La más grave consecuencia de no practicar sexo seguro es la de contagiarse de alguna de las enfermedades de transmisión sexual, (conocidas también como ETS, ITS o enfermedades venéreas), que son las que se contagian cuando se mantienen relaciones de índole sexual o cuando se produce un acercamiento íntimo de cierta intensidad, con alguien que ya las padezca. (Otra consecuencia es, por supuesto, la de que se produzca un embarazo no deseado, pero de este tema ya hablaremos en otra ocasión).
Entre los agentes causantes de estas enfermedades encontramos virus, bacterias y parásitos.
Por otra parte, si bien pueden afectar tanto a hombres como a mujeres, éstas últimas corren mayores riesgos si llegan a padecerlas, sobre todo si tenemos en cuenta que si afectan a una embarazada, no sólo ella se verá afectada, sino también su futuro hijo.
Hablemos ahora de los síntomas que deben hacernos sospechar de que algo no va bien y de que es mejor acudir al médico cuanto antes:
Para los hombres:
.*Secreción del pene
Para las mujeres:
*Flujo vaginal más intenso de lo normal, sobre todo si huele, presenta un color distinto del habitual y además provoca picazón en contacto con las mucosas.
Para ambos:
* Coito doloroso.
* Dolor al orinar.
* Dolor anormal y sin explicación en la zona de la pelvis.
* Dolor de garganta tras haber practicado sexo oral.
* Dolor en la zona del ano tras haber practicado sexo anal.
* Aparición de verrugas o de llagas no dolorosas en la zona genital, anal o/y bucal.
* Aparición de “escamas” en las manos y en las plantas de los pies.
* Cambios en el color de la orina, los excrementos e incluso del tono general de la piel.
* Glándulas hinchadas acompañadas de fiebre alta.
* Sudores continuos, fatiga y pérdida de peso repentina.
* Dolor al orinar.
* Dolor anormal y sin explicación en la zona de la pelvis.
* Dolor de garganta tras haber practicado sexo oral.
* Dolor en la zona del ano tras haber practicado sexo anal.
* Aparición de verrugas o de llagas no dolorosas en la zona genital, anal o/y bucal.
* Aparición de “escamas” en las manos y en las plantas de los pies.
* Cambios en el color de la orina, los excrementos e incluso del tono general de la piel.
* Glándulas hinchadas acompañadas de fiebre alta.
* Sudores continuos, fatiga y pérdida de peso repentina.
Utiliza el preservativo para evitar el contagio de las ETS
Entre las ETS más frecuentes encontramos
Herpes Simple, el Sida, la Tricomoniasis ,la
Clamidia:
La Clamidia es una de las infecciones catalogadas como de transmisión sexual, (ETS) y además una de las más frecuentes. Su contagio se produce por practicar el sexo sin la protección oportuna con una persona que se halla ya infectada por la bacteria Chlamydia Trachomatis, causante de dicha infección.
Esta bacteria, una vez que entra en contacto con un cuerpo nuevo, subsiste en zonas húmedas, como pueden ser la vagina, el ano, la garganta o incluso los ojos, y afecta sobre todo a las mujeres. Y dicho contacto puede producirse tanto por el coito como por el sexo anal o el sexo oral.
Una vez se ha producido la infección ésta puede derivar en inflamación de la pelvis, vaginitis, uretritis, cervicitis o incluso infertilidad. Si la afectada además se encuentra embarazada puede provocar serios problemas al futuro recién nacido, como, por ejemplo, una grave infección ocular o neumonía.
Una de las peculiaridades de esta enfermedad de transmisión sexual es que no suele presentar síntomas que indiquen que se padece, (por ello es conocida como la enfermedad silenciosa), lo cual es realmente preocupante porque entonces no llega a tratarse adecuadamente. En caso de que sí que aparezcan síntomas, lo harán de una a tres semanas después y serán:
Para las mujeres:
* Ardor al orinar.
* Sangrado vaginal sin causa aparente.
* Secreciones vaginales anormales.
* Dolor inexplicable en la zona pélvica.
* Sangrado vaginal sin causa aparente.
* Secreciones vaginales anormales.
* Dolor inexplicable en la zona pélvica.
Para los hombres:
* Secreciones extrañas del pene.
* Sensibilidad testicular.
* Ardor al orinar.
* Sensibilidad testicular.
* Ardor al orinar.
Así pues es importantísimo que te observes bien y que acudas a tu médico ante cualquier anomalía que notes, por muy pequeña que te parezca. Piensa que no sólo está en juego tu salud, sino también la de tu pareja en el terreno sexual. Y es el especialista el que puede prevenir males mayores y ayudarte a superar la enfermedad.
