paradigma viejo y el nuevo crea muchos problemas de investigación interesantes que no se habrían sugerido fácilmente en el marco teórico anterior. Por ejemplo, ¿hasta qué punto están las operaciones de codificación, realizadas en un fenómeno, bajo el control estratégico volitivo de la persona? Y ¿hasta qué punto están determinadas por los factores como el contexto y conjunto? ¿Por qué hay tantas diferencias entre las operaciones de codificación distintas? ¿En particular, por qué es que los sujetos no hacen, o no pueden, codificar eficazmente las palabras de caso cuándo a ellos se les dan instrucciones explícitas para aprender las palabras? ¿Cómo la habilidad de un ítem de la lista, de servir como indicio de recuperación para otro ítem de la lista (por ejemplo, en un par A-B), varía como función de operaciones de codificación realizadas en el par opuesto a los ítems individuales? El importante concepto de asociación como tal, enlace o relación entre dos ítems (A y B), puede asumir diferentes formas en el nuevo paradigma. Las ideas clásicas de frecuencia y novedad (recencia) pueden ser eclipsadas por conceptos referidos a la actividad mental. También hay problemas, , asociados con el desarrollo de una taxonomía para las operaciones de codificación. ¿Cómo tales operaciones deben ser clasificadas? ¿Las operaciones de codificación realmente se distribuyen como lo implicado en los experimentos presentes en una distinción entre caso, rima, y categoría, o hay alguna continuidad subyacente entre los operaciones diferentes? Este último punto refleja el debate dentro de las teorías de percepción en cuanto si el análisis de estructura y análisis de significado son cualitativamente distintos (Sutherland, 1972) o son mejor concebidos como continuos (Kolers. 1973b). Finalmente, la pregunta principal generada por la presente aproximación es: ¿Cuáles son las operaciones de codificación subyacentes al aprendizaje "normal" y al recuerdo? Los experimentos informados en este artículo muestran que las personas no necesariamente aprenden mejor cuando se les dan instrucciones para “aprender”. La presente perspectiva sugiere que cuando a los sujetos se les instruye para aprender una lista de ítems, realizan involuntariamente las operaciones de codificación en los ítems. Así, comparando aspectos cuantitativos y cualitativos del rendimiento, bajo las instrucciones de aprendizaje con el rendimiento luego de varias combinaciones de tareas de orientación circunstancial, la naturaleza de los procesos de aprendizaje puede elucidarse posteriormente. La posibilidad del análisis y control del aprendizaje mediante sus operaciones mentales componentes abre un excitante panorama para la teoría y aplicación __________________________________________________________________ PROFUNDIDAD DE PROCESAMIENTO Y RETENCIÓN DE PALABRAS pag 293 Reference Note I. Moscovitch, M., & Craik, F. I. M. Retrieval cues and levels of processing in recall and recognition. Unpublished manuscript, 1975. (Available from Morris Moscovitch, Erindale College, Mississauga, Ontario, Canada). References Begg, I. 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(Received February 5, 1975) Traducción y Edición: Juan Manuel Jiménez, María Alejandrina Manzur <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
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Pinky y Cerebro Graba tus videos en con la Zx1 Pinky: Cerebro, que vamos a hacer esta noche? Cerebro: Lo mismo que hacemos todas las noches, Pinky. ¡Tratar de conquistar el mundo! Son Pinky y Cerebro Pinky y Cerebro Uno es un genio El otro no es tan cuerdo De laboratorio son Con genes insertados Son Pinky Son Pinky y Cerebro, bro, bro, bro, bro, bro, bro, bro! Antes del amanecer Desarrollarán su plan Y cuando salga el sol El mundo conquistarán Son Pinky y Cerebro Pinky y Cerebro Su motivación Es fácil de explicar Para probar su valor El mundo conquistarán Son Pinky Son Pinky y Cerebro, bro, bro, bro, bro, bro, bro, NARF! Steven Spilberg presenta a... ¡Pinky y Cerebro! Otros Posts:
