Febrero tiene 28 días debido a los ajustes de los diferentes calendarios usados antiguamente, sin embargo como la tierra tarda alrededor de 365 días con 6 horas, se hacen ajustes para cada cuatro traslaciones terrestres , formar un día más , y de ahí proviene el que febrero tenga 29 días cada cuatro años.
Este asunto de los meses viene de Roma.
El año romano originalmente comenzaba en marzo, y poseía 10 meses con 36 días cada uno, y además quedaban 5 días a fin de año para fiestas.
Después de la reforma al calendario de Julio César, el año tuvo 12 meses de 30 o 31 días (dependiendo si el mes es par o impar), y por supuesto se agregaron los meses de enero y febrero. Para poder sumar los 365 días del año, a Febrero le dejaron 29 días, o 30 para los años bisiestos (se ajusta esto porque el año no tiene exactamente 365 días, y se debe ajustar un día de tanto en tanto).
El emperador Cayo Julio César escogió el mes quinto con su nombre, y se llamó "Julio". Su hijo, que luego asumió el poder escogió "Agosto" (por su título augustus), y decidió que su mes no podía tener menos días que el de su padre. Por lo tanto le sumaron un día más a agosto y el pobre que perdió un día fue Febrero, que paso a tener 28 días.
¿POr qué los nombres de cada mes?
Originariamente, el calendario primitivo de Roma se dividía solamente en 10 meses. Fue Numa Pompilio, el segundo rey de Roma (715-672 a. de C.), quien adaptó el calendario al año solar y le agregó los 2 meses restantes.
ENERO. Éste fue el primer mes añadido. Su nombre antiguo era Ianuro, en honor al dios Iano, que era el protector de puertas y entradas. A esta divinidad se la representaba con una vara y una llave.
FEBRERO. Incorporado en segundo lugar por Numa Pompilio, lo dedicó a Plutón o Februo, para que éste aplacara sus iras.
MARZO. Proviene de Marte, dios de la guerra, porque en este mes se iniciaban las campañas bélicas.
ABRIL. Procede del término griego afros, que significa espuma, de la que surgió Venus. Se dedicó a la fertilidad.
MAYO. Es un homenaje a los ancianos o protectores del pueblo, ya que deriva de la palabra latina majorum, que significa mayores. Otros atribuyen su nombre a la diosa Maya, la esposa de Vulcano.
JUNIO. Representado como un segador de heno, supone un homenaje a los jóvenes, ya que proviene del término latino junior.
JULIO. Julio César le dio su nombre, ya que él nació en este mes. Debido a que era la época en que se llevaba a cabo la recolección del trigo, se representaba con un segador practicando esta faena agrícola.
AGOSTO. Rinde homenaje al emperador Augusto. Inicialmente constaba de 30 días y se llamaba Sextilis; Numa Pompilio le quitó 1 día y Julio César le añadió 2 más.
SEPTIEMBRE. Como al principio ocupaba el séptimo lugar (septem, en latín), conservó su originaria denominación a pesar de ser el noveno. Diferentes escenas de vendimia representan este mes, dedicado al dios Vulcano.
OCTUBRE. En este caso, ha conservado también su nombre original de la época de Rómulo, del término latino october: octavo. Tanto la vendimia como la siembra, tareas de la época que marca, servían para simbolizarlo.
NOVIEMBRE. Mientras que su denominación ha perdurado desde que ocupaba el noveno lugar (november), sus días sufrieron cambios hasta llegar Augusto, quien los dejó en 30.
DICIEMBRE. A pesar de estar en el último puesto, sigue conociéndose por la posición décima originaria.

