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Primer post: 7 jun 2012Último post: 30 ago 2015
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Dinero o Felicidad: El origen del dilema
Apuntes Y MonografiasporAnónimo8/7/2014

Hola taringueros bienvenidos a un nuevo post, en esta ocasión voy a hablar de un tema que requiere que me pongan atención, que lean el post de principio a fin si es que no tienen déficit de atención . El tema de la ocasión sera el porque de la relación entre dinero y felicidad, tratare de explicar de manera simple porque el hombre asocia sus emociones con el dinero y como esto afecta nuestra manera de ver nuestra vida y nuestro entorno, sin más que decir, pasemos al post: La propiedad privada y el amor por el dinero El trabajo, que no es más que la medida del esfuerzo humano aplicado en actividades productivas, es la fuente de toda riqueza, el trabajo es la condición esencial del consumo y la condición esencial de la vida. El hombre desde que nace tiene que realizar trabajo, desde el simple trabajo de recoger una manzana de un árbol hasta ir a laborar en una empresa formal, el trabajo es el esfuerzo que le permite obtener lo necesario para su consumo y supervivencia, de este modo, es deducible que el trabajo es una necesidad fuertemente vinculada con la necesidad primordial sel ser humano: la supervivencia. La definición coloquial del trabajo es la definición del trabajo institucional, el trabajo que aportan los hombres dentro de una sociedad para cumplir con la demanda social de bienes. El trabajo institucional ha tenido 3 formas básicas: El trabajo esclavo, el trabajo gremial y el trabajo asalariado. En este post, pondremos atención especial en la ultima forma de trabajo: El trabajo asalariado, la forma esencial del trabajo en el capitalismo. Anteriormente, los hombres se sentían atados a su patrón o a su tierra, hoy en día, se sienten atados a su dinero, la causa de ese lazo emocional, pese al paso del tiempo, sigue siendo la misma y tiene su origen en la propiedad privada. dirán ustedes ¿qué tiene que ver la propiedad privada?: todo. La propiedad privada, no es la propiedad que la gente posee gracias a su trabajo, esta en ultima instancia constituye la propiedad personal. La propiedad privada es la propiedad de los grandes dueños de la tierra, es un modo de propiedad que surge al momento en que personas con poder establecen un control sobre una porción de bienes útiles para producir o brindar servicios y utilizan ese control para lucrar con el trabajo ajeno. Debido a la existencia de la propiedad privada, gran cantidad de individuos esta privado de propiedad y no puede acceder a esta más que dando algo a cambio, "vendiéndose" a cambio del acceso a la propiedad, ¿qué es lo único que una persona normal posee?: Su fuerza de trabajo. La cual es sumamente necesaria para la producción de bienes y el funcionamiento del modelo de la propiedad privada, además, representa el plus que necesita la propiedad debido a la ausencia de la misma en los propietarios. En este momento surge el gran problema, el hombre va a trabajar bajo mandatos externos y opera en condiciones que no son necesariamente de su agrado o preferencia, al mismo tiempo, aquello que produce le resulta ajeno y su salario cobra el papel de representante de su trabajo alejándolo de su mismo trabajo. De aquí surge el amor por el dinero y su relación con la felicidad. Salario y trabajo: factores en conflicto Un viejo sabio chino dijo una vez: Escoge un trabajo que te guste y nunca tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida. Aquella frase de Confucio, aceptada en multitud de ocasiones por el trabajador promedio, tiene mucho que ver con la relación real entre el hombre y su trabajo y la enajenación a la que esta sometido. Es una frase que encierra el significado de la vida humana. El hombre como ente individual trabaja con el fin de satisfacer sus necesidades, de obtener lo necesario para su consumo, pero como es obvio, los hombres no viven de manera aislada y solitaria, viven en sociedad y por ese motivo, su trabajo corresponde a la satisfacción de sus necesidades y a la realización colectiva de su sociedad, trabaja en base a acuerdos voluntarios con sus semejantes dentro de su entorno. Lo curioso radica en la siguiente cuestión: ¿cómo se forma una sociedad o grupo humano?. Una sociedad es el conjunto de personas enlazadas por sus intereses y emociones compartidas, se forma como una garantía de la supervivencia de los hombres y como una forma común de organización que permita la realización conjunta. El ser humano en un ambiente natural y aislado de compañeros es presa fácil para cualquier depredador, no tiene garras afiladas, dientes poderosos o agilidad sobresaliente, cualquier depredador lo convertiría en su cena. Sin embargo, los individuos organizados en grupos y dándole valor a la inteligencia del colectivo, son capaces de asesinar incluso al tiburón más fiero. Además, un hombre solo es incapaz de construir sus sueños más ambiciosos, necesita del apoyo de otros y esos otros también sacaran ventaja del trabajo colectivo. El trabajo es la fuente de unión entre individuos y la garantía de la supervivencia. Las mercancías son todas producto del trabajo humano, cito a Lenin: La propiedad que permite el intercambio de mercancías es el trabajo, por tanto el intercambio de mercancías es al mismo tiempo la relación abstracta entre varias personas El hombre por naturaleza se identifica con su trabajo y en base a este desarrolla muchas de sus facultades, los bienes que produce son los bienes que necesita y con los que conserva una relación que lo enlaza al mismo tiempo con su trabajo. Hoy en día, esta tendencia es perturbada por la propiedad privada y el trabajo asalariado. En el mundo moderno, el trabajo por cuenta propia no existe de manera importante y de un modo u otro se convierte en trabajo institucional, salvo por aquellas comunidades alejadas del entorno urbano, nadie trabaja por "amor al arte" o convicción, todos trabajan por dinero y esto es razonable ya que sin dinero no se puede acceder a nada y esto degenera en un suceso nada bonito: la muerte. El obrero común va a trabajar en aquello que le gusta o en aquello a lo que tiene acceso, sea cual sea la forma en la que trabaja, siempre esta enajenado y procederé a explicar el por qué. Cuando un hombre no posee propiedad y requiere operar en propiedad ajena pierde autonomía y esto le afecta de manera emocional, le hace pensar que el trabajo no es suyo y por consiguiente no se siente plenamente cómodo en su lugar de trabajo. Esta emoción se refuerza en el momento en que percibe que el solo opera en la producción, pero los intercambios, las ventas y la administración las realiza alguien ajeno que actúa sin preguntar, el solo es una parte del gran engranaje y no tiene control del mismo, en resumen, el trabajo no le pertenece y el es consciente de dicho fenómeno. Es entonces cuando hablamos de la enajenación con su trabajo. El obrero común va a trabajar y no lo hace con la convicción de que el trabajo es suyo y puede acceder al mismo en la manera que desee, este factor provoca que se sienta ajeno del producto que elabora y de la maquinaria con la que trata. El día en que recibe su salario, el cual le permite comprar lo que necesita, es el día en que siente mayor "felicidad", por el simple motivo de que por fin "recibió el valor de su trabajo". Para un obrero su trabajo no es lo gratificante, lo gratificante es su salario porque es lo que le permite sobrevivir y darse sus gustos. El obrero realiza una conexión emocional con lo que consume y su salario es el intermediario en la situación, ¿que hay del trabajo?, pues el trabajo constituye un factor externo entre la relación obrero-salario-consumo, es simplemente el factor que le permite obtener su salario y consumir, pero en ningún momento constituye el factor que le haga sentir realizado o feliz, "pues el no come por su trabajo, come por su salario". Esta relación es sencillamente emocional, provoca que el hombre se identifique con las mercancías que consume a través de su salario y no con los bienes que consume gracias a su trabajo. El simple hecho de que el hombre trabaje por un salario y no por su consumo atenta contra el orden original de las cosas y convierte a los hombres en mercancías que se identifican con otras mercancías, lo que resulta peor, es que todos somos parte de esto, pero no somos conscientes y aunque lo seamos no podemos liberarnos. Las causas de la sobrevalorción del dinero en la vida cotidiana En un comentario de Taringa! escuche lo siguiente: El dinero no da la felicidad, pero te puede permitir comprar un barco y 2 buenas p****, ¿quien no es feliz con un barco y 2 buenas p****? Al principio dije: Pero luego pensé un poquito y deduje lo siguiente: El dinero es un medio de cambio tan grande que los hombres están íntimamente relacionados con el de manera emocional. El dinero representa un valor de cambio universal que puede ser intercambiado por cualquier mercancía, lo cual lo hace un factor de cambio y al mismo tiempo un medio de degeneración. El dinero, obtenido por los obreros a través del salario, permite la compra de cualquier cosa, el valor de las cosas radica en el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción, si una persona posee ese valor en dinero podrá comprarla. Esto degenera en un problema que podría considerarse psicológico, pues el dinero se convierte en una necesidad y el consumo pierde todo control. Si una persona gana el dinero suficiente para sobrevivir y para comprar todo lo que este a su alcance no habrá nada que detenga su consumo y se llenara de idioteces que no necesita. ¡Es un lujo, me lo merezco por trabajar duro! ¡Cada quien hace con su dinero lo que quiere, regresa a la cueva de donde vienes! Seguramente me dirán algo de eso, pero quiero invitarlos a que lean lo siguiente: El hombre es un ser consciente que sabe lo que desea, pero sus necesidades y emociones se desarrollan en base a su entorno, si el entorno es un ambiente anarquico donde cualquier cosa tiene valor y el dinero la puede comprar, este no vivirá con un control a su consumo y dejara de valorar sus pertenencias. El hombre perderá la noción del esfuerzo y la disciplina y todo terminara resumiéndose en dinero. El trabajo en el mundo de las mercancías no constituye un medio que permita la producción de bienes para el consumo, constituye el medio fundamental para la producción de riqueza. El dinero facilita todo tipo de intercambio, pero al mismo tiempo facilita la vagancia, ¿por qué?, porque es más fácil asesinar a alguien y robarle su billetera que matarse 8 horas en una fabrica. El trabajo solo permite conseguir dinero, no riqueza o propiedad, el dinero si que lo permite. La alienación Cuando el hombre se identifica en lo que gana y no en lo que produce se enajena de su medio y de su propia humanidad, no ve de forma clara su realidad y deja de valorar los factores internos de cada producto, comienza a observar exclusivamente la totalidad olvidando los factores que la hacen existir. Cuando la gente sale a la calle y ve una tienda de ropa, no piensa en el trabajo que costo hacer esa ropa, piensa en su valor y en el valor de lo que dispone para obtenerla. A nadie le importa el trabajo. Los hombres van a su trabajo y se sienten ajenos al mismo, no lo ven como parte de si mismos, por el contrario, se sienten parte de las cosas que poseen, se sienten parte del dinero que ganan. El mundo material supera la subjetividad y erradica el contraste entre la teoría y la practica, avanza de manera incontrolada eliminando de manera sistemática toda oposición a la totalidad y generando una lógica unidimensional que no ve más allá de la realidad objetiva. El discurso gira en torno a lo establecido y aquello que contradiga lo establecido constituye lo absurdo e utópico. El lenguaje se generaliza y los términos cada ves se vuelven más específicos haciendo que sea imposible razonar en torno a ello (podrías razonar o encontrar la lógica del termino "internet". Al mismo tiempo, el avance de la industria como consecuencia de la imparable lucha de clases que cada vez es mas ignorada y desconocida por el mundo, provoca la modificación incontrolable del entorno, una modificación que toma por sorpresa a cualquiera y que no respeta opiniones u oposición. Los productos empeoran, las marcas cambian, nada es seguro, el futuro es oscuro y el pasado incierto. El hombre pierde confianza en el trabajo, confianza en la disciplina y se refugia en lo único que le puede dar confianza: el dinero. La humanidad vive descontrolada, se refugia en sus pertenencias, desconoce la importancia del trabajo y el origen del valor y la explotación en la que se desarrollan. Es una lucha incontrolable con un sistema que se ha constituido como algo superior e indestructible que no puede ser cuestionado y que paradojicamente fue creado por el mismo hombre. Las fuerzas subjetivas dejan de figurar en el lenguaje y el discurso y pierden importancia en el imperio de la totalidad al mismo tiempo que constituyen la esperanza de los hombres en el cambio que ellos no pueden lograr. ¿De donde deriva todo esto? ¿que provoca tanta desgracia y descontrol en el mundo humano?, no, no es el dinero, es la propiedad privada. La mayoría de los hombres no tienen propiedad y quienes la tienen no la pueden explotar, esto provoca que los de arriba contraten a los de abajo y establezcan una relación que permita la explotación de la propiedad y la generación de riqueza, pero la existencia de jerarquía y de un mando único e inobjetable priva a los hombres de tomar el producto de su trabajo y los priva de su propia humanidad la cual ahora se representa en los medios y no en la vida en sociedad. El mercado no es más que el resultado de dicha relación, es donde los productos son intercambiados y los trabajadores pueden acceder a ellos a cambio de un valor que corresponda al valor de los productos, el mercado es el único lugar donde los bienes pueden ser obtenidos por los hombres y donde no importa la ausencia de propiedad. Si la propiedad privada desaparece y la alienación deja de existir, el mercado formal desaparece y el comercio informal, libre y voluntario, aparece de nueva ocasión. Comúnmente se cree que el problema de la sobrevaloración del dinero es un problema sencillo de personas que no pueden controlar su curiosidad o deseos, pero en realidad es un problema causado por la alienación que nos aqueja a todos por igual, un problema que surge de la desigualdad en propiedad sobre los medios de producción y que solo puede ser superado mediante la colectividad. Gracias por ver el post, espero hayan entendido y les haya gustado, cualquier duda pregunten y con gusto responderé, hasta la próxima.

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¡Soy libre!, bueno eso digo...
Apuntes Y MonografiasporAnónimo8/13/2014

