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juanesloko

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Primer post: 18 sept 2008Último post: 21 jun 2010
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Ensayos descorazonados (propio)
Ensayos descorazonados (propio)
Apuntes Y MonografiasporAnónimo9/18/2008

Buenas...este es mi primer post, espero sepan disculpar algún que otro error, propio de un novatin... quiero aprovechar esta noche de mierda que tan poco expresiva viene, para compartir con ustedes algunas cosas que escribí en instantes surrealistas de intrepida aunque vergonzoza inspiración. No creo que vayan a poder compararme con Borges, pobre chico todavia le falta para competir conmigo, pero espero que les guste.. Hoy que ya me quedé solo Ni bien te levantes vas a darte cuenta de que todo por lo que ayer luchaste fue poco menos que una pasajera ilusión, todo eso que construiste durante una vida se va a desvanecer en menos de lo que tardas en notar que a pesar de tu voluntad, las piernas ya no aguantan el mismo peso, y las arrugas de tu frente no son por la edad, son de frustración, causa de la desidia, ya no sabes a quién mirar para que te den una palabra de aliento y es que ya no quedan frases buenas en el mundo, sólo mentes vacías y soñadores vencidos. Los sueños se pierden en inmensos campos llenos de todo lo que nunca fue y de preguntas sin respuesta a enigmas aun no encontrados. Los pocos que aun pueden ver ya no quieren mirar, y aquellos que escucharon un poco mas de lo debido ahora sangran una herida invisible, pero que se nota desde lejos. El hedor de la especie abruma a la humanidad, ya nadie nos quiere estudiar, pues no hay sentido en pronosticar lo que ya llegó, la extinción, el exilio en nuestro propio interior es lo que nos mató, y no la represión, que ahora trata de alentar a los lisiados para que vuelvan a andar. La sombra que avanza es la de un gigante sobre el sol, pisa fuerte pero sin seguridad, se desploma a seguido pero se vuelve a levantar, sin entender que no importa cuanto camine, no va a llegar a ningún lugar, su punto de partida esta errado, el rumbo que ha tomado lo ha hecho alejarse de su estrella, que se pone en el oeste para no volver, pues se fuga junto a la luna, siguiendo a un dios que abandonó su despacho tan pronto como las ratas allanaron el lugar. Ya no importa si lloras o ríes, no hay nada que alivie el dolor de los demás, la pena de esos que hoy no puedes alcanzar, y hasta el mas frío de los corazones se hiela ante la presencia de eso que hoy nos mata, el cáncer avanza, no se detiene, carcome las mismas bases que el sistema sentó hace muy poco, y que volverá a construir tan pronto como se derrumben, no hay salida pero a nadie le interesa, quizás encuentre un pozo donde esconderme o un techo para pasar la noche. Las estrellas abrigan un poco las noches en que las nubes no cubren todo, pero los látigos siguen marcando el ritmo en los lomos sangrantes de esos que aun son esclavos de todo lo demás y que no pueden gobernar ni sus mentes ni sus pies. Mis manos están marcadas por cicatrices pero no entiendo de dónde vienen, quizás de una pelea por sobrevivir mientras dormía a la sombra del último árbol que todavía puede morir. El atardecer rojo marca el fin, la luz ciega mis ojos, pero siguen sin brillo alguno, será porque me lo olvide junto a mis sonrisas y mis recuerdos, en una fogata de mayo en algún campo lleno de girasoles marchitos. Ya nadie entiende por qué sigo aquí, y es porque donde nací quiero morir, aunque sólo sea por una vez, quiero hacer valer lo que alguna vez quiso ser un ideal. Ahora mis párpados pesan más que mi cuerpo, los dedos ya sin sensibilidad se aferran al último atisbo de luz, las uñas partidas de