Antoine Marie Jean-Baptiste Roger de Saint-Exupéry nació el 29 de junio del año 1900 en el seno de una familia acomodada de Lyon (Francia). Fue el tercero de los cinco hijos de una familia de la aristocracia su padre, Jean de Saint-Exupéry, tenía el título de vizconde y era ejecutivo de una compañía de seguros, y su madre, de gran sensibilidad artística, se llamaba Marie de Fronscolombe.
Vivió una infancia feliz en las propiedades familiares, aunque perdió a su progenitor a la edad de cuatro años. Estuvo muy unido a su madre, cuya sensibilidad y cultura lo marcaron profundamente, y con la que mantuvo una cuantiosa correspondencia durante toda su vida.
Residió en el castillo de su tía, ubicado en la localidad de Saint-Maurice-de-Remens. En esta gran casa el pequeño niño vivió una infancia muy feliz rodeado del cariño de su familia, en especial de su adorada madre.
Fue un aviador en los días en que la aviación poseía pocos instrumentos y volar era una tarea extremadamente difícil y peligrosa, uno de los pioneros de los vuelos postales internacionales. Sus experiencias como piloto fueron a menudo su fuente de inspiración como escritor. El mismo Antoine decía que quienes usaban aviones más avanzados eran más parecidos a los contadores que a los pilotos.
En el año 1921 cumplió el servicio militar y comenzó a sentirse atrapado por la aviación, determinando firmemente su propósito de ser piloto. En abril de 1921, fue asignado al servicio militar como un mecánico en el 2º Regimiento de Aviación de Estrasburgo. A principios de agosto de 1922 fue asignado al Regimiento de Aviación en Casablanca, donde obtuvo su patente civil. En su tiempo libre, él hizo bocetos de sus compañeros de cuartel a lápiz de carbón mina y tinta de color turquesa. Sus dibujos están agrupados en su cuaderno Les Copains. En octubre, como teniente de la reserva, eligió su asignación al Regimiento de Aviación de Bourget. En la primavera de 1923 tiene su primer accidente aéreo en Bourget sufriendo una fractura de cráneo. Después de este grave accidente, fue desmovilizado.
Sin embargo, aún estaba considerando entrar en la Fuerza Aérea, pero la familia de Louise de Vilmorin, su novia, se opone. Comienza para él un largo período de aburrimiento: él se encuentra en una oficina como controlador de fabricación en una subsidiaria de la empresa Compañía General.
Entre los años 1922 y 1926 Exupery trabajó en diversos oficios, como inspector de una fábrica de ladrillos o representante de los camiones Saurer.
En 1926 Didier Daurat , director de operaciones de la compañía de aviación Latécoère (futuro Aeropostale) lo contrata como piloto de línea para llevar el correo realizando vuelos entre Toulouse y Dakar
Tuvo ocasión, así, de realizar numerosos vuelos intercontinentales, contribuyeron a forjar en él un espíritu abierto a la continua reflexión acerca del ser humano y sus relaciones con el mundo en que habita. Aquel mismo año entabló amistad con Jean Prevost, de la revista literaria Navire d'argent, quien le invitó a publicar en estas páginas su novela breve titulada L'aviateur (El aviador, 1926), un relato de carácter autobiográfico en el que Saint-Exupéry volcó algunas de sus experiencias e inquietudes en la figura de un piloto que, como le ocurría al propio autor, se deprimía cuando no tenía ocasión de volar.
Mientras volaba, escribía. A cada escala del piloto correspondió una etapa de su producción literaria, alimentada con la experiencia. Mientras se desempeñaba como jefe de estación aérea en el Sahara español, (Cabo Juby en Marruecos) escribió su primera novela, Correo del Sur (1928).
En 1929, al ser nombrado director de la Aeroposta Argentina, filial de la Aéropostale, fue a Buenos Aires ahí se le asigna la misión de organizar la red de distribución por América Latina. Durante ese periodo Saint-Exupéry realiza vuelos nocturnos entre Río de Janeiro y Buenos Aires y crea la línea de Patagonia que unirá las ciudades de Buenos Aires y Punta Arenas.
En 1930, recibe la dignidad de Caballero de la Legión de Honor francesa, por su labor en la aeronáutica civil. Ese mismo año conoce a Consuelo Suncín, una escritora y artista salvadoreña que se convertirá en su esposa en marzo de 1931.
Escribió Vuelo nocturno, en 1931. Pero con la bancarrota de la Aéropostale debió buscar a que dedicarse.