Hola linces filósofos, bienvenidos a un nuevo post, en esta ocasión hablare del deseo de las mayorías: la libertad. El tema al que pondré énfasis es al significado de la libertad y la lucha que se debe hacer para conseguirla, ademas desmentiré algunos tópicos sobre la libertad, Si los rollos de sociedad son lo suyo, adelante, este es su post. Si son adolescentes rebeldes con complejo socialista que sueñan con la equitativa repartición de la riqueza, anden a otro post porque este probablemente destrozara sus sueños. Sin ninguna aclaración más vamos a iniciar el tema: Quizá para muchos el sujeto haya sido un sádico, un dictador tiránico que solo trajo miseria y muerte a su pueblo, pero su siguiente frase es vital para comprender el sentido que tomara este post: La libertad, vamos que hemos visto en todos lados a la gente salir a manifestarse con sus pancartas exigiendo libertad, sin embargo, mucha de esa gente no sabe lo que es libertad, ni siquiera sabe para que la quiere, es más, ni siquiera sabe diferenciar entre libertad y libertinaje. Aquí hay un problema, ¿no creen? Ahora resulta que la gente se mata deseando "libertad" pero no sabe que es, por tanto lucha por nada y su lucha nunca termina, en términos más específicos: Los individuos luchan a lo largo de su vida por liberarse de algo que los oprime pero que son incapaces de reconocer y destruir, quedando sometidos durante toda su vida con la sensación de impotencia y optimismo entremezcladas en un solo conjunto. El problema aquí radica en ese "opresor desconocido" y que iremos desenmascarando a lo largo del post. El significado de libertad ¿Qué es la libertad?, esta es la gran pregunta de este momento, para muchos, resulta fácil decir que un pueblo necesita libertad, que un individuo o un gobierno atentan contra la libertad o que alguien o algunos tienen libertad, pero el verdadero problema resulta en la interpretación de la palabra libertad y su connotación ante distintas situaciones. Originalmente, "libertad se define como la capacidad de actuar en base a un criterio personal sin limitaciones impuestas", el problema radica en que esta libertad es imposible en el mundo en el que vivimos y es lo que yo quiero demostrar en este post. Actuar en base a nuestro criterio se refiere a tener la capacidad de pensar, crear y actuar de manera libre e independiente, el hombre moderno le teme a estas capacidades y se limita a si mismo optando por la comodidad y la seguridad. El hombre moderno le teme a la libertad y se ve inmerso en un mundo de limitaciones que no puede romper porque hacerlo implica quedar a su suerte, sin apoyo y con todas las posibilidades en contra suya. Lo siguiente lo puedo ejemplificar de manera sencilla: Imaginen un mundo sin dinero: Ahora imaginen vivir sin dinero en el mundo real: Ahora piensen en como lograr ese maravilloso mundo sin dinero: ¡Aquí radica todo el maldito problema!, somos incapaces de pensar en una alternativa porque solo pensamos en acciones pequeñas y al mismo tiempo pensamos en grande, nuestras capacidades son limitadas y todos los sabemos. Debido a nuestras limitaciones y a nuestra incapacidad de pensar en un cambio paulatino, consideramos cualquier cambio social como utópico y tendemos a creer que el sistema es fundamental cuando en realidad no lo es. La libertad es un concepto especifico, defendido por las mayorías y al mismo tiempo temido por las mismas. . Propiedad privada, dinero y libertad En mi ultimo post, hable sobre el dinero y su relación con la alienación humana a través de su correlación con la satisfacción social, en esta ocasión hablare del dinero y su relación con la propiedad privada para dar una visión mucho más clara de lo que es la alienación y su relación con el miedo a la libertad. Como todos sabemos, nosotros no somos los dueños de la riqueza, los dueños son un grupo de empresarios que viven como reyes gracias a la administración de sus negocios. Hasta ahí vamos bien, ¿pero que tiene que ver esto con la libertad?. Verán, todo comenzó con el descubrimiento de la agricultura y el inicio de la vida sedentaria. En este momento de la historia, algunos descubrieron la agricultura antes y lograron construir comunidades y organizarse de manera colectiva administrando la riqueza, sin embargo, la necesidad de recursos naturales fue en aumento y eso provoco que las ciudades comenzaran a expandirse y con ello los "civilizados" conquistaron o colonizaron a los "incivilizados", despojándolos de su fuerza de trabajo y haciéndolos esclavos, dando inicio al sistema esclavista que fue el sistema de los viejos imperios Romano, Egipcio o Persa. Sistema que también marco el inicio de la propiedad privada de los medios de producción. En este caso, los pobladores originarios se erigieron como dueños de la tierra, los campos, las granjas y los sometidos tenían que trabajar en ellas a cambio de una manutención precaria. La misma revolución de los procesos de producción y el avance de la lucha de clases que supero al poder de los estados esclavistas provoco que los imperios se desmoronaran y surgieran los reinos feudales, los cuales se derrumbaron y provocaron el nacimiento de las naciones capitalistas. Aparentemente estos 3 sistemas, esclavismo, feudalismo y capitalismo, son totalmente diferentes entre sí y hasta cierto punto lo son, pero los 3 conservan una cualidad en común: la propiedad privada. Para los economistas burgueses, la propiedad privada es algo propio del hombre, la máxima expresión de las posesiones y el factor que hace que el mundo humano funcione. La realidad es muy diferente, la propiedad privada es un medio de opresión abstracto y al mismo tiempo una fuente de renovación continua que favorece la hostilidad entre los individuos. La propiedad privada, no es la propiedad que los individuos poseen gracias a su trabajo, la propiedad privada no es un ¡phone o una computadora, esto constituye la propiedad personal y no tiene porque ser atacada por ningún sector. La propiedad privada es la forma de propiedad individual de una persona o grupo de personas sobre algún medio o recurso que tenga utilidad en la extracción o producción de bienes y servicios, en otras palabras, la propiedad privada es la forma de apropiación minoritaria de un grupo social de los medios de producción. La existencia de la propiedad privada depende de que la mayor parte de la sociedad este privada de propiedad y dependa de aquellos que si la poseen, una paradoja de los sistemas sociales que han existido desde el esclavismo. La propiedad privada, más que ser una manera de "progreso" como afirman los economistas burgueses, es una manera de privar la libertad de los individuos con respecto al trabajo y la realización, además de que favorece la existencia de la hostilidad y la pugna constante entre los poseedores y los despojados. Cuando los burgueses hablan de la propiedad privada hablan del emprendimiento, de la superación y de la "libertad" de los individuos ingeniosos que lograron acaparar el poder de un medio de producción y obtener beneficios en torno a dicha apropiación, pero no hablan de la lucha de clases o de la privación que dicho movimiento "empresarial" provoco en determinado sector social. El ejemplo de Bill Gates es un clásico en este tema, un hombre pobre que logro hacerse multimillonario, un ejemplo de superación y dignidad, ¿sera?, para nada, el éxito de Bill Gates, quien tiene mi respeto pero no mi admiración, existe gracias a la explotación de la fuerza de trabajo de sus asalariados, no importa en lo más mínimo si el sujeto es o no un buen jefe que implanta condiciones humanitarias a sus empleados, el esta explotando la plusvalía de sus trabajadores y del mismo modo haciéndose rico a costa del trabajo de miles, ¿es esto un ejemplo a seguir?. En este momento aparece una critica común a los tipos que piensan como yo: Envidioso, no sabes aceptar el triunfo ajeno, ponte a trabajar y logra ser alguien. Critica torpe que viene seguramente de un asalariado que jamas en su vida lograra tener ni la mitad de lo que tiene Amancio Ortega, sin embargo, el problema de ello no radica en falta de habilidad ni en falta de inteligencia o capacidad, el problema radica en una cosa muy sencilla, Es imposible que todos puedan ser empresarios. Desde aquí comenzamos mal, si en el mundo todos fueran empresarios no habría producción, no habría riqueza y la sociedad entera colapsaría de manera catastrófica. Para que haya ricos tiene que haber pobres y viceversa, todo ello gracias al "bondadoso" sistema que tenemos. En este momento tenemos ya bien clara una cosa, no somos libres y solo los capitalistas (empresarios) lo son. Cuando la mayoría de la población carece de propiedad y es responsabilidad de unos cuantos abastecer a todos se da un serio problema de anarquía productiva: los productos de las empresas son vendidos a su valor y están sujetos a las preferencias de los clientes que alteran los factores de ganancia y precio, los consumidores acaban compitiendo para comprar productos y agotan la oferta provocando que los productores hagan más y compitan entre sí, todo en ello en un espacio abstracto propio de las sociedades jerárquicas llamado mercado. El mercado, que no es más que el comercio institucionalizado, es un sector anarquico de negociaciones e intercambios donde no hay control en las operaciones. El mercado puede funcionar en torno a valores subjetivos cuando hablamos de operaciones continuas entre pocas personas, pero pierde eficacia y requiere métodos más sofisticados cuando hablamos de sociedades grandes, en este caso las subjetividades desaparecen y comienza el intercambio monetario, aparece el dinero, el cual es el valor de cambio universal que expresa el valor unitario de los productos y facilita los intercambios. El dinero como valor de cambio universal constituye entonces un factor superior del comercio que tiene mayor influencia que el trabajo y la producción y que es una buena mascara para la desigualdad en el sector productivo. Todos son iguales ante el dinero, pero no ante la producción, ¿que provoca esto?, que el dinero sea más importante que la producción y el mundo gire en torno a lo segundo ignorando que lo primero es esencial. Si los hombres creen que el dinero es capaz de todo y la producción atiende solo a los intereses del gran capital, se olvidan de la importancia de la producción y olvidan con ello la naturaleza jerárquica del sistema clasista que los gobierna, se alejan de la realidad y viven un mundo subjetivo que les brinda una cálida imagen de libertad que los priva de la realidad de su esclavitud. El dinero como medio de cambio es el método que idiotiza a las personas y las hace ignorar su papel como servidumbre. Debido a la existencia del dinero y a la objetividad del valor dentro de un mundo subjetivo donde la totalidad es algo no puede ser negado o abolido, los hombres pierden su misma esencia en los ámbitos productivos y sociales para convertirse en esclavos de la riqueza, en personas que viven pensando exclusivamente en las necesidades monetarias y evadiendo su realidad dentro de la producción y la vida social. El problema es bastante claro, factores únicos de la vida social como el sexo, el amor, la alimentación o el vestido son factores relacionados con el dinero y esto es del conocimiento de todos. El dinero representa el valor de las mercancías y estas se caracterizan por tener un valor de uso y un valor de cambio, cuando valores humanos adquieren un valor de cambio inmediatamente pueden ser comprados con dinero, lo mismo pasa con porquerías inútiles como una piedra con el símbolo de Apple que obtienen un valor por el simple hecho de involucrar trabajo y ser deseados por un montón de borregos consumistas. El hombre no valora el trabajo como fuente de riqueza, lo ve como una manera más de conseguir dinero y conseguir lo que superficialmente desea. Este factor de distracción provoca que los hombres actúen de manera "programada" ante el sistema de producción e ignoren su posición dentro del mismo. Un lumpenproletario, que carece de todo tipo de propiedad, con el simple hecho de salir a la calle y asaltar a un proletario que tenia 1000 pesos en la billetera ya puede sobrevivir al menos una semana sin haber hecho ningún esfuerzo significativo, no le interesa no tener nada con valor objetivo en su posesión ni ninguna fuente estable de riqueza pues esta no le es necesaria, tiene un método alternativo de obtener dinero y no es necesario que trabaje, es un desposeído feliz que ignora su marginación dentro del sistema donde actúa como un parásito que se mantiene de la riqueza que otros producen. Lo mismo pasa con el obrero que se mata trabajando para ganar especialidad y mejorar su salario, olvida que esta trabajando como esclavo por el simple hecho de que va a tener más dinero en el futuro y mejores posesiones, olvida que no es el patrón el que le esta dando más dinero, si no que es el quien esta produciendo más y adquiriendo un mayor valor que acarrea un aumento de su salario en base a la proporción del valor de su fuerza de trabajo, en otras palabras, olvida que esta enriqueciendo a su patrón por un aumento que no representa en lo mas mínimo su esfuerzo. Cuando analizamos las cosas de esta manera nos vemos a nosotros como idiotas, esclavos de un papel que adoramos como si fuera Dios, ¿estamos mal no?, pero eso no lo es todo. Aparte de que una "élite" controle la producción y nosotros trabajemos para ellos con el fin de sobrevivir y tanto la élite como nosotros estemos idiotizados por un papel que nos impide ver lo que hacemos y nos haga actuar como idiotas ante el consumo desvirtuando todo valor humano, existe una opresión mayor que se representa con la existencia del estado y que es más visible que las 2 anteriores. El estado, que es considerado por muchos como un ente necesario para mantener el orden, es en realidad un mecanismo de opresión que mantiene a los hombres en su lugar, defiende los intereses de la clase dominante y reprime a las clases dominadas para mantener las riquezas de los "peces gordos". El estado es el poder organizado de una clase para oprimir a otra al mismo tiempo que defiende sus negocios. ¿Se han preguntado alguna vez porque cuando hay crisis el gobierno recorta el gasto publico para salvar a los empresarios?, bueno, ya les dí la respuesta. El estado es la vanguardia del orden, pero el orden deja de ser orden al estar sometido a una jerarquía, si el estado fuera del pueblo y estuviera integrado por el pueblo pasarían 2 cosas: 1. no seria estado, 2. no oprimiría a nadie. El problema actual radica en que el estado no esta dentro del pueblo ni obedece sus intereses, es un organismo superior al pueblo y al mismo tiempo lo mantiene bajo control, resulta sospechoso creer que un organismo superior al pueblo gobierne en beneficio del orden y es cierta dicha sospecha, les voy a dejar las cosas tan claras como el agua: El estado es ajeno al pueblo al igual que los empresarios, cuando algo falla el estado reforma el sistema y apoya a los empresarios afectando en multitud de ocasiones al pueblo, entonces, ¿a quién sirve el estado, al pueblo a los empresarios?. Sí, adivinaron, el estado sirve a los empresarios pero no solo los apoya en momentos difíciles, se encarga de mantener sus negocios, de mantener su poder y control sobre la población, hace uso de la fuerza para impedir las movilizaciones del pueblo, controla la información (¿creen que hay libertad de expresión en este mundo?), asesina a quien se opone al orden de la burguesía y a quien atenta contra su poder como sede del poder político. Un filosofo del siglo XIX dijo lo siguiente: El estado es un órgano de dominación de clases, un órgano de opresión de una clase por otra, es la creación del orden que legaliza la opresión y afianza esta opresión, amortiguando la lucha de clases. ¿Lo pueden negar? El estado, a diferencia de lo que afirman nuevamente los economistas burgueses, no es un ente que surgió de la nada para impedir la libertad y el desarrollo del libre mercado que es el salvador de la humanidad, el estado es el organismo que surge de la necesidad de las clases dominantes de salvaguardar su riqueza y dominación. En algún momento de la historia los grandes poseedores de tierras no pudieron contener la lucha de los trabajadores oprimidos por el control de sus tierras y tuvieron la necesidad de ejercer la violencia sistemática empleando su poder y riqueza para mantener a raya los movimientos y al mismo tiempo dar valides legal a su dominación violenta. El estado es el producto de la existencia de clases sociales y es el que mantiene en orden a ambas clases haciendo uso de la violencia contra la clase oprimida bajo el mandato de la clase dominante. El estado va a existir mientras existan las clases y mientras las clases existan jamas va a haber libertad, mientras existan las clases sociales el hombre va a estar privado de su libertad y va a estar sometido a los intereses de su clase con relación a los intereses de las demás y a los intereses de la clase dominante representados por el estado. En este caso hablamos de una opresión descarada de los burgueses ante la cual somos indiferentes gracias al fetichismo de la mercancía que nos hace sobrevalorar las mercancías y ver al dinero como un todo superior al mismo sistema. En otras palabras somos esclavos felices y obedientes. ¿se dan cuenta? El problema de la alienación y la ignorancia ante la escasez de libertad Todos son conscientes de que no existe la libertad en el mundo presente, el problema radica en la percepción negativa de la libertad que tenemos gracias a la lógica de la dominación que se ha desarrollado a lo largo de la historia de las sociedades humanas. La propiedad privada, que como ya vimos anteriormente, no es más que el modelo de propiedad formal donde un pequeño grupo de personas ejerce el dominio sobre determinada zona productiva y ocupa la fuerza de trabajo de otros para producir y obtener ganancias. La propiedad privada deriva en el mercado, un espacio abstracto de comercio especializado y generalizado donde se intercambian mercancías de manera continua dando paso a la formación de leyes históricas que terminan por regir el funcionamiento de los precios y la producción social dentro de las empresas. Hasta ahí vamos bien, la producción esta en manos de unos cuantos y las ventas son generalizadas a través de un mercado, si ignoramos el problema de la explotación de la labor asalariada y el problema de la coacción estatal en beneficio de las clases dominantes no tiene nada de malo el sistema de mercado y todo se podría solucionar con una administración mas justa y competente. ¡PATRAÑAS! El problema del sistema actual no esta solo en la administración y en el dominio del estado por parte de la clase dominante, el problema es el mismo sistema. El momento en que los medios de producción son apropiados por empresarios privados los hombres comunes y corrientes son igualmente privados de propiedad, pierden la capacidad de mantenerse a sí mismos y se vuelven dependientes de los mandatos de sus patrones. Este momento es el inicio de la alienación y va fuertemente relacionado con el dinero y la estupidez que el mismo causa ante la enajenación del trabajo que termina siendo vista como algo natural e inevitable. Los trabajadores asalariados no son propiamente seres humanos dentro del sistema de producción, son fuerzas de trabajo con un valor establecido que pueden ser comprados y utilizados a placer por los capitalistas a través de la explotación de su valor de uso. Los hombres pierden su autonomía al momento en que deben ponerse al servicio de un patrón para recibir el pago de su valor pues en este momento son separados de su trabajo y su medio de desarrollo. Los asalariados no tienen relación con aquello que producen y al mismo tiempo son privados de dicho producto pues este acaba perteneciendo a los patrones que son quienes pagan por la producción. Los proletarios no se relacionan con lo que producen ni lo usan en su beneficio, al contrario, ceden lo que producen a los capitalistas para que estos lo vendan y después cualquiera pueda acceder a ello sin tener alguna relación con el producto. Los proletarios son explotados y privados del producto de su trabajo de una manera descarada que ellos mismos aceptan a través de su salario el cual acaba siendo la única relación que poseen con su trabajo y su medio productivo, reemplazando a su esfuerzo y valor como productor. El salario acaba siendo la representación subjetiva del trabajo de los obreros quienes se identifican con el mismo y establecen una relación psicológica con los productos que este pueda comprar. En este ámbito, se desarrolla el llamado "fetichismo de la mercancía", pues las mercancías están fuera de las manos de los productores y son puestas en el mercado de manera desordenada y aleatoria, lo cual les da un carácter autónomo con respecto a los productores y hace que los mismos las vean como productos fantasmagóricos que pueden ser obtenidos por su valor en un intercambio comercial. El problema del fetichismo de la mercancía no radica simplemente en la percepción de los hombres sobre la mercancía, radica principalmente en la actitud de los mismos ante ella. Considerando que los hombres son ajenos a su trabajo y se relacionan directamente con su salario, estos ven las mercancías que ellos mismos producen como productos ajenos a su persona y labor y al mismo tiempo los ven como objetos independientes que recompensan su trabajo a través del salario. Dicho fenómeno provoca una alteración continua en la demanda de mercancías y provoca un fetichismo impositivo donde las mercancías que uno posee son sinónimo de estatus y poder. Este acontecimiento contribuye a que la producción se vuelva más caótica de lo normal y las leyes del mercado tomen un carácter histórico-social donde las valoraciones subjetivas derivadas de la ignorancia de los consumidores ante aquello que producen socialmente adquieren un papel fundamental en los precios y en la renovación continua de los procesos productivos que aceleran los fenómenos de sobreproducción y crisis dentro del sistema. Cuando los hombres se ven ajenos a su trabajo y se identifican en la recompensa monetaria que el mismo les da a cambio de la privación del producto con el que laboran olvidan su papel dentro de la producción y olvidan el carácter social de la misma. De este modo, los bienes se convierten en bienes económicos con valor que constituyen una totalidad material que puede ser obtenida por cualquiera que tenga el poder adquisitivo suficiente. El problema de ello no radica en la valoración del mundo objetivo si no en la destrucción del mundo subjetivo, cuando todo adquiere un valor, desde las actividades humanas como el amor y el sexo hasta las grandes obras culturales, el mundo se torna objetivo y la valoración subjetiva de dichos productos pasa a segundo plano, se desvirtúan los valores de uso y cualquier cosa obtiene un valor de cambio y con ello impone una barrera al desarrollo de la cultura y el discurso. La lógica y el pensamiento, al estar sometidos a una lógica unidimensional basada en la totalidad objetiva de la realidad mercantil que deriva del fetichismo de la mercancía y la alienación del trabajo se atrofian y se orientan al mismo pensamiento objetivo que cierra el universo de las opciones y provoca la alienación del pensamiento, en la cual el hombre se vuelve ajeno a su medio al desconocerlo y sentirse ajeno al mismo, lo cual provoca que su pensamiento se oriente a su comodidad pero resulte irreal y utópico en contraposición con el mundo objetivo real que constituye un universo totalitario donde la lucha de clases y la explotación del trabajo pasan desapercibidas gracias al atontamiento del criterio de los hombres y a la negación de toda posibilidad de libertad. La libertad y la desaparición de la propiedad privada El problema de la falta de libertad que ya he expresado con lujo de detalle en este aporte se deriva de la propiedad privada, de la apropiación de los medios sociales de producción de parte de unos cuantos sujetos que tienen en sus manos el poder de la producción, este fenómeno que comenzó como parte de la evolución desigual de las fuerzas productivas en las diferentes partes del mundo y que provoco el surgimiento del dinero, el mercado y el estado es el causante de la existencia de la alienación y la inexistencia de la libertad. Llámenme extremista, pero la propiedad privada es la causa de los grandes problemas del mundo moderno y he dado mil razones a lo largo del post, por el mismo motivo, la única manera de abolir el estado y dar paso a la verdadera libertad es eliminar la propiedad privada y las clases sociales, destruir el sistema desde dentro e iniciar una nueva sociedad donde los bienes sean propiedad del conjunto humano y todos sean capaces de trabajar y entrar en contacto con lo que producen. La única forma de conseguir la libertad es mediante la revolución social y esa revolución no se puede conseguir más que con la revolución del pensamiento de las mayorías y la evolución de la lógica y el raciocinio del colectivo, dicha evolución solo puede darse con el levantamiento paulatino de la población civil ante el sistema y el cambio ideológico dirigido por la revolución de los conscientes y la liberación posterior de las masas. La eliminación de la propiedad privada pondría a los hombres en un plano de responsabilidad ante los sistemas de producción siendo por primera vez en la historia dueños de su propio trabajo y de su propia vida, el trabajo colectivo reemplazaría el trabajo individual y competitivo al mismo tiempo que los conceptos de competitividad y eficacia dejarían de ser sinónimos de la lucha de clases para convertirse en sinónimos de progreso y adelanto social como producto del trabajo voluntario de los trabajadores. La eliminación de la propiedad privada al mismo tiempo provocaría la desaparición del mercado y con ello la desaparición del dinero. Esto desembocaría en la desinstitucionalización del comercio y el regreso del "comercio de necesidades". La victoria de los individuos sobre la alienación solo puede conseguirse mediante la revolución social y solo una vez vencida puede darse inicio el periodo autentico de la libertad humana. Si la propiedad privada no es eliminada es imposible que los intereses de los individuos se concilien en un solo frente y se elimine la necesidad del estado, por consiguiente el mercado continuara existiendo al mismo tiempo que los intercambios objetivos expresados en moneda. Si la propiedad privada no es eliminada jamás acabara la alienación y los hombres seguirán siendo esclavos de los capitalistas y el dinero. La posibilidad de libertad y la negación de la misma Reemplazar la propiedad privada por la propiedad colectiva representa el paso más grande en la historia de la humanidad hacia la libertad, el problema radica en 2 vertientes: 1. La resistencia de los dueños de la propiedad privada 2. La negación y miedo de los hombres ante la libertad Los individuos alienados son inútiles dentro del proceso de transformación social, son incapaces de ver más haya de la totalidad y sus aspiraciones giran en torno a la misma. Cualquier posibilidad de revolución es rechazada por el profundo miedo a lo desconocido que contradice la totalidad. Este miedo, infundado por la historia continua de dominio y alienación a la que son expuestas generaciones tras generaciones por el mismo sistema de producción, hace que los seres humanos teman a lo externo, sean incapaces de imaginar una realidad teórica y sobrevaloren el funcionamiento practico cediendo a sus impulsos y necesidades. El miedo de los individuos a lo ajeno les impide experimentar, les impide razonar y los vuelve ineptos en el ámbito de supervivencia y trabajo colectivo. Están tan acostumbrados a los mandos jerarcas que son incapaces de vivir sin mandatos, están adaptados a la coacción que la sienten parte de su vida y necesaria. Debido al problema internacional de la alienación y al fenómeno que yo llamo "atontamiento colectivo", una revolución social solo puede ser iniciada por grupos minoritarios que sostengan una vanguardia ideológica fuerte. Como todos sabemos, solo el ejemplo puede hacer al mundo reaccionar, una revolución desencadenaría otras y a menos que el movimiento sea disuelto y traicionado nada podrá detenerlo. Si los trabajadores destruyen el orden político e instauran su propio sistema revolucionario donde impongan su propio orden y autoridad a través de la democracia colectiva lograran independizarse y expandirse. El problema radica en que los grandes capitalistas son más fuertes que los obreros y mientras haya tantos alienados inconscientes de lo que pasa en su sociedad los obreros sublevados estarán en constante peligro. Sin embargo la lucha vale la pena, ¿o sera que prefieren ser esclavos durante toda su vida? Aquí termina el post, espero les haya gustado y le hayan entendido, cualquier opinión o duda déjenla en los comentarios y con gusto les contestare. Nos vemos en un próximo post.

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La teoría de la explotación
La teoría de la explotación
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/2/2014

