asterisco25
Usuario (Colombia)

Lo que no le gusta a las mujeres… de los hombres He venido a compartir con ustedes lo que encontré en un blog de un periodista de mi ciudad. Esta claro que el hombre muchas veces pierde su oportunidad con una mujer, por cometer errores de principiante en las primeras citas en el proceso de conquista. En esta oportunidad les entrego una lista de lo que ellas no perdonan: •Que llame más de dos veces, cuando no le contestan. •Que salga sin plata. •Que hable de sus propiedades y dinero. •Que no sepa el plan y empiece a dudar. •Que cuando la llame, le pregunte ¿con quién estás? •Que hable de sus ex-novias en la primera salida. •Que sea Metro-sexual. •Que no hable sino de él toda la salida. •Que hable hasta por los codos. •Que sea el payaso del grupo. •Que demuestre mucho la gana. •Que se ponga nervioso cuando la ve. •Que vaya a recogerla con un amigo. •Que le haga reclamos, sin ser novios. •Que la deje tomar sola en la primera salida. •Que tenga descuidados sus dientes. •Que le ponga mucho volumen a la música sin conocerse bien. •Que se deje manejar de los amigos. •Que sea muy mirón, que no disimule. •Que llegue tarde a la primera cita. •Que no ponga tema y se quede callado. •Que sea torpe para manejar el carro. •Además de las siguientes anti- carterísticas ya tradicionales: malgeniado, perro, peleador, amarrado, mentiroso, maleducado, borracho, que no sepa comer, desaseado, mal vestido, pulpo, que sufra de mamitis, machista, chicanero, fantoche, patán, mal amante, que no sepa bailar, inseguro, vago, que sea vividor, sabelotodo, superficial, materialista, flaco, feo, gordo, calvo, bajito. Lo que si les gusta: •Que sean famosos. •Que sean adinerados. •Que sean inteligentes. •Que sean atractivos. •Que las hagan reir. •Que den regalos caros. •Que sea líder, culto, atento, detallista, cariñoso, fiel, dedicado, familiar, juicioso, respetuoso, seguro, trabajador y prudente. Fuente: http://www.elcolombiano.com/portada.asp?NM=inicio
Hacía 20 años no había un Nobel de literatura latino •El último Nobel latinoamericano había sido el Mexicano Octavio Paz en 1990, con su obra “El Laberinto de la Soledad”. •Hispanoamérica ha tenido 11 premios Nobel de Literatura: 5 españoles (el último Camilo José Celá en 1989), 2 chilenos (Pablo Neruda 1971 y Gabriela Mistral 1945); 1 guatemalteco ( Miguel Ángel Asturias 1967), 1 Colombiano (Gabriel García Máquez 1982), 1 Mexicano (Octavio Paz 1990), 1 Peruano (Mario Vargas LLosa 2010). •Jorge Mario Pedro Vargas Llosa recibió este 7 de Octubre el Nobel a los 74 años de edad. Nació en Arequipa, Perú. •El Nobel de literatura ha sido ganado por escritores de 40 paises en 26 idiomas diferentes. •El país que más veces lo obtuvo fue Francia con 14 galardones, uno de los más recordado fue el recibido por Albert Camus en 1957 con su novela “El Extranjero”. A este listado le siguen Usa con 11 y el Reino Unido con 10. Portugal lo obtuvo con José Saramago en 1998. •El idioma con más escritores premiados con el Nobel en literatura ha sido el Inglés con 27, le siguen el Francés 14 y el Español, con 11. •Borges y Benedetti, nunca lo lograron.
Mi perro sabe leer, ¿no crees?. Este es mi perro, se llama Fito, si, como el cantante y aunque no lo creas sabe leer, hace poco lo fotografié mientras lo hacía, porque aunque sabe hacerlo prefiere hacerlo en privado. Aquí esta. Espero que les haya gustado.

Antes que nada les cuento que aquí en mi casa coleccionamos algunos de los fascículos que vienen en los diarios. Hace un tiempo transcribí uno de los mas interesantes que tenemos y hoy decidí compartirlo con uds, en realidad son muchos los enigmas que esta enciclopedia tiene pero hoy solo posteare 5 al azar ya que debido a su extensión tomaría un buen rato leerlos todos, si este post les gusta y si uds así lo desean posteare muchos mas. Taringueros, a mi personalmente no me gustan los posts donde las imágenes no aparecen y en su lugar esta esa fea X roja, así que cuando vean eso en mis posts no duden en escribirme un MP diciéndome donde esta la susodicha X para hacer la corrección necesaria o simplemente haciéndome cualquier sugerencia, algunas imágenes corresponden a antiguos grabados o pinturas que merecen ser vistos. En este post veremos: *La papisa Juana *La bestia de devonshire *La reencarnación *Los resucitados de viernes santo *El caso de Emilie Sagee Grandes enigmas de la humanidad Parte 1 La papisa Juana ¿Una mujer en el trono pontificio? A comienzos del siglo XIII se expande por Europa el rumor que una mujer habría dirigido a la Iglesia romana entre los años 855 y 958. Hasta el siglo XVI, la Iglesia acepta la existencia de esta papisa como un hecho establecido pero, luego, cambia de opinión y niega toda realidad a este personaje, a la vez inasible y molesto. Considerada por la mayoría de los historiadores como una leyenda no desprovista de segundas intenciones anticlericales, la historia de la papisa Juana está lejos de haber sido aclarada aún. Juan VIII el Angelical Según las biografías medievales, Juana habría nacido en 822 en Ingelheim, cerca de Maguncia. Ávida de conocimientos, vive primero, por un tiempo, en Atenas. La política de la silla perforada Según una leyenda, a partir del año 1000, y durante cinco siglos, se habría practicado una verificación del sexo de cada nuevo elegido al trono pontificio. Esta ceremonia se llevaba a cabo en el palacio de Letrán. Todos los nuevos papas eran invitados a sentarse sobre un trono de pórfido perforado bajo el cual se habría deslizado un diácono encargado de verificar la presencia de los atributos masculinos del candidato... Este rito habría perdurado hasta la elección de León X, en 1513. La iglesia niega, hoy día, que esta "verificación" tan poco digna se haya realizado. Sin embargo, numerosos testimonios dan crédito a esta situación, entre ellos, el de Adán de Usk y el de Jacobo d'Angelo. Asimismo, el Museo del Louvre, en París, conserva un antiguo trono de pórfido que, según algunos, podría haber sido utilizado con estos fines singulares. En esa época, no se permite a las mujeres realizar estudios, por lo que se hace pasar por un joven y toma el nombre de Juan el Inglés. Este subterfugio le permite frecuentar desde entonces las más importantes abadías del siglo XII en Francia, entre ellas la de Saint Germain-des-Prés, y de adquirir allí grandes conocimientos. Cuando llega a Roma, se da inmediatamente a conocer por su sabiduría y su piedad así como por su gran belleza. Siendo ya cardenal, a la muerte del papa León IV es designada para sucederle en 855. Nadie conoce, por supuesto, su verdadera identidad y Juana accede al trono pontificio con el nombre de Juan VIII el Angelical. Desempeña su cargo con gran dedicación y se muestra, aparentemente, muy digna de él. Pero en abril del año 858, durante una fiesta de Rogativas, se desploma repentinamente en plena calle, da a luz poco después a un niño y muere en las horas siguientes. El escándalo entre los fieles es enorme y la Papisa es enterrada a escondidas en un lugar no consagrado. La Papisa, naipe del juego de tarot del siglo XVIII (Paris, Biblioteca Nacional). Los entretelones de una historia oscura El libro del siglo XIII que relata la historia de la Papisa se titula Chronicon pontificum et Imperatorum (Crónica de papas y emperadores) y fue escrito por el sacerdote dominico Martin de Troppau. Poco tiempo antes, otro dominico, Esteban de Borbón, menciona también el caso de una mujer que fue Papa, pero lo sitúa más tardíamente, alrededor del año 1100. Incluso existen relatos presentados como más antiguos, pero en realidad apócrifos, es decir, fabulosos, que se refieren a este hecho. El mismo papa León II habría mencionado en una carta al Patriarca de Constantinopla, a mediados del siglo XI, a una mujer que ocupó el trono de los pontífices de Roma. Sólo hay un hecho cierto: a principios del siglo XV la existencia histórica de la Papisa es aceptada por todos, puesto que varios dignatarios de la Iglesia dan fe de ello en sus escritos, los que Roma no juzga necesario censurar. En ningún caso se puede sostener, en consecuencia, que la historia de Juana haya sido inventada por detractores de la Iglesia para asestar un golpe bajo a su reputación. Por el contrario, el primer autor que tomó definitivamente posición en contra de la existencia de una mujer pontífice es un protestante llamado David Blondel, en 1647... La pista de Benito III ¿Cuál podría ser la legitimidad de un relato que en verdad parece bastante fantástico? La teoría que refuta la existencia de la Papisa pretendiendo que una mujer no habría podido esconderse por tanto tiempo bajo ropajes masculinos se ve contradicha por un hecho esencial: la iglesia ha admitido la existencia de Juana durante siglos, además, muchas santas y beatas (Eufrasia, Hildegarda, Eugenia) parecen haber vivido de incógnito, entre monjes, vistiendo ropas masculinas hasta su muerte. Por sobre todo, la confusión que reina en torno al Papa reconocido hoy día como el sucesor inmediato de León IV, Benito III, permite plantear estas hipótesis. La existencia de Benito no se menciona en el más antiguo ejemplar conocido del Liber pontificatis . Los escasos cronistas que hablan de él le atribuyen un físico atractivo, una marcada aversión por aparecer en público así como una gran moderación. Prácticamente no se sabe nada más sobre él, sino que casi fue víctima de un antipapa, que murió súbitamente el 17 de abril de 858, y que fue enterrado fuera de la Basílica de San Pedro según su voluntad, ya que se habría juzgado a sí mismo "indigno de estar junto a los santos". Todos estos hechos pueden adaptarse al reinado de la misteriosa Papisa, tan bien como al del incierto Benito, ¿La historia oficial de la Iglesia habría rebautizado a Juana, o Juan VIII el Angelical, llamándolo Benito para poder disimular mejor su sexo? Una última confusión también pudo haberse producido entre dos pontífices. En efecto, un poco más tarde, durante el siglo IX, otro Papa lleva en 872 el nombre de Juan VIII. Esta vez, su existencia ha sido verificada. Ahora bien, algunos documentos le dan el sobrenombre de "la Papisa", por su debilidad frente a los sarracenos y sus modales amanerados. Los dos personajes no tienen tal vez ninguna relación entre sí o quizás se produjo a destiempo una confusión entre el poco conocido sucesor de León IV y un Papa histórico llamado Juan, cuyos modales eran afeminados. La papisa dando a luz en plena procesión, miniatura hecha para el Decamerón de Boccaccio. siglo XV (Paris, Biblioteca Nacional). Una explicación confusa para una época sombría Los partidarios del carácter legendario de la Papisa ven en ella una denuncia a posteriori y en la forma de una fábula la escandalosa influencia que tuvieron dos mujeres durante un período sombrío de la historia de los pontífices a comienzos del siglo X. En electo, en el año 904, la esposa de un dignatario romano, Teodora, hace elegir Papa a Sergio III. Este último envía a su predecesor, el usurpador Cristóforo, a reunirse en prisión con León V, a quien él mismo había destronado. Enseguida estrangula a ambos con sus propias manos. Durante su pontificado, Sergio accede a todos los caprichos de Teodora y sobre todo, de su hija Marozia, quien, aunque casada, se transforma en su amante a la edad de quince años y luego da a luz un hijo suyo. Después de la muerte de Sergio III, un hombre íntegro es elegido con el nombre de Anastasio III (911-913). Teodora lo hace asesinar y luego manipula a su sucesor. Landon (913-914). A la muerte de éste, hace elegir a Juan X, su antiguo amante, quien es posteriormente encarcelado y luego asesinado (928) a instigación de Marozia. La misma suerte espera a los dos sucesores de Juan, León VI asesinado algunos meses después, y enseguida a Esteban VII, de quien se encarga Marozia en 931. Entonces, el hijo de Marozia y de Sergio es elegido y toma el nombre de Juan XII. Figura 065c. Esta época de " pornocracia ", como sería adecuado llamarla, llega a su fin en 935, cuando el conde Albérico de Tuscie, otro hijo de Marozia, la envía a prisión a reunirse con Juan XII, encarcelado a instancias de su propia madre poco tiempo antes. La bestia de Devonshire Huellas de un demonio sobre la nieve El invierno de 1855 fue rudo en Inglaterra, al punto que la nieve cubría incluso el condado de Cornualles, al oeste del país. La mañana del 8 de febrero, los habitantes de la región del Devonshire que bordea la desembocadura del río Exe descubrieron, con estupefacción e inquietud, largas líneas de huellas en forma de pequeños cascos de caballo. Estas huellas que median diez centímetros de largo sobre siete de ancho, eran extrañas en muchos aspectos. Lo que sorprendió a los innumerables testigos y despertó la atención del público fue su regularidad, su nitidez y, sobre todo, el hecho que estaban todas perfectamente alineadas, como si fueran el resultado de haber saltado sobre una sola pata. ¿Las huellas del diablo? Aún más sorprendente, la nieve no estaba apisonada al fondo de las huellas sino que había lisa y llanamente desaparecido, como derretida por un hierro al rojo. Las huellas cubrían más de 150 kilómetros y no parecían desviarse frente a los obstáculos. Un testigo cuenta En todas las comarcas, las huellas eran exactamente del mismo tamaño y el paso del mismo largo. Este visitante misterioso no pasó, en general, más que una vez por cada jardín o cada patio, así como por casi todas las casas de los barrios urbanos y en las granjas vecinas (...) Atravesaban los muros como si no constituyeran el menor obstáculo. Los jardines rodeados de altas empalizadas o muros y cuyas puertas estaban cerradas fueron tan cruzados como aquellos que estaban sin protección (...) Dos habitantes de la comuna siguieron una línea de huellas durante tres horas y media, pasando bajo hileras de árboles frutales en espalderas, perdiendo luego la pista de las huellas y reencontrándolas sobre el techo de las casas a las que su búsqueda los había llevado.. Illustrated London News, 24 de febrero de 1855. Así, si se detenían a los pies de un muro de cinco metros de alto, era para retomar el camino inmediatamente detrás, sin dejar la más mínima marca en la cima. Lo mismo sucedía con un pajar. En cambio, en una casa, éstas pasaban por un conducto de drenaje de sólo 15 centímetros de diámetro. En otro lugar, franqueaban los tres kilómetros y medio de la desembocadura del río Exe. Los aldeanos no tardaron en darse cuenta que las huellas no correspondían a las de ningún animal conocido. El rumor empezó a evocar al diablo... A mediados del siglo XIX, las noticias viajaban todavía lentamente y hubo que esperar la edición del London Times del 16 de febrero de 1855 para que esta noticia fuera conocida en Londres. Sin embargo, fueron los testimonios publicados poco después en el Illustrated London News los que desalaron las pasiones. Primero, los londinenses se burlaron de las historias de una pretendida criatura desconocida y de la verdadera psicosis que se apoderó del Devonshire. El caso les parecía la prueba que los provincianos estaban todavía bajo la influencia de supersticiones medievales. Sin embargo, cuando las informaciones fueron más precisas, el carácter extraño del caso apareció de manera evidente. Las notas minuciosas de un naturalista del Devon sugerían que huellas tan reales no podían provenir más que de una criatura única. Sólo quedaba descubrir qué animal, visiblemente de tamaño modesto, era capaz de cubrir 150 kilómetros entre el crepúsculo y el alba en las condiciones descritas... Explicaciones insatisfactorias Sir Richard Owen. Famoso paleontólogo y creador de la palabra dinosaurio, examinó los dibujos de las huellas y declaró, respuesta sorprendente para un científico de su envergadura, que eran el resultado de un grupo de tejones. Otras suposiciones igualmente extravagantes fueron adelantadas; se habló de la obra de un bromista, de un burro, de un canguro escapado de un zoológico, una gran avutarda, sapos, una rata, nutrias e incluso, ¡una liebre coja! Fuera de la hipótesis diabólica, los habitantes de la región se inclinaron más bien por la del burro, sobre todo a causa de la forma de las huellas. Sin embargo, nadie logró explicar cómo el burro en cuestión pudo subir al techo de varias casas o pasar por el borde de una ventana de un tercer piso sin hacerse notar... Los meses pasaron y la bestia no se manifestó más, el caso dejó de aparecer en la primera plana de la prensa. Sólo los especialistas y aficionados a las curiosidades permanecieron intrigados, hasta hoy en día, por este sorprendente misterio. No creen en la tesis más comúnmente aceptada de una superchería montada por alguna mente maliciosa del siglo XIX. Ningún intento de explicación que haga intervenir un solo fenómeno físico o meteorológico es aceptable, en la medida en que las huellas presentaban todas las características de la pisada habitual dejada por un animal dotado de cascos. Aunque, sin embargo, haya tenido una sola pata y haya sido dotado de sorprendentes talentos acrobáticos ¿Cómo sorprenderse entonces de que, casi un siglo y medio más tarde, algunos todavía vean la obra del diablo en persona? Casos de huellas La polémica que desató el Illustrated London News hizo resurgir otros casos de huellas en forma de cascos que permanecieron inexplicados. Sin embargo, el siglo XIX y el siglo XX no tienen el monopolio de estas huellas misteriosas. Testimonios contemporáneos. Un corresponsal alemán del diario mencionado señaló que marcas similares aparecían todos los años en una colina de Galicia, y otro lector recordó que, en 1840, el célebre explorador James Ross las encontró en la isla de Kerguelen, donde no vive ningún animal de cascos. En el Times del 14 de marzo de 1840, se hizo mención a otras huellas que se extendían por kilómetros cerca de Glenorchy, en Escocia. Más tarde, se encontraron huellas de diversos tamaños en Nueva Zelanda (1886); en las playas de Nueva Jersey, en los Estados Unidos (1900); en Bélgica (1945), nuevamente en el Devonshire (1950), en Escocia (1952) y, finalmente, en las laderas del Etna, en Sicilia (1970). Huellas antiguas... Sin embargo, existen también huellas similares que se remontan a tiempos lejanos. Un manual de historia japonés cita un caso semejante en 929, al interior mismo del palacio imperial. El monje benedictino Flavellus, de Epemay, escribió sobre demonios que dejaron huellas monstruosas durante una tormenta en 943, así como lo hicieron testigos de la ciudad de Scarborough en 1065. Finalmente, el abad inglés Ralph de Coggeshall relató un fenómeno similar ocurrido en York bajo el reino del rey Ricardo Corazón de León (1189-1199) y otro, en 1205. ...Y viejas leyendas. Estas observaciones deben acercarse a las tradiciones que describen animales fantásticos, tales como el Fachan escocés o el Pe de Garrafa en Brasil, que no tendrían más que una pata, un ojo, y un brazo que les salía de en medio del pecho. Estas leyendas todavía persisten, ya que en 1954, un cazador brasilero afirmó haber cruzado el camino de un Pe de Garrafa... La reencarnación Un niño cuenta cómo lo asesinaron En la India, se considera a la reencarnación como un hecho irrefutable. Sin embargo, aun los budistas se sorprenden al ver que algunas personas pueden conservar recuerdos de su "vida anterior". Aunque numerosos casos han sido registrados y estudiados por los científicos, uno de los más inquietantes es el caso de Shankar. El 19 de enero de 1951, Munna, un pequeño de seis años juega delante de la tienda de su padre, peluquero de Kannauj, una importante ciudad del norte de la India. Dos desconocidos aparecen repentinamente y, sin que nadie los observe, raptan al niño, Al constatar su ausencia, el padre, Sri Jageshwar Prasad, se inquieta. Hace buscar a Munna y, algunas horas más tarde, encuentran el cadáver del pequeño degollado a la orilla de un río. Muy pronto, dos hombres son detenidos y uno de ellos confiesa el crimen, pero luego se retracta. Como no se logra encontrar ninguna prueba formal de su culpabilidad, la policía debe soltarlos. La familia de Munna queda desamparada y la madre sufre graves problemas nerviosos. Los indios creen en la reencarnación. En la foto, un niño de cuatro años es considerado por la muchedumbre como la reencarnación de Buda (Ilustración de 1925). ¿Munna reencarnado? Seis meses después de la muerte de Munna, nace en otro barrio de Kannauj, Shankar, hijo de Sri Babu Ram Gupta. Apenas aprende sus primeras palabras, el niño muestra un comportamiento extraño. A los dos años habla de su "otra casa", a la que le gustaría volver. Quiere ver a sus «otros padres» y no cesa de reclamar unos juguetes, que describe con mucha precisión, y que nunca ha tenido. En ocasiones, Shankar es presa de grandes temores. Y cuenta cómo en "su otra vida", dos hombres lo degollaron. Desde su nacimiento el chico tiene bajo el mentón, a lo ancho del cuello, una marca misteriosa que parece una larga cicatriz, En 1954 la historia de Shankar recorre la ciudad entera, y delante de numerosos testigos y en numerosas ocasiones, cuenta «su» asesinato. Entrega detalles que nunca fueron dados a conocer a la opinión pública, pero que corresponden a la confesión del acusado que se retractó posteriormente. Esto llega a oídos de Jageshwar: turbado, quiere conocer a Shankar; pero el padre de éste, Babu Ram, se opone a ello. El asunto comienza a inquietarlo y teme que le puedan quitar a su hijo. Jageshwar insiste y, el 30 de julio de 1955, logra conocer a Shankar y a su madre. El niño, que acaba de cumplir cuatro años, reconoce a Jageshwar y se lanza a sus brazos. ¿Un caso trucado? En 1955, el profesor Atreva, de Benarés, comienza a investigar el caso de Shankar. Interroga al niño y efectúa verificaciones de los hechos. Shankar proporciona detalles de la vida de Munna que sólo pueden ser conocidos por su familia y sus relatos sobre el asesinato no varían jamás. El profesor Atreva obtiene confirmación de la madre de Shankar, de sus profesores y de sus vecinos, Babu Ram, molesto con todo este asunto, golpea a su hijo y le prohíbe hablar de su "antigua vida", Jageshwar, quien no tiene dudas de que Shankar y Munna son la misma persona, intenta hacer reabrir el proceso de los presuntos asesinos, pero la justicia india rehúsa aceptar este extraño "testimonio de la víctima". Entre 1956 y 1965, el asunto es estudiado no solamente por el profesor Atreva sino también por el Dr. Jamuna Prasad y por el investigador norteamericano Ian Stevenson, quienes tratan de determinar si ha habido alguna posible manipulación. La primera hipótesis es que las dos familias serían cómplices, pero, entonces, ¿cuál sería el motivo? Ninguna de ellas obtiene el menor beneficio financiero del asunto. ¿Vería en ello Jageshwar un medio para hacer condenar a los asesinos de su hijo inculcando falsos recuerdos a Shankar? Esta hipótesis es poco probable. Por lo demás, es casi imposible hacer que un niño de tan corta edad pueda aprender tan perfectamente su lección. A lo largo de los años, Shankar no se contradijo nunca en sus relatos, Además, Babu Ram se muestra constantemente hostil a las declaraciones de su hijo. La segunda hipótesis es que Shankar es un niño mitómano. Pero, en ese caso, es absolutamente imposible que haya podido conocer con tanto detalle la vida de Munna. ¿Criptomnesia, telepatía o reencarnación? La hipótesis de la Criptomnesia, la "memoria oculta", podría ser tomada en cuenta. Esta teoría recurre al psicoanálisis. Desde su más tierna infancia, el niño podría haber memorizado inconscientemente la conversación de sus padres, cuando se referían al asesinato de Munna. Se habría identificado con el niño y, naturalmente, habría contado "su historia" al crecer. Pero, una vez más, la misma objeción se presenta: ¿cómo habría podido en ese caso, relatar detalles que sus propios padres ignoraban? ¿Y cómo explicar esa marca de nacimiento tan parecida a la cicatriz de Munna? El jefe religioso de los budistas tibetanos, el dalai lama, se reencarna en el cuerpo de un niño. Forzosamente habría que admitir que ninguna hipótesis lógica y racional puede ser aplicada al asunto Munna-Shankar. Las creencias en la reencarnación En el antiguo Mediterráneo. La noción de reencarnación aparece en muchas corrientes filosóficas y religiosas de la antigüedad en el Mediterráneo, tales como el orfismo egipcio, el maniqueísmo, el pitagorismo y el neoplatonismo. Como otra faceta del culto a los ancestros practicado durante mucho tiempo en las antiguas religiones, esta noción es también una forma de acercar el mundo de los vivos al de los muertos. En las sociedades africanas. En ciertas etnias, la creencia en la reencarnación juega un importante rol social. Entre los ashanti de Ghana, por ejemplo, la "sangre" renace por la línea materna mientras que el "principio masculino refleja el culto a los ancestros y el alma se reúne, en su esencia, con la divinidad. Por el contrario, los kikuyu de Kenia distinguen dos almas en sus muertos: una "social" o colectiva que se reencarna en otro individuo y una que alcanza el mundo de los ancestros. En el mundo occidental, en los siglos XIX y XX. En el siglo XIX, numerosos occidentales se sintieron atraídos por estas doctrinas evocadas en los textos de los ocultistas. Es el espiritista Allan Kardec quien lanza el movimiento de 1857, utilizando la reencarnación como fundamento de su "religión universal". En los años de 1930, la inglesa Joan Grant publica numerosas obras sobre sus vidas "anteriores". Ella recuerda haber sido hija de un faraón, haber vivido en la Grecia de Alejandro, en la Inglaterra medieval y en Italia durante el Renacimiento. Algunas de sus declaraciones son sorprendentes, pero los destinos excepcionales que ella se atribuye en cada reencarnación contribuyen a hacer dudar de su sinceridad. En la segunda mitad del siglo XX renace el interés por las doctrinas orientales y numerosas personalidades, entre ellas el modisto Paco Rabanne, afirman creer en la reencarnación. Creencias orientales. Pero sigue siendo en Asia donde el principio de la reencarnación está más expandido. En la India, por supuesto, pero también en China, en Japón, en Mongolia, en el Tíbet, en Indonesia... El caso más conocido es el del dalai lama, guía espiritual de los tibetanos. Cada dalai lama es la reencarnación de su predecesor. Es difícil obtener cifras exactas sobre el número de creyentes, sobre todo por el ateísmo oficial de China, que oculta, sin duda, un gran número de fieles, pero se puede decir que hoy día más de mil millones de personas pertenecen a alguna religión que admite la reencarnación. Los investigadores norteamericanos de la sociedad de investigaciones psíquicas tienen registrado más de un centenar de casos similares en todo el mundo que, después de un examen cuidadoso, resultan inexplicables. Para algunos, la clave del enigma está en la telepatía: Shankar, por razones que se desconocen, estuvo inconscientemente en contacto con la madre de Munna, cuyo equilibrio psicológico estaba perturbado. Sin darse cuenta, fue víctima de esta proyección. Sin embargo, para la mayoría de los indios, la verdadera respuesta es a la vez más inquietante y más simple: Shankar es simplemente la reencarnación de Munna. Los resucitados de Viernes Santo Cadáveres egipcios salen de la tierra "Todos los muertos enterrados en este cementerio salen durante el día de sus tumbas, permanecen inmóviles y privados de sentimientos frente a todos y, terminado este acto solemne, vuelven a sus sepulturas. El fenómeno se repite todos los años y no hay adulto en El Cairo que ignore este fenómeno. Es así como en 1483 un europeo, B. de Breydenbach, relata por primera vez los fantásticos sucesos que se producen cada año en un cementerio de El Cairo. Su relato trata de un cementerio musulmán y la resurrección ocurre el día de la fiesta del santo a quien está dedicada la mezquita situada en las proximidades. En el lugar del milagro Durante trescientos años, desde el siglo XV hasta el siglo XVIII, el milagro es regularmente narrado por los viajeros orientales, Según las épocas, los resucitados son musulmanes, cristianos o egipcios de la Antigüedad La fecha del milagro varía casi tanto como el lugar. En el siglo XV, la resurrección se fija el día viernes santo, aniversario de la muerte de Cristo. Sólo cambia la duración del fenómeno. Puede extenderse por los tres días que preceden al domingo de Pascua, que conmemora la resurrección de Cristo, y a veces se alarga hasta dos o tres semanas después del viernes santo. Egipto, patria de los muertos Desde el año 3000 antes de nuestra era, Egipto afirma su creencia en una vida futura. Los egipcios piensan que la preservación del cuerpo humano en toda su integridad es indispensable para acceder a esta nueva existencia. Por eso inventan la momificación. Se sacan del cuerpo las vísceras y el cerebro, que van a ser tratados aparte. El cuerpo es cubierto de natrón, o sal de sodio, que va a desecar el cadáver. Luego es cubierto de ungüento y llenado con telas, para posteriormente ser envuelto con mantas y cintas de lino. Los pobres, que no pueden costearse un embalsamamiento sofisticado, se contentan con la momificación natural de los cuerpos: son enterrados en las arenas del desierto egipcio. Esta tradición, que no ha dejado de fascinar a los turistas desde los tiempos de Heródoto (siglo V antes de nuestra era), seguramente no es ajena a la acreditación del mito de los resucitados de El Cairo... Los muertos visitan a los vivos Según los viajeros europeos, que constataron por ellos mismos los hechos, o recogieron los relatos de los cairotes o de algún compatriota, los cuerpos aparecen enteros o por pedazos: cabezas, manos, brazos, pierna, pies. Ni los cuerpos ni los miembros se mueven; surgen bruscamente de la tierra o se quedan en la superficie sin moverse por unos instantes. Luego, son tragados por la arena. Momia, Valle de los Reyes. Para asistir a esta "cuestión admirable y espantosa", según los términos de un viajero de fines del siglo XVI, el público viene en masa sin importar su religión. Cristianos, musulmanes, judíos, todos están ahí para contemplar el milagro. Algunos rezan, mientras otros se arriesgan a tocar los cuerpos o los miembros muertos. La mayoría, sin embargo, se contenta con mirar. El gentío es similar al de una gigantesca feria y suscita un gran regocijo. Una parte del público se queda por la noche. Mercaderes ambulantes venden comida y bebida y se canta durante toda la velada. Dios o el diablo Es posible que en el origen de estos sucesos ocurridos los viernes santos haya otro milagro: la aparición de una luz, el sábado santo, en un viejo cementerio copto o cristiano, que prefiguraba la resurrección el domingo de Pascua. En El Cairo se dice que los muertos que dejan su sepultura son escépticos que no creían en la resurrección. Para castigarlos, o para advertir a los vivos, Dios los ha condenado a que se entreguen a estas apariciones inquietantes. Cuerpo desecado naturalmente (Egipto Antiguo). La existencia de antiguas momias juega, indudablemente un rol en la leyenda de los resucitados de El Cairo. Los viajeros occidentales atribuyen una manifestación del diablo a estos acontecimientos, más que la expresión de la voluntad divina. Algunas malas lenguas dicen tener ciertas dudas y piensan que se trata sólo de supercherías. Según opinan estas personas, los cuerpos y los huesos aparecen siempre que el observador está de espaldas... Algunos dicen, incluso que son los propios boteros quienes ponen en escena las resurrecciones para tener más clientes que crucen el río Nilo. Los comedores de cadáveres La mumia. Mientras los cairotes se maravillan frente a los cadáveres de sus antepasados y los más audaces, cuando mucho, se atreven a tocar sus huesos, los europeos no dudan en consumir, como remedio, los cuerpos más o menos desecados de las antiguas momias. El remedio, llamado mumia, se fabrica en un principio a partir de momias. Aparece en las boticas bajo tres formas: pedazos de cadáveres, pasta negruzca o en un polvo obtenido por la incineración de cuerpos. Algunos fabricantes consideran que la búsqueda de momias es demasiado fastidiosa y encuentran mucho más práctico usar para su siniestro comercio cadáveres de acceso más inmediato, pero también más frescos... Un remedio soberano. Es a fines de la Edad Media cuando empieza a consumirse la mumia. Se considera a esta sustancia como un remedio para todo tipo de males, como los dolores gástricos y las heridas, y se prescribe para toda ocasión. El rey Francisco I es uno de su consumidores más famosos. El comercio es floreciente hasta fines del siglo XVII. En esa época en Egipto, los fabricantes tenían que pagar grandes sumas de impuestos, por lo que dejan poco a poco esta actividad. Un célebre detractor. Ambroise Paré, el célebre cirujano francés de la segunda mitad del siglo XVI, denuncia drásticamente en sus escritos el uso de la mumia. Después de haber tratado de dar a entender a sus contemporáneos que los antiguos egipcios no embalsamaban a sus parientes y amigos para facilitar sus problemas de digestión, insiste en el hecho de que el remedio es peor que el mal. No es tomado en cuenta; ni siquiera después de contar el relato de su colega Guy de la Fontaine, quien visitó los talleres donde se fabricaba la mumia en Alejandría y conoció algunos secretos de su fabricación... El caso de Emilie Sagée La misteriosa doble de una profesora Conocido también bajo el nombre alemán de Doppelgänger, "el doble" es un fenómeno parasíquico particularmente inquietante, más aún, porque, según una antigua tradición europea, ver su propio "reflejo" significa una muerte inminente... Los relatos de personas que afirman haberse encontrado con su doble son, generalmente, tratados como casos de alucinación; alucinación que puede ser peligrosa y provocar desórdenes tan graves como para llevar a algunos al suicidio. Pero también se produce el caso contrario; una persona puede no tener conciencia del doble presente a su lado y son los testimonios de los que la rodean los que lo hacen descubrir esta presencia. Este es el caso de la profesora francesa Emilie Sagée a mediados del siglo XIX. Otra historia de doble "Esta señorita, Miss Jackson, era muy asidua a visitar a los pobres. Pero en una oportunidad en que volvía a su domicilio después de un día de caridad, se sintió cansada y mal a causa del frío, y le vino el deseo de ir a calentarse al lado de la estufa de la cocina, en cuanto llegara a casa. En el preciso momento en que esa idea cruzaba por su mente, dos sirvientas que estaban en la cocina vieron girar el picaporte de la puerta, que se abrió dejando pasar a Miss Jackson, que se acercó al fuego y calentó sus manos. La atención de las sirvientas fue atraída por los guantes de cabritilla color verde que llevaba puestos. Súbitamente, desapareció frente a sus ojos. Estupefactas, las sirvientas subieron donde la madre y le contaron lo sucedido sin olvidar el detalle de los guantes. Esta dama tuvo algunas aprensiones pero trató de tranquilizar a las sirvientas, diciéndoles que su hija nunca tuvo guantes verdes y que, por consiguiente, su visión había sido solo una ilusión. Media hora mas tarde, Miss Jackson, en persona, hacía su entrada: fue directamente a la cocina y se calentó frente al fuego. En las manos llevaba unos guantes verdes, pues no había encontrado negros. Reportado por C. Flammarion en "Acerca de la muerte", en 1921. Enigma en Letonia En 1845, el director de un instituto para niñas jóvenes de la nobleza, el pensionado Von Neuwelcke, ubicado en la actual Letonia a unos 60 kilómetros de Riga, contrata como profesora de francés a una mujer joven llamada Emilie Sagée, que dice haber nacido hace 32 años en Dijon. La nueva institutriz tiene un temperamento muy alegre, demuestra una inteligencia y un sentido de la educación que llaman favorablemente, la atención del director, herr Bush. Pero, algunas semanas después de su llegada, empiezan a circular rumores entre las 42 alumnas del pensionado. Paisajes de Letonia; bosques y brumas que se prestan a las historias de fantasmas. En efecto, se producen unos extraños fenómenos varias veces mientras un alumno dice haber visto a la profesora en un extremo del edificio, otra afirma haberse cruzado con ella en el extremo opuesto. Al principio, los profesores no prestan oídos a estos comentarios absurdos. Pero el caso se complica. Un día, mientras Emilie Sagée está ante la pizarra dando una clase de gramática a trece jóvenes (entre las cuales se encuentra una cierta Julie von Güldenstubbe), aparece a su lado una silueta imitando sus movimientos a la perfección. El único detalle que difiere es la ausencia de la tiza en su mano. El doble sigue manifestándose durante las semanas siguientes (también es visto por los empleados domésticos) y adopta progresivamente un comportamiento más y más independiente. Así, un día, las 42 alumnas están ocupadas en trabajos de costura en un cuarto en la planta baja, y una profesora las vigila. Por la ventana las niñas pueden ver a Emilie Saguée en el jardín. En un momento dado su supervisora se ausenta para ser reemplazada por el doble inmóvil y silencioso. Afuera, Emilie Sagée parece tener súbitamente dificultades para moverse. En clase, algunas alumnas se atreven a acercarse y constatan que el doble de la profesora ofrece sólo una ligera resistencia a las manos que la atraviesan. El doble termina por desaparecer. Doppelgänger Por supuesto, todo esto altera en grado sumo a las jóvenes pensionistas y provoca numerosas partidas. Al cabo de dieciocho meses, 30 de las 42 alumnas han sido retiradas por sus padres. El director decide, entonces, despedir a Emilie. Antes de irse, ella le confidencia que es la decimonovena vez que se ve obligada a dejar un puesto, siempre por la misma razón, desde que empezó a enseñar a la edad de 16 años. Julie von Güldenstubbe sigue en contacto con su antigua profesora hasta el año 1850. Después de eso, se le pierde definitivamente el rastro en Rusia, a donde emigro como institutriz al servicio de una familia. De Dijon a las planicies rusas... Tres autores estudian y relatan la historia de Emilie Sagée basándose en los testimonios de la baronesa Julie von Güldenstubbe, personaje cuya existencia es indiscutible, a la que conocen personalmente y de quien garantizan integridad. Son el escritor y político estadounidense Robert Dale Owen, el astrónomo francés Camille Flammarion y el parasicólogo ruso Alexander Akasov. Flammarion trata, en vano, de encontrar las huellas de una Emilie Sagée que habría nacido en 1813 en Dijon. Descubre, en cambio, una niña ilegítima llamada Octavie Saget, nacida el 13 de enero de 1813. Emilie y Octavie son probablemente la misma persona. La joven habría elegido cambiar su nombre para esconder su condición, hecho corriente en la época. En cuanto al pensionado, investigaciones modernas no permitieron encontrarlo, lo que no quiere decir gran cosa, si se tiene en cuenta la tormentosa historia de Letonia hasta nuestros días. El testimonio de Julie von Güldenstubbe deja suponer una relación "vampiresca" entre Emilie Sagée y su doble; en cada aparición de este, la joven mujer parecía ser presa de una fatiga más o menos intensa, como si su doble la privara de energía. Emilie, de hecho, es incapaz de ver su doble y deduce su presencia por la alarma que causa entre la gente que la rodea y por la debilidad que la invade. Si esta historia es real, sólo resta tener lástima de una mujer afligida por tal maldición. ¿Alucinación o fenómeno paranormal? Aceptar la veracidad del testimonio de Julie von Güldenstubbe (lo que hacen los que la conocen) no resuelve, sin embargo, todos los problemas. Hace un siglo, unos escépticos declaraban que esta historia era originada por una ilusión o una alucinación. Pero los testigos son numerosos y las apariciones repetidas. Estas se llevan a cabo en presencia de observadores que están muy cerca y, por lo común, en lugares muy iluminados. Queda la sugestión colectiva, que puede, efectivamente, producirse en lugares cerrados, donde vive una población aislada del resto del mundo: un rumor se pone en circulación y, a fuerza de hablar de ello, termina por hacerse realidad en el pensamiento de las personas involucradas. El hecho revelador de la sugestión colectiva es la total uniformidad de los testimonios. Esta explicación fue expuesta en el caso de Emilie Sagée: ¿pero podemos extrañarnos, por ejemplo, que 13 escolares afirmen todas exactamente la misma cosa, cuando dicen haber visto a su profesora sencillamente" desdoblarse a algunos metros de ellas? Aquí serán más bien las divergencias en los detalles las sospechosas... Otro argumento actúa en contra de esta teoría: cuando Julie von Güldenstubbe visita más tarde a Emilie Sagée, instalada en la casa de una cuñada, descubre que los niños de ésta se habían acostumbrado hacía tiempo a la idea de tener dos "tías Emilie"... Decididamente, el misterio de Emilie Sagée está lejos de resolverse. Glosario: Inasible: Que no se puede asir, agarrar... Pórfido: Roca compacta y dura, especie de marmol de color rojo manchado de verde. Subterfugio: Efugio, excusa bien elaborada. Evasiva, pretexto, escapatoria. Rogativas: Las rogativas son oraciones públicas que se hacen en la Iglesia romana en los tres dias que preceden a la fiesta de la Ascensión, para pedir a Dios la conservación de los bienes de la tierra y la gracia de estar libres de los azotes y desgracias. Apócrifos: Libros religiosos no reconocidos como sagrados por la Iglesia. Hay apócrifos del Antiguo y del Nuevo Testamento. Natrón: Natrón es uno de los nombres comunes del carbonato de sodio o su mineral. Copto: Cristiano de Egipto, perteneciente a la iglesia copta; Relacionado con esta religión o idioma; Lengua descendiente del egipcio hablado en el Antiguo Egipto Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 2. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 3. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 4. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 5. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 6. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 7. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 8. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 9. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 10.

