Aunque no suele ser la norma general, cuando se trata de nuestro bienestar, conviene ser precavidos. Cuando es nuestra salud y la de nuestros seres queridos la que está en juego, conviene ser desconfiado e informarse antes de comprar un remedio o someterse a una terapia de dudosa eficacia.
En los últimos años han ido en aumento la cantidad de pseudociencias o terapias alternativas. Las pseudoterapias suponen riesgo para quien se somete a ellas. Este tipo prácticas juega con el desconocimiento e ingenuidad de las personas, poniendo en peligro la salud de quienes las practican.
La ciencia supone un conjunto de conocimientos estructurados, obtenidos a partir de la observación y la experimentación. El método científico, además de ser un método riguroso y estricto, es la principal herramienta para obtener sus conclusiones válidas y fiables.
Se desconfiado tanto del estafador como del seguidor
Dentro de este mundo podemos encontrar a dos tipos de personas claramente diferentes, el estafador y el seguidor. El estafador sabe perfectamente que lo que está vendiendo es un fraude y su único interés es obtener un beneficio económico.
Por otro lado, el seguidor no es consciente de que lo que está vendiendo es un engaño. Ellos mismos viven en la ignorancia, siguen a otras personas que proclaman la pseudociencia y no se plantean si lo que están haciendo funciona de manera generalizada o solamente en unos pocos.
“El secreto del éxito se encuentra en la sinceridad y la honestidad. Si eres capaz de simular eso, lo tienes hecho”
Aunque las intenciones de cada uno sean diferentes, tanto el estafador como el seguidor están engañando y vendiendo productos o terapias fraudulentas.
A todos los profesionales nos gustaría tener varitas mágicas que borrasen el sufrimiento y dolor nuestros pacientes pero, desgraciadamente, no existen. No hay remedios eficaces que curen enfermedades graves y crónicas con manos, agua o imanes.
Las pseudoterapias y pseudociencias suponen un peligro para aquellas personas que se someten a ellas. Ante cualquier duda o problema de salud, es recomendable que acudas a tu centro médico habitual o consultes con un especialista.
No se deje seducir por remedios fáciles, baratos, rápidos y sin esfuerzo. Infórmese sobre los tratamientos que está recibiendo y contraste la información con los profesionales adecuados. Recuerde: más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
En los últimos años han ido en aumento la cantidad de pseudociencias o terapias alternativas. Las pseudoterapias suponen riesgo para quien se somete a ellas. Este tipo prácticas juega con el desconocimiento e ingenuidad de las personas, poniendo en peligro la salud de quienes las practican.
La ciencia supone un conjunto de conocimientos estructurados, obtenidos a partir de la observación y la experimentación. El método científico, además de ser un método riguroso y estricto, es la principal herramienta para obtener sus conclusiones válidas y fiables.
Se desconfiado tanto del estafador como del seguidor
Dentro de este mundo podemos encontrar a dos tipos de personas claramente diferentes, el estafador y el seguidor. El estafador sabe perfectamente que lo que está vendiendo es un fraude y su único interés es obtener un beneficio económico.
Por otro lado, el seguidor no es consciente de que lo que está vendiendo es un engaño. Ellos mismos viven en la ignorancia, siguen a otras personas que proclaman la pseudociencia y no se plantean si lo que están haciendo funciona de manera generalizada o solamente en unos pocos.
“El secreto del éxito se encuentra en la sinceridad y la honestidad. Si eres capaz de simular eso, lo tienes hecho”
Aunque las intenciones de cada uno sean diferentes, tanto el estafador como el seguidor están engañando y vendiendo productos o terapias fraudulentas.
A todos los profesionales nos gustaría tener varitas mágicas que borrasen el sufrimiento y dolor nuestros pacientes pero, desgraciadamente, no existen. No hay remedios eficaces que curen enfermedades graves y crónicas con manos, agua o imanes.
Las pseudoterapias y pseudociencias suponen un peligro para aquellas personas que se someten a ellas. Ante cualquier duda o problema de salud, es recomendable que acudas a tu centro médico habitual o consultes con un especialista.
No se deje seducir por remedios fáciles, baratos, rápidos y sin esfuerzo. Infórmese sobre los tratamientos que está recibiendo y contraste la información con los profesionales adecuados. Recuerde: más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.