Hola taringueros, sean bienvenidos a mi nuevo post, en esta ocasión hablare de la famosa "Teoría de la Explotación", la cual yo conozco como "Teoría del Valor-Trabajo", una teoría sumamente criticada y refutada por su increíble impacto histórico. Lo que haré en este post es analizarla de manera simplificada y realizar una especie de critica a la critica (valga la redundancia) de Eugen Von Böhm-Bawerk contra esta teoría. ¿En que consiste la teoría del Valor-Trabajo? La teoría del valor trabajo es una teoría económica que argumenta que el valor de las mercancías depende directamente de su costo de producción. Dicha teoría fue planteada originalmente por Adam Smith, reforzada por David Ricardo y reformada definitivamente por Karl Marx, quien separo totalmente los conceptos valor y precio estableciendo una relación entre ellos en base a las leyes económicas clásicas de la oferta y la demanda. Desde la perspectiva de Marx y sus seguidores que han dado reformas continuas a su obra, el valor de las mercancías es algo intrínseco en ellas y que corresponde al valor del trabajo socialmente necesario para su producción, valor que a su vez cimienta las bases del precio de dichas mercancías que es asignado posteriormente en el mercado, pudiendo deducirse así que las ganancias giran en torno al valor y el objetivo es que estas correspondan o superen dicho valor para permitir continuar con la producción. Partiendo desde esta suposición marxista, se puede considerar un negocio exitoso a aquel que te ofrezca un ingreso superior al de los gastos del proceso productivo de una mercancía y un negocio malo a aquel que no logre compensar las perdidas monetarias del proceso productivo, dicho éxito o fracaso comercial, como es lógico, no depende del factor valor-trabajo, si no de la clásica ley de la oferta y la demanda. En resumen, podemos decir que el precio de los productos gira en torno al costo de su producción, el cual determina directamente el valor de las mercancías, sin embargo, el precio es netamente subjetivo y depende del factor preferencial de los compradores, el valor por el contrario, es un factor fijo dentro de las mercancías marcado por el ya mencionado costo de producción. Trabajo, Fuerza de trabajo y Plusvalía Supongo que muchos de vosotros tienen la misma duda ¿por qué los empresarios manejan enormes cantidades de dinero?, bien, si ustedes la tienen, entonces este es su post porque procederé a resolverles esa duda: En el mundo capitalista, las fuerzas productivas tienen 2 expresiones básicas: Trabajo y Fuerza de trabajo. Como dice la imagen anterior, los empresarios pagan la segunda y se quedan con la primera. ¿Como sucede esto?, vamos a explicarlo. Cuando una persona o grupo de personas compra u obtiene posesión sobre algún medio de producción, se les puede llamar capitalistas. Los capitalistas son los dueños de los medios de producción pero obviamente los medios de producción no pueden operar por si solos a menos que haya algo que los ponga en movimiento, ese algo es la llamada Fuerza de Trabajo, la cual es aportada por los operarios de las maquinas, de la tierra o de los recursos de los que disponga la empresa. De esta manera, los trabajadores (de ahora en adelante les llamare proletarios) son quienes aportan la Fuerza de Trabajo y el producto final de las labores productivas es el Trabajo propiamente dicho. El proletariado, al estar privado de propiedad con respecto a los medios de producción se ve forzado a "vender" su fuerza de trabajo a los capitalistas (empresarios) para garantizar su supervivencia. El capitalista, como dueño de los medios de producción es el encargado de poner en circulación las mercancías y por tanto tiene el poder de acaparar todo el dinero de dicha venta, dinero que recibe el nombre de "Plusvalía". Los proletarios por su parte, solo cobran el valor de su fuerza de trabajo, pues es lo que aportan al proceso productivo y por ende no tienen derecho de tomar posesión sobre el valor del trabajo. El salario que todos los proletarios reciben, no es más que el precio de su fuerza de trabajo en torno a su valor. Es decir, el salario de un trabajador solo busca garantizar su subsistencia diaria para que pueda seguir trabajando, obviamente, mientras más preparación y habilidad tenga un trabajador mayor sera su salario pues su fuerza de trabajo adquiere mayor valor, pero como todo precio, el salario también se ve afectado por la ley de la oferta y la demanda debido a que los puestos de trabajo también pueden considerarse como mercancías que se pagan con el trabajo de los proletarios. En resumen, el salario depende de las capacidades medias de los obreros y de la demanda que tenga su determinado puesto laboral. La teoría de la explotación Desde la perspectiva de los economistas neo-clásicos (neo-liberales), la teoría del valor-trabajo y la teoría de la plusvalía pueden agruparse en una misma "la teoría de la explotación". La cual según ellos no es más que una critica ridícula y no científica contra el modo de producción capitalista. El concepto "Teoría de la explotación" fue inventado por Eugen Von Böhm-Bawerk, un famoso economista seguidor de la teoría marginal del valor que realizo una argumentación envidiable para "demostrar" que la teoría marxista no es mas que un error intelectual basado en un preferitismo político de parte de sus autores, para el, toda la teoría es falsa y se demuestra debido al polilogismo y a la incapacidad de comprobación científica de dicha teoría. En esta sección solo hago una pequeña introducción a la obra de Böhm-Bawerk, pero hablare de ello en la siguiente sección del post. Critica a la "teoría de la explotación" Como vimos en la sección anterior de este mismo post, Böhm-Bawerk dedico gran parte de su trabajo como economista en atacar la teoría de Karl Marx basándose en la teoría marginal del valor y usando los factores temporal y psicológico como pilares principales de su teoría, la cual, debido a su extensión, hizo que me viera obligado a simplificarla en base al resumen de una pagina liberal llamada "liberalismo.org, en dicha pagina, no se menciona la critica completa de Böhm-Bawerk a Marx, pero se enumeran los principios básicos de dicha critica. Nuestro propósito es que este sea el primero de una serie de artículos dedicada a la exposición de apasionantes e históricas controversias que permanecen desconocidas para la inmensa mayoría del público. Sobre ellas ha recaído una conspiración de silencio más o menos expresa, auspiciada por aquellos que, aunque derrotados en el campo intelectual, salieron a menudo triunfantes en el campo del activismo político. CARLOS MARX Y "EL CAPITAL" En la primera mitad del siglo XIX el liberalismo reina triunfante en Occidente. Se trata de un movimiento de emancipación, enemigo de los privilegios que, a través del estado y mediante los impuestos y las restricciones a la libertad económica, se reservan unas clases sociales -nobleza, clero y gremios- a expensas del resto de la población. El liberalismo opone la razón y la ciencia frente al oscurantismo y la superstición. En el campo de la economía, el liberalismo tiene su expresión en la defensa del laissez faire frente al mercantilismo. Adam Smith primero, y David Ricardo después, ya han establecido las bases de lo que hoy se conoce como Escuela Clásica de Economía. El sistema de Ricardo, aunque adolece de graves fallos, aparenta ser un edificio lógico de construcción impecable, lo que impresiona notablemente a sus contemporáneos. Paralelamente, y además de los reaccionarios partidarios del Antiguo Régimen, existe un movimiento socialista utópico, acientífico y cuasi-místico cuyos principales representantes son Fourier, Owen y Saint Simon y junto a él, otro algo mejor fundamentado, aunque no mucho más, que incluye a Lasalle, Sismondi y Roedbertus. En su Historia del Pensamiento Económico, Murray Rothbard hace un formidable repaso genealógico de este tipo de movimientos que abarcaría desde Espartaco a Tomás Moro, de Campanella a Thomas Múnzer y los anabaptistas alemanes y de Platón o Esparta hasta Gracus Babeuf y su Liga de los Iguales. Es en este contexto histórico donde aparece Karl Marx. Marx había alcanzado notoriedad con la publicación en 1848 del Manifiesto Comunista, pero es en 1857 con El Capital cuando reivindica su lugar dentro de la Ciencia Económica. Lo que caracterizaba a Marx frente al resto de socialistas utópicos era su argumentación científica (pseudo-científica en realidad) y su lenguaje "liberal" para atacar el liberalismo. Marx sostenía que también él quería acabar con los privilegios de clase y con el estado como instrumento de explotación. Al igual que los liberales, se definía como progresista, racional y científico e izquierdista (el término 'izquierda' tiene su origen en la disposición de los escaños que en el Parlamento francés del Antiguo Régimen ocupaban los que se oponían a la Sociedad Estamental). No sólo eso. Los liberales eran la derecha. El sistema de laissez faire era una nueva forma de opresión. Una clase -los propietarios capitalistas y burgueses- explotaba a otra -los trabajadores asalariados, a quienes Marx denominó proletariado. Así como la nobleza vivía de los tributos procedentes del resto de la sociedad y así como los señores feudales se alimentaban del trabajo de los siervos de la gleba, los capitalistas, según Marx, vivían merced al beneficio empresarial que no podía provenir de otro lado que del excedente sustraído al trabajador, al que le dio el nombre de plusvalía. Sobre esta base, Marx cimentó sus conclusiones acerca del futuro del capitalismo: creciente concentración de riqueza en pocas manos y tendencia al monopolio -la eterna cantinela de pobres más pobres y ricos más ricos-, tasa de beneficio decreciente conforme aumenta la acumulación de capital con las consiguientes crisis, de intensidad cada vez mayor, para desembocar finalmente en una dictadura del proletariado cuando los desposeídos, cada vez mayores en número, se apoderasen de la propiedad capitalista. La acusación era tan grave y la teoría tan tremendamente ambiciosa como intento de explicar la realidad, que no podía ser ignorada. Se hacía por tanto ineludible examinarla en profundidad, pues de su veracidad o falsedad podía depender el futuro de la humanidad. El insigne economista austríaco Eugen von Böhm-Bawerk (1850-1914) se dedicó a este esencial cometido. Examinemos cuales fueron los resultados. LA TEORÍA DE LA EXPLOTACIÓN REFUTADA Con el fin de no hacer excesivamente prolija la exposición, he optado por ir simultaneando la argumentación marxista contenida en el primer volumen de El Capital con la refutación de Böhm-Bawerk incluida en el capítulo número XII dedicado a La Teoría de la Explotación, dentro de su monumental Historia y crítica de las teorías del interés que es el primer volumen de la obra Capital e Interés. La controversia tiene dos partes, como veremos, puesto que el mismo Marx detectó contradicciones en su sistema. Marx prometió resolverlas en el tercer volumen de El Capital, y tras la publicación de este tercer volumen, Böhm-Bawerk, en La Conclusión del sistema marxiano, examinó las "soluciones" propuestas por Marx. EL PRIMER VOLUMEN DE EL CAPITAL Y LA CRÍTICA DE BÖHM-BAWERK Marx comienza a construir su teoría invocando la autoridad de Aristóteles: "No puede existir cambio sin igualdad, ni igualdad sin conmensurabilidad". Por tanto, según Marx, en las dos cosas intercambiadas tiene que existir "un algo común y de la misma magnitud". Aquí Böhm-Bawerk detecta el primer error: en realidad, el valor no es intrínseco a las cosas, sino algo subjetivamente apreciado por cada individuo según su situación y necesidades. En efecto, un intercambio tiene lugar sólo si ambas partes valoran en menor medida lo que ceden que lo que obtienen. Para poner a prueba la teoría marxista, Jim Cox planteaba la siguiente pregunta: ¿Cuántas veces ha ido el lector al mercado a cambiar un billete de un dólar por otro billete idéntico y luego otra vez y otra…? Desgraciadamente, la teoría de la igualdad de valor intrínseco de las cosas intecambiadas es pilar básico, tanto de la terrible teoría mercantilista -según la cual, en el intercambio, si alguien gana es porque el otro pierde-, como en el no menos pernicioso movimiento contemporáneo que denuncia el "comercio injusto" Norte-Sur. Un estudiante de lógica sabe que cualquier conclusión obtenida a partir de una premisa falsa o de un razonamiento falaz carece de valor científico. Pero no es que Marx deduzca coherentemente todo su sistema a partir de esta única falsedad, es que los errores y las falacias se multiplican en cada paso. Prosigamos. Para investigar ese "algo común" característico del valor de cambio, Marx repasa las diversas cualidades que poseen los objetos equiparados por medio del cambio. Eliminando y excluyendo aquellas que no resisten la prueba, se queda sólo con una que, según él, sí pasa el examen: "ser productos del trabajo". Sin embargo, Marx hace trampa y Böhm-Bawerk lo evidencia. En primer lugar, es falso que todos los bienes intercambiados sean productos del trabajo. Por ejemplo, los recursos naturales tienen valor y son intercambiados, pero no son producto de ningún trabajo. Certeramente objeta Knies a Marx: "Dentro de la exposición de Marx no se ve absolutamente ninguna razón para que la igualdad expresada en la fórmula: 1 libra de trigo= x quintales de madera producidos en el bosque no sea sustituida con igual derecho por esta otra: 1 libra de trigo = x quintales de madera silvestre = y yugadas de tierra virgen = z yugadas de pastos naturales". Pero no sólo eso. Es falso que esa sea la única característica común que pueda encontrarse en los bienes que son objeto de intercambio. "¿De veras estos bienes no tienen otras cualidades comunes como su rareza en proporción a la demanda?", es decir, la cualidad de presentarse en cantidades insuficientes para satisfacer todas las necesidades que de ellas tiene el ser humano, o "la de haber sido apropiadas por el hombre" precisamente por esa causa, o "la de ser objeto de oferta y demanda?", se pregunta Böhm-Bawerk. Decídalo el lector. Marx incide en el error: "si los bienes que son intercambiados sólo tienen en común la cualidad de ser productos del trabajo, entonces el valor de cambio vendrá determinado por la cantidad de trabajo incorporado en la mercancía". Marx descarta las "excepciones" como algo insignificante. Böhm-Bawek examina esas "pocas excepciones sin importancia". Al final vemos que éstas predominan de tal modo que apenas dejan margen a la "regla". Se incluirían, por ejemplo, los bienes que no pueden reproducirse a voluntad como obras de arte y antigüedades, toda la propiedad inmueble (¿cómo explica Marx que un piso de 150 metros cuadrados, construido por los mismos obreros con los mismos materiales, en la calle Serrano de Madrid valga veinte veces más que el mismo piso en una pedanía de la provincia de Teruel?), los productos protegidos por patente o derechos de autor o los vinos de calidad (las horas de trabajo empleadas para producir el vino Vega Sicilia son más o menos las mismas que se emplean en producir un vino peleón cien veces más barato). ¿Y qué decir de los productos objeto de trabajo cualificado, provenga esta cualificación de la preparación profesional o de las dotes innatas? Aunque Marx sostenga que ésta última no es una excepción, sino una variante pues según él, "el trabajo complejo es trabajo simple potenciado o multiplicado", Böhm-Bawerk advierte que para explicar la realidad no interesa lo que los hombres puedan fingir que es, sino lo que real y verdaderamente es. ¿Puede alguien en su sano juicio afirmar con toda seriedad que dos horas de trabajo de un cantante de opera tienen idéntica esencia que sesenta horas de trabajo de un enfermero? He dejado para el final la última gran excepción. Una excepción de tal calibre que en la actualidad incluye al 95 por ciento de los bienes. Se trata de todas aquellas mercancías producidas con el concurso de capital o, por mejor decirlo, aquellos bienes en los que el tiempo ha jugado un papel importante en el proceso productivo. Puesto que Marx construye su teoría de la plusvalía apoyándose sobre estos bienes -considera que no constituyen una excepción, sino la confirmación de la explotación capitalista- vamos a examinarlos con detalle. LA "PLUSVALÍA" CAPITALISTA Para Marx, tanto el beneficio, como el interés del capital provienen de la explotación del trabajador. Veamos como trata de probarlo. Como hemos visto, Marx mantiene por un lado que los bienes se cambian en el mercado según el trabajo que llevan incorporado -lo cual se ha probado que es falso-, pero como, según él, el trabajador no recibe el producto íntegro de su trabajo -la segunda tesis cuya falsedad también demostraremos-, sino tan sólo el salario mínimo de subsistencia, el capitalista puede apropiarse del excedente producido. Dice Marx: "El precio medio del trabajo asalariado es el mínimo del salario, es decir, la suma de los medios de existencia de que tiene necesidad el obrero para seguir vivo como obrero. Por consiguiente, lo que el obrero recibe por su actividad es estrictamente lo que necesita para mantener su mísera existencia y reproducirla". Para respaldar esta segunda tesis, Marx apela al prestigio de la Escuela Clásica. Marx cita a Adam Smith: "En el estado original de cosas, que precede tanto a la apropiación de la tierra como a la acumulación de capital, el producto íntegro del trabajo pertenece al trabajador. No existen ni terratenientes, ni patrón con quienes compartir. Si hubiese continuado este estado de cosas, los salarios de los trabajadores habrían aumentado con todas las mejoras de la productividad a que la división del trabajo da lugar" Marx también invoca la "ley de hierro de los salarios" avanzada por David Ricardo y refrendada por Lasalle. Para Ricardo, los salarios no pueden elevarse permanentemente por encima del nivel de subsistencia, ya que en tal caso se produce un incremento de población. Esto obliga a cultivar tierras cada vez menos fértiles con lo que se eleva el coste de producción del cereal -medio de subsistencia por antonomasia del obrero y base de toda la teoría ricardiana de la renta. Finalmente Marx se refiere a la teoría clásica, según la cual el valor de cambio o precio, coincide con el coste de producción. Para Marx, el coste de producción del trabajo es el coste de subsistencia del trabajador. El origen de la plusvalía radicaría pues en "la diferencia entre el coste de la fuerza de trabajo y el valor que ésta puede crear". Es decir, el obrero trabaja diez horas, pero sólo cobra lo producido en dos. De las otras ocho se apodera el capitalista. CRÍTICA DE LA TEORÍA DE LA PLUSVALÍA Vamos a examinar a continuación las principales falacias incluidas en estos últimos argumentos. Aunque Böhm-Bawerk no se detiene a criticar la sentencia de Adam Smith -incluso aceptando este marco teórico, Böhm es capaz de demostrar la falsedad de la teoría de la explotación y explicar el verdadero fundamento del interés del capital-, nosotros sí vamos a mostrar la doble falsedad que se oculta en la tesis de que el salario sería la forma original y primaria de ingreso, emergiendo el beneficio posteriormente como diferencia entre ingreso y salario. Primero: si definimos el salario como la retribución al trabajo dependiente (la definición que Marx siempre utiliza), es imposible que éste exista en la etapa pre-capitalista. El salario surge con el capitalismo. Los ingresos que los "trabajadores" percibían anteriormente -por ejemplo en el caso de granjeros o artesanos- no eran salarios, sino beneficio empresarial en la terminología marxista, pues eran los propietarios de la producción quienes la vendían en el mercado, quienes organizaban el proceso productivo y quienes aportaban los instrumentos materiales que lo hacían posible. Lo mismo cabe decir de los comerciantes, que compraban mercancía para revenderla con beneficio. Es evidente que cuando se compra mercancía no se paga salario y que tampoco se cobra cuando se vende. Los comerciantes compraban lo que en la jerga marxiana se denomina capital constante, y éste, como veremos, no puede producir beneficio. Segundo: Smith, igual que Marx, desprecia e ignora absolutamente los efectos absolutamente decisivos que, para la división del trabajo y el incremento de la productividad, tienen la propiedad privada, la acumulación de capital y la función empresarial. En realidad la "época dorada" a la que parece referirse Smith sería el paleolítico, en donde hordas de salvajes subhumanos se dedicaban exclusivamente a la depredación -caza y recolección, sin que existiese nada parecido a una transformación de recursos en etapas sucesivas para lograr bienes distintos de los que ofrecía la naturaleza en estado salvaje. La revolución neolítica que introduce el cultivo agrícola y la ganadería y que eleva al primate a la condición de hombre, se basó en una institución fundamental: la propiedad privada. Por lo que a la ley de hierro de los salarios se refiere, ésta no se basaba tanto en el hecho de que los trabajadores son explotados (por tanto queda fuera del análisis de Böhm-Bawerk) y no perciben íntegramente el fruto de su trabajo -Ricardo no parece compartir esta tesis-, sino en la aplicación combinada de dos principios: la ley de los rendimientos marginales decrecientes en la agricultura y las ideas que sobre el crecimiento de la población había avanzado Thomas Malthus: "la población de los seres vivos tiende a expandirse hasta el límite en el que los recursos disponibles no pueden garantizar más que el mínimo de subsistencia". Estas ideas, que han sido refutadas por los hechos en todos los países de Occidente, también han sido contestadas en el campo teórico. La ley de los rendimientos marginales decrecientees establece que si se aumenta la cantidad empleada de un factor de producción, manteniéndose constantes las cantidades empleadas del resto de factores, la cantidad producida, aumenta, a partir de cierto momento, en proporciones cada vez menores. Es verdad que existe una ley de rendimientos marginales decrecientes, no sólo en la agricultura, sino en todos las áreas de la producción (si no existiese, o bien toda la producción se concentraría en un metro cuadrado, o bien no haría falta acumular capital, o todo el trabajo del mundo podría ser realizado por un solo operario), pero -y esto es lo importante- dicha ley convive con otras verdades económicas, como que la división del conocimiento y la acumulación de capital mejoran las técnicas de producción y, por tanto, incrementan la productividad. Hayek tenía mucha razón cuando decía que debemos optar entre ser pocos y pobres o muchos y ricos. Es difícil determinar cuál es el volumen óptimo de población en cada momento, aunque advertimos que los seres humanos son bastante racionales - a diferencia de los animales- a la hora de regular la población, mediante lo que se conoce como paternidad responsable, es decir, no traer al mundo hijos a los que no se tenga la oportunidad de proporcionar una vida tan cómoda, al menos, como la que disfrutan sus progenitores. ¡Si Marx creía que los trabajadores iban a comportarse como animales y no como humanos a la hora de reproducirse, no parece que les tuviera en muy alta estima! VALOR Y COSTE DE PRODUCCIÓN Es la idea de que el coste de producción determina el valor de cambio o precio del producto sobre la que Böhm-Bawerk recrudece sus críticas. Como decía Jim Cox, si el valor de los bienes estuviese determinado por su coste de producción, la foto de un ser querido tendría el mismo valor que la de un desconocido o la de un enemigo -abran sus carteras para comprobarlo. Me pregunto qué hacen dos marxistas después de ir al cine. Se supone que no podrán estar en desacuerdo sobre lo mucho o poco que les ha gustado la película, pues después de todo, la producción ha requerido igual cantidad de trabajo antes de que ambos la consuman. En realidad, ninguna actividad de tipo industrial o de cualquier otro orden puede conferir valor al bien o servicio producido. El valor brota posteriormente de las