Registrate y eliminá la publicidad! Bueno, este es el segundo cuento que me animo a postear, y en realidad es algo que escribí hace un poco más de dos años, y que ahora no escribiría ni en pedo conociendo todo lo que aprendí sobre la psique femenina (obviamente me falta muchísimo por aprender), pero que me enorgullece un poco el sentimiento y la estética que creo que alcanzó. Por ello, decido hoy compartirlo con ustedes... Espero que les guste, y me digan qué les parece. Mendrugos de vida “No partirán en un momento de angustia, no huirán con resolución repentina y azorada, de una patria devastada por el hambre, la guerra o la peste. No, el destierro es detenidamente meditado, y la hora pacientemente aguardada. Si la colmena está pobre, desolada por las desgracias de la familia real, las intemperies, el saqueo, las abejas no la abandonan. No la dejan sino en el apogeo de su felicidad...” Maurice Maeterlinck La mañana prometía nuevas oportunidades y la ducha era fresca. Las gotas de agua resbalaban por la albura de la piel, recorriendo sus pequeños pechos y los puentes que eran su largo cuello, a sus marcados y angostos hombros, y su fina cintura, a las anchas caderas; no tardaban en llegar al piso de cerámica barata ya que su estatura no era la que ella hubiese querido que acompañe a ese profundo negro de su pelo y a esas delicadas curvas que redondeaban su rostro, dejando apenas ver que algunos de sus antepasados fueron arábigos. No hubo necesidad de limpiar el vapor condensado del espejo porque era verano y la temperatura del agua natural siempre hacía que se sintiera renovada para empezar los proyectos nuevos, a diferencia del agua del calefón que le solía dejar una especie de modorra. Era su primer día en la oficina. No encontrar las oficinas en los edificios de muchos pisos cuando hacía trámites siempre la ponía ansiosa, y ahora más aún que se trataba de la oficina donde trabajaría durante el siguiente año. Por lo menos ya sabía que se encontraba en el piso adecuado, pero la pobre señalización de la ubicación de los departamentos y jefaturas de aquel vetusto edificio hacía que se siguiera retrasando en llegar a su nuevo escritorio. Ya llevaba 5 minutos de retraso y siempre se había caracterizado por ser muy puntual. Interpretando las pequeñas letras en un papel pegado a una puerta que hacía las veces de letrero de identificación sintió que alguien desde atrás le preguntaba: – ¿Te puedo ayudar? –, en el momento justo en el que leyó, en aquel improvisado cartel, las palabras que estaba buscando hace un largo rato ya, y respondía: – No gracias, ya encontré lo que buscaba – mientras volteaba y veía el rostro de un hombre alto y delgado, de su misma edad, al que se le iluminaba una sonrisa a medida que ella giraba la cabeza. No tardó en volver la mirada, abrir la puerta e ingresar a su nueva oficina, casi evadiendo a aquella silueta que acababa de ofrecerle ayuda. En efecto, no sintió que el apuro que llevaba le permitiera quedarse a agradecer con toda la cordialidad con la que acostumbraba a hacerlo, y de una u otra forma aquella clase de sonrisa le llegó a despertar con el tiempo cierta actitud defensiva, casi refleja e involuntaria, para con los hombres que se la daban. Ya tenía alguna experiencia con ellos y las formas con que se le acercaban le eran familiares, como también las decepciones que acostumbró a tener del fruto de estos acercamientos. Al entrar al despacho, inmediatamente reconoció a la mujer que la había contratado, su nueva jefa, una mujer robusta y de baja estatura con esa expresión infantil que le dan a las personas con sobrepeso los cachetes rechonchos y la papada abultada, el pelo lo llevaba teñido ya varias veces y bastante claro, estaba muy cargada de joyería y todos estos detalles le hicieron sospechar, ya desde el día en que la había contratado, que se trataba de una de esas personas amigables, extrovertidas y atolondradas. Efectivamente, no parecía importarle que haya llegado tarde y ahora se le acercaba con mucha empatía y le dirigía: – Ana, ya te vas a acostumbrar a este viejo edificio... – aquellas palabras le daban un profundo alivio, y esto le permitía estar un poco más perceptiva a su entorno. Atisbó a otras dos personas que parecían acabar de llegar al igual que ella, ya que estaban descargando objetos de sus bolsos sobre el escritorio. La persona de la derecha era una mujer delgada, de pelo corto y marcados rasgos aguileños, y por el orden que observó en su vestir y su escritorio pensó en tono irónico: “¿No debería ser esta la jefa?”