“¿Qué dicen de nosotros allá?”, es una pregunta recurrente en las conversaciones que mantengo con familiares y amigos.
Admito que desde que vivo en Río, estoy más interesada en lo que pasa acá. Supongo que es algo que sucede también cuando se termina una relación que duró muchos años, duele ver sus imágenes, que nos digan cómo está, y que comiencen a tomar protagonismo esos incómodos intermediarios, donde antes sólo existía un fiel testigo. Duele esa “infidelidad” también.
Pero fui resolviendo esa distancia injusta, de un modo más injusto o, por lo menos, cuestionable. Leyendo qué es lo que dicen de nosotros las dos empresas periodísticas más importantes, e influyentes, de Brasil. Me refiero a la Globo y a la editorial Abril.
Así fue como el miércoles desayuné leyendo la opinión del diario O Globo: “Argentina padece con el estilo chavista de Cristina”.
En el artículo se menciona la supuesta reelección de Cristina como “otro proyecto de figurín chavista”, en donde la única certeza es que “la chavización argentina creará más problemas para Brasil y para el Cono Sur”.
El domingo, sobre una página entera en la sección “Mundo” del diario O Globo, se imprimió: “Presidentes que no salen del aire: Chávez, Cristina y Correa usan redes nacionales de TV para imponer su visión”.
Pocos días después, otra página bajo el título: “Inseguridad porteña: mientras Cristina se calla, argentinos se unen para protestar y driblar onda de violencia”.
Asimismo, en la revista Veja de editorial Abril, al pie de una imagen de Cristina al lado de Axel Kicillof: “Todo el poder a Kicilove”, el “joven y seductor” viceministro de Economía, de “anticuadas ideas marxistas (…) arrogante como sólo pueden ser aquellos que se creen detentores de una verdad ideológica absoluta”. Y el remate: “El ideólogo del cristinismo es un insaciable”.
Y ayer, Cristina Kirchner estrenó la primera página par del diario O Globo con el resultado de una encuesta afirmando que la “imagen negativa supera su aprobación por primera vez desde la muerte de Néstor”.
Como ven, esta semana CFK se hizo presente en la sección internacional de los medios gráficos brasileños, pero no del mejor modo.
-Mara Tomietto
Admito que desde que vivo en Río, estoy más interesada en lo que pasa acá. Supongo que es algo que sucede también cuando se termina una relación que duró muchos años, duele ver sus imágenes, que nos digan cómo está, y que comiencen a tomar protagonismo esos incómodos intermediarios, donde antes sólo existía un fiel testigo. Duele esa “infidelidad” también.
Pero fui resolviendo esa distancia injusta, de un modo más injusto o, por lo menos, cuestionable. Leyendo qué es lo que dicen de nosotros las dos empresas periodísticas más importantes, e influyentes, de Brasil. Me refiero a la Globo y a la editorial Abril.
Así fue como el miércoles desayuné leyendo la opinión del diario O Globo: “Argentina padece con el estilo chavista de Cristina”.
En el artículo se menciona la supuesta reelección de Cristina como “otro proyecto de figurín chavista”, en donde la única certeza es que “la chavización argentina creará más problemas para Brasil y para el Cono Sur”.
El domingo, sobre una página entera en la sección “Mundo” del diario O Globo, se imprimió: “Presidentes que no salen del aire: Chávez, Cristina y Correa usan redes nacionales de TV para imponer su visión”.
Pocos días después, otra página bajo el título: “Inseguridad porteña: mientras Cristina se calla, argentinos se unen para protestar y driblar onda de violencia”.
Asimismo, en la revista Veja de editorial Abril, al pie de una imagen de Cristina al lado de Axel Kicillof: “Todo el poder a Kicilove”, el “joven y seductor” viceministro de Economía, de “anticuadas ideas marxistas (…) arrogante como sólo pueden ser aquellos que se creen detentores de una verdad ideológica absoluta”. Y el remate: “El ideólogo del cristinismo es un insaciable”.
Y ayer, Cristina Kirchner estrenó la primera página par del diario O Globo con el resultado de una encuesta afirmando que la “imagen negativa supera su aprobación por primera vez desde la muerte de Néstor”.
Como ven, esta semana CFK se hizo presente en la sección internacional de los medios gráficos brasileños, pero no del mejor modo.
-Mara Tomietto