apreciaciones subjetivas de la gente. Es la intensidad de la apetencia del consumidor la que determina el valor de bienes y servicios. Es importante subrayar que lo que el consumidor valora, no es la totalidad de bienes que existen en el universo (todo el agua o el pan del mundo), sino solamente la unidad o unidades (una botella, una barra) sobre los que ha de decidir. Los que puede o no adquirir y los que puede o no ceder a cambio. A partir de esta genial observación -a nosotros nos parece evidente una vez presentada-, Menger y luego Böhm-Bawerk construyen una teoría completa de precios y costes. Si los bienes de consumo se valoran de acuerdo con la necesidad que satisface o deja de satisfacer la unidad de cada bien sobre la que tenemos que decidir, los factores de producción se valoran según su aptitud para proporcionarnos aquellos bienes, esto es, según su productividad. Aquí también hablamos de unidades concretas y "marginales" (están en el "margen" o umbral de ser o no adquiridas o cedidas) y no de la totalidad que de ese factor existe en el mundo. Cada unidad de factor es así valorada de acuerdo con su productividad marginal. La Ciencia Económica tradicionalmente había clasificado los factores de producción en tres grandes grupos: tierra, trabajo y capital. La genial aportación de Böhm-Bawerk consistió en descubrir la auténtica esencia del capital recurriendo al análisis de un factor ignorado: el tiempo. Veamos como el austríaco se sirve del tiempo para desarticular la teoría de la explotación. Una cosa es que deba pertenecer al obrero el producto íntegro de su trabajo o su valor correspondiente -lo cual Böhm-Bawerk y cualquiera acepta- y otra que el obrero deba percibir ahora todo el valor futuro de su trabajo. Los socialistas pretenden, si llamamos a las cosas por su nombre, que los obreros perciban a través del contrato de trabajo más de lo que producen, más de lo que obtendrían si trabajasen por cuenta propia. Böhm-Bawek ilustra el argumento con algunos ejemplos: "Imaginemos que la producción de un bien, por ejemplo de una máquina de vapor, cueste cinco años de trabajo, que el valor de cambio obtenido de la máquina terminada sea 5.500 florines y que intervengan en la fabricación de la máquina cinco obreros distintos, cada uno de los cuales ejecuta el trabajo de un año. Por ejemplo, que un obrero minero extraiga durante un año el mineral de hierro necesario para la construcción de la máquina, que el segundo dedique otro año a convertir ese mineral en hierro, el tercero a convertir el hierro en acero, que el cuarto fabrique las piezas necesarias y el quinto las monte y dé los toques finales a ésta. Según la naturaleza misma de la cosa, los cinco años de trabajo de nuestros obreros no podrán rendirse simultánea, sino sucesivamente y cada uno de los siguientes obreros sólo puede comenzar su trabajo una vez hayan culminado el suyo los obreros anteriores. ¿Qué parte podrá reclamar por su trabajo cada uno de los cinco copartícipes, con arreglo a la tesis de que el obrero debe percibir el producto íntegro de su trabajo? Si no existe un sexto elemento extraño que anticipe las retribuciones, deberán tenerse en cuenta dos puntos absolutamente seguros. El primero es que no podrá efectuarse el trabajo hasta pasados cinco años. El segundo es que los obreros pueden repartirse los 5.500 florines. Pero, ¿con arreglo a qué criterio? No por partes iguales, como a primera vista pudiera parecer, pues ello redundaría considerablemente a favor de aquellos obreros cuyo trabajo corresponde a una fase posterior del proceso productivo y en perjuicio de los que han aportado su trabajo en una fase anterior. El obrero que monta la máquina percibiría 1.100 florines por su año de trabajo inmediatamente después de terminado éste; mientras, el minero no obtendría su retribución hasta pasados cuatro años. Y como este orden de preferencia no puede ser en modo alguno indiferente a los interesados, todos ellos preferirían el trabajo final y nadie querría hacerse cargo de los trabajos iniciales. Para encontrar quien aceptase éstos, los obreros de las fases finales se verían obligados a ofrecer una participación más alta a sus compañeros encargados de los trabajos preparatorios. La cuantía de esta compensación dependería de dos factores: la duración del aplazamiento y la magnitud de la diferencia existe entre la valoración de los bienes presentes y futuros. Así por ejemplo si esta diferencia fuese del 5 por ciento anual, las participaciones se graduarían: 1.200 florines para el primer obrero, 1.150 para el segundo, 1.100 para el tercero, 1.050 para el cuarto y 1.000 para el quinto. Sólo podría admitirse la posibilidad de que los cinco cobrasen la misma suma de 1.100 florines partiendo del supuesto que la diferencia de tiempo les fuese indiferente." Pero, si realmente el tiempo fuera indiferente a la hora de determinar el valor y por tanto la cuantía de la retribución, a los obreros les daría igual cobrar el día siguiente a la terminación de su tarea que transcurridos cinco años y, si esto fuera así, les daría igual cobrar a los cinco años que pasados cincuenta, cien o mil. (No me cabe duda de que todos empresarios subirían muy generosamente los sueldos a quienes esperasen un largo tiempo para cobrar). En realidad, el interés no es la retribución por la abstinencia -la tesis de Nassau Senior ridiculizada por Lasalle-, ni la apropiación del trabajo del obrero -como dicen los socialistas-, sino la manifestación en el mercado de un presupuesto de la acción humana, a saber, que los seres humanos desean alcanzar sus fines cuanto antes. De no ser así, se optaría siempre por los procesos materialmente más productivos cualquiera que fuese el tiempo que éstos requiriesen hasta completarse, llegándose a un punto en que desapareciese la producción de bienes de consumo, pues toda los factores se emplearían en investigación, desarrollo y acumulación de capital. Seguimos con el ejemplo: "Supongamos ahora que los obreros, como ocurre en la realidad, no puedan o no quieran esperar para recibir su salario a que termine el proceso productivo y que entren en tratos con un empresario para obtener de él un salario a medida que vaya rindiendo su trabajo, a cambio de lo cual el empresario adquiere la propiedad del producto. Supongamos que este empresario sea una persona exenta de todo sentimiento egoísta. (…) ¿En qué condiciones se establecería el contrato de trabajo? No cabe duda de que el trato por los obreros sería absolutamente justo si el empresario les paga como salario exactamente lo mismo que recibirían como parte alícuota en el caso de organizar la producción directamente y por cuenta propia. En este caso 1.000 florines inmediatamente después de terminar su trabajo, que era lo que percibía el obrero que cobraba inmediatamente. Puesto que los cinco obreros aportan exactamente el mismo trabajo, lo justo será que perciban el mismo salario". Existen otros ejemplos aún más contundentes. Supongamos que un vino necesita madurar en la barrica durante veinte o cuarenta años para alcanzar una calidad extraordinaria. Los cultivadores, recolectores y pisadores de la uva, no pueden cobrar hasta pasadas decenas de años salvo que un capitalista les adelante su retribución. Si quieren cobrar inmediatamente después de finalizar su tarea, deberán hacerlo no conforme al valor del vino ya maduro, sino de acuerdo al valor del vino sin edad que es notablemente inferior. Si alguien les anticipa sus retribuciones y luego vende el vino pasados cuarenta años, ¿De verdad creen los socialistas que dicho empleador debe buscar a sus antiguos operarios y retribuirles con los intereses del capital? Y si el vino se malogra o cae de valor debido a cambios en el gusto de los consumidores, ¿tendría sentido que les persiguiese para exigirles el reembolso de lo cobrado? CAPITAL CONSTANTE Y CAPITAL VARIABLE Marx decía que el beneficio y el interés capitalista procedían del trabajo realizado y no retribuido. Por tanto la composición del coste de producción era determinante a la hora de determinar el rendimiento del capital. Si en el coste de producción había muchos salarios y poco aprovisionamiento de materiales habría más beneficio que si sólo se compraban y revendían éstos. Según Marx, sólo el capital empleado en pagar salarios a los trabajadores podía producir beneficio. Marx llamó a esta parte capital variable; era variable porque crecía merced a la explotación de los obreros. Por su parte, el dinero empleado en adquirir materiales y maquinaria no era capaz de generar plusvalía. Hay que recordar que ya se habrían vendido según el trabajo incorporado, dejando la plusvalía en poder del vendedor. Marx llamó a esta parte, capital constante. Por consiguiente, Marx se apartaba de la teoría económica clásica, la cual sostenía que la tasa de rendimiento del capital tendía a ser constante cualquiera que fuese su composición. Puesto que los clásicos -Smith, Ricardo, Mill- propugnaban la teoría del valor derivado del coste de producción, su fórmula determinante del valor de cambio o precio era: capital constante + capital variable + tasa de rendimiento medio. (En realidad Menger y Böhm-Bawerk habían demostrado que la causalidad iba en sentido inverso. Los costes de los factores se formaban a partir del precio que se esperaba obtener.) La gran innovación del primer volumen de El Capital era, pues, la nueva fórmula del precio de equilibrio: capital constante + capital variable + plusvalía, siendo ésta última mayor o menor según el porcentaje relativo de capital variable respecto del de capital fijo. Dicho de otra forma, cuantos más obreros y menos máquinas interviniesen en la producción mayor beneficio se obtenía y viceversa. De este principio Marx deducía su teoría de la crisis capitalista, más y más aguda conforme crece la acumulación de capital y caen los beneficios. Sin embargo, ya vimos que Marx se daba cuenta de que su fórmula no se veía respaldada por la realidad. En una huida hacia delante, calificó esta contradicción de "aparente" y prometió resolverla en el tercer volumen. Aunque Marx falleció sin publicarlo, Engels sí lo hizo a partir de su manuscrito. Como dice Böhm-Baweerk, la aparición de este volumen era esperada con cierta expectación en los círculos teóricos de todos los partidos, para ver como Marx se las iba a arreglar para resolver un problema que en el primer volumen ni siquiera había abordado. Pues bien, en el tercer volumen, Marx reconoce expresamente que en la realidad, gracias a la acción de la competencia, las tasas de ganancia del capital, cualquiera que sea su composición, se mueven sobre la base de un porcentaje igual de ganancia media. Marx dice: "En la vida real las mercancías no se cambian de acuerdo con sus valores (sic), sino con arreglo a sus precios de producción". Es decir, las mercancías equiparadas por medio del intercambio contienen real y normalmente cantidades desiguales de trabajo. ¿Cabe mayor retractación? La fórmula en el tercer volumen vuelve a ser la de los clásicos: capital constante + capital variable + tasa media de beneficio. Por tanto, aunque Marx no lo diga, carece ya de sentido la fantasmagórica distinción entre capital constante y variable. De igual modo, no queda sitio para el supuesto colapso debido a la excesiva acumulación de capital no rentable. ¿Y como justifica Marx tal contradicción? Simplemente la niega: Marx dice más o menos: "Es cierto que las distintas mercancías se cambian unas veces por más de su valor y otras veces por menos, pero estas divergencias se compensan o destruyen mutuamente, de tal modo que, tomadas todas las mercancías cambiadas en su conjunto, la suma de los precios pagados es siempre igual a la suma de sus valores. De este modo, si nos fijamos en la totalidad de las ramas de producción tenemos que la ley del valor se impone como 'tendencia dominante." La respuesta de Böhm-Bawerk merece ser reproducida con cierta extensión, pues nos da una idea de su brillantez intelectual: "¿Cuál es, en realidad, la función de la ley del valor? No creemos que pueda ser otra que la de explicar las relaciones de cambio observadas en la realidad. Se trata de saber por qué en el cambio, por ejemplo, una chaqueta vale veinte varas de lienzo, por qué diez libras de té valen media tonelada de hierro, etc. (…) Tan pronto como se toman todas las mercancías en su conjunto y se suman sus precios se prescinde forzosamente de la relación existente dentro de esa totalidad. Las diferencias relativas de los precios entre las distintas mercancías se compensan en la suma total. (…) Es exactamente lo mismo que si a quien preguntara con cuantos minutos o segundos de diferencia ha llegado a la meta el campeón de una carrera con respecto a los otros corredores se le contestara que todos los corredores juntos han empleado veinticinco minutos y treinta segundos. (…) Por ese mismo procedimiento podría comprobarse cualquier "ley", por absurda que fuera, por ejemplo, la "ley" de que los bienes se cambian de acuerdo a su peso específico. Pues aunque en realidad una libra de oro, como "mercancía suelta", no se cambia precisamente por una libra, sino por 40.000 libras de hierro, no cabe duda de que la suma de los precios que se pagan por una libra de oro y 40.000 libras de hierro tomadas en su conjunto, corresponden exactamente a 40.000 libras de hierro más una libra de oro. La suma de los precios de las 40.001 libras corresponderá pues, exactamente al peso total de 40.001 libras materializado en la suma de valor, por donde, según aquel razonamiento tautológico, podremos llegar a la conclusión de que el peso es la verdadera pauta con arreglo a la cual se regula la relación de cambio de los bienes. La realidad es la siguiente. Ante el problema del valor, los marxistas empiezan contestando con su ley del valor, consistente en que las mercancías se cambian en proporción al trabajo materializado en ellas. Pero más tarde revocan esta respuesta -abierta o solapadamente- en lo que se refiere al cambio de las mercancías sueltas, es decir, con respecto al único campo en que el problema del valor tiene un sentido, y sólo la mantienen en pie, en toda su pureza, respecto al producto nacional tomado en su conjunto, es decir con respecto a un terreno en el que aquel problema no tiene sentido alguno. Lo cual equivale a decir tanto como reconocer que, en lo tocante al verdadero problema del valor, la "ley del valor" es desmentida por los hechos." CONCLUSIÓN La refutación de Böhm-Bawerk a la teoría de la explotación constituye, como decía Rothbard, la vacuna que, por excelencia, inmuniza contra el marxismo. Sobre ella lanzaron los marxistas, primero sus más furibundos ataques, -en realidad contra su "lógica burguesa" ya que los argumentos son incontrovertibles -ahí están, expuestos a la vergüenza pública, los trabajos de Hilferding, Bujarin o Sweezy para quien quiera reír, por no llorar. Más adelante, simplemente la silenciaron. Ese silencio ha hecho posible, desgraciadamente, que cientos de millones de personas hayan sufrido y sigan sufriendo la opresión de tiranos comunistas que venden humo, engendran odio y fabrican miseria. Esperemos que este trabajo aporte su grano de arena para revertir esa tendencia. Texto extraído de la pagina Liberalismo.org Si les da flojera leer tanto mejor les dejo este vídeo, que por cierto también es un poco largo A manera de resumen, podemos entender que, según Böhm-Bawerk y sus seguidores de la escuela austriaca de economía, el marxismo es un error científico basado en la demagogia y la mal interpretación, pero como toda teoría no puede (ni debe) ser aceptada sin antes ser rebatida, demos analizarla y comprobar su veracidad, así que aquí nos surge una incógnita a resolver: ¿es la teoría del valor trabajo un error intelectual?. Para empezar, el planteamiento de Böhm-Bawerk, no es más que una interpretación personal de la teoría de Marx, por tanto esta sujeto a una preferencia y criterio fijo por lo cual no es una fuente fiable al 100%, prueba de ello, es la tergiversión que da el economista austriaco sobre las ideas originales de Marx, cosa que analizaremos con posterioridad pues el principal problema que nos aqueja en este momento es que Böhm-Bawerk, en vez de criticar directamente a Marx, utiliza a Smith, Ricardo y Rodbertus como objetivos de sus criticas, ignorando casi por completo la obra del verdadero sujeto a criticar: Marx. Desde la visión de Böhm-Bawerk, el principal error de la "Teoría de la Explotación" es considerar que todos los bienes económicos son producto del trabajo humano sin considerar a los recursos naturales. Sin embargo, la Teoría Marxista del Valor-Trabajo jamas menciona que todos los bienes son producto del trabajo humano, al contrario, hace una mención de los recursos naturales como material esencial para la producción de mercancías, sin embargo, esta teoría hace un hincapié sobre la diferencia entre bienes de auto-consumo y bienes de intercambio o mercancías, pues los primeros son aquellos bienes dedicados exclusivamente al consumo personal y por tanto, no involucran trabajo humano que determine su valor de cambio, siendo bienes solo consumidos por su valor de uso, en cambio, los bienes comerciales o mercancías, son aquellos bienes que son extraídos, transformados y vendidos incorporando una importante cantidad de trabajo humano en su producción. Si vemos el vídeo de Jesús Huerta de Soto, este profesor pone de ejemplo a los diamantes, recursos naturales que no involucran trabajo humano y que sin embargo tienen un valor económico enorme, pero desde la perspectiva marxista dicho ejemplo carece de valor pues consiste en un mero acto de confusión entre valor de uso y valor de cambio ya que ignora el hecho de que un diamante no sirve para satisfacer ninguna necesidad y por tanto encontrarte uno en plena selva no te sirve de nada, por el contrario, si se habla del valor de cambio de las cosas entonces es obvio que un diamante tiene un valor inmenso debido a que es un mineral muy escaso y su simple búsqueda conlleva una gran cantidad de trabajo humano. Dicho error era muy cometido por los economistas clásicos como los ya mencionados Adam Smith, David Ricardo y Johann Rodbertus quienes se enfrentaron a la llamada "paradoja del valor", Marx critico a estos economistas y explico su versión de la teoría del valor de manera detallada en el primer tomo del capital, pero al parecer, Böhm-Bawerk ignoro completamente este hecho al igual que todos los economistas austriacos que justifican la confusión entre valor de uso y valor de cambio con la "teoría del valor marginal". Böhm-Bawerk también critica a Marx por afirmar que el precio de los productos es igual a su costo de producción argumentando que el precio es un valor subjetivo dado por los compradores que no tiene nada que ver con los costos de producción, lo que es curioso, es que Marx uso una critica similar contra Rodbertus argumentado que el valor de cambio no es idéntico al precio, si no que es un factor de equilibrio que puede considerarse el punto de partida de las ganancias positivas y las ganancias negativas, pero que poco tiene que ver con el precio final que es determinado por el mercado y por las negociaciones de compra-venta en torno a la ley de la oferta y la demanda. Sin embargo, hay un rozamiento fuerte entre la teoría de Marx y la teoría de Böhm-Bawerk, pues marx argumenta que el valor de cambio es determinado por el costo de producción y que el valor de uso contribuye como un factor antagónico que solo afecta en la demanda de los productos, Böhm-Bawerk argumenta a su vez que no existe un valor de cambio fijo y que todo valor es producto de la apreciación subjetiva de los compradores, lo cual permite la diversificación del mercado y la pluralidad en la competencia. Diego Guerrero, un economista marxista moderno, argumenta a su vez que Böhm-Bawerk cayo en el mismo error que los economistas clásicos y solo promulgo abiertamente su teoría que justificaba la confusión de valores de uso y cambio bajo el argumento de las percepciones subjetivas, argumento con el cual yo me identifico y considero correcto tras la interpretación del pensamiento de Böhm-Bawerk. En ultima instancia, Böhm-Bawerk realiza una declaración que sin duda alguna difiere totalmente con la idea de Marx y es que desde su perspectiva la plusvalía no es más que el interés sobre la inversión que el empresario descuenta del salario del obrero debido al "factor de preferencia temporal" ya que según Böhm-Bawerk las personas valoran más los bienes presentes que los bienes futuros y como todo proceso productivo lleva tiempo no se le puede pagar a las personas el precio completo de su trabajo ya que este no esta completo aun, por ello el empresario le paga al obrero el resultado de restar el valor de los bienes presentes a los futuros según el tipo de preferencia temporal. Vamos a ejemplificar esto: supongamos que un auto, debido a su costo de producción tiene un valor aproximado de 10.000 dolares pero el salario se entrega cada 2 meses y el producto no estará completo hasta dentro de 1 año, por tanto al obrero se le entregaran 6 salarios dentro del proceso productivo, pero el salario obviamente no sera el precio total del auto si no que sera el precio del auto descontado por el tipo de interés, supongamos que cada 2 meses se completa el 16% del proceso productivo, entonces al obrero se le pagara solo ese 16% (1600 dolares en el caso de este ejemplo) y recibirá la suma total hasta que culmine el proceso productivo, sin embargo, esta teoría carga con un factor contradictorio dentro de ella misma y es que si bien difiere de la teoría marxista de la plusvalía, refuerza el planteamiento de esta en muchos aspectos, pues la teoría del factor de preferencia temporal determina la ganancia del empresario como el valor total de la venta de la mercancía y el salario del proletario como el pago por su trabajo en relación con el tiempo, dicho de otro modo, el proletariado solo cobra por su fuerza de trabajo y el empresario se adueña del valor total del trabajo, de un modo u otro, la teoría de Bóhm-Bawerk nos lleva a la teoría de Marx al grado en que podemos decir que, más que ser teorías antagónicas, se complementan hasta cierto punto, ¿pues que explicación le podemos dar a la existencia del salario incompleto con respecto al tiempo de producción?, sencillamente podemos decir que dicho salario cubre el valor de la fuerza de trabajo del obrero y le permite subsistir mientras colabora con la producción de la empresa. Conclusión final La critica a la teoría de la explotación no es más que la critica a la mal interpretación de la teoría Marxista del Valor-Trabajo, En dicha teoría, los argumentos pueden considerarse más como un ataque frontal hacia Marx basado en una critica a los argumentos de muchos economistas clásicos. Böhm-Bawerk es caracterizado por muchos como el hombre que acabo con la teoría de Marx, sin embargo, como ha sido demostrado en este post y en otras fuentes verificables, Böhm-Bawerk no hizo más que reinterpretar a Marx y criticarlo en base a un mecanismo idealista que no mostraba una evidencia clara que mostrara la falsedad de la teoría de Marx, al contrario y como demostré, Böhm-Bawerk complemento la teoría de Marx y continuo la critica a los economistas clásicos en base a la idea del valor marginal. Si bien a muchos intelectuales de derecha les incomodan las ideas de Marx, no han logrado rebatirlas de manera eficiente y se han limitado a decir y escribir falacias contra la obra de Marx y sus seguidores que carecen de un sustento real en la praxis y que no pueden ser consideradas como evidencias científicas pues no pueden ser debatidas ni contradecidas debido a su carácter de "verdades absolutas" que hace que muchas de ellas rocen más con el dogmatismo que con el carácter de conocimiento científico. Aquí doy por terminado este post, espero se tomen la molestia de leerlo y me dejen su comentario, espero que puedan también adquirir algún conocimiento de este post y puedan difundirlo para ayudar a la difusión colectiva del conocimiento haciéndole honor al lema de esta pagina "Inteligencia Colectiva"