tanto rasguñar la pared que me separa de la libertad tratan de quitar una comezón que sólo desde afuera se puede sentir y mis pies ya no tienen ganas de marchar, será mejor que duerma a la sombra del último roble que aún trata de respirar, al menos hasta que encuentre una estrella fugaz, con la que pueda volver a desear que la vida no termine o que alguien pueda volver a reir, o tal vez, si tengo suerte, subirme y no volver a ver. Ensayo desgarrador declarado una de las verdades menos conocidas del Siglo XXII por el New York Times, y Diario Chubut. De una noche con sol Llegás y te arrodillás ante el altar pagano que hoy armaste por pura casualidad, mañana vas a volver o quizás no lo veas nunca más. Rezás sin plegaria ni súplica, no sabés que otra cosa puede pasar, las ruedas histéricas del frenesí burgués no te dejan pensar, están derrapando y la picada comienza acá o en un rato. La largada ya no se ve, una lluvia cálida la borró sin querer, pisó el palito y se quebró, hizo ruido y la policía llegó, las sirenas no entendían y no dejaban de girar, algunas abuelas tranquilas, de esas que se levantan antes que la matina, llegaron para verte rogar. Miran sin esperanza lo que saben que no está, pasa algún comerciante y vas tras el, viendo a dónde las puede tirar. Vos sin embrago seguís, no te empapaste todavía con la paranoia de los demás, no entendés por qué se persiguen si nadie encuentra nada, el abucheo se hace general y te despierta en tu cama sin colchón, el piso sabe a vacío y la piedra fría te cuenta otra historia antes de volver a su lugar. Hoy te vas a encontrar con tu señor, ese que sabe lo que te hace bien, el que le guió a tus compañeros de vuelta a la vereda, ya casi sin protesta. Y horas más tarde vas contento por alguna calle trucha de Palermo, ya entendés que el problema no era y no va a volver a ser. Ya no oís, simplemente procesás los sonidos dispersos que de la radio rebotan hacia vos, como sin querer, como acompañándote para que no te sientas solo nunca más, como diciéndote, ahí esta la puerta, pero vos ya no vas entrar. Tu cabeza ya no gira, ya no mira para atrás, la persecución ya no importa, volvés a tu cuarto por un rato, a la tarde es probable que salgas al patio a caminar, el cuero extraña besar tu lomo, dejar la marca roja de su labial, el rouge ya no te sorprende, extrañas, sin embargo, algo que por una extraña casualidad ya ni te acordas. ***** - "Nunca vi tantas pelotudeces enhebradas con conectores de tan poca creatividad" - Adolfo Bioy Casares (crítica póstuma) - "Si vuelven a publicar otra de estas cagadas antes que mi libro te juro que me van a conocer" - Osama Bin Laden Para terminar, les dejo otra sarta de caracteres en forma de prosa que espero sepan perdonar. Esta es una declaración de amor que nunca me animé a hacer, disfrazada en texto para el fogón de los campamentos, ese momento antes de que te traigan los regalos de papa y mama y donde todos lloraban... Fuego Cuando las luces de la ciudad se vuelven tenues, cuando el sol ya no ilumina, cuando las sombras se acercan, el único refugio que encuentro es el de tus caricias suaves y tus movimientos que hipnotizan. Y es que no entiendo qué es lo que pasa en mí cuando entro en la oscuridad, que trato de aferrarme a lo que ni siquiera puedo tocar. Mis ojos se pierden, tratando de encontrar eso que me diga que sí, que me estás esperando, que me puedo acercar. Lo hago cada vez que nos cruzamos, me aparto de todos y me quedo expectante, anhelando esos tiempos en que todavía no te conocía tan bien y no tenía miedo a salir lastimado. Ya no te veía hace algún tiempo, sin embargo no cambiaste, y estás igual que la última vez, los recuerdos que evocas conmueven hasta a las piedras. Y la verdad es que no entiendo