. A la izquierda había un hombre de gruesa y desprolija apariencia que lo único que parecía cuidar era el bigote que llevaba sobre la boca, ya que desde las arrugas de su ropa hasta los papeles de envoltorios de comida sobre su escritorio le hacían confirmar esto. Los saludó con sus mejores modales y le respondieron con la misma amabilidad e hicieron que se aflojara aún más, lo que agudizó su percepción del lugar y le permitió fijarse en más detalles, y particularmente en uno: aquella presencia a sus espaldas no se había ido, al contrario, parecía haber permanecido allí durante todo ese tiempo. Ahora le pasaba a un costado, y ella podía identificar que el mismo rostro que la estaba observando y sonriendo hace un momento, lo seguía haciendo ahora. Rápidamente calculó que aquel hombre también trabajaba en ese lugar y en una acción, que parecía tan automática como la anterior de haberlo evadido, pero ahora más instintiva, lo saludaba devolviéndole la sonrisa. No obtuvo respuesta verbal, pero la intensidad de aquella mirada no menguó en ningún instante y la hizo perderse de casi todos los demás rasgos del resto de su presencia y condicionar sus futuras miradas para con ese personaje a lo estrictamente necesario. El ambiente, ya distendido, fue propicio para que su jefa pudiera hacerle conocer la oficina y los lugares de las herramientas con que trabajaría, las normas del lugar y, obviamente, a sus nuevos compañeros de trabajo: esas mismas tres personas que estuvieron durante su llegada y que ahora parecían inmersos en el trabajo. A Estefanía y Aníbal se les daba fácilmente varios años de estar en aquella oficina, al igual que a la jefa, a pesar de sus apariencias de juventud. Eran personas de trato cortés con las que uno fácilmente establece una relación armónica sin necesidad de profundizar demasiado en ella. Diego, aquel hombre de la sonrisa sospechosa y la mirada enigmática, era de esa gente huraña y silenciosa con la que uno difícilmente pudiera acercarse a compartir los ratos libres entre mandado y mandado, e inclusive apenas hablaba éste con los otros. Cerca del mediodía decidieron con Estefanía y Aníbal ir almorzar a la cantina del edificio, y temas de conversación no les faltaban. Le preguntaban dónde vivía, dónde había trabajado antes e incluso descubrieron que tenían amigos y conocidos en común. Cuando iban camino a la cantina, se percató que Diego no se dirigía allí y lo siguió con la mirada. – No te preocupes, él almuerza en la terraza. Es raro pero es buena gente. – Aníbal la había sorprendido. – Ah! Mirá vos... Che, y... ¿Hace cuánto no ves a Jorge?... – Sin darle más importancia al tema, continuó con la bienvenida que había resultado ser aquel primer día. Las carpetas ya llevaban retraso y para ser media mañana el día tenía demasiadas complicaciones. Hacía un mes que trabajaba en la oficina, pero todavía era difícil acostumbrarse al ritmo. No estaba nadie en la oficina a excepción de ella y Diego. De un vistazo, y mientras él le daba la espalda, observó que no tenía tanto trabajo como ella, y pensó en pedirle una mano, pero inmediatamente rechazó la idea. Faltaban todavía 14 carpetas y sólo media hora para terminarlas antes de que vengan a recogerlas. Veía el reloj, el montón de carpetas y de vuelta a Diego, pero esta vez él la estaba mirando fijamente, por lo que desvió los ojos y volvió a la computadora. Después de unos segundos y sin darse cuenta, Diego estaba a su lado y ordenaba los papeles de las carpetas. – No hace falta, gracias. En serio. Vos tenés que terminar el documento y llevárselo al Licenciado Fuertes para dentro de un rato. – no sabía exactamente, si era su orgullo o la evasión