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Comunismo y socialismo, ¿naturalmente imposibles?
Apuntes Y MonografiasporAnónimo10/20/2014

El argumento de la naturaleza humana es uno de los argumentos más populares dentro de la lógica anticomunista que perdura en las mentes de los detractores del socialismo científico y es quizá es argumento más contundente entre aquellos que se suelen usar, pues se usa regularmente como punto final a una discusión y da pauta a las afirmaciones de legitimación a la desigualdad apelando a la idea de que el hombre es un ser egoísta con un deseo de posesión insaciable, cosa que nos lleva a incursionar en el campo de la filosofía, la psicología, la biología y la genética para dar aval o bien refutar dicha argumentación respaldada sobre todo en el Darwinismo social, aquella teoría social que lleva la teoría de la selección natural darwiniana al marco del análisis del comportamiento de las sociedades para legitimar las desigualdades capitalistas y dar un aval aparentemente científico y racional al argumento de la naturaleza humana (digo aparentemente porque el mismo Darwin estaba en contra del Darwinismo Social) En esta ocasión camaradas, por una falta de tiempo en mi itinerario, dejo para ustedes un articulo no mío donde se trata el tema a detalle y se llega a una conclusión que bien puede cambiar severamente su entendimiento alrededor de la naturaleza humana y el comportamiento social y los invita a investigar y sobre todo reflexionar sobre la sociedad en un marco más elevado de conocimiento. Sin más que decir, los dejo con el siguiente articulo: ¿Es la naturaleza humana una barrera al socialismo? John Molyneux Utopía Introducción En este folleto John Molyneux combate la idea de que el socialismo no puede llevarse a cabo debido a la naturaleza innatamente codiciosa y egoísta del ser humano. Es en el seno de la sociedad capitalista donde se forjan actitudes y valores individualistas y competitivos como la avaricia y la codicia. Solamente a través de un cambio profundo en las condiciones de vida y en la experiencia vital de la gente estas actitudes podrían ser superadas. Las condiciones de vida que en un determinado momento en una sociedad pueden parecer naturales, pueden cambiar en otro momento y en otro tipo de sociedad. Las personas cambian en situaciones cambiantes. Pensamos que el socialismo puede llevarse a cabo porque conocemos sociedades donde el trabajo se ha realizado y se realiza colectivamente y el producto final es el resultado del esfuerzo de muchos hombres y mujeres. Es bajo el capitalismo como este trabajo se convierte en explotación y sufrimiento. También es cierto que debemos y podemos aprender de la historia, para no caer en los errores del pasado, como el estalinismo o capitalismo de Estado. Valores como la solidaridad, el igualitarismo, la cooperación, etc., son difíciles de mantener en un sistema como el capitalista, pero son valores que la gente posee. Son conductas y actitudes que pueden ser aprendidas y reforzadas culturalmente. Si los avances tecnológicos han llegado tan lejos en la historia de la humanidad bajo este sistema, ¿qué no será posible bajo el socialismo, donde la actividad artística y creativa se verá enormemente incrementada? El autor nos argumenta cómo el socialismo puede garantizar una vida digna a toda la humanidad y un enriquecimiento moral y espiritual del ser humano. El argumento antisocialista El socialismo es un bello ideal, pero resulta irrealizable. ¡No se puede cambiar la naturaleza humana! Ésta es la más común y contundente de todas las objeciones hechas al socialismo. Es el primer argumento que aparece en el puesto de trabajo, en la calle o en el bar. Es el argumento ante el que muchos intelectuales y políticos retroceden. Es también un argumento aceptado por muchos a los que sinceramente les gustaría ver una sociedad mejor pero no pueden llegar a creer que sea posible. Es incluso aceptado por algunos que se consideran socialistas como muchos seguidores del PSOE e Izquierda Unida. El efecto resultante es el abandono del ideal socialista a cambio de una reforma superficial del sistema. Es la renuncia a intentar cambiarlo desde el fondo. El argumento de la naturaleza humana puede parecer muy útil a los que se oponen al socialismo. Es corto, preciso e incisivo. Una respuesta de una sola frase que en aparencia cierra la discusión, y que trae a colación otros tópicos: "siempre deberá haber gente gobernando", "la gente es por naturaleza egoísta", "siempre habrá quien quiera tener más que los demás", "las revoluciones siempre acaban mal y conducen a la tiranía". El argumento se alimenta de la vieja idea cristiana según la cual todos nacemos con el pecado original heredado a través de generaciones, desde Adán y Eva en el jardín del Edén. La noción de que hay un fallo elemental en la naturaleza humana que hace imposible la genuina igualdad y la cooperación entre las personas parece proporcionar una explicación perfecta para muchos de los males del mundo, como el racismo y el sexismo; cuestiones políticas específicas como la degeneración de la Revolución Rusa en la dictadura de Stalin, y el fracaso aparente del socialismo en la Europa del Este y China son atribuidos a la naturaleza humana. Estas ideas parecen conectar con la experiencia personal de prácticamente todo el mundo. ¿Quién no ha visto a alguien compitiendo desesperadamente en búsqueda de una promoción, o no ha sido decepcionado por un amigo o no se ha visto frustrada por la apatía y egoísmo de los demás? Estas experiencias han ayudado a elevar el argumento de la naturaleza humana a la categoría de 'sentido común'. Sin embargo veremos por qué es completamente falso. La naturaleza humana cambia ¿Por qué se dice que la naturaleza humana siempre hará imposible el socialismo? Se argumenta que hay una serie de características, de formas de comportamiento y de actividades básicas que son comunes a todos, o prácticamente a todos, los seres humanos y que éstos son incompatibles con el logro de una sociedad sin clases, basada en la propiedad común y en el control colectivo. En particular, se sostiene que la mayoría de la gente es inherentemente insaciable y ambiciosa. De tal manera que quieren más de lo que les correspondería en el justo reparto de bienes materiales, y aspiran al dominio sobre los demás. Cualquier examen de cómo se comportan las personas en nuestra sociedad nos muestra que dicho argumento está equivocado. Desde luego hay muchos ejemplos de codicia y ambición. Basta echar una mirada a los innumerables políticos y magnates corruptos como Javier de la Rosa, Mario Conde o Luís Roldán. Pero hay también personas que arriesgan sus vidas para salvar a los demás: Nelson Mandela pasó 27 años en la cárcel por una causa en la que creía; en 1989 estudiantes y trabajadores permanecieron firmes en la plaza de Tiananmen (en China) mientras los tanques los arrollaban. Además encontramos ejemplos en la vida cotidiana: padres que dedican sus vidas a cuidar de sus hijos minusválidos, trabajadores que, desinteresadamente eligen trabajar en servicios sociales cuando podrían ganar mejores sueldos en oficinas o fabricas, la actitud generosa de muchas personas ante la pobreza y las necesidades sociales... Cuando se tratan temas como la asistencia sanitaria gratuita, los vagabundos, las pensiones de la tercera edad y las ayudas a los pobres, la opinión pública es mayoritariamente generosa y caritativa. Mientras la moral de los políticos aparece cada día más sucia hay gente dispuesta a hacer acampadas como las del 0'7 en 1994 con una actitud de desinterés y solidaridad. Incluso cuando los gobiernos planean las guerras imperialistas mas cruentas y voraces, son conscientes de que para conseguir el apoyo del público tienen que venderlas proclamando un motivo decente. Los británicos justificaron su intervención en la Primera Guerra Mundial declarando que iban a rescatar a la desvalida Bélgica. La misma excusa sirvió como pretexto en la Guerra del Golfo. Esta vez fue el desvalido Kuwait, cuando lo que realmente estaba en juego era el petróleo. No citamos estos ejemplos con la intención de demostrar que la naturaleza humana sea innatamente generosa. Pero queremos poner de manifiesto que es absurdo decir que las personas son innatamente codiciosas; especialmente cuando hablamos de la sociedad capitalista, donde cada paso anima a la codicia, a la competencia y a la avaricia. De hecho, una persona no es innatamente buena o mala. Una persona es, a la vez, egoísta y generosa, cobarde y valerosa, exigente y cohibida. Hay individuos que sacrificarían todo por sus familias pero no levantarían un dedo por sus vecinos. Hay otros que donan generosamente para obras de caridad pero hacen pasar privaciones a sus hijos. Algunas personas tienen una simpatía sin límites por los animales pero tienen poca consideración con los humanos, mientras otras hacen todo lo contrario. Todo depende de las circunstancias. Depende de si la gente se siente vulnerable y amenazada o fuerte y segura de sí misma. Depende de las actitudes con las que uno ha crecido y se ha formado a lo largo de su vida. En pocas palabras, la gente cambia cuando sus condiciones de vida y experiencias cambian. Si esto es válido para los individuos, la historia muestra que lo es incluso más para las sociedades y las clases sociales. El ejemplo de la Revolución Rusa, el resultado de la cual puede hacer pensar en la inalterabilidad de la naturaleza humana, de hecho demuestra lo contrario. Durante siglos el pueblo ruso sufrió y fue oprimido bajo la tiranía de los zares. Era la tierra de la más profunda ignorancia y superstición, de las actitudes más atrasadas hacia las mujeres y del antisemitismo más fuerte. Un observador superficial podría haberlo visto como si existiera algo profundo en la naturaleza del pueblo ruso que les hubiera hecho soportar esta situación (a diferencia de los "amantes de la libertad" de la Europa occidental, por ejemplo). En 1905 y con más fuerza aun en 1917, ese mismo pueblo ruso se sublevó contra el zarismo. Hicieron huelgas y manifestaciones, lucharon y se insurreccionaron; hicieron la revolución más grande de la historia de la humanidad. Esta revolución pretendía cambiar el mundo: tomó las fábricas, repartió la tierra a los campesinos, libró a Rusia de la guerra imperialista, concedió el derecho a la autodeterminación a las minorías nacionales, decretó la completa igualdad legal de la mujer, eligió a un judío (Leon Trotski) como presidente de su principal consejo obrero y le colocó a la cabeza de sus ejércitos revolucionarios. A nuestro observador le parecería ver ahora a la naturaleza del pueblo ruso quemando con ardor salvaje, otra vez muy diferente de la moderada naturaleza europea. En los años 20 y 30, la revolución fue abatida por la burocracia estalinista que aplastó a obreros y campesinos, condenó a millones de personas al hambre y a millones más a la muerte en los campos de trabajo de Siberia. Ahora nuestro experto en el carácter ruso lo vería todo como la confirmación de la tendencia innata rusa hacía la tiranía. En realidad la "naturaleza" del pueblo ruso -sus actitudes colectivas, psicología y formas de comportamiento, las cuales en cualquier caso diferían según las clases sociales- cambió profundamente, con las transformaciones de las circunstancias materiales. El largo reinado de los zares con su psicología servilista se apoyaba en el extremo atraso de la economía rusa. La caída del zar y el apogeo del entusiasmo revolucionario tuvo sus raíces en el desarrollo del capitalismo ruso, con una débil clase capitalista enfrentada a una poderosa clase obrera capaz de agrupar junto a ella a las masas campesinas. El colapso de la revolución a causa del estalinismo y el aparente regreso a la apatía, resignación y docilidad fue un producto del aislamiento, a raíz del fracaso de la revolución europea y la destrucción virtual de la clase trabajadora rusa en la terrible guerra civil de 1918-1921 Cuando cambiaron las circunstancias cambió 'la naturaleza'. Podemos extraer esta conclusión del estudio de 20 años de historia rusa, y podemos llegar también a ella estudiando la historia de la humanidad. Formas de comportamiento que son aceptadas como naturales y eternas por sociedades particulares en períodos históricos particulares, son rechazadas como completamente "antinaturales" por otras sociedades en otros períodos. Para la mayoría, en el siglo XVII, la esclavitud negra parecía una regla perfectamente natural: procedía de la inherente inferioridad natural de los negros. Hacia la mitad del siglo XIX, sin embargo, la esclavitud había llegado a ser vista por una amplia mayoría como una violación de la naturaleza humana. En los EE.UU. esos dos puntos de vista sobre la naturaleza y los derechos de los negros coexistieron: uno predominaba en el norte y el otro en el sur. Para el indio norteamericano la propiedad privada de la tierra era antinatural. Para el terrateniente del siglo XVIII era el derecho humano más básico. Para los griegos antiguos, la homosexualidad era la forma de amor sublime. Para los victorianos ingleses era degradante. Para el hindú tradicional los matrimonios de conveniencia han sido norma durante siglos. Para la mayoría de la sociedad occidental actual es algo antinatural. Cambiar las condiciones sociales es cambiar la "naturaleza humana". Podríamos dar muchos otros ejemplos. Se pone así de manifiesto la naturaleza mudable de las actitudes humanas, de la moralidad y del comportamiento, y el papel determinante que juega la cultura en la vida humana; lo que se aprende socialmente es más que lo heredado genéticamente. Vemos también como la cultura evoluciona siguiendo los cambios de las circunstancias materiales. ¿Qué es la naturaleza humana? Las personas cambian cuando cambian sus circunstancias. ¿Pero significa eso que no exista en absoluto la "naturaleza humana"? A veces los socialistas se han visto tentados a apoyar esta afirmación como una manera rápida de combatir el argumento antisocialista. Sin embargo, resulta muy problemático negar absolutamente la existencia de una "naturaleza humana". En primer lugar eso podría dar a entender que los seres humanos son totalmente manipulables, que un régimen totalitario que controlara completamente los medios de comunicación y la educación infantil sería capaz de hacer de la gente lo que quisiera, y que por lo tanto eliminaría cualquier posibilidad de revuelta. Es evidente que esto no es así; ni en la Alemania de Hitler ni en la Rusia de Stalin (los dos regímenes más totalitarios que han existido) se pudo suprimir toda resistencia o todo pensamiento. Incluso en los campos de concentración, hubo resistencia. Existe siempre un límite para el poder del Estado de lavar el cerebro, y ese límite se alcanza cuando, entre otras cosas, la opresión del Estado entra en conflicto con las necesidades básicas de la gente. En segundo lugar, sugerir que no existe la naturaleza humana implica que no hay características comunes compartidas por los seres humanos que los diferencien de otros animales. Esto no es, obviamente, así. Si fuera así no sería posible hablar ni de especie humana ni de historia humana. ¿Entonces qué se puede decir sobre la naturaleza humana?, ¿Debemos empezar hablando de la biología? Está claro que los seres humanos son una especie biológica distinta, que posee un código genético específico. Este código genético determina la estructura física básica de los seres humanos. Desde luego, esta naturaleza biológica no es fija ni eterna. Pero la escala temporal de la evolución es extremadamente lenta y de un orden completamente diferente a la escala temporal del desarrollo histórico. Biológicamente los seres humanos de hoy en día no son substancialmente diferentes de los seres humanos de hace 10.000 o incluso 20.000 años. Pero para el tema que nos ocupa, la posibilidad del socialismo, la naturaleza física del ser humano puede ser considerada como constante. Esta naturaleza física dota a los seres humanos de ciertas necesidades y capacidades comunes que son la base de la naturaleza humana. Las más fundamentales e indiscutibles de esas necesidades son el aire, la comida y el agua, y a continuación el vestuario, la vivienda y el calor. Existe la necesidad de sueño, de algún tipo de cuidado para los niños, (ya que los seres humanos, no como otras especies animales, tardan varios años en lograr incluso la mínima autosuficiencia), de la sexualidad para propagar la especie, etc. Las capacidades incluyen los cinco sentidos, un cerebro grande, la posibilidad de andar recto, una mano que permite operaciones precisas, cuerdas vocales que permiten el habla, etc. Se puede objetar que no todos comparten esas capacidades (algunos nacen ciegos, sordos o minusválidos de otro tipo) pero éstas son excepciones específicas. Estas necesidades y capacidades, compartidas por todas las personas en todas las sociedades de todos los tiempos durante los últimos 20-30.000 años constituyen los primeros elementos definitorios de la naturaleza humana. Sin embargo, es la manera particular en que las capacidades están usadas para satisfacer las necesidades, lo diferencia a los seres humanos de todas las otras especies. Los seres humanos satisfacen sus necesidades trabajando juntos para producir sistemáticamente los medios de subsistencia. Desde luego los animales también trabajan, en un sentido: las ardillas acumulan nueces, los leones cazan, los castores construyen presas, los pájaros construyen nidos, las termitas construyen moradas, algunos simios han llegado a aprender a utilizar palos como herramientas, etc. Sin embargo el trabajo humano se convirtió gradualmente en algo cualitativamente más avanzado. La producción sistemática y consciente de herramientas (de medios de producción) incrementó enormemente el poder productivo del trabajo. Mientras el trabajo animal permanece predominantemente instintivo y por lo tanto repetitivo durante generaciones, el trabajo humano es aprendido y desarrollado; en principio lentamente, pero alcanza una rapidez progresiva. El trabajo animal deja el entorno prácticamente sin alterar o lo modifica sólo marginalmente, pero el humano lo transforma progresivamente. El carácter social del trabajo tiene también una importancia fundamental. Fue el filósofo griego Aristóteles, quien caracterizó al hombre como un "animal social" y de hecho los seres humanos siempre han vivido en grupos, nunca como individuos aislados. De la misma manera su trabajo ha sido siempre social y cooperativo desde el principio de los tiempos. Por ejemplo, cuando la gente de la edad de piedra cazaba las grandes piezas, lo hacían colectivamente en una partida o grupo nómada. Con toda probabilidad fue este trabajo de colaboración el que determinó otra característica básica de los seres humanos, el desarrollo del lenguaje. Todas las sociedades humanas conocidas han alcanzado un nivel de complejidad lingüística considerable. El idioma es decisivo en el desarrollo de la conciencia social. A través de él la cultura puede ser aprendida y heredada de generación en generación. Podemos ahora resumir las principales características de la naturaleza humana. Los seres humanos son una especie biológicamente distinta con ciertas