mis sentimientos por ti, son mezclas enfermas de dolor, risas y una inusitada depresión, causada por las nostalgias de quienes hoy no están, pero que llevo en mí hasta el final. Hoy ya no sé qué esperar, tus llamas ya no buscan envolverme como en mis sueños de niño, tu crepitar me adormece y trae al subconsciente esos recuerdos que han quedado perdidos, entre juguetes viejos y sombras de lo que alguna vez fui. Los que hoy me acompañan ya entienden de lo que hablo, saben que aunque no lo deseemos vamos a seguir con la mirada fija en ningún lugar, entendiendo que esos ojos perdidos en la luz son símbolo de la unidad, que logramos sólo al sentir juntos con el corazón, sólo al dejarnos sorprender por lo que nos rodea, sólo al dejar atrás lo racional, que no puede explicar por qué, hoy que el frío cala los huesos, nosotros sentimos el calor de un abrazo lleno de amor. Quienes están a mi lado hoy probablemente no lo estén mañana, pero esta fogata me dice que nos fundiremos por un segundo, y que ese segundo durará mas que todo el tiempo que puedan medir los relojes. Y si es que algún día me voy, y si es que algún día me olvido de todo lo demás, sé que nunca voy a estar solo porque todos los que hoy se dejaron perder en la inmensidad del pequeño segundo que nadie jamás podrá contar, seguirán ahí, mientras pueda jugar, reir, soñar, mientras haya fuego donde pueda perderlo todo, menos eso que hoy hace que te quiera volver a ver. Me cope y como no estoy seguro de volver a animarme a mandar todo esto, les dejo una última, de la primavera je...para adelantarme a la ocasion. Primavera Hoy me pregunté sin querer y sin proponerlo, qué es lo que me lleva a ser parte de este infierno, cuando no encontré respuesta me dijeron casi en un susurro y bien despacito, no te asustes que todavía estás bastante lejos del cielo. Confundido caminé por abismos de sal y arena, y es que en mi confusión no entendía, no podía encontrar, ese hueco de luz que siempre ayuda al despertar. Es la rima tonta la que más complica, pues ni Dios ni el Diablo supieron jamás comprenderla. Y es que fue mucho su esfuerzo para entender, pero nunca pudieron ver lo que hay oculto detrás de las farsas de una triste primavera. Hace mucho me contaron que era raro que haga frío en el cielo, más irónico dijo un amigo, es que fue Dios quien al Diablo sentenció al fuego. Siempre tuvimos miedo de perdernos en el infierno, de llegar al cielo o de quedarnos en medio del polvo durmiendo. Hoy les digo que no importa cual elijan, si hacen mal o si las pelotudeces les dan risa, será al final que van a comprender que el cielo y el infierno no son nada más que un lugar para estar, y adentro nuestro están los dos, perdidos en el fuego de la sangre y la pasión. Esta noche amaneceremos de fiesta, será que es la nostalgia anticipada o una mentira bien guardada, no importa la razón por la que la primavera se presenta sino cómo y cuándo si es que realmente llega. Hay que buscar la alegría primaveresca dentro del cielo o a través del infierno. Dentro de cada uno se esconde, perdida en lo más oscuro, o cerca de donde cagó el conde. Cuando me vean partido, con cara de loco y los ojos perdidos, no piensen mal, es mi última o quizás mi primer primavera, será que encontré el cielo en mi propio infierno o será que Dios y el Diablo me conceden sus deseos, si así fuera lo único que pediría es que la alegría sea para cualquiera, pero pobre del que quiera robarme mi primavera. Si alguno de los que bancó leer hasta acá quiere conseguir una copia de los presentes textos sin impresión, no dude en consultar en los puestos ubicados en el hall de entrada, donde también podrán acceder a la biblia de Warren Sanchez. Saludos amigos y espero que no les haya parecido muy malo.