a la cercanía que trató de mantener con Diego, lo que la hizo decir eso. – No te preocupes, ya terminé. Era la decimocuarta carpeta y el ordenanza ya estaba esperando hacía un rato. – Ya está, acá tenés. – la cara con que recibió las carpetas el joven no era muy afable, pero el encargo estaba terminado. – Gracias Diego, te debo una. – no lo decía con sincero agradecimiento, y era porque mientras estuvieron cerca la puso muy nerviosa que él esté mirándola todo el tiempo, e incluso le pareció varias veces que se acercaba más para olerla. – Cuando quieras. – ella no pudo evitar pensar en el comentario sarcástico: “Cuando quiera que me huelan...”. Él fue al baño y ella a la máquina de café, necesitaba desesperadamente uno. Se sirvió uno bien azucarado, era así como lo tomaba siempre, y en el camino de venida de la máquina, pasó frente a la computadora de Diego. Vio que había en la pantalla un escrito con el membrete de la oficina, que parecía no estar terminado. Se acercó un poco más, y pudo observar que, ciertamente, no estaba terminado y era un documento que estaba dirigido al Licenciado Fuertes. Había estado enferma y volvía a trabajar después de tres días de ausencia. En cuanto entró a la oficina se encontró con Estefanía: – Ya hacías falta acá, y es síntoma de que te estás institucionalizando. – una mirada cómplice atenuó la seriedad de la afirmación, y luego un cruce de sonrisas se transformó en hilaridad. – ¿Cómo estás? ¿Ya te estás recuperando? – Sí, ya me estaba volviendo loca en casa, lo único que hay en la televisión son programas de cholulos. – en eso llega Diego, y Estefanía le dice: – Ahí viene el otro convaleciente. Che... ¿Ustedes se ponen de acuerdo para enfermarse?. – y mientras Diego se dirigía a su escritorio largando una media sonrisa de compromiso y haciendo como que no le daba importancia al tema, Ana continuaba preguntándole: – ¿Qué... vos también te enfermaste? – Sí, estuve con gripe. – y como si fuera insuficiente la explicación al respecto, Estefanía agregó: – El día siguiente al primero que vos faltaste, éste ya llamó para avisar que no venía tampoco, hasta hoy.– la mirada con la que cerró el tema Diego fue más que interpretada, así que Estefanía y Ana se alejaron y continuaron la conversación que ahora más bien era un cuchicheo: – ¿Qué estabas insinuando con lo que dijiste? – le replicó Ana con una mirada que completaba las palabras con un: “Dejate de joder con eso”. – Ay! No te hagas la tonta. Sabés bien que el pibe está loco con vos, y no te puede sacar los ojos de encima. – Y... ¿A mí que? Yo no quiero saber nada de eso. – No está tan feo... En realidad a mí me parece que está bastante rico. Por lo menos sacale un buen polvo. – y las carcajadas de ambas fueron instantáneas. – No seas ordinaria... – Encima dicen que los tímidos, así como éste, son los más fogosos en la cama... – continuaron con otra serie de risas. Las tardes de los viernes solían ser escasas en trabajo y abundantes en hastío y ocio, y ésta no era la excepción. Estefanía y Aníbal progamaban el after office y les insistían a Ana y Diego a que los acompañasen. Éste sólo les decía: – No gracias, tengo otras cosas que hacer... – mientras se volvía a ensimismar en aquellos escritos que siempre se abocaba a redactar en sus tiempos libres, y que para todos era un misterio. Ana tenía una película en casa, y como todos los viernes que rechazaba la oferta, se limitaba a sonreírles. Volvió la vista sobre Diego, ya que lo estaba mirando hacía un rato. Le intrigaba, desde hacía mucho tiempo ya, lo que escribía. Vio, durante todo el año que estuvo trabajando allí, como Diego sufría una paulatina metamorfosis cuando empezaba a escribir en sus ratos libres y terminaba totalmente absorto, incluso fue testigo de ocasiones en las que le hablaban luego de un rato de haber empezado a escribir y él no escuchaba absolutamente nada. Sintió una duda al principio pero luego se decidió, y sin sacarle los ojos de encima, le preguntó: – Diego. ¿Qué es lo es que escribís? – el silencio que hicieron Estefanía y Aníbal le dio a la situación cierto cariz