Para diagnosticar la Clamidia basta con analizar una muestra de flujo vaginal o de orina así que aunque no tengas motivo para pensar que la padeces, si tienes una vida sexual activa sin tener pareja estable es muy conveniente que te sometas a estas pruebas al menos una vez al año, (sobre todo se recomienda a los menores de 25 años). Claro que aunque tengas pareja estable es importante poder estar seguro de que tampoco ella se encuentra infectada. En cuanto a la prevención, hay que practicar el sexo con protección y, sobre todo, practicar con alguien que no esté infectado.
El tratamiento consiste en la administración de antibióticos hasta que la infección desaparece, (cuatro semanas después es necesario una revisión para confirmar la curación), pero en un pequeño porcentaje de casos de mujeres aún así quedan secuelas, como la infertilidad que antes nombrábamos. En cambio en el caso de los hombres no es frecuente que queden rastro de ella una vez ha desaparecido.
el Condiloma:
Podemos empezar a sospechar que sufrimos de Condiloma si, siendo mujeres notamos que el flujo es anormalmente intenso y que sangramos tras haber realizado el coito, y siendo hombres si notamos una inquietante picazón tanto en el interior como el exterior del pene.
Eso si, será ya un hecho confirmado cuando veamos aparecer una verrugas de color rojizo o carnoso, y ásperas al tacto, en zonas húmedas de nuestro cuerpo como son la vulva, el pene y las zonas cercanas al ano. Dichas verrugas también pueden propagarse por el interior, es decir, por la vagina y el cuello del útero de las mujeres, y por la uretra de los hombres. A veces aparecen solas, pero en otras ocasiones lo hacen en racimo, (recuerdan mucho a una coliflor), llegando a resultar muy desagradables y dolorosas.
El Condiloma Acuminado es una enfermedad de transmisión sexual provocada por algunas de las variantes del virus del Papiloma Humano, (VPH), así que es muy importante que, en caso de que estés infectada o infectado, acudas cuanto antes al médico para que pueda hacer un diagnóstico y establecer así un tratamiento. Lamentablemente los síntomas no siempre avisan a tiempo, (hay casos en los que tardan más de seis meses en aparecer), lo cual podría implicar complicaciones peligrosas, sobre todo en el caso de que la enferma pertenezca al sexo femenino. Hablo, por supuesto, del cáncer de cuello de útero, para el cual las verrugas venéreas internas suelen ser los pasos previos.
¿Cómo se contagia el Condiloma?… Se contagia por contacto directo. Por ello el único método absolutamente seguro es no tener contacto sexual alguno con alguien que esté ya enfermo. El preservativo puede prevenir, pero sólo en parte ya que no puede cubrir todas las zonas que se ven afectadas. Por otra parte, el hecho de tener un compañero sexual que a ciencia cierta se sabe que está sano también ayuda en dicha prevención. Y no creas que se trata sólo de contacto directo entre los órganos genitales, practicar el sexo oral a alguien enfermo de Condiloma también provoca infección y la aparición de esas desagradables verrugas en el interior de la boca.
Como hemos comentado antes, puede ocurrir que no presentemos síntomas, o que no sean tan evidentes como para resultarnos alarmantes, pero es muy importante que, a la más mínima sospecha, acudamos al médico. Y no sólo nosotros, sino también todos aquellos con los que hayamos practicado el sexo.
El diagnóstico se realizará tras un examen genital, tanto a nivel externo como interno. En el caso de las mujeres es especialmente importante un examen cuidadoso tanto de la vagina como del cuello del útero. La colposcopia y la citología son técnicas muy utilizadas para estas situaciones.
En cuanto al tratamiento, éste puede consistir en cremas aplicadas localmente para las verrugas más leves y cirugía para cuando las verrugas son ya demasiado abultadas. El virus en sí no se cura, (en ciertos casos sí que desaparece por sí solo), así que es probable que las verrugas vuelvan a aparecer. Por ello es necesario seguir revisándose durante cada cierto tiempo. El médico será el que te aconsejará.
Y dos apuntes más sobre el Condiloma… Su aparición en niños, en quienes aún no están en edad de tener relaciones sexuales, suele ser un indicio de que han sufrido abusos. Por otra parte, los adolescentes que comienzan pronto a disfrutar de una sexualidad activa son más propensos a contagiarse de este virus. Es muy importante, por tanto, que hablen con sus padres para tener acceso a revisiones médicas periódicas o que, al menos, vayan por sí solos a visitar a su médico.