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Cuento Propio XI
ArteporAnónimo8/25/2009

Abelardo el pollo Abelardo, cansado de todo, ha decidido empezar el cambio, la revolución. He aquí su historia. Es probable que supongas a Abelardo como un flaquito barbudo, remera gastada con alguna premisa zurdita, pantalones con el ruedo descocido y acompañado por un extraño olor, almizcle propio de la juventud, producto de la mixtura entre los aromas del cigarro barato y la cerveza con lavandina. Pero no, la vida siempre nos sorprende, a veces con una paloma que nos soretea los pocos pelos que aún bailan al viento (o que se vuelan con el viento, si nos quedamos cortos de pegamento), otras veces, con un joven como Abelardo, pulcro y alineado, simple e inseguro, educado y amable. O como le decían sus amigos: puto y pelotudo. El problema de Abelardo fue que su mente había alcanzado oscuros rincones del pensamiento metafísico, propios de un muchacho atormentado por una extraña sucesión de eventos que habían hecho de su vida una triste crónica del fracaso en el amor, matizada por abusos de sus pares, todo coronado por la sensación de ser parte del éter fugado de los confines del universo, que se ha extraviado y fue a parar en los resabios de la humanidad. Dicho de otra forma, Abelardo era un chico que no tenía novia, cagado a trompadas por los pibes piolas y al que no le daban ni pelota en su casa. Se refugiaba en la filosofía barata de las letras de algunas bandas de rock, que a su vez trataban en vano de emular profundas acotaciones de grandes pensadores de su era (léase, por ejemplo, Andy Chango). Así las cosas, nuestro entrañable personaje se encontraba ahora entre la espada y la pared, literalmente: estaba siendo asaltado en uno de los descampados del barrio. Abelardo ya no encontró consuelo en las letras del rock chabón, su mente, atrofiada por horas y horas tratando de comprender oraciones con estructuras gramaticales tan complicadas y enrevesadas como ésta misma, que a los fines prácticos podríanse haber construido en forma más inteligible y con vocablos de naturaleza ordinaria con objeto de agilizar la interpretación, muy comunes en los libros de filosofía que desde hacía pocos meses había empezado a robar de la biblioteca, no pudo hallar (su mente) una sola idea que justificara al universo tal cual era. Abelardo estaba decidido, el pensamiento no existía más para él, y fue entonces cuando comenzó a inhalar thinner, bajo la premisa de que para que el pensamiento no existiera tampoco debían hacerlo las funciones cerebrales. En ese momento no se dio cuenta de la tremenda estupidez que irradiaba su accionar. Cabe destacar que Abelardo, en su reciente interés por la filosofía real, todavía no estaba familiarizado con Descartes y se regía por el lema: “Existo (mientras inhalo), luego pienso (mientras vuelo)”. Las luchas entre las clases sociales, la corrupción institucionalizada, la contaminación, el mal manejo de los capitales, la avaricia y codicia de quienes gobernaban el país, y el hecho de que la entrada para Teen Angels subiera cada vez más su precio a pesar de estar hacía más de 1 año en cartelera, llevaron a Abelardo a replantearse sus creencias y religión, hasta convencerse de que sólo los budistas tienen la razón, y probablemente los musulmanes también. Una vez que hubo abandonado todo credo, escuela de pensamiento y capacidad neuronal en algún reducto de la soledad, Abelardo se encontraba listo para la próxima etapa de su vida. Así fue como a lo largo de tres años se fue embebiendo de charlatanería anarco-socialista y se instruyó en las tácticas de la guerra de guerrillas en la selva, a pesar de no tener una selva a menos de 700 kilómetros a la redonda, “por si las moscas”. Una vez completado el coco-wash, Abelardo estaba en condiciones de reincorporarse al mundo, o como lo llamaba su mentor del Partido: “el asqueroso hormiguero de langostas capitalistas, acosado por jaurías de cerdos y manadas de cuervos, donde además habita el proletariado esperando a ser liberado”. Abelardo, cansado de todo, ha decidido empezar el cambio, la revolución. Es probable que hayas visto a Abelardo, solía ser un puto pelotudo, hoy recorre las vías tomando cerveza con lavandina, convenciendo a otros muchachos de unírsele en la rebelión, mientras aspira thinner, tratando de ya no pensar más, no irá a ningún lado, los trenes lo llevan siempre al mismo lugar. Cualquier crítica/opinión/comentario será bienvenida.