Antes que nada les cuento que aquí en mi casa coleccionamos algunos de los fascículos que vienen en los diarios. Hace un tiempo transcribí uno de los mas interesantes que tenemos y he decidí compartirlo con uds. Disfruten estos nuevos 5 enigmas de la humanidad. En este post veremos: *El enigma del Temple *El abominable hombre de las nieves *Mesmer y el mesmerismo *¿Quién asesinó a Kennedy? *El poblamiento de la Polinesia Y en la parte 13 de los Grandes Enigmas de la Humanidad veremos: *La leyenda del hombre lobo *Nacimiento del espiritismo *Muerte del mariscal Ney *¿Los fenicios en América del Sur? *Una reliquia milagrosa Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 12. El enigma del Temple ¿Murió Luis XVII en prisión? Rey de Francia, para los monarquistas, después de la muerte de su padre, Luis XVI, en la guillotina, en 1793, Luis XVII tiene diez años en 1795 y vive encarcelado en la prisión del Temple. Retrato de Luis XVII, en 1792, pintura de Joseph Marie Vien, el Joven. (Paris, Museo Carnavalet.) Escondido por seis meses durante el Terror, es un niño débil y enfermizo pero curiosamente crecido el que puede ver nuevamente la luz en agosto de 1794. Muere ocho meses después de tuberculosis. Pero, rápidamente, se esparce un rumor: el niño que ha muerto en la prisión del Temple no seria Luis XVII... Luis Carlos tiene siete años cuando, el 13 de agosto de 1792 llega con su hermana y sus padres, Luis XVI y María Antonieta, a la imponente prisión del Temple. Allí es alojado con el rey en el segundo piso: las mujeres son llevadas al tercero. Después de la ejecución de su padre, el niño es confiado a los cuidados del zapatero Simón y de su mujer, quienes vienen a instalarse con él. Pronto se habitúa a ellos, que tratan de hacerle la vida menos desagradable. Testigos lo ven jugar en el jardín. Pero, el 19 de enero de 1794, los Simón deben abandonar el Temple por orden del ciudadano Chaumette, responsable de la prisión. Comienza entonces un infierno inexplicable para el niño. Todas las salidas de su pieza quedan obstruidas y las ventanas cerradas. La puerta es amurallada hasta media altura y provista de barrotes de fierro, de modo que sólo una estrecha ventanilla permite pasar los alimentos. Luis XVII en casa del zapatero Simón, grabado del siglo XVIII (París, Museo de Carnavalet) Una reclusión atroz El niño queda enmurallado y vive en la penumbra. Nadie puede entrar a su celda, la que se transforma en poco tiempo en una cloaca. Dos veces al día los guardias vienen a constatar la presencia del niño, verdadera sombra que no se levanta de la cama, invadida por los gusanos. El muchachito permanece secuestrado en estas terribles condiciones durante más de seis meses, hasta la caída de Robespierre. Las grandes fechas de la Revolución Cuando la Bastilla es tomada el 14 de julio de 1789. Francia entra en uno de los decenios más tormentosos de su historia. La primera Constitución, aprobada por la Asamblea, mantiene la monarquía con Luis XVI a la cabeza. Su fuga y su arresto en Varennes, en junio de 1791, pone fin a toda la confianza existente entre el soberano y los partidarios del nuevo régimen. Asimismo, después de la insurrección de los parisinos el 10 de agosto de 1792, la Asamblea legislativa deja su lugar a la Convención. La familia real es encerrada en la prisión del Temple y la monarquía es abolida. Luis XVI es juzgado y ejecutado el 21 de enero de 1793. Los girondinos son eliminados por los montañeses en junio de 1793 y, durante un año, reina el Terror encabezado por Robespierre. El 27 de julio de 1794 (9 de Termidor del año II), Robespierre es arrestado y guillotinado. Barras, que encabeza la Convención de Termidor, hace regresar a los girondinos, liberaliza la economía y pone fin a las insurrecciones populares en París. El 22 de agosto de 1795, se aprueba una nueva Constitución y el Directorio se instala el 6 de noviembre, para luego desaparecer, el 18 de Brumario, frente al Consulado. Finalmente, se establece el Imperio. El 18 de julio de 1794, el mismo día de su ascensión al poder, Barras se presenta en el Temple y hace abrir la celda. Encuentra a un niño bastante grande, lívido, enflaquecido, con las articulaciones inflamadas, demasiado débil para caminar. Barras le asigna un médico y da órdenes de devolver al prisionero a una vida decente. Pero es demasiado tarde; el lastimoso jovencito está gravemente enfermo y permanece postrado en una silenciosa apatía. Muere de tuberculosis el 8 de junio de 1795. Karl Wilhelm Naundorf (fallecido en 1845), miniatura de Lecourt (París, Museo Carnavalet) Primeras dudas A partir de la muerte del niño surgen los primeros rumores que el pequeño tuberculoso no sería Luis XVII. La viuda de Simón, que lo cuidó durante mucho tiempo, está persuadida que antes de la reclusión hubo una sustitución. El cocinero de la prisión le habría confesado su participación en el cambio. Además, se encuentra una mención sobre el mismo cocinero en una nota de Robespierre que se relaciona sin ninguna duda con el asunto del Temple. El tenor de esta nota permite pensar que el mismo Incorruptible podría haber sido el instigador de una tentativa de evasión del joven rey. Habría otro elemento de duda, ya que los médicos que examinaron al niño dan muestras de una gran reserva en sus declaraciones. De hecho confiesan a sus más cercanos que están convencidos que el niño que murió en el Temple no es Luis XVII. Las pruebas de la sustitución El asunto del Temple alimenta regularmente las crónicas de comienzos del siglo XIX, pero recién en 1846 los restos son finalmente exhumados, las osamentas son identificadas con certeza; las lesiones que presentan corresponden a las constataciones efectuadas durante la autopsia. Los expertos afirman en forma concluyente que el esqueleto es el de un adolescente de catorce años, que media 1.55 m. Sin embargo, Luis XVII tenía apenas diez años en 1795 y era pequeño para su edad. Un análisis capilar entrega otras conclusiones sorprendentes. Una de la personas cercana a la familia real ha conservado un mechón del Delfín, enviado por María Antonieta en una de sus últimas cartas. Ahora bien, durante la autopsia que precedió a la inhumación del pequeño fallecido en el Temple, el funcionario municipal Damont cortó también un rizo de los cabellos del cadáver, estas reliquias fueron conservadas durante más de 191 años antes que los expertos pudiesen estudiarlas. El examen revela que ellas no pueden pertenecer a la misma persona. Los cabellos del Delfín presentan una excentración del canal medular que los vuelve perfectamente identíficables, particularidad que no poseen los cabellos del niño muerto en el Temple. Se podría entonces concluir que el niño muerto en el Temple no podría ser de ninguna manera Luis XVII. Desde esta perspectiva, se puede comprender mejor el enmurallamiento del prisionero, ya que si el niño había sido cambiado, debía ser escondido a fin que nadie pudiese descubrir la superchería. ¿Qué sucedió entonces con el verdadero Luis XVII?, ¿tuvo esta sustitución su origen en Robespierre?, ¿y qué hizo entonces con el niño? Tantas preguntas sin respuesta. ¿Era uno de ellos Luis XVII? El primer pretendiente se presenta. En 1798 aparece Jean Marie Hervagault. Este adolescente de cabellos rubios y con rasgos de los Borbón es reconocido por el obispo Lafont de Savines como el hijo de Luis XVI y pretende haber sido reconocido corno sucesor legítimo al trono por los embajadores europeos reunidos en Lisboa. Su historia recorre París, pero pronto es identificado como el hijo de un sastre del barrio de San Antonio. Con la Restauración, los pretendientes se multiplican. En 1815, Luis XVIII recibe de Saint-Malo una carta firmada por el "Delfín Borbón". La envió Mathurin Bruneau, hijo de un zapatero, que se hace llamar Carlos de Navarra. Madame Royale (hermana del Delfín) le envía dos emisarios encargados de hacerle llenar unos cuestionarlos, pero es incapaz de dar detalles precisos acerca de su vida en la prisión del Temple. Es detenido y condenado a siete años de reclusión por "ultraje a la magistratura" por el tribunal de Rouen. Más de una cuarentena de pretendientes prueban su suerte. Entre ellos se puede citar al personaje del barón de Richemont, que se hace llamar, igualmente, duque de Normandía. Se trata en realidad, de un estafador cuyo verdadero nombre es Claude Perrin. El más célebre de los pretendientes es Naundorf. Este relojero berlinés llega a París en 1833, después de haber sido condenado en Alemania por falsificación de monedas. A pesar de sus antecedentes, este extraño personaje es reconocido por varios de los antiguos servidores de la familia real. Madame Royale, que no cree en la muerte de su hermano, rehúsa recibir a Naundorf. Sin embargo, reconoce en su correspondencia con el barón Chamlet, que "éste me atormenta más que los otros". Luis Felipe, irritado, expulsa a Naundorf en 1836. El pretendiente rechazado termina sus días en los Países Bajos. El abominable hombre de las nieves Encuentro con el escurridizo Yeti Los tibetanos han creído siempre que unos seres parecidos a los simios y que caminan erguidos, que ellos llaman Yetis, y los occidentales, "abominables hombres de las nieves", viven en los páramos nevados y salvajes del Himalaya. Esta creencia parece estar apoyada en hechos tangibles. Los testimonios de la existencia de estos "hombres-monos" se han acumulado en China después que, en 1951, el alpinista inglés Erik Shipton fotografió las huellas dejadas por estas criaturas, hasta entonces semi-legendarias. Debido a ellas, se realizó una investigación en profundidad y se despertó nuevamente el interés por este enigma. En la pista del Yeti Erik Shipton se encontraba en compañía de Michael Ward, cirujano y alpinista británico, a unos 60 km al oeste del Everest cuando observaron unas extrañas huellas de pasos. Eran anchas, de más de treinta centímetros, estaban profundamente hundidas en la nieve, lo que suponía una gran presión, y mostraban un dedo del pie bien dibujado opuesto a los demás dedos. El zoólogo W. Tschernezsky, miembro del Queen Mary College de Londres, quien analizó los moldes obtenidos de estas huellas, concluyó que pertenecían a "un enorme primate bípedo, probablemente al Gingantopithecus Fosil ". Otros célebres expertos consiguieron más fotografías: en 1955, el abad Bordet, del Instituto Geológico de París, siguió tres series de huellas distintas durante más de un kilómetro. Los dos mayores especialistas franceses en el estudio de los mamíferos estimaron que esas huellas fueron dejadas por una criatura de una especie aún no clasificada. En 1978, Lord Hunt tomó también unas fotos de huellas frescas de pasos probablemente hechas el mismo día, de 35,5 cm de largo y cerca de mitad de ancho. ¿Se trata de un retoño de una raza prehumana? Se han propuesto muchas teorías a fin de explicar la existencia del Yeti. Para comenzar, se dice que podría ser un mono gigante aún desconocido, que descendería del gigantopiteco que vivía al sur de China hace unos quinientos mil años y del que se encontraron algunas osamentas en 1937. Varias teorías se refieren expresamente a ciertos especimenes de hombres prehistóricos. Algunas hablan del Paranthropus aparecido en África entre tres y cinco millones de años atrás, algunos de cuyos representantes podrían haber subsistido hasta ahora. Otras plantean que estos seres serían, de hecho, hombres de Neandertal, que los hombres de Cro-Magnon habrían expulsado de Europa hace 40 mil años y que no habrían sido completamente exterminados. Boris Porchnev, ya fallecido, y Bernardo Heuwelmans, dos autoridades en la materia, se habrían inclinado por esta última hipótesis. Asimismo, la profesora Myra Shackley, de la Universidad de Leicester, Inglaterra, ha viajado a regiones deshabitadas de Mongolia y ha descubierto allí lo que parecieran ser herramientas de la época Neandertal. Un tipo simiesco Las huellas no son las únicas pruebas de la existencia del Yeti. Muchas personas, entre ellas Don Whilans, célebre por sus ascensiones al Everest y al Kangchenjunga, dicen haberlo divisado. Sus relatos permitieron realizar un retrato hablado. Era de gran estatura y estaba cubierto por un pelaje marrón oscuro. Tenía una frente estrecha, ojos hundidos, una mandíbula prominente y dientes poderosos. Caminaba separando mucho las piernas y los brazos, los que eran muy largos y le llegaban hasta las rodillas. Los testigos recuerdan que despedía a menudo un olor muy fuerte. En 1954, una expedición dirigida por el científico inglés Carlos Stonor se internó en los Himalaya en busca del famoso Yeti. Sólo lograron descubrir y analizar excrementos de un tamaño y aspecto poco comunes. Los restos de roedores y de verduras que contenían, hacen suponer que el Yeti es omnívoro. Las huellas del abominable hombre de las nieves, (ilustración de 1937) Los tres Yetis El intento más famoso por encontrar al Yeti fue el realizado en 1960 por Desmond Doig y Sir Edmund Hillary, el primer vencedor del Everest. La expedición fue financiada por la enciclopedia Mundial del libro (World Book Encyclopedia) y duró diez meses. Llevó máquinas fotográficas automáticas y recogió supuestas cabelleras de Yeti entregadas por los nativos, pero que, en realidad, eran de osos azules, animal cuyas apariciones son escasísimas. Al finalizar la misión, los dos hombres concluyeron que el "abominable hombre de las nieves" no existía. El terrible Yeti atacando a los sherpas (ilustración del diario Radar, 1954) Paradójicamente, muchos años más tarde, Desmond Doig se desdijo de sus declaraciones anteriores y confesó que el hecho de no haber visto a esa criatura no era una prueba que no existía. Por ejemplo, el gorila recién fue descubierto en 1901, hace muy poco tiempo Según Doig, "la expedición era demasiado pesada y demasiado torpe". Recordó que los sherpas, o guías tibetanos, distinguían tres tipos de Yeti: el dzuteh , imponente y peludo, que ataca al ganado y que, según Doig, podría ser el oso azul; el thelma , que se parecía a un hombrecito y que corría ululando y recogiendo trozos de madera, que para algunas personas sería un gibón, aunque la zoología oficial no registra a este tipo de animal en esa parte del mundo, y el mih teh , inmensa criatura simiesca cubierta de un pelaje negro y salvaje. Cualquiera sea la verdad, existe un gran número de fotografías de huellas tomadas, incluso algunas mostradas en 1979 luego de una expedición científica de la Real Fuerza Aérea, y múltiples testimonios oculares que no han permitido aclarar en nada este misterio. Estas huellas parecieran haber sido hechas por un bípedo mucho más pesado que un hombre y que no puede, hasta ahora, ser relacionado con ninguna especie animal conocida. El primo del Yeti, apodado "Pie Grande" fotografiado en 1967 en Bluff Creek, California. Los primos del Yeti Si bien sigue siendo el más famoso de los "hombres-monos", el Yeti no es la única criatura misteriosa cuya existencia ha sido advertida en las regiones más desérticas y salvajes del planeta. Pie Grande. Con una apariencia similar al Yeti, es originario del noroeste de los Estados Unidos y es el que ha aparecido el mayor número de veces. Sus apariciones empezaron en 1830 y desde entonces se han recogido miles de testimonios. El documento más desconcertante es la película de un aficionado, cuyas imágenes saltarinas muestran a una de estas criaturas paseando por el bosque. Fue filmada en 1967 por Roger Patterson en Bluff Creek, California del Norte. D. W. Grieve, conferencista en biomecánica del Hospital Royal Free de Londres, y tres científicos rusos, Bayanev, Burtsev y Donskov, quienes examinaron cuidadosamente la película, señalaron que no habían encontrado ningún trucaje en su realización. Sasquatch. Es el nombre dado por los indios al abominable hombre de Canadá. Su región predilecta es la Columbia Británica, al norte del área donde aparece habitualmente Pie Grande. Es también un bípedo enorme, peludo y de apariencia simiesca. Alma. Es la versión rusa del Yeti. Existen numerosos testimonios, y muchos investigadores han tratado de descubrir su misterio. El profesor Porchnev y la doctora María Juana Koffman han reunido un abultado archivo que contiene moldes de huellas y muestras de pelos y de excrementos. Entre los testimonios recogidos figura el del teniente coronel V. S. Karapetyan, quien pudo, en 1941, examinar a uno de estos alma en la región de Buinaksk, en el Cáucaso, donde fue confundido con un espía disfrazado y capturado por sus soldados. Para él, no sería un animal sino una especie de "hombre salvaje". Mesmer y el mesmerismo El magnetismo animal ¿ficción o realidad? En la segunda mitad del siglo XVIII, París se apasionó por un nuevo procedimiento, el magnetismo, que parecía obrar curaciones milagrosas. El método es rechazado por la medicina oficial, lo que no le impide dar origen a un cierto número de descubrimientos científicos. En 1779, Mesmer, fundador del magnetismo, publica su Memoria sobre el descubrimiento del magnetismo animal. En veintisiete artículos expone su doctrina y el texto se transforma en la carta fundamental en la que se apoyan todos sus fieles. Las "cubetas" de Mesmer Mesmer trata a sus pacientes alrededor de las cubetas transformadas en una suerte de aparatos que distribuyen el magnetismo. Para ello, se sumergen imanes y una mezcla de limaduras de fierro, vidrio molido y azufre en recipientes de agua unidos entre sí por alambres. Los pacientes deben hundir en ellas varillas de fierro articuladas, las que pueden dirigir sobre sí mismos y sobre las partes enfermas de su cuerpo. Del mismo modo deben tomarse de las manos para recibir las ondas de corriente magnética y formar así una cadena. Es necesario que la sesión colectiva se realice en la penumbra y en silencio, y todos deben permanecer inmóviles. Sólo Mesmer se mueve en la habitación, imponiendo las manos sobre los pacientes o tocándolos con una varilla. Sin embargo, algunas veces se permite que haya música. El magnetismo animal. Sesión de grupo en torno a la cubeta. (Grabado de 1784, París) El magnetismo animal Nacido en Alemania en 1734, Franz Anton Mesmer estudió medicina en la Escuela de Viena y obtuvo su diploma en 1766. Por esta época ya era doctor en filosofía. Abre su consulta en Viena y, en 1772, comienza a experimentar con el método magnético en sus pacientes. Se apoya en el postulado de que existe un fluido universal que interactúa con los cuerpos celestes y otros cuerpos animados. Esta influencia mutua tiene como resultado un flujo y un reflujo que actúan sobre los hombres, insinuándose en la sustancia de los nervios. De acuerdo con esta teoría, todas las enfermedades provienen de una mala repartición de este fluido al interior del cuerpo. Al ser la unión entre el hombre y el universo del mismo tipo que aquella existente entre los objetos imantados, sólo se necesita drenar dicho fluido por medio de un imán (magnetismo mineral) para restablecer el equilibrio en el organismo. Mesmer trata a sus pacientes aplicándoles, en primer lugar, imanes que hace fabricar por los obreros del Observatorio de Viena, a fin de que se adecuen a las diferentes partes del cuerpo. Luego, utiliza la imposición de las manos y abandona los imanes. Pasa así del "magnetismo mineral" al "magnetismo animal". Controversias y éxitos La terapéutica de Mesmer consiste en una imposición de las manos o "traspaso" localizada o general, dependiendo de la enfermedad. Esta debe devolver la tonicidad nerviosa a los pacientes y eliminar dolores y tics nerviosos. El primer relato sobre este tratamiento se refiere a un tal Osterwald, miembro de la Academia de Baviera, a quien Mesmer habría sanado casi milagrosamente de una parálisis y de una ceguera total. Pero el hospital general de Viena rehúsa autentificar esta curación. Es la primera confrontación entre Mesmer y la medicina oficial, la que negará siempre toda legitimidad a sus prácticas. El Dedo Mágico o magnetismo animal (Caricatura de 1784, París, Biblioteca Nacional) Mesmer parece sin embargo, obtener resultados. El gran duque de Baviera, Maximiliano José, le invita dos veces a Munich para que exponga su método. Y se vuelve realmente famoso con la curación del barón Horka, que sufría de espasmos en la faringe y a quien ningún médico había podido sanar hasta entonces. Pero en 1775, la Academia de Berlin publica una carta en la que trata al magnetismo de mistificación. De todos modos, Mesmer continúa con sus tratamientos. Sin embargo, después de muchos fracasos y de la continua oposición de los médicos, abandona Viena en 1778 y se instala en Paris. Al año siguiente la publicación de su Memoria sobre el descubrimiento del magnetismo animal despierta una enorme curiosidad y le asegura el éxito. La "cubeta" de Mesmer Al observar que las propiedades del imán pueden transmitirse a otros objetos, por ejemplo a la barras de fierro, Mesmer piensa que el magnetismo animal podría también transmitirse, en particular al agua. Es así que inventa su famosa "cubeta" y desarrolla experimentos de "magnetismo colectivo". Este magnetismo colectivo puede alternarse con el "magnetismo individual" que puede practicarse en el domicilio del enfermo. Entonces, Mesmer se lanza a practicar manipulaciones que se limitan al órgano enfermo del paciente. En general, prescribe muy pocos medicamentos. Entre los años 1783 y 1784, el mesmerismo se transforma en la curación "de moda" y es entonces que la Facultad de Medicina obtiene que se dicte una prohibición de las sesiones, lo que despierta la cólera de los pacientes y de la opinión pública. Debido a este asunto, Luis XVI decide crear dos comisiones para que se encarguen de estudiar el fenómeno. Su veredicto no tiene apelación. Su conclusión es que el fluido universal no existe e insisten sobre el papel que juega la imaginación en la práctica del magnetismo. Un último informe señala que el mesmerismo puede ser peligroso para las costumbres por sus connotaciones sexuales (debido al contacto que se requiere para la imposición de las manos). La cubeta de Mesmer. (Lyon, Museo Histórico de la Medicina). Del magnetismo al hipnotismo Desengañado y en vista de que la práctica del magnetismo le estaba prohibida a pesar de las curaciones atestiguadas por los enfermos, Mesmer se retira a Constancia donde vive apaciblemente hasta su muerte, en 1815. Pero sus discípulos, entre ellos el marqués de Puysegur, continúan con su obra. En 1784, Puysegur se sorprende al ver que sus pacientes se duermen cuando les hace la imposición de las manos. Es así como descubre el fenómeno del sonambulismo artificial, el que llama sueño espasmódico. El cirujano inglés James Braid reemplaza en 1843 la palabra sonambulismo por hipnotismo. Finalmente el profesor Charcot (1825-1893), un neurólogo que ejerce en el Hospital de la Salpetriere, utiliza a su vez el hipnotismo en sus terapias. El mesmerismo fuertemente atacado por los médicos durante la vida de su creador, conoce entonces una larga descendencia en el seno de la medicina oficial. La teoría del fluido universal Mesmer postula la existencia de un fluido universal. Según él, existe una influencia mutua entre les cuerpos celestes, la Tierra y los cuerpos vivientes. Esta influencia se ejerce por medio de un fluido que se extiende por el universo sin dejar vacío alguno. En esta teoría se muestra heredero de varios autores y filósofos como Platón, con sus ideas del alma del mundo y de la materia prima; también de Aristóteles, con su doctrina del quinto elemento llamado éter o "primer cuerpo". Estas teorías, retomadas por el hermetismo, dan origen a la noción alquimista de fluido. Para los alquimistas, la materia prima es un caos, una sustancia absoluta y omnipresente. La energía universal, al unirse a ella, forma al mundo y a todos los seres que lo habitan y se transforma en el principio vital único. El médico y alquimista suizo Paracelso (1493-1541) estima de este modo que la luz tiene actividad y su acción se ejerce sobre el caos primitivo y ve en el aura, desdoblamiento psíquico del cuerpo humano, una manifestación del principio vital universal. La doctrina espiritista otorga un lugar importante a la noción de fluido, ya que éste llega a ser el agente intermediario del que se sirven los espíritus para manifestarse al mundo sensible. El espiritismo moderno le da un nombre más científico, utilizando el término de onda o de radiación. ¿Quién asesinó a Kennedy? El atentado de Dallas El 22 de noviembre de 1963, John Fitzgerald Kennedy, presidente de los Estados Unidos desde 1960, realizaba una visita a Dallas para preparar su reelección. A las 12 horas 30 minutos, mientras el cortejo de vehículos oficiales llegaba al centro de la ciudad, se escucharon varios disparos y Kennedy, alcanzado en el cuello y en la cabeza, murió poco después en el hospital. Estados Unidos quedó en estado de shock: ¿quién podría desear la muerte del más joven de los presidentes de ese país, aquel que, después de tres años, había sabido encarnar tan bien la renovación del sueño americano? John Fitzgerald Kennedy (1960-1963) Una investigación delicada Inmediatamente, la policía se lanza a la búsqueda del asesino y muy pronto detienen a un sospechoso: Lee Harvey Oswald, quien trabajaba en la biblioteca situada en la misma calle del atentado desde donde salieron los disparos y que se había alejado de allí sólo unos minutos después del asesinato del presidente. El se declara inocente, pero las pruebas en su contra son enormes: el arma del crimen, descubierta en la biblioteca, le pertenece. A la mañana siguiente, cuando abandonaba el cuartel de policía para ser llevado a prisión, es asesinado por Jack Ruby, dueño de un club nocturno, quien declara que lo hizo por vengar la muerte del presidente. La muerte prematura del principal sospechoso dejó sumidas en la oscuridad las circunstancias del asesinato. El nuevo presidente, Lyndon B. Johnson, nombró inmediatamente una comisión investigadora, encabezada por el presidente de la Corte Suprema, el juez Warren. Los Estados Unidos de Kennedy La presidencia de John Fitzgerald Kennedy (1960-1963) abrió un período de cambios para los Estados Unidos. El joven presidente propuso a sus compatriotas un ambicioso proyecto que pretendía conquistar una "nueva frontera" que fortalecerla al país y aumentaría el bienestar de sus habitantes. En política exterior, supo mostrarse firme y, a pesar de algunos incidentes molestos, logró imponer a los Estados Unidos como una fuerza internacional que garantizaba la seguridad, lo que permitía vislumbrar una distensión de las relaciones con la Unión Soviética. Sin embargo, cuando Kennedy desapareció, los resultados de su generoso programa eran todavía escasos. El informe Warren La comisión trabajó durante seis meses, escuchó a centenares de testigos y pudo incluso ver la escena del atentado filmada por un testigo presencial. Las conclusiones de la comisión Warren fueron formales: Kennedy fue asesinado por Oswald, quien disparó desde la biblioteca y actuó solo, porque estaba demente y no por motivos políticos. Pero el informe Warren contiene algunas contradicciones y no da respuesta a todas las interrogantes. Muchos testigos estaban seguros de haber escuchado disparos desde el otro lado de la calle. ¿Pudría haber entonces varios asesinos? ¿O quizás alguien entregó el arma a Oswald, quien había vivido en la Unión Soviética y frecuentaba medios proclives a la revolución cubana? Finalmente, la personalidad de Jack Ruby, ligado a la mafia, y su muerte prematura en prisión, en 1967, hicieron sospechar de su gesto. ¿Qué se buscaba disimular al eliminar a Oswald? Todo este asunto hacía pensar en una conspiración política. Kennedy se derrumba en el auto, mortalmente herido. (Reconstitución hecha para la película JFK de O. Stone, 1992) El vals de las sospechas Numerosas teorías hacen el inventario de las enemistades que Kennedy habría ido despertando con el tiempo por su ambiciosa política interior o por sus decididas actitudes de política internacional. Para algunos, habría sido un acto realizado por sureños reaccionarios, heridos por el proyecto que reconocería los derechos cívicos de los negros. Otros pensaron que el asesinato fue financiado por Cuba o por Moscú. En efecto, Kennedy había respaldado la tentativa de invasión a Cuba organizada por los refugiados anticastristas y por la CIA. Además se había opuesto con gran firmeza a todas las provocaciones soviéticas, especialmente en el caso de la crisis suscitada por la instalación de misiles soviéticos en Cuba en 1962. Incluso habría aprobado varios complots organizados por los servicios secretos para eliminar a Fidel Castro. Pero también es posible afirmar lo contrario, puesto que a partir de 1963, Kennedy había iniciado una política de distensión hacia los soviéticos y habría sido víctima de un complot que uniría al Pentágono con los anticastristas, el conjunto del complejo militar-industrial y la CIA, que se oponían a esta política de distensión Este-Oeste. Por lo demás, las relaciones entre el presidente y la CIA se habrían deteriorado después del amargo fracaso de la tentativa de desembarco en Cuba y se aseguraba que Kennedy tenía la intención de reorganizar el servicio secreto de su país. Una última hipótesis suponía que el joven presidente habría sido eliminado por la mafia, ya que intentaba luchar contra la corrupción y las maniobras de esta organización criminal. En 1991, la confesión de Judith Campbell, ex amante de Kennedy, lanzó nueva luz sobre esta interrogante, ya que, según ella, el presidente habría sido ejecutado por la mafia, no porque fuera un político integro, sino porque habría caído en una trampa a causa de sus compromisos y habría recurrido a la organización y a su apoyo financiero durante sus campañas electorales, para luego abandonarla. Los motivos de la muerte de Kennedy permanecen aún en la oscuridad. Existen múltiples teorías para explicarla, que oscilan entre la leyenda rosa y la leyenda negra. ¿Fue Kennedy un presidente mártir, asesinado por su política valerosa? O, por el contrario, ¿fue su asesinato la desgraciada consecuencia de acciones discutibles de una personalidad menos virtuosa de lo que sostiene la leyenda? Atentados misteriosos Por su cargo mismo, los jefes de estado están especialmente expuestos a los atentados. Pero nunca ha sido fácil conocer los motivos reales de les asesinos, que pueden haber sido mercenarios a sueldo de una potencia enemiga o, simplemente, locos. También, agentes secretos o pobres diablos manipulados desde el exterior, muchos atentados políticos permanecen así en el misterio. Lincoln y Booth. antes que Kennedy y Oswald. La historia norteamericana está jalonada de estos enigmas. El 14 de abril de 1865, un día viernes santo, el presidente Abraham Lincoln, elegido en 1860, un siglo antes que Kennedy, es asesinado de un disparo de pistola en un teatro por John Wilkes Booth, un actor exaltado que entró en su palco. El móvil parecía político, puesto que Booth era sureño y había reunido un equipo para asesinar a los principales dirigentes de la Unión. Pero, ¿por qué fue asesinado, a su vez, tal como Lee H. Oswald, por Corvet Gordon el 26 de abril? ¿Estaba alguien interesado en enmascarar la amplitud del complot? Un atentado fallido: Reagan. El 30 de marzo de 1981, Ronald Reagan recibió una bala en el pulmón izquierdo y escapó apenas de la muerte. El que disparó fue John Warnock Hinckley, un joven neurótico neonazi, según parecía. Pero el arresto, el 7 de abril, de otro hombre que había intentado acabar con el presidente en su lecho en el hospital apoyó la teoría de un complot organizado, aunque no se pudo encontrar prueba alguna de ello. El caso de Juan Pablo II. Por el contrario, es muy probable que Mehmet Ali Agcca no actuara solo cuando trató de asesinar al Papa Juan Pablo II en Roma, el 13 de mayo de 1981. Pero la muerte, en 1985, del personaje central del atentado, Béohir Celenk, el hombre que armó al asesino, dejó la investigación en la estacada. Se habló de una “conexión búlgara" al servicio de Moscú. Las acusaciones de un prófugo soviético, Viktor lvanovitch Cheimev, en 1990, parecieren confirmar la teoría de un atentado financiado por la KGB. El poblamiento de la Polinesia Descubrimiento de nuevas tierras ¿Cómo lograron estos hombres alcanzar miríadas de pequeñas islas alejadas de todo continente, en un triángulo de cerca de 10.000.000 km 2 formado por Hawai, la isla de Pascua y Nueva Zelanda? ¿Cómo pudieron vivir y prosperar esos pueblos? Cuando los navegantes europeos Wallis, Bougainville o Cook descubrieron en el siglo XVIII, agotados pero maravillados, las innumerables islas y atolones que forman la Polinesia se sorprendieron de encontrar seres humanos viviendo tan lejos de todo continente. El misterio de su origen y de su presencia se plantea desde entonces. ¿Quiénes son? ¿Por qué se encuentran allí? Cosmogonía polinésica. Ilustración del diario de las misiones católicas, 1874. Sin embargo, la explicación mística de la presencia del hombre en el archipiélago polinésico no puede satisfacer a los científicos modernos En búsqueda de un continente desaparecido Una hipótesis para responder a estas interrogantes nace inmediatamente. Estos hombres de piel morena y cabellos ondulados habitarían estas islas desde siempre. Pertenecerían a una raza vernácula y serían los sobrevivientes de un inmenso continente que alguna catástrofe habría sumergido en el océano. Las islas actuales que conforman la Polinesia corresponderían a las cimas de las montañas más altas de este continente desaparecido. Las técnicas modernas de exploración del fondo marino permitieron demostrar que este misterioso continente no existió jamás. Y los estudios de antropología probaron que la emergencia autónoma de una raza de hombres no es posible y que los polinésicos no podían en ningún caso constituir una población humana aborigen. La piragua polinésica Desgraciadamente, nadie conoce exactamente la forma original de las embarcaciones ni la técnica de construcción que permitieron a los polinésicos ser los primeros en atravesar el Pacífico. Solo las piraguas utilizadas cuando Cook o Bougainville descubrieron esto pueblos, pueden informarnos. La gran piragua doble para viajes en alta mar estaba entonces constituida de varios cascos. Se trataba de troncos de árboles ahuecados con una hachuela, ensamblados uno detrás de otro, pudiendo alcanzar de 20 a 30 metros de largo. Todas las piezas de madera de la piragua eran atadas con lienzas de broza de coco trenzada que se hacían pasar por agujeros hechos a lo largo de las tablas. Estas piraguas cosidas podían contener de 10 a 20 personas, incluidos víveres y animales. Un origen controvertido Si el poblamiento de la Polinesia no puede ser indígena, tiene por origen migraciones. Dos teorías se enfrentan todavía. La primera afirma el origen americano de los polinésicos. Según el pre-historiador noruego Thor Heyerdahl, los primeros habitantes de los atolones se habrían hecho a la mar, hace 1.000 años, desde las costas del Perú, para colonizar nuevas tierras. Para verificar su hipótesis, se embarca en una balsa con la finalidad de alcanzar, desde la costa peruana, las islas Tuamotu. Se trata de la célebre expedición Kon Tiki, nombre de la embarcación. El científico, parte en 1947 desde Callao (Perú), llega a Oceanía después de tres meses y medio de navegación; de esta manera probó que la travesía era materialmente posible. Con el apoyo de esta demostración, Heyerdahl desarrolla también un razonamiento de orden teórico: constata que la alimentación de las poblaciones polinésicas se basaba, hasta fechas muy recientes, esencialmente en un producto, el camote. Ahora bien, esta raíz tiene, efectivamente, un origen americano y no asiático. La cuna asiática Sir embargo, ni la navegación del explorador noruego ni el argumento alimentario que desarrolló convencen totalmente a los científicos, Los descubrimientos arqueológicos efectuados desde los años 1960 abogan en favor del siguiente itinerario: hacia fines del tercer milenio antes de Cristo, los primeros colonos dejaron, por razones aún desconocidas, el sudeste de Asia. La isla de Bora Bora, Archipiélago polinesio. Se infiltraron en los archipiélagos del Pacifico sur-occidental, ya ocupados por poblaciones melanesias. Allí, se instalaron durante casi un milenio, aprendiendo horticultura de su contacto con los melanesios, de origen también asiático. En seguida, gracias a sus grandes piraguas dobles, descubrieron nuevas tierras deshabitadas: las islas Fidji, luego Tonga y Samoa. Cultivaron las tierras interiores, al mismo tiempo que explotaron los recursos del mar. A principios de nuestra era, la fuerte presión demográfica o las guerras, como lo relata la tradición oral, obligaron a los vencidos a exiliarse. Numerosos habitantes partieron hacia el este en busca de nuevas tierras en el océano infinito. Voluntariamente o forzados, estos viajeros se prepararon cuidadosamente. Los nuevos colonos llevaron consigo armas para defenderse en caso que el nuevo territorio estuviera habitado. Transportaron plantas cultivables, almácigos de taro o árbol del pan, bananas y cocos, junto con animales domésticos como cerdos, perros y pollos que servirían para su subsistencia. Estos exiliados, salidos de las islas Samoa o de Tonga, parecen alcanzar primero, llevados por los alisios y a costa de numerosas pérdidas y de grandes sufrimientos, el archipiélago de las Marquesas. En efecto, en las Marquesas, las excavaciones arqueológicas revelaron los niveles de ocupación del suelo más antiguas conocidos; datan de alrededor del 300 después de Cristo. Pero, los exploradores no se detienen ahí. Después de las Marquesas, continúan surcando el océano sobre sus endebles embarcaciones y finalmente terminan por colonizar todas las islas. Así, antes del 700 después de Cristo, ocupan las islas de la Sociedad (Tahití), Hawai y la isla de Pascua. Luego, entre 700 y 1100, una nueva ola de colonización se dirige a las islas Cook, las Australes y Nueva Zelanda. Una vez instalados en sus islas, los polinésicos, separados de todos los demás pueblos del Pacífico y de los otros continentes por inmensas extensiones de agua, se encuentran protegidos de las invasiones y de las grandes epidemias hasta la llegada de los europeos. Ancestros de las piraguas actuales, las balsas de junco de doble casco debieron transportar a los primeros habitantes de la Polinesia. Acuarela del siglo XVIII. (Servicio histórico de la Marina, Vincennes. Francia) Otro misterio: el poblamiento de América ¿Cuándo llegó el hombre al continente americano? Este misterio divide desde hace largo tiempo al mundo científico. Tres hipótesis se enfrentan. La primera aboga por una llegada muy antigua (hace más de 72.000 años). Se basa más en suposiciones fantasiosas que en datos científicos. La segunda, gracias a un pequeño número de descubrimientos arqueológicos fechados aproximadamente entre 30.000 y 10.000 años, sugiere una llegada entre 35.000 y 25.000 años. La tercera hipótesis se apoya en descubrimientos sólidos y estima la llegada del hombre entre 25.000 y 10.000 años. Pero, más debatido aún que el problema de la cronología, se plantea el del itinerario. ¿Qué ruta tomaron? Una cosa es segura: durante todo este período, el norte del continente americano estaba cubierto por importantes glaciares. ¿Pasaron los colonos a pie desde Asia por el estrecho de Bering? ¿Utilizaron embarcaciones y desembarcaron en la costa del Pacifico? Todas no son más que conjeturas por el momento. Aunque se tienen testimonios de la cultura material de estos primeros habitantes, ningún esqueleto de más de 11.000 años ha sido encontrado, por ahora. Sólo podemos constatar (ya que las fechas más antiguas apuntan, hasta hoy día, al norte) que el poblamiento de América se efectuó desde el norte hacia el sur. Glosario: Gibón: Los hilobátidos (Hylobatidae) son una familia de primates hominoideos que comprende a los llamados “simios menores” o gibones. Girondinos: Girondino, nombre dado a un grupo político moderado y federalista de la Asamblea Nacional y de la Convención Nacional que estaba compuesto por varios diputados procedentes de Gironda. Miríadas: Miríada es el nombre en griego clásico para el número 104 = 10.000 = 1002, esto es, cien veces cien. A veces se emplea en español como adjetivo que denota un número grande o incalculable. No olvides seguirme si no te quieres perder todos los demás enigmas que traeré.
