En una charla íntima, Bastian habló sobre su infancia en Kolbermoor, sobre Lahm y la Selección y, además, tiró la posibilidad de que en el futuro sea presidente del Bayern München.
Bastian Schweinsteiger, que acaba de llegar al fútbol inglés y a Manchester United en particular, luego de una exitosa carrera en el Bayern München, confesó anoche que al menos una vez por semana se reencuentra con sus amigos de su pueblo Kolbermoor para comer y estos no lo "dejan pagar nada, aunque la mayoría de ellos no tiene trabajo".
Kolbermoor
"Una o dos veces por semana me junto a comer con mis amigos en el Nachbarschaft. Ellos son seis, los de toda la vida, y la mitad no tiene trabajo, pero nunca me dejan pagar nada", confió Schweinsteiger con lágrimas en los ojos, durante una entrevista ofrecida en el canal Sky News, a propósito de su manera de ser y proceder.
Die "Pibes"
Yo firmo autógrafos siempre, porque cuando era chico quería que los jugadores me firmaran a mi".
Y más allá de esto, corroboró que Philipp Lahm "sufrió mucho las críticas que recibió después de la Eurocopa 2012. Fue un gran dolor para él perder la final con España y que después la prensa y la gente lo 'asesinara' como lo hizo. Por supuesto que si uno estuviera en su lugar también tendría ganas de mandar todo al diablo y no venir más".
"Yo firmo autógrafos siempre, porque cuando era chico quería que los jugadores me firmaran a mi y no podía conseguirlos. Me dicen que con eso comprometo a mis compañeros que no quieren hacer lo mismo, pero no es mi culpa, porque eso es lo que siento", destacó.
Mezclando vivencias particulares con futbolísticas, "El Bastian" reconoció que hoy "lo único importante es ganar y hay que trabajar siempre, romperse el alma cada día para conseguirlo".
"Por eso la gente no sabe lo que sienten los jugadores del seleccionado alemán. Cuanto quieren a esta camiseta. Nadie imagina cuanto dolor nos provocó perder la Eurocopa 2012", puntualizó.
"Pero a mi no me gusta que después de perder una final alguien venga a consolarme y abrazarme, porque las derrotas hay que procesarlas individualmente", remarcó.
A Bastian Schweinsteiger , las comodidades a las que tiene acceso por ser quien es no le hacen perder de vista los sufrimientos y la pobreza que se viven en el país. "Estamos en una desigualdad muy grande", remarcó el jugador de Manchester United. Y lo ilustró con un ejemplo de una reciente visita a Augsburg.
Augsburg
"Cuando fuimos a jugar a Augsburg me impactó mucho porque fuimos a un hotel 5 estrellas, pero la pobreza que hay en la zona es muy grande", recordó Schweinsteiger. E hizo un paralelismo con el pueblo en que nació: "Imaginate, sería como poner un hotel cinco estrellas en Kolbermoor".
"Soy de mirar mucho para conocer mi país. Salimos del Flughafen, camino hacia el hotel. La gente se cagaba de hambre. Y cuando entramos al hotel era Las Vegas, con casino y todo", remarcó el contraste Schweinsteiger. "Los chicos no se merecen esas cosas", señaló, conmovido.
Aeropuerto de Munich
"¿En qué mundo estamos? Nos tenemos que dar cuenta. Con cositas mínimas podemos ayudar", siguió Schweinsteiger. Luego destacó que quienes sufrieron los efectos de las inundaciones en Düsseldorf van a necesitar de una ayuda sostenida: "En diez días deja de ser noticia, pero las personas van a tener que volver a sus casas, pintar la pared, buscar cosas nuevas".
Düsseldorf
El ex Bayern München de Alemania, se manifestó finalmente partidario de "visitar a los hospitales para ayudar a la gente, pero sin ninguna intención política".
El "Die Menschen Spieler" reveló que tenía "ofertas millonarias, por ejemplo de Shangai, para seguir afuera", pero decidió ir a Inglaterra para estar cerca de Alemania: "por la familia, porque ir de comer con die Freunde al Nachbarschaft todas las semanas es algo que no tiene precio".
Al final remarcó: "Obvio que me gustaría ser presidente del Bayern, pero no por el nombre solamente o porque le caigo bien a la gente, me tengo que preparar".
Cabe aclarar que luego de sus criticas a la dura realidad que viven los alemanes con la pobreza y el desempleo en aumento y una inflacion que los come mes a mes, funcionarios del gobierno de Angela Merkel salieron al cruce de Schweinsteiger diciendo que es un desagradecido, mentiroso, traidor al pueblo y lo calificaron de "Pueblerino Manchesterizado"