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Cuento Propio X
ArteporAnónimo8/14/2009

“Relato del R.E.M.” (pronunciado ar-i-em) Esa mañana se despertó sintiéndose un poco raro. Levantarse fue más difícil que de costumbre, y enorme fue su sorpresa al encontrarse de cara al piso, mientras se daba cuenta de que sus extremidades no respondían adecuadamente. Pudo incorporarse luego de algunos terribles instantes de esfuerzo sobrenatural, y sería imposible describir con palabras el horror que heló sus venas cuando se vio reflejado en el espejo. “Me he convertido en humano” pensó con desesperación, mientras palpaba su rosado torso, y buscaba dos pares de patas que no encontraba a sus costados, ni debajo de la cama o al fondo del placard. “Me he convertido en humano”, se repetía una y otra vez, mientras su corazón se precipitaba hacia abismos de insondable profundidad. Pudo calmar a su agitado corazón al tiempo que controlaba la caótica maraña de impulsos eléctricos que le demandaban una explicación. Por último, y ya en completo dominio de su ser, fue capaz murmurar: “Debe ser tan sólo un sueño, una horrible pesadilla”. Pero las horas pasaban y la pesadilla no terminaba, trataba de mantener el temple y de no permitir que la ansiedad lo gobernara, pero a cada minuto el sueño se volvía más y más real. “Es imposible”, aseguraba, ya casi sin creer en sus propias palabras. Promediando las dos entró su hermana en la habitación, traía consigo el almuerzo para él, que desde hacía años ya no comía con la familia. La madre no soportaba verlo así, y por no hacerla sufrir se había confinado a esas cuatro paredes, que hoy delimitaban el territorio más oscuro del otrora luminoso y envidiable hogar. Sin pensarlo se abalanzó sobre la bandeja, devorando vorazmente la basura de los demás, los restos de alguien mejor. Levantó la vista sólo cuando terminó de lamer las últimas migajas del plato, y encontró aquellos dulces ojos que al contrario de todos los demás, no lo evitaban, en su mirada pudo ver miedo y sorpresa, y aún antes de que se le ocurriera preguntar qué le sucedía, ella le dijo con la voz quebrada: “¡No puede ser, eres humano otra vez!”, a lo que él simplemente respondió: “No seas ingenua, ¿o no ves que es tan sólo un espantoso sueño?”. Los ojos de la niña llovieron en dolor, mientras él le daba su espalda y sin despedirse volvía a esconder su alma en algún rincón. Así volvió a suceder pasadas las diez, la niña entró al cuarto para darle de comer, él devoró insaciable y, una vez que hubo terminado, ella trató de convencerlo de que se había convertido en humano. “No insistas con eso, ya te he dicho que es tan sólo un sueño”, fue la única respuesta que la joven recibió, al tiempo que sus ojos se empañaban nuevamente y él se refugiaba en los oscuros recovecos de la habitación. Una vez que ella salió del cuarto se volvió a mirar al espejo, “es imposible” dijo por enésima vez, “debe ser tan sólo un horrible sueño, una horrible pesadilla”. Se metió en la cama más calmado, sabiendo que faltaba poco para despertar. Pasó algún tiempo antes de que el muchacho se durmiera otra vez. Podrás imaginar el alivio que Gregorio Samsa experimentó a la mañana siguiente, cuando al despertarse se dio cuenta de que era una cucaracha otra vez. Cualquier crítica, sugerencia u opinión será bien recibida.

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Cuento Propio XIV
ArteporAnónimo6/21/2010

Les acerco a modo de opereta tragicómica, mi más reciente regurgitación: Ascenso, declive y caída de la aristocracia blanca en África ó: De cómo y cuándo murieron los sueños. (Intítulo opcional en busca de fama y gloria) Cuenta la historia popular del congo belga que hace no mucho tiempo subsistían en algún rincón perdido entre sus oscuros bosques los restos agonizantes de lo que alguna vez fue una gran aristocracia blanca. Habían llegado con los primeros colonizadores, hartos de la vida en sociedad tal como se estaba dando en Europa, buscando algo nuevo para distraer sus ilustradas mentes de esas cosas terribles que le pasaban a la gente pobre y fea en los rincones oscuros del feudo, y lo que eso implicaba para la alcurnia: no poder salir a pasear tranquilos, soportar encierros de semanas y hasta meses en sus castillos cuando la peste azotó y luego ese fétido humo que provenía de las fogatas e impregnaba con muerte el aire. ¡Que trágicos recuerdos por Dios! Y se preguntaban: ¿para qué todo el sufrimiento padecido?, si cuando ofrecieron construir a los enfermos