Continúo con mi serie de posts dedicados a los enigmas que han puesto a prueba las creencias, la imaginación, la inteligencia y la razón de los humanos a lo largo de miles de años. Bestias aterradoras, mitos y leyendas fascinantes, inexplicables sucesos paranormales y toda clase de misterios que han rodeado decenas de civilizaciones desde el principio de los tiempos serán los enigmáticos temas que despertaran nuestra curiosidad. Taringueros, a mi personalmente no me gustan los posts donde las imágenes no aparecen y en su lugar esta esa fea X roja, así que cuando vean eso en mis posts no duden en escribirme un MP diciéndome donde esta la susodicha X para hacer la corrección necesaria o simplemente haciéndome cualquier sugerencia, algunas imágenes corresponden a antiguos grabados o pinturas que merecen ser vistos. En este post veremos: *La gran serpiente de mar *El Vudú *La mascara de hierro *El ataque a Pearl Harbor *Matusalén Grandes Enigmas de la Humanidad Parte 3 La gran serpiente de mar Un navío dispara sobre dos animales marinos gigantes En julio de 1897, la cañonera francesa Avalanche , que estaba patrullando en el norte de la bahía de Along, en el Tonkin, trata de matar a dos serpientes de mar. Es la primera vez que un navío de guerra dispara un cañonazo en contra de una de estas criaturas que se cuentan entre los más famosos enigmas de la zoología. La Avalanche no es el primer buque en descubrir tales animales en la bahía de Along, pero es el único que lo encuentra tres veces en ocho meses y su experiencia constituye uno de los testimonios más importantes en favor de la existencia de la gran serpiente de mar. La Serpiente, dibujo a la aguada de Víctor Hugo (Paris, casa de Víctor Hugo). Un misterio de múltiples identidades Después de un profundo estudio del tema que le dio renombre mundial en los años sesenta, un zoólogo belga, el doctor Bernard Heuvelmans piensa que detrás del nombre genérico "serpiente de mar" se disimulan diferentes tipos de animales gigantes, demasiado escasos y veloces para que haya sido posible alguna vez capturar alguno. Habría cinco tipos de animales cuyo movimiento ondulatorio vertical los clasifica entre los mamíferos. Dos serían pinnípedos (tipos llamados cuello largo y caballo marino), tres serian cetáceos (llamados multijoroba, multialeta y super-nutria) acercándose a los arcocetáceos, (fósiles que se conocen por su cuello delgado). Vendría después un reptil (llamado "saurio oceánico", que puede ser un cocodrilo gigante o un saurio de la antigüedad, ambos sobrevivientes de la prehistoria. En fin, encontraríamos unos tipos de anguilas gigantes, única especie de la que se haya capturado un individuo en estado de larva y que medía 2 metros de largo. Primer encuentro Revelado en la edición del 5 de marzo de 1898 del Courrier d'Haiphong (Correo de Haiphong), el pleito del teniente de navío Lagrésille y de su tripulación con los monstruos marinos comienza en julio de 1897 durante una patrulla frente a la bahía de Along. Si se cree en la declaración del oficial, dos animales de más de veinte metros y de un diámetro de dos a tres metros aparecieron repentinamente en la superficie del agua. Contrariamente a las serpientes, se desplazan con ondulaciones verticales. Inmediatamente Lagrésille hace alistar uno de los cañones de repetición del buque y ordena un disparo a 600 metros. El tiro es ligeramente corto y los animales, asustados, vuelven a sumergirse resoplando ruidosamente y dejando en la superficie un remolino similar al de una rompiente. Los testigos tienen el tiempo de observar la pequeña dimensión de sus cabezas. Serpiente de mar o cardumen de delfines... Una explicación posible a los anillos que los marineros divisaron. (Ilustración del siglo XIX) El retorno de los monstruos La segunda observación se revela mucho más tormentosa. El 15 de febrero de 1898, mientras la Avalanche atraviesa la bahía de Fai-tsi-loung, al norte de la bahía de Along, dos bestias parecidas a las del primer encuentro se perfilan en el mar. Esta vez Lagrésille no duda y enfila tras ellas. A 300 ó 400 metros del blanco, los cañones de repetición disparan y registran a lo menos dos tiros en el blanco, en uno de los animales, sin embargo, aparentemente, ninguno lo deja herido, uno de los animales desaparece en las profundidades y la Avalanche trata de dar un espolonazo a otro, pero éste es demasiado rápido. La cañonera lo persigue entre las islitas de Fai-tsi-loung. La cacería dura, en vano, una hora y media, durante la cual los marinos franceses pueden observar a su gusto el animal. Su tamaño se acerca a los treinta metros, su piel es gris y lisa, sus aletas son negras y cada una de sus emersiones es precedida de un chorro de agua vaporizada, producido por la violencia de su respiración. Su cabeza se parece a la de una foca, pero es dos veces más grande, y una cresta en forma de dientes de sierra sigue la línea de su lomo. Serpiente de mar, según Gesner, 1598. Un almuerzo agitado El 26 de febrero de 1898, Lagrésille invita a bordo al comandante Joannet y nueve oficiales del acorazado Bayard . La víspera, en una recepción, se había burlado de él y de su historia. Durante el almuerzo, mientras la cañonera navega nuevamente por la bahía de Fai-tsi-loung, un marinero corre a avisarles que dos "serpientes de mar" están a la vista. La Avalanche persigue una de ellas durante 35 minutos y Lagrésille y sus invitados pueden observarla claramente a unos 200 metros. Dos de los oficiales poseen una cámara fotográfica, pero la demora en armarlas permite al animal alejarse demasiado como para que logren una fotografía nítida. De vuelta a bordo del Bayard , el comandante Joannet pone al corriente al almirante de la Bédolliere , quien envía un telegrama al gobernador general Paul Doumer, futuro presidente de la república, para informarle de lo observado y de su intención de organizar una batida con cañoneras y lanchas de vapor para tratar de capturar uno de los animales. Pero unos incidentes fronterizos con China le impiden poner en marcha su proyecto: las serpientes de mar, una vez más, llevan su secreto a las profundidades del mar... Un extraño y gigantesco despojo sacado del mar por unos pescadores japoneses, cerca de las costas de Nueva Zelanda, año 1977 Monstruos a profusión Desde la antigüedad, los marineros no dejaron de enfrentarse a la serpiente de mar. Pero, hasta el siglo XVI, la mayoría de los relatos son poco precisos. Algunos de los encuentros recientes son a veces extraordinarios. ¿En familia? En 1876, el vapor británico Néstor, divisa en el estrecho de Malaca un monstruo de una longitud impresionante de unos 65 metros, cuya cola cilíndrica mediría, 45 metros... Tales cifras hacen pensar que la tripulación en realidad vio a un adulto con sus pequeños nadando en fila uno detrás del otro. Torpedeado. El 30 de julio de 1915, el submarino alemán U-28 hundió al vapor británico Iberia. El barco explota a una profundidad de entre 100 y 200 metros, y una especie de cocodrilo gigante de unos 20 metros de largo es eyectado al aire junto con restos y desechos del barco, para luego caer al mar retorciéndose. Abordado. El 30 de diciembre de 1947, el barco americano Santa Clara choca a la altura de Carolina del Norte con un animal en forma de anguila de unos quince metros de largo, que se hunde después de haberse retorcido unos instantes en un gran charco de sangre. Encuentro bajo el mar. En octubre de 1969, el submarino de bolsillo Alvin se encuentra cara a cara, frente a las costas de las Bermudas, a 270 metros de profundidad, con un animal grande con cabeza de reptil, un largo cuello y aletas. La bestia desaparece antes de poder ser filmada. Sobre el puente de un pesquero. El 10 de abril de 1977, el pesquero japonés Zuigo Maru, iza a bordo un despojo monstruoso de más de diez metros, no lejos de Nueva Zelanda. Exhala un olor tan fétido que el comandante ordena lanzarlo de vuelta al mar. Las fotografías muestran un animal de cuello largo y una gran cola que recuerdan a un plesiosauro. Es la noticia de primera plana en Japón, y la bestia inspira, incluso, un personaje de tira cómica. El vudú Culto mágico y muertos vivos Incluso en nuestros días, el vudú sigue vivo en Haití, sobre todo en los estratos populares de la sociedad. Fascina con sus ritos mágicos y con los zombis, que son personas muertas que unos hechiceros llamados "boko" pretenden poder sacar de sus tumbas para hacer de ellos sus esclavos. En 1980, el extraño caso de un campesino haitiano llamado Clairvius Narcisse llamó la atención de algunos investigadores sobre un tema que estaba hasta entonces relegado al campo de la superstición. El "polvo que fabrica zombis" Algunos investigadores han supuesto que los hechiceros haitianos utilizaban un polvo especial para transformar a sus víctimas en zombis. Este veneno era vertido a menudo en un zapato o en la espalda de una persona para que su piel quedara impregnada. Según el Dr. Wade Davis, de la Universidad de Harvard, estaría hecho con huesos humanos reducidos a polvo y sacados de un cadáver, dos lagartijas recién muertas, los huesos secos de un sapo grande, el Bufo marinus , que es muy venenoso y los restos de un gusano. Se agregarían también algunas plantas; como una especie de albizzia, que contiene saponina, la que puede perturbar la respiración, el pois gratter y dos peces de mar, como el pez globo que contiene tetrodo toxina. Los animales se asan y luego se muelen en un mortero con los demás ingredientes y, finalmente, se pasa todo por un cedazo. La tetrodo toxina provoca una parálisis que produce inmovilidad total durante la cual la frontera entre la vida y la muerte se vuelve incierta, aun para los médicos más experimentados. Para Davis, el "boko" utilizaría una ayuda material, el veneno, que aumentaría sutilmente el temor de la víctima, pero que funcionaría aún mejor si ella está persuadida de que su torturador posee estos poderes y cree realmente en el vudú. Vuelto a la vida Narcisse se había presentado dieciocho años antes, el 30 de abril de 1962 en el hospital Albert Schweitzer de Deschapelles, quejándose de fiebre y dolores. Su estado empeoró y, el 2 de mayo, fue declarado muerto por dos médicos en presencia de su hermana Angelina. El cuerpo fue dejado en la cámara de frío del hospital hasta ser enterrado, el 3 de mayo, en un cementerio de su aldea. Diez días más tarde, se colocó una lápida recordatoria en su tumba. En 1980, Angelina se encontró con un hombre que se presentó diciendo que era su hermano muerto. Le dijo que había sido transformado en zombi a causa de un problema de sucesión con otro de sus hermanos, quien le habría pagado a un "boko" para ello. Recordaba su "agonía", los llantos de Angelina y la impresión que había tenido como de flotar por encima de su cuerpo. Enseguida, lo habían sacado del ataúd y después de su "resurrección" lo habían llevado a los alrededores de Cap Haitien y obligado a trabajar durante dos años como obrero agrícola en una plantación, junto a otros zombis. Aunque se había dado cuenta de su situación, no podía reaccionar y vivía como en un sueño, bajo la impresión de que los acontecimientos se movían en cámara lenta. Podía comer normalmente pero la sal le estaba prohibida. La muerte de su amo libera a los zombis de la fuerza que los mantiene de alguna forma prisioneros y Narcisse no podía pensar en volver a su aldea natal hasta la muerte de su hermano ya que sentía todavía mucho miedo de él. No quiso nombrar a los que lo habían sacado del cementerio y mantenido en esclavitud. El asunto tuvo tal resonancia que, en 1981, un equipo de la BBC fue enviado al lugar para efectuar una investigación. Lamarque Douvon, director del centro de psiquiatría y neurología de Puerto Príncipe, que se interesaba desde los años 50 en el vudú, decidió verificar las declaraciones de Narcisse. Junto a su familia, preparó una serie de preguntas cuyas respuestas sólo podían conocer ellos, con el fin de confundir a un eventual impostor. Sin embargo, Narcisse respondió correctamente a todo, convenciendo a Douvon de que este fenómeno era real. Sin embargo, como ni su familia ni los habitantes de su aldea querían volver a verlo, Narcisse fue admitido en la clínica de Douvon y, después, en una misión bautista. Peregrinaje vudú a la cascada "Salto del Agua", en Ville Bonheur (Ciudad Felicidad), en Haití Un lado negro y uno blanco. De acuerdo con su maquillaje, el hechicero vudú puede ser maléfico o bienhechor. El culto vudú Según el culto vudú, un dios, llamado también "Gran Maestro", que está por encima de todo, ha creado a unos espíritus, los "loa", para servir a los hombres. Después del bautizo católico, el adepto se pone bajo la protección de su "loa raíz" una especie de espíritu tutelar de la familia. Más tarde, es revestido con una nueva personalidad durante una ceremonia de iniciación y debe servir al "loa maestro en jefe", quien de ahí en adelante dirige su vida. La toma de posesión del maestro se realiza en una ceremonia donde algunos animales, especialmente aves, son inmolados, los oficiantes son el "uga", sacerdote vudú, o "mambo" si se trata de una mujer, el "boko" o mago que puede hacer tanto el bien como el mal, y el "loup-garou" o hechicero, Todos ellos son inseparables. Los zombis Uno de los aspectos más controvertidos del vudú se refiere naturalmente a la existencia de los zombis y muchos científicos tratan a las personas afectadas como enfermos mentales. En su lugar de origen, el zombi es objeto de temor y también de piedad, ya que su calvario es visto como una maldición. Sucede, a veces, que a los difuntos se les corta la cabeza para que no se transformen en zombis. Pareciera que existen tres clases de zombis. El "zombi astral", elemento del alma que puede ser transmutado según la voluntad de quien la posee; el "zombi cadáver", zombi de carne y hueso que se puede hacer trabajar, y el "zombi sabana", antiguo zombi que ha vuelto al estado de ser vivo. Estudios recientes, como el realizado por el Dr. Wade Davis de la Universidad de Harvard, autor de un libro muy completo sobre el tema, publicado en 1985 y titulado Vudú, han demostrado que es posible llegar a detener casi completamente el ritmo cardiaco de un ser vivo y darle la apariencia de un muerto, utilizando ciertas sustancias. Luego, el hechicero y sus ayudantes esperan que la familia haya partido después del entierro, exhuman el cuerpo de su ataúd y se apoderan del difunto. Davis notó también que aquellos que se transformaban en zombis eran personas a quienes se reprochaba algún comportamiento censurable (problemas de tierras, ambición excesiva, seducción de la mujer de otro hombre, difamación) y que eran juzgados por sociedades secretas haitianas llamadas Bizango. Así, por ejemplo. Narcisse tenía efectivamente un litigio de sucesión con su hermano y éste parece haberle hecho pagar caro por ello. Orígenes africanos del vudú En el Togo y en el antiguo Dahomey, el término vudú se utilizaba para referirse a unas divinidades que representaban a las fuerzas de la naturaleza. Los hombres las invocaban para obtener felicidad en su vida y también cumplían un papel importante en la prevención y en la curación do las enfermedades. En el siglo XVI se inició el comercio de esclavos africanos hacia Haití. Ellos llegaban con sus tradiciones y sus costumbres y, a pesar de las campañas efectuadas por la Iglesia, los cultos africanos permanecieron vivos, al igual que en el Brasil, donde se llaman candombe o macumba y en el Caribe. El vudú, sin embargo, recibió algunas influencias del cristianismo y las adaptó. Así, por ejemplo, algunos espíritus corresponden a santos católicos. Estas modificaciones lo han alejado del culto original venido de África. La máscara de hierro Un prisionero sin rostro El origen de una leyenda que encendió la imaginación de novelistas y dramaturgos es un extraño prisionero a quien Luis XIV prohibió todo contacto con el mundo. Revelado por Voltaire e inmortalizado por Alejandro Dumas, el "hombre de la máscara de hierro" es aún hoy en día un misterio: ¿quién era, y qué hizo para ser aislado de esa manera?. Antiguo mosquetero de confianza del rey y de su ministro Louvois, Benigno de Saint-Mars es, en 1665, comandante de la Fortaleza de Pignerol, en los Alpes. Tiene a su cargo varios prisioneros, entre ellos, el antiguo ministro Fouquet y el duque de Lauzun, Saint-Mars deja Pignerol en 1681 y asume la comandancia del Fuerte de Exilies: dos prisioneros le siguen. Cuando, en 1687, se convierte en gobernador de la isla Santa Margarita, frente a Cannes, lleva a uno de los dos hombres consigo. El individuo es escondido en un carruaje cerrado recubierto de molesquín. En 1698, Saint-Mars es nombrado comandante de la Bastilla, un prisionero lo acompaña todavía. Para preservar su anonimato, Saint-Mars le cubre el rostro con una máscara de terciopelo con articulaciones de metal: la "máscara de hierro". Cuando el cautivo muere en 1703, es enterrado con un nombre ficticio (Marchiali) en el cementerio de San Pablo de Paris. ¿Quién fue el hombre de la máscara de hierro? El caso revelado por Voltaire En su obra El siglo de Luis XIV, publicada en 1751, Voltaire es el primero en evocar el caso de la máscara de hierro. "Se envió, con máximo secreto, al castillo de la isla Santa Margarita, en el mar de Provenza, a un prisionero desconocido, de estatura fuera de lo común, joven y de la más bella y fina estampa. Durante el viaje, el prisionero llevaba una máscara cuya mentonera tenía resortes de acero, que le permitían comer con la máscara puesta. Había órdenes de matarlo si se descubría. Permaneció en la isla hasta que un oficial de confianza, llamado Saint-Mars, alcaide de Pignerol, designado alcaide de la Bastilla el año 1690, fue a buscarlo a la isla Santa Margarita y lo condujo a la Bastilla, siempre enmascarado. El marqués de Louvois fue a verlo a la isla antes del traslado. El desconocido fue llevado a la Bastilla, donde se le alojó espléndidamente No se le negaba nada de lo que pedía. Su mayor gusto era por la ropa de una fineza extraordinaria y por los encajes. Tocaba la guitarra. Se le daba la mejor comida y el alcaide rara vez se sentaba delante de él." Los cinco de Pignerol El hombre de la máscara es seguramente uno de los prisioneros que Saint-Mars tiene a su cargo cuando dirige Pignerol, al comienzo de su carrera. Dos de ellos son hombres famosos: el rico y astuto ministro Fouquet, encarcelado por Luis XIV, celoso del fasto del personaje o sinceramente convencido de su corrupción, y el caprichoso duque de Lauzun, mariscal de campo del rey, comprometido en intrigas amorosas. Ninguno de los dos puede ser el de la máscara de hierro: Fouquet muere en 1680, Lauzun es liberado poco antes de la partida del alcaide. En los últimos meses de la estadía de Saint-Mars en Pignerol, cinco prisioneros ocupan los calabozos de la imponente fortaleza, uno de ellos es un monje condenado por haber estafado a varias doncellas de la corte pretendiendo haber encontrado la piedra filosofal. Otro, Dubreuil, es un oficial acusado de espionaje y traición. Un tercero Matthioli, es un conde italiano súbdito del duque de Mantua, que intentó engañar a Luis XIV en una negociación. El cuarto, La Rivière, es el lacayo de Fouquet, mantenido prisionero después de la muerte de su amo: el intrigante ministro pudo haberle revelado peligrosos secretos. El quinto, Eustaquio Dauger, o d'Auger, es un joven caballero de la corte acusado de estar involucrado en el caso de los venenos. La máscara de hierro en la Bastilla, grabado de 1789- 1790 (Paris, Museo Carnavalet.) El fiel prisionero. En 1681, Saint-Mars llega a Exilies con dos de sus prisioneros. No los llama de otra manera que no fuera "los dos de la torre de abajo". Sin embargo, por la correspondencia del comandante se puede averiguar que Matthioli y Dubreuil permanecieron por algún tiempo en Pignerol después de la partida de Saint-Mars y que el monje muere allí. Por lo tanto, "los dos de la torre de abajo" son La Rivière y Dauger. Uno de ellos, enfermo, muere en 1686: se trata muy probablemente de La Rivière, aquejado de un mal que lo inmovilizaba a menudo, incluso cuando servía a Fouquet. El sobreviviente es, entonces, forzosamente, Dauger. Esta certeza es reforzada por una carta del hijo del marqués de Louvois que, en 1691 habla a Saint-Mars del prisionero que tiene a su cuidado "hace más de veinte años": sólo la fecha de encarcelación de Dauger corresponde. En 1694, Malthioli y Dubreuil se reúnen con Saint-Mars en Santa Margarita. El italiano muere pocos meses más tarde. Cuando asume su cargo en la Bastilla, en 1698, Saint-Mars parte de Santa Margarita con los dos sobrevivientes: uno está enmascarado, el otro es Dubreuil, que es dejado en el fuerte de Lyon. Nuevamente, el hombre de la máscara no puede ser sino Eustaquio Dauger. Eustaquio Dauger Desde su encarcelación en 1669, Dauger es objeto de una atención constante. Su nombre no es citado más que a su llegada y, en adelante, cuando un importante ministro de Luis XIV, como Louvois, inquiere sobre su estado, lo hace hablando a Saint-Mars del "prisionero de la torre de abajo" o de "vuestro antiguo prisionero". Por otra parte, las instrucciones de Louvois son claras: se debe mantener al hombre en secreto y asegurarse que no tenga ninguna comunicación con el exterior. Saint-Mars le lleva personalmente las comidas: ni siquiera sus centinelas pueden acercársele. Este enclaustramiento absoluto parece significar que Dauger guarda un secreto terrible. En 1675, Louvois acepta que éste sirva de lacayo a Fouquet en reemplazo de La Rivière, a menudo enfermo. Contacto sin riesgo. Fouquet está también condenado de por vida e incomunicado del mundo. Aún permanecen dos enigmas: ¿cuáles son esos terribles secretos y por qué Dauger es encarcelado con tantas precauciones en vez de ser simplemente asesinado? La hipótesis preciada por los novelistas que el hombre de la máscara de hierro fue un hermano de Luis XIV no puede ser defendida seriamente. Después de los estudios de un historiador del siglo XX (M. Duvivier), la carrera de Dauger es bien conocida y nada permite relacionar su personaje a la familia real. Queda el hecho que se creyó necesario no sólo aislarlo para impedirle revelar lo que fuera, sino que se cuidó de esconder también su rostro, que debió contener un secreto en sí mismo... Las antiguas hipótesis La máscara que cubría la cara del prisionero de Saint-Mars alimentó muchas hipótesis. Sería para disimular un parecido con un gran personaje que se le habría impuesto al cautivo llevar la máscara, al tiempo que se le trataba con las mayores consideraciones. A partir del siglo XVIII, se propusieron varias identidades. La más famosa es la aventurada por Voltaire y retomada por Alejandro Dumas, autor de la novela El vizconde de Bragelone: el hombre de la máscara de hierro sería un medio hermano mayor de Luis XIV, fruto de las relaciones adúlteras entre Ana de Austria y el conde de Buckingham. Sin embargo, también habría podido ser un gemelo del Rey Sol; su hermano menor nacido de un matrimonio secreto entre Ana y Mazarino; un hijo natural del rey Carlos II de Inglaterra... o incluso el escritor Molière, quien, después del Tartufo, ¡habría sido víctima de la venganza de los devotos! El ataque japonés a Pearl Harbor ¿Fue una trampa tendida por Roosevelt? El 7 de diciembre de 1941, un sorpresivo ataque efectuado por la aviación japonesa destruyó la escuadra norteamericana del Pacífico, en su base de Pearl Harbor. La facilidad con que logró el éxito hizo surgir una duda: ¿Roosevelt habría dejado deliberadamente el camino libre a los japoneses a fin de vencer las reticencias de los norteamericanos a entrar en la guerra? A las 07:55 hora local, en la quietud de la mañana dominical, la gente se despierta lentamente en la base norteamericana de Pearl Harbor, situada en la isla de Cahu, en el corazón del archipiélago de Hawai. Repentinamente, un zumbido atronador rompe la calma y un diluvio de hierro y fuego cae del cielo: 183 aviones japoneses están bombardeando la base. La guerra se transforma en un conflicto mundial Después de la eliminación, en 1939, de Polonia, 1940 es un año de guerras relámpago en Europa occidental. Pero en 1941 la guerra se transforma realmente en un conflicto mundial. Ante la resistencia de Gran Bretaña, Hitler cambia de estrategia y para ayudar a los italianos, envía en marzo a África al Afrika Korps del general Römnel. Invade Yugoslavia y Grecia en abril y, por sobre todo, pone en marcha el 22 de junio el plan Barbarroja y ataca a la Unión Soviética. En forma paralela, los Estados Unidos se comprometen y prestan un apoyo cada vez más activo a Gran Bretaña, a la que entregan material bélico gracias a una ley sobre préstamo y arrendamiento. El 14 de agosto de 1941. Churchill y Roosevelt firman la Carta del Atlántico. El ataque japonés a Pearl Harbor termina por globalizar el conflicto. De ahora en adelante, una Gran Alianza une a los Estados Unidos con el Reino Unido y la Unión Soviética en contra de los poderes del Eje. Un ataque fulminante El pánico reemplaza a la incredulidad y la sorpresa es total. Bajo las bombas y los torpedos, los acorazados, cruceros y destructores de la flota norteamericana en el Pacifico, se incendian o zozobran. La aviación queda atrapada en tierra, impotente, mientras los hangares y los estanques estallan. A las 18:45, una segunda oleada, originada por 170 atacantes toma el relevo. El balance es desastroso; 2.403 muertos y 1178 heridos, 18 buques fuera de combate y 159 aviones destruidos. Con pérdidas muy pequeñas, Japón lograr realizar exitosamente el ataque por sorpresa más formidable de todos los tiempos. Es un plan increíblemente audaz del almirante Isoroku Yamamoto, un ataque a 5.500 kilómetros de Japón contra la base enemiga mejor protegida de todo el Pacifico; esta "locura" ha tenido un éxito total gracias a una minuciosa preparación de la aviación y de los servicios de inteligencia. Es verdad que la suerte ha jugado también un buen papel, al igual que la negligencia de los norteamericanos. El presidente Roosevelt. ¿Tanto quiso vencer el aislacionismo norteamericano al punto de utilizar a Pearl Harbor como un cebo? Sospechosas negligencias de los militares norteamericanos En el lugar de los hechos, el general Short y el almirante Kimmel advertidos de una posible ofensiva nipona, no piensan que Pearl Harbor pueda ser el blanco escogido. Por negligencia, abandonan la vigilancia por radar y no cambian ninguna de sus rutinas; la flota regresa a la base cada fin de semana, como de costumbre. Además, los dos hombres no congenian y no intercambian información. En Washington sucede algo similar, Se ha descifrado el código secreto de las japoneses y se sabe que preparan algo, pero los servicios de inteligencia no se coordinan entre sí, más bien tienen celos unos de otras y, sobre todo, no logran separar lo verdadero de lo falso: los japoneses se han transformado en los maestros en el arte de la desinformación. Finalmente, si bien las autoridades responsables norteamericanas no desconocen las políticas expansionistas de Japón, saben también de su debilidad económica y piensan que no tendrá la osadía de atacar directamente a los Estados Unidos. En el peor caso si es que esta locura tentara a los japoneses, las Filipinas serían seguramente el blanco amenazado y no Pearl Harbor. Por esta razón, aun cuando el general Marshall fue informado una hora y media antes de la operación, que se preparaba un ataque inminente en contra de una base norteamericana, no previno en primer lugar a Pearl Harbor. Como todos los demás, no quiso creer en la increíble verdad. Tantas torpezas acumuladas despiertan pronto las sospechas y, terminada la guerra, algunos partidarios del aislacionismo acusan al presidente Roosevelt de haber utilizado a la escuadra de Pearl Harbor como un cebo para atraer un ataque japonés y forzar a su país a entrar en la guerra. Y así nace la teoría de la duplicidad de Roosevelt. Los japoneses habrían caído en una trampa y la opinión pública norteamericana, reticente, habría sido enfrentada a un hecho consumado. 7 de diciembre de 1941, 07.55 horas: los japoneses, bajo el mando del almirante Yamamoto, atacan la base norteamericana de Pearl Harbor. El mito de la provocación En realidad, Roosevelt ya se había comprometido deliberadamente con la guerra al suministrar ayuda a Gran Bretaña, aunque para él el frente europeo era prioritario y no tenía interés alguno en participar los hechos en el Pacífico. Sin ceder ante Japón, había buscado, hasta entonces, ganar tiempo. Por su lado, Japón había hecho lo mismo durante bastante tiempo, aunque tratando de hacer avanzar a sus peones lo más lejos posible. El gobierno nipón había firmado un pacto tripartito con Alemania e Italia, porque vio ahí el medio para proseguir su política de conquistas territoriales en China y en el sudoeste asiático así lo que buscaba era disuadir a los Estados Unidos a fin que no se opusieran a sus intereses imperialistas. Sin embargo, cuando en julio de 1941 el ejército japonés ocupó el sur de Indochina, los norteamericanos reaccionaron inmediatamente cortándoles el aprovisionamiento de petróleo. Cada uno buscaba hacer ceder al adversario sin entrar en un conflicto abierto. Japón se da cuenta que no puede lograr sus fines sin que Washington reaccione. Entonces decide precipitar los hechos, y se lanza en un conflicto que considera inevitable, empleando para ello el efecto sorpresa. Pearl Harbor fue un éxito táctico indiscutible. Pero, más allá de eso, al provocar al gigante norteamericano, el almirante Yamamoto selló, a su pesar, el final del conflicto mundial. Ataques por sorpresa y provocaciones Ataque sorpresivo. Ya en febrero de 1904, el Japón Imperialista rehúsa todo entendimiento con Rusia para compartir las zonas de influencia en el Extremo Oriente y envía a su flota a atacar por sorpresa, en medio de la noche, a la flota rusa fondeada en Port-Arthur. Los japoneses aseguran así su dominio en una guerra que termina pronto, en 1905, con la derrota de Rusia, que es humillada y pasa a ser el primer país colonizador vencido por una nación no occidental. Pretexto. En 1898, los Estados Unidos, al ver amenazados sus intereses en Cuba por los colonos españoles de la isla, toman como pretexto la explosión del acorazado Maine en la rada de La Habana para atacar a los españoles. La derrota de estos últimos provoca el fin del imperio colonial español, la independencia de Cuba y el progresivo aumento de la influencia de Estados Unidos en todo el continente americano. Provocación. Para justificar la invasión de Polonia por el ejército alemán, los servicios especiales nazis organizan en forma minuciosa un incidente fronterizo el 31 de agosto de 1939. Hombres disfrazados con el uniforme polaco simulan atacar una estación de radio alemana en Gleiwitz para calificar enseguida la acción, con todo el peso de la propaganda hitleriana, como una provocación polaca que requiere un severo castigo. Matusalén Una larga vida de 969 años La muerte es, sin duda, la más terrible de las barreras a las que el hombre se ve enfrentado. Así también, uno de sus más antiguos combates ha sido tratar de retrasar el instante fatídico. Es por esto que, según las épocas, el hombre se volvió hacia prácticas mágicas, luego hacia el ocultismo. En nuestros días, la ciencia tomó el relevo. Pero la imaginación humana también se alimentó de relatos cuyos personajes vivían indefinidamente. Fragmentos de la Danza de la muerte de Lübeck “Viejo como Matusalén” La longevidad atribuida a Matusalén, uno de los patriarcas antediluvianos del Génesis, es también proverbial. De hecho, los 969 años que le atribuyen los escribas en las Escrituras constituyen casi la única información que se tiene sobre este personaje, le confieren una especie de récord, puesto que cuentan que su bisabuelo, Adán, vivió 930 años, su abuelo, Set, 912 años, y su padre Henoch, 305 años. Sin embargo, este último no murió sino que fue "llevado" por Dios después de una vida perfecta. Al hijo de Matusalén, Lamech, le confieren sólo 177 años, pero la descendencia recuperó su vigor con Noé, el héroe del Diluvio, que murió a los 950 años. Esa es la leyenda. Existen dos hipótesis sobre la interpretación de estas longevidades fabulosas que no son, por lo demás, contradictorias. La primera supone que los años concedidos a los patriarcas son, en realidad, el número de meses de sus vidas; se obtiene de esta manera alrededor de 77 años para Adán, 76 para Set, más o menos 81 años para Matusalén, 30 años de existencia terrestre para Henoch y 79 años para Noé. En cambio, según este cálculo, Lamech habría vivido apenas quince años. Los escribas habrían efectuado esta conversión con el fin de exaltar a estos hombres dignos de admiración. Según otra teoría desarrollada por los especialistas de la Biblia, estas vidas sobrenaturales habrían sido inventadas para establecer genealogías sin lagunas que cubrieran con pocos nombres largos períodos prehistóricos. Esta manera de proceder se repite con el sacerdote caldeo Beroso, quien en su historia de Babilonia, escrita alrededor de 280 años antes de Cristo, afirma que los reinados de los diez reyes de las épocas fabulosas no abarcan menos de... 432.000 años. Las edades del hombre, litografía de 1906 (París Museo de las Artes y Tradiciones Populares) Historias de inmortales El lema de la inmortalidad, o en su defecto el de la longevidad extrema, obsesionó la imaginación del hombre desde los tiempos más antiguos. Ya, en la mitología asirobabilónica, en la Epopeya de Gilgamesh, en el tercer milenio antes de Cristo, se evoca la posibilidad. Atraviesa discretamente la historia de la literatura hasta el siglo XIX, luego se desarrolla en el seno de una corriente fantástica que lo trata en general como una maldición. Obras importantes como El judío errante , de Eugène Sue (1845), el ciclo de She, La-que-debe-ser-obedecida, de sir Henry Rider Haggard (1887-1923), Drácula, de Bram Stoker (1897), o series muy populares en su época, tales como la consagrada al enigmático Dr. Nikola de Guy Boothby (1895-1905), ilustran la búsqueda de un sueño que revela, a fin de cuentas, una pesadilla física y mental. En el siglo XX la evolución de la ciencia ofrece nuevos recursos. Pero la literatura sigue dominada por la idea que una longevidad extrema no procura