necesidades básicas comunes que se satisfacen a través del trabajo social colectivo, el cual conduce al desarrollo del lenguaje, de la conciencia social y de la cultura. El punto clave en esta definición de naturaleza humana es que mientras plantea unas continuidades importantes, también contiene un elemento dinámico en la forma del trabajo social. Cuando los seres humanos transforman su entorno también se transforman a si mismos y sus relaciones con los demás; al ejercitar su capacidad para satisfacer sus necesidades, sus capacidades se incrementan y se desarrollan: "con comer viene el apetito", como dijo Marx. Cuando ciertas necesidades básicas están satisfechas, esas necesidades se amplían y aparecen otras nuevas. La necesidad de comer como tal se convierte en la necesidad de comer con una cierta calidad. La necesidad de vestirse se transforma, de la necesidad de cubrirse de pieles, a una necesidad de adquirir dinero para comprar ropa hecha en las tiendas. En el momento en que la forma de producción cambia también cambia la organización de la sociedad. Cuando pasamos de la caza y la recolección a la agricultura y de ésta a la manufactura e industria, pasamos también del pequeño clan nómada al pueblo establecido, a la ciudad y a la nación moderna. En el proceso el comportamiento y las actitudes cambian radicalmente. Como Marx dijo en el Manifiesto Comunista: con cada modificación en las condiciones de vida, en las relaciones sociales, en la existencia social, cambian también las ideas, las nociones, y las concepciones, en una palabra, la conciencia del hombre". No sólo la naturaleza humana no es inmutable, sino que la capacidad para el cambio y el desarrollo es una parte esencial de la naturaleza humana. Esa es una de las claves que distingue a los seres humanos de los demás animales". Como punto final, esta naturaleza que acabamos de describir: ¿es fundamentalmente buena o fundamentalmente mala? Ni una cosa ni la otra. El significado básico de "bueno" es el de aquello que sirve a la naturaleza humana para satisfacer sus necesidades y facilitar su desarrollo. El significado de "malo" es aquello que dificulta el desarrollo de la naturaleza humana y la satisfacción de sus necesidades. Ésta es la razón de que la consideración de "bueno" y "malo" se transforme según los períodos históricos. Las circunstancias cambian, las necesidades de la gente cambian y también su moralidad. Lo mismo sucede con las distintas clases sociales en cada momento histórico: sus condiciones de vida difieren al igual que sus intereses son opuestos y por lo tanto desarrollan una moralidad diferente. Capitalismo y naturaleza humana Como todo lo demás, el sistema económico capitalista está siempre cambiando. El capitalismo de hoy es muy diferente del capitalismo de la época de Karl Marx y Alfonso XII.Cuando Marx escribió el Manifiesto Comunista en 1848, el capitalismo tan solo estaba establecido plenamente en parte de Europa occidental y el norte de América. Hoy domina el mundo entero. En 1848 las principales unidades de producción capitalista eran fábricas de pequeña dimensión en manos de individuos o familias. Hoy el capitalismo está dominado por multinacionales gigantes como Exxon, Ford o ICI. Cuando Federico Engels escribió Las condiciones de la clase trabajadora inglesa en 1844, los trabajadores de Manchester, incluyendo a los niños, trabajaban entre 12 y 14 horas diincluyendo a los niños, trabajaban entre 12 y 14 horas diarias por unos peniques. Vivían en casas que eran poco más que agujeros en el suelo. Hoy los trabajadores han mejorado su situación considerablemente, pero condiciones de trabajo y de vida tan malas o peores. A pesar de estos y de otros muchos cambios, podemos señalar algunas características fundamentales que definen el sistema económico capitalista: 1. Los medios de producción claves (tales como fábricas, tierra, maquinaria y transporte) son propiedad o están controlados efectivamente por una pequeña minoría de la población: los capitalistas. 2. El acceso al control y la propiedad de los medios de producción está vedado para la gran mayoría de la población y así las personas se ven obligadas a vender su capacidad de trabajo, conocida como fuerza de trabajo, a los capitalistas. Además están obligadas a venderla en condiciones que permiten a los capitalistas extraer un excedente o beneficio de ella. 3. Los medios de producción están distribuidos entre diferentes capitalistas (individuos, grupos o Estados capitalistas), y ésto provoca la competencia entre ellos. La causa de la competencia es el beneficio. La competencia continua en pos del beneficio mueve a los dirigentes de cada unidad capitalista a explotar al máximo a sus trabajadores. Los partidarios del capitalismo han argumentado siempre que de alguna manera éste refleja a la "naturaleza humana". Había un elemento de verdad en este argumento, cuando el capitalismo emergió como un sistema que ofrecía una capacidad mayor para satisfacer las necesidades básicas de alimentación y alojamiento que el sistema anterior, el feudalismo. Actualmente, sin embargo, resulta un absurdo. En primer lugar es absurdo decir que es "natural" o "instintivo" que la gente se comporte de una manera capitalista cuando no se llegó al capitalismo hasta después de 2 millones de años de evolución humana. Ni el intercambio de mercancías en general ni la compra y venta de fuerza de trabajo (la característica central del capitalismo) aparecen en ninguna parte en las primeras fases de la historia humana. Por el contrario, la historia demuestra que la gente se vio obligada a vender su fuerza de trabajo y a trabajar para un empresario sólo cuando se le privó por la fuerza de cualquier posibilidad de ganarse la vida trabajando para sí misma. La emergencia de una clase con la riqueza suficiente para invertir en la industria y comprar la fuerza de trabajo a gran escala requirió un proceso brutal al que Marx llamó "acumulación originaria del capital". Esta acumulación se hizo a costa de la esclavitud de millones de africanos y su transporte a las Américas, el genocidio de una gran parte de la población indígena del centro y del sur de América, la expoliación y empobrecimiento de la India y el lejano Oriente y de otras innumerables barbaridades. Además, el capitalismo y la clase capitalista para establecer su dominio tuvo que desarrollar una serie de luchas revolucionarias violentas y guerras civiles contra la antigua aristocracia feudal. Esto incluyó la decapitación de reyes en Francia e Inglaterra. Por lo tanto podemos decir que no hay nada "natural" en el desarrollo del capitalismo. Tampoco es cierto que el capitalismo haga del propio interés del individuo la fuerza motivadora de la producción. La fuerza motivadora de la producción capitalista es el beneficio. Pero los beneficios sólo existen para una minoría pequeña de la sociedad que posee el capital. Para la gran mayoría de individuos el capitalismo representa la negación de su propio interés. Por ese motivo los capitalistas siempre están instando a los trabajadores a no ser egoístas. Los empresarios siempre han pretendido hacer leyes que restringiesen la capacidad de los trabajadores para perseguir su propio interés a través de sus sindicatos. Lejos de ser una expresión de la naturaleza humana, el capitalismo toma la característica más distintiva e importante de la naturaleza humana (la capacidad para el trabajo) y la distorsiona profundamente. El capitalismo hace el trabajo ajeno al trabajador, utiliza la fuerza de trabajo como una mercancía para ser comprada y explotada. En vez de ser el medio por el que los seres humanos transforman conscientemente la naturaleza para satisfacer las necesidades colectivas e individuales, el trabajo se transforma sencillamente en el medio necesario para ganar el dinero que les permita la supervivencia social. Los trabajadores pierden todo control sobre su propio trabajo, que se ve reducido a una tarea pesada, que destruye física y psicológicamente al trabajador. El resultado es que la mayoría de personas pasan 40 o 50 años en un trabajo que odian, que apenas toleran y que les inflige un cansancio y un daño muy profundo. El capitalismo niega la posibilidad de trabajar a gran numero de personas y les arroja al paro en el momento en que su trabajo deja de producir suficientes beneficios. Así algo que está en la esencia del ser humano, ya desde aquellos cazadores-recolectores (la oportunidad de participar en un trabajo social útil) está hoy negado a millones de personas. La alienación del trabajo no sólo afecta al ámbito laboral, también influye en toda la relación social. Las relaciones entre trabajador y trabajador, entre padres e hijos, hombres y mujeres, las relaciones amorosas y sexuales se ven también distorsionadas. Las personas se tratan entre sí como objetos y mercancías que se usan y se manipulan. El sexo se transforma en mercancía y es utilizado para vender otras mercancías. A menudo los individuos más oprimidos y alienados buscan compensar, en el lugar de trabajo o en la sociedad en general, su falta de poder y posesión abusando de otros aún más vulnerables. Nada de esto es ni natural, ni producto de la naturaleza humana; es el producto de un sistema que viola a la naturaleza humana. Finalmente, el capitalismo resulta atrozmente inadecuado para la satisfacción de las necesidades básicas de los seres humanos: la necesidad de agua, comida, vestido y alojamiento. Cada año la producción de alimentos supera el crecimiento de población y son acumulados enormes "lagos de vino" y "montañas de ternera". Sin embargo, cientos de millones de personas pasan hambre y decenas de millones mueren a causa ella. Multitud de personas sufren y mueren de enfermedades que son fácilmente prevenibles. En los países ricos de Occidente existen recursos para construir hoteles y oficinas de lujo. Sin embargo muchas personas se amontonan en los portales de las calles porque no tienen una cama donde dormir. Todo esto ni es natural ni viene impuesto por la naturaleza humana. Los indígenas del Kalahari son capaces de procurarse una dieta mejor cazando y recolectando en zonas áridas, que los millones que mueren del hambre provocado por el mercado o que malviven en los márgenes de las grandes ciudades del mundo. Los Inuit en el Ártico son capaces de construir refugios de hielo más cálidos que la gente que fabrica lechos de cartón para dormir en las entradas de los bancos. Estas infamias suceden porque el capitalismo determina que la prioridad de cubrir las necesidades vitales dependa del poder adquisitivo, al mismo tiempo que condena a un gran número de personas, a carecer de este poder adquisitivo. En su rumbo en busca de beneficios, el capitalismo contamina el aire y el agua y amenaza el medio ambiente que permite y sostiene la vida humana. Socialismo y naturaleza humana Si, considerado desde el punto de vista de la naturaleza humana, el capitalismo queda condenado, ¿qué podemos decir desde el mismo punto de vista, sobre el socialismo? Si aceptamos la existencia de una naturaleza humana básica, cabe preguntarse si es posible que enraizada profundamente en ésta exista alguna característica que imposibilite el logro de una sociedad autogobernada y sin clases en que todos sean iguales y libres. ¿Existe tal vez un deseo fundamental de poder, una necesidad de dominio que condena a la sociedad a la eterna división entre gobernantes y gobernados? ¿Es posible que la existencia de desigualdades físicas naturales entre individuos constituya un obstáculo a la igualdad social? Podemos dar una respuesta objetiva y sencilla a éstas y otras cuestiones semejantes: durante decenas de miles de años, por no decir cientos de miles, los seres humanos vivieron en sociedades sin propiedad privada, divisiones de clase, liderazgos o Estados. El testimonio arqueológico muestra que las primeras herramientas hechas a mano (piedra de silex) datan de hace alrededor de 2.5 millones de años. Desde entonces hasta el desarrollo de la agricultura hace diez mil años vivieron primero como recolectores oportunistas, y después como cazadores recolectores organizados en pequeños grupos nómadas en la mayoría de los casos. Durante este período no se cultivaba la tierra, no existía la cerámica, ni ningún medio de transporte. No era posible para la comunidad ni para los individuos que la componían acumular un excedente de productos más allá de lo necesario para la subsistencia diaria. Al no existir tal excedente, no pudo existir tampoco división alguna de la sociedad en clases, ni estamento alguno viviendo del trabajo de los demás. Tampoco pudo existir un Estado con gobernantes permanentes que dispusiesen de cuerpos especiales de hombres armados a su disposición para mantener el poder. Todo el mundo se hallaba involucrado en la producción de lo necesario para la subsistencia. Así durante el 99% del tiempo en que los seres humanos han habitado el planeta han vivido en comunidades sin clases. La existencia de sociedades sin clases no es tan solo un asunto de estudio arqueológico o de deducción lógica; pueblos de cazadores, recolectores han sobrevivido hasta hace poco con una forma de vida similar de tal manera que han podido ser estudiados por antropólogos modernos. Un buen ejemplo son los !Kung San del Kalahari en el sur de África que han sido estudiados de cerca por antropólogos, especialmente por el norteamericano Richard Lee. Los !Kung viven en el desierto del Kalahari desde hace al menos diez mil años. Viven en pequeños grupos de alrededor de treinta personas, y trasladan sus campamentos cada par de semanas. Acumulan muy pocas cosas materiales, únicamente lo que pueden llevar con ellos cuando se mudan, sin embargo poseen una rica cultura oral. Un conocimiento profundo de su entorno les permite conseguir un nivel de vida diario razonable. La comida cazada o recolectada se comparte colectivamente entre la comunidad. Lee escribe: El compartir impregna profundamente el comportamiento y los valores de los !Kung, dentro de la familia y entre familias. Así como el principio de beneficio y racionalidad es consustancial a la ética capitalista, lo es el de reparto a la conducta social en sociedades recolectores.Los !Kung son muy igualitarios; no solamente no tienen una división entre ricos y pobres, sino que tampoco tienen jefes o líderes. Una vez Richard Lee preguntó si los !Kung tenían líderes. "Desde luego tenemos líderes," contestaron, "de hecho somos todos líderes, cada uno de nosotros es un líder sobre sí mismo." Sintetizando las lecciones de su estudio sobre los !Kung y su conocimiento de otras sociedades cazadoras recolectoras Richard Lee escribe: El hecho de que el reparto comunitario de recursos alimenticios haya sido observado directamente en años recientes entre los !Kung y en decenas de otros grupos de recolectores constituye un hallazgo que no debería ser subestimado. Su universalidad significa un fuerte soporte a la teoría de Marx y Engels sobre una fase del comunismo primitivo que precedió la aparición del Estado y la división de la sociedad en clases... Una verdadera vida comunal es a menudo descartada como un ideal utópico aceptable en teoría pero inalcanzable en la práctica. Pero el estudio de estas comunidades recolectoras evidencia lo contrario. Una manera de vivir igualitaria no sólo es posible sino que de hecho ha existido en muchos lugares del mundo y durante largos periodos de tiempo. Con esto no se pretende sugerir que las personas de estas sociedades se encuentren en "un estado de naturaleza socialista" o que la naturaleza humana es "esencialmente socialista". Esto sería darle la vuelta al argumento antisocialista repitiendo el mismo error básico. De hecho, el tipo de vida de los cazadores recolectores fue el resultado de una larga evolución cultural, y muchas de sus características principales, incluida la de compartir, tienen que ser socialmente aprendidas y reforzadas culturalmente. Como Richard Lee comenta apropiadamente: "cada bebé humano nace dotado de la capacidad de compartir y de la capacidad de ser egoísta". Sin embargo, la evidencia antropológica sí demuestra que la naturaleza humana y el socialismo no son de ninguna forma incompatibles. El socialismo moderno promete mucho más que simple compatibilidad con la naturaleza humana. El socialismo de hoy no significa un regreso a las condiciones del comunismo primitivo sino un avance enorme basado en los logros tecnológicos alcanzados tras miles de años de sociedad de clases. El comunismo primitivo estuvo basado en la ausencia de cualquier excedente acumulado; el socialismo moderno está basado en el hecho de que las fuerzas de producción han sido desarrolladas hasta un punto en el que hay suficiente excedente para asegurar una vida digna para todos sin que las personas deben consumir su existencia en un trabajo penoso. Socialismo hoy significa la toma de posesión de la inmensa riqueza, de la capacidad productiva y de la ciencia y tecnología monopolizadas actualmente por las multinacionales, los capitalistas riquísimos y sus Estados, y sometiéndolas a un control democrático y colectivo a escala internacional. Esto aseguraría la alimentación, y el vestido para todo el mundo y el fin de la pobreza y del hambre. En el proceso se uniría la raza humana, se acabaría con la explotación, con los antagonismos nacionales, con la guerra, el racismo y la opresión sexual, al desaparecer las circunstancias materiales que los sostienen. La gente accedería al control colectivo de su propio trabajo y de los productos de su trabajo. Así se superaría la alienación y la distorsión de la naturaleza humana que ha persistido a lo largo de miles de años de esclavitud y servidumbre, y que ha culminado con el trabajo capitalista a sueldo. Así se transformarían y liberarían las relaciones personales y sociales; se produciría un entorno adecuado para satisfacer las necesidades humanas y facilitar el desarrollo humano; sería posible planificar racionalmente los efectos de la actividad humana sobre la naturaleza y por lo tanto poner fin a la destrucción incontrolada del medio ambiente. Una característica fundamental de la especie humana es la creatividad artística. El grabado más antiguo del mundo tiene 300.000 años. Cada sociedad humana tiene su propia música y baile. Bajo el capitalismo, como bajo todas las sociedades de clase, la actividad artística es un campo reservado para unos pocos privilegiados; la creatividad de la mayoría se ve frustrada y aplastada. El socialismo liberará esta creatividad con la generalización de la educación y del acceso al tiempo libre y así se restaurará el elemento artístico en la producción. Esto dará lugar a un gran florecimiento cultural. Así, el socialismo no sólo satisfará las necesidades materiales básicas comunes a todos los seres humanos, sino que también traerá consigo un desarrollo, enriquecimiento y engrandecimiento de la naturaleza humana. No sólo es posible; es necesario y vale la pena luchar por ello. Aquí doy por terminado el post, espero haya sido de su agrado y les haya brindado información útil, sin más que decir, gracias por visitar el aporte y les deseo un buen día. Aporte Relacionado (y recomendado): http://www.taringa.net/posts/offtopic/15809162/La-mentira-de-la-naturaleza-humana.html