de suspenso. Todos ellos sabían que aquello era una especie de tema sagrado, y el tiempo que Diego se tomó para responder acentuó esto: – No es nada, un poco de esto y aquello... – su evasión a dar repuestas concretas no era algo nuevo en él, y ya todos la esperaban, pero para Ana fue un gran indicio, por lo que siguió: – ¿Es poesía, verdad? – el silencio seguía dominando el ambiente, pero ahora el asombro ante esta réplica complicaba el panorama: – ¿Cómo sabés? – fue en ese mismo momento en el que la jefa lo llamó a Diego, y aquello quedó todo en el aire. Estefanía y Aníbal estaban perplejos ante lo que acababan de presenciar. Diego se levantó y no dejó de observar a Ana ningún instante, mientras ella hacía lo propio. Él salió de la oficina y como si lo hubiesen planeado, Aníbal y Estefanía, apenas sentida la ausencia de Diego, le dijeron en coro a Ana: – ¿Vas a ir a ver? – Claro que no. Es asunto de él. Los otros se miraron y no lo podían creer, esperaron un rato, y contraatacaron: – Si no vas, vamos nosotros. – Están completamente locos. – y Estefanía ya se dirigía hacía el escritorio de Diego. Ana inmediatamente se levantó y le dijo: – Pará, no lo hagás. – no sabía por qué, pero sentía que debía proteger la intimidad de Diego, tal vez porque ella era la responsable de todo el circo, o tal vez porque tenía la sensación de que aquello era algo que sólo les competía a Diego y a ella. – Bueno, vení, hacelo vos entonces. – No lo voy a hacer tampoco. – Entonces... – Estefanía ya estaba sobre el escritorio de Diego y empezaba a bajar la vista hacia el papel. Ana no pudo evitar decidirse a tomar las riendas y le dijo: – Está bien. Está bien. Voy a leerlo yo. Empezó a avanzar, mientras Estefanía se alejaba del escritorio, y una vez que estuvo al lado del papel, les dijo: – ¿Vieron cómo son hijos de puta?. No hay ninguna necesidad de hacer esto. – todavía trataba de resguardar la intimidad de Diego. – Dale, hacelo... Y Ana bajó la cabeza. Vio que aquellas líneas estaban escritas en verso, y continuó. – ¿Es poesía, verdad? ¿Tenías razón? – le decía Aníbal, al mismo tiempo que ella asentía con la cabeza y empezaba a leer: Agua que da la vida a los ojos Con la inamovible pleitesía De los espíritus y sus despojos Ahoga a esta vacua poesía Fría y bella mañana primaveral Arraigada todavía al invierno Cobijo de la luz triste y abismal Adormila al juglar con fuego eterno Melosa y atenuante frescura Para ojos hidratados y sometidos Con soleado mediodía de locura Embriaga con claridad los sentidos Maternal y tierna belleza Violadora que siempre crece De las imaginerías y pereza Se preña, dilata y florece Algarabía del ocaso que olvida Violadora que nunca perece De mendrugos de ternura y vida Se riega, implota y permanece Y lo volvió a leer. A ella, con todos los indicios que recibió durante su estancia en las cercanías de Diego, le parecía que sólo le faltaba la dedicatoria a su nombre. Estaba totalmente obnubilada, nunca tuvo la más ínfima idea de que Diego tuviera eso en su interior. En un instante ya no sabía que pensar ni sentir, todo era un torbellino. Estaba confundida, y se sentía culpable de haber forzado esta situación, pero al mismo tiempo veía la silueta traslúcida de Diego acercándosele y arrebatándole un beso. Quería alejarse de aquel papel pero no podía, sus ojos se habían clavado allí, inclusive después de unos segundos se descubrió a sí misma ponderando la caligrafía. Todo era contradictorio. Sin darse cuenta de cuanto tiempo había transcurrido, por fin se despabiló y escuchó: – Ana! Ana! – Aníbal y Estefanía, querían llamarle la atención. Y cuando levantó la cabeza, vio a Diego en la puerta mirándola. Para Estefanía y Aníbal habría sido difícil discernir cuál de los dos parecía más sorprendido, y después de un considerable silencio, miraron el reloj y dijeron: – Ya es la hora. – y al instante recogieron sus cosas y se fueron. Diego se acercó con lentitud a su escritorio, y cabizbajo también alzó las cosas al bolso, entre ellas el poema, y se retiró con la misma lentitud con que había realizado todo el proceso. Ana