más que aburrimiento y que ésta no se adquiere sino que al precio de compromisos moralmente inaceptables: así el sabio Fausto no duda en pactar con el diablo a cambio de una nueva juventud. Este mito se repite en la época contemporánea por ejemplo, en El Maestro y Margarita , novela del escritor soviético Mikhail Boulgakov (1891-1940), inédita hasta 1966. La moraleja de estas obras es la misma: no se puede ir impunemente contra las leyes de la Naturaleza... Los límites de la vida humana De manera más comprobable, la historia nos da a conocer, de tiempo en tiempo a través de los siglos, la existencia de personas que sobrepasaron ampliamente la esperanza de vida de sus épocas. Esta se ha alargado en proporciones extraordinarias desde la Prehistoria, pero el "despegue" esencial se produjo recién en el siglo XIX. De hecho, un hombre vive hoy en día tres veces más que el de Cromagnon. Por otra parte, las investigaciones recientes ubican la barrera biológica de la especie humana en alrededor de 110 años. Estimación que sufre excepciones: en 1958, un colombiano habría alcanzado la respetable edad de 160 años. Récord conmemorado por la Oficina de Correos colombiana con una estampilla que tenía por leyenda: "¡El hombre más viejo del mundo!" Esta noción de barrera biológica fue dada a luz por un americano, el Profesor Leonard Hayflick: sus experiencias in vitro parecen probar que las células se comportan como si tuvieran una especie de reloj interno que determina de antemano durante cuánto tiempo vivirán y seguirán dividiéndose. Ultima etapa de la vida, la vejez. Es bajo rasgos semejantes que se imagina a Matusalén... con 969 años, pintura de Durero (Florencia, Museo de los Oficios). ¿La ciencia versus el “reloj biológico”? Si la noción de barrera biológica corresponde a una realidad, sólo la manipulación genética permitirá eludir el infranqueable obstáculo que representa hoy en día. ¿Alcanzará algún día la ciencia este resultado? Si así fuese, habrá puesto entonces un pie en un terreno hasta hoy reservado a lo divino. Por ahora, el hombre se contenta con explorar la vía del trasplante de órganos defectuosos por equivalentes artificiales. La miniaturización de la electrónica lo hace cada vez más factible y podemos imaginar que un día algunos conejillos de Indias podrán convertirse en "cyborgs", es decir en unos cerebros con envolturas totalmente artificiales y altamente desarrollados. En su libro Cuando el hombre se convierte en máquina (1971), el periodista científico americano David Rorvik presenta esta mutación como un gran paso adelante para la humanidad... o más bien hacia la inhumanidad, no pueden evitar de replicar algunos. Magia, ocultismo y longevidad Para luchar contra los estragos del tiempo en el organismo, los hombres se han visto tentados a menudo a recurrir a lo sobrenatural. El vampirismo. Contrariamente a una idea preconcebida, el vampiro no es un difunto sino un "no-muerto" (ese es el sentido de nos-feratu), un ser inmovilizado en la frontera que separa la vida de la muerte. El vampiro ha adquirido la longevidad, a menudo contra su voluntad, al ser victima de otro vampiro. Esta forma de semi-mortalidad tiene todo de una condena y el "verdadero" vampiro es más cercano al monstruoso Nosferatu que al seductor Drácula, las dos caras dadas por el cine al mismo héroe del escritor Bram Stoker. La Magia negra. Una longevidad deseada puede resultar de un pacto consumado con fuerzas oscuras. Se pretende que algunos grandes brujos de la macumba, la magia negra brasilera, hayan vivido más de dos siglos. Autores de ciencia ficción, como el americano Lovecraft, han Imaginado, por otra parte, una forma de "vampirismo" psíquico que permitiría a seres humanos envejecidos rejuvenecerse atiborrándose con la energía vital de personas jóvenes. La Magia real. Esta es la de los grandes ocultistas, de los alquimistas. En efecto, la alquimia se presenta como una tentativa de reconquista a través del conocimiento de los antiguos secretos de los privilegios perdidos a causa del pecado original. Entre estos privilegios figura en primer lugar el de la inmortalidad. Durante siglos los alquimistas trataron entonces de reencontrar el secreto del elíxir de una larga vida, "el oro potable", que supuestamente les permitiría atravesar los siglos realizando su fin último: la transmutación del cuerpo y el retorno a la inmortalidad adámica. La tradición pretende que algunos alquimistas famosos como Nicolás Flamel, el conde de Saint-Germain, Artepio, el alquimista árabe de la Edad Media o Fulcanelli lograron esta transmutación. Glosario Saurio: Los lacertilios o lagartos (Lacertilia) son un suborden de reptiles e incluye la mayoría de los reptiles actuales, como los camaleones, las lagartijas, los lagartos y las iguanas, y algunas formas fósiles muy notables, como los mosasaurios del Cretácico Superior. Espolonazo: Golpe dado con el espolón. Albizzia: Albizia es un género de cerca de 150 especies de árboles y arbustos de rápido crecimiento, subtropicales y tropicales, en la Subfamilia de las Mimosoideae, leguminosas de la familia de las Fabaceae. Saponina: Nombre común de varios glucósidos vegetales que, diluidos en agua, producen una espuma parecida a la de los jabones. Grupo de compuestos jabonosos, tóxicos, presentes en muchas plantas. Tetrodo toxina: Es una potente neurotoxina que se encuentra principalmente en las vísceras (por ejemplo, hígado, ovarios, testiculos) de muchas especies de peces tetraodóntidos y diodóntidos, como el pez globo Inmolado: Sacrificar, degollando a la víctima. Dar la vida, bienes u honor por una persona o cosa. Molesquín: Paño de algodón que se asemeja bastante al cuero. Adámica: adj. adánico. Perteneciente o relativo a Adán, personaje bíblico. Si quieres ver mas enigmas visita tambien: No olvides seguirme si no te quieres perder todos los demás enigmas que traeré.

Antes que nada les cuento que aquí en mi casa coleccionamos algunos de los fascículos que vienen en los diarios. Hace un tiempo transcribí uno de los más interesantes que tenemos y he decidí compartirlo con uds. Disfruten estos nuevos 5 enigmas de la humanidad. En el post de hoy veremos: *El triángulo de las Bermudas *Las poseídas de Loudun *El secreto de los huesos de dragón *Los curanderos filipinos *Los estigmas de San Francisco Y en el próximo post veremos: *La prueba del fuego *El poltergeist de Enfield *El caso del platillo Roswell *Los misteriosos dogones *El Diluvio Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 19. El triángulo de las Bermudas Las desapariciones en el mar han sido numerosas y aun los casos no resueltos son generalmente explicables. Pero si existe un lugar donde las condiciones en que han sucedido estos dramas permanecen aún en la oscuridad, ese lugar es sin duda el llamado "triángulo de las Bermudas". Recién en 1964 el periodista norteamericano Vicente Gaddis empleó por primera vez esta expresión en un periódico. De ahí en adelante, el "Triángulo de las Bermudas" se utiliza para referirse a la región situada entre la Florida, las Bermudas y Puerto Rico, donde centenares de aviones, barcos y personas se han desvanecido sin dejar huellas. Las hipótesis Se han formulado las más diferentes hipótesis a fin de tratar de resolver el misterio del Triángulo de las Bermudas. Algunos autores hablan de visitantes extraterrestres venidos del espacio para llevarse hombres y aparatos modernos a fin de estudiarlos, mientras que otros dicen que estas desapariciones se deben a seres antropomorfos pertenecientes a una civilización muy desarrollada, que vivirían supuestamente en cúpulas submarinas en el fondo del océano. Ese lugar podría también ser el centro de una distorsión espacio-temporal que arrastraría a los barcos y a los aviones a épocas distintas a la nuestra o a otras dimensiones. Una respuesta más probable sería la existencia de un campo magnético muy poderoso susceptible de explicar algunos de los fenómenos observados, como la descompostura de los instrumentos de a bordo aunque no podría explicar otros aspectos de este enigma. El vuelo 19 no responde El 5 de diciembre de 1945, el vuelo 19, una escuadrilla de cinco aviones torpederos Avenger, provistos de un equipo de navegación muy sofisticado, levantaron vuelo desde la base aeronaval de Fort Lauderdale, en Florida, en una misión de rutina. Todo se desenvolvía normalmente cuando, repentinamente, al cabo de una hora y media de vuelo, el teniente Carlos O. Taylor informó con preocupación a la torre de control que estaban perdidos y que no podían distinguir la superficie del océano. La torre pidió entonces a los aparatos que se dirigieran hacia el oeste, pero la respuesta del oficial fue aún más sorprendente que su primera afirmación: "No sabemos dónde está el oeste. Todo parece falso, extraño. No estamos seguros de ningún rumbo. Incluso el océano no parece ser el mismo de siempre". Como el contacto radial quedó interrumpido, un gran hidroavión bimotor “Martin Mariner” fue enviado en auxilio de los aviones, pero éste desapareció a su vez, tan misteriosamente como ellos. De este modo, seis aviones y veintisiete hombres se desvanecieron en unas pocas horas, sin que ninguna explicación racional fuera descubierta por la comisión investigadora de la Marina ni por varias "revelaciones" posteriores. Desapariciones inexplicables Si bien el vuelo 19 sigue siendo el caso más famoso, no es un caso aislado, ya que la lista de víctimas del Triangulo de las Bermudas es larga. Por lo demás, es esta frecuencia anormalmente alta de desapariciones en comparación con las de otras zonas marítimas, junto a otras razones, lo que ha dado origen a la fama de este lugar. Así, entre 1945 y 1975, treinta y siete aviones, más de cincuenta barcos e incluso un submarino atómico, con toda su tripulación, se han evaporado sin causa aparente y sin que se haya encontrado ningún cuerpo ni resto alguno. Notorio es el caso del Cyclop, un carbonero de la Marina norteamericana con trescientos ocho hombres a bordo, entre los cuales estaba el cónsul general Alfredo Gottschalk, que desapareció misteriosamente en 1918. Treinta años más tarde, un avión de transporte DC 3 sufrió la misma suerte mientras se encontraba a unas cincuenta millas de Miami. El último mensaje del capitán informaba, sin embargo, a la torre de control que todo estaba bien y que esperaba las instrucciones para aterrizar. Como hecho curioso, cabe señalar que, con excepción del vuelo 19, las víctimas no envían jamás la menor señal pidiendo auxilio sino, por el contrario, a menudo indican un poco antes del drama que su travesía se desenvuelve en forma completamente normal. Estación espacial sobrevolando el mar Caribe; los científicos han estudiado la hipótesis de las perturbaciones magnéticas. Extraños fenómenos luminosos Muchos testimonios se refieren, en cambio, a sucesos poco habituales, fenómenos visuales incomprensibles a observaciones de curiosas luces submarinas. Así, el remolcador de salvamento Good News, que cubría la ruta entre Puerto Rico y Fort Lauderdale en 1966, se vio repentinamente rodeado por una neblina muy espesa, y sacudido por un mar encrespado. Bombarderos del tipo Avenger. El 5 de diciembre de 1945 cinco aparatos de este tipo desaparecieron en el Triángulo de las Bermudas, El compás y los instrumentos eléctricos se descompusieron enseguida, pero cuando el navío salió de esa bruma misteriosa, el tiempo estaba despejado, el mar estaba calmo y los instrumentos funcionaban de nuevo normalmente. El mismo tipo de contratiempo le sucedió, en 1972, al piloto Chuck Wakely cuando volaba entre Bimini y Miami, creyó ver que las alas de su avión se volvían translúcidas y en pocos minutos la cabina de pilotaje era inundada por una extraña luz, mientras el aparato cambiaba de dirección sin que él pudiera evitarlo. Finalmente, la luz se desvaneció y los instrumentos volvieron enseguida a operar en forma normal. Por fin, en 1975, cuando la lancha costera Diligence iba en auxilio de un carguero en llamas, su radio se apagó bruscamente sin razón alguna. La tripulación vio unas misteriosas luces verdes que caían del cielo. La investigación posterior no pudo, tampoco en este caso, entregar ninguna explicación racional de esta falla y de estos extraños fenómenos. Los misterios del Triángulo de las bermudas vistos por el cine: una escena de la película "Nimitz, regreso al infierno", de Don Taylor (1980). "Cementerios del Diablo" y luces submarinas El Triángulo de las Bermudas no es la única zona geográfica donde se han producido estas desapariciones inexplicables. El norteamericano Iván Sanderson fue el primero en realizar un paralelo entre estos distintos lugares y en pensar que todos presentan perturbaciones magnéticas, así como una intensa actividad de luces submarinas, como las que han sido vistas en el Triángulo de las Bermudas. Sin embargo, sólo el "mar del Diablo" presenta semejanzas reales con este último. El mar del Diablo. Este "mar" se encuentra en el oeste del océano Pacífico, entre Japón y las Islas Bonin. Desde hace siglos, centenares de naves han desaparecido allí sin dejar rastros. En 1967, las tripulaciones de tres barcos mercantes vieron "ruedas submarinas fosforescentes", como bandas luminosas que se movían rápidamente bajo la superficie de las aguas y que irradiaban desde un foco central giratorio. Según una leyenda japonesa, existe bajo el "mar del Diablo" un reino donde el tiempo se ha detenido... Al oeste del Mediterráneo. El español A. Ribera piensa que existiría una especie de "triángulo del Diablo" en el Mediterráneo occidental. Para apoyar su teoría, se refiere a una cantidad de aviones, barcos y submarinos desaparecidos que, en verdad, superan el promedio mundial, pero que podrían tener una explicación racional, ya que frecuentemente se ha invocado la ocurrencia de fenómenos magnéticos. Las poseídas de Loudun Urbano Grandier ¿sacerdote y brujo? Presas de una verdadera histeria, las diecisiete hermanas del convento de las ursulinas de Loudun gritan que están poseídas por el diablo. Nombran al que hizo entrar en ellas al demonio: Urbano Grandier, sacerdote de una parroquia de la ciudad, en conflicto con la burguesía local. Después de dos años de acusaciones, Urbano Grandier es encontrado culpable de brujería y quemado en la hoguera. Sin embargo, las crisis de posesión de las hermanas no terminan ahí. Apariciones y posesiones En 1632, la pequeña ciudad de Loudun en la provincia de Touraine tiene más de 14.000 habitantes. Entre mayo y septiembre, una terrible epidemia de peste mata a más de 3.700 personas. La población de la ciudad está desesperada, traumatizada. La calamidad es interpretada como signo de la cólera divina: en esta atmósfera de fin del mundo aparecen los primeros casos de posesión. Durante la noche del 21 de septiembre, en el convento que abriga a diecisiete ursulinas, la superiora Juana de los Ángeles y dos hermanas ven aparecer el espíritu de su confesor, el prior Moussat, que murió víctima de la peste algunas semanas antes. En los días que siguen, extraños fenómenos se manifiestan: una bola negra vuela a través del refectorio, un fantasma se pasea por los pasillos. A principios de octubre, varias hermanas manifiestan señales de demencia, gritan y ruedan por el suelo. Las contorsiones se generalizan y pronto el convento entero es afectado. Los sacerdotes acuden y la conclusión no tarda: las ursulinas están poseídas, victimas del maligno. Siguiendo la lógica de los sacerdotes, Lucifer no puede aparecer si no ha sido invocado por un brujo. Por lo tanto, en alguna parte, hay alguien culpable de este acto demoníaco. De toda la región, luego de toda Francia, llegan sacerdotes. Realizan sesiones de exorcismo, acorralando al diablo, buscando al hombre que lo hizo venir. El 11 de octubre, una religiosa poseída, según dice, por el demonio Astaroth suelta un nombre: el de Urbano Grandier, sacerdote de la iglesia de San Pedro del Mercado, en el centro de Loudun. Surgió un culpable, otras hermanas lo acusan a su turno y, en la ciudad, los rumores se extienden con prontitud: Urbano Grandier es un brujo. El pueblo ya ha juzgado. El exorcismo de la superiora, detalle de un grabado del siglo XIX (Paris, Biblioteca Nacional) Atestado de una posesión Acta establecida por el señor de Laubardemont, encargado del sumario del proceso Grandier. Lo que es francamente admirable, habiéndosele ordenado en latín (al diablo) que le permitiese (a Juana de los Ángeles) juntar las manos, se observaba una obediencia forzada, y las manos se juntaban aunque temblando. Y el Santo Sacramento recibido en la boca, quería, soplando y rugiendo como un león, devolverlo. Ordenado de no cometer ninguna irreverencia se veían cesar (las manifestaciones) y el Santo Sacramento descender al estómago. Se veían arcadas para vomitar y, siéndole prohibido hacerlo, cedía (...) Y ordenado (el diablo) de decir el nombre del tercero (la poseída) se convulsionaba todavía más, hundiendo la cabeza, sacando la lengua con movimientos indecentes, soplando, escupiendo y levantándose muy alto (...) El cuerpo de la hermana, siendo acostado sobre el vientre y tomando sus brazos hacia atrás tuvo grandes y violentas contorsiones, como también sus pies o manos, los que se hallaban tan unidos, e incluso las plantas de los dos pies, que parecían pegados y amarrados por unos fuertes lazos. Varias personas trataron inútilmente de separarlos. Grandier, un sacerdote molestoso Urbano Grandier es un hombre alto y bien parecido, vivaz e inteligente. Cautiva a su auditorio cuando sube al púlpito, aunque se le reprocha su libertinaje y, muy especialmente, su gusto por sus parroquianas. El asunto, hasta entonces religioso, se convierte poco a poco en político. El hombre no entró nunca al convento de las mujeres: pero la ciudad entera habla de él, las ursulinas lo saben y empiezan a soñar con él. Los burgueses de Loudun critican su arrogancia y su extrema ambición. Los capuchinos, también instalados en Loudun, aprovechan el juzgamiento de Grandier para denunciarlo como autor de un violento panfleto en contra de Richelieu. Da la casualidad que el barón de Laubardemont, comisario del ministro cardenal, llega a la ciudad en septiembre de 1633, en una misión sin relación con el asunto. Ahí sólo escucha hablar de las sucesivas crisis de las religiosas, de los exorcistas que acoden y de las presunciones contra el sacerdote de San Pedro. De regreso a Paris, se hace asignar la causa. El 8 de diciembre, está de vuelta en Loudun con plenos poderes, encargado por Richelieu de instruir el proceso contra Grandier. Una reclusa poseída, escena de la película Los Diablos, de Ken Russel (1970). Un proceso ejemplar Al día siguiente de su llegada, Laubardemont hace arrestar a Grandier. Manda registrar la casa del sacerdote, sin encontrar nada comprometedor y durante el mes de enero de 1634, recoge declaraciones y testimonios. Del 4 al 11 de febrero, interroga a Grandier. El sacerdote niega las acusaciones de brujería y luego rehúsa contestar las preguntas de Laubardemont. En su convento, sometidas a exorcismos periódicos, las poseídas aún no son liberadas. La gente va a verlas contorsionarse, gritar el nombre de su demonio, e injuriar a los sacerdotes. Laubardemont decide separarlas para examinar cada caso: lo que no impide al público asistir, en masa, a los innumerables exorcismos. Los médicos, invitados por Laubardemont para observar a las poseídas, entregan rápidamente su conclusión: "Encontramos que en todas estas cosas las fuerzas y los medios de la naturaleza están absolutamente sobrepasadas..." El caso está concluido: las religiosas son víctimas de lo sobrenatural. El proceso se abre el 8 de julio de 1634. Se designan doce jueces, que llegan de pequeños tribunales de la región. Leen los informes del sumario realizado por Laubardemont, interrogan a las poseídas y buscan en Grandier "pruebas extraordinarias". Así, una cicatriz en el pulgar indica el punto, antigua herida que se habría infligido para firmar con su sangre un pacto con el diablo. La insensibilidad de un hombro se convierte en la prueba de que el maligno se apoderó de esa parte de su cuerpo y la hizo escapar a las leyes de la naturaleza. Estas pruebas son consideradas decisivas. El 18 de agosto, a las 5 de la mañana, los jueces pronuncian la sentencia. Dos horas más tarde, Laubardemont recoge a Grandier en su prisión. Es sometido a la pregunta, es decir, torturado; luego, hacia el mediodía, llevado a la plaza del mercado donde lo espera la hoguera. La histeria de algunas monjas le cuesta la vida a un hombre culpable de haber sido solamente el objeto de sus fantasías. Las poseídas se han convertido en una atracción que la gente viene a ver de lejos: las crisis, todavía espectaculares, continúan varios años después de la muerte de Grandier, hasta el día en que la más virulenta de las poseídas, Juana de los Ángeles, cambia de personaje y se convierte en una visionaria habitada por Dios. Urbano Grandier sometido al suplicio (grabado del siglo XIX) El siglo demoníaco En 1598, Enrique IV promulgó el edicto de Nantes y pone fin a las guerras de religión. Rápidamente, la intolerancia encuentra otras vías para expresarse: el siglo que comienza es más abundante en casos de brujería y de posesión que ningún otro. La brujería se extiende en el campo y afecta a los pobres, la posesión se concentra en las ciudades y toca a los burgueses. A principios del siglo XVII, decenas de casos se instruyen en Bretaña, Franco Condado, Lorena, Alsacia, Poitou, Béarn, Provenza... Los poseídos son más frecuentemente mujeres que hombres. Algunas adquieren celebridad: Nicole Aubry, Juana Féry, Marta Brossier. El caso que causa más revuelo es el proceso de Gaufridy que se lleva a cabo en Aix-en-Provence, y que dura más de dos años, entre 1609 y 1611. El año siguiente se publica un libro que relata detalladamente los hechos: no puede excluirse que su lectura no influirá en los casos posteriores, especialmente el del Faubourg Saint Jacques, entre 1621 y 1622; de Loudun, entre 1632 y 1640; de Louviers, entre 1642 y 1647, y de Auxonne, entre 1658 y 1663. El secreto de los huesos de dragón. El descubrimiento de una mítica dinastía china A fines del siglo XIX, un descubrimiento debido al mayor de los azares abre una nueva luz sobre una dinastía china de la Edad de Bronce considerada más o menos mítica, los Shang. Hasta ahora, los arqueólogos pensaban que la historia escrita y las primeras tentativas de organización social no se habían iniciado realmente sino con la dinastía Zhu (entre los siglos XI y III antes de Cristo). Un remedio contra el olvido Un día de 1899, en Pekín, un médico prescribe a la familia de un tal Wang I-yung un remedio contra el paludismo. Uno de los ingredientes es lo que se denomina desde siempre "huesos de dragón" reducido a polvo. Al momento de triturarlos, Wang se percata que son, en realidad, pedazos de caparazón de tortuga decorados con extrañas marcas. Experto en escrituras antiguas, Wang constata que estos signos son pictogramas, es decir, representaciones simbólicas e ideogramas como los utilizados en la lengua china y japonesa. Seguro de haber descubierto algo excepcional, Wang se apura en comprar todos los huesos de dragón" que encuentra, ya sea fragmentos de esqueletos de animales o nuevamente caparazones de tortuga. Al mismo tiempo, trata de obtener información acerca del origen de estos huesos y descubre que los fragmentos de tortuga provienen, en su mayoría, del yacimiento de Xiaotun, en las cercanías de Anyang, en la provincia de Henan, ubicada en la cuenca del río Amarillo. La adivinación mediante fisura de huesos Desde el descubrimiento de la verdadera naturaleza de los "huesos de dragón”, los arqueólogos están intrigados por la omnipresencia de fisuras que no tienen, según los análisis, nada de accidental. Terminaron por establecer la manera de proceder de los adivinos para tomar las decisiones que regían la vida del pueblo y de los soberanos. Estos grababan la pregunta sobre el hueso, luego practicaban una muesca cerca de la inscripción. La aplicación de una punta metálica calentada al rojo provocaba la aparición de fisuras que el adivino se apuraba en descifrar para conocer la reacción de los poderes sobrenaturales. En seguida, el adivino grababa sobre el hueso una respuesta más o menos larga que comunicaba al solicitante. La dinastía perdida Este yacimiento es conocido desde el siglo XI por aficionados a las antigüedades de la corte imperial china, por las vasijas rituales de bronce y los jades que allí se encuentran. Con el paso de los siglos, los coleccionistas y los comerciantes continúan explotando estos tesoros, seguros de su valor histórico. Después del descubrimiento de Wang, los arqueólogos buscan con éxito los "huesos de dragón" y se convencen rápidamente que estos son la prueba que la escritura en China es mucho más antigua de lo que se creía. En 1915, Luo Zhenyu determina que los signos fueron grabados en los huesos y en las caparazones de tortuga para ser usados en la adivinación y que se remontan a la semi-mítica dinastía Shang. La China de esa época, que se dedica sobre todo a la agricultura, ya conocía el carro a timón enganchado a dos caballos. En el campo arquitectónico sabía edificar palacios y templos de ladrillo sobre cimientos de piedra y murallas para proteger sus ciudades. Su cuerpo social ya está fuertemente estructurado y encabezado por una casta noble constituida por los parientes y los aliados del rey. La religión está dominada por el culto a los antepasados y la importancia atribuida a la vida en el más allá, como lo atestiguan las grandes riquezas encontradas en las tumbas. Arqueológicamente hablando, estos yacimientos chinos no tienen parangón sino con los del Cercano Oriente antiguo. Hueso grabado que sirvió a la adivinación (3000 antes de Cristo Paris, Museo (Carnuschi). La escritura china más antigua El poder real era asistido en sus actividades administrativas y religiosas por un cuerpo de escribas y de adivinos. Junto con la escritura ya evolucionada, encontramos también un sistema de numeración decimal. Pero lo que hace original a esta cultura es el uso intensivo de las artes adivinatorias (en las que la escritura juega un papel fundamental), tanto en la vida cotidiana como en el manejo de los asuntos del Estado. Los textos grabados sobre estos huesos son muy cortos, pero existen otros más largos, sobre las vasijas rituales de bronce. Cualesquiera que hayan sido las consecuencias políticas y militares, esta influencia de la religión permitió la constitución de cuerpos de especialistas de la escritura, aunque carecemos de cualquier prueba que hayan existido verdaderas obras literarias. Hay que esperar el final de la dinastía de los Zhu occidentales (hacia 800 años antes de Cristo) para ver aparecer las obras originales de la tradición literaria china. A pesar de la importancia de ciertos yacimientos de huesos grabados (se han encontrado hasta 17.000 en un mismo lugar en Qishan, en el Shoanxi, y que datan del principio de la época Zhu), ¿quién sabe cuántos datos históricos han desaparecido con el transcurso de los siglos bajo el mortero de los boticarios? Un interrogante para plantear sin duda, a un hueso adivinatorio... Curación para las enfermedades. Los "huesos de dragón" reducidos a polvo, formaban parte de la composición de numerosos remedios prescritos por médicos chinos. La dinastía de los Shang El reino de la dinastía Shang (siglos XVIII al Xl antes de Cristo) marca la entrada de la China en la Edad de Bronce. Establecidos en el valle del río Amarillo, los Shang reinan sobre un pueblo de aldeanos y han organizado su sociedad según estructuradas de clanes que descansan sobre el culto a los antepasados y la sumisión a las órdenes reales, inspiradas por los oráculos de los huesos adivinatorios de los sacerdotes. Su civilización está admirablemente avanzada, particularmente en los ámbitos de las artes, la astronomía y el cálculo. Conquistadores empedernidos, los Shang son, sin embargo, derrocados por una de sus antiguas colonias, la ciudad de Zhu, que da lugar a la dinastía del mismo nombre. Los curanderos filipinos Médicos que sanan con las manos Sanar el cuerpo por medio del espíritu constituye una antigua ambición del hombre. La ciencia occidental, sin embargo rehúsa terminantemente esta posibilidad, mientras que otras prácticas médicas, como la china, son menos reticentes a aceptarla. Por su parte, la Iglesia parece admitir implícitamente la posibilidad de una acción del alma sobre el cuerpo al aceptar oficialmente las curaciones milagrosas. A partir de los años 70, los métodos de los curanderos filipinos que "operan" a sus pacientes sin ningún instrumento quirúrgico hicieron renacer esta polémica. Un equipo científico occidental viajó ahí para investigar los hechos. ”Los poderes de un curandero" Es posible que intervengan fenómenos electromagnéticos. Pero se trata sobre todo de una fuerza espiritual que actúa a través de mí. Esta fuerza no viene de mí. Tengo la impresión de ser un canal por el cual pasa esta fuerza, o quizás no soy más que un instrumento de esta fuerza... (Veo si hay que operar) según el color del aura, (el doble a veces visible de un hombre) del paciente y el color de mis manos. Mis manos cambian de color cuando las extiendo hacia el paciente. Cuando veo el color amarillo, puedo operar, si mis manos toman un color anaranjado o rojo durante la operación, debo interrumpir inmediatamente mi intervención, porque podría poner en peligro la vida del paciente. Entonces le doy unos remedios y le hago seguir un tratamiento magnético que lo fortalecerá. Y a menudo, puedo operarlo después (...) Los curanderos filipinos, podemos lograr aparentemente una mejoría incluso en los casos más desesperados o, al menos calmar los dolores y a veces sanarlos completamente. Nunca se debe perder la fe (...) Hasta ahora no he provocado la muerte de ninguno de mis pacientes. Extractos de una entrevista realizada en 1978 a Tony Agpao. Una operación sin anestesia La mayoría de los curanderos filipinos pertenece a la Unión espiritista cristiana, nacida de la Sociedad espiritista fundada en 1857 por Allan Kardec. Practican la humildad, la oración y el aprendizaje de capítulos de la Biblia que tratan sobre la curación. No tienen mayores conocimientos de medicina ni pueden explicar en términos científicos su procedimiento operatorio. Los científicos del equipo dirigido por George Meek que viajó a Filipinas en 1973 y, posteriormente, en 1975, provenían de siete países y eran especialistas en distintas disciplinas: medicina, biología, parasicología, química e incluso prestidigitación. Observaron a un gran número de curanderos y de manera especial al más famoso de ellos. Tony Agpao, cuyas operaciones siguen todas, el mismo patrón. Se tiende al paciente sobre una mesa y, la mayoría de las veces, éste no es desvestido. Solamente el vientre y a veces el pecho quedan descubiertos. Enseguida se coloca una toalla sobre la ropa para que no se manche. El curandero se acerca al paciente y, con ayuda de un algodón mojado, limpia el vientre frotándolo con fuerza. Enseguida masajea la carne suavemente y luego con más firmeza. Un líquido escarlata surge pronto y los dedos ensangrentados del hombre parecen penetrar en la carne. Cuando se trata de operar un tumor, el curandero lo extrae después de haberlo empujado con la mano. Masajea nuevamente la herida, luego frota la carne con otro algodón, la herida, si hubo alguna, se ha cerrado y no se ve la marca de ninguna incisión. El paciente no sintió ningún dolor durante toda la operación, que dura apenas entre dos y tres minutos, y puede levantarse de inmediato e irse. El niño no parece sentir ningún dolor mientras el curandero le opera. La opinión de los científicos Miles de enfermos acuden a estos curanderos poco comunes para que los sanen. En Brasil existen igualmente curanderos que operan casi del mismo modo, y entre ellos hubo uno llamado José Arigo, ya fallecido. Este último efectuaba ablaciones quirúrgicas muy rápidas, con ayuda de un simple cuchillo, sin que haya habido, por lo que parece, alguna infección postoperatoria. La medicina oficial ha rechazado estos métodos, que tampoco había realmente estudiado hasta 1973; se contentó simplemente con negarlos, apoyándose en las leyes conocidas de la fisiología. Una investigación de la Asociación Médica Norteamericana concluyó lacónicamente en 1960 que la mayoría de estos curanderos eran unos estafadores. En cambio, la investigación de Jorge Meek, a pesar de haber encontrado algunos fraudes, constató la realidad de los hechos y la "materialización de sangre, tejidos y órganos humanos, así como objetos de origen no humanos. Las filmaciones realizadas no son realmente probatorias, aunque la existencia de fotografías, tomadas a menudo desde lejos, excluye por lo menos la eventualidad de una hipnosis colectiva. En ellas se pueden ver las manos del curandero, un líquido rojo que podría ser sangre y filamentos. Los exámenes realizados después de las operaciones muestran que la sangre recogida no siempre corresponde al grupo sanguíneo de los pacientes y que a veces es de origen animal. Sigrun Seuteman, un médico homeópata de Karlsruhe, que ha supervisado más de 6.000 operaciones, estima que en un 98% de los casos el tejido conjuntivo que se materializa en la superficie del cuerpo no es humano. Sin embargo, ha constatado que un gran número de pacientes ha experimentado efectivamente una mejoría espectacular en su estado patológico después de la intervención. El comienzo de una operación: un curandero realiza a mano limpia la incisión para extraer el tumor de un enfermo. Diferentes tipos de curaciones Al lado de una multitud de charlatanes, cierto número de curanderos honrados parecen haber alcanzado éxitos incuestionables. Muchos de ellos ejercen su talento gratuitamente. Es cierto, sin embargo como lo señala Roberto Tocquet, especialista en fenómenos paranormales, "el agente de la curación no proviene esencialmente del curandero, sino que tiene su origen en el mismo enfermo". Se han ordenado estas curaciones en distintas categorías. Curaciones religiosas. Se basan en la influencia trascendente de la divinidad, o del Dios único, según la religión. Los ejemplos más clásicos son las curaciones milagrosas realizadas en Lourdes. Tratamientos mágicos. Se apoyan sobre