En 1934, se empleó en el servicio de propaganda de Air France comenzó a ejercer como periodista de Paris-Soir. Viajó a Vietnam en 1934 y Moscú en 1935.
En 1935 Saint-Exupéry participa en una vuelta al Mediterráneo realizando una serie de escalas en: Casablanca, Argel, Túnez, Trípoli, Benghazi, El Cairo, Alejandría, Damasco, Beirut, Estambul y Atenas. Y El 29 de diciembre del mismo año, participa en una carrera, junto con Andre Prevot, entre París (Francia) y Saigón (Vietnam) a bordo de un Caudron C-630 Simoun n7041 (matrícula F-ANRY) Con un motor 1 × Renault Bengalí 6Q-09 de seis cilindros en línea, 220 CV (160 kW) por un premio de 150,000 francos.
En la noche del 31 de diciembre, se vio obligado a hacer un aterrizaje de emergencia en el desierto del Sáhara, Libia. Saint-Exupéry y Prevot estuvieron cuatro días vagando sin comida ni agua. Se les considerará desaparecidos. Ambos sobreviven pero pasan terribles penurias de hambre y deshidratación. Experimentan alucinaciones visuales y auditivas. Finalmente son descubiertos y rescatados por un beduino en camello. El manuscrito de 58 páginas que detallan su aventura fue subastada en 2009
Tras la experiencia cercana a la muerte, vuelve a París donde publica el relato de su aventura en “L'Intransigeant” y graba, para la radio Aterrizaje forzoso en el desierto. Al poco tiempo estalla la Guerra Civil en España y Saint-Exupéry vuela a Barcelona, por cuenta del periódico parisino L'Intransigeant, para realizar un reportaje sobre el frente de Lérida.
Un accidente ocurrido en el año 1938 en Guatemala, cuando pretendía viajar desde Nueva York a Tierra de Fuego, le dejó postrado en cama durante un tiempo considerable. En este período de convalecencia escribió “Tierra De Hombres (Terre des hommes)” (1939), un texto nutrido, como casi todos los de su carrera como autor, por su larga actividad como piloto. La novela recibió el Gran Premio de la Academia Francesa y el National Book Award estadounidense.
Durante la Segunda Guerra Mundial Saint-Exupéry se incorporó de nuevo a la fuerza aérea, a pesar de que su estado físico estaba muy deteriorado por la cantidad de accidentes aéreos que había sufrido. El 2 de septiembre de 1939 se produce la Declaración de Guerra y Saint-Exupéry es enviado a Toulouse para encargarse de la formación de nuevos pilotos en el aeródromo de Montaudran. Aunque la autoridad militar lo declara "no apto" para realizar misiones de guerra, consigue que lo incorporen al grupo de reconocimiento aéreo 2/33. Con aviones Potez 63/7 y Potez 63/11, se encarga de realizar misiones de reconocimiento aéreo sobre Alemania y sobre la ciudad de Arras que le valdrán una mención del Ejercito del Aire y la adjudicación de la Medalla de Guerra. En diciembre, recibe el Gran Premio de la Academia Francesa por su recién publicado libro, Tierra de hombres, y el premio 'National Book Award de los Estados Unidos por su versión en inglés, Wind, Sand and Stars.
En 1940, tras demovilizarse del ejército, vuelve a París. Pero no por mucho tiempo porque debido a la caída de Francia ante las tropas alemanas, se marcha en exilio a Nueva York y California. En 1942 publica su nuevo libro Piloto de guerra. En los Estados Unidos trató de involucrar a la opinión pública americana para actuar contra Hitler. En ésta línea se publica una carta en el "New York Times Magazine" y en el "Canadá", de Montreal, titulada Carta abierta a los franceses de todas partes y más tarde Carta a un rehén. Su casa en el exilio se convierte en punto de encuentro de los intelectuales franceses expatriados. En 1943 sale a la venta su obra más publicada Le Petit Prince o El Principito.
En 1943 vuelve al servicio activo y se integra como capitán el "7º Ejercito Americano". Pertenece al "3-rd Photogroup" con base en La Marsa, cerca de Túnez realizando misiones sobre la Francia ocupada al mando de un Lightning P-38. Asciende a comandante el 25 de junio y el 12 de agosto, vuelve otra vez a la reserva. Pero en 1944, ante su insistencia es enviado de nueva a su escuadrilla, a la que se incorpora en su base de l'Alghero, Cerdeña. Escribe para la revista Life su Carta a los jóvenes americanos a instancia del reportero John Philips, que hace las últimas fotos de Saint-Exupéry en la pista y en su avión.