Además, hoy en día existe una nueva vacuna, Gardasil, destinada sólo a las mujeres, que previene precisamente el cáncer de cuello de útero y también las verrugas genitales.
la Gonorrea
La Gonorrea, lamentablemente, vuelve a propagarse de manera preocupante, sobre todo entre los jóvenes. Y ésto se le achaca a la falta de información por parte de éstos sobre la sexualidad en general, y sobre las complicaciones que puede conllevar el no practicar el sexo seguro, el no utilizar siempre preservativo.
Hablemos ahora un poco sobre la Gonorrea… Esta enfermedad te ataca cuando entra en tu organismo una bacteria que tiene como nombre Neisseria, gonococo que se propaga con gran facilidad en zonas húmedas de tu sistema reproductor, como, por ejemplo, el útero o la uretra.
Una vez que te has contagiado, puede pasar también a otras zonas como la boca o la entrada del ano. Se transmite no sólo mediante el coito sino también por vía oral o anal.
¿Cuáles son los síntomas?…
Si eres mujer, lo más probable es que comiences notando, unos 15 días después del contagio, cierto resquemor vaginal, mayor cantidad de flujo del habitual e incluso puede que aparezcan pequeñas pérdidas de sangre sin motivo aparente. También sentirás molestias a la hora de ir a orinar. Estos síntomas son, en principio, parecidos a los de una simple infección vaginal, por ello es importantísimo que acudas al médico lo más pronto posible.
Si eres hombre, los síntomas tardan un poco más en aparecer, hasta un mes, y consistirán en la expulsión por la uretra de una sustancia blanquecina, (en otros casos puede ser amarillenta o incluso de un tono verdoso). Además sentirás escozor a la hora de expulsar el orina. En tu caso, también es de suma importancia que consultes cuanto antes al especialista.
La Gonorrea es un enfermedad de transmisión sexual que puede convertirse en crónica si no se trata adecuadamente con antibióticos. Entre las secuelas más graves se encuentra la esterilidad, así que es mejor que no te arriesgues. Procura siempre conocer de antemano el estado de salud de aquellos con los que mantienes una relación sexual, sobre todo si sufren o no de enfermedades venéreas, y usa preservativos.
Piensa que, aunque te hayas curado tras padecer Gonorrea, esto no implica que no puedas volver a infectarte. Y lo que es peor, que puede que hayas infectado a otros. Y es que incluso los que aún no han nacido pueden verse afectados. Si eres mujer, estás embarazada y crees que puedes estar sufriendo algún tipo de infección, no te demores en ir al médico. La Gonorrea puede resultar muy perjudicial para la salud de tu futuro bebé.
Sifilis
Cráneo de un enfermo de Sífilis que no recibió tratamiento
La Sífilis es una enfermedad de transmisión sexual causada por una espiroqueta, que es un tipo de bacteria, de nombre Treponema Pallidum, que hoy puede ser curada pero que, si no se somete a tratamiento, se extiende por el cuerpo provocando fatales consecuencias.
Esta enfermedad infecciosa se contagia por tener contacto con alguien que la padezca y penetra en el organismo por vía genital u otras mucosas, o a través de heridas sin curar en la piel. Así pues, practicar el sexo sin protección con personas de las que se desconoce si están sanas o no resulta una vez más muy peligroso para la salud, y hablamos tanto del coito como del sexo oral o la sodomia.
Una vez que el contagio se ha producido, la Sífilis se desarrolla en cuatro etapas:
- Etapa primaria, que va desde los diez días hasta las dos semanas a partir de que la infección se ha producido. El primer síntoma es que aparecen chancros, que son úlceras rojas, en la zona a través de la cual la infección se ha producido. Puede ocurrir que, pasadas varias semanas más, estas heridas desaparezcan, pero esto no debe dar lugar a engaño, la enfermedad continúa en el organismo si no se ha sometido a tratamiento alguno. Por otra parte, también suelen inflamarse los ganglios linfáticos.
- Etapa secundaria, que va desde las dos semanas hasta las 12 semanas a partir de que las úlceras van desapareciendo. Surge en ese momento una especie de erupción que, aunque no causa molestias, se extiende, generalmente, a las palmas de las manos, las plantas de los pies, la boca y al húmedo interior de los órganos sexuales. En esta etapa la enfermedad resulta muy contagiosa y además aparecerán los primeros síntomas de malestar físico. Pasados unos meses, y de nuevo si no se ha tratado, dichos síntomas pueden desvanecerse sin que por ello esto implique que lo ha hecho también la enfermedad.