la idea que un lazo une a los seres y a las casas y que cualquier parte aislada de un organismo está siempre relacionada con el todo. De ahí la elección de tratamientos "simpáticos", como la utilización de ungüentos, talismanes, pociones mágicas, transferencia de las enfermedades, hechizos que curan... Tratamientos magnéticos. Se basan en la manipulación física que realiza el curandero a fin de captar y reforzar el fluido vital del paciente. Mesmer fue uno de sus principales exponentes. Tratamientos síquicos. El Dr. Dubois fue uno de los precursores de estos tratamientos a comienzos de siglo, y Emilio Coué, especialmente, continuó con sus enseñanzas y las perfeccionó. Se apoyan en la sugestión y consisten en bajar el umbral de la conciencia del paciente y en condicionarlo. Los tratamientos sicoanalíticos. Son utilizados por la medicina sicosomática y se basan en la interpretación simbólica de la enfermedad. Su objetivo es lograr que el paciente recobre su libre albedrío. Los parasicólogos están muy escépticos respecto de los poderes reales de los curanderos. En 1968 una investigación del profesor Hans Bender concluyó que eran fraudes, ya que no se observó ninguna modificación orgánica postoperatoria y que los tejidos materializados eran a menudo de origen animal. Pero Lyall Watson, un biólogo especializado en fenómenos paranormales que asistió a numerosas operaciones, no logró descubrir ninguna superchería. Como se observa, el tema es muy controvertido. La verdadera pregunta debiera referirse en realidad a la forma en que el fraude se realiza, es decir, cómo aparecen la sangre y los tejidos extraños al paciente que se exhiben después de la operación. Los estigmas de San Francisco Un monje con las heridas de Cristo A mediados de septiembre de 1124, Francisco de Asís se retira para meditar y ayunar en el monte Alverno, cerca de Arezzo, en Toscana. A su vuelta, lleva en su cuerpo heridas parecidas a las de Cristo en la cruz: herida de lanza en el costado, marcas de clavos en los pies y en las manos, lo que llamamos estigmas. Francisco esconde sus heridas, vuelve a ponerse los zapatos que se había sacado desde que había comenzado a predicar. En vano: el fundador de la orden de los franciscanos, ya ilustre, no puede esconder durante mucho tiempo lo que le sucedió. Numerosos milagros Jamás se había visto algo semejante. Hasta el siglo XVIII, se llamaban estigmas las incisiones practicadas por los fieles paganos en honor a sus dioses o las marcas en forma de cruz que los primeros cristianos se hacían en los brazos para testimoniar su fe. Todavía se habla de los estigmas de una enfermedad o de un vicio. Sin embargo, las heridas infligidas al cuerpo de San Francisco son, sin lugar a duda, de origen sobrenatural. Es sólo uno de los milagros entre los que colman la vida del santo desde la domadura de un lobo feroz en Gubbio con un simple signo de la cruz o la sanación de enfermos, hasta el hecho que después de morir, su cuerpo habría comenzado a resplandecer y exhalado un perfume admirable, luego se le habría aparecido en 1228 al papa Gregorio para mostrarle su herida al costado, llenando incluso un frasco con su sangre. Sin embargo, los estigmas tienen una importancia especial, por su novedad, por otros casos testimoniados hasta nuestros días, por la cantidad de personas que los han visto y por los numerosos cuadros que han inspirado. San Francisco entre dos ángeles, pintura del Maestro de San Francisco (Asís, Basílica Santa Maria de los Ángeles.) La estigmatización de San Francisco En una visión, el servidor de Dios percibió sobre él un serafín crucificado que imprimió las marcas de su crucifixión sobre Francisco, de una manera tan evidente, que el propio santo parecía haber sido crucificado. Sus manos, sus pies y su costado fueron marcados con el signo de la cruz; pero escondió estos estigmas con mucho cuidado. Sin embargo, algunos se los vieron en vida, pero a su muerte hubo muchos que lo observaron. Extracto de J. de Vorágine, La Leyenda Dorada. La estigmatización de San Francisco, pintura de Giotto, a comienzos del siglo XIV (Paris, Museo del Louvre) La aparición del serafín A pesar de todas las divergencias en los detalles todos los relatos de sus compañeros o de los primeros biógrafos concuerdan: Francisco vio llegar, quizás mientras estaba en estado de éxtasis, a un serafín, ángel con las alas luminosas y en llamas, que parecía crucificado. Según San Buenaventura, el ángel tenía los pies y las manos extendidos y atados a una cruz, y sus alas estaban dispuestas de tal forma que dos se extendían para volar y las otras dos le cubrían todo el cuerpo. El santo, impresionado medita una vez más acerca de la crucifixión y ve aparecer sus estigmas. Por lo tanto éstos no le fueron infligidos por el ángel, sino por su amor por Cristo martirizado. Sólo el hermano León, compañero del santo mucho después de un primer relato muy sobrio y sin detalles, le dice a un franciscano inglés, Pierre de Tewkesbury, que el serafín "tocó duramente" a Francisco. Esta explicación les conviene más a los fieles, sedientos de todo lo maravilloso, pero poco dados a aceptar que los estigmas pudieron aparecer espontáneamente. La iconografía la mejora aún más: Giotto, Brueguel, Durero y luego los Carracci muestran a Francisco arrodillado frente al ángel crucificado, desde el que parten haces luminosos, verdaderas flechas de fuego. Son ellas y no una fuerza interior, las que dejan en su cuerpo las marcas de la Pasión de Cristo. Paradójicamente, la intervención física del ángel es una racionalización, según señala Francisco de Sales a comienzos del siglo XVIII. Marta Robin (1902-1971) la pequeña estigmatizada de Drôme Algunas explicaciones menos sobrenaturales Por supuesto, no faltan los comentaristas para dar una explicación más pedestre de los estigmas. En el siglo XIV, los protestantes, indignados que se haya podido hablar de Francisco de Asís como un segundo Cristo, imaginan una disputa con Santo Domingo, el fundador de la orden de los dominicos; según éstos San Francisco se habría refugiado bajo una cama, y el otro lo habría acribillado de estocadas de asador, causándole heridas que casualmente correspondían a las de Cristo. Más allá de esta pantomima voluntariamente grotesca, el Gran Diccionario Universal del siglo XIX, publicado entre 1863 y 1876 por Pierre Larousse, portavoz del racionalismo republicano, prefiere creer en alguna superchería de los sacerdotes, de la que el mismo Francisco pudo muy bien ser víctima durante uno de sus sueños catalépticos. Los esfuerzos del santo por esconder sus estigmas y la larga incredulidad de gran parte de los sacerdotes parecen incompatibles con una mistificación. Más seriamente, el mismo diccionario invoca la sobreexcitación nerviosa del asceta y la extraordinaria tensión de su alma, siempre en contemplación ante las distintas fases de la vida del crucificado, que habrían bastado para que aparecieran estos estigmas tan ardientemente deseados. Es evidente que Francisco de Asís haya deseado llevar en su carne las heridas de Cristo. Y podemos excluir la hipótesis de una herida común, o de un engaño. Entonces a cada uno le toca juzgar, según sus convicciones, si los estigmas del santo tienen un origen divino o si son una manifestación sicosomática, que constituiría a su vez un misterio tal que calificarla de simple, sería una gran equivocación. Otros casos, desde el siglo XIII hasta nuestros días Después de Francisco de Asís, otros santos de la Iglesia católica recibieron estigmas. Se trata esencialmente de mujeres. Algunos casos son sólo leyenda. Así por ejemplo, el de Margarita de Hungría (1243- 1270), representada en los cuadros como estigmatizada, aunque no exista ningún texto al respecto. Por otro lado, otros casos han sido testimoniados, como el de Verónica Giuliani (1660-1727), una religiosa italiana muy vigilada por su orden: llevó sus estigmas durante treinta años y al morir la autopsia reveló que su corazón estaba atravesado de un lado a otro, “como por una lanza”. Todos los estigmas no producen las heridas de Cristo, y no siempre sangran. De este modo, los de Catalina de Siena (1347-1380) no sangraron nunca. Rita de Cascia (1381?-1447) tiene una herida en la frente, causada por una espina de la corona de Cristo recibida en el momento en que asistía en estado de éxtasis a una prédica en la iglesia franciscana de su ciudad; y, el 28 de agosto de 1812, en Westfalia, una cruz ensangrentada marca el pecho de Ana Catalina Emmerich, conocida por sus éxtasis y sus predicciones. En el siglo XX. Un caso más reciente fue popularizado por el académico católico Jean Guitton: paralítica y al borde de la ceguera, alimentándose sólo de la hostia de la comunión, dictando textos de una gran riqueza espiritual y teológica, Marta Robin (1902- 1971), hija de campesinos del departamento de la Drôme, en Francia, revive en su carne la Pasión de Cristo cada viernes, a partir de 1930, experimentando entonces una ”paz y una alegría humanamente incomprensibles”. Por cierto, la simulación o la histeria pueden ser invocadas, sin embargo la prudencia de la misma Iglesia y el control al que somete a los estigmatizados hacen que el misterio permanezca. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 1. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 2. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 3. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 4. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 5. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 6. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 7. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 8. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 9. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 10. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 11. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 12. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 13. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 14. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 15. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 16. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 17. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 18. No olvides seguirme si no te quieres perder todos los demás enigmas que traeré.
Segunda parte del post de los grandes enigmas de la humanidad. Iré posteándolos por partes ya que son muchos y son algo extensos por lo que un solo post de muchos enigmas seria muy incomodo de leer y hacer. En esta ocasión serán nuevamente 5 enigmas que elegí al azar y en poco tiempo posteare la tercera parte. Espero que lo disfruten taringueros amantes de lo enigmático. Taringueros, a mi personalmente no me gustan los posts donde las imágenes no aparecen y en su lugar esta esa fea X roja, así que cuando vean eso en mis posts no duden en escribirme un MP diciéndome donde esta la susodicha X para hacer la corrección necesaria o simplemente haciéndome cualquier sugerencia, algunas imágenes corresponden a antiguos grabados o pinturas que merecen ser vistos. En este post veremos: *La monja negra de Moret *Las combustiones espontaneas *La bestia de Gevaudan *Las diez tribus perdidas *La fortuna mas grande del mundo Grandes Enigmas de la Humanidad Parte 2 La monja negra de Moret Una monja negra ordenada con gran fasto En el otoño del año 1695, toda la corte asiste a una extraña ceremonia: una joven negra pronuncia sus votos e ingresa al convento de las benedictinas de Moret. Luis XIV le hace entrega de una generosa pensión. ¿A qué se debe tanta consideración? ¿Será ella de sangre real? Hija del rey Felipe IV de España, María Teresa de Austria se casa con Luis XIV en 1660, la infanta se sabe predestinada a un matrimonio real. En su primer encuentro, se enamora profundamente de su futuro marido. Luis XIV, por su parte, sigile el consejo del sutil Mazarino; desposa a la alianza con España al mismo tiempo que una madre para sus futuros hijos. Madame de Motteville cuenta que, al salir de su primera entrevista con la que sería su esposa, el rey declaró “al señor príncipe de Conti y al señor de Turenne que, en un principio, la fealdad del peinado y del vestido de la infanta lo habían sorprendido, pero que al mirarla con más atención había visto que poseía mucha belleza y entendió que le sería fácil amarla”. Dicho de otra manera, el rey se resigna frente a esta niña gordita y con los dientes dañados a la que sabe que tendrá que desposar. Testimonios sobre la mora En sus Memorias, Mademoiselle de Montpensier relata el difícil parto de la reina y describe al recién nacido: “Monsieur me contó lo difícil de la enfermedad de la reina, de toda la gente que había cuando se trajo a Nuestro Señor, de cómo su primer capellán se había desmayado de aflicción y el príncipe había reído y toda la gente junto con él de la cara que puso la reina cuando vio que la hija que había dado a luz se parecía a un pequeño moro que el señor de Beaufort había traído, que era muy bonito y que siempre estaba con la reina, y cuando se dieron cuenta que su hijo se le podía parecer se lo llevaron, pero ya era demasiado tarde, que la niñita era horrible, que no viviría y que no se lo dijera a la reina porque se moriría por ello.” Voltaire, quien fue a ver a la mora al convento de Moret, privilegia la tesis de una hija bastarda del rey. Escribe en su Siglo de Luis XIV: Ella era muy morena y por lo demás se parecía a él. El rey le regaló veinte mil escudos de dote al ponerla en un convento. La opinión que tenía de su nacimiento era motivo de orgullo para ella, orgullo que molestaba a sus superioras. En un viaje a Fontainebleau, Madame de Maintenon fue al convento de Moret y quiso inspirar más modestia a la religiosa. Ella hizo lo que pudo para sacarle esa idea que alimentaba su orgullo. Señora -le dijo la religiosa-, la molestia que se toma una dama de su rango en venir a decirme que no soy la hija del rey, sólo me lo confirma. La reina abandonada Durante los primeros meses del matrimonio, Luis XIV demuestra ser un marido atento. Pero rápidamente su gusto por las mujeres bonitas comienza a pesar más, El no es hombre de pasiones clandestinas toda la corte está al corriente de cada una de sus ruidosas relaciones. Pero Maria Teresa quiere sinceramente al rey y sufre. "A veces perecía que su corazón estallaba de tanta agitación, demostrando con esta emoción, que su corazón estaba contento sólo cuando estaba junto al del hombre del que se quejaba”, cuenta la misma Madame de Motteville. La reina llora frecuentemente, se siente abandonada y humillada. Tiene algunas damas de honor para acompañarla, aun así permanece malhumorada y no le gustan las intrigas de la corte. Un día, el turbulento duque de Beaufort, convertido en almirante, trae consigo de uno de sus viajes un joven esclavo negro, un negrillo, como se decía entonces, que ofrece a la reina para su distracción. El niño, bautizado como Nabo, se revela impetuoso y de mente despierta. Seduce rápidamente y divierte el círculo íntimo de la reina. Nace una moda, ya que se observa que los pintores representan negritos en el decorado de sus grandes retratos. Pero un día de 1664, durante el embarazo de la reina, llega la noticia que Nabo ha muerto súbitamente. Luisa Maria Teresa, pintura anónima (Paris, Biblioteca de Santa Genoveva). ¿Era la religiosa negra hija de la reina María Teresa? Un recién nacido inesperado La reina tiene un embarazo difícil, parece inquieta y está frecuentemente enferma. La mañana del 16 de noviembre del año 1664, siente los primeros dolores. El parto es largo y difícil, se teme por la vida de la madre como por la del hijo. Después de varias horas, María Teresa da a luz; es una pequeña niña negra. Ella da a luz a una pequeña niña mora (o sea, negra), de lo que cree morir, dice Madame de Motteville. La emoción es grande y la medicina del siglo XVII intenta encontrar explicaciones; el color de la piel proviene de lo que comió la reina durante su embarazo, del clima demasiado frío o demasiado caluroso y que a la niña le faltó aire durante el parto... No es fácil engañar a la gente, pues nadie se ha olvidado de Nabo. Se dice que la niña es frágil de salud y cuarenta y ocho días más tarde, un 26 de diciembre, muere. Patín, médico y decano de la facultad, señala en su correspondencia: “la pequeña señora tuvo convulsiones y murió esta mañana, ella era débil y delicada, jamás tuvo salud”. Este hecho es recogido por varios cronistas: sin embargo, no se han encontrado relatos de testigos directos de la muerte de la niña. La religiosa de Moret Treinta años más tarde, en 1695 (María Teresa murió en 1683), Madame de Maintenon presenta al convento de las benedictinas de Moret a una joven mujer negra -una mora- para que pronuncie sus votos solemnes y tome el hábito. Todo la corte está convidada a la ceremonia, y el 15 de octubre el rey concede a la mora una pensión de 300 libras. Estas disposiciones parecen en sí excepcionales, pero la atención que la familia real presta a esta religiosa no hace más que acrecentar la sorpresa. Madame de Maintenon, antigua gobernanta de los bastardos reales y desde ahora esposa secreta de Luis, va frecuentemente a Moret para visitar a la mora. El Gran Delfín Luis, hijo del rey, y sus hijos Luis y Felipe, también la visitan. ¿Quién es esta joven mujer que suscita tanta atención? Ella no parece tener ninguna duda sobre su identidad. Saint-Simon cuenta que “le oyó decir descuidadamente una vez, al oír que Monseñor (el Gran Delfín) cazaba en el bosque: es mi hermano quien está cazando”. Seria entonces la hermana, o media hermana, del Gran Delfín. Manifiestamente ella no puede ser hija del rey y de la reina, pues ¿por qué milagro sería ella negra? Pero podría ser hija de Luis XIV y de una mora. La hipótesis seduce al escritor Voltaire, el mismo que ideó que la Máscara de Hierro fuese el hermano gemelo del rey. Sin embargo, esto es difícil de imaginar. Las amantes de Luis XIV son conocidas, sus hijos registrados y las mujeres negras escasean en la Francia del siglo XVII. Entonces la mora puede ser hija de María Teresa. En ese caso, cómo olvidar a la niña nacida en 1664 y al negrito que creció rápidamente y que tanto gustaba a la reina... Las extravagancias de Luis XIV Desde su adolescencia, el joven Luis no esconde su atracción por las mujeres. Sus comienzos amorosos son más propios de un bulímico que de un gourmet, según explica la princesa palatina: “Todo lo que fuese mujer estaba bien para él, las campesinas, las hijas de jardinero, las sirvientas, las damas de calidad; ellas sólo tenían que hacerse las enamoradas”. De 1661 a 1683, sus conquistas ya no se contabilizan. Entre las más célebres se puede destacar el nombre de Madame (Enriqueta Ana de Inglaterra, que recién habia desposado al hermano del rey), también Mademoiselle de la Valière, joven dama de compañía de Madame. El rey concibe ocho hijos con su principal amante, Madame de Montespan, quien cayó finalmente en desgracia por haber comprado afrodisíacos para usarlos con el rey y porque su nombre apareció implicado en el caso de los venenos. Finalmente se enamora de la viuda que crió a sus hijos ilegítimos: Madame de Maintenon. Es el crepúsculo de su vida amorosa. Luis XIV, envejecido, aspira por fin a la calma. Madame de Maintenon se hace desposar y rodea al rey de un ambiente devoto. Las combustiones espontáneas Cuando cae el fuego del cielo Siempre se han contado historias sobre hombres y mujeres alcanzados brutalmente por un "fuego” invisible que los reduce a cenizas mientras todo lo que los rodea queda intacto. Los casos de combustiones espontáneas de seres humanos son numerosos en todos los países. La mayoría de ellos ha causado la muerte de sus víctimas, por lo que la policía los ha investigado. Por esta razón, existen numerosos documentos fotográficos sobre los sucesos más recientes, así como excelentes informes de los expertos, aunque ninguno proporciona una explicación de los hechos, de todos estos ataques del "fuego del cielo" como lo llamaban los antiguos, el más espectacular es, sin duda, el que padeció una norteamericana de 67 años, la señora Maria Reeser. Una linda tarde para morir En ese atardecer del 1 de julio de 1951, el tiempo está muy bueno en Florida y en el puerto de San Petersburgo donde vive la señora Reeser, aun cuando se siente que se aproxima una tormenta subtropical. Hacia las nueve de la noche la señora Carpenter, propietaria de la casa en la que vive la señora Reeser, pasa a saludarla y encuentra a la anciana señora en bata, sentada en un sillón y fumando un cigarrillo. Ella es la última persona que la vio con vida. A las ocho de la mañana siguiente, la señora Carpenter, quien había sentido olor a quemado cerca de las cinco, descubre que la manilla de la puerta del departamento de la señora Reeser está tan caliente que quema. Pide ayuda a dos obreros y, cuando logran abrirla con un trapo, un viento caliente escapa del interior. En el departamento vacío, en medio de un círculo ennegrecido de cerca de un metro veinte de diámetro, quedan algunos resortes del sillón, las cenizas de un velador y las partes metálicas de una lámpara y lo que resta de la arrendataria: un hígado carbonizado unido a un ligamento de columna vertebral, un cráneo encogido al tamaño de una pelota de béisbol, un pie calzado con una pantufla de raso negro, quemado hasta el tobillo, y un montoncito de cenizas ennegrecidas. Nunca una combustión espontánea había sido tan completa ni tan impresionante. Combustiones literarias El tema de la combustión espontánea ha sido abordado pocas veces en la literatura. A pesar de todo, existen por lo menos nueve obras que entre los siglos XVIII y XIX, trataron al menos brevemente este fenómeno. Cuatro son los autores norteamericanos: Wieland , la famosa novela gótica de Carlos Bockden Brown, escrita en 1798, la Historia de Knickerbocker de Nueva York , de Washington Irving (1809), Redburn de Herman Melville (1849), y Por el río , de Mark Twain (1883). Tres fueron obras de escritores ingleses: Jacob Faithful, de Federico Marryat (1833), La casa Bleak , de Charles Dickens (1853) y Confesiones de un comedor de opio (1821 y retomada en 1856), de Tomás De Quincey. Finalmente, dos fueron escritas por franceses: El primo Pons , de Honorato de Balzac (1847 y El Doctor Pascal , de Emilio Zolá (1893). Estos autores no hablan explícitamente de combustiones espontáneas, sino que ligan a menudo este fenómeno con una absorción inmoderada de alcohol y moralizan sobre ello. Las dos mejores descripciones, una de Dickens y otra de Marryat, profundamente inspiradas en un articulo aparecido en el Times en 1832 emplean el término apropiado. Todas dan testimonio del interés que han provocado desde hace mucho tiempo en la opinión pública estos extraños "braseros humanos". Autopsia de un siniestro El calor, extrañamente selectivo, deformó la instalación eléctrica, fundió las velas sin afectar las mechas, un vaso plástico pero no las escobillas de dientes que estaban muy cerca en el baño y trizó los espejos colgados en los muros. La superficie de los espejos estaba cubierta de un hollín grasoso por debajo de una línea situada a un metro veinte del suelo. Por encima de este límite, el departamento estaba intacto, con excepción de la víctima, su sillón, el velador y la lámpara. Así, el muro detrás del sillón y un montón de diarios viejos que estaban a 20 centímetros del círculo ennegrecido no fueron tocados. Parecería como si la explosión de calor se produjo en un espacio restringido de un metro veinte de diámetro y el pie que quedó indemne en su pantufla estaba fuera de este círculo fatal. La destrucción casi total del cuerpo de la señora Reeser, es típico de los casos de combustión espontánea, lo mismo que la ausencia de gritos por parte de la víctima o de olor a carne quemada. Lo que es menos común es la inexplicable reducción de su cráneo. Una investigación que se estanca La investigación que siguió a los hechos reunió a expertos del FBI, a médicos, a especialistas en incendios criminales e incluso a meteorólogos. Los fabricantes del sillón fueron citados para que trataran de probar que éste no pudo incendiarse por si mismo o explotar. Todo para llegar a ninguna conclusión y terminar con un informe policíaco poco probatorio de que la señora Reeser se quedó dormida con un cigarrillo en la mano, prendiendo fuego a su vestimenta. El fuego se habría propagado enseguida al sillón, el que produjo el calor que destruyó el cuerpo, el velador y la lámpara. Estas conclusiones fueron contradichas por los hechos. En efecto, para poder reducir los huesos a cenizas, se habría necesitado una temperatura de, por lo menos, 1.650 grados, la que el simple incendio de un sillón o de la ropa sería incapaz de producir. Por otra parte, una temperatura como ésa habría provocado el incendio de la casa entera. A titulo comparativo, el calor producido por un automóvil no sobrepasa los 700 grados de temperatura... Finalmente, la cantidad de hollín producido muestra que el fuego que consumió a la señora Reeser lo hizo lentamente. Restos de la señora Reeser Las expresiones categóricas del informe chocan con las declaraciones del detective Cass Burgess, un año más tarde: "El asunto sigue abierto. Seguimos tan incapaces de determinar cuál fue la causa lógica de esta muerte como cuando entramos al departamento de la señora Reeser". Esta misma reflexión se han hecho todos los policías que han investigado casos de combustiones espontáneas. La señora Mary Reeser, fallecida el 1 de julio de 1951, víctima quizás de una combustión espontánea. Características e hipótesis Las combustiones espontáneas presentan algunas constantes: la víctima parece no tener conciencia de lo que le sucede, el calor producido es muy intenso, el fuego no se extiende, hasta el punto que algunas victimas han quedado carbonizadas mientras que su vestimenta ha quedado casi intacta. Además, ningún lugar parece ofrecer protección, ni siquiera los espacios abiertos, los barcos, los vehículos e incluso los ataúdes... Numerosas hipótesis se han elaborado sin que ninguna de ellas sea realmente satisfactoria. En el siglo XIX, una teoría plantea que sólo los borrachos transidos de alcohol la han sufrido, y otra cuestiona los fuegos de la chimenea... Más tarde se habla de misteriosas bolas de fuego, de los efectos del aumento de la curva geomagnética de la Tierra, de suicidio psíquico e incluso de ataques de espíritus. En cuanto a los médicos que niegan la realidad de este fenómeno que no logran comprender, olvidan que un cierto número de sus colegas figuran entre las victimas de una larga lista de combustiones espontáneas. La bestia de Gévaudan Un monstruo aterroriza los campos Bajo el reinado de Luis XV, decenas de personas son víctimas de una bestia salvaje en el Gévaudan, antiguo nombre del actual departamento francés de Lozère. Sin embargo, pronto, otras regiones vecinas también sufren los estragos del misterioso animal. En la primavera de 1764, una mujer es atacada cerca de Langogne por una bestia que es ahuyentada por sus bueyes. Poco después, se descubre el cadáver de una joven de catorce años. Esta víctima es la primera de una larga lista. Tres años de terror Según los testigos, el animal responsable de la agresión a la pastora y de la muerte de la joven no es un lobo, sino una enorme bestia con una gran cabeza, flancos rojizos, una raya negra sobre el lomo y una cola tupida. Los sangrientos ataques se suceden y especialmente muchos niños son asesinados. Un muchacho que guía su rebaño por el campo ve de pronto que la bestia se deja caer sobre él. Tiene el bajo vientre destrozado y muere a los pocos minutos. Una niña, que se dirige sola a las dehesas bajo la mirada de su madre, es atacada por el animal. Su madre y sus dos hermanos corren en su ayuda, pero cuando llegan al lugar, el cadáver es casi irreconocible: el vientre hurgado, la piel del cráneo arrancada y, en parte, dada vuelta sobre el rostro. Una verdadera psicosis se apodera de los habitantes de la región, que sólo salen armados con cuchillos y horquillas. Se llevan a cabo algunas batidas, pero sin éxito. Los escasos diarios de la época publican estos ataques, y la preocupación es tan grande que un regimiento real de dragones es enviado al lugar. Como si lo hubiera presentido, después de haber sembrado el terror en el Gévaudan y el Vivarais, la bestia llega al Aubrac y a la Margeride, donde continúa asesinando, y en el lugar deja numerosos cadáveres decapitados y despedazados. Las batidas organizadas por los soldados secundados por los lugareños no tienen ningún resultado. Dos cazadores de lobos venidos de Normandía, Denneval y su hijo, se lanzan a su vez en persecución de la bestia, pero en vano, Sin embargo, el 1 de mayo de 1765, dos habitantes de la región, los hermanos Martel de la Chaumette, le infieren heridas mortales a un gran lobo. ¿Está muerta la bestia de Gévaudan? De hecho, la matanza se reanuda poco después. Ante la importancia que toman los hechos, el rey Luis XV envía a su teniente de cacerías, François Antoine, llamado Antoine de Beauterne, famoso por ser el mejor fusil del reino, para acorralar al animal. Luego de tres meses de cacería, Beauterne mata, en septiembre de 1765, cerca de Sainte-Marie-des-Chazes, a un lobo enorme, cuyo cuerpo es disecado y luego llevado a la Corte, donde causa sensación, La piel parece haber sido conservada durante algún tiempo en el Museo de París, luego se pierde su pista y actualmente nadie sabe qué pasó con ella. La celebración fue demasiado pronto: poco después la masacre recomienza. Un joven noble, el marqués de Apcher, organiza entonces nuevas batidas. En el transcurso de éstas, el 19 de junio de 1757, un tal Jean Chastel derriba a otro lobo de extraño comportamiento, en el momento en que el cazador le apuntó, el animal se detuvo, y, al parecer, no intentó huir. Esta vez la hecatombe se detiene definitivamente. Según las cifras oficiales, la bestia mató a 100 personas (en su mayoría mujeres y niños) e hirió a otras 30 durante los tres años que causó estragos. La mitología del lobo Teológicamente, el lobo (Canis lupus) pertenece a la familia de los cánidos y sus características principales son un apego a un coto de caza, la estabilidad de las parejas y cierta organización colectiva. Aunque sobrevive actualmente en Canadá, Rusia, Siberia y Escandinavia, el lobo prácticamente desapareció de Europa occidental. Sin embargo, durante la Edad Media siembra el pánico en los campos, cuando ataca, raras veces, es cierto, y siempre en manada, durante los largos inviernos de hambruna. Por mucho tiempo el animal provoca fascinación y terror. Generalmente representa el símbolo del mal, en oposición al perro, fiel amigo del hombre por excelencia. Gran cantidad de leyendas dan fe incluso al mito del hombre lobo, hombre que se transforma en lobo. Canis lupus ¿Una bestia humana? Los demás contemporáneos piensan que los crímenes de la famosa bestia fueron perpetrados por uno o varios lobos gigantes, es decir, el que fue abatido por Antoine de Beauterne, el que mató Jean Chastel y el que fue herido por los hermanos Martel. Sin embargo, algunos hicieron notar que, por lo general, los lobos solitarios no suelen atacar al hombre y menos aún decapitar a los cadáveres. Ni las batidas oficiales ni las expediciones de los lugareños impidieron que siguiera la masacre. Una verdadera psicosis se apoderó Gévaudan (grabado de la época) Se llegaron a proponer algunas hipótesis muy fantasiosas para explicar la naturaleza del animal. Se trataría de un mono o de un hombre-leopardo venido; de África o incluso de una hiena que habría escapado de un zoológico, y hasta de un extraterrestre que habría llegado en un OVNI, como el de la película "Depredador". El monstruo parece haber tenido preferencia por víctimas infantiles y mujeres, en su mayoría atacadas en las mismas partes del cuerpo Nuestros enemigos las bestias Todo ataque animal que no tenga explicación racional, es decir, que no provenga del comportamiento habitual del animal involucrado, provoca rápidamente rumores, luego verdaderas psicosis. Hasta hoy, existen numerosos testimonios al respecto. Casos similares en Francia. La bestia del Gévaudan no es el único animal que sembró el terror en Francia, y podemos citar a la bestia de Evreux (1633-1634), la bestia de Brive (1783), la bestia del Cézailler (1946-1951). Sin embargo, las más feroces parecen haber sido le bestia del Auxerrois y la del Vivarais. La primera surgió en 1731 y el número de victimas se elevó a 28. Se la describe como un tigre o, más bien, un lobo. En cuanto a la bestia del Vivarais, causa estragos entre 1809 y 1816 en el Gard. También se la describe como un lobo, pero tendría el tamaño de un asno, con un pelaje pardo, una crin negra, largas orejas y grandes ubres. Es tan audaz que ingresa, incluso, a las casas. Ninguna de estas bestias ha sido muerta o capturada. Los destripadores de ganado americanos . En 1973, en el Medio Oeste norteamericano, se descubren los cadáveres de decenas de bovinos. El elemento más chocante es la naturaleza de las mutilaciones. A las bestias les fueron cortadas las orejas, los labios, las ubres y la cola, y los ojos les fueron sacados en la mayoría de los casos con una precisión quirúrgica. A algunas incluso se les extirparon los órganos internos, y a los cuerpos de ciertas bestias se les extrajo toda su sangre. Finalmente, lo más increíble es el descubrimiento de los intestinos de una vaca, retirados por un agujero hecho en el flanco del animal y colocados al lado de la cabeza. Sin embargo, nadie puede dar una explicación racional a estos fenómenos. Algunos mencionan la intervención de OVNIS, otros hablan de crímenes rituales perpetrados por sectas satánicas. Y la masacre continúa hasta hoy: 12.000 bovinos han sido muertos sin que la policía haya podido detener a ningún sospechoso, y tampoco se ha encontrado ninguna huella en el suelo al lado de los animales mutilados. Las diez tribus perdidas ¿Qué fue de los hijos de Israel? Los libros históricos de la Biblia relatan que los asirlos deportaron a diez de las doce tribus que formaban el pueblo hebreo cuando invadieron el reino de Israel, entre 724 y 721 antes de Cristo. Nadie sabe qué se hicieron esas diez tribus y, desde la Antigüedad hasta el siglo XIX, numerosos viajeros declararon haberlas encontrado. En 930 antes de