algunos techos para que pasaran el invierno, aislando a la gente sana de la amenaza que ellos representaban, sólo habían sabido responder como los bárbaros que eran, con palos y antorchas, con lanzas y garrotes. Cretinos desagradecidos, mordiendo de la mano que les daba de comer, tirando a la basura toda oportunidad de vivir dignamente, sin importunar a quienes no habían sido maldecidos por el capricho del Señor. Así las cosas, dejaron sus chateaux(es) y villas y emprendieron el exilio. He aquí algunas de las historias que dejaron atrás, sus recuerdos, única prueba de que existieron. Entre dioses y soles La aristocracia exiliada desembarcó en aguas marroquíes donde se sorprendieron al ver por vez primera a un negro que no fuera esclavo, sino cuentapropista. Se ganaba la vida haciendo diversos trabajos a cambio de un pago y ellos lo contrataron a el y a algunos más para que llevaran su equipaje y los guiaran hacia mejores tierras, donde poder establecerse definitivamente. Durante días montaron ásperos camellos que con tozudez resistían los incontables soles que pasaron sobre ellos mientras cruzaban un peligroso mar de arena en busca de las tierras húmedas. Difícil fue aceptar que los negros, aun aquellos que eran libres, no eran verdaderamente personas, en el buen sentido de la palabra, pues tanto era su parecido con ellos. Cierto día llegó la revelación, cuando una de aquellas incansables bestias de carga confesó no saber nada de Jesús ni de sus 12 discípulos, momento en el cual los más entendidos en teología decidieron que era menester que esa oscura manifestación del paganismo se hiciera de algunas verdades absolutas e indiscutibles de la cosmovisión de la Santa Iglesia, y luego de algunos minutos de discusión incrustaron una estaca en su ano y acto seguido la clavaron al suelo, para proceder a apuñalar 14 veces su corazón utilizando un crucifijo de plata (este material fue elegido especialmente en caso de que aquel demonio tuviera algún tipo de afiliación con los vampiros, la aparente excesiva cantidad de puntazos tiene por supuesto una explicación por demás simple: una puñalada por cada apóstol y Cristo valía doble). Así, aseguró uno de los académicos allí presentes, su alma (si en verdad tenía una) sería dirigida sin escalas a las puertas de San Pedro, quien apiadándose de su ignorancia le enseñaría todo lo que cualquier persona que se precie de tal debiera saber acerca de la Santísima Trinidad y los veinte mil pasajes de la Biblia. Gracias a la enorme sabiduría y misericordia de aquellos bondadosos exiliados, ahora también se empezarían a aceptar negros en el Cielo, al menos los suficientes como para dar un fino toque decorativo, y alivianar a los ángeles de todas las tareas manuales. Sentando las bases Luego de algunas semanas de agotador viaje los valientes aristócratas y los pocos negros que sobrevivieron la travesía (la mayoría murió empalada, ajusticiando así diversas faltas religiosas, morales o simplemente para evitar el aburrimiento de los niños), llegaron a la jungla, en su interior encontraron un valle ideal para asentarse, a orillas de un río, tierra muy fértil alrededor y buena cantidad de fauna para hacerse de carne y cueros. No hubo mayor problema en desalojar el asentamiento indio que allí se erigía: luego de fusilar a los primeros 50 o 60, el resto se rindió y los ayudaron a construir sus nuevos hogares y a asesinar a los negros, evitando así pagarles por sus servicios. Se sentaban así las bases de lo que luego se denominaría “políticas sociales, económicas y financieras”, cuyo objetivo es maximizar las posibilidades que cierto territorio puede ofrecer a sus habitantes, repercutiendo positivamente en toda la población (con dinero y poder) y haciendo ajustes graduales (hacia abajo) de los niveles de vida de los más desprotegidos. Los aristócratas con gusto resguardaron bajo su ala a los indios, a cambio de que ellos trabajaran las tierras, cazaran los animales y se encargaran en general de cualquier asunto que no tuviera relación con hacerse más ricos, libres o felices. Compartiendo la cultura Junto con la convivencia se inició un positivo proceso de intercambio de conocimientos de distinta índole entre las culturas. Así, las mujeres indias enseñaron a las blancas a fabricar delicadas y excelentes fibras a partir de plantas y árboles, con las cuales era posible fabricar desde ropas hasta armas. Luego les mostraron la variedad de combinaciones posibles de frutas, verduras y carnes disponibles en la