observaba estupefacta todo esto, y siguió así hasta un rato después de que Diego cruzó la puerta. No sabía qué hacer. Y aquellas emociones de cuando terminó de leer el poema volvieron. La confusión, el asombro, la ternura, la impotencia, la culpa. Lo único que consideró en ese momento era sacarse eso de encima. Corrió detrás de Diego, y mientras lo hacía aquella masa amorfa de sentimientos crecía. Necesitaba respuestas, a pesar de no tener preguntas. Lo alcanzó en el estacionamiento: – Diego, esperá! – él fingía no escuchar. Faltaban todavía 10 metros para alcanzarlo: – Diego, esperá! – él no volteaba. Cuando estuvo al alcance de su mano lo agarró del hombro y le dijo: – Esperá, Diego. Quiero hablar contigo. – ¿De qué? Ya está todo dicho. – Por favor, vení, vamos a sentarnos. Quiero hablar contigo. Es en serio. Fueron al café que quedaba en la esquina, se sentaron, y ella comenzó: – El poema era para mí. ¿Verdad? – Ya sabes que sí. ¿Por qué preguntás? – Me asombró, es sólo eso. – Bueno, si satisfice tu duda, me voy. – mientras se levantaba y se ponía el bolso al hombro. – Pero esperá, quiero saber más. – ella lo agarró de la manga y lo estiró para que se sentara. – Es sólo eso, ya está todo ahí, no te lo puedo explicar. Si querés te lo doy. – Sí, lo quiero. ¿Tenés más? – Sí, hay miles, te los traigo cuando quieras. Te puedo hacer un dibujo que los explique también, si es lo que querés. – Te lo dije en broma, no te enojés. Sentate. – se sentó, y después de un silencio en el que parecía aclarar las ideas, le contestó: – No me siento muy cómodo con el hecho de que lo hayas visto así. – ¿Y me lo pensabas dar alguna vez? – No... no sé... a lo mejor en pedo... no sé – Y... ¿Es en serio?... ¿Es verdad todo lo que dice ahí? – No... son boludeces que se me ocurren nomás... es todo en joda... – Bueno, cortala con el sarcasmo que a mí también se me acaba la paciencia. – Mmm... sí, es cierto, tenés razón. Disculpame, pero es como te dije: me siento incómodo. – ¿Y por qué? – era intuible que aquella pregunta, no recibiera una repuesta, pero luego de un momento de silencio, Diego le respondió con notable determinación: – Por que siento descubierta mi debilidad. Cuando se trata de vos, pierdo todo el control, me siento impotente. Es una mierda, no puedo hacer nada, acaparás toda mi atención, y no lo puedo manejar. – ¿Y hace cuánto es así? – Desde el principio. Me convertí en un idiota. Fantaseo todo el día, hasta me imaginé tener hijos contigo... – ¿Qué?!!! – y brotaron carcajadas de su boca. – ¿Por qué no te vas al carajo? Yo acá desnudando mi alma y vos te me cagás de risa. – No... No me río de vos. Es que es muy raro, nadie dice eso. Y me río porque me doy cuenta de que sos sincero. Es hermoso lo que me decís. – Para vos ha de ser hermoso, que ni te va ni te viene. Sí, ha de ser lindo contemplar desde tu posición que alguien se babosee así con vos. Pero a mí me pianta. – ¿Por qué decís eso? No es que no me va ni me viene... mmm... pero tenés razones para pensar así y te entiendo. Disculpame. Hubo un silencio largo. Las miradas se cruzaron y ella le tomó de la mano. Después de un rato Ana le dijo: – ¿Por qué no me encaraste nunca? – ¿Por qué ya no inventaron la vacuna contra el SIDA? ¿Me estás tomando el pelo? Yo qué sé... – él le evita los ojos, y después vuelve a clavárselos con intensidad – En realidad, me parece que te lo hice saber, y varias veces. Que te haya gustado o no, o que lo hayas entendido o no, ya es otro tema. Otro silencio, más corto, que terminó cuando ella lo miró con los ojos llenos de ternura y le dijo: – ¿Qué vas a hacer ahora? – No sé... iré a casa, y después veremos... – Quiero que me acompañes a casa. Pocas veces le había sucedido despertarse con una sonrisa sincera e instantánea en el rostro, provocada por una sensación plena de tranquilidad y algo que ella siempre creyó una utopía cultural: felicidad. Notaba que los rayos del sol, que contorneaban las formas de las sábanas con mucho contraste, se sumergían más allá de éstas y le daban en los muslos una tibieza tan sutil y tierna que parecían