SOBRE LA DOCTRINA PROTESTANTE DE LA LIBRE INTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA : (Editado por Rafael Medina)
Los protestantes dicen que cada quien puede interpretar la Biblia según su parecer.
Respuesta:
No existe nada más falso que el principio protestante de la libre interpretación de la Biblia. Este principio ha sido para el protestantismo la raíz de todos sus males. La Iglesia Católica, al contrario, fiel al dato revelado, ha reconocido siempre en los sucesores de los apóstoles los encargados de dar una interpretación autorizada y auténtica de la Palabra de Dios. Por eso, se ha mantenido siempre unida y ha podido evitar todas las aberraciones presentes en campo protestante.
Está escrito:
"Sépanlo bien: nadie puede interpretar por sí mismo una profecía de la Escritura, ya que ninguna profecía proviene de una decisión humana, sino que los hombres de Dios, movidos por el Espíritu Santo, dijeron sus mensajes" (2 Pe 1,20-21).
El mismo Lutero, ya en el 1525, tuvo que lamentar la triste situación que se había creado desde el principio a causa de la interpretación privada de la Escritura. Afirmó:
«Hay tantas sectas y creencias como cabezas. Aquel miembro no quiere tener nada que ver con el bautismo; otro niega el Sacramento; un tercero cree que hay otro mundo entre este y el Último Día. Algunos enseñan que Cristo no es Dios; unos dicen esto, otros aquello. Si un rústico, por rudo que sea, sueña o se imagina alguna cosa, ya se cree que ha oído el susurro del Espíritu Santo, y se cree que él mismo es un profeta» (Grisar, Lutero IV, 386ss).
Y bueno, es cierto, existen cientos de ramas diferentes dentro del Protestantismo, cada una con su propia iglesia y su propia doctrina diferentes unas de la otras. Entre ellos están los pentecostales, bautistas, luteranos, calvinistas, prebisterianos, congregacionalistas, puritanos, metodistas, evangélicos, adventistas entre muchas denominaciones más.
Tratándose de un libro antiguo, que refleja una cultura muy lejana de nosotros, escrito en tiempos distintos y en cuya formación intervinieron muchas personas, no es fácil encontrar el verdadero significado de muchas cosas contenidas en la Biblia. Por eso, muchos se equivocaron, dando origen a tantas divisiones.
En la segunda Carta de San Pedro se nos pone en guardia contra este peligro.
"Hay en ellas (las cartas de S. Pablo) algunos puntos difíciles de comprender, que las personas ignorantes y poco firmes en su fe tuercen, lo mismo que las demás Escrituras, para su propio perjuicio" (2 Pe 3, 16).
En la misma Biblia, vemos como el eunuco de la reina de Etiopía le contestó a Felipe, cuando le preguntó si entendía el significado del pasaje bíblico que estaba leyendo:
"Si nadie me explica, ¿cómo voy a entender?" (Hech 8,31).
En efecto, la Biblia no es un cuento, que cada cual entiende a su modo, y ahí muere todo.
Siendo la Biblia algo escrito por inspiración de Dios, su verdadera interpretación puede ser dada solamente por las personas encargadas por Dios.
La Biblia nos dice:
"Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido permiso para sacudirlos a ustedes como se hace con el trigo; pero yo he regado por ti para que tu fe no venga abajo. Tú, entonces, cuando hayas vuelto, tendrás que fortalecer a tus hermanos" (Lc 22,31-32).
Precisamente esta es la misión de Pedro y sus sucesores, los obispos de Roma: fortalecer, orientar, guiar al rebaño de Cristo, entre otras cosas interpretando oportunamente la Biblia.
Nada de que: «Cada cual puede interpretar la Biblia por su cuenta». Esta idea de Lutero no tiene ningún fundamento bíblico y ha causado mucho daño a la Iglesia, favoreciendo el surgimiento de nuevos grupos de cristianos según la distinta manera de interpretar tal o cual texto bíblico.
Dios le bendiga.
Los protestantes dicen que cada quien puede interpretar la Biblia según su parecer.
Respuesta:
No existe nada más falso que el principio protestante de la libre interpretación de la Biblia. Este principio ha sido para el protestantismo la raíz de todos sus males. La Iglesia Católica, al contrario, fiel al dato revelado, ha reconocido siempre en los sucesores de los apóstoles los encargados de dar una interpretación autorizada y auténtica de la Palabra de Dios. Por eso, se ha mantenido siempre unida y ha podido evitar todas las aberraciones presentes en campo protestante.
Está escrito:
"Sépanlo bien: nadie puede interpretar por sí mismo una profecía de la Escritura, ya que ninguna profecía proviene de una decisión humana, sino que los hombres de Dios, movidos por el Espíritu Santo, dijeron sus mensajes" (2 Pe 1,20-21).
El mismo Lutero, ya en el 1525, tuvo que lamentar la triste situación que se había creado desde el principio a causa de la interpretación privada de la Escritura. Afirmó:
«Hay tantas sectas y creencias como cabezas. Aquel miembro no quiere tener nada que ver con el bautismo; otro niega el Sacramento; un tercero cree que hay otro mundo entre este y el Último Día. Algunos enseñan que Cristo no es Dios; unos dicen esto, otros aquello. Si un rústico, por rudo que sea, sueña o se imagina alguna cosa, ya se cree que ha oído el susurro del Espíritu Santo, y se cree que él mismo es un profeta» (Grisar, Lutero IV, 386ss).
Y bueno, es cierto, existen cientos de ramas diferentes dentro del Protestantismo, cada una con su propia iglesia y su propia doctrina diferentes unas de la otras. Entre ellos están los pentecostales, bautistas, luteranos, calvinistas, prebisterianos, congregacionalistas, puritanos, metodistas, evangélicos, adventistas entre muchas denominaciones más.
Tratándose de un libro antiguo, que refleja una cultura muy lejana de nosotros, escrito en tiempos distintos y en cuya formación intervinieron muchas personas, no es fácil encontrar el verdadero significado de muchas cosas contenidas en la Biblia. Por eso, muchos se equivocaron, dando origen a tantas divisiones.
En la segunda Carta de San Pedro se nos pone en guardia contra este peligro.
"Hay en ellas (las cartas de S. Pablo) algunos puntos difíciles de comprender, que las personas ignorantes y poco firmes en su fe tuercen, lo mismo que las demás Escrituras, para su propio perjuicio" (2 Pe 3, 16).
En la misma Biblia, vemos como el eunuco de la reina de Etiopía le contestó a Felipe, cuando le preguntó si entendía el significado del pasaje bíblico que estaba leyendo:
"Si nadie me explica, ¿cómo voy a entender?" (Hech 8,31).
En efecto, la Biblia no es un cuento, que cada cual entiende a su modo, y ahí muere todo.
Siendo la Biblia algo escrito por inspiración de Dios, su verdadera interpretación puede ser dada solamente por las personas encargadas por Dios.
La Biblia nos dice:
"Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido permiso para sacudirlos a ustedes como se hace con el trigo; pero yo he regado por ti para que tu fe no venga abajo. Tú, entonces, cuando hayas vuelto, tendrás que fortalecer a tus hermanos" (Lc 22,31-32).
Precisamente esta es la misión de Pedro y sus sucesores, los obispos de Roma: fortalecer, orientar, guiar al rebaño de Cristo, entre otras cosas interpretando oportunamente la Biblia.
Nada de que: «Cada cual puede interpretar la Biblia por su cuenta». Esta idea de Lutero no tiene ningún fundamento bíblico y ha causado mucho daño a la Iglesia, favoreciendo el surgimiento de nuevos grupos de cristianos según la distinta manera de interpretar tal o cual texto bíblico.
Dios le bendiga.