El 31 de julio de 1944, su avión desapareció en el Mediterráneo durante el transcurso de un reconocimiento aéreo dedicado a preparar el desembarco de las tropas aliadas en Provenza, al sur de Francia. Había partido pocas horas antes de la isla de Córcega con su avión, un Lightning P38. Se le da por muerto. De forma póstuma se publicó en 1948 su cuaderno de notas, con el título de La ciudadela.
No hubo pruebas de lo que le había ocurrido a Saint-Exupéry, o a su avión, hasta que en 1998 una pulsera de plata con su nombre y el de su esposa, apareció a las orillas de la costa de Marsella. Gracias a la aparición de la pulsera las autoridades francesas comenzaron la búsqueda de los restos del avión. Así fueron descubiertos, en 2003, los restos del avión Lightning P38, cerca de donde se descubrió la pulsera.
Sobre el panel de la caja del turbo-compresor, aparecía una serie de cuatro cifras aisladas y grabadas manualmente, 2734, seguidas de la letra L. Según los investigadores se trataba del número de fabricación que correspondía con la matrícula militar 42-68223, la del avión de Saint-Exupéry. Sin embargo aún no se conocía la razón del accidente, si había sido derribado, había perdido el control, o se trataba de un fallo mecánico. Finalmente en el año 2008 un piloto de las fuerzas aéreas alemanas llamado Horst Rippert hizo unas declaraciones al diario francés La Provence afirmando que fue él quien derribo a Saint-Exupéry.
Monumento a Antoine de Saint- Exupèry en Lyon
El Principito
Esta biografía no estaría completa si no hablara de su obra mas famosa, El Principito, un relato considerado como un libro infantil por la forma en la que está escrito pero en el que en realidad se tratan temas profundos como el sentido de la vida, la soledad, la amistad, el amor y la pérdida.
El Principito habita su pequeño planeta compuesto por tres volcanes y una flor, hasta que decide explorar otros planetas, y es así como va a parar a distintos planetas que están habitados por un rey que no tiene a quien mandar, pasando por un borracho o un hombre de negocios hasta llegar a la Tierra, donde conoce al aviador.
La historia tiene una temática filosófica, donde se incluyen críticas sociales dirigidas a la «extrañeza» con la que los adultos ven las cosas. Estas críticas a las cosas «importantes» y al mundo de los adultos van apareciendo en el libro a lo largo de la narración.
Más allá del episodio del Sahara -con el cual da inicio el libro-, los críticos han encontrado muchos simbolismos de la vida de Saint-Exupéry en "El Principito":
El Principito: personaje principal del libro, toda la historia está basada en él. Es un niño que viaja de planeta en planeta haciendo preguntas que se dan por hechas, y que no interesan a nadie. Vive en un pequeño planeta que podríamos identificar no como un planeta, sino como su propia vida, así el resto de planetas que visita son en realidad las vidas de otras personas que conoce. El hecho de que su planeta sea tan pequeño viene a decirnos que tiene mucho por vivir y aprender.
El Piloto: es un adulto que intenta razonar y actuar como un niño, pero sabe que en realidad no lo es, que ha perdido su condición pero intenta recuperarla. Es nuestra propia imagen, nuestro reflejo en la historia, el personaje que nos identifica dentro de la novela y que nos hace ver cómo deberíamos ver las cosas y cómo en realidad las vemos.
El Zorro:, quien acompaña al Principito en su viaje, está inspirado en un fénec (o zorro del desierto). El autor conoció este animal cuando trabajaba como piloto postal en vuelos por el norte de África.
La Rosa: el objeto más preciado del Principito, está inspirada en su esposa Consuelo. El planeta donde se encuentra la Rosa está rodeado por tres volcanes; este lugar representa a El Salvador, país natal de Consuelo, conocido como "la tierra de los volcanes". Así mismo, el autor revela sus dudas sobre la naturaleza del matrimonio y la fidelidad en el pasaje en que descubre un campo de rosas en su visita a la Tierra.
Los Baobabs: árboles que destrozan planetas con sus raíces, simbolizan al nazismo y sus intentos por dominar al mundo.
Fuentes:
http://fr.wikipedia.org/wiki/Antoine_de_Saint-Exup%C3%A9ry
http://www.elresumen.com/biografias/antoine_de_saint_exupery.htm
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/saint__exupery.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/El_principito