naturaleza, cambiando radicalmente su dieta, que se basaba esencialmente en pan y carne salada. Asimismo, los hombres blancos enseñaron a sus congéneres negros las bondades del alcohol, grandioso elixir que hacía de cualquier pusilánime ser vivo un valiente macho cabrío capaz de arrebatar la virginidad de 14 mujeres en una sola noche aunque ellas se resistieran (un concepto nuevo para los afortunados indios y para las no tan afortunadas indias). Finalmente, las mujeres más habilidosas de la aristocracia organizaron un grupo de trabajadoras indias y aprovecharon sus preciosas fibras para crear algunos de los más hermosos vestidos que haya visto la humanidad, y para hacer gala de su talento sentaron las bases de lo que más adelante se convirtió en el Malarian Fashion Week, evento realizado 2 veces al año y en el que las indias y las blancas desfilaban como iguales ante una multitud deslumbrada por la belleza y genialidad del diseño. El amanecer del fin La celebración del Malarian Fashion Week dejó de realizarse en su décima edición, cuando uno de los blancos, excitado tanto por la hermosura de las mujeres como por el alcohol y algunos hongos psicoactivos, convirtió el show en una gran fiesta de violaciones que llegó a su fin cuando uno de los indios, envalentonado por el whisky, enfureció a una pantera al tratar de cortejarla. El animal perdió el control y destrozó los cuerpos de más de 100 hombres, mujeres y niños. La masacre tuvo un efecto devastador para la comunidad. Los blancos, preocupados por la enorme cantidad de cuerpos y tripas esparcidos por el lugar, trataron de hacer que los indios limpiaran todo, pero ellos tomaron la desgracia como una señal divina del fin de los tiempos y se rehusaron a tocar los cadáveres malditos, temiendo ser alcanzados ellos también por el oscuro destino. La situación se tornó insostenible luego de 4 días, cuando los muertos comenzaron a pudrirse. Esto sólo ayudó a catapultar estrepitosamente las profecías apocalípticas de los nativos, que buscaron señales en la tierra, los animales, el sol, las nubes, las estrellas, y todo, definitivamente todo, llevó a la misma conclusión: nadie tenía una respuesta. Desesperados ya por haber perdido el control sobre la población indígena, los blancos comenzaron a dudar de sus propias posibilidades en aquellas tierras, donde el hombre todavía era un extraño. Conscientes de su precaria situación, muchos de ellos decidieron abandonar la aldea, y tratar de encontrar algún modo de salvarse en la violenta inmensidad que los rodeaba. Muy pocos fueron los que, haciendo de tripas (no las podridas, sino las propias) corazón, se quedaron, argumentando su sueño de empezar de nuevo y hacer de aquella comunidad una gran nación de libertad e igualdad. Al caer el sol se acercaron hacia las chozas de los indios, con quienes conversaron largo tiempo, explicando sus ideas y sueños. Los indios, un poco más calmados ante el atractivo plan, acordaron que con la salida del Sol comenzarían las tareas para recuperar la paz y el orden, comenzando por dar cristiana/zuluana sepultura a los hediondos restos. A mitad de la noche los blancos se despertaron sobresaltados por gritos y tambores. No poca fue su sorpresa al darse cuenta que el alboroto era causado por los indios, que fuego y danza mediante, exorcizaban su aldea de los insensatos demonios, que murieron por culpa del peor de los pecados: la credulidad. Espero hayan soportado los casi 9.000 caracteres que, ordenados en su mayoría al azar, compusieron las 1.459 palabras del texto ante ustedes presente. Acepto comentarios pero no muchos. PD: démosle el espacio que se merece en esta hermosa comunidad a Ricardo Montaner

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Batman Investiga
HumorporAnónimo10/15/2008

Registrate y eliminá la publicidad! Buenas, les traigo una super producción de la Metro Goldwyn Mayer, de los años '80. Batman en un video filmado por Robin de su serie documental, Batman Investiga. Estrella invitada en el episodio de hoy: Obi Wan Kenobi. Aparición especial de Antuzzilla el perro mutante!!. Disfruten. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=BJdl2OMCfe4 Producción totalmente original. Yo y unos amigos una tarde al pedo. <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&amp;cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&amp;cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&amp;n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>

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