- Etapa de latencia, en la que la Sífilis parece haber desaparecido al no dejar rastros físicos pero que, en realidad, no ha hecho sino silenciarlos. Ahora bien, al menos en esta etapa la infección ya no se contagia. Eso si, si tampoco en estos momentos se comienza un tratamiento permanecerá en el organismo de la persona hasta que, en cualquier momento, resurja produciendo consecuencias irreparables.
- Etapa final de la Sífilis o terciaria, etapa en la que resurge sin previo aviso y se ceba con el organismo, o con un órgano en concreto, del cuerpo del enfermo, produciéndole, entre otras cosas, ceguera, grave deterioro de los huesos, parálisis o incluso el fin de su vida. En estos momentos, las lesiones son altamente destructivas.
En cuanto al diagnóstico, será necesaria no sólo una exploración física sino también análisis de sangre para confirmar la existencia de Treponema Pallidum en el organismo. Cuanto antes se detecte mucho mejor, pues ya ves que con el paso del tiempo su desaparición completa se vuelve una tarea complicada. El tratamiento suele consistir en la administración de penicilina, pero si se es alérgico a ella, se puede recurrir a otros antibióticos especiales para ello.
Ahora bien, recuerda que lo mejor es la prevención, incluso cuando ya las hayas padecido y estés curado del todo. Utiliza siempre preservativo y elige cuidadosamente a tus amantes para así evitar contagiarte, tanto por primera vez como en una segunda ocasión.
Siempre es mejor prevenir que tener que curar y aceptar las consecuencias de no habernos sometido a tiempo a tratamiento (algunas de ellas pueden llegar a ser realmente graves), así que procura seguir unas recomendaciones mínimas. Y éstas son:
- No mantener relaciones sexuales con quien sospechemos que puede padecer ya alguna de estas enfermedades.
- Usa siempre el preservativo.
- Mantén una estricta higiene íntima y, sobre todo, ante cualquier pequeño síntoma, acude a tu médico.
Así pues, ya sabes, disfruta del sexo, pero procura siempre que sea Sexo Seguro.
Preservativos, eligiendo el tipo adecuado
En el campo de los preservativos se pueden encontrar hoy multitud de tipos diferentes. Cuando quieras adquirirlos, te enfrentarás a una ardua decisión ya que tendrás que elegir entre distintos sabores, colores, grosores, tamaños o formatos. También encontrarás que los hay que llevan espermicida incorporado y los que no, o los especiales que se supone que ayudan a retardar la eyaculación entre otros.
Eso si, lo primero que has de tener en cuenta, aparte de que te garanticen una buena seguridad no sólo ante un posible embarazo sino también ante enfermedades de transmisión sexual, es que el material con el que estén fabricados sean el adecuado para tu miembro viril, que es el que lo va a llevar puesto.
Y es que el látex o caucho, que es el material más habitual para fabricar preservativos, puede producir alergias en determinados sujetos, provocando irritación y picazón en la zona. Si sueles sufrir de estas molestias tras haber tenido relaciones sexuales, puede que tengas que optar por los fabricados con membrana animal, los cuales son los más adecuado para aquellos que no se llevan bien con el látex.
Eso si, por otra parte presentan la desventaja de que sí que previenen los embarazos pero no las enfermedades, por lo que sólo se recomiendan si tienes pareja estable y conoces bien el estado de su salud. Y es que realmente los de látex no sólo son los que más resisten, sino también los más efectivos en cuanto a prevención de cualquier tipo.
Otro material que también se utiliza en casos de alergias al látex de los preservativos es el poliuretano, pero, en general, éstos condones salen bastante caros. Además, su grosor es mayor, lo que supone que la sensibilidad del pene disminuya. Eso si, sí que representan una barrera con respecto a elementos indeseados.
Eso si, aunque el preservativo es el método anticonceptivo más barato hay que tener en cuenta que, según las estadísticas, no es eficaz al 100%. Lo mismo ocurre con respecto a la transmisión de enfermedades como la clamidia, el sida o la gonorrea, que, aunque ayude en alto grado a prevenir su contagio tampoco puede considerarse la “panacea” contra ellas. El practicar el sexo seguro incluye, aparte del condón, el tener un cuidado máximo a la hora de elegir con quien nos acostamos.
Si quieres conocer más a fondo las distintos tipos de preservativos que existen en el mercado entra en la Tienda de preservativos Durex. Incluso puedes pedirlos online y recibirlos cómodamente en casa.
Si sufres de molesta alergia al látex prueba los Avanti Última y luego cuéntame…