Cristo, el reino de David y de Salomón se dividió en dos estados: el reino de Israel, al norte, constituido por diez tribus, y el reino de Judá, al sur, donde se reunieron las otras dos tribus. Israel cayó en 721 antes de Cristo bajo el dominio asirio y sus habitantes fueron exiliados en Jalaj, en el Jabor, río de Gozán, y en las ciudades de los medos (II Reyes, 17). Entonces desaparecieron de la historia. El pasaje de Crónicas (I, 5, 26) precisa que las diez tribus "permanecieron en Asiria hasta el día de hoy". Las profecías de Isaías (11, 11), Jeremías (31, 8) y Ezequiel (37, 19), un siglo después de los hechos, son claras sobre este punto: se pensaba entonces que las tribus vivían lejos, esperando el día en que los hijos de Israel fueran nuevamente reunidos. La ruta del exilio para los habitantes de Israel, expulsados por los ejércitos asirios, bajo relieve asirio (Londres, British Museum) Israel cautivo En el año doce de Ajaz, rey de Judá, comenzó a reinar Oseas, hijo de Elá, en Samaria sobre Israel. Reinó nueve años. Hizo mal a tus ojos de Yahvé aunque no como los reyes de Israel que le precedieron. Salmanasar, rey de Asiria, subió contra Oseas: Oseas se le sometió y le pagó tributo. Pero el rey de Asiria descubrió que Oseas conspiraba, pues había enviado mensajeros a So, rey de Egipto, y nos había dejado de pagar tributo al rey de Asiria, como lo venía haciendo cada año: el rey de Asiria lo detuvo y lo encadenó en la cárcel. El rey de Asiria subió por toda la tierra, llegó a Samaria y la asedio durante tres años. Fue en el noveno año de Oseas, el rey de Asiria tomó Samaria y deportó a los israelitas a Asiria: los estableció en Jalaj, en el Jabor, río de Gozán, y en las ciudades de los medas (...) Deportó Israel de su sierra a Asiria, hasta el día de hoy. El rey de Asiria hizo venir gentes de Babilonia, de Kutá, de Avvá, de Jumat y de Sefarváyim y los estableció en las ciudades de Samaria en lugar de los israelitas, ellos ocuparon Samaria y se establecieron en sus ciudades. Sucedió que cuando comenzaron a establecerse allí no veneraban a Yahvé y Yahvé envió contra ellos, leones que mataron a muchos. Entonces dijeron al rey de Asirla:"Las gentes que has hecho deportar para establecerlas en las ciudades de Samaria no conocen el culto del dios del país (...) El rey de Asiria dio esta orden: "Haced partir allá a uno de los sacerdotes que deporté de allí que vaya y habite allí y les enseñe el culto del dios del país. El Libro de los Reyes, II 17. Un regreso anunciado Durante la Antigüedad y en el período del segundo Templo de Jerusalén, nadie dudaba de la existencia de las diez tribus. El testamento de los doce patriarcas consideró su existencia como un hecho y en el siglo IV antes de Cristo, en su quinta visión, Esdras (IV, 13, 34) describió: "una multitud pacífica son las diez tribus que fueron llevadas prisioneras lejos de su país". Algunos textos dan por hecho que las diez tribus están ahora más allá del Eufrates. La tradición atribuye su imposibilidad de reunirse con sus hermanos al hecho que las dos tribus del reino de Judá fueron dispersadas a través del mundo. Las diez tribus fueron exiliadas más allá del misterioso río Sambation, cuya travesía sólo es posible el día del sabat. Además, según el Talmud de Jerusalén, los exiliados fueron divididos en tres grupos iguales y cada uno tomó una dirección diferente. Desde la Edad Media hasta nuestros días, varios viajeros y exploradores declararon haber encontrado a las diez tribus perdidas. En el siglo IX después de Cristo apareció un hombre, Eldad ha-Dani, que aseguró ser miembro de la tribu de Dan y conocer cuatro de las diez tribus. Otro aventurero, David Reuveni, pretendió ser el hermano de José, rey de las tribus de Rubén, de Gad y de la semi-tribu de Manasés, que se habían instalado en Khaybar en esa época, en Arabia. El nombre de Khaybar está sin duda inspirado en Jabor, ciudad evocada en la Biblia. Finalmente, en 1173, el viajero Benjamín de Tudela describió largamente a las tribus perdidas. Según él, cuatro de ellas, las de Dan, Aser, Zabulón y Neftalí, se habrían instalado en la ciudad de Nishapur, en Asia, donde habrían sido gobernadas por su propio príncipe José Amarkala el Levita. De Etiopía a América En Etiopía viven los falashas, población negra de religión judaica. La primera mención conocida de su existencia está en dos Cartas de Jerusalén de Obadiah de Bertinoro, en 1488 y 1489. En 1528, el cabalista Abraham Levi el Viejo vio en ellos a los descendientes de las tribus perdidas. ¿Tenía razón? Es poco probable: Etiopia y Egipto tuvieron siempre estrechas relaciones, y los hebreos son desde hace mucho tiempo, numerosos en Egipto: posiblemente algunos de ellos convirtieron a un grupo de etíopes al judaísmo. La hipótesis más fantástica fue emitida en el siglo XVII por el viajero originado de Amsterdam. Aaron Levi de Monteamos. De regreso de un viaje a Sudamérica, relató que, en la cordillera de los Andes, unos indios lo recibieron recitando el Shema oración compuesta por tres versículos de la Torá. Manasés ben Israel, rabino de Amsterdam, fue conquistado por el relato de Montezinos. En 1652 publicó una obra, Esperanza de Israel en la que escribió «Las Indias del oeste están habitadas desde hace mucho tiempo por una parte de las diez tribus que pasaron del otro lado de Tartarie por el estrecho de Anian, (actual estrecho de Bering). Manasés ben Israel (siglo XVII) Las tribus encontradas Evidentemente, ninguna exploración posterior confirmó este sueño. En su Viaje a Jerusalén, publicado en Glasgow en 1786, el inglés Richard Burton (Nathaniel Crouch) vio en los indios de Norteamérica a las diez tribus perdidas. Los arqueólogos del siglo XX y el estudio de los textos asirios permiten restablecer hoy la verdad. En 721 antes de Cristo, Samaria fue conquistada por el rey asirio Sargón, sucesor de Salmanasar V, evocado en la Biblia. Deportó efectivamente una parte de la población a Asiria y la reemplazó por gente de Mesopotamia. Sin embargo, contrariamente a los relatos de la tradición hebraica, las diez tribus no desaparecieron en el exilio. Por otra parte, la Biblia evoca recurrentemente las numerosas poblaciones que permanecieron en Israel. Sólo una pequeña parte de los hebreos fue obligada a partir a Asiria; 27.280 personas en cuatro años, según los archivos de Sargón. Sin embargo, se trataba de las clases dominantes: sacerdotes, funcionarios, intelectuales, aunque eran minoría, inspiraban la cultura y la política. Por esta razón fueron reemplazados por la administración asiria. Por lo tanto, no hubo una deportación física masiva ni la desaparición de las tribus, pero las clases dominantes desplazadas se fundieron rápidamente con la población de las grandes ciudades asirias. Esta técnica de dominación mediante el desplazamiento de las elites en los países conquistados y su asimilación es un procedimiento utilizado en varias ocasiones por el imperio asirio. La visión de Ezequiel, el sueño de la reunión de las diez tribus de Israel, un siglo después de su dispersión. Fresco del siglo III d.C. (Siria. Sinagoga de Doura-Europos. Los primeros tiempos de los hebreos La historia de los hebreos comienza con Abraham, un sumerio que deja la ciudad de Ur con su clan hacia 1700 antes de Cristo. Se instala en Cana, con el paso de los siglos, el clan se convierte en una poderosa tribu seminómada que mantiene buenas relaciones con Egipto. Sin embargo, hacia 1675 antes de Cristo, los faraones fueron derrocados por la invasión de los hicsos. Los hebreos se unen a los invasores y se instalan en Egipto. Cuando los hicsos son repelidos, en 1580 antes de Cristo, los hebreos, culpables de traición a los ojos de los egipcios, son mantenidos en cautiverio. Alrededor de dos siglos más tarde, probablemente durante el reinado de Akenatón, dejan Egipto bajo el mando del noble egipcio de origen judío, Moisés, quien fue el primero en codificar verdaderamente la religión hebrea. Conquistaron y colonizaron Cana, de donde expulsaron a las tribus semitas autóctonas. Instalaron una democracia tribal, reemplazada en 1020 antes de Cristo por una monarquía. Después del reinado de Salomón (970-930 a.C.), el reino se dividió en dos: Israel y sus diez tribus al norte, Judá y sus dos tribus al sur. Los dos estados fueron sacudidos por graves crisis políticas; en el norte, estas crisis facilitaron la invasión asiria, que sucedió después del 724 antes de Cristo. La fortuna más grande del mundo Rico como Creso el lidio "Rico como Creso": la expresión parece tan antigua como el mundo... Sin embargo, corresponde a una realidad indiscutible, la increíble e incomparable riqueza de Creso, rey de lidio, que fue un personaje histórico. Pero el destino de este hombre célebre recuerda además la moraleja de una fábula: el dinero no hace la felicidad... Casi todo lo que sabemos acerca de Creso es gracias a las Historias de Heródoto. Este historiador vivió en la época en que se disputaban las últimas guerras médicas (490 al 479 antes de Cristo); testigo esencial del conflicto entre los griegos y el imperio persa de Jerjes, su objetivo es rastrear la génesis de este enfrentamiento. Remontando el tiempo a través de leyendas y testimonios recogidos durante sus viajes, evoca la vida de Creso, primer rey de Asia Menor que trató de someter a los pueblos griegos. Según el "Padre de la Historia", el origen de las guerras médicas reside, efectivamente, en la pretensión por parte de los persas de controlar Jonia, es decir, la costa (con las ciudades como Éfeso o Mileto) y las islas (Quío, Samos) al sur de Asia Menor. Ahora bien, el reino de Creso, ubicado en Lidia, es vecino de esa región. Y por supuesto, el rey Creso desea extender su poder. Por ello es considerado por Heródoto como "el primer bárbaro en haber atacado injustamente a los griegos, en haber obligado a algunos a pagarle tributo y en haber convertido a otros en sus vasallos..." Creso el hombre de la formidable fortuna; detalle de una pintura de Claude Vignon (Tours, Museo de Bellas Artes). La caída de Creso "De este modo los persas se apoderaron de Sardes y tomaron a Creso vivo luego de un reinado de 14 años; de acuerdo a lo predicho por el oráculo, había puesto fin a un gran imperio: el suyo. Los persas que lo capturaron lo llevaron donde Ciro, quien hizo encender una gran hoguera sobre la cual ordenó colocar a Creso cargado de cadenas y a 14 jóvenes lidios junto a él. Probablemente quería sacrificados en honor a algún dios en reconocimiento por la victoria, o cumplir con algún voto, por lo menos eso hizo, según cuentan, y Creso estaba de pie sobre la hoguera cuando le vino a la mente, a pesar de la horrorosa situación, que un dios le había dictado a Solón estas palabras: "Ningún ser vivo es feliz". Con este pensamiento y con un profundo suspiro y en un gemido, rompió su largo silencio y gritó tres veces: "Solón". Ciro lo escuchó y mandó a preguntar por medio de sus intérpretes a qué ser invocaba. Los intérpretes se acercaron para interrogado: apurado por responder, Creso les dijo: "Es el hombre con quien yo habría querido ver conversar a los reyes, al precio de una enorme fortuna". Heródoto, Historias (I,86) El pecado del antepasado A estos hechos objetivos se agrega el relato de una leyenda. Si Creso se convierte en rey de Lidia en 561, se debe a que su tataratatarabuelo Gyges, guardia del rey Candaulo, asesinó a su amo y usurpó el poder desposando a la reina. Pero el oráculo de Delfos reveló que los descendientes de Candaulo se vengarían en la quinta generación: esta generación es la de Creso. Este parece no temer a la predicción, que no puede ignorar. Su ambición devoradora sólo es comparable a sus capacidades: emprende una serie de expediciones exitosas contra las ciudades griegas jónicas e insulares. De este modo, logra anexar inmensos territorios a su reino. Pillajes, tesoros, tributos, impuestos, venta de ciudadanos como esclavos: así comienza la fortuna de Creso. Su capital, Sardes, se convierte en una ciudad prestigiosa. Ordena construir palacios suntuosos y distribuye a destajo subsidios y prebendas para atraer a gran cantidad de artistas, filósofos y poetas. Las riquezas lidias parecen inagotables; en materia financiera, Creso impone su ley en toda la cuenca mediterránea. Acuñar moneda en el mundo antiguo es una prerrogativa especialmente política, que manifiesta la soberanía de cada estado. Ahora bien, las finanzas de Creso son tan superiores a las del resto de las potencias, que su padrón monetario se impone en todas partes. De este modo, se consagra su reputación de hombre poderoso y especialmente como el más rico de su época. Creso y Solón, pintura de F. Francken (Viena, Kunsthistorisches Museum) Una advertencia premonitoria ¿Le hace perder la cabeza su fortuna ilimitada? Creso se considera el más grande y el más feliz de los hombres y lo proclama... Recibe su primera advertencia cuando se presenta en Sardes un personaje atraído por las fiestas de la corte: el famoso legislador Solón, considerado el padre fundador de la democracia ateniense. Creso, no sin ingenuidad, lo invita a conocer su palacio y le muestra sus tesoros y sus riquezas. Luego le pregunta: "¿Conoces al hombre más feliz del mundo?", el sabio ateniense le responde: "Puedo ver que eres sumamente rico y ejerces tu reinado sobre numerosos soberanos; pero no puedo responderte sin haber sabido antes que tu muerte fue bella. Ya que el hombre rico no es más feliz que el hombre que vive el momento, si el destino no lo acompaña para que termine su carrera en plena prosperidad. En todas las cosas es necesario considerar el fin, ya que a gran cantidad de hombres el cielo les mostró la felicidad, para luego aniquilarlos completamente... El ambiguo oráculo de la sacerdotisa Luego de este episodio, efectivamente el destino parece ensañarse con Creso. Primero, un sueño le advierte que su hijo Atys, comandante de su ejército, morirá de un golpe de espada; a pesar de haber tomado todas las precauciones, la predicción se cumple: efectivamente Atys muere en un accidente de cacería. Creso se ve obligado a tomar una decisión esencial. Frente al auge del Imperio persa de Ciro, duda entre la negociación y la lucha. Finalmente consulta al oráculo de Delfos, no sin haber cubierto antes el santuario con ofrendas: vasos y copas de oro, vestimentas y túnicas de púrpura, jarras y cráteras de plata e incluso 117 ladrillos de oro puro... Con esta ostentación de regalos, piensa que debe recibir la gracia del dios Apolo. Sin embargo, el oráculo es extremadamente ambiguo, ya que anuncia solamente que un poderoso imperio será vencido. ¿Cuál de ellos será? Creso se imagina de inmediato que se trata del imperio persa y lo ataca. Le va mal ya que poco después de los primeros combates en Timbrea, los persas toman sorpresivamente Sardes y Creso es hecho prisionero. Condenado a la hoguera, asistiendo al saqueo de su capital, puede meditar acerca de la advertencia del sabio Solón con respecto a la fragilidad de las fortunas humanas. Sin embargo, Ciro, intrigado al ver a su víctima murmurar el nombre de Solón mientras las llamas suben hacia él, ordena apagar el fuego para que le cuente la historia. Impresionado por este relato, Ciro salva a Creso por piedad, luego por amistad. Por supuesto que no le devuelve su trono, pero lo convierte en su consejero. El hombre más rico del mundo tuvo que pagar muy caro por la usurpación cometida por su antepasado... Creso sobre su hoguera, vaso ático del siglo VI (Paris, Museo del Louvre). El rey destituido fue salvado en el último momento por el persa Ciro. Fortunas célebres y escandalosas Durante la república romana. En el siglo I antes de Cristo, Verres, propretor, es decir gobernador de Sicilia, practica el pillaje sistemático de los recursos de la provincia de la cual está encargado. Ayudado por legionarios, exige a los particulares enormes sumas de dinero, bajo pretexto de recaudar los impuestos del estado. Sus poderes judiciales le permiten hacer ejecutar a los recalcitrantes. Verres es también responsable de la expoliación de los edilicios religiosos y de los templos de la isla, los que despoja de sus estatuas y de sus obras de arte. Finalmente es condenado a devolver a los sicilianos el producto de una parte de sus robos. En Francia, en el siglo XVII. El cardenal Mazarino acumula una fortuna fabulosa durante los 18 años que se mantiene a la cabeza del estado (1643- 1661). A su muerte, esta fortuna se eleva a 35 millones de libras, más de la mitad del presupuesto fiscal anual y mucho mayor que la de Richelieu, que sólo había dejado 22 millones de libras. Bajo pretexto de servir al rey, todo es bueno para hacer negocios: suministros para el ejército, inversiones en las colonias, préstamos muy lucrativos al estado (del cual es por otro lado el único dueño), tierras y cargos entregados por él mismo y revendidos posteriormente... Entre las fortunas contemporáneas. La más célebre es, sin duda, la de John Rockefeller, quien murió en 1937 a la edad de casi cien años. Aprovecha el boom del último tercio del siglo XIX en la extracción y comercialización del petróleo. Su Standard Oil of New Jersey (y su brazo financiero, el Chase Manhattan Bank) se convierte en un imperio tan poderoso que la legislación americana antitrust lo fuerza a una división parcial en 1911; desde ese momento Rockefeller consagra parte de su fortuna a la filantropía y a la investigación médica, distribuyendo así antes de su muerte, más de 350 millones de dólares por intermedio de sus distintas fundaciones. Si te gusto no olvides visitar tambien Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 1. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 3. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 4. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 5. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 6. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 7. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 8. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 9. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 10. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 11. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 12. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 13. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 14. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 15. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 16. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 17. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 18. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 19. No olvides seguirme si no te quieres perder todos los demás enigmas que traeré.

Antes que nada les cuento que aquí en mi casa coleccionamos algunos de los fascículos que vienen en los diarios. Hace un tiempo transcribí uno de los mas interesantes que tenemos y he decidí compartirlo con uds. Disfruten estos nuevos 5 enigmas de la humanidad. Hoy veremos: *La Atlántida *El licántropo San Ronan *El enigma de Gaspar Hauser *El Boeing espía *El misterio de Rapa Nui Y en el próximo post veremos: *La Mary Celeste *El enigma de Fulcanelli *La Torre de Babel *Los mapas de Piri Reis *El conde de Saint-Germain Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 17. La Atlántida ¿Un reino tragado por el agua... o un Paraíso perdido para siempre? Que una civilización grandiosa haya podido existir y desaparecer súbitamente es suficiente para fascinar. Un nombre, La Atlántida, resume esta historia o este sueño. La palabra evoca una isla misteriosa, bañada por los rayos de un sol ardiente, y un pueblo fundador de una cultura brillante y efímera. En el siglo IV antes de Cristo, el filósofo griego Platón es el primero en mencionar la existencia de la Atlántida, desde entonces, la ciudad fabulosa inspira divagaciones y utopías. Platón (h. 427- h. 348/347), detalle del fresco de Rafael La escuela de Atenas (Vaticano). El filósofo griego es el creador del mito de la Atlántida. El testimonio de Platón Hacia el año 355 antes de Cristo, dos diálogos de Platón, el Tirneo y el Critias, fundan el mito de la Atlántida. Como las otras obras del filósofo, los textos se presentan bajo la forma de conversaciones entre varias personas, Sócrates, el maestro de Platón; Timeo, filósofo pitagórico; Critias, político acusado de no tener escrúpulos, y Hemócrates, antiguo general de Siracusa. En el Timen, Critias, pariente de Platón, cuenta una historia que le narró su abuelo, a quien se la contó su padre, habiéndola este último escuchado relatar por el sabio griego Solón. Cuando Solón estaba en Egipto, al rededor del 590, un sacerdote del templo de Sais le hizo la siguiente confidencia: Hace 9.000 años existía una isla llamada Atlántida, "salida del mar Atlántico", situada más allá de las Columnas de Hércules (hoy Gibraltar) y más grande que Libia y Asia juntas (para los griegos de esa época, representa el norte de África y Asia Menor). Era entonces posible pasar de esta isla a otras islas y, desde éstas, alcanzar un continente que se extendía frente a ellas (¿América?). La historia del pueblo que habitaba esta isla es la siguiente. Los reyes atlantes, poderosos y prósperos, animados por objetivos expansionistas, conquistaron las riberas del Mediterráneo, apoderándose particularmente de Libia y Egipto y avanzando por Europa hasta Tirrena (Italia occidental). Pero fueron finalmente repelidos y vencidos por los atenienses, todo esto recuerda algunos aspectos de las Guerras Médicas (de 492 a 448 antes de Cristo) sostenidas entre griegos y persas. Poco después se produjeron gigantescos terremotos y cataclismos y la orgullosa Atlántida fue tragada por el mar. La Atlántida, mapa del siglo XVII (Paris. Museo de Artes decorativas). ¿Una isla desaparecida entre África y América? La Atlántida según Platón "Sí Solón, hubo un tiempo, antes de la más grande destrucción por las aguas, donde la ciudad que es hoy de los atenienses era, de todas, la mejor para la guerra (...). En ese tiempo se podía pasar por este mar (¿el océano Atlántico?). Había una isla delante de ese pasaje que ustedes llaman Las columnas de Hércules. Ahora bien, en esa isla Atlántida sus reyes habían formado un gran y maravilloso imperio (...). Esta potencia, habiendo concentrado todas sus fuerzas, emprendió de un solo impulso, la dominación de vuestro territorio y del nuestro, y de todos los que se encuentran de este lado del estrecho. Fue entonces, oh Solón, que el poderío de vuestra ciudad hizo estallar a los ojos de todos, su heroísmo y su energía. Porque la venció por sobre todo, por su fuerza moral y por el arte militar (...) Pero en el tiempo que siguió hubo terremotos espantosos y cataclismos. En un solo día y una noche temible, todo nuestro ejército fue tragado de una sola vez por la tierra, y, así mismo la isla Atlántida se sumió en el mar y desapareció. Es por esto que aún hoy día, este océano es difícil e inexplorable por el obstáculo del fondo fangoso y muy bajo que la isla, al hundirse, depositó." Tirneo, traducción 1925. La más bella de las capitales En el Critias, el filósofo entrega más información acerca de la Atlántida. Después de la creación del mundo, los dioses se lo repartieron y Poseidón, soberano de los mares, recibió la Atlántida. De su unión con una mortal, Cleito, tuvo diez hijos, y cada uno heredó una parte de la isla. El mayor, Atlas, llegó a ser el rey y recibió la mejor y la más grande de las regiones, la isla era muy rica y se beneficiaba de importantes recursos tanto agrícolas como mineros. Los sabios que la gobernaban hacían reinar a más perfecta felicidad, distribuyendo metódicamente el trabajo. La Atlántida, descrita en el Critias se divide en distritos. Los numerosos canales que la surcan convergen hacia la capital, de forma circular. En el corazón de ésta, se levanta el palacio real, antigua residencia del dios del mar. Se trata de una ciudadela de forma igualmente circular y de un diámetro de alrededor de cinco kilómetros. Anillos concéntricos de tierra y de mar, unidos por túneles y puentes, componen esta acrópolis. Abriga templos, palacios y edificios públicos, así como campos de deportes. El más formidable de los templos es el dedicado a Poseidón. Sus fachadas exteriores están completamente cubiertas de plata y sus techos enchapados en oro. Al interior, las bóvedas son de marfil cincelado, con incrustaciones de oro, plata y auricalco (metal bastante misterioso que se puede suponer seria cobre o una aleación de cobre y oro). El templo está adornado con numerosas estatuas de oro. Una de ellas sobrepasa a todas las demás, es la que representa a Poseidón «de pie sobre un carruaje de seis caballos alados, y de tal magnitud que la figura toca la bóveda del edificio». La descripción de Platón muestra la riqueza y el poderío de la Atlántida. Sin embargo, el Critias quedó inconcluso y no se sabe nada más acerca de esta isla. Una plaza pública, en el corazón de la capital de la Atlántida. (dibujo moderno). Hipótesis para una ubicación SI se admite que la Atlántida realmente existió y que no se trata sólo de una simple fábula de valor moral o político, surge un problema, el de su ubicación exacta. De América a Escandinavia. Algunos ubican la Atlántida en América del Sur, con los mayas, y otros, en Heligoland, isla del mar del Norte, cerca de las costas danesas y alemanas (J. Spanuth) o en el Sahara (Idea popularizada por P. Benott en su novela La Atlántida, 1919). Finalmente, algunos ven en la antigua ciudad de Tartesos (situada en la desemboca dura del Guadalquivir, en España) la ciudad atlante. Las Azores . Tomando en cuenta el texto de Platón, esta ubicación parece ser la más lógica. Ya en 1882, 1. Donnelly adelanta esta hipótesis. Más tarde, O. H. Muck, desarrollando argumentos adelantados por los arqueólogos Kírcher y Schliemann, sostiene que las Azores son la antigua Atlántida. Insiste en la situación geográfica de las Azores y acota que forman una zona de fractura en la corteza terrestre y que existe abundancia de volcanes en actividad. Bimini... Pero otros piensan que la Atlántida se encontraba de hecho en la parte oeste del océano Atlántico, en las proximidades de la Isla de Bimini (archipiélago de las Bahamas). En 1968, una estructura sumergida fue descubierta en esta zona. Siguieron expediciones, llevadas a cabo por M. Valentine, conservador honorario del museo de ciencias de Miami, y D. Rebikoff, experto en fotografía submarina. Se reconocieron dos muros, orientados perpendicularmente uno respecto al otro. Tomando en cuenta que Bimini se hunde en forma paulatina en el mar, los dos investigadores dataron estas construcciones en 8.000 a 10.000 años, es decir, en una época en que ningún pueblo de la región conocido por los arqueólogos poseía un nivel cultural y técnico que le permitiera realizar tales muros. El único problema es que se ha puesto en duda el origen humano de tales estructuras, consideradas hoy día más bien como un fenómeno natural. ...O Santorin . Finalmente, la hipótesis más reciente, sostenida particularmente por el científico marino francés, el comandante Jacques-Yves Cousteau, reubica la Atlántida en el Mediterráneo y la identifica con la isla de Santorin, próxima a Creta, desmantelada súbitamente y transformada en archipiélago en 1470 antes de Cristo, a raíz de la erupción de su principal volcán. Un pretexto para utopías El texto de Platón es interpretado hoy en día como la primera de las utopías es una alegoría destinada a alabar los méritos del Imperio ateniense, que se encontraba en esa época en decadencia. ¿Pero la ciudad ideal que describe el filósofo es puramente imaginada, o la construcción platónica descansa en una tradición que podría tener orígenes históricos? Este debate aún no ha terminado. Los antiguos comentaristas parecen ellos mismos divididos sobre el sentido de los diálogos platónicos. Aristóteles, en el siglo IV antes de Cristo, afirma que la Atlántida no es más que un mito. Por otra parte un discípulo de Platón afirma haber visto, en Sais, los jeroglíficos que relatan la historia contada a Solón. En la Edad Media, la Atlántida es prácticamente olvidada. El interés por esta isla tragada por el mar renace en el siglo de los descubrimientos, incluso algunos autores se arriesgan a identificar como América a la isla platónica. Con mayor frecuencia, los filósofos retoman el procedimiento del filósofo antiguo para disertar sobre la noción de ciudad ideal. Así, el filósofo inglés Francis Bacon redacta en 1627 una Nueva Atlántida ( Nove Atlantis ), especie de novela científica donde navegantes, llevados por los vientos a regiones inexploradas del océano, acceden a las costas de una isla desconocida donde un gobierno iluminado hace reinar la felicidad absoluta: el sueco Olav Rudbeck ve una alegoría de su propio país como cuna de la civilización (Atland o Manhem, 1679-1702); el catalán Jacint Verdaguer hace del continente perdido el objetivo de Cristóbal Colón (La Atlántida 1876). La Atlántida, vista nocturna (reconstrucción moderna). El fin de la Atlántida Según Platón, la Atlántida desapareció en un día y una noche víctima de un cataclismo. Varios autores, partiendo de la hipótesis que la isla realmente existió, han tratado seriamente de encontrar una explicación a esta desaparición. La solución más evidente es la de la erupción de un volcán, pero es impensable que una explosión, aunque titánica, haya hecho desaparecer totalmente en un día una isla del tamaño de la que Platón describe en el Critias. También algunos evocan la hipótesis de un gigantesco meteorito que habría caído sobre la tierra, desencadenando el más formidable maremoto de la historia de la humanidad, una catástrofe de la que el mito del Diluvio guardaría el recuerdo. A menos que no haya que ver en la catástrofe evocada por Platón sino un efecto literario destinado a dramatizar la caída relámpago de una civilización brillante, la civilización cretense en este caso, asimilada a la declinación más progresiva de Atenas. La Atlántida: ¿la isla de Santorin? En la época contemporánea, el mito de la Atlántida continua alimentando utopías filosóficas y ficciones novelescas, A comienzos del siglo XX, el escritor francés Pierre Benoit publica una Atlántida pronto famosa, donde la isla misteriosa se encuentra en pleno desierto. Dos oficiales perdidos se encuentran retenidos en ella por la turbadora Antinea. Más seriamente, arqueólogos y especialistas del mar han buscado identificar la isla. Para los griegos Galanoupoulos y Marinatas, así como para el francés Cousteau, a Atlántida no seria otra que la isla de Santorin, situada a 110 kilómetros al norte de Creta. La isla es en efecto circular y en 1500 antes de Cristo, Creta estaba en el apogeo de su poderío. Su civilización minoica era brillante y su comercio se extendía por todo el Mediterráneo. Además, era enemiga de Atenas y practicaba el culto del toro como lo hacían los atlantes. Pero, en 1470 antes de Cristo, el volcán Santorin hizo erupción brutalmente. La erupción fue acompañada de grandes terremotos, lluvias de cenizas y de una ola formidable de varias decenas de metros de altura. Fue esta ola la que debió abatirse sobre Creta, destruyendo su civilización para siempre. Mil cien años después de la terrible catástrofe, ¿habrá confundido Platón fechas y lugares, la isla sepultada y la siniestrada civilización cretense? ¿O mezcló deliberadamente eventos históricos y una tradición legendaria para forjar una alegoría de alcance político y moral? Las dos hipótesis son igualmente plausibles. El cráter de Santorin: ¿último vestigio de la antigua Atlántida? Foto satelital (Google Earth) La isla más grande es Thera, la isla más pequeña que la izquierda superior es Therasia. Las tres islas pequeñas son Aspronisi (en el canal meridional entre Therasia y Thera), Palea Kammeni y Nea Kammeni (lo más cerca posible el centro de la caldera). Las otras civilizaciones desaparecidas El tema de tierras desaparecidas dio lugar a una abundante literatura. El recuerdo nostálgico del paraíso perdido puede tener algo que ver. ¿Acaso no se pensaba, en la Edad Media, que el jardín del Edén aún existía más allá de las tierras conocidas? La idea del Diluvio, o de una gran catástrofe natural, que se reencuentra en numerosas civilizaciones, le está también ciertamente emparentada. Otros continentes comparten con la Atlántida la triste reputación de haber sido tragados por el mar. La Lemuria. La invención de este continente que se habría sumido en las aguas del océano Índico data del siglo XIX. Se debe al zoólogo inglés Slater, quien creó el nombre a partir de restos de primates -lemúridos- encontrados en Madagascar y en Malasia. La médium rusa Helena Petrovna Blatvasky se apasionó con esta historia en el siglo XX; hace de los lemurlanos unos gigantes provistos de poderes telepáticos. La Lemuria habría desaparecido, si se le cree, hace millones de años, pero algunos sobrevivientes habrían podido huir a Asia central: sus descendientes serian los actuales habitantes de la India. El continente de Mu. A principios del siglo XX, tratando de traducir un texto maya, el codex Troano, el francés Etienne Brasseur de Bourbourg cree descubrir los símbolos M y U y deduce la existencia de un antiguo continente llamado Mu. Luego, el coronel John Churchward declara que, cuando servía al ejército británico en la India, fue iniciado por sacerdotes hindúes a los secretos de Mu. Los sacerdotes le habrían enseñado a leer la lengua del continente perdido usando copias de textos inscritos sobre tablillas guardadas en templos hindúes y mexicanos... Según él, este misterioso continente, situado en el océano Pacífico, se extendía desde el estrecho de Bering hasta Australia y de la India a California. Se habría hundido en el mar hace 12.000 años. La Hiperbórea. Un continente hoy día perdido bajo los hielos, la Hiperbórea, habría existido en las actuales regiones árticas en un período muy antiguo en el que éstas (se pretende que antes que los polos cambiaran de lugar) habrían gozado de un clima y una vegetación tropicales... Los hombres y mujeres de esta Isla, rodeada de altas montañas, habrían sido de una belleza extraordinaria. Pacífica . Finalmente, dos geofísicos, el Dr. Amos Nur, profesor de la Universidad de Stanford (California), y el Pr. Zvi Ben Avrham, de Tel-Aviv, adaptaron el viejo mito del continente desaparecido a la teoría moderna de la deriva