Los médicos detectaron una enfermedad en el cerebro del bebé durante el embarazo, pero los papás decidieron seguir adelante. Un año después, festejaron su primer cumpleaños.
"Nos dijeron que el bebé no iba a oír, ver ni tener alguno de los sentidos. No nos iba a poder comunicar cuando tuviera hambre. No iba a experimentar una vida normal. Fue muy duro para nosotros. Podíamos perderlo en cualquier momento". Ese dramático relato, gracias al amor por la vida, forma parte del pasado para Brandon y Brittany, una pareja de Estados Unidos.
En 2014, los especialistas les informaron que su bebé, todavía en la panza, sufría lisencefalia, una enfermedad más conocida como "del cerebro liso", que produce una grave deformación.
Ante el panorama les aconsejaron el aborto. La respuesta fue un rotundo no y la vida les dio un regalo que emociona: contra todos los pronósticos, festejaron el primer cumpleaños del pequeño Jaxson.
"Es un milagro. Después de todo lo que atravesó Jaxson, su diagnóstico, las dudas de varios equipos médicos. Y a pesar de los diagnósticos, él sigue estando acá, fuerte como siempre, sólo dependiendo de un tubo para alimentación, y puede oír, ver, hablar, reír, y aprender cada día más", publicaron los papás en Facebook.
"Nos dijeron que el bebé no iba a oír, ver ni tener alguno de los sentidos. No nos iba a poder comunicar cuando tuviera hambre. No iba a experimentar una vida normal. Fue muy duro para nosotros. Podíamos perderlo en cualquier momento". Ese dramático relato, gracias al amor por la vida, forma parte del pasado para Brandon y Brittany, una pareja de Estados Unidos.
En 2014, los especialistas les informaron que su bebé, todavía en la panza, sufría lisencefalia, una enfermedad más conocida como "del cerebro liso", que produce una grave deformación.
Ante el panorama les aconsejaron el aborto. La respuesta fue un rotundo no y la vida les dio un regalo que emociona: contra todos los pronósticos, festejaron el primer cumpleaños del pequeño Jaxson.
"Es un milagro. Después de todo lo que atravesó Jaxson, su diagnóstico, las dudas de varios equipos médicos. Y a pesar de los diagnósticos, él sigue estando acá, fuerte como siempre, sólo dependiendo de un tubo para alimentación, y puede oír, ver, hablar, reír, y aprender cada día más", publicaron los papás en Facebook.