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El socialismo, la lucha obrera y los caminos errados.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo9/30/2014

a) Sobre: el socialismo y el movimiento obrero ¿Qué es la clase obrera?, se tiende a asociar a los obreros con la industria, pero la clase obrera es en realidad la clase social que abarca a todos los trabajadores asalariados, ¿qué es un trabajador asalariado?, un individuo que vende su fuerza de trabajo a cambio de dinero para luego adquirir bienes. ¿que tiene de especial la clase obrera?, pues, tiene la curiosa cualidad de ser la antítesis de la clase burguesa, la dueña de los medios de producción. Se preguntara entonces querido lector, ¿por qué se considera a la clase obrera la antítesis de la clase capitalista? La explicación en realidad es sencilla. El progreso de las fuerzas productivas a lo largo de la historia llevo a la caída del feudalismo y la desaparición de las relaciones de propiedad feudales, lo cuál centralizo los medios de producción en manos de la burguesía y dejo en estado de despojo a los campesinos libres y siervos. Ante esta situación, los despojados se vieron forzados a establecer relaciones de trabajo con los burgueses y alquilar su fuerza de trabajo para obtener dinero y poder subsistir, como es notable, dicha relación fue en realidad forzada por el pujante crecimiento de la industria y la producción que requería de manera urgente fuerza de trabajo en contraposición con los campesinos despojados que necesitaban urgentemente, trabajo. Ante estas circunstancias, se estableció una red de interdependencia entre burgueses y proletarios que estaba caracterizada por la rivalidad entre ambas clases en relación al dominio de los medios de producción, lo cuál lleva a una fricción constante entre ambas clases que dio origen al movimiento obrero y al enemigo publico numero uno: el socialismo. La relación de fricción entre burgueses y proletarios puede parecer una relación de dominio, pero en realidad va más allá. Primero, hay que saber que sin la burguesía no existe el proletariado y viceversa, es decir, son clases opuestas pero dependientes una de la otra. es decir, es imposible pues, que una destruya a la otra o bien, que una someta a la otra, es necesaria la relación entre ambas y esta relación en términos concretos debe ser mutua. Luego, hay que ubicarnos en el espacio histórico del surgimiento del capitalismo, ¿que clase apareció primero, el proletariado o la burguesía?, la burguesía, el proletariado surgió cuando los campesinos se convirtieron en obreros asalariados, así que, en términos simples, la burguesía creo al proletariado y al mismo tiempo, se volvió dependiente de el. En términos filosóficos, la tesis genero su antítesis. ¿qué pasa cuando tesis y antítesis conviven y luchan?, dan origen a una síntesis, una transformación de las bases en donde las cualidades de ambas se mezclan, destruyen y reconstruyen dando origen a un nuevo estado, material o abstracto. En la sociedad sucede lo mismo, la convivencia entre 2 clases contrarias dependientes da paso a una lucha de intereses donde en el entorno general las cualidades de ambas friccionan y dan paso a una renovación en la sociedad y las estructuras de poder, sin embargo, en el entorno de lucha entre el proletariado y la burguesía nace un instrumento de control que amortigua los choques entre las clases y permite la existencia de un dominio relativo que perdura a pesar de la revolución que genera el conflicto dialéctico entre la burguesía y el proletariado, ¿qué es este instrumento? El estado. El estado es la herramienta de la reacción, la herramienta que controla la revolución del proletariado y legitima el monopolio de la producción en manos de la burguesía, si el estado desaparece, la tendencia a la lucha de contrarios hará inevitable la revolución y de ella surgirá la síntesis de las clases: una nueva sociedad. ¿Qué es finalmente la lucha obrera?, el conflicto de los intereses del proletariado con aquellos de la burguesía en la continua pugna que representan ambas sociedades distintas y enlazadas. Es la lucha natural de la sociedad de contrarios que solo puede terminar con la renovación de toda la sociedad en beneficio de las mayorías. Si la tesis (burgueses) y la antítesis (proletarios) se mezclan y conjuntan, inevitablemente surgirá una síntesis que reúna pues, las cualidades de ambas en una sociedad superior. ¿cómo se consigue dicha síntesis? eliminando el sostén de la lucha, es decir, eliminando el estado y llevando una estrategia que conjunte a la burguesía y al proletariado en una misma sociedad. ¿saben que nombre recibe científicamente ese proceso?, socialismo. ¿Es entonces el socialismo una fuerza inherente a la sociedad capitalista?, sí, el socialismo es científicamente, la lucha de contrarios en el sistema. ¿cómo estoy tan seguro de ello? Bien, primero que nada, tenemos distintos tipos de socialismo, pero entre ellos, podemos destacar 3 grandes grupos: >Anarquismo >Socialismo científico >Socialismo utópico ¿Tienen algo en común los 3 tipos de socialismo? 1. Los 3 buscan la igualdad de oportunidades 2. Los 3 buscan la igualdad de derechos 3. Los 3 buscan la libertad del hombre 4. Los 3 buscan la abolición del trabajo asalariado y la propiedad privada 5. Los 3 abogan por el colectivismo y la propiedad comunitaria ¿De donde surgen los ya mencionados puntos en común?, naturalmente, nacen del origen de los 3 modelos de socialismo y ese origen esta en la superestructura político-ideológica del capitalismo, una estructura que si bien se cimento en el positivismo y la lógica de consumo, da origen a la mentalidad socialista y a la rebeldía por cimentarse en una base de contrarios, la dependencia de la clase obrera produce que la misma desarrolle una rebeldía donde busque prescindir de la burguesía, pero esa misma rebeldía lleva a la organización de estrategias para dicha acción y lo mismo degenera pues, en el origen de las formas del socialismo. ¿Qué es entonces el socialismo?, el movimiento obrero organizado que surge de la necesidad de cambio de la base de contrarios en la estructura del modo de producción. Ahora bien, ¿es el socialismo una ideología, un movimiento político o una manifestación social?. El socialismo como termino mal entendido, es visto como un movimiento político, como una manifestación de la izquierda política, sin embargo se puede decir que la izquierda es socialismo pero el socialismo no es la izquierda. Si dan una observación a los orígenes del socialismo se pueden dar cuenta que el socialismo no nace pues, de una determinada ideología política, sino, de una característica de la sociedad: la relación contrario-dependiente entre la burguesía y el proletariado mantenida a través de la coacción del estado en defensa de los intereses de la clase burguesa. Entonces, una simple deducción lógica nos lleva a decir que la situación social llevo a la organización; y la organización a la formación de espectros políticos, de modo que el socialismo creo a la izquierda y no al revés, como es creído hoy por multitud de personas. ¿Ahora bien, se puede considerar al socialismo como una ideología?, primero, hay que saber que una ideología es un modelo de percepción y este modelo surge naturalmente del entorno donde el individuo se desarrolla. Si el entorno propicia el surgimiento y organización de movimientos obreros, fomentara también la formación de una mentalidad propia de los miembros de los movimientos obreros, la cual en última instancia se puede considerar como una ideología, por tanto, el socialismo genera la ideología socialista. Ahora que, si el socialismo no es ni una ideología ni un movimiento político, ¿Qué es entonces?, no queda de otra, es un movimiento social que, en términos concretos, es sinónimo de la lucha obrera. b) Sobre: El socialismo y la lucha política ¿Puede un movimiento surgir del idealismo y triunfar por medio de la paz y la armonía?, la historia, como fruto del conjunto de practicas en relación al tiempo, nos ha mostrado que la ilusión del cambio por medio de la paz es irrealizable, que solo la organización activa y en la medida de lo necesario, violenta, puede llevar al cambio y la revolución. La organización de la clase obrera, como resultado de su relación contraria a la burguesía y su dependencia marcada como antítesis central del modelo capitalista lleva necesariamente a la lucha obrera. La lucha obrera es la forma general del socialismo como fuerza social, el paso de movimiento a fuerza. La lucha obrera, al ser producto de la organización previa de la clase obrera, lleva a la formación de movimientos en el espectro político en representación de dicha clase, esto bien, es el origen tanto de la izquierda como del movimiento revolucionario de la clase obrera, siendo este ultimo el socialismo en esencia. La movilización revolucionaria de la clase obrera en un modelo de gestión interna lleva pues, a la integración de un movimiento popular que termina por convertirse en una fuerza social de carácter político pues su objetivo es ya la toma del poder y no la reestructuración o reivindicación de su papel en el sistema. ¿Por qué se considera a la revolución como un movimiento político?, porque la revolución es un acto de cambio y al mismo tiempo un acto de orden, el movimiento obrero es un movimiento independiente que integra a las clases trabajadoras en un fin común contradictorio al sistema establecido, ello hace que los obreros participes formen su propio sistema moldeando, reconstruyendo y finalmente, destruyendo la estructura del sistema actual para dar origen a uno nuevo que represente sus intereses y al mismo tiempo los de las clases anexadas en el proceso, lo cuál es en un lado política y en otro revolución porque cambia y entrelaza las relaciones de contrarios para acabar pues, con esa contradicción. c) Sobre: Estrategias de la lucha política: ¿Dominio o anexión? La lucha política de la clase obrera organizada en colectivo lleva inevitablemente al enfrentamiento directo entre burgueses y proletarios, al conflicto de contrarios que es de una u otra forma, el conflicto donde tesis y antítesis dan origen a una síntesis. El problema entonces es averiguar que pasa o bien, que debe suceder en ese periodo de lucha: Como espero hayan deducido, el conflicto de contrarios es un proceso de cambio, una revolución donde los viejos cimientos se destruyen y se sustituyen con elementos nuevos que mezclan los conceptos anteriores eliminando la contradicción. Una síntesis es pues, una disolución de tesis y antítesis, así que, el socialismo es el proceso donde burgueses y proletarios se entremezclan y desaparece la contradicción entre ellos. ¿Es posible dicho proceso? Primero, hay que considerar que la relación de contrariedad entre burgueses y proletarios es una relación que surge de una estructura igualmente contraria, una relación que ya no es social sino económica, hablamos entonces de la relación que existe entre capital y trabajo asalariado, dos complementos igualmente contrarios, pero no dependientes pues el trabajo asalariado no puede existir sin capital pero el capital si puede existir sin el trabajo asalariado porque el capital es una relación social de producción y por ende, puede ser reproducido y aumentado de manera social sin la intervención de un modelo de división microeconomica del trabajo. ¿Cuál es entonces la solución al problema de la contradicción de burgueses y proletarios partiendo desde la estructura del sistema? Primero, pongamos las cosas en contexto, burgueses y proletarios no son enemigos si no complementos, pero debido a la contrariedad que genera dicha dependencia, son entidades de diferente origen y posición, siendo la burguesía una dominante y el proletariado una clase sumisa. Ahora, el capital que se concentra en manos de la burguesía no es un poder personal, sino, un poder social que se puede mover con la participación de toda la sociedad, pero bajo el modo de producción capitalista, la sociedad y el capital son objetos aislados pues el mismo esta en las manos de unos pocos y requiere del trabajo asalariado para reproducirse y crecer. ¿Entonces cuál es la solución?, la respuesta es sencilla: La socialización del capital. ¿Qué es la socialización del capital?, pues, la toma de posesión de los medios de producción y las fuerzas productivas que generan el flujo de capitales por parte del pueblo organizado; el reparto del poder económico entre la población con el objetivo de que las relaciones de producción se orienten al beneficio individual/social y no al beneficio empresarial y/o corporativo. Si el capital se socializa, las relaciones empresariales se rompen y tanto burgueses como proletarios se ven entremezclados en un nuevo modo de producción distinto al anterior y con nuevas formas de trabajo y división del mismo en torno a la vida, reproducción y cambio de la sociedad y su vida, el sistema colapsa y uno nuevo emerge, o lo que es lo mismo, de la lucha entre tesis y antítesis surge la síntesis. Ahora que si recapitulamos lo visto hasta el momento, esta claro que el proletariado como clase sumisa y al mismo tiempo revolucionaria es la única capaz de tomar en primera instancia el capital y socializarlo para luego extender dicha relación, ¿pero que debe pasar entonces con la burguesía? La burguesía, al contrario del proletariado, es una clase minoritaria y su dominio sobre el capital es meramente efímero y simbólico, es un dominio que se sustenta en la relación de poder que le genera el aval del estado más no un dominio de uso y control pues como clase, la burguesía es incapaz de provocar el crecimiento del capital o por lo menos, invertir y reproducirlo, carece pues, de una fuerza de trabajo significativa. Por el contrario, el proletariado esta constituido por la gran mayoría de la sociedad, con ello, su dominio sobre el capital seria directamente eficaz y auto-suficiente, pues el proletariado como clase posee la fuerza de trabajo suficiente como para reproducir las cantidades existentes de capital y aumentarlas en la proporción que corresponda a los valores que aporten. Por su parte, las relaciones de dominio en cuanto al capital son al mismo tiempo relaciones de poder, la clase que controla el capital controla la sociedad y el resto se somete, por tanto, el dominio del proletariado sobre el capital es al mismo tiempo la sumisión de la burguesía hacia el proletariado, es entonces donde surge la pregunta, ¿se puede evitar el dominio de una clase sobre otra? Primero que nada, hay que tener claro que burgueses y proletarios son rivales en torno a la distribución del capital gracias al dominio de la burguesía sobre el poder político que avala su posición como dueña de los capitales, por tanto el dominio del proletariado sobre el capital solo puede lograrse mediante la violencia y la posterior represión como medio de defensa para lo obtenido. ¿Es entonces el dominio la única vía? Para dar respuesta la pregunta anterior hay que saber ciertas cosas, la primera de ellas es el tipo de represión que llevarían a cabo los obreros pues es necesario separar los conceptos represión y explotación, no necesariamente la represión es explotación ni la explotación represión. Pongamos las cosas en contexto: El proletariado como clase oprimida posee solamente fuerza de trabajo y como clase dominante posee fuerza de trabajo y capital, lo necesario para sostenerse en el poder y auto-mantenerse. Por su parte, la burguesía como clase dominante posee solamente capital y como clase oprimida solo fuerza de trabajo que ante la ausencia de capital, no puede ser vendida como fuerza asalariada. De este modo, el cambio de papeles en el marco del poder convierte a los proletarios en individuos libres y a los burgueses en despojados. ¿Qué les queda hacer a los burgueses?, anexarse a los individuos libres, usar su fuerza de trabajo en el capital disponible y garantizar su supervivencia, osea, volverse también, individuos libres. d) Sobre: El socialismo, ¿movimiento nacional o internacional? Si bien hemos visto hasta ahora, el movimiento del proletariado se convierte en socialismo al adquirir un carácter político y revolucionar su medio, pero entonces surge un problema: ¿es posible el socialismo en un solo país? Antes que nada, hay que saber las características de la sociedad capitalista y las características de la antítesis del sistema, es decir del proletariado: El capitalismo como tenemos claro, es un sistema mundial, un sistema que para mantenerse vivo requiere la expansión de los mercados y la internacionalización de la producción para garantizar el flujo de materia y capital, así, el capitalismo se puede considerar como un frente en movimiento, como una fuerza que se expande sin limites y que en consecuencia no puede caer más que a condición de su caída en todo el mundo. Por otro lado, el proletariado, la clase que vino al mundo con el capitalismo, es también una clase internacional, una clase disgregada alrededor del mundo según la distribución de los capitales, una clase que en definición, no tiene ni posesiones fijas ni patria. ¿Puede el socialismo triunfar en un solo país?, la respuesta se encuentra en un termino medio, puede y a la vez no puede ya que el socialismo es un movimiento necesariamente internacional y su enclaustración en un territorio delimitado lo lleva inevitablemente al estancamiento y al atraso, lo cuál es una garantía de un posterior fracaso. ¿Por qué?, porque el socialismo es el movimiento del pueblo obrero y el pueblo obrero, al igual que la burguesía, es una clase internacional, si el pueblo obrero de una nación se subleva y conquista el poder, seguirá habiendo capitales extranjeros en manos de la burguesía y seguirán habiendo burgueses en el resto del mundo, lo cuales, aprovechando su poder gracias a su control sobre las maquinas estatales de sus territorios, no dudaran en usar todos los medios disponibles para extinguir el movimiento social iniciado en un solo país. Un sistema internacional no puede ser reemplazado por un sistema nacional por muy fuerte que el mismo sea. Para el triunfo del socialismo es necesaria la revolución de la clase obrera en todo el mundo, la socialización del capital mundial. Si el capitalismo es una tesis y es internacional, el socialismo como antítesis también debe ser internacional y la síntesis de igual forma debe ser internacional. La situación es sencillamente lógica, pero entonces tenemos un nuevo problema, ¿cómo se puede conseguir el socialismo de manera internacional? En este caso tenemos que pensar que una revolución mundial no puede surgir de la noche a la mañana, es necesario todo un proceso para que la revolución socialista triunfe en el mundo y ese proceso necesariamente inicia en el contexto nacional. El triunfo de la clase obrera en un país es un objetivo a corto plazo, un objetivo más no un fin. La toma del poder de la clase obrera en un país debe ser una herramienta para el triunfo de la misma clase en otros países pues la revolución solo puede triunfar si se extiende y se apoya. Así pues, resulta necesario el triunfo de la revolución en los países más avanzados porque solo estos pueden ayudar a los países menos avanzados a llegar al socialismo y progresar, pero por el nivel de desarrollo y el grado de alienación presente en las sociedades de los países más avanzados, es necesario el triunfo del socialismo primero en un puñado de países atrasados para que de ese modo, el movimiento obrero se expanda e inunde a los países avanzados de modo que se establezca una red de apoyo entre los países revolucionarios que permita la continuidad de la revolución y al mismo tiempo el progreso de los mismos. e) Sobre: Las estrategias del socialismo nacional Para que el movimiento obrero triunfe primero en un país y luego se expanda, es necesario que de alguna manera se forme una vanguardia, una ideología firme y una teoría política que guíe dicho movimiento, pues una revolución a ciegas, sin teoría ni planeamiento previo, solo puede terminar fracasando. La formación de una vanguardia debe ser al mismo tiempo la formación de una conciencia de lucha, objetivos, deberes y obligaciones, lo que los socialistas llamamos Conciencia de Clase. Si las masas obreras sublevadas desarrollan una conciencia de clase y una vanguardia política que guié su actuar, su avance solo podrá ser contenido dependiendo la complejidad y fuerza de dicha vanguardia. El avance del pueblo obrero bajo una vanguardia es también el avance de las masas trabajadoras, la movilización de toda la sociedad incluidas las clases ajenas a la burguesía y el proletariado, dichas clases poseen determinadas características que las vuelven aliadas o enemigas de la clase obrera, por ejemplo, la pequeña burguesía, al poseer propiedad y correr riesgos en la revolución, es un enemigo en potencia, el campesinado, al poseer propiedad pero no capital, es un aliado indiscutible. ¿Qué tiene que hacer entonces el proletariado aparte de organizarse y luchar?, buscar aliados en la sociedad para aumentar su fuerza y al mismo tiempo, replantear y mejorar su estrategia en beneficio ya de la sociedad en su conjunto y no de sus intereses de clase. Si el socialismo quiere triunfar en un país debe ser en primera instancia una fuerza social integrada no solo por el proletariado, sino, por todas las clases trabajadoras incluyendo al campesinado y a los trabajadores independientes. Además, debe ser también una fuerza organizada, guiada por una vanguardia y una base teórico-ideológica solida más no dogmática y por supuesto, debe ser una fuerza revolucionaria activa, tener una estrategia previa y sobre todo establecer métodos para llevar la revolución a otros países, uno de ellos puede ser el método de la "Alianza de Vanguardias" que fue el que se aplico en la Tercera Internacional y permitió el desarrollo de revoluciones socialistas en casi todo el mundo, aunque la mayoría de ellas fueron derrotadas. f) Sobre: Los caminos errados El movimiento obrero, como un movimiento de vanguardias, ha sufrido distintas derrotas alrededor del mundo por motivos sumamente distintos, dichas derrotas son consideradas por las personas más dogmáticas y desinformadas como la evidencia irrefutable de que el socialismo no sirve ni es opción. ¿podemos considerar que el socialismo ha fracasado? Primero, hay que saber pues, que el socialismo no es un sistema político si no un movimiento social, lo cuál lo convierte en una fuerza que representa las acciones rebeldes y organizadas de los trabajadores y no en un sistema de organización y dominio, por tanto, el socialismo como fuerza no ha fracasado ni fracasara, al contrario, seguirá presente siempre y cuando exista la clase obrera y su contradicción con la clase burguesa. Osea, el socialismo continua existiendo y de manera importante alrededor del mundo y no precisamente en Venezuela, Cuba, China y Corea del Norte, sino más bien, en todos los países del mundo donde existen obreros. Ahora, si el socialismo no ha fracaso, ¿que representa la caída del Bloque Socialista en el siglo pasado?, precisamente, lo que yo llamo los caminos equivocados, errores del movimiento obrero y la practica política del mismo. ¿Qué fue lo que arruino a la URSS?, ¿fue el socialismo?, no, la URSS fue arruinada desde dentro por la burocracia y el poder elitista que genero la excesiva reputación y poder de la vanguardia obrera que desde la época de Stalin desencadeno el centralismo político y la burocratización del estado en beneficio de los oligarcas que subieron al poder. Así, se formo una élite gobernante que abandono el socialismo y estableció un modelo abierto donde el capitalismo lentamente se infiltro y arruino la economía por la incompatibilidad del mercado libre con la economía planificada, así, fue fácil para la élite optar por el capitalismo y desintegrar la URSS ignorando la opinión del pueblo en una clara muestra de que el poder había dejado de pertenecer al pueblo tiempo antes de que la unión se desintegrara. ¿Que destruyo al Bloque Socialista?, lo mismo que destruyo a la URSS; en China, Mao no tuvo la capacidad de controlar al poder burocrático pues su misma posición venia dada por su posición en la burocracia del Partido Comunista Chino cuyas consignas, presentes en el Libro Rojo, eran meramente reaccionarias y elitistas. En Yugoslavia, la desorganización de la vanguardia por la división de la producción en sectores independientes favoreció el surgimiento de una burguesía nacional que provoco una guerra civil que desintegro al país. En la Alemania Democrática, la dependencia del país a la URSS le llevo a abrirse a las reformas de mercado y liberación económica que como somos testigos, llevaron a la escasez, la quiebra y la conocida caída del muro de Berlín. En Corea del Norte, el Juche solo estatizo y cerro el sistema manteniendolo dependiente del resto del bloque mientras se mantenía en un sistema monárquico y centralista, cuando la URSS y el bloque cayeron, Corea del Norte se sumió en crisis y del mismo modo se niega a dejar su hermético sistema que la esta llevando al borde del colapso social. ¿Qué hay de Cuba?, un país abierto, con grandes prestaciones sociales y un nivel de vida decente, ¿tiene algo de malo?, por supuesto, es un país en picada que se mantiene de la explotación del trabajo asalariado en relación a la obtención de divisas ya que el capital constante que dispone la Isla es mínimo y solo sirve para la subsistencia de la industria, Cuba, pese a no haber caído ni estar sometido a una dictadura, posee un sistema contradictorio donde el pueblo vive 2 realidades dentro de un socialismo que, tras empezar bien, se convirtió en un capitalismo de estado. ¿Que fallo en todos estos países?, ¿el socialismo?, la respuesta es nuevamente un no, pues el movimiento obrero dentro de ellos, bueno, de los que quedan, es un movimiento presente, pero contrario a los regímenes establecidos, ¿no es esto contradictorio? El fallo de los países socialistas mencionados fue uno solo: La burocracia. Todos los países mencionados poseen y poseyeron como cualidad conjunta la existencia de una burocracia en el seno del estado que gracias a las dificultades económicas y debilidad de las vanguardias adquirió cada vez más poder hasta convertirse en dueña de los estados que la generaron, llevando a los mismos por el camino que la misma escogía y borrando los principios que los formaron introduciendo visiones ridículas catalogadas como revisionismo. Como ejemplos de vanguardias socialistas tenemos muchos: el "socialismo autogestionario", "el marxismo", "el marxismo-leninismo", "el anarquismo colectivista", etc. Cómo ejemplos de vanguardias revisionistas, tenemos al "Juche", al "Castrismo", al "Maoismo", al "Trotskismo", entre otros muchos como el moderno "Socialismo del Siglo XXI". ¿Cuáles son los factores que los obreros deben evitar en su lucha? >La desunión >La caída y fragmentación de su vanguardia >El desinterés y la ausencia de conciencia de clase Si el pueblo obrero, aprendiendo de los errores del pasado, es capaz de superarlos y organizarse más y mejor, es poco probable el triunfo de la burocracia y la reacción, algo que les tiene que quedar bien claro a los obreros es que el pasado es una fuente de enseñanzas y que en ellos, en su lucha, esta el poder de cambiar y triunfar a pesar de que el mundo entero este en contra de su causa. Proletarios de todos los países, ¡Uníos! Algunas referencias: El fracaso económico de la Unión sovietica, Emboscado. http://emboscado.blog.com/2007/06/08/el-fracaso-economico-de-la-union-sovietica/ El estado y la Revolución, Vladimir Lenin http://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/estyrev/ La revolución permanente, Leon Trotski http://www.elsoca.org/pdf/libreria/revolucion%20permanente.pdf

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Callando a Trolls Antimetaleros
InfoporAnónimo6/7/2012

Hola a Todos amigos de taringa, soy yo cielopedernal, y este es otro de mis posts, creo que el primero que tenga que tratar algo con los trolls, pero esque estos tipos no dejan de molestar a los metaleros, pero no hare critica, por 2 cosas 1. Taringa no me deja XD 2. No quiero ser tachado de poser y troll Así que sencillamente tachare sus argumentos para que cualquiera que vea mi post ya no se ofenda por los trolls antimetal, que por cierto en su mayoria son reggaetoneros. pongamos los argumentos que dicen 1. El Metal es satanico. Este es el argumento mas usado pero solo el black metal es satanico (y eso ni tanto pues el nuevo black Metal es mas anticristiano y antigubernamental. los demas subgeneros no tienen temas satanicos, otros dicen que el power es satanico, pero esto lo dicen en canciones que tratan de la epica batalla entre el paraiso y el infierno. 2. El Metal son solo gritos y ruido monotono. Otro de los mas usados, pero es falso, pues los ritmos del metal son sumamente variados y hay cambios de ritmo incluso en una misma canción y lo de los gritos, pues cualquiera calla ese argumento, porque las voces del metal son realmente variadas, pues van desde una voz normal como en el heavy metal hasta impronunciables guturales como los del death metal. 3. Los Metaleros son homosexuales. muy usado pero es facilmente destrozado así que no se para que lo use, pero en fin lo contestare, bueno para esto los trolls usan imagenes de autenticos gays o de Manowar y Marilyn Manson, sin saber que los dos utlimos mencionados son heterosexuales XD, pero en fin este argumento es demasiado infantil y a leguas se sabe que solo fue creado para molestar. 4. Los metaleros solo insultan por internet. Extremadamente usado por los trolls reggaetoneros. Este argumento es realmente falso pues conosco metaleros que si dan la cara en sus respuestas, mientras que los trolls (a exepción del iluminado7) jamas dan la cara y se ocultan tras imagenes ridiculas, así que en pocas palabras quienes son los cobardes? 5. Los metaleros solo insultan porque no tienen argumentos. otro muy usado pero muy torpe pues los trolls son los que solo insultan todo el tiempo mientras que los metaleros siempre usan argumentos (yo soy un ejemplo). Finalmente el ultimo argumento, por cierto el mas usado de todos 6. El metal ya no se escucha en ningun lado. Bueno este es el argumento, casi siempre lo acompañan de insultos, pero en fin, es sumamente falso, pues el metal se escucha en todo el mundo y es una cultura no una moda como otros generos. Bueno eso es todo espero les guste el post y sirva de ejemplo para callar a algunos trolls molestones Me despido que la pasen bien y les dejo una canción de megadeth link: http://www.youtube.com/watch?v=7cxlpFSCUYc&feature=BFa&list=AL94UKMTqg-9AOXyF- IspmvOQtxdJFZ5Ag Y para los que no les gusta Megadeth una de Queen link: http://www.youtube.com/watch?v=Vu10vRUeG6A

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¿Por qué soy comunista?
OfftopicporAnónimo10/12/2014