amalgamarse con el algodón y formar una sola sustancia. Al canto de las aves le podía descubrir una armonía casi coherente e ilusoriamente intencional. Entre sus piernas todavía podía sentir la humedad y el hormigueo posteriores a ese montón de sensaciones de la noche anterior que en un pasado más remoto le daban inseguridad al día siguiente y que en esta ocasión le provocaban decir en voz alta sin darse cuenta: “Bello”. Creía sentir el simiente de su compañero abriéndose paso dentro de ella y esto se mezclaba con la ensoñación de ver a algún niño entre sus brazos. Sin embargo, su momento de plenitud duró sólo un instante. Estiró los brazos, aún con los ojos cerrados, buscó a tientas ese cambio de temperatura que produciría en sus manos el cuerpo del que estuvo dentro suyo hace unas horas, y la suavidad de la tela arrugada y vacía le hizo abrir los ojos inmediatamente para darse cuenta que la única allí era ella. No era la primera vez que las sombras se avecinaban tan rápido sobre su alma y dejaban tieso su cuerpo, pero esta vez sentía que el negro líquido que la cubría era más denso y oscuro que antes. No atinó siquiera a proferir “¡Qué hijo de puta!” como otras veces. El frío de aquello borró todos sus pensamientos y emociones, la dejó sentada en la cama, viendo un punto fijo de la habitación sin mirarlo, y desnuda a excepción de las partes de su cuerpo que cubrían las sábanas, que pasaron de ser trazos de “algodón-luz” a rígidos y pesados pliegues de algo que alguna vez tuvo vida, y de zonas de sus pechos que estaban cubiertas por la negritud de los bucles que formaba su cabello. Ni siquiera atinó a pensar cómo había caído, otra vez, víctima de las mentiras, o que esta vez la caída implicaba una altura y un golpe mucho más intensos que las veces anteriores. Sólo sentía el vacío hueco en su espíritu y su conciencia. Su mente estaba completamente en blanco y luego de unos segundos, completamente autómata, estiró las piernas, se movió al borde de la cama y bajó los pies al piso, que paradójicamente a pesar de estar alfombrado le transmitió el frío estertor del ambiente. Fue en el mismo momento en que volvía a sí misma, empezaba a sentir el nudo en la garganta y la inminente llegada de las lágrimas a sus ojos, cuando escuchó aquella voz que decía, entrando a la habitación: – Iba a ser café con leche, pero como se acabó la leche, es cortado... –, y lo que sintió en ese momento, luego le hizo pensar que debía ser igual a lo que siente la gente que es sometida a electrochoques de reanimación. Se levantó y fue corriendo al lado de su hombre, le arrebató la bandeja con las tostadas y el café de las manos, la puso en cualquier lado y le llenó la boca con un gigantesco beso, mientras la risa le nacía involuntariamente y empezaban a emanar las primeras lágrimas de sus ojos. Eran esas mismas lágrimas que hacía un momento plasmarían la naturaleza gris de su condición, y que ahora evidenciaban que el júbilo había vuelto a su alma, y que aquellas sombras habían sido arrasadas por el haz de luz más cálido y poderoso que la había invadido nunca. Desayunaron, volvieron a unirse con intimidad y ternura y tuvieron que separarse llenos de expectativas y anhelos, y con pocas ganas de hacerlo. Ella fue al trabajo y él se tomó el día libre para visitar a su madre. Estefanía, Aníbal y la jefa parecían haber sido contagiados por la epidemia con la que los infectó su ánimo. Ana no decía ni hacía algo sin una sonrisa en los labios. Todo, hasta las nimiedades más vagas e insignificantes, le provocaba risas que sus colegas no entendían, pero a las que se acoplaban sin inquisiciones. Durante toda la mañana sólo podía recordar las palabras de Diego y las emociones del día anterior. Estaba segura que él se sentía igual, se lo imaginaba sonriendo en el colectivo que lo llevaba a casa de su madre y contándole a ésta la manera en que la había encontrado, mientras su madre le cebaba el mate con ojos de orgullo y realización. No la había visto nunca, pero veía su cara, podía ver también la mesa, el mantel, las sillas e incluso los rayos del sol entrando