de los continentes. Según ellos, hace 125 millones de años, una masa de tierra, que ellos llaman Pacífica, habría derivado a través del océano Pacífico antes de hundirse, por el choque del encuentro con uno de los otros continentes, bajo las costas de Asia o América. El licántropo San Ronan ¿Santo cristiano o divinidad celta? Poco después de la caída del Imperio romano, un ermita venido de irlanda desembarca en una Bretaña aún escasamente cristianizada y todavía muy ligada a sus tradiciones celtas. El hombre santo se vuelve influyente, pero sus enemigos lo acusan de ser un hombre-lobo y un hechicero. Ronan permanece con la figura mítica de una Bretaña donde lo fantástico se entrelaza con lo cotidiano. Conocemos la vida, o más bien la leyenda de San Ronan, gracias a un texto redactado alrededor de 1236. Nacido en Irlanda, de padres paganos, el joven Ronan se convirtió al catolicismo. Siendo un brillante teólogo, alcanza rápidamente el episcopado. Decide llevar la vida de los ermitas y, como muestra de sacrificio, se exilia Bretaña. Desembarca primero en la isla Molena, entre Ouessant y el cabo San Mateo desde donde llega a la bahía de Douarnenez y se instala en el linde del bosque de Nevet, en un lugar llamado actualmente Locronan. Según la hagiografía, expulsa del bosque a los "brujos", sin duda una referencia a algunos druidas, empujados a lo más profundo del bosque por la cristianización. Pronto, los milagros de Ronan llaman la atención del rey Grabo establecido desde hacía poco en Quimper. La vida de Ronan San Ronan provenía de una nación septentrional, de padres de escasa fortuna e idólatras, los que esmerándose en su progreso lo enviaron a la escuela (...) Dios le habla dado a conocer la superstición del paganismo y le hizo nacer en el alma un ardiente deseo de buscar la verdadera religión. Con este propósito, se dirigió a la isla de Gran Bretaña, donde habiendo conversado con los cristianos y habiéndose informado acerca de su religión, reconoció que era la única que conducía a la salvación eterna y decidió convertirse (...) Habiendo hecho penitencia por sus pecados pasados, decidió pertenecer a la iglesia e ingresó al sacerdocio(...) Los ojos legañosos de algunos cristianos corrompidos, no pudiendo soportar la cantidad de virtudes que tenía el alma de San Ronan, lo acusaron maliciosa e injustamente ante el rey Grallon (quien entonces se encontraba en Quimper, calumniándolo de ser hechicero y necromanciano haciendo como los antiguos licántropos, quienes, por arte y magia diabólicos, se transformaban en bestias brutas y causaban muchísimo mal en el país. Alberto el Grande, Vida de los santos de Bretaña Armórica, siglo XIII. Ronan y los lobos Todos los textos que cantan las alabanzas a los santos (hagiografías) incluyen ineludiblemente milagros inspirados directamente en la vida de Cristo. Sin embargo, muchas anécdotas de Ronan se alejan del esquema clásico. Los relatos hacen frecuentes referencias a extrañas comunicaciones que el santo mantiene con los lobos. Cada día, Ronan da una vuelta alrededor del pueblo donde vive para alejados de los hombres. Una vez un lobo que merodeaba a orillas del bosque se abalanzó sobre una oveja y se la llevó. Ronan, testigo de la escena, levantó un brazo y gritó una orden: el peligroso animal obedeció, soltó su presa y huyó, escondiéndose entre los árboles. El santo sabe cómo hacerse entender por los lobos, lo que puede ser interpretado como un signo divino o como una prueba de brujería. De hecho, una mujer llamada Kéban acusa a Ronan de ser un hombre-lobo y de haber devorado a su hija. Ronan es citado ante el rey Grallon: éste decide remitirse al "juicio divino", Ronan será encerrado con dos lobos feroces; si es culpable, los lobos lo despedazarán. Si es inocente, Dios le dará la fuerza para repeler a las feroces criaturas. Ronan es sometido a la prueba y haciéndoles el signo de la cruz, aplaca a las dos bestias feroces. Los autores cristianos reconocen entonces rápidamente la inocencia de Ronan, pero debe recordarse que son pocos aquellos que dudan incluso de la existencia de los hombres-lobo. Por otra parte, Ronan conserva a través de siglos de tradición popular la fama de ser un hombre extremadamente peludo. Un milagro de San Ronan (bajorrelieve de la iglesia de Locronan). A los pies de la cama, si no es un lobo, es un monstruo peludo domesticado. ¿Un personaje histórico? La biografía de Ronan entrega pocas informaciones comprobables acerca de la existencia del hombre y de su origen social, en una época en que se le atribuye a la mayoría de los santos una ascendencia real o al menos noble. Los accesorios que le atribuyen más tarde las representaciones, como una campana y una fuente, no se mencionan en los textos antiguos. La campana, conservada entre las reliquias en Quimper, es un modelo corriente en Irlanda, pero mucho más escasa en Bretaña; sin embargo, nada permite anticipar que sea auténtica. Al no haberse descubierto ninguna prueba de la realidad de San Ronan en Bretaña, algunos historiadores sugieren que se trata en realidad de un británico cuya leyenda habría atravesado el Canal de la Mancha. Encontramos un San Ronan en Irlanda en el siglo VII y otro en Escocia en el siglo VIII. En el siglo XIII en Cornualles, circula una Vida de San Rummon , que se asemeja mucho a la de San Ronan. A comienzos de nuestro siglo, estos elementos condujeron al historiador inglés Doble a anticipar que ambos santos son sólo uno. Según su opinión, Rummon se habría transformado en Ronan, según los nombres de los lugares en el siglo Xl. Efectivamente, numerosos pueblos y lugares de Bretaña parecen obtener su nombre de San Ronan. Siete de estos topónimos comienzan por "Lok" (deformación de loc o locus , por "lugar'), entre ellos el famoso pueblo de Locronan, y ocho San Ronan es a veces Renan. Drenan, Ernan, Erlan, René o Regnan. Procesión a Locronan (Finisterio) en honor a San Ronan. ¿Un dios pagano cristianizado? La procesión en honor de San Ronan que sigue realizándose en Locronan en nuestros días, incorpore varios lugares que no tienen nada de cristiano, especialmente menhires y dólmenes. Uno de ellos, bautizado " kador Sant Ronan ", (silla de San Ronan), todavía se conoce con tu antiguo nombre de "yegua de piedra" y se asocia a un antiguo rito celta de la fecundidad. A pesar de la hostilidad de la Iglesia, algunas mujeres de la procesión se sientan ahí para combatir la esterilidad. Otro menhir, ubicado en la cumbre del monte San Ronan, que constituía la principal estación del peregrinaje, desapareció a comienzos de siglo. Estaba cubierto de espirales en forma de serpiente y se alzaba sobre un túmulo de la edad del bronce y un lugar de culto romano dedicado a la fecundidad. En 1911, el historiador Robert Latouche formula una interesante hipótesis: San Ronan habría sido inventado a comienzos de la Edad Media, en varios lugares, para remplazar a una divinidad celta. En ese entonces, esta práctica era normal incluso, algunas fiestas cristianas, tanto pascua de Resurrección, eran celebradas por el clero local en fechas diferentes a las previstas por la iglesia de Roma, con el fin de ocultar las fiestas paganas tradicionales. Un análisis de la historia de Ronan permite descubrir varios elementos que corroboran esta tesis. La hagiografía utiliza muchas metáforas luminosas y remite a una visión solar del personaje, por otro lado, conocido por su relación con los lobos. Ahora bien, en las religiones celtas, el lobo es un animal sagrado ligado al culto al sol. Lug, el primer dios galo, es un dios solar y, al igual que Ronan, sabe comunicarse con los lobos... La silla de San Ronan, en Locronan: el menhir ahuecado al centro en forma de asiento, supuestamente hace fértil ala mujer que se siente en él. La Bretaña mítica del siglo VI En el siglo IV, Roma abandona Bretaña a su suerte. En el siglo V, el país acoge a numerosos celtas venidos de las islas británicas; huyen ante el invasor sajón que intenta apoderarse de Inglaterra y de Irlanda. Se establecen en las planicies al interior del país, dejando el litoral a sus primos autóctonos. El rey bretón más famoso de esta época, Grallon o Gradion, habría transferido su gobierno a Quimper luego que su capital, la mítica ciudad de Ys, hubiese quedado sumergida bajo la marea. En realidad, es probable que el legendario Grallon sea un conjunto de varios reyes bretones que reinaron entre los siglos V y VII. Por otra parte, varias calzadas romanas se hunden en el mar y convergen hacia un punto situado en la bahía de Douarnenez; hacen pensar que es muy probable que una ciudad haya sido abandonada allí debido a la crecida de las aguas. Los pueblos de Bretaña están en ese tiempo en vía de cristianización, pero los misioneros se enfrentan a la fuerza de las tradiciones celtas y deben integrar las tradiciones populares. El enigma de Gaspar Hauser Un muchacho de 16 años criado en un calabozo Surgido de la nada, un extraño adolescente fascina a la población de Nuremberg y pronto Europa entera se apasiona por su caso. Cuenta que ha vivido secuestrado desde su nacimiento en un calabozo oscuro y húmedo. ¿De dónde viene? ¿Será el hijo abandonado de una familia ilustre? El 26 de mayo de 1828 un adolescente agotado y titubeante, que gesticula y gruñe de manera incomprensible, es recogido de una calle de Nuremberg, lleva en su mano un sobre dirigido al capitán de caballería Wessnich, comandante del cuarto escuadrón del sexto regimiento de caballería. Lo conducen hasta el cuartel, donde, completamente agotado se desploma sobre una litera del establo. En la misma tarde, el capitán Wessnich conoce el contenido de la carta: "Honorable capitán, le envío a un joven que desea servir al rey en el ejército. Lo dejaron en mi casa el 7 de octubre de 1812. Yo soy sólo un jornalero, con diez hijos propios, y me cuesta mucho educarlos a ellos..." Un mensaje escrito sobre el mismo papel y con la misma tinta se acompaña a la carta. "El pequeño fue bautizado con el nombre de Gaspard. Cuando tenga diecisiete años, envíelo a Nuremberg, al sexto regimiento de caballería, donde su padre servía como soldado. Nació el 30 de abril de 1812. Soy una niña muy desgraciada y no puedo quedarme con él. Su padre ha muerto". El capitán supone de inmediato que esta nota es falsa y trata de obtener una explicación, de hacer hablar al muchacho, pero no recibe por respuestas más que pequeños gritos y gruñidos. Exasperado, lo lleva a la policía. Estefanía, gran duquesa de Baden, ¿fue ella la madre de Gaspard? El testimonio del alcalde En julio de 1828, el asunto ha hecho ya mucho ruido. El alcalde de Nuremberg. M. Binder publica lo siguiente proclame en dos diarios de la ciudad. El gobierno estima que las conclusiones del alcalde son muy apresuradas y retira de circulación los ejemplares. (...) Todas estas circunstancias vienen a confirmar lo que nosotros suponemos acerca de este joven y nos convencen de que posee grandes cualidades de corazón e inteligencia que justifican la tesis según la cual su secuestro es un crimen odioso. Se le ha privado a sabiendas de sus padres, de su libertad, de su fortuna. Incluso quizás de las ventajas de un nacimiento noble, en todo caso de las más hermosas alegrías de la infancia y de los bienes más nobles de la vida... Existen indicios que prueban que este crimen fue cometido en una época en la que el niño podía hablar y ya se le habían inculcado los elementos de una buena educación, que brilla a veces en él como una estrella en la noche oscura. En consecuencia, solicitamos encarecidamente a las autoridades judiciales, policiales, civiles y militares a todos los que tienen el corazón bien puesto, a revelar cualquier detalle por insignificante que sea, o cualesquier sospecha por tenue que sea. Estas medidas no son tomadas para alejar a Gaspard Hauser. La ciudad, que lo ha adoptado, lo ama, incluso lo considera como un signo favorable que le ha testimoniado la Providencia y no lo entregará sino que en presencia de derechos indiscutibles. Estas medidas han sido dictadas por el contrario, para descubrir al malhechor y a sus cómplices y darles el castigo que se merecen. El huérfano de Europa El adolescente es observado por el alcalde, el comisario y un médico. Se muestra fascinado por el fuego, se asusta con la música y cuando le pasan una hoja de papel escribe en ella con torpeza el nombre de Gaspard Hauser. Durante las semanas siguientes Gaspard es alojado en la prisión municipal. Las autoridades dudan todavía, ¿se trata de un simulador o su falta total de conocimiento del mundo es auténtica? A medida que pasan los días y al estar en contacto con sus numerosos visitantes Gaspard comienza a balbucear algunas palabras. Muy pronto se hace de un vocabulario suficiente como para contar su historia. Según sus recuerdos más lejanos, Gaspard dice haber vivido en un reducto sombrío, durmiendo sobre paja e incluso sobre la tierra apisonada, sin ver nunca a nadie. Cada noche le traían pan y agua, sin que jamás pudiese ver quién era. Sin embargo, durante el último tiempo, Gaspard recibía una vez por semana la visita de un hombre enmascarado vestido de negro. Este personaje le enseñó a caminar y a escribir su nombre. Un día, lo vistió y lo arrastró fuera de su celda; lo condujo hasta las cercanías de Nuremberg y le dejó en las manos un sobre. La prensa internacional se apodera de la historia. Gaspard recibe el sobrenombre de huérfano de Europa. Es alojado en la casa de un profesor y aprende a leer y a escribir con sorprendente rapidez. Los médicos observan la delicadeza de su piel y de sus rasgos así como la nobleza de su rostro. Ello despierta la imaginación de todos: ¿Por qué habrían escondido a este niño si no tuviera una importancia excepcional? ¿Será tal vez porque pertenece a una familia ilustre? Parece haber nacido cerca de 1812. Muy pronto, se empiezan a plantear hipótesis. Nuremberg, en Baviera. En esta ciudad apareció un día el huérfano de Europa ¿Será el hijo del gran duque? Hija adoptiva de Napoleón, la francesa Estefanía de Beauharnais se casó con el gran duque Carlos de Baden en 1806. Esta unión, impuesta por el emperador francés a un estado alemán del que se ha proclamado protector, no es bien recibida en el gran ducado. Estefanía tiene una enemiga declarada, la condesa de Hochberg, casada en segundas nupcias con el padre de Carlos, que quisiera poner a su propio hijo en el trono. Sólo podría lograrlo si Carlos y Estefanía no tuvieran herederos varones, Ahora bien, el 29 de septiembre de 1812, Estefanía da a luz a un hermoso niño, que parece fuerte y lleno de vida. Sin embargo, muere de una enfermedad repentina, quince días más tarde, en circunstancias poco claras, ya que ni siquiera se autoriza a la joven madre para ver el cuerpo. Un año más tarde, el segundo hijo de Estefanía y Carlos sufre la misma suerte. El recuerdo de estas dos desapariciones resurge en 1828 y algunos cronistas se preguntan si Gaspard Hauser no sería e hijo de Carlos y Estefanía, raptado y escondido por la ambiciosa condesa de Hochberg. Gaspard Hauser, encarnado por Bruno S. en la película de W. Herzog, El Enigma de Gaspar Hauser, 1975 Estefanía se deja convencer Emocionada e inquieta por la prensa que comienza a asociar su nombre al del huérfano, Estefanía se cuestiona. Recuerda que la noche en que el niño fue dado por muerto, su nodriza se encontraba sumida en un sueno anormalmente profundo, como si hubiese sido drogada. Muy pronto, la madre que habia enviudado de Carlos en 1819 se siente preocupada. Conversa largamente con Lord Stanhope, quien está a cargo de Gaspard en esa fecha. Incluso realiza un viaje secreto a Anspach, donde el joven se ha establecido y lo observa sin darse a conocer. Todo en él le recuerda al gran duque. Finalmente, Estefanía se convence de que Gaspard Hauser es su hijo. Pero ese mismo año de 1833, es justamente Leopoldo hijo de La condesa de Hochberg, quien ostenta el título de Gran Duque de Baden, Estefanía no tiene a quién recurrir, la caída de Napoleón en 1815 ha vuelto difícil su situación. Sin embargo, se prepara para intentar hacer algo por aquel a quien reconoce como su hijo, pero el tiempo no le alcanza: en diciembre, Gaspard es asesinado, apuñalado por un desconocido en un jardín público. La verdad sobre este asesinato no logra ser establecida con certeza, pero el único peligro que pesaba sobre el poder de los Hochberg ha desaparecido definitivamente. ¿Era Gaspard Hauser un impostor? ¿Cómo puede un niño que, por su propia confesión, ha vivido durante años sin ver ni escuchar a nadie, aprender, ya adolescente, a caminar, hablar, escribir e incluso alcanzar a adquirir la cultura y las maneras de un hombre de buena familia? Esta pregunta es de primordial importancia. Los contemporáneos la resolvieron por la herencia de su nacimiento: Gaspard seria de una familia tan noble que habría recobrado rápidamente todas las posibilidades que habrían de asegurarle a un joven bien nacido una buena educación. Hoy día existe un escepticismo mayor. Los numerosos casos de "niños salvajes" que se han examinado muestran que un pequeño que ha crecido sin educación ni contacto humano no puede transformarse en un adulto normal. El Boeing espía Un avión surcoreano es derribado por los soviéticos En 1983, un Boeing civil que realizaba un viaje regular se salió de su ruta y sobrevoló durante dos horas una zona estratégica de la unión Soviética. Fue interceptado por un Mig 23 y por un Sukhoi SU 15 y desapareció sobre el mar de Japón. En la noche del miércoles 31 de agosto al jueves 1 de septiembre de 1983, mientras debía encontrarse a 180 km de la isla japonesa de Nemuro, el Boeing KAL 007, que efectuaba un vuelo regular entre Nueva York y Seúl, pasando por Anchorage, interrumpió la comunicación con los controladores aéreos japoneses. Algunos instantes más tarde reapareció en el radar muy alejado de la ruta prevista en el plan de vuelo y rodeado por cazas soviéticos. Luego se perdió del todo. El jueves 1 de septiembre, el ministro surcoreano de información declaró que el aparato desaparecido habla sido, seguramente, atacado y destruido por un país extranjero. Por su lado, la CIA anunció que el Boeing había sido obligado a aterrizar en un aeródromo de la isla de Sakhalin y que los pasajeros estaban a salvo. Moscú afirmó que el aparato no había aterrizado en la Unión Soviética. Entre los 269 pasajeros se encontraba un miembro de la Cámara de representantes de los Estados Unidos, Larry Mc Donald. Un período tenso, una zona sensible En 1983, Ronald Reagan había sido recién elegido presidente de los Estados Unidos. Encarnaba un país "de derecha", republicano, sin concesiones. Frente a él, Andropov acababa de reemplazar a Brezhnev. Al principio presentado en Occidente como un reformador, debido a su lucha contra la corrupción, este hombre era el antiguo jefe de la KGB, un comunista duro y fiel a la línea del partido. A pesar de algunas negociaciones entre los dos países, ambos continuaban su carrera armamentista. La región que sobrevolaba el Boeing KAL 007 era, para la Unión Soviética, de primera importancia. Esta zona, comprendida entre la península de Kamanchaka, la isla de Sakhalin, el archipiélago de las Kuriles y la bahía de Vladivostok, representaba una de las más importantes concentraciones de las fuerzas del dispositivo de defensa soviético: un tercio de las fuerzas armadas del país estaban agrupadas allí. Había 1.700 aviones, 765 barcos y 120 submarinos, entre los cuales, unidades provistas de misiles nucleares, que podían alcanzar cualquier punto del territorio norteamericano. Vacilaciones soviéticas La tensión aumentaba y la Unión Soviética fue acusada de haber derribado el aparato. Dicho jueves en la tarde, las autoridades norteamericanas y japonesas anunciaron a la prensa que tenían pruebas que el avión había sido atacado por un misil soviético. Moscú dio a conocer un desmentido. El viernes 2, los soviéticos admitieron que habían intentado interceptar, pero no destruir, al Boeing. Los diarios publicaron titulares sobre una gran crisis internacional que se avecinaba. El domingo 4, los norteamericanos admitieron que un RC 135 de su ejército efectuaba un reconocimiento en esos parajes en el momento del drama. Larry Speakes, portavoz de la Casa Blanca, reconoció que los soviéticos podrían haber confundido a los dos aparatos. Por otro lado, Moscú habló por primera vez el día 5 acerca de la posibilidad de un error, sin reconocer su responsabilidad en la probable destrucción del Boeing. El general Romanov, jefe del estado mayor de la defensa aérea, afirmó que el avión volaba sin luces y que "su forma se parecía mucho a la de un RC 135". Agregó que el Boeing coreano no había reaccionado frente a ninguna de las maniobras de nuestro caza interceptor, cuyo piloto trató varias veces, durante largo tiempo, de guiar el avión infractor hacia el aeródromo soviético más cercano". Sin embargo, rehusó reconocer que el aparato había sido derribado: los cazas soviéticas habrían permitido que el avión continuara su ruta. Aviones similares a este MIG 23 y a este Boeing de la Korean Airline fueron los protagonistas del drama ocurrido el 1 de septiembre de 1983. Una grabación de capital importancia El martes 6, el representante de los Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de la ONU dio a conocer una grabación entre los pilotos de los cazas soviéticos y tierra, que permitía reconstituir el desarrollo de los acontecimientos. Hora GMT Acontecimiento 18:05 Un caza soviético anunciaba que tenía al "objetivo" en su radar. 18:12 tenía contacto visual 18:13 "El sistema de armas estaba conectado". 18:15 "El rumbo del objetivo es siempre el mismo, está a 240. Lo tengo en la mira' 18:18 "Las luces de navegación aérea están encendidas, La señal está parpadeando" 18:20 "He destrabado el sistema de búsqueda del blanco y me acerco al objetivo" 18:23 "Ahora voy a intentar con un misil" 18:24 "Estoy apuntando" 18:25 "Me acerco al objetivo. Estoy apuntando. Cabezas de misiles apuntadas" 18:26 "Efectué el lanzamiento. El objetivo ha sido destruido. Termino el ataque" En la tarde, Moscú, que no podía hacer otra cosa, admitió, por fin, que había derribado al Boeing, precisando que no podía saber que se trataba de un avión comercial. Lo que era un nuevo engaño, puesto que la conversación del piloto precisaba que las luces de señalización características del Boeing funcionaban, ¿Quién dio la orden de disparar? Según la versión soviética, el comandante militar regional habría tomado la iniciativa. La prensa juzgó que la hipótesis era muy poco probable. Solamente el general Romanov o el mariscal Koutakhov, viceministro de Defensa, podrían haber tomado una decisión de esa naturaleza. En 1991 los archivos soviéticos mostraron que, la orden había venido de Andropov en persona. El adiós de los familiares. Los 260 pasajeros que encontraron la muerte en la catástrofe fueron, quizás civiles sacrificados en aras del espionaje. ¿Era el vuelo KAL 007 un Boeing espía? Washington admitió siempre que el aparato estaba muy apartado de su ruta y que, durante más de dos horas y media, había violado el espacio aéreo soviético. ¿Podría la tripulación haber cometido tal negligencia? Es muy dudoso. ¿Por qué los controladores no advirtieron a los pilotos que estaban alejándose de su ruta? ¿Por qué los japoneses y los norteamericanos esperaron un día entero antes de anunciar que estaban en posesión de una grabación? ¿Por qué la CIA anunció en la mañana del jueves que el avión había aterrizado en Sakhalin, dando esperanzas a los familiares de las víctimas? ¿De qué forma estaba mezclado con el asunto el servicio secreto norteamericano? Según la teoría oficial, al partir de Anchorage, el piloto habría introducido en su computador de a bordo unos datos erróneos. Para los especialistas, ello habría sido posible. Sin embargo, un especialista declaró a la prensa que lo que es muy extraño es que ni el piloto, ni el copiloto, ni el navegante, ni los controladores externos se hayan dado cuenta de esto durante tanto tiempo". En efecto, en una zona tan sensible, señalizada en todas las cartas de navegación aéreas como una zona de alto nivel estratégico, ningún piloto permanece durante dos horas y media sin mirar los instrumentos clásicos de control que tiene bajo sus ojos. Ahora bien, al acercarse a Kamanchaka, el aparato estaba a más de 500 km al norte de la ruta prevista... Otra laguna extraña: hasta el último minuto el aparato anunciaba por radio posiciones que correspondían a la ruta oficial pero no a su trayectoria real. ¿Acaso la tripulación se había hecho cómplice de una misión de espionaje amparada por los Estados Unidos? Es muy probable. Pero, entonces ¿quién es responsable de la suerte de los pasajeros? ¿Las autoridades soviéticas que dispararon o el servicio secreto norteamericano que no dudó en hacer correr ese riesgo a tantas personas inocentes? Aviones civiles derribados Desde 1945, muchos aparatos civiles regulares fueron derribados en vuelo durante operativos militares. El 27 de julio de 1955. Un avión de la compañía israelí El Al, que transportaba 56 pasajeros, perdió su rumbo y se extravió encima de Bulgaria. Fue derribado por cazas búlgaros y no quedó ningún sobreviviente. El 21 de febrero de 1973. Esta vez un caza israelí interceptó un Boeing libio que volaba sobre el Sinaí sin autorización. Luego de las llamadas de rigor y los requerimientos de aterrizar, los pilotos libios continuaron su ruta. Los cazas israelíes dispararon a las alas para obligar al Boeing a aterrizar, pero éste se estrelló al hacerlo: murieron 107 pasajeros. El 29 de abril de 1978. Un aparato de la Korean Airlines, que efectuaba un vuelo regular entre París y Seúl, fue interceptado por Migs soviéticos encima de Murmansk en la costa norte de la Isla de Kola. El avión es alcanzado por un disparo que mata a dos de los 97 pasajeros. Luego logró posarse sobre un lago congelado sin más daños. El 3 de julio de 1988. Irán e Irak se enfrentan en el Golfo Pérsico en una guerra sin piedad. Los norteamericanos y los europeos enviaron barcos de guerra para proteger a los petroleros y los barcos mercantes de los ataques iraníes. Fue así como un crucero norteamericano muy moderno, el US Vicennes, derribó por error a un Airbus A 300 civil iraní. Ninguno de los 296 pasajeros escapó de la terrible catástrofe. EL misterio de Rapa-Nui Estatuas colosales en una isla del Pacífico Extrañas estatuas de rostro enorme, grandes orejas, con las cuencas abiertas hacia el cielo, se yerguen en la soledad de Rapa Nui, nombre que los tahitianos dan a la isla de Pascua. Estos colosos hasta hoy constituyen un gran enigma para la arqueología. Fascinantes vestigios de una civilización antigua poco conocida, estas grandiosas efigies son diferentes a aquellas que las demás islas del Pacifico, y los pascuenses mismos olvidaron su significado. El primero en verlas es el navegante holandés Rogeveen. El día de Pascua de 1722, desembarca en esta isla de origen volcánico, árida y pobre, que constituye el vértice extremo de la Polinesia. La fecha da su nombre a la nueva tierra. Seiscientas estatuas de piedra volcánica Muchas veces llamadas "cabezas" o "bustos", las estatuas de la isla, los moais, cuya estatura varia de uno a veintiún metros, representan sin embargo una silueta entera. Pero los rostros son tan desproporcionadamente grandes que el resto del cuerpo pasa inadvertido. Se han contabilizado alrededor de 600. Fueron talladas en toba, roca del volcán Rano Raraku. En la cantera escavada en la ladera del volcán, se encuentran hasta 200 estatuas no terminadas, sin que se sepa la razón del abandono de esta gigantesca obra. Las más antiguas parecen tener entre 2500 y 2600 años. Los moais pueden agruparse en dos categorías. Los primeros se yerguen sobre la ladera del Rano Raraku y están recubiertos de símbolos. Los segundos adornados originalmente con unos sombreros cilíndricos llamados pukaos, fueron colocados sobre altares (los "bu, muros paralelos a la costa, de una altura de cinco metros) de espaldas a la playa. Fueron tumbados durante las guerras tribales del siglo XVIII. En 1978, el arqueólogo pascuense Sergio Rapo descubre en el suelo inmensos ojos de coral blanco y de toba roja, invalidando la teoría según la cual las órbitas oculares de las estatuas habrían sido dejadas vacías a propósito. La Isla de Pascua, tal como la descubrieron los navegantes del siglo XVIII. Una civilización desaparecida En el momento del descubrimiento de la isla, la población pascuense se divide en una decena de clanes distintos, sobre los que gobierna un rey. El primero de ellos habría sido un cierto Hotu Matua, quien llega con su mujer y sus compañeros desde otro atolón polinesio, como refugiados de una guerra. En el año 1950, el navegante noruego Thor Heyerdahl aventuró que los primeros habitantes de esta tierra fueron descendientes de los peruanos (hombres llamados "orejas largas" y que una segunda ola de inmigración llegó a la Polinesia justo antes del descubrimiento de la isla. Pero esta tesis no tiene mucho respaldo hoy en día, a pesar del éxito de la expedición de la Kon-Tlki en 1947, una balsa en la que realizó la travesía entre el Perú y la Polinesia, con el propósito de demostrar el origen amerindio de las poblaciones oceánicas. La única certeza, en lo que concierne a los pascuenses, parece ser su parentesco con los polinesios. Pascuenses, ilustración del Viaje Pintoresco Alrededor del Mundo, por L. Choris en 1822. Una treintena de soberanos sucedieron a Hotu Matua hasta 1862. Un segundo rey, o jefe militar, es elegido también todos los años, después de una ceremonia consagrada al culto de un Hombre-Pájaro, y que tiene lugar cada primavera. Esta consiste en una competencia donde cada hombre debe encontrar, antes que los demás, el primer huevo que ponen los esternas, golondrinas de mar, sobre el islote vecino de Moto Nui. El vencedor (cada concursante es representado por su servidor) toma entonces el nombre de Tangata Manu y encarna sobre la tierra al dios Maké-Maké, creador del Universo. La sociedad pascuense era compuesta esencialmente de pescadores y agricultores. Muy jerarquizada en el pasado, fue continuamente presa de luchas violentas y el canibalismo constituyó ahí una práctica corriente. Pero la gran redada de esclavos llevada a cabo en 1862 por los negreros peruanos diezmó prácticamente a toda la población. Hoy los pascuenses originarios han desaparecido casi totalmente, Isla de Pascua, con sus dos mil habitantes, es en la actualidad un departamento de Chile, que la anexó en 1888. Los ojos de las estatuas, encontrados enterrados en 1978 y colocadas en su lugar, acentúan el carácter grandioso de estos colosos. Los "rongorongo" Como lo demuestra el descubrimiento de algunas tablillas de madera, llamadas "rongorongo", que escaparon a la destrucción de los misioneros, los pascuenses conocen la escritura. Pero esta escritura permanece en gran parte indescifrada. Los textos huecograbados muestran caracteres alineados que forman palabras escritas de izquierda a derecha. Pero la línea siguiente está escrita en sentido inverso. También encontrarnos en los textos siluetas de hombres y de animales. Todavía se ignora si se trata de un alfabeto, de ideogramas o de jeroglíficos. Desde 1950, el científico alemán Thomas Barthel se consagra a descifrar estas tablillas, sin grandes resultados por ahora. Podemos ver que Isla de Pascua está lejos de habernos revelado todos sus secretos. Misterios pascuenses. La función de los moais . Es todavía un enigma y no es posible afirmar con certeza que se trate de monumentos erigidos en honor a los muertos o a los ídolos. Hay autores que estiman que estas estatuas habrían tenido como misión velar sobre la isla, pero el hecho que estén giradas hacia las tierras y no hacia el mar vuelve esta hipótesis poco creíble. ¿El vestigio de un continente perdido? La teoría de los continentes tragados por el Pacífico, de moda desde el siglo XIX, incluye a la Isla de Pascua. Desarrollando la idea de Philippe Sclater, quien acuñó el término Lemuria en el año 1850, Elena Blatvasky, fundadora de la Sociedad teosófica (1875), sostiene que los moais fueron construidos por los herederos de la Lemuria, un mundo altamente civilizado equivalente al de la Atlántida, pero situado en el océano Indico. El coronel Churchward ve en estos gigantes de piedra pascuenses los vestigios de la avanzada civilización de Mu, que se habría extendido desde el norte de Hawai hacia el sur. Una línea trazada desde la Isla de Pascua y las Fiji demarcaba su límite meridional. Una tesis invalidada por la geología y la zoología moderna. Para otros, la Isla de Pascua no pertenece ni a Mu ni a ningún otro continente engullido por el Pacífico, sino que habría sido una suerte de anticipo de la civilización atlante en el Pacífico. Visitantes celestes. Los pascuenses actuales más o menos mestizados afirman que estas estatuas representan ancestros poderosos, iniciados y poseedores del maná, es decir, un poder mental particular. Esto indujo a algunos autores muy imaginativos a ver en ello la influencia de extraterrestres, altamente evolucionados, que habrían venido a iniciar a los autóctonos en el pasado. Para ellos, entonces, los moais serian una representación de los visitantes espaciales... Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 1. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 2. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 3. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 4. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 5. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 6. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 7. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 8. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 9. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 10. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 11. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 12. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 13. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 14. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 15. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 16. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 18. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 19. No olvides seguirme si no te quieres perder todos los demás enigmas que traeré.
Antes que nada les cuento que aquí en mi casa coleccionamos algunos de los fascículos que vienen en los diarios. Hace un tiempo transcribí uno de los mas interesantes que tenemos y he decidí compartirlo con uds. Disfruten estos nuevos 5 enigmas de la humanidad. En el post de hoy veremos: *La leyenda del hombre lobo *Nacimiento del espiritismo *Muerte del mariscal Ney *¿Los fenicios en América del Sur? *Una reliquia milagrosa Y en la próxima parte veremos: *El oráculo de Delfos *El último vuelo de Nungesser *Un vidente resuelve casos policíacos *El secreto de los nudos incas *Los intocables de la India Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 13. La leyenda del hombre lobo Seres mitad hombres, mitad bestias, juzgados y condenados Animales poderosos y peligrosos, los lobos han sido por mucho tiempo el terror de los campesinos cuando el hambre los empuja hacia las aldeas en el invierno. No es de asombrarse por lo tanto, que la imaginación popular haya inventado que ciertos seres humanos pueden transformarse en lobos y devorar a otros hombres. Durante los siglos XV y XVI, los hombres lobos, como se les llamaba, fueron un tema recurrente, ya que una verdadera psicosis reinaba entonces entre el campesinado y numerosos individuos acusados de “licantropía” (capacidad de transformarse en lobos) fueron juzgados y condenados por los tribunales por haber cometido asesinatos de carácter canibalesco bajo la apariencia de lobos. Gilles Garnier, hombre lobo y caníbal Puesto que nadie, en esa época, dudaba de la existencia de los hombres lobos, en los que se veía una manifestación del diablo, personas muy sabias disertaban sobre los casos registrados. Pedro Mamor, rector de la Universidad de Poitiers en el siglo XV, no muestra escepticismo alguno cuando comenta el siguiente testimonio: una campesina habría visto a su marido vomitando el brazo y la mano de un niño que habría devorado mientras su cuerpo había tomado la forma de un lobo... Los anales judiciales registran muchos procesos en los cuales comparecen personas sospechosas de ser hombres lobos. En 1521 en Francia, dos campesinos, Burgo y Vicente, fueron juzgados bajo esta acusación. Sin embargo uno de los procesos más famosos se desarrolló en el Franco Condado en 1574, cuando se juzgó a un hombre llamado Gilles Garnier, acusado de haber asesinado a muchas personas, entre ellas a varios niños, y de haberlas devorado después de transformarse en lobo. ¿Cuáles fueron las pruebas presentadas? ¡Las de haber ofrecido de esta carne a su mujer! A través de un pacto con el diablo, Garnier adquirió la capacidad de transformarse en lobo. Muchos testigos cuentan en el proceso haber tenido conocimiento de este pacto. El mismo acusado reconoce haber utilizado un ungüento mágico para cubrir su cuerno antes de atacar a sus víctimas. El proceso contra Garnier es muy similar a aquellos en que se juzgaba a hechiceros o brujas y el culpable era condenado a la pena habitual en los casos de hechicería: la hoguera. Mitología del hombre lobo Leyendas que se refieren a hombres que se transforman en lobos son conocidas desde la Antigüedad. El término mismo de “licantropía” viene del nombre de un rey griego, Lycaon, soberano de Arcadia, transformado en lobo por Zeus por haber osado servirle carne humana durante un banquete. El rigor de los inviernos a fines de la Edad Media y a comienzos de la época moderna, así como el temor a los lobos, todavía muy presente en los bosques de Europa entre los siglos XV y XVI, pueden explicar la epidemia de hombres lobos que se produjo en esta época. Pero la convicción que un ser humano puede transformarse en un animal depredador no es sólo propia del mundo occidental. La figura del hombre tigre y la del hombre cocodrilo desempeñan un rol análogo a la del hombre lobo en las leyendas indias y africanas, por ejemplo. A pesar que es imposible que un hombre se transforme efectivamente en lobo, ello no significa que algunas mentes enfermas no hayan podido creer que ellas mismas son capaces de tal metamorfosis. Por lo demás, el término licantropía designa en psicoanálisis, una dolencia en la cual el paciente se imagina ser un lobo, alucinación que explica sin duda el extraño desarrollo de ciertos procesos y las confesiones de los acusados. Los Lupinos. Litografía para las Leyendas Rústicas, de George Sand, 1858 (París, Biblioteca de Artes Decorativas) Una “epidemia” extendida y duradera En 1589 un asunto bastante parecido ocurre en Alemania. Un campesino llamado Pedro Stumf es acusado de haber asesinado y devorado, bajo la apariencia de un lobo, a trece niños, entre ellos a su propio hijo, y de haberse festinado con su cerebro. El culpable fue ejecutado cerca de Colonia. Pero la licantropía no es sólo un atributo masculino. Las mujeres también son capaces de transformarse en lobas. En Lausana, en 1604, cinco brujas metamorfoseadas en lobas se llevan a un niño y lo devoran después de haberlo hervido, extraño refinamiento en seres acusados de actuar como animales. Como pareciera que estos hechos fueron comprobados, ellas también fueron quemadas vivas. La obsesión por los hombres lobos es, pues, inmensa por lo que se organizan en Francia, en numerosas provincias, batidas destinadas a cazar a estas criaturas inmundas. Hasta cerca de 1610, numerosos casos fueron registrados. En el siglo de la razón, el de Descartes, el oscurantismo y el fanatismo continúan dando libre curso a un celo asesino. Los niños lobos El tema del niño lobo ha inspirado algunas antiguas mitologías, tal como la historia de Rómulo y Remo, los hermanos fundadores de Roma, cuya leyenda cuenta que fueron criados por una loba. Pero muchos casos de niños alimentados por lobas sucedieron realmente. En la Europa medieval. En Hesse, en 1341, se registra por primera vez el hecho de un niño criado por lobos. El muchacho, descubierto por unos cazadores, se desplazaba exclusivamente en cuatro patas y saltaba muy alto. Cautivo, no soporta su nueva vida y muere rápidamente. Tres años más tarde, se menciona un nuevo caso de un niño alimentado por lobos. Esta vez, el retorno a la civilización no acarrea la muerte del niño, quien aprende a hablar y vive hasta los 80 años. Los documentos evocan, sin embargo, su tristeza al haber sido separado de los lobos. Las muchachitas de Midnapore. La mayor parte de los casos de niños lobos modernos se han registrado en la India, particularmente en la selva de Bengala. La historia más célebre es la de las niñas de Midnapore. Fueron dos jovencitas, descubiertas en 1920 por un misionero indio, el reverendo J, Singh. Encontradas en la cueva de una loba, las pequeñas fueron conducidas al orfelinato de Midnapore, de donde dependía el reverendo. La más joven fallece rápidamente, sin haber podido caminar ni hablar, y la segunda, que sobrevive nueve años desde su captura, aprende penosamente a sostenerse de pie y a pronunciar algunas palabras. Un caso reciente. Nuevamente en la India, pero en 1976, en la selva de Sultampur, se encuentra un niño de cerca de ocho años, que juega con unos lobeznos. Está hirsuto y sucio y sus uñas son largas como garras. Los aldeanos que lo descubren tratan en vano de civilizarlo y luego lo confían a las Misioneras de la Caridad en Lucknow, al norte de Nueva Delhi, junto a las cuales el niño vive hasta su muerte, en 1985. La imaginación popular ha acusado a los hombres lobos de los más terribles males (Madera grabada de L. Cranach, siglo XVI) Nacimiento del espiritismo. Misteriosos golpes en la casa de los Fox Conversar con los muertos es un antiguo sueño del hombre que se apoya evidentemente en la creencia que la supervivencia de un principio espiritual después de la muerte física. En el siglo XIX, unos médiums, o especialistas en fenómenos paranormales, se esfuerzan en entablar un diálogo con los espíritus. Nace el espiritismo y se establece enseguida como una verdadera moda. Hydesville, en el estado de Nueva York, es un poblado de pequeñas casas de madera pareadas unas con otras. La tranquilidad de una de estas casas fue rota un día por unos golpes asestados a sus muros. Un espiritista francés: Allan Kardec Médico de profesión, Allan Kardec (1804-1869), cuyo verdadero nombre es Hipólito Léon Denizard Rivail, es el introductor del espiritismo en Francia. Es al mismo tiempo, el inventor del término actual que se prefirió al de espiritualismo. En 1850, Kardec estudia el fenómeno por intermedio de dos hijas de un amigo, ambas médiums. Publica en 1856 El libro de los espíritus , síntesis de numerosas "comunicaciones" con el más allá. Este libro tuvo mucho éxito. Luego funda, en 1856, la Sociedad de estudios psicológicos y, algunos años más tarde, la Revista espiritista. Sus conferencias en París y en provincia lo vuelven sumamente célebre; el propio emperador Napoleón III gusta de conversar con él. Según Kardec, el hombre evoluciona espiritualmente gracias a una serie de reencarnaciones. El mismo habría elegido el pseudónimo Kardec, después de enterarse, por un espíritu, que había vivido antaño en Galia con ese nombre. Antes de encarnarse en un cuerpo, el alma poseería, según él, su propia individualidad y la conservaría después de separarse del cuerpo. La tumba de Allan Kardec en el cementerio de Père Lachaise, en Paris Un cadáver de más Una familia llamada Fox, compuesta por los padres y dos hijas menores que aún viven con ellos, Margaret de 14 y Kate de 11 años, ocupan una vivienda de ese pueblo que, según dicen está embrujada. Se sienten golpes regularmente, pero los Fox son incapaces de descubrir su origen, a pesar de registrar repetidamente el lugar. En 1840, los ruidos se intensifican hasta el punto que los moradores ya no pueden conciliar el sueño. En La noche del 31 de mayo, Kate, desafiante, le pide al aguafiestas que responda a sus preguntas. Para sorpresa de todos, el "espíritu", puesto que ya nadie cree que se trate de algún bromista humano responde con una serie de golpes. Alertado por el rumor, un habitante de la ciudad vecina de Rochester tiene la idea de leer el alfabeto. Según la letra que pronuncia, el espíritu reacciona o no, con nuevos golpes... Se establece así una forma de diálogo que permite descubrir que el espíritu que golpea es el de un difunto llamado Charles W. Rosma, vendedor ambulante durante su vida. Había sido degollado 5 años antes por un antiguo ocupante de la casa que le robó antes de enterrar su cuerpo en la bodega. Las pesquisas posteriores llevan al descubrimiento, a un metro y medio bajo tierra, de algunos huesos y pelos que resultaron ser de origen humano de acuerdo al peritaje forense. Extrañamente, las acusaciones del espíritu se confirman por segunda vez 56 años más tarde, cuando un esqueleto, casi completo esta vez, es encontrado bajo uno de los ruinosos muros de la casa. Una caja de latón de vendedor ambulante se encontró junto a Los restos. La caja se conserva hasta hoy en Lilydale, en el cuartel general del movimiento espiritista. En cambio, a pesar de todo tipo de investigaciones, no ha sido posible encontrar en ningún archivo rastros de alguien llamado Charles Roanas. Este hecho tan extraño no desconcierta a los adeptos del espiritismo. Para ellos, aun cuando dan informaciones exactas, los espíritus suelen equivocarse con frecuencia en los apellidos. Sesión de mesa giratoria en el siglo XIX. Los patrones se concentran y la sirvienta, sonríe. Mesas giratorias Algún tiempo después de los eventos de 1848, la familia Fox se cambió de casa, en un intento por volver a encontrar la tranquilidad. En el nuevo hogar, nuevamente se oyen golpes en los muros. Curiosamente, sucede siempre cuando las dos hermanas, Margaret y Kate, están presentes. El bullicio en torno a este extraño caso despierta pronto el entusiasmo de los aficionados. Muchos creen haber encontrado el modo para comunicarse con los muertos. El 14 de noviembre de 1849 tiene lugar en Rochester, alrededor de las dos jóvenes Fox, la primera reunión de los adeptos al "espiritualismo", como se decía entonces. Se funda un comité de estudios para examinar las manifestaciones que competen a esa disciplina. De ahí en adelante, Kate y Margaret, acompañadas por su madre, realizan giras por todo los Estados Unidos y hasta por Inglaterra. Margaret, a la izquierda y Kate Fox a la derecha Van a esperar que el azar las ponga en contacto con los muertos, sino que provocan la manifestación de sus espíritus, concentrando su capacidad mental en unas mesas redondas, que comienzan a moverse cuando el difunto quiere intervenir. Nace entonces la moda de las mesas giratorias. Pero la prensa, en su conjunto, sigue vilipendiando a las dos hermanas, y las iglesias se muestran totalmente contrarias a las prácticas que ellas preconizan. Pronto surgen disputas entre ambas hermanas y, en 1888, Margaret confiesa que todos los fenómenos provocados son el resultado de subterfugios. Podría pensarse que la historia del espiritismo terminaría ahí, pero el 16 de noviembre de 1889, la misma Margaret se retracta de sus declaraciones anteriores, aduciendo que se las habían arrancado con falsas promesas de dinero... Pero, de hecho, el incidente no tiene mayores consecuencias. Personas demasiado célebres ya están apasionadas por estas manifestaciones: entre ellas, el escritor romántico Víctor Hugo, el astrónomo Camille Flammarion y el novelista británico Arthur Conan Doyle, a quien debemos una Historia del Espiritismo del año 1920. Las organizaciones espiritistas, como la Sociedad para a investigación psíquica, creada en 1882, ya reúnen demasiados adeptos. Producción de ectoplasma a principios del siglo XX. Las manifestaciones de los médiums Los espíritus se manifiestan a los vivos a través de ruidos, fuertes golpes en los muros, como en el caso de Hydesville, o incluso voces, como en el caso más reciente del "poltergeist" de Enfield. También se expresan imponiendo movimientos a los muebles, como en el caso de Las mesas giratorias. Finalmente, se expresan bajo la forma de fenómenos visuales. El ectoplasma. Es una sustancia blanca que sale del cuerpo del médium (generalmente de la boca), cuando éste se encuentra en trance. Se presenta como un vapor espeso o como hilos delgados. Puede incluso materializarse y tomar forma humana. El primero en interesarse científicamente en este fenómeno fue el profesor C. Richet, a principios de siglo. Se obtuvieron impresiones fotográficas y moldes de cera, prueba de que el espectáculo no era simple alucinación. Los "extras". Son formas materiales adoptadas por los espíritus de personas difuntas, que aparecen al lado de los médiums durante sesiones públicas y también sobre clichés fotográficos tomados en esas oportunidades. No se ha podido descubrir ningún truco, ni tampoco alguna explicación racional en relación a estas fotografías. Muerte del mariscal Ney ¿Fue ejecutado el "más valiente entre los valientes”? El 7 de diciembre de 1815, el mariscal Miguel Ney fue fusilado en París. Era un soldado legendario, "el mas valiente entre los valientes", nacido en Sarrelouis, ciudad entonces perteneciente a Francia. La Revolución le abrió a este hombre de origen modesto la carrera de oficial y su temeridad hizo el resto. Ney es nombrado general en 1796 y mariscal en 1804. Siempre a la cabeza de sus tropas, logra encerrar a los austriacos en Ulm, precipita el enfrentamiento de Iena, bloquea a los rusos en Friedland y dirige la retaguardia que protege la retirada de Rusia. Pero, en 1814, ante la derrota, incita a Napoleón a abdicar, nombrado par de Francia por Luis XVIII, aunque descontento por la altivez de los nuevos amos del país, promete, a comienzos de los Cien Días, traer a Napoleón a París "en una jaula de hierro". Sin embargo, arrastrado por sus tropas, se une al Emperador, pero, después de Waterloo, impulsa a las Cámaras a cesar los combates. Estas sucesivas renegaciones, que no empañan una gloria nacida de una extraordinaria valentía en el combate se originan, por lo demás, no tanto en un oportunismo interesado sino más bien en su preocupación por encontrar la solución menos mala para Francia, que se debate entre un emperador que la arrastró al abismo y un rey que sólo representa el pasado. Izquierda, figura de Peter Stewart Ney, quien en su lecho de muerte manifestó ser el Mariscal Miguel Ney. Derecha, lápida de su tumba. La ejecución del mariscal Ney Relato que aparece en el Gran Diccionario Universal del siglo XIX, de Pierre Larousse. Después de despedirse del sacerdote y de haberle entregado una caja de oro que utilizaba habitualmente para que fuera remitida a la mariscala y unas monedas de oro que llevaba consigo para los pobres de la parroquia, el mariscal fue por sí mismo a colocarse delante del pelotón de ejecución. Este pelotón compuesto por hombres con el uniforme de los veteranos, estaba comandado por un oficial que ofreció al príncipe de la batalla de Moscú vendarle los ojos. El mariscal Ney contestó: "¿Ignora Ud. que desde hace veinticinco años estoy acostumbrado a mirar de frente a las balas y a los cañones?". Luego agregó: "Protesto, delante de Dios y de la Patria, por el juicio que me ha condenado y hago un llamado a los hombres a la posteridad y a Dios, Viva Francia". (...) El conde de Rochechouart dirigiéndose al jefe del pelotón, dijo en voz alta: “¡Cumplid vuestro deber!” El mariscal se quitó enseguida el sombrero con la mano izquierda y colocando su mano derecha sobre el pecho, gritó con voz fuerte: ¡"Soldados, derecho al corazón!" Cayó inmediatamente, alcanzado por seis balas en el pecho, tres en la cabeza y el cuello y una en un brazo". La ejecución del mariscal Ney, por Gérôme. Una ejecución insólita Ney está dispuesto a exiliarse en América; entonces Fouché le entrega un pasaporte con un nombre falso, pero las fronteras y los puertos están cerrados para él, por lo que debe refugiarse en Lot, en casa de sus suegros. Aunque Luis XVIII hubiese preferido no tenerlo de prisionero, un prefecto descubre su escondite, Ney recusa al tribunal militar y exige ser juzgado por una corte civil de pares. Sin embargo, ésta se compone esencialmente de antiguos emigrados, cuya parcialidad se ve apoyada por falsos testimonios y por la torpeza de Ney, quien es sumariamente condenado a muerte. Lo que sigue es conocido por todos, a la vez sórdido y heroico: Ney es fusilado en la Avenida de Observatorio y no en la barrera de Grenelle, lo que reduce el riesgo de incidentes así como el número de testigos. Se deja al condenado las manos libres y es el mismo quien da la orden de abrir fuego; se golpea el pecho y grita: "¡Soldados, directo al corazón!". En lugar de caer doblado en dos, en medio de estertores, cae de un golpe, sin un grito y le ahorran el tiro de gracia. No hay, además, ningún médico que verifique su deceso. El cuerpo es llevado a un hospital y enterrado en el famoso cementerio de Père Lachaise, a escondidas, incluso sin la presencia de su esposa. Inmediatamente, comienzan a circular extraños rumores; se dice que Ney no ha muerto sino que se ha evadido. Los realistas, furiosos, piden que se publique el relato de la ejecución. Pero, en 1827, una amante del mariscal, llamada Ida Saint-Elme, publica sus Memorias, explicando que Wellington, el vencedor de Waterloo, masón como Ney, ha aceptado que se lleve a cabo un escamoteo. Así, el pelotón de ejecución habría utilizado balas de fogueo y Ney, quien habría usado una bolsa llena de un líquido rojo. Tenía cómplices en el hospital y el ataúd enterrado en el cementerio no contenía más que piedras o el cadáver de otro hombre. Mariscal Miguel Ney, pintura de E. Bataille, según Langlois (Castillo de Versalles) Peter Stewart Ney En 1819, en Cherew. Carolina del Norte, llega a vivir un hombre llamado Peter Stewart Ney. Extraña coincidencia, ya que el padre del mariscal se llamaba Pedro y el nombre escocés Stewart recuerda el origen de su madre. Peter tiene la edad que habría tenido el antiguo héroe de las guerras napoleónicas y los mismos cabellos rojos aplastados hacia la izquierda, a fin de esconder una cicatriz. Habla inglés, alemán y escocés y, aunque dice no saber francés, se mantiene informado de las noticias que llegan de Europa y recibe unas cartas misteriosas. Lee mucho, especialmente, libros escritos sobre la epopeya napoleónica, en los que hace anotaciones, corrigiendo numerosos detalles erróneos que aparecen en el relato. Existen testimonios contradictorios sobre sus actividades. Algunos dicen que es un simple profesor; otros, en cambio, insisten en que es muy culto, un caballero, esgrimidor y tirador sin par y que encabeza la milicia local: también pinta, escribe poemas y enseña lenguas vivas y muertas, todas estas cosas estarían lejos del alcance del hijo de un tonelero como era Miguel Ney. Sin embargo, un día Peter Stewart revela a sus íntimos su "'verdadera identidad", bajo los efectos de la bebida, a la que se deja arrastrar. Después, en su lecho de muerte, confirma sus relatos. El retrato que hace de la mujer del mariscal es tan preciso que debería, al menos, haberla conocido. El día de su muerte, ocurrida el 15 de noviembre de 1846 se descubre en uno de sus brazos la marca de una herida profunda, parecida a la que reciba Ney en 1795 en Maguncia. Y, más tarde, los grafólogos que comparan ambas escrituras las encuentran extrañamente similares. El misterio Además de estos hechos numerosos testimonios impulsan a identificar a Peter con Miguel Ney, aunque son demasiado tardíos para ser confiables: un compañero de travesía; unos norteamericanos que se habrían fijado en un hombre de pelo rojo que tocaba de buen grado la flauta, tal como le gustaba hacerlo a Ney, un sepulturero parisino que habría abierto el ataúd en 1903 y lo había encontrado vacío. Sin embargo ¿por qué Ney, si aún estaba vivo, no se dio a conocer cuando, en 1830, su hijo se casó con la hija del banquero Lafitte, uno de los hombres que llevaron a Luis Felipe al trono? En ese momento, no habría corrido ningún riesgo... La hipótesis más probable es que un escocés, miembro del ejército de Napoleón y que se parecía físicamente a Ney, se habría radicado en los Estados Unidos a la caída del imperio napoleónico y habría quedado preso en la trampa de su apariencia similar, terminando por creer, con ayuda del alcohol, que era verdaderamente Miguel Ney. No es mas que una hipótesis, aunque no menos creíble que la de un Miguel Ney sobreviviente, retirado al otro lado del Atlántico... Pero es claramente la versión más romántica, la preferida de los turistas que hasta hoy van al cementerio de la Iglesia de "Third Creek" a contemplar la inscripción que perpetúa el recuerdo de "Peter Stewart Ney, oriundo de Francia, soldado de la Revolución Francesa, bajo el mando de Napoleón Bonaparte". La Restauración: el terror blanco Cuando Europa entera se une en contra de Napoleón en 1814, se restablece la monarquía en Francia, encabezada por Luis XVIII, hermano de Luis XVI. Los nobles regresan del exilio, pero sus pretensiones exasperan a la opinión pública, lo que explica las numerosas adhesiones a Napoleón cuando éste regresa del exilio el 1 de marzo de 1815. Pero el 18 de junio, Europa aplasta nuevamente al emperador en Waterloo. Luis XVIII recobra Paris, pero no puede contener a sus más ardientes partidarios. Decenas de personas son masacradas, incluso monarquistas moderados... En París, los "ultrarrealistas" dominan las asambleas exigiendo sanciones ejemplares. El rey reduce a 52 nombres, entre los cuales se encuentra el de Ney, la lista de los excluidos de la amnistía que ha prometido, y se hace huir a los más amenazados. Pero la evasión de Lavalette, último director de los Correos de Napoleón, que es reemplazado por su mujer en la prisión, enfurece a los realistas. Luis XVIII se ve obligado a darles la sangre que reclaman... ¿Los fenicios en América del Sur? Un texto de origen mediterráneo en Brasil. En 1872, cerca de Río de Janeiro, fue desenterrada una baldosa grabada que quizás pruebe que navegantes fenicios llegaron a Brasil dos mil años antes de su descubrimiento oficial. Desde hace mucho tiempo, se sabe que Cristóbal Colón sólo volvió a descubrir el Nuevo Mundo doce siglos después de sus verdaderos “descubridores”, los vikingos. Pero, al filo de los descubrimientos arqueológicos, parece que América ya era conocida en la Antigüedad. La piedra de Paraíba El 11 de septiembre de 1872, el vizconde de Sapuacahy, presidente del Instituto histórico de Río de Janeiro recibió una carta en la que le informaban del descubrimiento, en una plantación de Paraíba, de una piedra que se partió en cuatro pedazos durante la operación y que tenía una extraña inscripción cuya copia se adjuntaba. La piedra en cuestión no se encontrará nunca más. Algunos eruditos creen reconocer en la inscripción copiada, la escritura fenicia. Como no hay en estos lugares especialistas de esa lengua, el emperador Pedro II y Ladislav Netto, uno de los miembros del Instituto llaman al francés Ernest Renan, autor de la Vie de Jesús, quien era también especialista en la civilización fenicia. Después de haber hecho una traducción que hoy en día parece ser totalmente errónea, Renan declara que la inscripción es una falsificación. Luego se produce una controversia entre los expertos europeos: lo extraño del asunto radica en que ciertos aspectos de la escritura empleada eran teóricamente desconocidas en la época del descubrimiento. Este detalle haría inclinarse por la autenticidad del texto, incluso si la desaparición de la piedra es un argumento a favor de los escépticos. En 1967, un norteamericano, el presbítero Cyrus Gordon, director del departamento de estudios mediterráneos de la universidad de Brandéis retorna el texto. Afirma entonces que a la luz de los recientes descubrimientos, la inscripción de Paraíba no puede ser una falsificación. La declaración despierta polémica. Estelas votivas fenicias (siglo III antes de nuestra era, Constantina.) El extraño doble origen del nombre América En 1504 y 1505, el explorador Américo Vespucio publicó el relato de sus viajes. Este llamó la atención de los miembros de la Academia de los Vosgos, reunidos en Saint-Dié en 1507 los que deciden dar al nuevo continente el nombre de América, aparentemente ignorando la existencia de Cristóbal Colón, al igual que gran parte de sus contemporáneos. Entonces, ¿América tendría que haberse llamado Colombia? No es tan seguro. En efecto, el historiador Robert de la Croix antiguo oficial de la marina cuenta en su Historia secreta de los océanos (1978) que en su cuarto viaje, cuando Colon desembarca en Nicaragua les pregunta a los indios dónde se encuentra el oro que tanto busca. Y éstos le habrían señalado las altas planicies exclamando "Américo... Américo" Si esta explicación extremadamente tardía no es una si simple invención, entonces, por una extraordinaria casualidad, un nombre indígena sería el mismo que el del explorador a quien se le atribuyó, por error, el descubrimiento de nuestro continente. El texto fenicio Esta es la traducción hecha por Cyrus Gordon: “Somos Cananeas sidonianos de la ciudad del rey mercante. Fuimos arrojados a esta isla lejana, una tierra de montañas. Hemos sacrificado a un joven a los dioses y a las diosas celestes, en el décimo noveno año de nuestro poderoso rey Hiram y nos hemos embarcado en Esyón Guéber, en el Mar Rojo Hemos viajado con diez barcos y hemos rodeado África por mar durante dos años. Luego fuimos separados por la mano de Baal, y ya no estamos junto a nuestros compañeros. Así llegamos aquí, doce hombres y tres mujeres, a la isla de hierro. Soy yo, el almirante ¿un hombre que huirá? ¡No. Los dioses y las diosas bien podrían favorecemos! Gordon explica que el rey mencionado no puede ser otro sino Hiram III (552-532 antes de nuestra era), lo que remontaría la inscripción al año 531 a.C. El control de Gibraltar por los cartagineses explica el rodeo de África por el este, partiendo del mar Rojo. La “isla de hierro” debe ser Brasil, donde este metal es abundante, la evocación de la “mano de Baal”, dios de las tempestades y de la lluvia, que interviene en los asuntos humanos, puede tener dos significados: tempestad u sorteo, ¿quizás un viaje encargado por la ciudad? Talvez los fenicios llegaron a América en naves similares (ilustración de A. Sebille para una Historia de la marina). ¿Por qué no regresaron los fenicios? Sin embargo, la expresión “arrojado sobre esta isla lejana” así como la cantidad muy reducida de miembros que componen la tripulación hacen pensar que la nave debió naufragar. Pero, en un país poblado de árboles como Brasil, navegantes de este temple podían perfectamente reconstruir un barco más pequeño y volver a zarpar. El verdadero obstáculo tiene un nombre: los alisios. En estas latitudes, soplan desde África hacia América y facilitan el viaje. Pero las naves fenicias desprovistas de timón de codaste (inventado hacia el siglo XIII en Europa) son incapaces de bordear y por lo tanto de avanzar zigzagueando contra el viento. Esto hace presumir que los navegantes que grabaron esta baldosa permanecieron toda su vida prisioneros del continente donde habían encallado. La audacia de los marinos fenicios, cretenses y cartagineses es conocida: generalmente salían de los seguros límites del Mediterráneo. Por ello una travesía como ésta no tiene por ende nada de imposible. ¿Llegaron los fenicios, grandes navegantes de la Antigüedad, a las costas del actual Brasil? ¿Quién descubrió América? En la Antigüedad. Es posible que los fenicios hayan tenido predecesores, pero esta vez en la costa de Pacífico del continente sudamericano. Si nuevamente le creemos a Cyrus Gordon, alfarería japonesa de la época de Jomon (siglo III y I antes de nuestra era) habría sido hallada en Ecuador. Por otra parte, una crónica de la época Ming indica que una flota de sesenta navíos comandados por el almirante Chen Ho habría llegado a la costa oeste de un continente desconocido, Fou Tchang. ¿Serían Fou Tchang y América del Sur sólo uno? De los romanos al año mil. Aparte de los viajes de San Brandan en el siglo VI, que están rodeados de un halo semi-legendario, ciertos indicios tienden a demostrar que algunos se llevaron a cabo a comienzos de nuestra era: inscripciones en hebreo cerca de Bat Creek en Kentucky, una cabeza de estatua romana desenterrada de una pirámide mexicana, un tesoro hundido de monedas romanas mezcladas con algunas monedas árabes encontrado frente a la costa de Venezuela. Pero se sigue cuestionando la autenticidad de cada uno de estos descubrimientos. De los vikingos a Colón. Sabemos que los vikingos habían llegado a América del Norte poco antes del año mil y los trabajos del presbítero Jacques de Mahieu hacen pensar que los drakkars lo hicieron bastante más al sur, hasta el Amazonas. Pero existen muchos signos que demuestran que otros marinos europeos (la flota de Alexandre Anfredi, los hermanos Zeno, etc.) sin duda cruzaron el Atlántico entre el viaje de Leif Erickson y el de Colón. Una reliquia milagrosa La licuefacción de la sangre de San Genaro Entre todas las reliquias prodigiosas, la del patrono de Nápoles, San Genaro, tiene un lugar aparte. Sus manifestaciones milagrosas aparecen ligadas a acontecimientos políticos que agitan a la gran ciudad del sur de Italia y al resto de la península. La tradición hace de San Genaro un obispo de Benevento martirizado en Puzola, en el 305 después de Cristo, bajo el reino de Diocleciano. Dado que las bestias salvajes que debían devorarlo lo respetaron, sus verdugos debieron decapitarlo. Un poco de su sangre la habría recogido su nodriza y conservada en dos ampollas. Una parte de su cuerpo, la cabeza y las ampollas habrían sido llevadas a Nápoles. San Genaro, detalle de una pintura de Francesco Solimena (Nápoles, San Genaro) El milagro y la política La primera licuefacción de su sangre registrada por un cronista tuvo lugar a fines del siglo XIV en 1389 y la primera aparición del milagro parece remontarse a 1337 solamente. Este carácter tardío es compensado por la regularidad con la que el acontecimiento se produce después: cada sábado anterior al primer domingo de mayo (aniversario de la transferencia de las reliquias a las catacumbas de Capodimonte) y el 19 de septiembre, día aniversario de la muerte del santo. Sin embargo, la sangre no se licua en vísperas de o durante calamidades públicas; singularidad que hace de esta reliquia un caso particular, una especie de detonante para las revueltas del pueblo que ve en la ausencia del milagro el anuncio de una desaprobación del santo o la señal de una inminente catástrofe. Esto explica la atención prestada al fenómeno por las autoridades en ejercicio. Por ejemplo, el milagro no se produjo en 1527, durante el saqueo de Roma por el condestable de Borbón. En 1702, la sangre se licua a medias cuando Felipe V de España toma posesión de la corona de las dos Sicilias. Durante la guerra de la Sucesión de España (1701-1713) mientras los franceses ocupaban Nápoles, tuvieron que amenazar discretamente de colgar al arzobispo para que el milagro ocurriera. En abril de 1799, los franceses se han establecido nuevamente en Nápoles y el pueblo se agita; el gobierno local intenta provocar, por esa vez, el milagro en el mes de abril, es decir, fuera de las fechas habituales. La licuefacción tarda y el cardenal Zurlo se ve de pronto amenazado por una pistola disimulada por el chaleco del presidente del gobierno napolitano. Nuevamente, la amenaza de muerte provoca su efecto y el contenido de la ampolla cambia de aspecto. El pueblo ve en el hecho la adhesión de San Genaro a la Revolución. A la inversa, el santo se enfurruña con el Papa Pío IX, que vino a asistir al milagro de la licuefacción en 1849. La guerra de las reliquias en la Edad Media El Dios medieval es lejano y los hombres se vuelven hacia los santos para que les sirvan de intermediarios y los protejan. Sus reliquias adquieren la mayor importancia para los establecimientos religiosos, que se disputan, a veces ferozmente, su posesión. Se establecen tratos con las autoridades de Roma para obtener trozos de mártires. Sin embargo, algunos establecimientos prefieren recurrir a mercaderes profesionales que se hacen pagar muy caro y venden un poco cualquier cosa. Otros religiosos no dudan en robar reliquias en las iglesias y tumbas romanas o en conventos rivales. Extrañamente, las autoridades consideran estos robos como acciones piadosas inspiradas por Dios. Sin embargo, incluso cuando un monasterio o una abadía tienen finalmente sus preciadas reliquias, no se encuentran al abrigo de la envidia de los otros, que hacen correr entonces el rumor que son falsas, lo que, teniendo en cuenta la cantidad, es a menudo la triste realidad... La ostensión de las santas ampollas en la capilla de San Genaro, pintura de G. Giacinto (Nápoles, Museo del Capodimonte) ¿Una mezcla química explicable? La explicación del regreso periódico de la sangre de San Genaro al estado fluido sigue hoy en día muy incierta. Cada cual puede ver, según sus convicciones, ya sea un auténtico milagro, ya la utilización de un producto que reaccionaría con la apertura de una válvula que dejara entrar el aire en el relicario. En cambio los parasicólogos hablan de la energía de las masas, lo que es bastante poco convincente, ya que cada vez que se ha reparado el relicario, el orfebre ha constatado una licuefacción espontánea. Análisis espectroscópicos llevados a cabo en 1902, y luego en 1989, confirmaron la presencia de hemoglobina. Lo que no significa que sólo haya sangre en las ampollas... En 1991, tres investigadores de la universidad de Pavía reprodujeron el milagro gracias a una solución gelatinosa sensible a los movimientos mecánicos, y compuesta siguiendo los métodos y medios disponibles en la Edad Media. Sin embargo, si la transformación es el resultado de un subterfugio reproducible a voluntad, ¿por qué no se licuó en 1976 la sangre del santo a pesar de ocho días de invocaciones y de "manifestaciones" diversas? Será imposible averiguar la realidad mientras los napolitanos se nieguen a permitir que las preciosas ampollas, selladas desde el siglo XIV, sean abiertas y su contenido analizado. Sin embargo, el estado mismo de las ampollas, que vuelve la operación sumamente delicada, y, quizás, la legitima prudencia de la iglesia, que aunque no ha reconocido jamás el milagro, tampoco lo ha negado nunca convierten la operación en muy hipotética. Otro caso de licuefacción Además de la sangre de San Genaro, existen otros casos de licuefacción post-mortem de la sangre en la historia cristiana. El mejor documentado es el caso del padre Charbel, un monje maronita muerto el 24 de diciembre de 1898 en el Líbano. El 15 de abril del año siguiente, la tumba fue reabierta, el cuerpo se encontraba en perfecto estado, un líquido rojo acuoso rezumaba en la superficie. Un año después del deceso, el cadáver, todavía fresco, es eviscerado. Sin embargo, el escurrimiento continúa. En 1900, el cuerpo es expuesto en vano durante seis meses al sol para desecarlo. El rezumado es constatado sin discontinuidad hasta 1927, año en que el cuerpo es puesto en un ataúd de madera recubierto de cinc. En 1950, éste es abierto y se descubre que el fenómeno aún persiste. Se decide entonces una investigación canónica. En 1952, el cadáver es nuevamente expuesto al público, dejando siempre escapar una mezcla de sangre y agua. Un médico calcula que en 54 años el cuerpo ha dejado salir como mínimo... 20 litros de líquido. Discretamente, desde su Líbano natal, el padre Charbel parece haber sido objeto de una manifestación que bien se asemeja a un milagro. Ostensión de la ampolla en la catedral de San Genaro. Algunas reliquias inverosímiles... La importancia de la religión en la vida de la gente del pueblo en la Edad Media explica y, de alguna manera, excusa la creación más o menos voluntaria de falsas reliquias. Muchos religiosos prefieren ver a Dios y a sus santos alabados por intermedio de reliquias que saben dudosas (como huesos de animales) antes que no lo sean del todo. Reliquias en abundancia. En 1982, una investigación del diario italiano La Repubblica determina que existen diez cráneos de San Juan Bautista, dieciocho brazos del apóstol Santiago y con qué reconstituir una veintena de esqueletos de San Jorge, todo reconocido como auténtico por la iglesia. Por otra parte, se cuentan más de 1.150 lugares que abrigan uno o varios trozos de la Santa Cruz. Jesús. Las reliquias atribuidas a Cristo se prestan para estadísticas sorprendentes. Varias iglesias tuvieron dientes de leche del Hijo de Dios, incluso algunas de sus santas lágrimas, con recipientes conservaron su aliento y algunos establecimientos cristianos exhibían “cartas” del Salvador caidas del cielo. José y el Espíritu Santo. El poeta protestante Agrippa d'Aubigné relata que los hugonotes quebraron, durante las guerras de Religión, en Périgueux, una ampolla que contenía... ¡un estornudo del Espíritu Santo! Sólo una pequeña iglesia cerca de Blois, en Francia, puede aún competir seriamente con esta “reliquia” con su ¡ha! de San José, exhalado mientras cortaba madera... Glosario: escamoteo: Hacer desaparecer algo mediante un hábil juego de manos de manera que los presentes no se den cuenta. estertores: Zumbido particularmente ruidoso que acompaña a la respiración de ciertos sujetos que se encuentran en coma profundo. hugonotes: El término Hugonotes (Huguenot en francés) es el antiguo nombre otorgado a los protestantes franceses de doctrina calvinista durante las guerras de religión. No olvides las demas partes de los Grandes Enigmas de la Humanidad. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 1. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 2. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 3. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 4. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 5. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 6. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 7. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 8. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 9. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 10. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 11. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 12. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 14. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 15. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 16. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 17. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 18. Grandes Enigmas de la Humanidad. Parte 19. No olvides seguirme si no te quieres perder todos los demás enigmas que traeré.