¿Que culpa tengo yo de tener la sangre roja y el corazón a la izquierda? ¿Alguna vez se ha preguntado porque existen los comunistas?, ¿por que aún después de la caída del telón de acero y el "Bloque del Este" sigue habiendo gente, tanto culta como inculta, que profesa el comunismo como ideología y alternativa a la realidad?. La mayoría de ustedes seguramente ha oído hablar del famoso y odiado movimiento comunista, aquél movimiento de masas que acarreo la atención de todo el mundo durante casi un siglo y que constituyo una fuerza histórica que, pese a haber caído en el olvido, despertó anhelos, esperanzas y criticas en todos lados, en todos los países. ¿Podrían ustedes saber porque tuvo tanta fuerza dicho movimiento? La respuesta a la anterior cuestión es en realidad sencilla, pero los efectos de la racionalidad tecnologica y la monotonía de control de nuestra sociedad nos nublan la vista ante la respuesta, nos hacen ver que dicho movimiento fue un acto de demagogia cruel y déspota que arruino innecesariamente la vida de millones, que sembró la miseria, el odio y la guerra en medio mundo y que triunfo por motivos efímeros, que el mundo era feliz sin su existencia y que apareció movido por fuerzas externas, propias de la maldad y perversión del cerebro de hombres como Iosif Stalin para arruinar precisamente esa felicidad, que fue un cáncer que el mundo nunca deseo experimentar, pero que sin embargo, existió y despertó la esperanza de millones, que influencio revoluciones, cambios políticos, que provoco la reforma del sistema económico de todo el mundo y que aún hoy en día tiene seguidores en el ámbito político, social e intelectual, por no decir también, cultural. ¿Cómo fue, o más bien, como puede ser esto posible si el comunismo fue un simple mal para la humanidad? Yo, como comunista de ideología marxista-leninista, pretendo dar una respuesta a dicha incógnita, a dicha duda de los individuos que aparentan racionalidad critica, todo ello, encaminado a responder una pregunta personal, ¿Por qué soy comunista? ¿Por qué existe el comunismo?, ¿por qué al barbón de Marx se le ocurrió inventar semejante disparate? Bueno pues, el comunismo existe porque la misma historia nos lleva a el. Onda, ¡¿Que se fumo este wey?! Nada señores, estoy libre de drogas en mi organismo, no es necesario que me denuncien o llamen a Herni para que me baneen, lo que pasa es que todo sistema político hasta el momento se ha cimentado en el dominio de una clase sobre otra. El mismo régimen de la propiedad privada que surgió como una forma social de asignar los recursos lleva a la polarización de la sociedad en clases y con ello a la ineficacia del orden social que hizo necesaria la aparición del estado, la creación del orden que se impone desde fuera para legitimar determinada estructura social, basada siempre en determinado modo de producción. La propiedad privada surgió porque las fuerzas productivas no alcanzaban para cubrir la demanda de toda la sociedad de manera independiente, es decir, no había suficientes medios como para que toda la población fuera productora y al mismo tiempo consumidora, por ello fue necesario que el trabajo se dividiera y unos estuvieran encargados de producir para todos, enajenándose a si mismos de la producción y aprovechando el trabajo de otros con un fin social y al mismo tiempo individual, dando paso a una contradicción de intereses que los comunistas locos como yo nombramos antagonismos de clase. Hoy en día, con eso de los créditos y otras cosas que solo nos endeudan y joden la vida, el interés de "nosotros los pobres" va en detrimento de los intereses de nuestros patrones, pues si nos suben el salario o nos dan beneficios laborales los capitalistas pierden parte de su ganancia, invierten más en nosotros y les damos lo mismo que antes, osea no hay beneficio, por el contrario, sus intereses están en contra de los nuestros porque si ellos tienen más ganancias nosotros nos jodemos porque nos bajan el salario, osea, producimos lo mismo o más, por menos. ¿Cómo se soluciona este problema?, fácil compañero, la santa ley de la oferta y la demanda nos da la solución: Al haber un determinado desarrollo de las fuerzas productivas, se aumenta la cantidad de puestos de trabajo y con ello aumenta la demanda de trabajo, por tanto podemos exigir mejores salarios y los empresarios se joden, nos lo dan o no tienen obreros, pero si entre tanta prosperidad y paz resulta que la burguesía la riega y produce más de lo que alcanza el poder adquisitivo, nos lleva la jodida a todos porque entramos en crisis, la demanda laboral disminuye y nosotros los obreros nos jodemos porque los empresarios van a andar pobres y nuestra productividad marginal apenas y valdrá un cacahuate por la crisis, así que nos tendremos que aguantar a que nos den un salario de hambre y tengamos que hacernos altos guisos con solo 15 pesos. ¿Que podemos deducir de esto?, que el conflicto de intereses entre los capitalistas y nosotros los obreros nos hace una pareja incompatible, hace que estemos metidos en una relación destructiva, porque si la ganancia aumenta mucho, la producción se descontrola y crisis, si los salarios aumentan mucho, la producción no alcanza y crisis, osea: Pero aquí hay algo muy bonito ¿se han preguntado que pasa en cada crisis?, no, no solamente se mueren de hambre unos muchos, se sientan las bases para la renovación posterior de las fuerzas productivas. Cada que el sistema entra en crisis se destruyen excedentes, quiebran las empresas menos productivas y los monopolios y corporaciones, como los peces gordos del sistema, se salvan, principalmente con apoyo del estado, al mismo tiempo que surgen otras empresas mejor preparadas y con mejor tecnología, renovándose todo el sistema. De este modo, tenemos acceso a mejores servicios, mejores productos, más dinero y sobre todo, se aumentando la cobertura de los medios de producción, así, cuando todo se jode de nuevo y viene otra crisis, el sistema ya se había extendido y fortalecido y cuando la nueva crisis se termina, el sistema resurge mejor que antes, como dijo un viejo economista: El éxito del capitalismo esta en su fracaso. ¿Qué pasa ahora con tanta crisis y mejora?, pues, que se sientan las bases para una nueva sociedad en donde los medios de producción puedan ser administrados por todos y el estado se haga innecesario, donde desaparezcan los ya mencionados antagonismos de clase, ¿por qué?, bueno, si no se ha dado cuenta vaya a revisarse los ojos que esta muy ciego, pero de todos modos se lo explico: La propiedad privada surgió porque el desarrollo de las fuerzas productivas era escaso y el trabajo individual no cubría las necesidades de todos los miembros porque los recursos y medios de trabajo eran igualmente escasos, ahora con el capitalismo que ha hecho que la industria crezca tanto, las fuerzas productivas están lo suficientemente desarrolladas como para que el trabajo individual sustente la riqueza personal y la riqueza social al mismo tiempo, osea, la propiedad privada ha alcanzado la obsolescencia y vive cuál zombie gracias a una estructura firme donde la gente se ha vuelto dependiente de la misma. ¿Sabe quien dedujo esto con un exhaustivo análisis de la sociedad con el materialismo dialéctico?, claro, el barbón de Marx. Así que imagínese, se viene pensando en el fin de la propiedad privada y el progreso social conjunto de las fuerzas productivas desde el siglo XIX, la revolución socialista mundial comenzó y cayo en el siglo XX y nosotros en el siglo XXI seguimos pensando que el sistema es necesario, que no podemos vivir sin el, ¿que onda?, ¿sigo yo siendo el wey? En la época de Marx, el desarrollo capitalista de las fuerzas productivas era muy desigual en el mundo, apenas y estaba terminando la revolución industrial, pero en países como Alemania e Inglaterra ya había condiciones para que el pueblo obrero tomara el poder y de manera popular socializara la producción, desarrollando de manera rápida las fuerzas productivas y expandiendo su revolución por el mundo, desafortunadamente, en esa época casi nadie lo conocía, pero con la revolución de Lenin la cosa cambio, Marx adquirió tanta popularidad como Justin Bieber, solo que a diferencia de esta nenaza, Marx si hizo algo por la sociedad, para nuestra mala fortuna, la revolución se dio en Rusia y cabe destacar que por aquel entonces Rusia era ese país que ni su madre conocía, apenas y tenía industrias y los proletarios eran tan pocos que de milagro y se podían mantener a sí mismos, por tanto, el objetivo de la afamada "Revolución de Octubre de 1917" fue la industrialización y la internacionalización del movimiento obrero, por ello, no la podemos caracterizar como una revolución comunista, sino más bien, como una revolución socialista, pero para empeorar la ya de por sí mala situación, el bigoton de Stalin llego al poder y con su "revolucionaria" (absurda) teoría del "Socialismo en un solo país" lidero al país y lo convirtió en una superpotencia, ¿pero que creen?, lo aisló del mundo, lo convirtió no en una vanguardia del pueblo obrero, sino, en un enemigo del mundo entero, inicio la guerra fría y expandió el socialismo no de la manera correcta, sino, haciendo de las suyas en la Segunda Guerra Mundial. Por aquel entonces en China, donde el pueblo estaba todo diezmado, con un modo de vida tan atrasado que parecía que se habían estancado en la época de las dinastías, llego Mao Zedong, y mando a la china al gobierno "democrático" que había estado desde la revolución de Sun Yat-Sen, liderando una guerra contra los nazionalistas que se fueron a Taiwan y contra los japoneses que les traían ganas, al final gano, pero se enfrento a un país donde apenas y había obreros, donde casi todo era campo, así que de la misma manera que en la URSS, Mao tuvo que dirigir una revolución socialista para industrializar al país, para su mala fortuna, en aquel entonces Stalin se murió y el revisionismo triunfo en la mayor parte de los países socialistas, quedándose solo junto con Yugoslavia, que era neutral a todo y Hungría, que estaba del carajo en aquel entonces, por tales motivos, Mao termino equivocándose y perdiendo todo lo que construyo en manos del traidor de Deng Xiaoping, gracias a quien China es ahora capitalista. Luego, ante un ambiente tenso donde ya ningún país socialista era socialista y el comunismo se había quedado en la mente de los pobres que ya ni sabían a quien apoyar, Cuba hizo la revolución, pero se condeno al fracaso desde el principio, por un lado tenía a la revisionista URSS y por el otro a los poco importantes chinos que apenas y estaban saliendo adelante, entre estos 2, se alío con la URSS y además de casi provocar la Tercera Guerra Mundial, se trago un tremendo bloqueo de parte de los Estados Unidos que la dejo totalmente quieta, El resto de la historia ya lo saben, cayo el muro de Berlin, cayo la URSS, China se hizo capitalista, Yugoslavia se desintegro, Corea del Norte se convirtió en una monarquía feudal y Cuba, bueno, al menos tiene salud. ¿Cuál fue el problema de todos los intentos socialistas? A ver, a ver te pongo 2 opciones ¿vale?: a) El socialismo b) La desigualdad y el subdesarrollo Si escogiste la primera opción, fijo que eres anticomunista y pensaras que soy un aspirante a dictador, si escogiste la segunda, ¡BRAVO!, esa es la respuesta. El desarrollo del comunismo se da cuando los medios de producción permiten la autosuficiencia, las revoluciones socialistas con tintes comunistas se dieron en países con escaso nivel de desarrollo, de modo que tuvieron que industrializarse y en eso, los problemas que acarrea la disgregación y la falsa racionalidad tecnologica dieron paso a la aparición de una burguesía interna que acaparo el poder y desintegro los movimientos por el ya mencionado fenómeno de la lucha de clases. ¿Pero que pasa hoy en día señores?, es obvio que la situación ha cambiado, la producción es cada vez más grande, hay más tecnología, más herramientas de trabajo y cada vez hay una mayor inclusión social en la producción, de modo que el famoso sueño del comunismo es hoy en día más factible que en los siglos XIX o XX, hoy es posible la revolución en los países desarrollados o bien, la revolución socialista en países subdesarrollados bajo un frente único internacional, la pregunta clave sería, ¿Por qué no pasa?. Mucho tiene que ver el fracaso de la URSS, la gente perdió la esperanza en el socialismo en especial porque no sabe qué es, porque piensa que el socialismo es el control estatal de los medios de producción ignorando de algún modo que su lucha organizada es socialismo y que el objetivo de dicha lucha, la libertad, es el comunismo. La caída de la URSS fue un golpe bajo a los movimientos obreros, los trabajadores perdieron esperanzas y se sintieron desprotegidos, se aferraron al sistema y con ello perdieron toda conciencia de clase, se alienaron y apagaron su viejo carácter revolucionario, anexándose a la ya obsoleta maquina capitalista que progresa sin rumbo, en una marcha lenta a su misma destrucción, por su parte, esta perdida de vanguardia hizo que los partidos comunistas sean hoy en día partidos de la reacción, partidos que buscan el beneficio personal y no el comunismo, partidos no confiables que incluso niegan el comunismo y se alinearon al camino oportunista, tal es el caso del PSOE. Hoy en día, el socialismo ha desaparecido como fuerza, el pueblo obrero, naturalmente revolucionario, se ha pegado tanto al sistema que se ha vuelto excesivamente dependiente, se alieno de su lucha y genero una conciencia feliz donde perdió todo su empuje individual al convertirse en un apéndice de las maquinas y el sistema, sintiéndose perdido, desorientado. Buscando refugio en modas, religiones o sectas. El obrero de hoy no se siente explotado porque su papel en la producción material se ha vuelto el de un elemento secundario ante el poderío de la industria, ya no siente el empuje a liberarse porque su lucha no parece tener sentido y todo apunta a que es libre, aunque su libertad no exista y siga siendo esclavo de su sociedad, más específicamente, de un modo de producción del que es apéndice y no miembro. ¿Qué pasa con el comunista de ahora?, es un individuo dogmático, cerrado y con aires de intelectual, difícilmente comprende el materialismo dialéctico ni sabe que es el marxismo como ciencia, se deja influenciar y se mueve con la corriente, pero claro, contra la corriente aparentemente contraria, con las modas ridículas y los movimientos "Anti-sistema" que son en realidad parte de el. Los comunistas que en realidad saben lo que dicen, profesan y hablan, son pocos. Pregunto entonces, ¿Qué es ser comunista?: Ser comunista es tener conciencia de clase, ser un sujeto revolucionario con ideal de causa y conocimiento de la misma, conocer la sociedad y promover la alternativa del progreso, entre todo esto, hay una cualidad muy especial que debe tener el comunista: UN CRITERIO PROPIO. Un comunista no debe ser el loco rebelde que quiere que el estado le mantenga, debe ser un individuo responsable, independiente y consciente de su labor histórica. Yo soy comunista y por ello informo, pero al mismo tiempo participo con mi sociedad, me comprometo con ella y colaboro, creo en lo que digo y reformo mi pensar. Hoy en día soy consciente de que las masas están tan acostumbradas al sistema que son capaces de pelear por el, de defender sus propias cadenas, pero ello no es un impedimento a mi pensamiento, el comunismo es hoy en día un movimiento posible y mientras más avanza el tiempo esa posibilidad aumenta, solo es cuestión de que nos demos cuenta, de que despertemos la solidaridad, nos organicemos y desde el ámbito individual colaboremos para el desarrollo de una mejor sociedad en donde se aproveche el desarrollo que todas las existentes ya han creado, el comunismo es simplemente el control social de los medios de producción, pero ese simple significado engloba también la libertad misma del hombre. ¿Por qué soy comunista?, porque conozco mi sociedad y mi mayor anhelo es verla transformarse, ver al hombre ser libre, aprovechar las condiciones materiales de su entorno y revolucionarlo en su provecho. Proletarios del Mundo, Unios

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Comunismo: una sociedad superior
Comunismo: una sociedad superior
OfftopicporAnónimo9/26/2014

Importante: Sí, entiendo que acabo de cometer un sacrilegio en esta pagina, usar la palabra comunismo seguida por una frase que refleja progreso, imagino pues, que desde este momento pasaran a comentar sobre Cuba, Corea del Norte, la URSS, etc. Así que, deseo decirles pues, que tengo argumentos como para sostener una discusión formal, pero ante terquedades y contenido ofensivo, me veré forzado a borrar comentarios, pero del mismo modo los invito a leer completo este aporte pues es en realidad una explicación bastante lógica del comunismo, la cuál si prestan atención, cambiara mucho su perspectiva, claro, si mantienen su mente abierta y tienen imaginación. ¿Qué es el comunismo?, ¿qué significación tiene esa palabra maldita para la sociedad?, ¿por qué razón existe gente que la defiende y profesa? Bien, antes que nada, quiero decirles que soy comunista, pero curiosamente, soy anarquista, ¿una paradoja?, en realidad no, ¿quieren saber el por qué?, lean este aporte hasta su final. Camaradas, el comunismo a diferencia de las creencias infundadas, no representa el sistema de dominio donde la propiedad pasa a ser parte de un estado centralizado y despótico que se encarga de hacer que suframos tanto como les sea posible porque su sed de sangre es pues, insaciable. El comunismo es en realidad un estado de la sociedad donde los problemas conocidos hoy en día han sido superados. ¿cómo es esto posible camaradas? pues, porque el comunismo es en realidad el sistema de los iguales, el sistema que nace del trabajo colectivo y la asociación voluntaria, un sistema que nace de las cenizas de la organización clasista del capitalismo y que se funda en el principio de la acción conjunta impulsada por la individualidad. El comunismo es en realidad, un estado libre donde la sociedad organizada carece de limites impuestos y regulaciones más allá de su voluntad y normas de vida colectiva, es una sociedad sin estado, una sociedad organizada desde abajo donde el pueblo es dueño de los medios de producción y la riqueza material que los mismos produzcan, un sistema donde no existen explotadores, si no compañeros, donde los jefes caen ante los lideres. ¿Por qué suena tan bello el ideal del comunismo?, pues, porque el comunismo no es en realidad un ideal, es un modo de producción que surge de la asociación voluntaria y la desaparición de la institucionalización en la división del trabajo. ¿cómo puede surgir el comunismo?, con la desaparición el capitalismo, sin embargo, la desaparición del capitalismo no es por naturaleza comunismo, me explico: El capitalismo es un sistema donde las relaciones de producción se encuentran divididas en sectores productivos especializados que existen gracias a la privación de grandes sectores de propiedad, un sistema plagado de contradicciones que se sostiene por la fuerza revolucionaria de las relaciones de producción impulsadas por los capitalistas y la explotación continua del trabajo asalariado en beneficio del capital como recurso para la generación de riqueza. Las relaciones de producción capitalistas degeneran continuamente en la centralización de capitales y la formación de monopolios, ello hace que los obreros terminen aislados de sus jefes y terminen encontrándose de manera colectiva, lo mismo, provoca la rebeldía del pueblo obrero y la organización del mismo con el objetivo del derrocamiento de los jefes y la toma de los medios de producción, si dicho movimiento es exitoso, el pueblo obrero y su naturaleza mundial terminaría por sublevar a todo el mundo, por terminar con el monopolismo y el capitalismo dando paso entonces al comunismo. El comunismo no nace de los sueños utópicos de un escritor ni de un adolescente flojo que prefiere drogarse a trabajar, nace del trabajo conjunto de los obreros y su determinación movida por su individualidad y deseos propios. El comunismo es a su vez la expresión del colectivismo y el colectivismo nace del individualismo y la tendencia social del ser humano. Es una respuesta a la centralización de la riqueza y al mismo tiempo un movimiento social que degenera en un nuevo sistema de producción. El comunismo no busca pues, la igualdad total, busca la igualdad de oportunidades y el aprovechamiento de las capacidades del hombre como medios para generar nueva riqueza, riqueza que constituya un valor social y no un valor acumulativo que necesita de la explotación para crecer. La conciencia de clase y la rebeldía creciente de la clase obrera ante la desigualdad que vive día a día para mantener en lo alto del podio a un puñado de privilegiados nacionales e internacionales es lo que produce el movimiento obrero, lo que hace que el pueblo se organice y luche por sus derechos y este movimiento, que popularmente se conoce como socialismo, deriva necesariamente en la re estructuración de las relaciones de producción y el nacimiento del comunismo. El movimiento obrero, como movimiento heterogéneo compuesto por la multitud de ideas que surgen como vanguardias del pueblo organizado posee muchas variaciones que encajan con los ideales de distintos sectores poblacionales, en especial, nacionales. El comunismo es un sistema de producción que se alcanza con la organización internacional del pueblo obrero, lo cuál lleva pues, a la practica política que se diferencia por la formación de movimientos y sectores integrales de diferentes ideales, por ello, el comunismo puede ser alcanzado de formas sumamente distintas, propuestas en sí por los grupos que integran la llamada "Izquierda revolucionaria", entre estos grupos, están los anarquistas, cuya visión de la sociedad de clases, la anarquía, es pues, comunismo. ¿El comunismo es perfecto?, no, es tan imperfecto como el hombre pues es la expresión de su voluntad, pero el sistema comunista es en ultima instancia un sistema superior cuyo progreso depende exclusivamente de las limitaciones del hombre, es por ello, que el hombre de la sociedad comunista es al mismo tiempo un hombre cuya evolución intelectual lo coloca en un estigma superior al del hombre actual, ¿por qué?, porque un cambio de modo de producción es de una u otra manera el cambio de una suprestructura, es decir, el cambio de una ideología y organización política, involucrando valores y normas jurídicas. ¿Es el comunismo una sociedad posible?, claro, siempre y cuando, el pueblo obrero este dispuesto a liberarse y en este caso, he de citar a uno de los grandes teóricos del comunismo: Tiemblen, si quieren, las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista. Los proletarios, con ella, no tienen nada que perder, como no sea sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar. ¡Proletarios de todos los Países, uníos! .

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El capitalismo te explota y te lo muestro
OfftopicporAnónimo7/23/2015

Mucha gente alaba al capitalismo creyendo que es el mejor sistema, el reflejo de sus necesidades, sus intereses y sus acciones, creyendo que es la política más perfecta aplicada al hombre en tanto ser independiente que emula los comportamientos animales donde siempre existe alguien que sobresale del resto por sus propios méritos, la mayor mentira de los últimos siglos. El capitalismo no es reflejo de ninguna acción o naturaleza inherente al ser humano, es, sino, resultado de su acción, de su historia. es el crió que con el tiempo ha madurado. La naturaleza, la biología, el egoísmo, el altruismo, etc. no ven su reflejo en el capitalismo, por el contrario, le crean, al igual que en el pasado crearon los sistemas esclavistas, las comunidades de cazadores-recolectores, las iglesias, etc. Hasta aquí solo hemos puesto las cosas en contexto: El capitalismo es una creación humana, apareció con el quehacer diario del ser humano y no fue aplicado por ninguna institución, es decir, hasta aquí, hemos superado al capitalismo como política y al capitalismo como creación esclavizante de una secta illuminati-judeo-reptiliana que busca dominar al mundo. Todo bien por el momento. El capitalismo como sistema mundial El mercado es un espacio donde los productores intercambian sus productos con el fin de satisfacer sus necesidades; los productores son el resultado de una larga historia de división y apropiación del trabajo y los medios de trabajo que, en un momento dado, les hizo incapaces de satisfacer sus necesidades con su propia labor. En algún momento de la historia, los mercados de distintas partes del mundo entraron en contacto formando un mercado mundial que dejo obsoleta la pequeña producción y la simple manufactura, surgió la gran industria, la proletarización de los campesinos y los productores independientes, aparecen los industriales, las finanzas internacionales, la figura del capitalista como productor, en fin, aparece el capitalismo que todos conocemos. Obviamente fue un proceso tardado al que lentamente se sumaron distintas regiones, empieza en Europa para expandirse después a Asia, América y el resto del mundo. Hoy en día, exceptuando a Corea del Norte (Cuba ya no cuenta señores), todo los países son capitalistas y esta es una condición esencial del sistema; sin un mercado mundial la sociedad moderna no sería posible. Hasta ahora, hemos superado también la idea del capitalismo como sistema aplicable en un solo país. La globalización, pese a las manifestaciones de miles de individuos, no es nada nuevo realmente. El explotador alabado En una sociedad mercantil simple, descrita erróneamente como capitalismo por diversos economistas, los productores intercambian sus productos, en una sociedad capitalista, los auténticos productores (aquellos que operan las maquinas y ponen fuerza de trabajo) trabajan para un inversor, quien finalmente intercambia el producto de la empresa. La diferencia claramente es abismal. El capitalista, al poseer una suma de dinero y medios de producción (que no son "capital" hasta que se usan para producir y obtienen una ganancia), es quien inicia y termina el proceso de producción de determinados bienes, por lo que, gracias al empirismo más descarado, consigue el termino de "productor", cuando claramente los productores son quienes elaboran el producto, los asalariados que tiene a su servicio y operan vigilados por un capataz y dirigidos por un empresario, un contable, algún profesional al servicio del capitalista. En una sociedad capitalista, el trabajo humano ya no es administrado por los productores directos como tampoco es manejado por la colectividad, es ahora puesto en movimiento por decisión del propietario de las maquinas, del local, por el capitalista que decide en que invertir y como hacerlo. En este proceso, el obrero pasa a ser un "factor de producción" un engrane más de la maquinaria productiva. Su trabajo es degradado totalmente con respecto a su posición en una sociedad mercantil simple donde es dueño de su propio trabajo en tanto el mismo decide que hacer con el. La degradación del trabajo del productor no es, sin embargo, explotación alguna, a simple vista, el productor cede su fuerza laboral al capitalista a cambio de un salario que puede gastar en lo que necesite, continua siendo un acto comercial pero, como proceso, esconde diferentes tretas. Primero que nada, el productor no es libre, es incapaz de usar su trabajo para satisfacer sus propias necesidades y por ello recurre a producir para otros, ahora, en carácter de proletario, es decir, privado de medios y herramientas de trabajo, es incapaz de vender lo que produce y mantenerse, teniendo como única opción vender su fuerza de trabajo a un capitalista a cambio de un salario. Es la treta perfecta para la explotación, pero aún no sabemos si esta existe. Por trabajar el obrero recibe un salario y el capitalista se queda con el resultado de este, con el producto, obviamente, el producto no es vendido sino hasta que esta terminado y no expresa su valor hasta que es comprado. Al ser vendido, pueden suceder 3 cosas: 1. El capitalista logra recuperar lo que invirtió en el producto2. El capitalista obtiene más de lo que invirtió en el producto3. El capitalista obtiene menos de lo que invirtió en el producto. Sea cuál sea el caso, el obrero percibe el mismo salario, un salario que, por lógica, no tiene nada que ver con el valor del producto (si eso sucediera las empresas que pagan mejores salarios venderían sus productos más caros y esto no sucede en ningún lado). Si el salario no corresponde al trabajo realizado, ha de corresponder a algo externo de la mercancía que produce. Lo más lógico es que el salario sea el valor de la fuerza de trabajo de que dispone el obrero, es decir, a lo necesario para que este pueda rendir su jornada de 8 horas y regresar en condiciones a trabajar el otro día. De este modo, el capitalista paga el valor de la fuerza de trabajo de su obrero y recibe lo que esta puede producir en sus jornadas. Naturalmente, ambas cosas son diferentes y su valor es igualmente diferente. El obrero percibe menos de lo que produce salvo que el capitalista tenga perdidas y participe en una labor no productiva. El trabajo asalariado es entonces la base de la riqueza capitalista; mientras que el obrero encuentra su trabajo como productor degradado y recibe lo necesario para reproducir su modo de vida, el capitalista aumenta sus reservas de capital y su riqueza personal, dándose lujos que el obrero, quien produce lo que lo hace rico, solo puede gozar en sueños.

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