por la ventana, a pesar de que se había nublado durante la mañana. Tuvo que realizar un inhumano esfuerzo hasta el mediodía para aguantar las ganas que tenía de llamarlo, aquella impaciencia parecía carcomerle las entrañas, pero al fin cedió. Lo llamó al teléfono celular y estaba apagado, supuso que se habría agotado la batería del teléfono y se despreocupó. Continuó la tarde con el mismo ánimo, pero no escuchar su voz y sus palabras la ponía un poco ansiosa, volvió a intentar llamarlo, esta vez a su casa, nadie contestó. Cuando salió del trabajo fue directo a casa de Diego, y tampoco nadie la atendió. De vuelta al celular, apagado. Trataba de no pensar en ello, pero la ansiedad crecía. Estaba preocupada. – ¿Le habrá pasado algo?– pensaba. No tenía manera de ubicarlo y no conocía la casa ni el número de teléfono de su madre. Esperó en la puerta de la casa hasta muy avanzada la noche al mismo tiempo que intentaba otra vez al celular y al teléfono fijo, lo escuchaba sonando del otro lado de la puerta y nadie contestaba. Las ideas y sensaciones de cuando no lo encontró a la mañana volvieron, pero esta vez matizadas con la incertidumbre, la ansiedad y la preocupación. Fue a su casa y trató de no pensar en el tema, pero fue en vano. La noche fue muy larga, y no pudo pegar un ojo, ya estaba desesperada. Maternal y tierna belleza. Fantaseo todo el día. Cobijo de la luz triste y abismal. Pierdo todo el control, acaparás toda mi atención. Se riega, implota y permanece. Hay miles. Con la inamovible pleitesía. Ya sabes que sí. ¿Por qué preguntás? Para ojos hidratados y sometidos. Tener hijos contigo. Mendrugos de ternura y vida. A la mañana fue al trabajo, pero no con intenciones de trabajar y continuar como si nada hubiera pasado, sino con la sólida determinación de encontrarlo. Apenas llegó a la oficina y frenéticamente se puso a buscar el número de teléfono de la madre de Diego, su jefa le preguntaba que pasaba y ella no respondía, parecía un zombi. Sin escuchar nada ni a nadie buscaba en los gabinetes y escritorios. Se encontraba en un túnel, aislada de todas las sensaciones externas, y no sabía donde estaba el final de ese túnel. Luego de haber revuelto toda la oficina y ya con la jefa despojada de su paciencia y gritándole desaforada que le diera una explicación de su conducta, puede ver que en una carpeta se encuentran los datos de Diego y entre ellos el número de teléfono de la casa de su madre. Corre al teléfono y sin darse cuenta ya está dando tono el otro lado de la línea, después de un par, le responde del otro lado una voz cortada y ronca, pero evidentemente femenina: – ¿Hola? – Buenos días. ¿Es esa la casa de la madre de Diego? – Sí, con ella habla. ¿Quién es usted? – parecía haberse levantado recién, por lo embotada de su voz. – Yo soy Ana, llamo para saber... – se detuvo al notar que del otro lado la mujer empezaba a llorar desconsoladamente. – ¿Vos sos Ana? – le decía entre sollozos, que hacían ininteligibles las palabras. – Sí, señora... llamo para saber si usted sabe dónde está él. – la mujer continuaba con el llanto pero con menor intensidad. – Él paso ayer por acá, me habló de vos y me contó lo de ustedes... – parecía haber dejado de llorar, y sus palabras ya se entendían con claridad, y continuó: – Me dijo que sos muy linda... Estaba feliz, verdaderamente feliz... ¿Me entendés?... – Sí, señora, entiendo... Yo también lo quiero mucho... por eso la llamo. Quiero saber dónde está. – Me dijo que sólo quería estar contigo... Nunca lo vi así... Sabés como es él, no dice nada. – el llanto volvió a empezar. – Entiendo señora, y disculpe si la llamo en un mal momento, pero yo sólo quiero saber a dónde fue después de estar en su casa ayer. – No entiendo... Es que estaba tan contento... No tiene sentido. – seguía llorando y parecía no haber escuchado lo que le preguntaba. – Por favor, señora, dígame dónde está, ¿Qué le pasó? – y a ella también comenzaban a brotarle lágrimas de los ojos, sin saber por qué. – ¿No sabés todavía, hija? Sus vecinos lo encontraron esta madrugada en su casa... Se suicidó ayer. Otros Posts: