lairaghi
Usuario (Estados Unidos)
Así llaman las bandas a las salideras bancarias. Siguen a las víctimas desde la city, rompen los vidrios de los autos de un golpe y se refugian en oficinas del centro. Leonardo enciende cuatro velas y las deja paradas en el piso. Luego vacía una botella de agua sobre la vereda y reza. Está en una de las puertas del cementerio de la Chacarita. “Señor: te pido para que la Policía y mis enemigos no puedan verme ni tocarme; para no tener que lastimar a ninguna de mis víctimas, y que ellas puedan generar en poquito tiempo el doble del dinero que le quitamos”. El ritual siempre es de noche. Leonardo lo ha repetido en cementerios públicos de todos los países a los que viajó a robar. Se trata de una costumbre de “Los Internacionales”, como se denomina a los ladrones colombianos que asaltan por el mundo, como él. Antes de irse ruega por su moto. Le pide a Dios “no fallar durante los trabajos y volver a casa sano y salvo”. Siempre la deja estacionada a 200 o 300 metros del cementerio porque el lugar, dice, puede transmitirle malas energías. A la mañana siguiente se subirá a su moto, como todos los días. Se hará la señal de la cruz antes de ponerla en marcha. Le hablará y la acariciará: “Vamos compañera; ayúdame”. Y después, sí: pondrá primera y se irá a robar maletines al centro porteño. Leonardo lo narra en presente pero la escena es del pasado. Lleva más de un año detenido en una cárcel que depende del Servicio Penitenciario Federal, donde recibe a Clarín. La modalidad que lo trajo a este lugar es “El bombazo”, la misma que utilizaron tres de sus compatriotas y un argentino el 22 de junio, en Retiro. Lo único distinto fue el final: dos colombianos murieron luego de que la víctima del robo, a quien le habían quitado un maletín con 40 mil pesos después de romperle uno de los vidrios de su auto, embistiera a la moto en la que escapaban. Al caer, fueron arrollados por una camioneta. El caso fue el más visible, por la ubicación y la cobertura mediática, pero no el primero en el que ladrones colombianos mueren mientras escapaban de un robo. En noviembre de 2015, por ejemplo, Edwin Fernando Ortiz Ochoa (29) rompió el vidrio de una camioneta que habían marcado en el microcentro y fue asesinado por el custodio del hombre que conducía. Ocurrió en Carranza 2235, Palermo. En abril de 2014 el muerto fue identificado como Juan Escobar Pedraza. Cayó en Yerbal y Calderón de la barca, Villa Luro. Había recibido un disparo tras romper el vidrio del auto de un empresario que minutos antes había salido de una financiera. También hubo otros episodios que terminaron con ladrones heridos de bala. Leonardo recuerda sus épocas en la calle mientras come medialunas como si fuera un argentino más. Dice que cuando recupere su libertad le gustaría viajar a robar a Australia. Está sentado a metros de un baño al que los presos se turnan para ingresar y salir con sus visitas mujeres. Recién, una parejita, al notar que no hay penitenciarios a la vista, se sacó una selfie con un celular. También hay nenes. Uno, de cinco o seis años, parece estar más pendiente de su spinner que de su papá. Leonardo observa todo sin dejar de hacer comentarios: dice que en Colombia a las bandas de salideras bancarias se las llama “bandas de fleteros” y que en los últimos años muchos de los más exitosos aterrizaron en Buenos Aires y se instalaron. Desde un principio los sorprendió la cantidad de dinero en negro que se mueve en el centro porteño, y que “cualquier gil”, como dicen, salga de una “cueva” o una financiera con una fortuna. Con los botines robados invierten en Colombia y compran propiedades y comercios. “Además acá la Policía es re corrupta y no hace falta usar armas para robar. En Colombia sí, porque es más común que la víctima se resista”, concluye. Por eso, asegura, llegaron a ser más de 40 bandas de colombianos dedicándose a lo mismo, con el Obelisco de testigo. Las víctimas de los “fleteros” no son marcadas en los bancos. Siempre hay alguien que los está mirando al entrar y al salir. En las financieras y “cuevas”, lo mismo. Según “la pinta”, lo seguirán o se quedarán esperando alguien que los convenza a hacerlo. El “marcador” es el único que se encuentra en la zona céntrica. Cuando se decide por una víctima llama a sus cómplices, que esperan en los alrededores, y da las características del auto a seguir. Según la jerga de los “fleteros”, a la víctima se le dice “el gil”; a los que conducen las motos, “motoristas”. “Compradores” es la definición para los que rompen el vidrio y roban el maletín o mochila. Además, bautizan a las zonas donde muere algún compatriota durante un asalto y cada avenida tiene un nombre. Corrientes, por ejemplo, es “Papas”. Los cristales de los coches se rompen con un certero golpe. Generalmente usan un lápiz cortavidrio que compran en ferreterías de confianza, y que en la jerga denominan “tutiavidrio”. El estallido bautiza a la modalidad: “El bombazo”. Cada equipo de “fleteros” cuenta con un auto que le hace apoyo a las motos. En un principio los colombianos desistían de sumar ladrones argentinos. Creían que no tendrían problemas en darle información a la Policía a cambio de un beneficio y buscaban evitar que los copien. En los últimos meses cambiaron de opinión y los sumaron como conductores. Los reclutan en las cárceles o en las villas. Leonardo cuenta que lo hicieron al cansarse de los policías de civil del centro, que les exigían dinero para dejarlos seguir cada vez que los veían en un auto. “Nosotros buscamos la plata en los maletines y ellos, en nosotros. Que sean corruptos no nos molesta. Nos molesta que no tengan códigos y nos pidan plata todos los días, sin dejarnos recuperar lo que les dimos el día anterior”, aclara. A la víctima la pueden seguir hasta el Conurbano si es necesario. Los maletines siempre se guardan en un departamento u oficina céntrica. Se dejan de a uno y se vuelven a buscar víctimas. El promedio diario es de tres robos. Al final de la jornada la banda se vuelve a juntar. Ponen salsa y abren algunas cervezas para relajarse. Cuentan el dinero y lo reparten en partes iguales. El equipo completo estrena teléfonos celulares y chips nuevos cada lunes a la mañana. Al viernes siguiente los tiran, para despistar a los policías. Es ley: está prohibido regalarlos o venderlos. Son los últimos minutos de la visita y Leonardo se ríe cuando señala a los presos argentinos que están aquí por robar motos. Dice no entenderlos: que mejor es robar dinero y con ese botín comprarse una moto legal, como hacía él y sus compañeros. Las motos que usan en los robos son de agencias oficiales, y los papeles salen a nombre de argentinos que a cambio reciben doscientos dólares. Tampoco dice entender a los que viven peleando en la cárcel, y tienen mala conducta: “A nosotros nos gusta ser la mafia afuera, porque el dinero está en la calle, no adentro del penal”, justifica. Y concluye: “Los Internacionales no somos de lo peor del hampa: no le robamos la jubilación a las abuelitas y no matamos a nuestras víctimas para asaltarlas. Ni siquiera las herimos. Sólo vamos por la plata grande”.
Por Cristina Fernández de Kirchner / Fotos: Gabriela Manzo) A pocas horas de haber finalizado el “show publicitario” montado por el Gobierno Nacional, Cambiemos, la actual candidata a Senadora de Unidad Ciudadana por la Provincia de Buenos Aires, se dirigió a todos los argentinos en sus cuentas oficiales de las redes sociales. Allí puntualiza sobre la concentración de información y la manipulación de los resultados electorales al tiempo que afirma que “no vamos a parar hasta que se cuenten todos los votos, porque sabemos que hemos ganado (…) Quieren confundir todo para tapar lo que pasó ayer: dos de cada tres argentinos les han dicho que no a su ajuste y a su plebiscito”. En referencia a la campaña que se aproxima para las elecciones legislativas del 22 de Octubre, Cristina Fernández de Kirchner aseguró que “Hoy podemos crecer y salir al encuentro de una mayoría social que espera una mayoría política y electoral que los represente y los defienda. Lo haremos con la mano abierta y con responsabilidad”. A continuación el texto completo y fotos. Nos hemos enfrentado a un poder político que no solo controla el poder nacional, sino el provincial y el de la Ciudad de Buenos Aires. Un nivel de concentración extraordinario e inédito, que cuenta, además, con el apoyo de todos los centros de poder económico, mediático y judicial; y con una inversión publicitaria desmedida, casi obscena. Un Gobierno con la suma del Poder Público. La desproporción de fuerza fue, y es, muy desigual y abrumadora. Pero la democracia argentina ha sido más fuerte que el miedo y la concentración de recursos y de poder.[/b] El Gobierno planteó un plebiscito sobre el ajuste, y lo perdió: dos de cada tres argentinos le han dicho que no. Que así no se puede seguir. Y ayer por la noche vivimos un hecho inaudito, insólito, vergonzante de manipulación política: intentaron ocultar la verdad, pero no van a poder. Unidad Ciudadana va a defender los derechos de la mayoría, y el primer derecho es el del voto. No vamos a parar hasta que se cuenten todos los votos, porque sabemos que hemos ganado. VAMOS POR TODO, IMPARABLES EN OCTUBRE Cada voto cuenta, cada voto es parte de la soberanía popular. Y por un voto se puede decidir un legislador más o menos para defender a los ciudadanos de este ajuste insensible e injusto. Un legislador cuenta, porque es, por ejemplo, un voto más o un voto menos para el ajuste jubilatorio o para la flexibilización laboral. _MG_1142 _MG_1293 _MG_1108 _MG_1300 Durante todo este proceso de campaña ha ocurrido algo fundamental y que esta noche pasada se ha confirmado: Primero, hemos logrado la creación de un espacio político para articular una sólida mayoría alternativa al ajuste de este Gobierno. Unidad Ciudadana: Un espacio político que hace 60 días no teníamos y que hoy, tiene la capacidad de competir contra la marca política más conocida y poderosa de la Argentina. Segundo, hemos desarrollado una capacidad propia de comunicación. Con un estilo basado en escuchar a los ciudadanos y conversar con ellos. Nos enfrentábamos a una extraordinaria presión publicitaria y política sobre la agenda pública y publicada sobre la cual el Gobierno tiene casi el control absoluto. Sin embargo, con escasos recursos y una campaña austera –la más austera de todas-, hemos construido una nueva forma de comunicación con capacidad propia para conectar con la ciudadanía. Para nosotros, el trabajo en redes no es extensión publicitaria, al contrario. Es una manera nueva de comunicarnos y hacer política desde la proximidad. _MG_1336 _MG_1344 _MG_1316 _MG_1301 _MG_1239 Tercero, hemos roto prejuicios y clichés negativos sobre nuestros líderes y candidatos, y hemos aprendido de nuestros errores. Hay un renovado equipo de voces nuevas y diversas. Hoy me siento comprometida con esta manera de hacer política. Estoy viviendo con pasión esta oportunidad para ser una mejor servidora pública y política. Cuarto, y este es, sin dudas, el punto más importante: hemos ganado el marco y el contenido del debate electoral. Nadie lo niega. Hemos recuperado la voz de los ciudadanos en la construcción de la agenda política. Su voz es nuestra voz. Sus problemas son nuestros problemas. Hoy el debate es el económico. El que más importa porque es el que más afecta a la mayoría de los ciudadanos. Hoy todo el mundo habla de cómo frenar y poner un límite al Gobierno de Macri. Y nos alegramos de ello. Hemos recuperado para el debate político los problemas de la vida cotidiana de la ciudadanía: trabajo, comida, tarifas y medicamentos. La dignidad ciudadana, por fin, en el centro del debate. Finalmente, ahora solo nos queda esperar el escrutinio electoral definitivo. Podrán retrasar la carga de datos, podrán manipular de manera chicanera y tramposa la realidad, podrán alargar este escándalo 20 días más hasta el resultado definitivo, querrán crear una realidad paralela en los medios, buscarán ocultar, maquillar, distraer y confundir. Pero no van a poder. La democracia argentina es más fuerte que su manipulación y su arrogancia. Vamos a desenmascarar este ejercicio obsceno de distorsión, esta patética actuación en el prime time televisivo. Vamos a defender el voto y la democracia. Quieren confundir todo para tapar lo que pasó ayer: dos de cada tres argentinos les han dicho que no a su ajuste y a su plebiscito. Ciudadanos y ciudadanas, creemos que hemos creado las condiciones para crear una alternativa política al ajuste y por esa responsabilidad hoy estamos acá. Apelamos a todos los ciudadanos y ciudadanas que no están de acuerdo con este ajuste insensible, a unir esfuerzos y voluntades para poner un límite al Gobierno de Macri. Esto es lo que han dicho la mayoría de la ciudadanía a través de su voto y ahora nos toca a todos los dirigentes políticos cumplir ese mandato. Hoy podemos crecer y salir al encuentro de una mayoría social que espera una mayoría política y electoral que los represente y los defienda. Lo haremos con la mano abierta y con responsabilidad. La ciudadanía ha pedido cambiar el rumbo económico y seremos leales a este mandato democrático.
Leve, asimétrico e inestable el incremento del nivel de actividad se ha iniciado, como era previsible. La mayor actividad algo menor de 1% del PBI confirma la posibilidad de llegar a un 3% de crecimiento durante 2017 recuperando los niveles de 2014 con cifras mucho más ordenadas y un rumbo mejor orientado que diluyó totalmente la crisis hacia la que la administración anterior apuntaba pero aun sin un programa de estabilización y desarrollo explícito. Algunos sectores han mejorado visiblemente su nivel: la actividad financiera, la construcción pública, la producción agropecuaria y la producción de automóviles y camiones se han incrementado en forma sensible, mientras otros siguen deprimidos o a la baja, como los textiles. Algunos rubros muestran gran incremento debido a los resultados negativos que tuvieron desde 2014 debido a la recesión. Lo más positivo es que el crecimiento se da en productos de uso industrial intermedio y no de consumo final, y que la recaudación impositiva aumentó en julio 31,8 por ciento, respecto del año anterior. Deflacionado doce meses – es decir 24% – la recaudación creció 7,8% en términos reales lo cual muestra que los productores de bienes de consumo final han aumentado sus pedidos con claras expectativas de un incremento de la demanda para consumo interno o exportación, y esa gente por lo general tiene buena información de su negocio. Por otra parte el IVA, el impuesto más relevante en el sistema nacional, aumentó 34,8 puntos anuales, y el impuesto a las Ganancias creció un 40% respecto del año pasado. Tanto por encima de la inflación indica mayor actividad. Lo que más se incrementó fue la recaudación del Impuesto a los Bienes Personales, que subió 90,9% respecto de julio de 2016 por el blanqueo de capitales que cerró el 31 de marzo de este año, pero ya muestra los primeros y positivos resultados fiscales. Ahora es el momento de tomar nota del muy buen acierto con el blanqueo y de la muy mala actitud de faltar al cumplimiento con los jubilados dado el falso Relato de la Reparación Histórica, contando desde hace meses con los fondos comprometidos. Esos errores no son gratis a la hora de votar. Indicios positivos En siete meses de 2017 la recaudación llegó a $ 1. 453.852 millones de pesos, un aumento de 31 por ciento respecto a igual período de 2016, lo cual es bueno para la administración y pésimo para la población, al menos por ahora, porque indica que a pesar de la enormidad de la presión impositiva la recaudación crece en desproporción a la mejora de salarios. Además en junio aumentaron: 18% la producción de minerales no metálicos que son de uso intermedio para productos industriales 15,9% la industria automotriz por la consistente demanda en el mercado doméstico; 15,4% metalmecánica y tabaco, más productos de caucho y plástico 9,5% la edición e impresión 8,9% la industria química 5,4% papel y cartón 3,5% la industria alimenticia 3,2% las industrias metálicas básicas 0,7% la refinación del petróleo El único segmento industrial en negativo fue el textil, con una baja de 4% anual sector al que aún no ha llegado la mayor demanda de consumo pero que se revertirá en 60 a 90 días con los planes Ahora 3 y 6 para indumentaria nacional y por el incremento del tipo de cambio que ayudarán a incrementar la demanda para la industria textil local y se verá en septiembre/octubre. Timing Por una cuestión de muy desfavorable timing este mayor nivel de actividad no es ni será percibido por la población general antes de las PASO y seguramente tampoco antes de las elecciones verdaderas, porque no serán tomados por los indicadores de confianza en la gestión de esta administración que hoy muestran fuertes e inoportunas caídas en la confianza del consumidor de casi 4 puntos desde mayo. Reactivación liviana y tardía para las PASO y muy difícil de usar en las elecciones de Octubre porque la población no percibe ni se interesa en estos crecimientos – son producciones intermedias y poco aumento de consumo – por eso los indicadores de confianza siguen a la baja y la confianza en esta administración en julio siguió descendiendo al valor más bajo de su gestión. Las áreas que se han reactivado lo hicieron apoyadas por el crecimiento del crédito al sector privado que aumentó en junio 4% en términos reales con respecto al año anterior, aumentaron 5.2% los préstamos comerciales y 5.0% los préstamos personales. El consumo no aumenta. Aquí lo que hay es mucha diversidad. Buen aumento de la venta de bienes durables e inmuebles, con un consumo minorista bajo. Las ventas en comercios minoristas en supermercados y shoppings medidas por el INDEC bajaron en el segundo trimestre y acumulan una caída de 2.5% anual y en volúmenes vendidos en supermercados y centros de compras retrocedieron 1.7% en mayo. Esto es responsabilidad de la ineficiencia del Ministerio a cargo (el más flojo de todos), impotente ante los oligopolios que cartelizaron los precios de los alimentos y bebidas sin que esta administración supo, pudo o quiso evitarlo. Utilizando estas cifras y proyectando con parámetros confiables se puede estimar un crecimiento del PBI para todo 2017 en de 3.5% suficiente para recuperar lo perdido en 2016, y con un buen arranque para el año 2018 que recibe 1% punto gratis. El sector externo juega en contra proyectándose un aporte negativo de las exportaciones netas de al menos 1.5/2.0 puntos que restan al PBI, por la caída de los volúmenes exportados y la falta del viento de cola que disfrutó la anterior administración por el precio de los commodities bajos y a la baja. Política Monetaria La política monetaria ya tiene problemas para reducir la inflación. La tasa de inflación medida por PriceStats fue en julio, 1,6% mensual. Es probable que la tasa de aumento del índice de precios del INDEC, sea mas alta; pero será sólo momentaneamente como en junio. Esta tasa mensual de inflación es inferior a la tasa promedio desde julio de 2016 a julio de 2017. Más de un año entonces que la tasa de inflación ondula alrededor de un promedio inmutable, sin tendencia clara. La tasa real de interés pagada por las LEBACs a 30 días ha sido en promedio del 6% anual, tal como el Banco Central lo había anunciado al poner en marcha la política de metas de inflación. Si bien no se llegó a la meta anual de inflación debajo del rango 21%-22%, este resultado no es en absoluto un fracaso porque el objetivo era muy exigente sin bajar drásticamente el déficit fiscal. La política monetaria generó valoración real del peso desde mayo de 2017 y lo revirtieron a partir de ese momento. La tasa de interés pagada por las LEBACs, si bien es exóticamente positiva con relación a la inflación ya no logra desalentar la dolarización de los ahorros por lo que no es prudente aumentar la tasa de LEBACs para lograr la baja adicional de la tasa de inflación. En resumen, la política monetaria ha agotado por el momento su capacidad para reducir la tasa de inflación. Es necesario algo más integral de toda la administración trabajando más coordinadamente que en la actualidad, para impulsar la estabilización y el desarrollo de la economía. Por ahora con decenas de ministerios difíciles de coordinar no parece posible. Delegar y confiar es imprescindible, pero sin una coordinación cercana a la perfección es temerario. Habría que recordar que a partir de 1980, la Reserva Federal en EE.UU. Con altas tasas de interés, redujo la inflación pero contaba con toda la administración aplicando políticas de desregulación, y rebaja de impuestos. En una economía minúscula, ínfima, como la nuestra debería ser posible una coordinación que nunca llega porque los responsables viven de campaña en campaña. El Presidente del BCRA está jugando el papel de la Reserva Federal y lo hace magistralmente. Pero el resto de la administración todavía no. Perder – como con seguridad ocurrirá – las elecciones en la Pcia. de Buenos Aires será un llamado al reordenamiento. Tal vez sería más prudente no frenar el aumento del dólar con aumentos de la tasa de LEBACs El precio del dólar aumentó con la tasa de inflación sin bajar, y eso podría hacer aparecer la idea de aumentar la tasa de LEBACs. Esto ocurre desde abril de 2017 y la suba no impidió el aumento del precio del dólar, circunstancia que pudo llevar a decidir aumentarla aún más. Afortunadamente el BCRA es el ala coherente de la economía y comprende bien los motivos del alza (ajuste de precios relativos, salida de capitales, la arraigada ¨Psychonomics¨ de empresarios , operadores y clase media que han vivido más de una generación con dos dígitos de inflación anual y sin moneda propia). Para avalar la eficacia del aumento de la tasa de LEBACs como freno a la suba de la cotización hay que tomar en cuenta la experiencia del mes de marzo de 2016. Hasta marzo el precio del dólar subió y ese día superó al precio de paridad del poder adquisitivo. La administración aumentó un poco – sin perder la calma – la tasa de LEBACs de 2.55% mensual a 3.03% y el precio del dólar comenzó a bajar desde 16 pesos a 14 pesos. Luego aumentó en los meses siguientes, pero la elevada tasa real de interés pagada por las LEBACs mantuvo ese precio deprimido. Esto se ve comparando el tipo de cambio de mercado y el tipo de cambio de referencia o de convertibilidad publicado por el BCRA (base monetaria sin LEBAC, dividido entre las reservas) No parece prudente subir la tasa de LEBAC para bajar al tipo de cambio pre electoral porque el aumento de la tasa no cambia la tendencia psicológica al aumento del precio del dólar. Los operadores comprarán dólares en espera de una nueva suba de su precio más cercana en el tiempo. La mejor política fue la aplicada: usar algo de las reservas y hacer que la oferta haga bajar el tipo de cambio. Eso se hizo y resultó correcto. Se eligió una alternativa inteligente Se intervino vendiendo reservas y se siguió anunciando que la flotación era libre y la volatilidad cambiaria deseable. Los operadores tienen necesariamente que dudar para comprar cuando el Banco Central vende, porque la magnitud de la venta puede ser elevada y el Banco Central tiene espaldas mayores a US$ 47.000 millones. Otras alternativas hubieran sido: No intervenir con aumentos de tasas o con ventas de reservas, hasta que el precio del dólar llegue a su techo en el mercado cambiario y, a partir de que lo encuentre, comience a ceder. Pero no se puede porque estamos cerca de elecciones. Insistir en que la presión contra la inflación seguirá las pautas de metas, pero cuidando lo que ocurre con el tipo de cambio y reduciendo la volatilidad interviniendo en el mercado sin modificar drásticamente la tendencia. Es lo que hacen los Bancos Centrales, de economías con dolarización. La alternativa elegida fue la mejor. Cuando esta administración anuncie el imprescindible plan integral de estabilización y desarrollo entonces se podrá insistir con la segunda alternativa (la presión contra la inflación en base a metas de inflación) Inflación La inflación núcleo está resultando dura de matar: fue 1.5% promedio mensual entre mayo y junio, hace un año que no se reduce. En el primer semestre aumentó 10.7% equivalente a 22.5%. Anual. La inflación nivel general fue más baja en junio respecto al 2.5% mensual de febrero pero en julio subió y llegará a 2.0% acumulando un año de 21.6%. Julio ha sido un mes con aumentos ya programados expensas, combustibles, cigarrillos, servicios domésticos, prepagas, y taxis. La política monetaria por sí sola no podrá contra la inflación, a menos que cause estragos en el nivel de actividad. No está logrando bajar la inflación núcleo, la inflación que es la principal. Claro está que la tasa de inflación en el corto plazo no es un fenómeno solo monetario. Existen arrastres, hay procesos complejos cuando se convive con aumentos de tarifas (en noviembre/diciembre habrá incrementos de luz y gas). En resumen, o coordinan las áreas en un plan integral de estabilización y desarrollo acordado o las dificultades continuarán. Esa es la gran deuda de esta administración, la desprolijidad en la coordinación. Se puede esperar una inflación general de 22% para 2017, es decir 5 puntos más que la meta, con inflación núcleo de 20%. No serán posible tasas de inflación más bajas que 1% mensual en lo que resta del año, lo que impedirá el 8/12% que es la meta para 2018. Sin embargo, y por un momento debemos mirar la composición de la población por sus ingresos y nivel sociocultural porque la tasa de inflación es un número abstracto, macroeconómico y frío que no revela casi nada más que tendencias y no es en absoluto igual para todos. El gráfico – de elaboración propia con datos de INDEC – puede ayudar a salir de los paradigmas macro y entender que significan para las personas: ELABORACIÓN PROPIA CON DATOS DEL INDEC El 5% de la población – como ocurre en todo el mundo y desde siempre – acumula la mayor parte del stock y del flujo de capital. Tienen ingresos familiares superiores a $ 150.000 mensuales por persona y la tasa de inflación es una referencia para decisiones de inversión. Su consumo no está asociado a los precios. Sólo hay 2 millones de personas en ese segmento. ELABORACIÓN PROPIA CON DATOS DEL INDEC El segmento más numeroso es el grupo d1 y d2 que representa el 47% de la población total y el 50% de la población urbana. Allí el ingreso familiar es inferior a $ 14.000 mensuales y naturalmente sus hábitos de consumo en un medio ambiente condicionado por la inflación resultan necesaria y absolutamente inelásticos donde la comida, bebidas, servicios básicos, transporte y un mínimo dedicado a vestimenta consumen el 95% de sus ingresos. Allí la inflación NO es abstracta, es real, y no es la que se anuncia como cifra macroeconómica. Los alimentos y bebidas que impactan un 29.5% en el índice del INDEC, para esas 21.000.000 de personas impactan en 95% de sus ingresos y allí la tasa de inflación no ha sido del 1.5 % núcleo en julio, sino del 5/6% estacional en ese y todos los meses. A esa población que votará en el segundo nivel del conurbano y proporcionará un tremendo susto a esta administración no le interesa en absoluto nada más que abrigarse y poder comer. El INDEC para ese segmento es abstracto. Por eso nuestro informe semanal se inició señalando que la reactivación es ¨… asimétrica e inestable…¨algo que debieron tomar en cuenta con mayor atención y desde un primer momento esta buena administración. Aspectos financieros Será necesario tomar préstamos externos por u$s9.300 millones más o menos u$s5.3 en el exterior y u$s4.0 MM de deuda interna. El Programa Financiero de 2017 requiere u$s6, 100 M para lo que queda de 2017 algo que se puede conseguir sin problemas porque los bancos centrales del mundo apuntan a hace homogéneas sus políticas monetarias con subas muy graduales de la tasa de interés, indispensable para la estrategia fiscal de Argentina. El año próximo será más complicado: alcanzar un déficit primario de 3.2% del PBI parece posible pero no es tan así. Habría que bajar gastos por 2 puntos del Producto algo complejo porque el 65% de los gastos son jubilaciones, pensiones y subsidios al sector desprotegido e improductivo en un medio ambiente que no habrá crecido lo suficiente para generar desde el sector privado los recursos para recaudar más. No habrá ingresos de blanqueos es decir que faltará 0.3% del PBI, y se reducen las retenciones a la soja con un costo fiscal de 0.2% del PBI, más los 3 inevitables puntos de coparticipación a las provincias – 0.3% del PBI – y un supuesto incremento en gasto previsional asociados a la Ley de Reparación Histórica (?) que implicaría un eventual 0.9% del PBI, pero no tomarlo en cuenta es más razonable. Los jubilados son el eslabón más débil y no habiendo elecciones en 2018 sin duda no se cumplirá. Si al déficit primario de 2017 se agrega lo anterior el 2018 habrá un desequilibrio de 5.2% del PBI, con la penuria de un ajuste fiscal de 2.0% del PBI para alcanzar la meta fiscal el año próximo. La economía se está reactivando. El aumento será 2.6% este año y menos en 2018. Con la política monetaria estricta, la política fiscal que inevitablemente será muy contractiva afectando la demanda interna, sin mayores inversiones 2018 tendrá una recuperación menor que la de 2017.
Entre quienes hacen comentarios sobre este tema hay – claramente – quienes entienden el juego en sí mismo, otros que opinan con menos sustento y algunos – como es mi caso – que no pueden reprimir dar una humilde opinión desde una consistente capacitación en el campo, por la experiencia como jugador y árbitro en ambos casos en la división superior durante mucho tiempo. Eso sí, sin ninguna experiencia en cuanto a conocer la intimidad, intereses y entretelones de las decisiones que adoptan en la UAR. Para poder opinar con cierta utilidad para alguien es necesario contar con información - no solo la publicada - sino esa información que solamente tienen los que trabajan personalmente y en equipo dentro de la UAR. Los verdaderos motivos respecto de porque se hace esto o lo otro solamente son conocidos en su profunda verdad por los que toman las decisiones y tienen intereses genuinos, por los que tienen intereses no tan genuinos, otros con intereses personales y en muchos casos los que – como el personaje de Olmedo, el General González – pululan alrededor de quienes están comprometidos haciendo que entienden y opinando pavadas solo para figurar. Es muy complejo hacer coincidir las decisiones desinteresadas que intentan sin éxito usar la gran base amateur para desarrollar el enorme negocio profesional, con las decisiones interesadas de los representantes de jugadores europeos, de los mismos jugadores y de quienes ya más abajo en la escala buscan lucrar, figurar, viajar o colgarse pergaminos ajenos. Lo cierto es que el rugby profesional en argentina es un negocio que prosperará si los resultados acompañan mínimamente, de lo contrario los espectadores nos quedaremos sin entretenimiento, los jugadores sin ganar dinero, los dirigentes honestos frustrados, los que buscaban lucrar sin lucro y la TV – madre y padre de todo – reemplazará Jaguares, Pampas y Pumas por otros animales y regiones más rentables. Tan simple como eso: es la moneda lo que hace bailar al mono, pero se requiere un titiritero hábil para tener moneda, mono entrenado y baile y eso no está ocurriendo. Cinco años es tiempo más que suficiente para esperar una mejora genuina. Sin embargo, con Los Pumas ahora en su sexto Rugby Championship , se ha ido de mal en peor. Siete derrotas consecutivas es una tendencia definitivamente negativa. Ni Italia en el seis naciones lo logró. Se le tuvo demasiada paciencia a los Pumas esperando el salto de calidad para unirse a las tres potencias del hemisferio sur desde 2012. La inclusión de los Jaguares en el super rugby se suponía que sería un gran paso adelante pero eso también fracasó. Aunque técnicamente han mostrado ese año algunos ínfimos progresos las siete victorias obtenidas no fueron con ningún equipo de Nueva Zelanda. A pesar que tuvieron un cuadro muy fácil no pudieron alcanzar los play off. Once triunfos en treinta partidos no es algo que pueda satisfacer a nadie, y ya los sponsor ya dejan de hablar de orgullo, valor, lucha para acercarse más a la rotura de contratos, algo que consta personalmente. En última instancia los resultados de los Pumas es lo que determinarán el éxito o el fracaso del rugby profesional en argentina. Con tres victorias y un empate en 30 partidos del Rugby Championship es justo que los organizadores que arriesgan su dinero comiencen a exigir a los dirigentes – a quienes financiaron generosamente – que hagan lo que corresponde para poner un grupo de jugadores y equipos competitivos o retroceder a los casilleros anteriores a 2003. Los Pumas solamente ganaron en este torneo dos partidos a los Springbocks y uno a los Wallabies y eso desde 2014. Muy poco negocio, muy poco progreso, muy poco todo. Y este año con seguridad no ganarán ningún partido, porque sus pocos buenos jugadores están desgastados por los errores de la dirigencia y el cuerpo técnico desacreditado por su falta de aprendizaje y progreso. Pero lo que yo escribo es gratis, fácil y cumple con lo dicho por Umberto Ecco poco antes de morir: "Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas", dijo a La Stampa en junio de 2015. Y es verdad.
Los chicos –perdón por la tautología,o la redundancia- son chicos. Un chico no puede celebrar contratos, necesitan la autorización de sus padres para una tarjeta de crédito, no pueden inscribirse en un colegio. Tampoco pueden viajar solos al exterior, necesitan la autorización de sus padres para casarse, no pueden donar bienes recibidos a título gratuito (herencia) ni tampoco venderlos, etc. etc. Pero creen que pueden decidir una reforma educativa y que les corresponde hacerlo. Como los chicos son chicos bien puede presumirse que este pensamiento no nació de ellos solamente y que los “grandes” tienen mucho que ver con esta idiotez. Todo este vodevil ni siquiera sucede en Harvard o La Sorbonne, sino en un país donde la mitad de los alumnos deserta y la otra mitad comprende textos con dificultad. Motorizados por su propia ignorancia, los chicos creen que saben: es hasta tierno escucharlos por las radios con esa seguridad del Che Guevara fusilando en La Cabaña. Saben todo lo que hay que hacer y,en todo caso,ejercen la política preventiva: imaginan lo que sucederá mañana y actuan ahora. Al gobierno esta discusión –como casi todo lo que le pasa- lo toma por sorpresa y finalmente cede a la lógica extorsiva del piquete: se reúne con los que tomaron sin resultado alguno o, peor, agrava la situación. Los pequeños, en su soberbia natural, alucinan que las pasantías son parte de un plan de trabajo esclavo por el que las empresas multinacionales esperan despedir a sus empleados y tomarlos a ellos. Nadie les dice que, para una empresa, tomar un pasante es la mayor parte de las veces un garrón: ocupa espacio, no hay nadie que se ocupe de enseñarle y es poco lo que se le puede exigir.Es como ir a la guerra con un grupo de boyscouts sin entrenamiento alguno. Pero para no pelearse con los chicos –que son chicos- nadie les dice nada, y algunos les palmean el hombro. Son fáciles de manipular para los sindicatos docentes, algunos partidos de izquierda y el kirchnerismo residual, que los convencen de que pueden tomar un edificio público y suspender el derecho de otros a estudiar allí. La propia justicia no ve esto como una usurpación sino como una especie de berrinche constitucional. ¿Todos los maestros están de acuerdo con las tomas? ¿Y los directores?¿ Y los alumnos? ¿Y los padres? Y, si no lo están, ¿Por qué no lo dicen?. Por demagogia o miedo. Los grandes no los estamos defendiendo de sí mismos. Decía Bertrand Rusell que el único secreto para criar a un niño es quererlo y decirle la verdad. No estamos haciendo ninguna de las dos cosas.
Contenido La economía real Se mantendrán tasas altas a lo largo del año 2018 La coyuntura en general Los números en que se basan el análisis La recuperación Se ha instalado una especie de consenso generalizado en cuanto a que se habría alcanzado una coyuntura mucho mejor en la situación económica. Y también en materia política muchos descuentan un triunfo holgado de esta administración en las legislativas de octubre, todo basado en percepciones subjetivas y encuestas, algo que sorprende ligeramente por no tener fundamento sólido y mucho menos si la percepción se apoya en los encuestadores que en general son poco confiables. Nada está dicho. Los operadores creen que las chances de superar a la ex jefa de la administración anterior han aumentado y por eso la habitual especulación de vender caro divisas en las próximas semanas para recomprar luego de las elecciones tomando ganancias no les resultará fácil si en el imaginario popular se fortalece esta idea triunfalista no justificada. Algunos analistas toman lo escuchado de las segundas o terceras líneas de la oposición (algo que puede o no ser cierto) y creen que también la oposición percibe una derrota de la ex jefa de la administración anterior, lo que generaría una oportunidad para desplazarla y buscar una reunificación amplia de la oposición. Una exagerada especulación. Los anuncios económicos contienen excesos pre electorales cuando los más optimistas anuncian que la economía deja de ser neutral para convertirse en algo positivo para esta administración. Es cierto que el rumbo es muy bueno, pero hasta ahora solo para detener (y muy bien) un desastre anunciado. Esta administración tiene cierta ventaja a su favor porque maneja el poder nacional, el de Buenos Aires y el de CABA. Es la ventaja para ganar la elección. El que tiene el poder puede hacer, por ejemplo, los créditos ARGENTA que son un muy grave error de concepto que juega a favor (los beneficiarios son AUH, jubilaciones mínimas y planes que pueden pedir un crédito sobre los subsidios del 30% por los próximos doce meses que le van cobrando con intereses y lo más probable es que se compren un electrodoméstico con la plata de la comida de los chicos de los próximos meses). Se le dio a 2 millones de personas del segmento más cerrado a favor de la ex presidente. Parece que esta administración piensa que tiene UE usar los elementos del populismo para vencer al populismo. Da dinero a las familias que nunca los votarán, y que malgastarán todo el dinero… La oposición está dividida y esto perjudica a la Sra. ex presidente porque de haber competido con su empleado hubiera tenido 6/7% más de votos. Las buenas noticias sobre la economía mejoran la visión general pero no alteran lo que piensan los talibanes de la ex presidenta, y no llegan conurbano al conurbano donde la pobreza y el desempleo siguen muy por encima del promedio. Esta administración instala los ARGENTA que van donde no llega el derrame ni la obra pública, pero que serán totalmente inútiles. La verdadera lucha es en Buenos Aires. Las encuestas que hace la administración los dan ganadores por 6 puntos. Hacen grandes esfuerzos para evitar el triunfalismo en sus propias filas para no desalentar el esfuerzo o minimizar una supuesta victoria. Es peligroso regodearse de antemano porque si por 1 o 2 puntos (que es lo más probable) tendrá gusto a poco. Por eso dicen “estamos cabeza a cabeza” aunque saltan en secreto. Creen haber sacado puntos a Massa (5 puntos) y haber promovido mayor concurrencia. Wishful thinking incomprobable. Los votos de la ex jefa de la administración pueden ser menos: la Sra. desafía cierto riesgo a intendentes del PJ que le amenazan con quitar dos o tres puntos por corte de boleta. De acuerdo a la encuestadora Elypsis, bien independiente, la imagen de esta administración sigue alta y estable. La imagen de la Gobernadora es 59%, la más alta tanto dentro del oficialismo como de la oposición, y la del Presidente es 47%. El candidato oficial a senador en Bs.As. llega al 49% y la de la candidata a 22%. La imagen positiva de Cristina en fuerte baja. La “imagen positiva” de la ex mandataria 34%, con una gran disminución desde mediados de agosto. La candidata de frente 1 País cuenta con la imagen más alta, 36%, mientras que tanto el ex empleado como el ex Jefe de Gabinete juntos no superan siquiera a la candidata oficial que tiene 22% Mientras la imagen negativa de la ex mandataria aumenta. Su imagen negativa ya se acerca al 50%, subiendo fuertemente en las últimas dos semanas y alcanzando uno de los niveles más penosos para ella desde que se realizan mediciones, con una suba de 6% desde mediados de agosto. La actual administración mantiene la diferencia. Tanto Presidente como Gobernadora se encuentran en sus niveles máximos en las últimas semanas, de 46% y 58%, respectivamente. Mientras tanto, dentro de la oposición, la ex mandataria retrocede al 29%, con el reto de la oposición en niveles estables del 18% y 23%. Si la administración toma estas cifras como na victoria anticipada, cometería un inmenso error, porque las encuestas, los fiscales, los punteros y las boletas de papel en este país son opuestos. Economía real y el sector financiero No debe sacarse de foco que la economía sigue con los mismos problemas de fondo y que ningún anuncio hará dar ni un paso atrás a los convencidos de las virtudes del populismo y mucho menos a su líder, lista para asumir en un Congreso donde su experiencia y falta de escrúpulos hará muy difícil la gobernabilidad con sus 10 u 11 senadores, siempre que el PJ no la aísle en un mini bloque, algo muy probable y la convierta en una semi paria con tres senadores cuando la vean sentada en un banco frene a tres jueces. Mientras tanto en el sector financiero (Bancos y cuevas), hay una sensación optimista, basada en que el riesgo país es mucho menor y el dólar futuro se calcula parejo con una inflación no demasiado superior a las metas del eficiente Banco Central, y porque sube el Merval con nuevos récords lo cual no es mucho decir en el minúsculo mercado donde con poco dinero lo sacude hacia cualquier parte. En el exterior parecen creer el marketing oficial y el riesgo soberano es el más bajo de los últimos diez años. En la economía real La economía real muestra recuperación. Todos los sectores indican crecimiento. El consumo y la inversión crecen. No hay duda del incremento de la confianza de los agentes económicos con los mismos argumentos del marketing electoral de esta administración. La inflación anual se encuentra estacionada en los niveles que registró entre agosto de 2016 y enero 2017 y excediendo las metas deseadas. El año 2018 será de crecimiento con posibilidades de tener dos años seguidos de crecimiento económico después de seis años malos. Se mantendrá la política contractiva hasta fin de año para acercar a la meta de 2018. Aunque posiblemente el 2017 cierre con una inflación cercana al 1.3% mensual, el BCRA se ha fijado bajar al 1% para comenzar un 2018 donde enero y febrero jugarán en contra porque la leve recuperación del consumo hará que los especulativos precios turísticos impacten en la tasa de inflación, por lo que es imprescindible seguir con la política monetaria contractiva para estar cerca del 10% (± 2%) para 2018. Hay una pequeña recuperación de salarios y un buen aumento de la demanda por inversión, pero las subas de tarifas afectarán la inflación del 2018. La inflación tendrá un gradual descenso con subas de precios regulados y presiones por aumento de salarios. Se mantendrán tasas altas a lo largo del año 2018 Con la inflación por delante de lo deseado, se mantendrá la contracción monetaria durante 2018, con tasas reales similares a las de 2017. Posiblemente la tasa de Lebacs a 35 días terminará 2017 a 19.5% (23% promedio), con una tendencia que debería invertirse en el transcurso del 2018. El costo de las Lebac no impide mantener tasas altas. El impacto de pagar intereses reales de 8% (cercanas a las actuales) durante 2018 sería un 2% del PBI. Pero si las tasas reales fueran 4% (algo razonable para garantizar el camino hacia la baja de la inflación núcleo), los intereses serían de 1.5% del PBI. Ninguna de los dos números es un impedimento para seguir adelante con una política monetaria contractiva. Por lo cual seguirá. El peso seguirá sobrevaluado (dólar bajo), a causa de las tasas altas y el ingreso de capitales extranjeros por los préstamos para financiar el déficit. Se mantendrá la tendencia a la apreciación observada en 2017 y el BCRA intervendrá de tanto en tanto cuando haya comportamientos excesivamente elásticos del tipo de cambio, procurando que no se mantenga un dólar muy bajo por mucho tiempo. De esta forma, se puede estimar una apreciación de 4% del TCRMe (tipo de cambio multilateral, es decir el tipo de cambio combinado de los países con los que comerciamos) dificultando aún más las exportaciones no tradicionales. La coyuntura en general, el mediano plazo, el que importa En general el país parece estar mejor que hace dos años. La macroeconomía sigue con fuertes desequilibrios por la falta de un programa económico abarcativo, conocido y consistente. Pero no se puede dejar de lado la realidad que indica que en agosto de 2017 el ingreso de 24 millones de personas (53% de la población) fue de $12.500 mensuales y que tomando los ingresos de todos los hogares, donde pueden existir uno o más ingresos del grupo familiar, la mitad de las familias recibe menos de $ 18.400 con un ingreso promedio de $ 23.500. Esa dimensión minúscula del mercado es muy clara para la administración actual: saben bien – o no estarían allí – que el mercado interno es muy chico, ínfimo, y que no se puede crecer por falta de escala. El aumento de la demanda agregada depende de los ingresos de una gran masa de la población y no hay expansión rápida posible, en especial sabiendo que 7.800.000 personas trabajan para el estado en forma totalmente improductiva. Al mercado externo se llega hoy con dificultades: los costos internos son tan elevados que se requiere un dólar muy alto y un tipo cambio multilateral favorable con precios de las commodities crecientes para poder exportar e incrementar el ingreso per cápita, nada de todo eso ocurre. Esas necesidades están lejos, pero mucho más cerca hay un déficit fiscal enorme, una estructura laboral costosísima a causa del mismo estado, una presión impositiva insostenible y fuertes corporaciones que todavía hacen creer a sus miembros que hay algo para repartir. Lo anterior dentro de un medio ambiente internacional condicionante con commodities a la baja y situaciones que parecen lejanas pero que un Acto de Dios puede generar problemas. Los números para respaldar lo descripto. Lo que no se puede cuantificar, es charla de café. Desde las primarias de agosto el riesgo país bajó a 373 puntos básicos, llegando al menor nivel con esta administración por la caída del riesgo puro (-58) algo mayor que la baja del riesgo latinoamericano -21. La insignificante bolsa aumentó 22.3%. El mercado cambiario se descomprimió: bajó la demanda de dólares que se había incrementado para especular en los 45 días previos a las primarias, y el dólar futuro bajó 4.8%, ubicándose el tipo de cambio para fin de diciembre de 2017 en $18.4 que asume un 1.35% en promedio de tasa de inflación mensual. Mejoró la confianza en el corto plazo y la perspectiva a mediano plazo por la probabilidad de que la actual administración sume poder político en octubre sin lograr mayoría parlamentaria aunque mejor posicionada para la elección presidencial de 2019, porque aún no hay una figura consolidante dentro de la oposición. Las cuentas nacionales indican que la economía reacciona desde el tercer trimestre de 2016 y con tres trimestres seguidos en alza aumentado al 3.9% anual. El primer semestre del año es 1.6% superior que el primer semestre de 2016. Hubo una fuerte mejora del nivel de actividad a causa del incremento de 4.4% anual de la demanda doméstica (consumo) pero el sector externo – con pésima performance – anuló dicho aumento. El consumo privado aportó 2.8 puntos de aumento al PBI respecto al primer trimestre (de 0.7%). El consumo público siguió creciendo en el segundo trimestre por la obra pública de campaña electoral. La inversión creció 7.7% anual en el segundo trimestre y agregó 1.4 puntos al incremento del PBI. Lo muy negativo son las exportaciones que retrocedieron pese a la aceleración del comercio global mundial. Los volúmenes bajaron en el segundo trimestre 1.2% con respecto a 2016 y con una disminución de 7.1% respecto al primer trimestre. El incremento de la demanda doméstica aumentó las importaciones con un dólar barato que jugó a favor. Las cantidades importadas aumentaron en el segundo trimestre un 9.1% anual. En agosto los volúmenes importados aumentaron mucho: 19.7% anual y llegaron en ocho meses a una suba de 10.2% anual. Porque cayeron las exportaciones y aumentaron las importaciones el sector externo neto hizo caer 2.5 puntos al PBI en el segundo trimestre que hubiera crecido un 5.2% en lugar de 2.7%. Pero los analistas mediáticos no han tomado nota de ese muy negativo aspecto. En dólares el déficit de la balanza comercial de 2017 será u$s7, 800 M y en 2018 podría ser aún mayor. Esto no anula los buenos adelantos, pero es un indicador de la demora que habrá hasta llegar a una situación donde se perciba en la población una mejora concreta. La recuperación La recuperación de la economía doméstica en el sector real parece generalizada, en el segundo trimestre del año, 13 de 15 sectores mostraron un crecimiento. El sector financiero siempre encuentra la forma de estar de fiesta con enormes ganancias, sea cual fuera la situación general. Alcanza con mirar los balances de los bancos aun sin ajustarlos por inflación, algo que si se hiciera generaría grandes ingresos por impuestos a la ganancia. Hasta el Banco Provincia de Buenos Aires puede hace campaña regalando uno de cada dos productos a todos sus clientes de retail dos veces por mes utilizando en diez oportunidades de compra tan solo el 20% de sus utilidades. Al cierre del segundo Julio la economía aún no había alcanzado su nivel máximo anterior que fue en el tercer trimestre de 2015 (estuvo 0.8% por debajo), pero logrará alcanzar ese nivel aunque algunos sectores productivos no alcanzaron su nivel máximo previo. Entre los indicadores sectoriales se destaca la actividad de la construcción. Las ventas de insumos de la construcción subieron en agosto un 3.5% con respecto a julio y 24.3% en un año. Hay más empleo en el sector: el nivel de ocupación aumentó un 11.5% anual habiendo más de 40.000 nuevos puestos de trabajo privados en el último año, habiendo incorporado 439,916 mil trabajadores en total. Creció el crédito al sector privado. Los préstamos al sector privado aumentaron en septiembre 20% anual por encima de la inflación. El crédito hipotecario aumentó un 15.5% real con respecto al segundo trimestre 78% anualizado, creciendo más de $300 millones por día hábil incluyendo los créditos hipotecarios para jubilados en el marco del plan ARGENTA. La recuperación de 2012/2013 se extendió por 4 trimestres consecutivos y la recuperación de 2014/2015 duró 5 trimestres; mientras que en esta oportunidad la economía lleva cuatro trimestres de recuperación y todo indica que se extenderá. La recuperación parece sostenida. Los indicadores que anticipan ciclos, son positivos. En este contexto, se llegará a las elecciones de octubre con un clima más favorable para la actual administración que al inicio del año cuando todavía eran pocos los signos positivos que mostraba la economía. Pero al núcleo duro de los seguidores místicos, nada los conmoverá. El 2017 cierra con un crecimiento económico que alcanzará a 3.0%. El 2018 tiene arrastre estadístico de 1.3 puntos y parece que se terminará el fatídico ciclo argentino de un año de crecimiento y uno de recesión. La economía tendrá en 2018 un crecimiento moderado y positivo de 2.6/2.7%, inferior al de 2017, porque es imprescindible mantener la política monetaria contractiva y debería haber un fuerte ajuste del déficit fiscal. Inflación y política monetaria. Un Banco Central impecable. Con respecto a la inflación, el aumento de precios minoristas fue de 1.4% mensual en el mes de agosto, con una suba anualizada de 18.4% y un aumento anual de 24.0%. La inflación núcleo de agosto fue de 1.4% mensual, (anualizado de 19.6%) y una suba total para 2017 de 22.1% casi dos puntos menos que el IPC, lo cual es un claro indicador de dos elementos: hay formadores de precios y aun no se terminan de ajustar los precios relativos. Las cifras no son opiniones, son realidades. La inflación mensual retornó al nivel de agosto de 2016 y enero de 2017. La inflación de septiembre no será inferior. El IPC de septiembre será 1.6% con una inflación núcleo o core mayor que la inflación nivel general. Si la inflación nivel general fuera 22.7% entre diciembre 2017/diciembre 2016 y la inflación núcleo de 20.5%, la tasa de inflación no permitiría cumplir co el 1% mensual deseado por el BCRA causa del aumento de la luz de alrededor de 26% a partir noviembre y el aumento del gas a partir del 1º de diciembre, más el incremento del agua y de las naftas. Corrobora lo afirmado: no se terminan de corregir los precios relativos. Pese a la impecable gestión del BCRA las expectativas de inflación se resisten, pero no por causas monetarias sino porque los empresarios argentinos están muy cerca (o quizás lo fueron siempre) de ser oligopolistas y tienen las expectativas totalmente distorsionadas por más de medio siglo de sobre exposición a una inflación de dos dígitos. Las tasas esperadas de inflación han venido subiendo en lugar de acercarse a lo esperado por la autoridad monetaria. Esto se da pese a que el BCRA mantiene con el coraje de enfrentarse (y derrotar) al resto del equipo económico con tasas de interés reales altas de 9% anual y a que presta atención extrema a la curva de rendimientos de las LEBACS. Mantienen desde abril la tasa de referencia en 26.25% anual y si la inflación de septiembre es baja como corresponde a la estacionalidad, empezarán a bajar las tasas de interés. En 2018 seguirán firmes las tasas para llegar a la meta inflacionaria de 8/12% en el año. La inflación nivel general para 2018 no será más baja que 15/16% con una núcleo de 12%. La política monetaria es compleja: el BCRA mantiene una política restrictiva con altas tasas de interés reales para bajar la inflación pero el crédito al sector privado aumenta, empuja para arriba al PBI y el empleo. O sea que simultáneamente se restringe la demanda y se utilizan mecanismos para expandirla. Y es correcto a la luz de los resultados. Además al fijar la tasa de interés, la base monetaria la determina el mercado con el BCRA obligado a emitir moneda para comprar los dólares de la financiación del déficit, a diferencia de otros bancos centrales con esquemas de metas de inflación. Pero hasta el momento han hecho una tarea muy prolija, excelente, tanto en el planeamiento como en la operación intradiaria lo que demuestra que hay técnicos de primer nivel en la mesa de operaciones financieras. Como debe ser: números para respaldar afirmaciones En números, porque de lo contrario todo se convierte en opiniones de sobremesa: en 2017 el BCRA emitió $300.00 M para financiar el sector público: $100.000 M para financiar el déficit del Tesoro y $140.000 M para comprar los u$s11, 650 M de dólares que el Tesoro consiguió colocando deuda en el exterior, más otros factores expansivos menores por $9,061 M. La demanda de base monetaria aumentó poco $80.000 M con un incremento de la oferta de $300.000 M, por lo cual esterilizaron $230.000 M. con Lebacs. Por eso el stock de LEBACS aumentó 60% en 2017, pero la base monetaria solo 10%, siendo actualmente el stock de Lebac el 123.5% de la base monetaria (más que todo el dinero en circulación) lo cual a un lego podría alarmarlo, pero no es tan grave. Durante la nueva administración el stock de Lebacs aumentó 255%, y la base monetaria 45.% porque el déficit fiscal fuerza a la actual administración a endeudarse en los mercados internacionales, pero los dólares que éste consigue luego tienen que ser cambiados por el BCRA por pesos, lo que obliga al Banco Central a colocar LEBACS para absorber el exceso de pesos no demandado por el mercado, que tiene – obviamente después de medio siglo con records mundiales permanentes de inflación – cierta aversión por la ¨preferencia de liquidez en pesos¨. De este modo, el BCRA está acumulando reservas internacionales, que coloca al 1% en divisas y las financia colocando deuda del BCRA al 26.50% anual en pesos, un negocio bueno pero que no debe durar mucho. Con esta política monetaria restrictiva en la tasa de interés y expansiva en el crédito bancario, el BCRA está logrando que las expectativas de inflación se acerquen a la meta inflacionaria establecida y que la tasa de inflación efectiva llegue al nivel deseado. El verdadero problema; deficit fiscal De inmediato, un minuto más tarde de las elecciones y si el resultado es favorable a la nueva administración deben comenzar a reducir el abultado desequilibrio del sector público. Hay dudas sobre cómo hará la actual administración para comenzar a bajarlo en 2018. Hasta la fecha, en lo que va de la actual administración, no hubo una reducción del déficit fiscal sino un incremento, tanto el déficit primario como el déficit global que muestran incremento. El déficit primario pasó de 3.6% del PBI en 2015 a 3.8% del PBI hoy. Si se quita el blanqueo el déficit primario aumentó aún más: 3.6% del PBI en 2015 contra 5.3% los últimos doce meses. Hay un incremento después del pago de los intereses de la deuda pública aun incluyendo los ingresos por el blanqueo, el déficit subió de 4.8% del PBI en 2015 a 5.8% en los últimos doce meses. Los aspectos positivos: en materia fiscal 1. la actual administración mantiene constante el gasto primario. 2. cambiaron las fuentes de recursos, bajando el financiamiento por colocación de deuda en los mercados internacionales, lo cual fue posible gracias a la salida del default. Otro cambio drástico fue la composición del gasto público: esta administración se ha inclinado por aumentar el gasto social y la obra pública y reducir los subsidios económicos. En los primeros 8 meses de 2017 el gasto primario fue constante en términos reales. El gasto en prestaciones sociales, que incluyen jubilaciones, creció un 39% nominal (10.2% real Conclusiones 2018 será el año de una reforma Fiscal Gradual con reducción del déficit primario, gasto primario constante en términos reales y déficit fiscal global después del pago de intereses cerca del 6% del PBI con financiamiento externo en los mercados internacionales. LA POLÍTICA ECONÓMICA DESDE NOVIEMBRE Hace un año HABÍA dos crisis potenciales 1. el problema de una recesión cíclica y 2. un posible estancamiento. En los últimos 43 años el PBI per cápita de nuestro país creció 0.7% promedio por año; de mantenerse ese crecimiento la Argentina necesitaría 120 años para duplicar su nivel de ingreso por habitante. Hoy la Argentina está en recuperación. En plena fase positiva del ciclo económico, el recurrente karma de que todo ciclo expansivo se extendía cuatro trimestres parece cambiar. Todavía no se han hecho reformas estructurales para crecer a tasas más altas pero desde noviembre comenzarán. La economía está mejor en lo político, en lo financiero y en lo económico y ya sin los grandes desbalances macroeconómicos. Hay un durísimo déficit fiscal, el déficit de cuenta corriente aumenta, sigue el atraso del tipo de cambio que desalienta la inversión y la exportación, con un stock de deuda creciente. Falta mucho para llegar a las metas de inflación dispuestas por el BCRA., y faltan las imprescindibles reformas de fondo para aumentar la inversión, la oferta de trabajo y la productividad. Deben esperarse medidas concretas para bajar el déficit fiscal y profundas reformas para atraer la inversión importante, para mejorar la oferta de trabajo y aumentar la productividad. Recordando que todos los países emergentes (estatus al que todavía no se ha llegado llegado) duplican su ingreso por persona cada 25 años, los vecinos regionales cada 40 años y argentina tal como está hoy requiere más de 90 años. Esta afirmación parece alarmante porque genera la percepción de que es casi imposible que la gran masa poblacional – tomados en su conjunto y en promedio – lleguen a percibir en su calidad de vida una economía próspera hasta dentro de más de una generación. Pero el camino es bueno.
Un país canoniza al máximo goleador de la selección después de su heroica noche en Quito pero, en la lógica delirante de miles o de millones de argentinos, su cabeza hubiera quedado debajo de la guillotina si el equipo de Sampaoli no se hubiese clasificado al Mundial de Rusia. Ucronía de un crack acabado, humillado, después de una eliminación histórica. O las sandeces que evitamos leer o escuchar gracias a los tres goles del crack. Pero si Messi mira para abajo en el himno. ¿No lo viste antes del partido con Ecuador? Era una estatua el pingüino ése. Así, todo paralizado, duro, asustado hasta las patas. Nunca cantó el himno pero antes por lo menos te levantaba la cabeza. Ahora ni eso. El pecho frío ya estaba entregado antes de jugar. Igual nada que sorprenda mucho, ¿no? En las jodidas nunca aparece, capítulo mil. Lo de Quito fue más de lo mismo. Se les entregó mansito a los ecuatorianos como antes a los peruanos y a los venezolanos y a los uruguayos y a todos. No hizo nada en las Eliminatorias. No se rebela y nunca se va a rebelar. Punto. O decime, ¿cuántas veces te salvó en las difíciles? Ni una vez te salvó. Ni una vez estuvo a la altura de las circunstancias. Uno esperaba otra cosa porque veías que en el Barcelona se eludía a medio mundo y querías que hiciera lo mismo en la selección, pero ya está, no va a pasar. Ser líder es otra cosa, es tener la cabeza arriba, contagiar confianza, despabilar a los compañeros, pegarles un grito, aplaudirles en la cara, retarlos si hace falta ¡Vamos carajo que se puede! ¡Vamos que somos Argentina! Así hay que gritar. Inflá el pecho, hermano, o tenés un trauma. Pero bueno, sabemos que la personalidad no se compra. O nacés con carisma o no, y Messi nunca tuvo personalidad ni carisma. Hasta Fazio, que no le conozco la cara, debe tener más carácter. Mil veces más carácter debe tener. Yo, si era Salvio y lo veía a Messi al lado mío, ahí, encorvado en el himno antes del partido más importante de tu vida, me borraba, me hundía. Me deprimía. Acordate de Maradona, que en el himno los puteaba a todos, hasta a un muerto contagiaba. Y este pibito es otra cosa, seguro que terminó el partido, entró al vestuario y se puso a ver el telefonito. A boludear en Instagram. A pensar en el próximo tatuaje. Y sus compañeros también, fija. Les da lo mismo perder. Son millonarios, ya están recontra hechos, vienen de compromiso porque hay que venir y les ponen un avión privado. Ni siquiera saludan a la gente. Viven en una cápsula. Y encima quieren que les agradezcamos. Si no quieren venir, que no vengan más, que jueguen los de acá que serán igual de burros, pero por lo menos te comen el hígado. Hasta un barrendero va a poner más huevos. Y lo que me da más bronca es que este fin de semana la van a romper en sus equipos. Uh, que fenómenos, van a decir. Tres goles de Messi al Getafe, dos de Di María al Guingamp y cuatro de Icardi al Benevento. Pero no es lo que odie, eh. Solo que me da rabia. Hasta ahora más o menos la maquillaba, dos golcitos a Bolivia todos los años y uno a Brasil en un amistoso cada cuatro años y listo, seguía la mentira. Porque Messi en la selección no existió nunca, no jodamos. Siempre fue una mentira. Pero esto de no haber clasificado al Mundial superó todo. Indefendible. Vergonzoso. Y el responsable es Messi, no jodamos. ¿A quién le vas a echar la culpa? ¿A Benedetto? ¿A Marcos Acuña? ¿Al Laucha Acosta? No me vengas con eso de que tiene que jugar solo con 10 tipos más alrededor suyo. Solito no le alcanzó nunca. Los que le justifican que se borra siempre se quejan que no tiene socios, pero le pusieron a un montón y a todos se los terminó comiendo: Pastore, Dybala, Lamela, Di María, Gago, Banega. Tenía razón Caruso Lombardi cuando decía que Messi tenía que ser suplente. Que entre en el segundo tiempo y listo. Si juega un partido bien y cuatro mal. Y decime qué goles importantes tiene Messi en la selección. En amistosos no, eh. Y tampoco en el Barcelona. En la selección, goles importantes de Messi…. ¡No hay! En el Mundial fueron todos de relleno. De primera ronda. A Serbia en el 2006 y a Bosnia, Irán y Nigeria en el 2014. Listo. Después, nada. Ni uno. ¿En octavos de final para adelante? Cero. Y los de la primera ronda son como hacérselos al Eibar, si en España no te marcan. Que venga a la cancha de Chacarita y no toca la pelota. Miralo en las Eliminatorias y en la Copa América, lo anticipan siempre. Ya no genera respeto en los rivales americanos, de a poco le fueron perdiendo ese miedo. Decí que en el Mundial de Brasil lo salvó Mascherano. ¿O no te acordás de la charla de Sabella en el entretiempo del suplementario contra Alemania? Todos en ronda, Mascherano hablando y el traumadito éste afuera de la ronda escupiendo como en otro planeta. Siempre fue un tipo raro. No me olvido del Mundial 2006: mientras sus compañeros erraban los penales contra Alemania, él estaba con auriculares al cuello en el banco de suplentes. No lo siente, ése es el tema. No tiene la pasión que debe tener un capitán de la selección. No sé, que grite, que se cague a trompadas. Pero no, es mudo. Qué le pasa en la cabeza no lo sé. Pone una pelota cada tanto pero no es conductor, no es líder, juega caminando, se aísla, se va de los partidos, se desconecta, camina la cancha, se apaga, parece un oso hibernando. Y encima es una máquina de perder finales. Eso es imperdonable. Tres perdió. Ponele una, ponele dos… No, fueron tres. Y en las tres esperabas que hiciera algo, y nada. Corré, hacé algo, equivócate, mandate una cagada, pero pedí la pelota. Era la final del mundo. ¿Te acordás del tiro libre en el último minuto contra Alemania? A las nubes fue, cualquier cosa. Y algo parecido el otro día contra Perú, en la Bombonera, una masita que pegó en la barrera, y Paolo Guerrero casi la clavó en un ángulo a la jugada siguiente. Y mejor ni hablar de las finales de la Copa América contra Chile. Ni las jugó. Ni bien ni mal. Nada. Se entregó. Era un fantasma. Si sentís la presión en el momento en que tenés que marcar la diferencia, entonces no sos el mejor. No se la banca, le pesa, ésa es la verdad. Decime cuántas veces te conmovió Messi. Acordate de alguna. Y no, no hay. Una arenga, un video, algo, pero no, no hay nada: siempre hablaba Mascherano, siempre le faltó un golpe de horno. Y al final Cristiano Ronaldo lo pasó por encima con Portugal. ¡Con Portugal! Campeón de la Eurocopa y clasificado al Mundial. Ya está, este muerto de Messi no lo levanta más. Y si se quiere ir de la selección, que se vaya. Quién le va a decir que no. No da para más, acá va a ser siempre el eterno perdedor. Que se quede en Barcelona. Decime cómo hace para ponerse otra vez la camiseta de la selección. En la historia va a quedar que Maradona te jugaba con el tobillo hecho mierda y éste vomitaba en la final del Mundial. ¿Te lo imaginás al mamerto éste entrenándose en Tilcara, como los del 86? Ja, me muero. Porque encima es ingobernable adentro del plantel. En la cancha los defensores rivales se lo comen en un pancho, pero dentro de la concentración es ingobernable. La última es que decidió que Dybala no volviera a jugar ni un minuto después de lo que dijo, eso que era difícil jugar con él. Lo sacó él, como siempre, si toda la vida puso a sus amigos. Es un club de amigos la selección. Se la quedaron ellos. ¿O quién te pensás que a sacó a Tevez del Mundial? Pone cara de nada pero decide todo. ¿Y a los técnicos quién te pensás que los puso? Llevó y sacó a Martino cuando se le cantó y ahora eligió a Sampaoli. ¿No escuchaste que baja de dormir la siesta y, si él no saluda, nadie se le anima a decirle buenas tardes? Le tienen miedo hasta sus compañeros. Lo tenés que mimar como si fuera un nene y ya es un grandulón de 30 años. El señor quería tener a los hinchas más cerca y la selección se tuvo que mudar a la Bombonera. Y como ni siquiera eso alcanzó, la AFA tuvo que llevar un brujo a Ecuador. Ahora que se joda con todos los memes que salieron después de la eliminación. Y los whatsapp que se hicieron virales tienen razón. Y las cosas que le dijeron en tele. Por suerte hay periodistas que dicen la verdad, que a Messi le quedó grande la selección, que ya está, que ya cumplió un ciclo. Hasta Moria Casán lo criticó, y estuvo bien.

Contenido El panorama general pos elecciones legislativas La marcha de la economía El contexto político Lo que se debe esperar en el corto plazo El gran cambio pos elecciones legislativas. Los probables resultados de los anuncios. Con la atención instalada en el despertar y alineamiento de algunos jueces con el Poder Ejecutivo, los procesamientos y encarcelamientos múltiples y ruidosos de grandes figuras de la administración anterior, la reducción a casi nada del grupo mesiánico que sigue a la ex presidente y los resultados electorales que tranquilizan a la población moderada que es mayoría, puede perderse el foco de la gravedad de la situación económica que no ha cambiado de un momento para otro. Queda claro que esta administración trabaja bien para ir ajustando la tierra arrasada, pero no debe dejarse de lado que al decidir asumir la administración ya conocían la situación en su casi totalidad de modo que corresponde que se hagan cargo, tal como están haciendo ya que fue lo que buscaron hacer. La coyuntura económica en Octubre. La macroeconomía está muy desbalanceada, en lento progreso. Hubo pocos avances, y quedan muchos cambios para corregir los desbalances. Se establecieron metas de inflación utilizando la tasa de interés nominal, pero la inflación no se ha dominado. En Octubre superará el 1.6%, algo que si se anualiza supera el 2%. La tasa de 2017 será inferior a la de 2016, pero curiosamente solo se han alcanzado los niveles que conseguía la administración anterior. El el déficit fiscal sigue siendo muy elevado. En dos años la actual administración no bajó el gasto público aunque hubo una correcta sustitución de destinos incrementando el gasto social y las obras públicas y recortando subsidios económicos. Se prefirió el costo político de subir las tarifas públicas (que cubrían sólo el 15/20% del costo de producir los servicios) para privilegiar el gasto social y la obra pública. Los ingresos fiscales cayeron en términos reales, en esta primera etapa de la actual administración, mientras que el déficit primario y el déficit fiscal global subieron. Para financiarse la actual administración optó por emisión de deuda externa, eliminando la venta de reservas del BCRA y evitando la emisión monetaria, una práctica anterior muy negativa. Se estableció un régimen de flotación cambiaria asumiendo que el tipo de cambio de mercado resultante sería el de equilibrio pero como el tipo de cambio es el resultado de la situación macroeconómica la fuerte entrada de capitales del endeudamiento externo y la alta tasa de interés interna genera la percepción de ¨un dólar barato¨ y perjudica el creciente déficit de la cuenta corriente y la recuperación económica. Los problemas del día a día y los estructurales. Bajar la inflación monetariamente, tomar deuda para cubrir el déficit y mantener un cambio libre es algo aplicable en un tiempo muy corto y genera opiniones contrarias. Gastar más de lo que ingresa (en el orden de 6 puntos del PBI) y exportar menos de lo que se importa (5.5% del PBI en 2017) con atraso cambiario muestran un modelo transitorio que exige ser modificado. No puede seguir creciendo de manera indefinida la deuda externa y la deuda del BCRA (la llamada cuasifiscal), por tener que emitir LEBAC para seguir comprando los dólares que el Tesoro consigue en el exterior. En resumen, estas acciones – y los desatinos opositores – han logrado un éxito electoral en lo político pero en materia económica no ha corregido los más importantes desequilibrios macroeconómicos. Se enfrentan desafíos: • bajar la tasa de inflación que no está controlada a nivel general ni la núcleo – la que se maneja con la tasa. • bajar el déficit fiscal que es la causa del no poder exportar porque genera enormes costos internos que saca los productos argentinos de los mercados internacionales, afectado también por el atraso del tipo de cambio real que el modelo genera. • evitar un mayor atraso cambiario, cuando las exportaciones continúan muy deprimidas, con lo cual no se generan ingresos genuinos que contribuirían a pagar los crecientes intereses de la deuda externa. Los problemas estructurales El PBI per cápita en la Argentina creció 0.7% promedio por año, y por lo tanto nuestro país sólo podría duplicar su ingreso por habitante cada 100 años cuando el resto del mundo lo hace cada 25 años. Se necesita cambiar eso con inversiones, productividad y empleo (con incentivos para elevar la voluntad de trabajar con más calidad y menos ausentismo, y buscando bajar el costo laboral). Cabe preguntarse si esta administración sabrá aprovechar el apoyo político que obtuvo para lograr los cambios que son necesarios. Por la forma en que lo han encarado, no parece. En definitiva, la gran pregunta es si mantendrá los lineamientos generales del tenue modelo macro elegido y los ritmos de los primeros años de su mandato o si mostrará liderazgo para modificar y acelerar los tiempos de dichas correcciones. Por ahora no se ve un cambio acelerado ni importante en la configuración macroeconómica, aunque se intenta reducir de manera muy gradual el déficit fiscal primario y se ponen en marcha reformas aguadas que ahora, con el rotundo triunfo político del oficialismo, cuentan con cierta posibilidad de lograr consenso. El escenario del momento El escenario por ahora es favorable. El riesgo país siguió bajó a 345 puntos el menor nivel de los últimos diez años. La confianza de los inversores extranjeros parece alta dada la firme demanda de papeles argentinos. Desde las PASO hasta la actualidad el riesgo soberano cayó 112 puntos, y el índice bursátil aumentó 33% con el dólar futuro bajando a $18.40 para diciembre de 2017. La economía se recupera: según el INDEC, en agosto se llegó a cuatro meses de crecimiento anualizado del 7.0%. Es una recuperación muy fuerte y duradera mayor que la registrada en los otros dos ciclos expansivos anteriores (en 2013 y en 2015) pero con mejores bases y mejor conducción. Es el cuarto trimestre de recuperación con una aceleración en el último trimestre. La recuperación de 2015 duró 4 trimestres y la de 2013 sólo 5 trimestres, en esta oportunidad, los indicadores indican claramente que la recuperación continuará y se extenderá por más tiempo que las anteriores. Un dato muy importante El crecimiento anual del PBI en el tercer trimestre del año, muestra que el sector externo neto perjudicó muchísimo al restarle 5.2 puntos al crecimiento del Producto Interno Bruto. Esto se debió a que las cantidades importadas fueron siete veces mayores que el aumento de las exportaciones (21% vs 3%). Si no hubiese sido esto un factor fuertemente contractivo, el PBI, en vez de crecer un 4.6% interanual, hubiera crecido un 9.8% anual que es una tasa de crecimiento superior a la de China. Otra característica positiva es que la recuperación económica es cada vez más generalizada. En agosto, el INDEC indica un aumento de 4.3% con respecto a igual mes del año pasado, con 14 de los 15 sectores relevados mostrando subas interanuales. La única excepción fue la minería que cayó un 2.1% interanual por la baja de la producción de petróleo. El sector de la construcción siguió siendo el motor: creció un 11.7% interanual en agosto. La industria se expandió un 5.6% anual y aportó el 22% del incremento interanual del EMAE; la intermediación financiera creció 5.2% anual, el comercio 4.8% y el sector inmobiliario 4.0% que sumados generaron 30% del aumento en el último año. Lo que se debe lograr en el corto y mediano plazo La macroeconomía necesita un reordenamiento. La elevada tasa de inflación; el déficit fiscal; el creciente déficit de la cuenta corriente;y la caída de la participación de las exportaciones argentinas en las exportaciones mundiales, en un contexto de atraso del tipo de cambio, alta presión impositiva y problemas de competitividad y productividad que el sector exportador arrastra desde hace mucho no es un panorama halagüeño . Según como la actual administración actúe definirá el resultado de la segunda mitad de su mandato. Hasta aquí – incluyendo los anuncios voluntaristas y desordenados – no hay un programa integral y consistente que empiece a corregirlos de manera sincronizada. Los problemas relevantes son varios. La tasa de inflación es muy elevada. En el mes de septiembre fue 1.9% mensual, anualizada es 22.1% y acumulando en lo que va del año 24.1%. La tasa de inflación de los últimos doce meses fue 23.8%, cifra exactamente igual a la inflación promedio verificada entre 2007 y fin de 2015, con la administración anterior. En eso no hay progreso, excepto que ahora hay control y antes era una muerte anunciada. En la administración anterior las tarifas estaban congeladas y el tipo de cambio administrado subía menos que la inflación, mientras que ahora este nivel de inflación se da con una actualización de las tarifas públicas. Por lo tanto la inflación reprimida era mucho más alta en la administración anterior que ahora, pero la tasa de inflación no cede y sigue en niveles mayores a 20%. La inflación núcleo, se mantiene prácticamente en los mismos niveles desde agosto de 2016, pero tuvo en septiembre un alza de 1.6% mensual, con lo cual subió en el año 22.0%. El régimen de metas de inflación, utilizado por el Banco Central se basa en la idea de que la tasa de inflación baja en la medida en que baje la tasa de inflación esperada, y que la credibilidad del Banco Central crece en función de alcanzar las metas fijadas. El problema es que desde octubre de 2016 las tasas de inflación esperadas aumentan y no se cumplen las metas. Por ejemplo, la expectativa de inflación para 2018 aumenta de 15.5% a 15.8% en octubre en 2017 habrá una inflación nivel general de 23.5%, y para 2018 un 16%. Es imposible bajar la tasa de inflación de 20 a 5% con el crédito al sector privado aumentando 48% anual nominal con los agregados monetarios creciendo al 35% y la base monetaria aumentando 27/30% anual. Esas incongruencias no deben anunciarse como realidades. Tampoco hay experiencia mundial de que sea posible bajar la tasa de inflación solamente con el manejo de tasas. A esto hay que agregar que desde el 1 de agosto al 23 de octubre, el sector público nacional vendió u$s7,700 millones al BCRA, que emitió base monetaria por $134,000 millones para comprar esos dólares. Es muy difícil bajar la tasa de inflación con esa emisión monetaria. Como afecta al tipo de cambio La emisión para financiar el déficit fiscal es casi nula – de 1.5% del PBI en 2017 – como el déficit fiscal se cubre con endeudamiento externo, la actual administración debe hacerse de pesos para pagar jubilaciones y planes sociales y el BCRA se v. Si el Tesoro vendiera esos dólares en el mercado de cambios, el tipo de cambio hoy sería muy bajo de $13/$15 por dólar debido a la gran oferta en vez de $17.5, lo que provocaría un deterioro aún mayor del déficit de la cuenta corriente. Esos contrasentidos deben corregirse. En 2017 la emisión fue del orden de 4.7% del PBI y excepto en las hiperinflaciones, nunca la política monetaria dependiente de la fiscal fue tan grande. Parecería que este BCRA lucha solo en la batalla contra la inflación. El déficit primario Con esta administración en lugar de crecer 0.9% del PBI por año como lo hizo en el segundo mandato de los anteriores, sube de 3.6% del PBI a 4.3% en 2016 para terminar el 2017 en 4.0% más de lo que dejó la anterior administración. El déficit global después del pago de intereses de la deuda – que es el que importa – subió de 4.8% del PBI en 2015 a 5.9% en 2016 para terminar en 2017 en 6.3% del PBI (incluyendo los recursos por única vez proveniente del blanqueo). En 2018 comenzará a atacarse el frente fiscal, porque la actual administración se ha comprometido a bajarlo de 4.0% del PBI en 2017 a 3.2% en 2018. El déficit en las cuentas externas. Un grave problema. Durante la actual administración entre enero de 2016 y septiembre de 2017, ingresaron al país capitales por u$s 70,000 M. De este total, u$s 20,000 M fueron para no emitir y financiar el déficit, otros u$s20, 000 M para las reservas internacionales y los u$s 31,000 M restantes fueron ahorro de la gente (claramente nadie tiene confianza en el peso) Nótese que de los u$s 70,000 M de capitales que ingresaron al país, el 64% provienen de la colocación neta de deuda externa del sector público nacional y las provincias. “Evolución del Mercado de Cambios”, INDEC El problema de los dos altos déficit – de cuenta corriente y fiscal – es que cuando se corta el financiamiento externo y se reduce la inflación desaparece el impuesto inflacionario (cuando aumentan los precios aumenta la recaudación, obviamente).Si pasa eso baja el PBI, aumenta la inflación de golpe y se produce una devaluación de la moneda. Esta vez hay elevados déficits gemelos que hacen a la economía muy vulnerable, dependiente del mercado financiero internacional, pero existe la posibilidad de evitar un mal desenlace por diversas razones. La liquidez mundial es enorme y la administración actual comenzó su gestión con un bajísimo nivel de deuda externa en términos del PBI porque a los otros nadie les prestaba nada. La deuda pública en manos del sector privado era de apenas 20% del Producto cuando asumió el actual gobierno (nadie compraba papeles de esa administración) y ello permite que este nivel de endeudamiento pueda crecer a razón de 5/7% del PBI por año en cuatro/seis años hasta alcanzar el nivel promedio de deuda de la región. hay un bajísimo nivel de crédito (de apenas 12% del PBI cuando el promedio de la región es 60%). El crédito puede dar tiempo a la recuperación de la economía y por lo tanto financiar déficits gemelos. la economía lleva casi medio siglo en un estancamiento económico estructural. Esto da espacio. porque si no se pudieran corregir los tres problemas que hoy se sufren que son la falta de inversión, la productividad y el trabajo desordenado y caro se puede avanzar con reformas estructurales para salir del estancamiento. Finalmente la caída de las exportaciones La caída de las exportaciones es algo negativo, porque si la economía se endeuda en moneda extranjera, debe repagar su deuda en moneda extranjera y las exportaciones constituyen la única fuente genuina. En 2017 el déficit de la balanza comercial será u$s7, 800 M, en 2016 hubo un superávit de u$s 2,000 M. Este año las exportaciones serán menos de u$s 58.000 M, cuando en 2011 fueron de u$s83, 000 M. Otra vez se pierde participación en las exportaciones mundiales: en 2017 eran el 0.34% de las exportaciones mundiales, en 2011 era de 0.47% y hace 50 años 1%. En los primeros nueve meses del año, las cantidades exportadas mostraron una baja de 0.6% mientras que volúmenes importados subieron 11%a/. Por el atraso del tipo de cambio reala causa de que el peso se encuentra por lo menos un 30% más apreciado con relación al promedio histórico (y la misma magnitud de sobre-apreciación del peso se registra cuando se realizan estudios econométricos con variables reales) EL CAMBIO Por ahora no se vislumbra un cambio en la configuración macroeconómica elegida. Todo indica que la actual administración mantendrá el modelo aunque con algunos cambios. Es probable que la actual administración comience en 2018 a bajar el déficit fiscal primario, lo que probablemente dé lugar a un menor ritmo de endeudamiento público en los mercados internacionales. Se buscará avanzar con reformas aunque es difícil imaginar cambios estructurales de fondo rápidamente como con una severa reforma tributaria, la reforma laboral que se necesita, la reforma previsional sin castigar a los indefensos y la del financiamiento de la política la más costosa de todas, y alcanzar acuerdos fiscales con las provincias sin un costo fiscal elevado. Hoy estas reformas tienen alguna oportunidad de ser hechas y serán el principio de un largo camino que habrá que recorrer para superar el problema del bajísimo crecimiento económico de las últimos cinco décadas. Hay una oportunidad que la actual administración debería aprovechar. Es probable que lo intente para ratificar el rumbo y la decisión de tratar de convertir a la Argentina en algo más normal en línea y más integrado al mundo. Pero es improbable que se logren profundas reformas estructurales que corrijan las fallas antiguas que impiden el crecimiento (la falta de inversión, de productividad y el factor trabajo). Habíamos llegado a tal punto que ahora todo parece mejor por la mínima reactivación cíclica de la economía, por el triunfo electoral de un grupo normal y porque se minimizó la posibilidad de volver atrás en los próximos años. Se requiere muchísimo más para consolidar la macro, lograr estabilidad y conseguir un crecimiento económico razonable y sostenido. El gran cambio pos elecciones legislativas. En las elecciones legislativas la actual coalición a cargo de la administración alcanzó el 41% del total de los votos a nivel país acercándose a los mejores resultados históricos de Kirchner que obtuvo 42% en 2006, de Alfonsín en 1985 con 43% y de Menem en 1991 con 40%. Considerando los resultados anteriores, el número de votos obtenido no parece ser un parámetro que garantice eficiencia. No obstante cuenta con el apoyo de la población de los centros más importantes: Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires, al margen de haber logrado desplazar y arrinconar – en apariencia definitivamente – a la volátil ex presidenta y desarticular al menos por un tiempo una oposición aguerrida. Sumaron 20 diputados y 9 senadores con lo cual alcanzan una buena capacidad competitiva en diputados con 107 miembros y mayor peso en senadores con 24 aliados. Es primera minoría sin quorum propio pero con la demostrada capacidad de lograr acuerdos – muchos cuestionables – esta composición permitirá negociaciones parlamentarias desde una mejor posición. La declinación que lograron de la oposición mesiánica reduciéndola casi hasta el nivel de lumpenes políticos le reduce fuertemente a ese grupo la posibilidad de ser alternativa de poder en 2019 (si bien puede perturbar la reorganización de toda la oposición). Tomaron iniciativa inmediata Lo más importante es que con lo obtenido se han lanzado en forma inmediata a un intento – en la visión de esta administración – de consolidación fiscal y reformas estructurales para mejorar el estado de estancamiento estructural que lleva medio siglo. Los primeros anuncios son solo titulares: no definen un plan económico con medidas concretas, son los lineamientos generales sobre los que se invita a debatir a la oposición, sindicatos, empresarios y legisladores. La administración anuncia proyectos en materia impositiva, de reforma del estado, laboral, y los negociará con los sectores mencionados en las próximas semanas. Las primeras propuestas Las primeras propuestas concretas se anunciaron casi de inmediato, dentro de un marco conocido por todos: con este nivel de gasto público, esta presión tributaria y este nivel de déficit fiscal es inviable el crecimiento económico. Se anunciaron los lineamientos generales que tendrá la reforma tributaria a ser discutida en el Congreso para que se disminuir la presión fiscal. Los principales impuestos que se modifican son: 1. Aportes y contribuciones de la seguridad social. 2. Impuesto a las ganancias corporativas. 3. Devolución de IVA para empresas que hayan invertido y no pudieron recuperarlo. 4. Impuesto sobre los créditos y débitos bancarios (ICDB). 5. Reducción de Ingreso Brutos. 6. Eliminación del Impuesto a la transferencia de inmuebles e introducción de un impuesto a la Ganancia de capital por la venta de inmuebles (excepto casa-habitación). 7. Eliminación de la exención a la renta financiera. Por eso se indujo a los gobernadores hacia la necesidad de trabajar en conjunto para reducir el gasto público, lograr una reforma impositiva sensata y ordenar la coparticipación federal. La forma en que se estructuren los acuerdos signará el futuro de los próximos dos años si no cambian las condiciones financieras internacionales. Los tres pilares Los verdaderos efectos de la reforma tributaria presentada ayer podrán medirse cuando el proyecto esté redactado definitivamente. No obstante, el sentido de las medidas quedó claro y puede hacerse un análisis preliminar. Las rentas de sociedades verían reducida la tasa del impuesto a las ganancias del 35% al 25% para las empresas que reinviertan sus utilidades, eso en forma gradual en dos años. Al mismo tiempo se graban los dividendos y las utilidades de las sociedades de personas con una alícuota que sumada al 25% actual llegará al 35%. Mientras las corporaciones no distribuyan utilidades pagarán menos pero gradualmente y para lograr la reducción – es decir el 25% de tasa proporcional si no se distribuye – tendrán que esperar 4 años hasta 2021 (2018, 35%; 2019 y 2020, 30% y 20121, 25%). Esta gradualidad es para ir acompañando la reducción del gasto público. Para evitar la elusión del impuesto se dispuso impedir distribuciones de utilidades disfrazadas de gastos personales de socios o accionistas pagados por la sociedad. Gravamen a la renta financiera ya cuenta con la reprobación de los sectores afectados y aun así fue sometida a discusión. Si bien hay que esperar la negociación legislativa el impuesto llega a otros activos financieros en Ganancias por rentas obtenidas por las personas físicas que actualmente están exentas y que pagarían el 15% por rendimientos de instrumentos en moneda extranjera o indexados y otras rentas financieras de volúmenes importantes: hoy superiores a $ 1.400.000 ( us$ 80.000 aproximadamente). La renta financiera ya está gravada. Las personas jurídicas pagan ganancias y bienes personales por lo que ganan con todos los instrumentos financieros, salvo aquellos que tengan relación con su actividad y los utilicen como cobertura (ejemplo: futuros para un productor agropecuario). Los únicos que están exentos son las personas físicas y ya no lo estarían. Se aplicaría un impuesto a la renta financiera obtenida por personas físicas del 5% para los instrumentos en pesos y de 15% para los indexados o en dólares. El tributo gravará a quienes tengan tienen ingresos anuales superiores a los $300.000, con un mínimo no imponible de $52.000 de ganancias. El gravamen se aplica sobre los plazos fijos, Lebacs y Bonos, pero no a las acciones locales. El mercado argentino está constituido por una inmensa mayoría – 92% – de personas jurídicas y muy pocas personas físicas. Actualmente el universo que operan con estos instrumentos paga impuestos. Se intenta aplicar a todos porque contribuye a la equidad del sistema impositivo, pero parece recaudatoriamente innecesario y conflictivo. Es una medida que no genera mayor recaudación y sin embargo producirá rechazo. Al aplicar un impuesto a las utilidades generadas por ganancias financieras, entran también los inversores medianos que supuestamente tratan de ahorrar, argumento un tanto débil esgrimido por los grandes operadores para defender sus utilidades. Argumentan que el ahorro y el consumo son opciones temporales, es decir, el ahorro de hoy es el consumo de mañana. Gravar a este proceso sería – con ese argumento corporativo – atacar el funcionamiento de una economía normal. Los inversores grandes ya pagan impuestos y cuentan con las herramientas necesarias para diferir ese pago, de modo que el argumento se cae per se. Se insiste – falsamente – que las Pymes dependen exclusivamente del ahorro interno, el cual ahora estaría siendo boicoteado porque las grandes empresas pueden financiarse en el exterior, lo cual supone dramatizar el argumento al extremo: este gravamen terminaría con el ahorro interno, algo que no ocurre en ninguno de los países donde se aplica, que es en casi todo el mundo civilizado. Los operadores son astutos y veloces y saben que será neutra para su actividad. Se eliminaría el gravoso Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI) y se suma en el Impuesto a las Ganancias el 15% cuando las personas físicas vendan un inmueble que no sea casa habitación sino inversión. Esto parece ser lo único que beneficiaría en forma directa a la población por cuanto el resto del paquete beneficia a empresas y corporaciones. Falta de timming Anunciar modificaciones concretas informando con precisión los porcentajes y quienes deberán pagar los futuros impuestos en un medio condicionante inflacionario donde los empresarios, consumidores y los mismos miembros de la administración tienen sus mentes distorsionadas en extremo por medio siglo de inflación, es un error muy grave. Informar que las bebidas alcohólicas de producción nacional y los cigarrillos serán fuertemente gravados es una invitación a acelerar las importaciones con el dólar alicaído y fomentar el contrabando; informar que las gaseosas con azúcar serán fuertemente gravadas es invitar a los productores oligopólicos híper entrenados y que superan largamente a esta administración en habilidad a aumentar los precios hasta compensar por completo el gravamen y trasladarlo al precio, Eso sin contar que las economías regionales – como el limón tucumano – utiliado por las gaseosas ya han levantado sus quejas asumiendo, 24 horas mas tarde del anuncio aun no presentado a las Cámaras que toda su economía se derrumbará porque Coca Cola desaprecerá del mercado. Típico de un mini mercado como el argentino donde los actores sobreactúan permanentemente. Algo similar ocurre con los automotores de baja gama que verán reducidas sus ventas hasta que se llegue a aprobar – tomará muchos meses – el acuerdo para bajar los impuestos en 10%. Sin embargo, al igual que otros sectores corporativos ya han anunciado que los precios de los autos de gama media aumentarán. La mayor parte de esos modelos tienen su precio comprimido de manera artificial, porque si llegaran a la franja donde se les aplica el impuesto, quedan fuera del mercado. En las automotrices, el margen que dejan de cobrar por esos modelos es compensado por incrementos adicionales en modelos más chicos. Las jubilaciones y la asistencia social El aspecto más controvertido y peor elaborado es el caso de las jubilaciones. Observando el gasto del estado se puede apreciar que casi el 60% son jubilaciones. Son muy difíciles de reducir y por eso están en el centro de la escena para controlar el déficit, y se trata de licuarlas. Dejando de lado si los beneficiarios son genuinos o no, el hecho es que en el total de gastos de la actual administración las jubilaciones no pueden reducirse, sino licuarse, y siendo las jubilaciones el 60% del gasto total el problema debió haberse desagregado entre el corto y el largo plazo. Se cometió la habitual ¨gafe¨ de esta administración: anunciaron que la ¨modificación del cálculo implicaría un ahorro de $ 100.000 millones en un año. Ese irreparable error dio todo el plafón necesario para que la oposición utilice oportunamente – con mucha razón – un arma mas: ¨le reducen el pago a los jubilados, es una administración que solo favorece a las empresas¨. Algo que a primera vista parece cierto. La torpeza de sugerir que las jubilaciones se ajustarán por inflación es una forma de reducirlas significativamente de manera inmediata y una afrenta a la inteligencia de quienes han aportado casi el 20% de sus remuneraciones durante más de 30 años. No es el caso de quienes gozan de asistencias sin aportes ( que son de dos tipos: las de privilegio generadas sin aportes – todos los legisladores, muchísimos miembros del poder ejecutivo – que representan el 20% del total del gasto y las nacidas sin aportes, que son un 34% del total). Si esta administración sugiere que habrá un crecimiento económico en base a su buen accionar, eso se traduce en un incremento de los ingresos de la población general…excepto a los jubilados nacionales que verán de inmediato licuados el ajuste por inflación porque el crecimiento económico no está contemplado en un ajuste por inflación. Más de la mitad (54% ) del gasto público primario que suma $2,4 billones depende de la fórmula de la movilidad jubilatoria que ajusta automáticamente 2 veces al año (marzo y setiembre) y cuya característica, es que pondera un ‘conjunto de variables: la evolución de los salarios y el aumento de la recaudación de los aportes que,se destinan a la ANSeS para el pago de las jubilaciones (es dinero del IVA, Ganancias y otros tributos, que se complementa con el proveniente de aportes y contribuciones). En los 8 años que lleva de aplicación, la denominada movilidad jubilatoria generó 1.050% de incremento en los haberes mínimos mientras, en igual lapso, el índice de inflación del Congreso subió 870%. Hubo 180 puntos de diferencia real a favor de los jubilados del monto mínimo que cobraron 20% más que si hubieran ajustado por inflación, tal como propone ahora el gobierno. Este sistema de ajuste de haberes constituye uno de los obstáculos para una reducción del tamaño del gasto público en relación al PBI. Esa fórmula basada en la historia que determina el porcentaje de ajuste de las prestaciones será muy discutida y dificilmente aprobada. Cuando la inflación sube las jubilaciones pierden, tal como ocurrió en 2014 y 2016, y a la inversa, cuando la inflación se desacelera, como meses atrás, las jubilaciones se colocan por encima de los precios. Es decir se propone un segundo relato complementario al fallido Relato de la Reparación Histórica, que no fue reparación y mucho menos histórica y ha ido a morir a la página web del ANSES , done ya no hay respuestas desde hace mas de cuatro meses para nadie. Ese Relato de la Reparación Histórica hasta el momento no ha reparado a nadie que gane más de $ 9.000 y tenga más de 80 años, a pesar de haber ingresado la totalidad de los fondos del blanqueo que debió utilizarse para ello. Un populismo sin beneficio social.
El arresto de Leandro Santos es la punta del ovillo de una historia que incluye orgías, explotación de menores, abusos y famosos. El ex modelo Leandro Santos -detenido en el penal de Marcos Paz- podría ser extraditado a Uruguay, donde hay una causa que lleva siete años de investigación y tiene tres condenados por trata de personas con fines de explotación sexual. Pero hay más: Santos, sus hermanos y un supuesto socio, están siendo investigados por el mismo delito en la Justicia Federal argentina. Al parecer, eran los encargados de conseguir chicas bonitas para fiestas privadas que incluían sexo -en parejas y en grupos- a las que concurrían reconocidos varones del poder local. La lista incluye funcionarios, políticos, sindicalistas, famosos y empresarios. Santos, a través de su agencia Latin American Models, era quien tenía a mano un numeroso staff de chicas para que “hicieran presencia” en eventos, cenas, boliches, bingos, casinos. Les prometía una exitosa carrera hacia la fama, participaciones en importantes desfiles y programas de TV de gran rating. Pero en la carrera había obstáculos, y las chicas debían ser “todo terreno”, lo que en la práctica, creen en la Justicia, significaba prostituirse. Santos sería la cara visible de una red financiada por hombres argentinos y uruguayos del negocio del juego que pusieron a su disposición dinero para casas, campos, estancias y camionetas a cambio de que les consiguiera mujeres para divertirse. “Leandro fue un modelo que no creció y después vio el filón”, dice a Clarín alguien de su entorno. El lunes, Santos fue detenido por Interpol. Tenía un pedido de captura internacional desde el 20 de septiembre de la jueza uruguaya Beatriz Larrieu, quien le imputa el delito continuado de proxenetismo y explotación sexual de menores. Es la tercera vez que Santos es detenido. Sus abogados Fabián Amándola y Fernando Burlando solicitaron su excarcelación, rechazada por el fiscal Federico Delgado y el juez Claudio Bonadio. Pero vayamos al comienzo. En diciembre de 2010, una joven uruguaya denunció a Santos y dos socios por amenazas, explotación y trata de personas. Luego los denunciaron otras tres jóvenes. Se ordenó su captura internacional. Dice la causa uruguaya: “Resultaba claro el vínculo de “socios” entre A (Acosta) y S (Santos), donde este último le enviaba al primero “chicas de la farándula de Bs As” para desfiles y fiestas privadas a mitad de precio, y Acosta por su parte le enviaba o llevaba a Santos, en Bs As, chicas que ellos denominaban “todo terreno” para desarrollar la doble actividad de modelaje y prostitución, la que en principio no era del todo visible por parte de las chicas, pues las condiciones del viaje iban mutando hacia propuestas e inducción a la prostitución... Ello incluía la exigencia inesperada de que tuvieran encuentros sexuales con organizadores de los eventos y gente allegada a S, por quienes eran invitadas a fiestas que encubrían verdaderas “orgías”, siendo obligadas a prostituirse como condición para ir a los eventos de modelaje o televisión... Santos era el que organizaba los distintos encuentros sexuales, quien se encargaba incluso de hacer el filtro de las mismas examinándolas físicamente en ropa interior”. José Miguel Acosta Ferrero, Roberto Rodríguez Delgado y su madre Ondina fueron condenados. Alertados por la situación en Uruguay, el 17 de febrero de 2012, sus abogados de entonces, Mariano Cuneo Libarona y Guillermo Acuña Anzorena, pidieron la exención de prisión de Santos antes de que ocurriera: presentaron un Hábeas Corpus Preventivo. Santos fue detenido y liberado dos veces en pocos días, en acciones poco claras de un fiscal de instrucción porteño y la jueza uruguaya de entonces. Su nombre se borró para la Justicia durante años, hasta que en septiembre, el fiscal uruguayo Carlos Negro reflotó la orden de captura y explicó que las hojas de Santos se habían “traspapelado”. Ese “error” le permitió a Santos seguir sus negocios en Buenos Aires, financiado por políticos y empresarios. Organizaba fiestas privadas en un campo de General Alvear, en una casa de Barrio Parque, en un galpón de Palermo, en un predio cerrado de Pilar. Llevaba chicas a cenas en restaurantes de la Costanera, que funcionaban como previas para Jet o Tequila, donde se instalaban en los VIP, igual en los boliches Ink y Vita. Santos también armaba viajes para mandar chicas a Dubai, Singapur, Marruecos, Miami, Punta del Este. El ex modelo sufrió un sacudón cuando el fiscal Alberto Nisman apareció muerto en enero de 2015. Se supo que varias de las novias del fiscal eran del staff de Santos. Una de ellas incluso lo denunció por amenazas. Cerró su agencia pero pudo seguir en las sombras, apoyado por los poderosos. El año pasado se inició una investigación en Argentina por la denuncia de una modelo, que acusó al manager y a su hermana Micaela de formar una red vinculada a la prostitución VIP. La causa por trata de personas -bajo estricto secreto de sumario- la lleva adelante el Juez Federal Sebastián Casanello y el fiscal Federico Delgado. Se le pidió intervención a la Protex (Procuraduría de Trata y Explotación de Personas), a cargo del fiscal general Marcelo Colombo. En la lista de Santos aparecen modelos que participan en tres de los programas más vistos de la televisión argentina. También había menores de edad. En el circuito de Santos ya hubo tres muertes: su hermano y dos modelos. Se dice que desde que lo detuvieron el lunes, hay muchos con pesadillas.
Cuando Moisés guió al pueblo judío en su salida de Egipto, lo hizo caminar por el desierto durante 40 años hasta que todas las generaciones que habían vivido bajo la esclavitud del Faraón se fueron muriendo en el camino. Así Moisés logró que únicamente llegaran a la Tierra Prometida, generaciones de judíos libres. Lo mismo debería hacer el peronismo. ¿Por qué un joven de 20 años, con todas las ganas de militar en el peronismo, tiene que hacerse cargo, por ejemplo, de Amado Boudou? ¿Qué culpa tiene el pibe del mamarracho que hizo el kirchnerismo? O peor aún, ¿por qué a esta altura del siglo XXI, un peronista flamante tiene que hacerse cargo de los libros de primaria con la cara de Evita en los ´50, de López Rega y los Montoneros en los ´70, de Menem en los ´90 y así sucesivamente con todos los pecados del peronismo hasta llegar a los monstruos más recientes, como por ejemplo… (completar a voluntad, tanto con kirchneristas que todavía andan sueltos, como con aquellos que ya han sido detenidos por la dictadura de Macri gato). Pensemos: ¿qué clase de peronismo pueden construir hoy aquellas generaciones que, física o mentalmente, siguen entrampadas con Isabel y su Triple A, con Menem y sus indultos o con Kirchner y sus De Vidos, sólo por nombrar algunos hitos imborrables. Sin duda, hay que liberar al peronismo de su pasado esclavizante. Nuestra democracia no va a funcionar como Dios manda hasta que al menos no haya dos partidos que contengan una buena sarta de dirigentes con ideas distintas, pero con el mismo espíritu republicano. Por supuesto, abundan los que dicen que uno de esos partidos es el frente Cambiemos y que el otro todavía no existe. O sea, ya salieron los gorilas de siempre a decir, una vez más, que el peronismo se terminó. Puede ser que se haya terminado el partido peronista, pero lo que seguramente no se terminaron son los dirigentes peronistas. Y en algún lugar hay que ponerlos. Y ya que tenemos al peronismo, ¿para qué vamos a andar inventando un partido nuevo? Acomodémoslos ahí adentro. El problema es que hoy el partido peronista está muy cascoteado. Los últimos inquilinos que se fueron en 2015 lo dejaron a la miseria. Eso obliga al peronismo a dos tareas titánicas. Por un lado, un plan integral de refacciones y por el otro, lo más difícil: hay que encontrarles un Moisés. Si no, la competencia con Cambiemos va a ser muy despareja. Los peronistas traen la mochila muy cargada, mientras que los de Cambiemos vienen livianitos. Es mucha ventaja deportiva. Ojo, digamos las cosas como son; no es que en Cambiemos no haya impresentables de larga trayectoria. Los hay, y a medida que pase el tiempo y ganen confianza, van a ir apareciendo muchos más. Pero borraron sus pasados. La mayoría tiene los números de chasis y motor adulterados. Algunos de ellos vienen de la UCR, de la Alianza, de De la Rúa y del Grupo Sushi. Otros vienen de diversas vertientes peronistas, mayormente chamuscados. Nunca falta alguno de la UCeDe. En fin, hay de todo. Pero Cambiemos es también una formidable máquina de blanqueo político donde nadie tiene que hacerse cargo de casi nada que haya ocurrido algunos años atrás. Es un partido nuevo, con mucha gente joven pero también con algunos galanes maduros y divas baqueteadas cuyas macanas quedaron en sus partidos de origen y, luego de recorrer el desierto por un rato, entraron a Cambiemos y pusieron el cuenta kilómetros en cero. En cambio los pobres peronistas, todavía están poniendo la cara por Herminio Iglesias. No terminaron de explicar Gostanián, que ya tienen que estar explicando Moreno. No habían terminado de justificar por qué los Kirchner promovieron la privatización de YPF, cuando ya tuvieron que salir a justificar por qué los mismos Kirchner la estaban estatizando. Es injusto. Llegó el momento de ponerle más garra que nunca o darle la razón al gorilaje que vuelve a preanunciar el final del peronismo, esta vez de una manera diferente. Ya no por culpa de un nuevo líder republicano ni de un carismático populista que arrastra masivas voluntades. Según esta teoría, el peronismo habría terminado a manos de un ecuatoriano bajito de pelo negro Albalatex y dos dedos de distancia entre la hebilla del cinturón y el eje horizontal entre pezones, con una fórmula muy sencilla, magistralmente definida por el politólogo Eduardo Fidanza: “Metrobus mata lucha de clases”. Durán Barba habría convencido a Macri de una estrategia simple: “Mauricio, no te juntes con nadie. Vos sos lo nuevo y los demás son el pasado. Hacé cloacas y dejate de joder”. ¿Así de fácil era el tema? Puede ser, pero por las dudas rearmemos un partido alternativo, no sea cosa que nos volvamos a poner el país de sombrero. En principio, un partido peronista. Después vemos si se nos ocurre algo mejor. Antes que nada le aggiornaría el nombre. Seguir diciéndole PJ a secas, da viejo. Podría ser “iPj” o “iPerón”. Te da un peronismo más Apple, más innovation. Me parece que eso le sumaría mucha más juventud que seguir cantando la pelotudez de “los pibes para la liberación” con la que ya no engañan a nadie. Con respecto al contenido, a la hora de reconstruir el peronismo evitaría las definiciones ideológicas. Ya que las vienen evitando hace 70 años, por un par de añitos más que posterguen el debate no va a pasar nada. ¿Con quiénes adentro? Con todos, salvo con la gavilla kirchnerista que todavía cree que el sol gira alrededor de ellos. Hasta que no reconozcan que Galileo Galilei tenía razón, los dejaría en la campana sandwichera. Sobre todo dejaría afuera a los dirigentes más jóvenes que curiosamente son los que tienen pensamientos más antiguos. Son mucho más rescatables Filmus, Taiana o hasta Diana Conti que Larroque, Máximo, Vallejos o Wado. Y eso que hay que ponerle mucha onda para pensar en rescatar a Diana Conti. Pero hagamos el esfuerzo. Además, la diputada saliente declaró que tiene pensado hacer un programa de televisión. Si usted supiera, amigo lector, la cantidad de veces que en mi vida escuché gente decir “me cansé de todo, ahora voy a hacer un programa de televisión”. Es la escala previa al parripollo. Hay que rescatarla, por el bien de ella y de la televisión. Y si insiste mucho, le daremos una mano con el programa. Ya tengo el título: “Fascistas en el aire” con la conducción de Diana Conti y un panel compuesto por Sabbatella, D’Elía, Recalde (padre) y el tipo de barba candado que lloriquea porque los empresarios kirchneristas lo rajaron de C5N. Si lo producimos bien, puede andar. Mañana lo llamo al “Chueco”. Sólo por ver a Sabbatella diciendo “Prendete al Trece”, ya vale la pena. Volviendo al punto, para mí en esta nueva versión del peronismo entran todos. Massa, Camaño, Urtubey, Uñac, Schiaretti, Solá, Bossio, Domínguez, Abal Medina, el Chino Navarro. Bue, ponele a Manzur también. Y agrégale a Randazzo, que tanto aportó a los triunfos de 2015 y 2017. Yo sería amplio. Finalmente, hay que buscar un Moisés que los guíe. Me gusta más Julio Bárbaro que Pichetto. Si Cambiemos hace las cosas bien, tendríamos 6 años más de Macri + 8 de Larreta + 8 de Peña + 8 de Vidal (orden alfabético para que no se me ofenda ninguno). Eso te daría 30 años en el desierto. En esos 30 años, Pichetto se te puede volver a hacer kirchnerista o menemista. Hoy es más importante, pero es más inestable. En cambio Julio Bárbaro es un sabio patriarca indiscutible. Tal vez el único que le queda al peronismo capaz de llevarlos a la Tierra Prometida. Tiene 75 años, más 30 en el desierto serían 105. Complicado. Pero según el Viejo Testamento, Moisés vivió 120 años, 80 en Egipto y 40 en el desierto. Le tengo fe. Vamos Julio, un esfuercito más por la Patria, el movimiento y los hombres. Abrazo grande.